AUTORES. Antonio Ruiz Fernández, Licenciado en Filosofía y Letras (Sección Filología Clásica, Catedrático de Latín y Dr. en Historia Antigua. Juan de Dios Yáñez Jerónimo, Licenciado en Ciencias Geológicas y Profesor de Ciencias Naturales.
ELEMENTOS ÁRABES EN ALMUÑÉCAR Y ANEJOS
CONTEXTO HISTÓRICO
Preámbulo histórico
La plaza militar de Los Castillejos
Para encuadrar el estudio del material que estudiamos es necesario recoger los hallazgos contextuales de todo el territorio que estuvo en relación durante ocho siglos. Curiosamente en los lugares que mostramos no hemos localizado materiales domésticos. Sólo elementos de construcción tanto de casas como de estructuras defensivas. En los Castillejos, al no practicarse ninguna excavación metodológica, no hemos encontrado más que fragmentos de tejas entre los elementos deteriorados por el tiempo de uso y paso de los años. Pero estamos seguros que material de tipo doméstico debe existir enterrado entre tanto escombro.
A ambos lados de esos empinados montes había pasos de comunicación con el interior de la Península. Y este emplazamiento que mostramos no es más que una zona de control de cualquier movimiento de tipo militar que se produjera por las condiciones políticas que en aquellos momentos se vivían en el Sur de España. Se indica en la foto el llamado tierrade nadie para establecer un valladar entre los posibles agresores que en alguna circunstancia se pudiera presentar.
Esta imagen nos marca las diferentes zonas visitadas concienzudamente para marcar los lugares donde se establecieron las defensores, donde vivían y donde fijaron su cementerio.
Esta imagen nos indica las murallas de avanzadillas de los defensores del lugar.
Y restos de muros más resistentes que los anteriores en esta imagen.
La siguiente foto nos indica el lugar de emplazamiento de las viviendas, muy cerca del sistema amurallado superior para poder defenderse de un hipotético enemigo, que los había, y por esa razón se ocupó este lugar, mirador de control de movimientos humanos.
Vista de las avanzadillas amuralladas de forma escalonada hasta llegar a la cumbre de su acrópolis o lugar de mayor protección y seguridad.
Foto donde se aprecia la situación de un torreón con aparejo de piedra y mortero de cal grasa y arena de río, ya casi en la cima de la zona más elevada.
Para la supervivencia se construyeron aljibes como depósitos de abastecimiento de agua, y éste es un ejemplo. Es de mediana capacidad.
Interior del aljibe, con revestimiento de una especie de estuco blanco para impermeabilizar este depósito en su interior.
En esta foto se distingue bien la tonalidad de los materiales usados y la técnica de construcción.
En esta foto mostramos otro depósito, tipo aljibe, de proporciones mayores. Su cubierta o bóveda mide unos 60 cm de grosor y, por tanto, su capacidad de almacenaje es apreciablemente mayor.
Como final de esta exposición, tenemos que decir que ha sido un emplazamiento bien elegido para los propósitos de los invasores árabes en las fechas en que nos situamos (s. IX-X de n. e.). Hasta tal punto que llegó a convertirse en un objetivo a dominar por motivos militares y de control del poder.
En esta zona no hemos localizado medios con los que se pudieran comunicar la guarnición militar aquí emplazada, con otros puntos cercanos o algo alejados. La distancia con la costa es importante y no se ve ningún elemento que sirviera para la intercomunicación. Pensamos que se haría mediante instrumentos brillantes. Podían ser fuego, espejos u otros medios para transmitir señales. No cabe duda que estuvieran aislados totalmente de su comunidad principal, la costa y los emplazamientos en ella situados. Y es evidente que esa comunicación existía, y no por medio de emisarios, sino por señales como hemos dicho, las más apropiadas para el largo alcance de sus centros de aprovisionamientos. Es evidente que este terreno no dispone de condiciones que sirvan para autoabastecerse. Sin duda establecerían líneas de comunicación más por vías interiores que por costeras. Los contactos se llevarían a cabo a través de las montañas interiores que conectarían con los río Seco y Verde, a parte de que también podía usarse el conocido como río Jate.
De forma permanente la guarnición que aquí se pudo emplazar no seria muy numerosa, salvo en las ocasiones en que se previó riesgo de agresión o invasión de quienes pretendían conseguir el dominio de la franja costera entre Salobreña y el límite con la provincia de Málaga. Como este lugar constituía un enclave muy importante de carácter militar, aquí se llevaba a cabo una vigilancia de largo alcance: se podía ver quien se acercaba por la zona norte y quien se acercara tanto por el Este como Oeste, o sea, desde Cabo Sacratif hasta el extremo de Málaga. Y si alguien intentaba penetrar hacia el interior a través de estos parajes, podía ser perfectamente interceptado por las tropas aquí emplazadas. De hecho, como se ha comentado al principio, el Emirato de Córdoba con las fuerzas de Granada tuvo un choque en este territorio, que puso en peligro el intento conquistador sobre el territorio de Granada. Los árabes cordobeses se batieron en retirada porque recibieron un duro golpe en estos valles.
Ignoramos cuánto tiempo perdurarían aquí los árabes, pero, por lógica, cabe pensar que se mantendrían hasta que los reyes cristianos empezaron a recuperar terreno peninsular que acabaría con la unificación de todo el territorio peninsular.
Nota final. Consideramos que este emplazamiento, tan importante en época de dominio árabe, debería ser estudiado y explorado para determinar de modo científico, estableciendo cómo era verdaderamente este bastión defensivo de las fuerzas musulmanas en esta época de la Historia Peninsular. Pedimos que los eslabones históricos no queden abandonados y se fragmente la continuidad de la historia de estos parajes tan especiales y que tanto intervinieron en los ocho siglos que los árabes permanecieron en España desde el 711 de nuestra Era.
Otros autores han pasado muy superficialmente sobre este recinto, tan sólo haciendo una descripción paisajística sobre el recinto militar. Se encuentra al noroeste de la provincia de Granada y lindando con la de Málaga.
El lugar tiene como finalidad lo dicho antes: es una plaza de control y dominio sobre las posibles entradas hacia el interior de la Península desde el Sur. De hecho aquí se dio una batalla entre los mismo árabes que entonces dominaban España.
El castillo de los Castillejos y de Moscaril, cercano, domina dos valles, el de los ríos Verde – Seco y el río Jate. Tiene cierto control hacia el Sur, pero no podemos olvidar que también lo tendría hacia el Norte. La ruta desde Loja, que comunica con todo el centro de Andalucía, se desvía hacia Alhama de Granada, Jayena, Cázulas y Turillas.
Las tres partes que conforman esta fortaleza de piedra se siguen se forma escalonada. La más baja estaba destinada a la población, de la que quedan los restos de muros de viviendas. La siguiente, ya se encuentra con un sistema de muros de contención para poderse defender de un posible ataque enemigo, y la tercera (que apenas se ha explorado) es un verdadero fortín con murallas en todo su trazado y dando lugar un una verdadera acrópolis casi inexpugnable. La cresta de esta cadena de picos se encuentra acordonada por murallas y convirtiéndola en el último refugio del complejo militar.
Los problemas de abastecimiento se resolvían utilizando los propios medios naturales del entorno. El agua se almacenaba en aljibes, como se muestra en las imágenes anteriores. Incluso tuvieron su propio cementerio en la parte izquierda de la cima, y que ha sido destruido por los desaprensivos buscadores de elementos de valor. Hoy ya no queda nada de las lajas que formaban las tumbas.
Si se organizara una operación de rescate de materiales domésticos, es muy probable que se hubieran encontrado; pero todo está ya abandonado y dado por perdido. Tan sólo nos remitimos a los hallazgos en el casco viejo, parte baja de la ciudad de Almuñécar, donde aparecieron todos juntos y revueltos los materiales que conforman esta colección de piezas de cerámica doméstica: candiles y redomas de cerámica en su gran mayoría y que aparecieron sobre los años 1.950.
Otros lugares importantes cercanos a Los Castillejos, como Moscaril, con restos de elementos de construcción que llegan a la época romana, y otros lugares como La Bóveda, de probable ascendencia bizantina o visigoda. Estos lugares han registrado materiales como los que se exponen en este trabajo.
En los distintos lugares de la ciudad donde se ha practicado excavación, apenas si han aparecido materiales de uso doméstico.
Los árabes apenas utilizaron el patrimonio que dejó en la ciudad y alrededores la cultura romana. Usó, transformándolos, algunos, como en calle Baja del Mar, el Castillo de San Miguel (termas y recintos interiores), y los sistemas de amurallamiento del casco urbano desde que llegaron a estos lugares. No se han respetado las murallas árabes en casi ninguna parte de la ciudad. La mayoría de ellas han sido modificadas desde la llegada de los RR.CC hasta nuestros días.
Los materiales que vamos a exponer en este trabajo fueron hallados en la misma localidad de Almuñécar, en una zona muy probablemente poblada por elementos árabes durante muchos siglos de la historia medieval de la localidad.
Tenemos que decir que los elementos serían muy homogéneos por las especiales circunstancias de los lugares ocupados. El contexto arqueológico del lugar ha dado como resultado hallazgos de materiales de las tres culturas que más tiempo han ocupado la localidad: fenicia, romana y árabe.
De la fenicia no podemos hablar más que de restos de uso doméstico e industrial, porque el elemento de esta etnia no ha dejado rastro alguno de estructuras domésticas, y por tanto urbanas. Ni un solo muro queda como testigo de su presencia en la colina de piedra que forma el actual casco urbano de Almuñécar, dándose la circunstancia que no sólo aquí, sino también en las cercanías donde supuestamente pensamos que se asentó el elemento fenicio o cartaginés. Tan sólo hemos localizado sus necrópolis, que no son pocas ni escasas de su presencia, sino que lo que nos llevaría a pensar en un estacionamiento humano permanente, no existe; y para ello creemos que las construcciones son el testimonio más evidente de la realidad de su estancia en estos parajes. La conclusión nos hace pensar que el elemento fenicio-cartaginés no se estableció en estos lugares de manera permanente. Para ello nos vemos obligados a pensar que su establecimiento era temporal o estacional. Y contra esto no hay argumento: todos los lugares inspeccionados, con excavaciones oficiales incluidas, no han dado rastro de una ciudad estable y permanente: Monte de Velilla, Zona de Poniente con las necrópolis más numerosas, casco urbano romano, sin ningún resultado.
Sin embargo, del mundo romano, la existencia de numerosos elementos aún están pendientes de determinar, porque faltan zonas por inspeccionar en todos los niveles: villas rústicas con sus correspondientes columbarios tanto en zonas cercanas a la actual ciudad, como a treinta km de la misma, porque Seks no era un centro aislados, sino un complejo de establecimientos que llegan hasta la villa rústica conocida como Guardajamas, en el término municipal de Lentegí a 35 km de Almuñécar. La Herradura ha dado, como resultado de su presencia, una necrópolis a la salida de la actual ciudad. Jete, a ocho km, una villa rústica, y el paso del acueducto romano por el centro de la ciudad casi rozando río Verde, pero a través de canales subterráneos, y cuyo trazado de canalización ha dejado bastante incompleto el trazado del acueducto romano que abastecía Seks, sus industrias de salazones y abastecimiento de la población, aunque tenemos que decir que el diseño de una ciudad clásica romana en Almuñécar no ha existido, ya que todo fue un complejo industrial, como ha quedado demostrado en mi publicación «Seks , Almuñécar, Granada. Formas Industriales y Públicas romanas». Los detractores de esta denominación no aportan ninguna documentación arqueológica que demuestre lo contrario, pero este trabajo sí las tiene y las muestra reiteradamente, y más aún en «Criptopórticos de Seks, Almuñécar, Granada».
Si entramos en la fase de dominio árabe, nos encontramos básicamente con una reutilización de los materiales que dejaron los romanos y los que le sucedieron con las sucesivas invasiones de los pueblos del Norte europeo.
A partir del 711 de n. e., la Península es invadida por los árabes y su estancia durará hasta la expulsión de los mismos por los RR.CC., en 1492.
¿Qué se encuentran los árabes en este lugar a su llegada? Como hemos dicho, la herencia de una cultura que se introduce en Hispania de forma casi permanente desde el 218 a. de n. e. Evidentemente lo que se encuentran en esta localidad no es una ciudad con sus propias características, sino una mole de estructuras que para ellos no son de utilidad. Entonces se dedican a modificarlas, teniendo que destruir unidades enteras de galerías para poder abrir calles donde no existían. Ocupan otras galerías para dedicarlas a sus necesidades. Eso ocurre tanto en el Castillo de san Miguel y en otras zonas de la parte baja de Almuñécar, como se puede ver en las dos obras anteriores citadas.
Curiosamente el acueducto romano no fue reutilizado por los árabes. La razón es muy simple. Ellos no venían a continuar con la fabricación de salazones, sino a la agricultura y a sus necesidades de uso diario. Se construyen acequias nuevas que, en parte, discurren paralelas al acueducto romano del que, a pesar de ello, hablan de su depósito terminal situado donde lo hemos descubierto: en el solar donde hoy se encuentra construida la Iglesia Parroquial. Muy bien y detallada la describen los historiógrafos árabes. Lo pueden comprobar en el trabajo «Seks, Almuñécar…..».
Foto del Castillo donde se aprecian algunas pilas romanas reutilizadas por los árabes en los baños. Pero, si se observa bien, tienen aún es estuco romano
Foto de las termas romanas del Castillo donde se ve la entrada y salida de elementos de funcionamiento del hipocaustum.
Reconvierten las termas romanas del Castillo, construyen su red de acequias, pero las salazones quedan totalmente marginadas.
Las zonas aledañas a la ciudad fueron utilizadas según sus necesidades. Se comunicaban con los centros cercanos mediante el uso de la torres, de las que una solamente es de factura árabe: la cuadrada cercana a Taramay.
Foto del torreón árabe de forma cúbica en el estilo clásico árabe.
Foto donde mostramos un elemento romano transformado por los árabes en su ocupación. Su estructura ha sido retocada en sus muros de entrada: ha sido modificada su entrada con un arco califal. También se observa que su cubierta interior ha sufrido una modificación abriendo un tragaluz en su bóveda.
El canal del acueducto romano que llega hasta Almuñécar, es abandonado en tiempos de dominio árabe y se empiezan a construir acequias destinadas a los cultivos. Aquí mostramos un ejemplo que se verá en otros momentos más abajo y en dirección a Jete-Almuñécar. La acequia, que discurre a nivel superior izquierdo, llevaba agua al molino moderno que se observa en la foto.
Acequia lateral que puede ascender a época árabe, pero antes usada por los romanos en los sitios rocosos, perforando taludes de roca.
Esta canalización nueva de la acequia es una reutilización de época árabe, que a su vez provenía de un canal romano transformado.
Como podemos ver, el elemento agua era un medio que los árabes cuidaron que fuera original de su cultura. Existen muchos ramales a través de toda la vega y que son fácilmente identificables.
Las producción de cerámica domestica se circunscribía a un campo algo limitado en esta zona. Conocemos algunos centros de producción que últimamente se dedicaban a la fabricación de objetos de uso doméstico y algunos con elementos incluso decorativos. Ha sido una producción heredada desde que conocemos su existencia en estos parajes. La materia prima era abundante y abastecía las necesidades diarias de la comunidad e incluso se utilizaban como un reclamo turístico para los visitantes que se acercaban a estas tierras.
Los talleres no sólo fabricaban elementos domésticos, sino que también gran parte de la producción era para la construcción. El ladrillo y la teja formaban parte de sus encargos para los vecinos de la comarca.
Pero era muy frecuente la fabricación cántaros, orzas, tinajas, cazuelas, pucheros con cierta frecuencia. También se fabricaron ollas de diverso tamaño, ataifores y redomas. Para el uso del fuego: anafres, braseros, candiles. Eran frecuentes también los elementos de uso para la higiene, el juego y la distracción, como los silbatos y figuras decorativas.
En los ejemplares, que tenemos en estudio, disponemos de las siguientes elementos: candiles de variados tipos y medidas, redomas, algún ataifor, silbato, fragmentos de vidrio, y fragmentos de cerámica. Lo más característico de nuestro hallazgo se manifiesta en que todas estas piezas aparecieron juntas en un rincón del rebaje de terreno que se estaba practicando en una casa de nueva construcción. La gran mayoría de las piezas son candiles de varios tipos. Apenas apareció más elemento de ajuar en ese hallazgo.
Las tonalidades y material usados en su decoración son almagra, el manganeso y el vidriado de tonalidad verde. Los colorantes usados no son alóctonos sino autóctonos.
La cronología tiene visos de fijarse en época en que los mozárabes dominaban la situación del Sur. El califa Abdelrahman III tuvo serios problemas en estos territorios que no se le sometieron, después de algunos intentos de reducirlos por la fuerza. Se hicieron fuertes los locales (mozárabes) de la zona de Almunacab, y el Emir de Córdoba apenas pudo escapar con seguridad de la zona conocida como Los Castillejos, por verse obligado a evitar el paso por el reino árabe de Granada. En consecuencia nos movemos en una cronología de esta localidad. O sea, aproximadamente el siglo IX-X.
Los candiles de Almuñécar son de piquera, y los elementos formales que nos muestran son los siguientes: cazoleta, gollete, asas posteriores y retraídas, con algún modelo de cazoleta circular. Alguna cazoleta algo mayor, otras de forma troncocónica. El cuello con forma abierta acampanada. La forma más usual de la piquera es alargado o desarrollada. El asa aparece adosada al gollete.
El uso en los alfares del color verde con manganeso dio lugar a que aparecieran otros tipos de diferente calidad. Pero el hecho de que las costas sean más propicias a estas novedades, provoca que aparezcan modelos y pinturas decorativas algo diferente a las del interior peninsular.
Todos los candiles aparecidos son de piquera, con cazoleta, gollete y asa lateral no habiendo aparecido ninguna de pie alto ni de cazoleta abierta. Asimismo, no documentamos ejemplares con piquera de pellizco o múltiples piqueras.
NOMENCLATURAS DE LAS PARTE DE UN CANDIL.
CAZOLETA
1. Lenticular baja y muy desarrollada. 2. Troncocónica. 3. Piriforme. 4. Forma de casquete esférico
GOLLETE O CUELLO/BORDE
1. Gollete acampanado. 2. Gollete vertical a. Borde redondeado b. Borde en forma de seta c. Borde lobulado
PIQUERA
1. Desarrollada. Alargada. 2. Corta
ASA
1. Asa con apéndice. 2. Asa adosada a la parte externa del gollete. 3. Asa que se introducen en la chimenea
Cerámica hispano-árabe. 1A
Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte externa del gollete por la boca y sobre la cazoleta. Pintado con rayas paralelas inclinadas hacia la parte final de la piquera, a la almagra cuello y cazoleta. Incompleto. Parte de la boca y punta de la piquera. La vertical sobre el gollete y horizontal de la piquera forman ángulo recto. Medidas: altura 6.5 cm., largura 7.5 cm; cazoleta: 4.5 cm.
Foto anterior desde otro ángulo para observar bien los colores. 1B.
Cerámica hispano-árabe. 2A
Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte externa del gollete. Pintado con rayas inclinadas a la almagra cuello y cazoleta. Roto. Parte de la boca y de la piquera incompletos. Medidas: altura: 5.8 cm; largura: 5.3 cm; cazoleta: 4 cm.
Candil piquera alargado. Vista frontal de la figura anterior. 2B.
Vista lateral izquierda de 2A.
Cerámica hispano-árabe. 3A
Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada desde la cazoleta a la parte externa del gollete. Incompleta. Inicio y huella en el cuello. Barro blanco grisáceo. Asa y punta de la piquera incompletas, sin pintar. Medidas: altura: 7.2 cm; largura: 9.5 cm; cazoleta: 5.5 cm.
Figura anterior, vista desde el lado opuesto, para observar mejor los detalles. Medidas: en 3A.
Candil de piquera alargado de frente Troncocónico. 3C.
Cerámica hispano-árabe. 4.
Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte externa del gollete, rota. Huella de inicio en cuello y cazoleta. Pintado con rayas a la almagra cuello y cazoleta en líneas paralelas inclinadas. Incompleto: falta parte de la boca, piquera y asa. Medidas: altura: 6 cm; largura: 4,6 cm; cazoleta: 4 cm.
Cerámica hispano-árabe. 5.
Candil de piquera alargado. Es la foto anterior desde otro ángulo para apreciar los detalles de pintado y forma. Medidas. altura: 6 cm; largura: 5 cm; cazoleta: 4.2 cm.
Cerámica hispano-árabe. 6.
Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte externa del gollete y la parte superior de la cazoleta. Pintado con rayas a la almagra cuello y cazoleta. Incompleto. Falta parte de la cazoleta, de la boca y la piquera. Medidas: altura: 5 cm; diámetro de cazoleta: 4 cm; largo: 6 cm.
Cerámica hispano-árabe. 7A
Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte superior externa del gollete. Pintado con rayas casi paralelas, a la almagra, cuello y cazoleta. Incompleto: Falta parte de la cazoleta, boca y piquera casi entera. Medidas: altura: 4.2 cm; sólo se conserva entera el asa.
Candil. Figura 7B, a izquierda.
Cerámica hispano-árabe. 8.
Candil incompleto: Se conserva parte de la cazoleta, gollete y boca, exvasada y abierta. El asa está completa y se ve adosada a la parte superior del cuello o gollete y a la cazoleta, que tiene forma esférica así como el casquete. Medidas: altura: 6 cm; largura: 4 cm; cazoleta: 4,5 cm
Cerámica hispano-árabe. 9A.
Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte externa del gollete y cazoleta. Falta boca y gran parte de la piquera. Decorada de color vidrio melado verdoso. Medidas: largo: 5.5 cm; alto: 4.5; diámetro cazoleta: 4.5 cm.
Candil. Figura 9B a derecha.
La misma pieza anterior vista desde reverso.
La misma pieza anterior vista desde otro ángulo. 9C, frontal.
Cerámica hispano-árabe. 10A.
Candil lenticular con cazoleta y reborde incompletos. Faltan asa, cuello y piquera. Medidas: altura: 2.5; largura: 5,2 cm; cazoleta: 6.2 cm.
10B. Mismo candil anterior visto en vertical desde arriba. Se observan bien la cazoleta con su interior, el reborde y el corte de la piquera. El cuello o gollete han sido cortados por lo perfecto del corte observado.
Cerámica hispano-árabe. 11A
Candil, fragmento. Se conserva parte del gollete casi cilíndrico y parte de la cazoleta. Pintado con rayas verticales a la almagra. Su boca es exvasada y muestra indicios de asa sobre la parte posterior de la cazoleta y el gollete. Medidas: altura: 5.3 cm; largura ? cazoleta: 4.5 cm.
Vista de la pieza anterior para detallar los puntos de apoyo del asa, y el color de la pintura. 11B.
Cerámica hispano-árabe. 12.
Candil incompleto. Sólo muestra parte del gollete, cazoleta, puntos de anclaje del asa sobre cazoleta y gollete. Sólo tiene indicios de la piquera. Está pintado con lineas paralelas casi verticales de color almagra. Medidas: altura: 4.7 cm; largura: 6 cm; cazoleta: 4 cm.
Cerámica hispano-árabe. 13.
Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte externa del gollete. Pintado con rayas a la almagra cuello y cazoleta. Faltan partes de la boca y de la piquera. Medidas: altura: 6 cm; largura: 7 cm; cazoleta: 4 cm.
Cerámica hispano-árabe. 14A.
Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte externa del gollete y la parte alta de la cazoleta. Le falta la boca y casi toda la piquera. Pintada con vidrio melado Medidas: altura: 6 cm; largura: 5.5 cm; cazoleta: 4.5 cm.
Perfil reverso de la pieza anterior. 14B
Cerámica hispano-árabe.15A.
Redoma. Fragmento que conserva boca, cuello exvasado cónico y trozo de asa. Medidas: Cuello: 5 cm; grosor: 4.5 cm; asa: 4.5 cm.
Vista del reverso de la figura anterior para apreciar mejor el trozo de asa, boca y cuello. Esta vidriado de color amarillento. 15B.
Cerámica hispano-árabe.16A.
Silbato de agua. Antropomorfo (¿?). La boca está sesgada, pero su agujero permite introducir agua. El asa de sujeción sobresale ligeramente indicada sobre el gollete y boca, y apenas permite cogerla. No está pintado. El pie de sujeción es sólo decorativo. No le da estabilidad. Medidas: altura: 8 cm; canal del silbato: 7 cm; pie: 1.5 cm.
La misma figura anterior para observar su otro perfil y el agujero que permite emitir sonidos. 16B.
Cerámica hispano-árabe. 17.
Fragmento de cerámica de un candil. A izquierda se aprecian puntos de arranque de un asa. El resto de una cazoleta, con rayas de pintura a la almagra. Medidas: 3 cm; 2.4 cm.
Cerámica hispano-árabe. 18.
Fragmento de una pieza doméstica, a la cuerda, con veteados de color verde, como elementos decorativos. Medidas: Largura: 8 cm; altura: 4 cm.
Vidrio hispano-árabe.19.
Fragmento indefinido de un elemento doméstico. Tiene especie de asas laterales. Medidas: largura: 5.2; altura: 2.5 cm.
Conclusiones
La cerámica hispano-árabe de Almuñécar ha dado resultados muy escasos. No se ha practicado una investigación en sentido general para establecer unos criterios más exactos sobre los modelos y formas que hasta el momento se han encontrado. Las nuevas construcciones sobre el terreno antiguo no se han vigilado, cosa que ha dado lugar a que se pierdan infinidad de materiales dignos de ser estudiados y dados a conocer. Prueba de ello ha tenido lugar en la excavación desordenada (con máquinas) practicada en el Castillo de San Miguel, antiguo cementerio. Aparecen materiales de construcción y nada de cerámica árabe siendo, como dicen algunos, una casa nazarí.
La excavación practicada por Molina Fajardo en la Casa del Corregidor dio como resultado escasos materiales árabes en los tres cortes que se realizaron: fragmentos de cerámica árabe y algo del tipo vidriado (Almuñécar, Arqueología e Historia III, pg. 105 ss.).
En resumen concluimos que este material cerámico es de cierto valor histórico, dado que es el primero con cierta entidad en número, y por manifestar la variedad de sus tipos y formas. Aparecieron en el rebaje de terreno de una nueva construcción en los años ’50 en la calle San José, muy cerca del lugar por donde pasa la muralla medieval árabe enterrada. Nos gustaría confrontar estos descubrimientos con lugares como Alicante, Mallorca, Cádiz, Córdoba y otras localidades de Sevilla y sus alrededores.
En consecuencia de todo lo narrado desde el principio de este trabajo, tenemos que concluir que los restos urbanos casi son más relevantes que los materiales aquí mostrados. Y es una fase de la historia de Almuñécar que está bastante vacía de contenido. Esperamos que el futuro nos depare otros centros de materiales que puedan completar el de ajuares hasta el momento estudiados.
Dr. Antonio Ruiz Fernández
Licenciado y Profesor. Juan de Dios Yáñez Jerónimo.
Granada, 15 de Julio de 2022.
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DATOS PARA UN ESTUDIO GENERAL DESDE EL NEOLÍTICO HASTA LA FASES ROMANA Y ÁRABE
Juan de Dios Yáñez Jerónimo y Antonio Ruiz Fernández.
Estudio geológico.
Los materiales que conforman el término municipal de Jete pertenecen a la Cordillera Bética, una de las grandes unidades formadas durante la Orogenia Alpina que conforman la Península Ibérica.
Nos encontramos en las Béticas Internas que, a su vez, están formadas por una serie de unidades de más profundidad a más superficial. Son: Nevado-Filábride, Alpujárride y Maláguide. Cada uno con diferentes grados de metamorfismo y unas características propias que nos permiten diferenciarlas entre ellas. Y localizarlas en el territorio del antiguo Reino de Granada asimilándolos a nombres más comunes, como Sierra Nevada y Sierra de los Filabres, las Alpujarras y los montes de Málaga.
En esta clasificación, pertenecemos al Complejo Alpujárride, que se divide en una serie de mantos de cabalgamiento de dirección NW-SE.
La totalidad de las características diferenciales, patentes en unidades localizadas a niveles fijos en la pila de mantos, permitiría la individualización de un Subgrupo superior, comprendiendo las unidades afines al Manto de Los Guájares, y otro inferior, Herradura. El Manto de Salobreña, y algunas otras unidades, tendrían un carácter intermedio entre esos dos posibles subgrupos del Grupo Almijara.
Los mantos que nos afecta son: el manto de Salobreña y el manto de la Herradura. Por su extensión podríamos decir que todo es manto de Salobreña.
Manto de la Herradura.
La parte más profunda se pone al descubierto por la erosión de río Verde formando un klippe o ventana tectónica al sur de Jete, localizándose desde la boca del barranco el Negro hasta el barranco Bolobona; corresponde a materiales de colores más claros y grises formados por esquistos verdosos con epidotitas y anfibolitas cálcicas, esquistos con granates y esquistos con estaurolita y distena asimilables al Manto de la Herradura. Unos autores dicen que es una Unidad intermedia entre el manto de la Herradura y Salobreña, otros, que es una transición entre estos dos mantos. Yo creo que pertenece al Manto de la Herradura.
Un recorrido por estos materiales sería desde los terrenos cercanos al Trapiche, boca barranco el Negro, Panderón, boca barranco Bolobona, al dique, a la Solana, Virgen del Agua, barranco del Tumbo, y de nuevo al Trapiche.
Manto de Salobreña
Está constituida por diferentes formaciones cuyos materiales han sufrido metamorfismo durante la Orogenia Alpina. La formación más profunda y más antigua es:
Formación del Saucillo.
Está formado por esquistos oscuros y cuarcitas grafitosos con estaurolita con niveles de cuarzo micasquistos. En estos niveles más cuarzosos se han formado filones pegmatíticos ricos en cuarzo de dirección N120 a 140E, deformados durante la orogenia (ricos en mica, cuarzo, albita, pirita, minerales de titanio…)
El citar aquí estos filones pegmatíticos de dimensiones métricas es porque son los que han proporcionado los cristales de cuarzo (cristal de roca), tan llamativos desde tiempos prehistóricos.
Son materiales del Paleozoico
Cuarcitas de Jete.
Se trata de rocas metamórficas formadas por cuarcitas y esquistos alternantes. Son las rocas más duras y dan fuertes relieves en las inmediaciones de Jete como Tajo Man, Tajo la Pichola, La Canina-el Atajo, Tajo Cocales y otros.
Son materiales del Paleozoico
Micasquistos de Jete.
Están formados por dos conjuntos de esquistos, uno basal y más cuarcítico, de mayor grado de metamorfismo, y otro superior formado por esquistos más filitosos, semejantes a pizarras de colores grisáceos con niveles con andalucita. Las encontramos en Barranco la Canina, La Lozana, barranco Bodíjar hasta Gelibra.
Contiene esta formación en la parte superior intercalaciones de mármoles amarillos y los encontramos en el barranco Bodíjar y en la parte de Gelibra.
Estos materiales son asimilables a una edad Permo-Trías.
Mármoles de la Sierra del Chaparral
Materiales carbonatados formados por mármoles calizo-dolomíticos. Son los materiales que dan los relieves más elevados de estos parajes como el Picacho de Bodíjar de 1022 metros.
La edad de estos materiales metapelíticos son paleozoicos y los mármoles triásicos.
Desde el punto de vista geomorfológico, estos materiales metamórficos metapelíticos dan un relieve alomado y se han roturado y abancalado para sembrar frutos tropicales. En los materiales formados por mármoles y cuarcitas son más difíciles estas labores.
Materiales post-orogénicos
Son los materiales que se han formado después del levantamiento de la Cordillera Bética como consecuencia de su erosión o procesos nuevos. Tenemos:
Terrazas travertínicas y de pie de monte en la zona de Bodíjar. Han dado lugar a la formación de acantilados sobre el barranco de Bodíjar, como ocurre al sur-oeste de la ermita de Bodíjar.
Suelos de pie de monte arcillosos, rojos, generados por la meteorización de los materiales del Manto de Salobreña. Estos materiales se han utilizado a lo largo del tiempo para la fabricación de tejas, ladrillos y cacharros de barro.
Nota.- El tejar más antiguo que se conoce, según familiar (abuelo José Jerónimo Fernández), se encontraba en un cortijo (Carmen Jerónimo Fernández), en la parte alta del barranco del Tejar o de los Huertos; después, Tejar de F. Pretel, en el barranco del Pago de los Moros, y por último, Tejar (Juan Yáñez Jerónimo,), parte alta del pueblo.
Terrazas originadas por río Verde:
Son como escalones sobre el río, originados por el levantamiento tectónico y la erosión de los materiales del propio río. De más antigua a más moderna tendríamos:
Terrazas conglomeráticas pleistocénicas colgadas sobre el río, formadas por tectónica y erosión. Su naturaleza, restos de materiales del primitivo río formado por conglomerados, arenas y limos cementados por carbonato cálcico. Encontramos estos materiales por el barranco el Duende, La Hoya la Bermeja o Bermeja, enfrente Agro-Jete, (Jete) y Tajo, Pago de las Cuevas, el Trapiche, Caicillos y Torre-Cuevas. Descansan sobre distintos materiales alpujárrides de la cuenca de río Verde y por su naturaleza conglomerática, en el retroceso por su erosión ha generado una serie de cuevas que han servido de refugio al hombre desde antaño, conocidos al menos desde el Neolítico.
Las Norias. Primer escalón importante de defensa contra las crecidas del río. Están habitadas al menos desde el siglo I d. C.
La Vega está protegida por grandes muros de contención frente a las crecidas del río.
El río. Hoy está encauzado hasta Almuñécar. Materiales aluviales del río. Materiales permeables y porosos formados por gravas gruesas, arenas y en menor proporción limos. Papel importante de estos materiales en el acuífero de Río verde.
Desde el punto de vista industrial, estos materiales han sido utilizados para distintas labores: cantera de pequeñas dimensiones en el Atajo, en las cuarcitas, para los muros de la carretera, de las fincas y en la construcción. Las caleras se surtían de los mármoles para la fabricación de la cal. Arcillas de piedemonte para la fabricación de ladrillos y tejas. Por último, las arenas del río para la construcción.
Desde el punto de vista geomorfológico destacan en el paisaje el Picacho de Bodíjar en mármoles, tajo la Pichola y Kocales en cuarcita, la terraza de la Hoya de la Bermeja en conglomerados y la Chorrera de Bodíjar, una formación travertínica espectacular cuaternaria.
Por último, se cita la benevolencia climática. Tres factores serían los principales: en primer lugar su latitud; en segundo lugar, esa barrera montañosa paralela a la costa, como es la Penibética, que nos protege de los vientos fríos del norte, y el tercer factor es que los ríos están abiertos al Mediterráneo, proporcionando humedad y brisas cálidas. Tan importante en los cultivos de subtropicales del chirimoyo, aguacates y mangos, y anteriormente, desde los árabes, en el cultivo de la caña de azúcar y plátanos.
Situación y localización de las terrazas pleistocénicas.
ACTA GEOLÓGICA HISPÁNICA. Homenaje a Lluis Solé i Sabaris. t 14 (1979) pags. 154-166 Los Mantos Alpujárrides del tercio central de las Cordilleras Béticas. Ensayo de correlación tectónica de los Alpujárrides por F. ALDAYA, V. GARCIA-DUENAS y F. NAVARRO-VILA.
Bol. Soc. Esp. De Mineralogía. 6; (1987). Pág 33 – 47. Ceolitas calcoalcalinas en Fracturas tardías del Manto de Salobreña (Mantos Alpujarrides, Cordillera Bética). J. D. MARTÍN RAMOS; J. de D. YÁÑEZ; A. ACOSTA y E. SEBASTIÁN.
En este plano se refleja la situación de los parajes que pueden estar relacionados con el emplazamiento de Jete: Motril, Salobreña, Almuñécar, Ítrabo, La Herradura, Lentegí y Otívar. Pero los territorios interiores suelen ser los que nos den una cronología más antigua desde el punto de vista autóctono, aunque las costas muestran restos muy paralelos a los que en este trabajo se están programando ofrecer. Así, la cultura del Bronce ha aparecido en Almuñécar, Salobreña, Jete, Otívar y Lentegí de forma clara; pero Motril también ha dado pruebas bastante evidentes de ese momento de la prehistoria granadina.
Pero, para completar el esquema, cuestión principal de este trabajo, reflejamos los estudios practicados sobre este terreno mediante la exposición de planos descriptivos de la zona, aquí y ahora, estudiada desde los años 60 del siglo pasado.
VERA (2008)
Plano general de Andalucía en la que se incluyen las Unidades del Macizo hespérico al norte y las Béticas, con indicación de los tipos de terrenos que la conforman.
Nota.- ACUÍFEROS DETRÍTICOS DE LA COSTA DE GRANADA. María Luisa Calvache, Departamento de Geodinámica. Universidad de Granada. c/ Avda. Fuentenueva, s/n, 18071 Granada. E-mail: calvache@ugr.es
ACUÍFERO DEL RIO VERDE. El acuífero detrítico de los ríos Verde y Seco probablemente fue el primero en ser explotado, pues ya se encuentran signos de aprovechamiento de las aguas subterráneas durante la Edad Antigua, concretamente la galería de Las Angosturas pudo ser realizada por los fenicios que fundaron la ciudad de Sexi (Almuñécar). Este sistema ha sido objeto de numerosos estudios entre los que destacan las Tesis Doctorales de Benavente (1982), Calvache (1991) e Ibáñez (en curso). El Instituto Geológico y Minero también ha llevado a cabo una investigación continuada que se refleja en varios informes como son IGME (1983; 1985; ITGE, 1989; 1992; 1997; 2000). A su vez, la Confederación Hidrográfica del Sur de España ha aportado interesantes datos en varios informes (CHSE, 1983; 1988; 1995). Probablemente este es el acuífero más sobreexplotado de todos los costeros en Granada y 436, Homenaje a Manuel del Valle Cardenete, quien presentó signos más evidentes de intrusión marina desde los años 80. En la vega de Almuñécar fue donde se inició la reconversión de la agricultura que ocurrió en toda la costa de Granada, comenzando a producir frutas tropicales de mayor rendimiento económico.
Con ello se trata de mostrar la estructura colindante con el terreno que ha sido descrito al inicio de esta exposición geológica: ESTRUCTURAS DE LA COMARCA DE JETE desde el punto de vista geológico y explicar el uso, forma y manera de vida de los primitivos habitantes de estos parajes.
Dada la complejidad de yacimientos localizados, utilizamos un plano de distribución de todos los yacimientos relacionados con el estudio de este complejo lugar. Expondremos los materiales de cada emplazamiento de forma cronológica para dar unidad a cada sitio, y no dispersar los materiales hallados de la misma cultura desde el Neolítico, Calcolítico, etapa romana, hasta los hallazgos de época musulmana, cuya existencia es bastante escasa. Los materiales hallados en todo el entorno de esta localidad están considerados como elementos dispersos y no responden a un procedimiento sistemático, sino que los propios habitantes de esta localidad, con la transformación de la tierra, con el sistema de abancalamiento, por un lado, y el movimiento de la población por otro, debido a las crecidas diferentes que ha experimentado el río, es la causa, en muchas de las ocasiones, de los hallazgos fortuitos y que se han tenido en todos los lugares citados. Aparecen al azar, según los movimientos de tierras por razón de cultivo, o por la ya existentes cuando practican la recolección. No hay, como se ha indicado, una sistematización de procedimiento, sino la pura y elemental casualidad. Lo que no priva que se tomen en consideración los ajuares que de forma esporádica han ido apareciendo con el paso de los años.
Al margen de todos estos datos, hay que destacar el interés de una persona culta, con titulación universitaria, que ha conseguido aunar todos estos datos arqueológicos y darle un sentido de cronicidad gracias a sus conocimientos. El Profesor Yáñez ha sido el motor que ha propiciado esta recopilación de información y darle sentido estudiando y consultando todo aquello que estaba a su alcance de conocimientos. Registró y evitó que estos materiales hallados se pudieran dispersar o cayeran en manos de especuladores. Sus conocimientos sobre Geología ha permitido identificar multitud de piezas. En sus trabajos de campo cuando realizaba sus estudios de prácticas en la Universidad, dio pie a que se pudieran identificar diversos materiales que un inexperto no podría valorar. Gracias a él se ha salvado este valioso patrimonio de una pequeña ciudad que ha pasado de estar «olvidada» a ser conocida por los restos aparecidos en los puntos indicados en el mapa adjunto.
Por esta zona han desfilado arqueólogos de varias épocas, pero no de forma estable y ordenada para el estudio de la comarca. A. Schulten, en los años 30 del siglo pasado, estuvo en esta pequeña ciudad, desde donde hizo varias incursiones hacia los lugares más ocultos de la región. Estuvo parando en una posada del pueblo, precisamente en un lugar por donde pasaba una acequia romana que posteriormente fue identificada como tal. Pensamos que sus trabajos de prospección y técnica de campo, habrán sido publicados en el Instituto Arqueológico Alemán de Madrid. Otro profesor fue Manuel Pellicer Catalán, que hizo algo similar a lo de Schulten. Por último, Miguel Botella, de la Universidad de Granada. Excavó una Cueva neolítica y se llevó lo que era interesante para sus estudios de antropología. Después pasó más gente que se dedicaron a estudiar el inicio del acueducto romano de Almuñécar, como Fernández Casado, E. Sánchez y alguno más. Pero nadie localizó el gran conjunto de restos arqueológicos que valoran bien, lo que esta pequeña localidad significó desde la Prehistoria hasta los tiempos modernos.
MAPA-PLANO DE DISTRIBUCIÓN DE LOS YACIMIENTOS LOCALIZADOS HASTA AHORA EN LAS CERCANÍAS DE JETE
Hecha esta aclaratoria introducción, pasamos al estudio del medio exponiendo cronológicamente los materiales hallados desde el Neolítico hasta prácticamente la caída del Imperio Romano, lo que no evita que aparezca algún material de época musulmana.
Esta labor de recuperación y estudio de Jete, comenzó en los años 70 hasta la elaboración de este trabajo.
FASE NEOLÍTICA
Las Cuevas de la Hoya de la Bermeja.
Exposición histórica de este paraje situado en la ladera derecha de río Verde, cerca y enfrente de Jete.
Terraza conglomerática pleistocénica formada por los materiales del antiguo río, rocas sedimentarias detríticas, sobre todo gravas y arena de distinto tamaño. La parte superior esta cementada por carbonato cálcico procedente de la misma terraza y a los materiales calizo-dolomíticos de la Sierra de la Almijara. Este proceso de carbonatación y compactación ha dado lugar a conglomerados y areniscas teniendo en su estratigrafía niveles más compactos y más blandos.
Debido a la tectónica, la terraza conglomerática, la zona, se ha levantado; a su vez el río va erosionando y excavando el lecho. Este proceso continuado ha dado lugar a pequeños acantilados sobre el cauce donde ha dado lugar, en el tiempo, a la formación de cuevas y a su hundimiento por gravedad.
Esta cornisa, con el tiempo, va retrocediendo por la erosión formando nuevos huecos y cuevas aprovechadas por los animales y el hombre. Este proceso dinámico es el responsable de cuevas inestables en el tiempo. Hoy, la mayoría hundidas y desaparecidas.
Constituye la primera terraza sobre río Verde.
Está situada en lugar alto de forma que desde ella se controla el río.
Tiene recursos hídricos como: Fuente del barranquillo del Arco, Fuente del Molino, y el río cercano.
Este lugar, la cultura local siempre lo ha relacionado con los moros.
Nota.- A principio de los años ´60 del siglo pasado excavaron la zona buscando tesoros.
A. Berrio estuvo por las cuevas con sus alumnos de Almuñécar y Jete recogiendo cerámica que se llevaron.
En los años ´70 visitó la zona y recogió huesos y cerámicas el citado Miguel Botella López.
Antonio Ruiz Fernández cita las cuevas de Jete en Almuñécar En la Antigüedad Fenicia o ‘Ex en el Ámbito de Tartessos. Antonio Ruiz fernández-1979-Diputacion de Granada.
Mapa del paraje de las Cuevas de la Hoya la Bermeja. Neolítico. Mapa. Orientación N-S.
Materiales arqueológicos encontrados en la Hoya La Bermeja:
Cerámica con decoración incisa, decoración en relieve.
Agujeros para colgar (fusayola y falo), asas con agujero y cerámica.
Rocas volcánicas. Basalto poroso, fragmentos de molino de mano.
Rocas subvolcánicas. Ofitas. Hachas y fragmentos de machacanderas.
Rocas sedimentarias: Silíceas: pedernal.
Minerales: Cuarzo, ocre.
Restos de vertebrados: Mamíferos: Cápridos, cánidos, jabalís, conejos …
Varios cadáveres.
Fragmentos de hueso pulido.
Moluscos: Fragmentos de caracolas: Trompeta de Tritón (Charonia sp), caracola de piedra (Stramonita sp), mejillones (Mytillus galloprovincialis y Mytilus edulis), lapas, Glycymeris glycymeris, Glycymeris bimaculata, berberechos (cerastoderma edule), caracoles terrestres, serranos (Iberus gualtieranus alonensis, un endemismo. Estas concha marinas establecen una relación con las playas de Almuñécar.
Fot. JdD Yáñez.
Situación de la Hoya de la Bermeja (Mapa, punto 1).
Muy cerca del lecho de río Verde podemos ver la colina sobre la que se encuentran estas cuevas. La parte brillante de la foto es el reflejo de la luz solar sobre el material que la compone, esquistos de grano fino.
Descripción de las Cuevas.
Fot. Yáñez
Nº 1.- Cueva descubierta en los años ’60 del siglo pasado. Según la historia mítica sobre la existencia de un tesoro oculto, tras descubrirse su falsedad, fue abandonada después de comprobar que todo era falso, y sus materiales hallados: hachas rotas, fragmentos de molino, pedernales y ollas de cerámica hechas a mano, fueron destruidas creyendo que algo importante se ocultaba en su interior.
Nº 2.- Cueva excavada por Miguel Botella López, Profesor Antropólogo de la Universidad de Granada en los años 70. Tras su excavación, se llevó a Granada materiales humanos, como un cráneo, huesos grandes y alguna pieza de cerámica. En teoría este material debe estar en el Museo Arqueológico Provincial de Granada. La losa es causada por la rotura de la cornisa de la terraza geológica. Aparecieron varios cadáveres.
Nº 3.- En este punto aparecieron los cuarzos que presentamos en el estudio de este yacimiento. Relleno de cueva y destruido al hacer unos bancales. Apareció un relleno de antigua cueva con restos de hueso, pedernal y fragmentos de cuarzo.
Cueva desaparecida por retroceso y hundimiento de la cornisa. Relleno de cueva con restos de huesos, conchas, pedernal, trozos de cuarzo, cenizas. Al hacerse pequeños bancales aparecían fragmentos de pedernal y de huesos. Se le seguía el rastro para averiguar de dónde procedían porque aún no se conocía cueva alguna.
Nº 4.- Zona central de la Hoya con grandes bloques caídos. Es uno de los lugares donde apareció cierta cantidad de cerámica romana. Se ignora su paradero.
Nº 5.-Bancal casa-cueva. Los bancales se hicieron en la Hoya en los años 50, por encima de la acequia del Arco. Formado por piedemonte y rellenos de las terrazas conglomeráticas. Sus materiales son: rocas, cerámica, pedernal y restos de conchas. Corte lateral y muro.
Fot. Yáñez.
Hoya de la Bermeja. 5Casa cueva. Primera vista. Puerta a izquierda y ventana a derecha. Es anterior a los bancales.
(Detalle de la fot. anterior)
Cueva Hoya de la Bermeja. Bancal Cueva casa.
Detalle de la foto anterior donde se aprecia bien la entrada principal de la cueva y la ventana lateral. Foto desde dentro. Techo, una gran losa conglomerática. Puerta y ventana hacia el Sur.
Fot. Yáñez
Bancal debajo de la zona de las cuevas y a continuación de la casa cueva. Se encuentra encima de la acequia del Arco de origen árabe, que se dirige al molino y posteriormente a la vega de Almuñécar. Justo debajo del bancal, entre éste y la acequia, aparece gran cantidad de materiales sueltos, revueltos entre tierra y otros materiales: se ven fragmentos de pedernal y de cerámica, y los cantos rodados, esquistos y sílex. Es un material de piedemonte autóctono con materiales alóctonos, que ha sido importado de otros lugares, lo que permite su identificación.
(Detalle de la fot. anterior)
Bancal Cueva. Estratigrafía. Detalle de los materiales.
Cueva Nº 1.
La Historia del tesoro moro en la Hoya. Los descendientes de los moriscos de Granada expulsados por los RR. CC, en la guerra de África de principio del siglo XX, citaron a los soldados de Jete una historia sobre unos tesoros que habían enterrado en la Hoya sus antepasados, pensando que volverían, cuando fueron desterrados. El moro repetía: “Jeta rica Mermeja, Jeta rica Mermeja”. Hasta tal punto se lo creyeron los soldados que lo contaron cuando regresaron. En los años 60 del siglo pasado se pusieron a buscar el tesoro. Vigilaron con esmero el lugar, montaron guardia con escopeta por si salía una serpiente que guardaba los tesoros. Excavaron en varios lugares de la Hoya, pero fue en esta cueva donde desenterraron varios metros de tierra. Creían que había una galería que llegaba hasta el Tejar del Pago de los Moros. No hallaron nada de tesoros. Sacaron ollitas completas, hechas de barro a mano. Las rompieron para ver si había oro en ellas. Todo resultó un engaño intencionado por los moros. Abandonaron la empresa y se olvidó el asunto. Todo quedó en una anécdota.
Se encontraron pucheros de barro, fragmentos de orzas, de platos, una loseta de barro con garabatos. Y esto dio lugar para seguir buscando. La serpiente que guardaba el tesoro, si la mataban, rompería el encanto y se abrirían las puertas donde les contaron que aparecería el «tesoro». Un desastre y unos ingenuos. Un cuento propio de las Mil y una noches. Pero en el paraje, el daño fue grande para la historia.
CUEVA HOYA DE LA BERMEJA
Relación de materiales que se han estudiado pertenecientes a ese lugar.
Cueva Hoya de la Bermeja. 1 Cueva grande. Neolítico. Pedernal. Cuchillos, anverso Medidas: 1.- Izq. 32,5 x 15mm. 2.- Der. 39 x 14 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. 1 Cueva grande. Neolítico. Pedernal. Cuchillos. Reverso de la imagen anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB (HB=HOYA DE LA BERMEJA) 1C grande: Molusco, concha Glycymeris. Rodado 31 x 39 mm, anverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 1C grande: Molusco, Concha Glycymeris Rodado, 31 x 39 mm, reverso.
Cueva nº 2
Está formada por una losa conglomerática caída de la cornisa y a posteriori utilizada como cueva. Está situada a derecha del cortijo de José Rivas, entre algarrobos y debajo de la Cueva Nº 1, ambas cuevas fueron excavadas buscando un tesoro. Esta cueva, que después de años apareció hundida, aparecieron varios muertos, situados en sentido noreste. Al sacar la tierra, aparecieron huesos quemados por haber sido incinerados. Rodeados de limo del río, debajo había fragmentos de cerámica que suponen son restos de los que vivieron allí siglos atrás. Aparecieron restos de varios cadáveres en un espacio reducido. Junto a ellos había cierta cantidad de lapas, chinas blancas de mármoles y bastantes rocas llevadas allí para tal fin. Algunas eran metamórficas (micacitas) con superficie plana de haber sido utilizada, otras eran mitades juntas, piedras partidas.
La tumba aparece en la Hoya entre varios bloques caídos al hundirse el techo de una cueva. Está excavada en el sustrato conglomerático y rellena de arena fina junto con algunas rocas. Era de dimensión pequeña, como si el cadáver estuviera en posición fetal.
El Profesor Botella y su colaboradora estuvieron en ella y se llevaron los materiales antes citados.
Las rocas que aparecieron en la tumba son de varios tipos:
a) Rocas metamórficas. Micacitas o esquisto micáceo. Dos rocas planas con una cara lisa, pulida. Las rocas tenían unas dimensiones de 16 cm y otra 20 cm.
b) Roca metamórfica, marmórea. De color gris por estar quemadas. Aparecieron rocas partidas por la mitad, porque los cuatro fragmentos fueron unidos y encajaron dos a dos.
c) Rocas matamórficas. Cantos rodados blancos del río o de la playa y gran cantidad de piedras blancas de 1 o 2 cm.
En la parte superior, hacia el norte de la tumba, cerca de la cabeza, aparece gran cantidad de lapas marinas y caracoles serranos.
(Se ha ampliado el tamaño de los fotos para que se aprecie con nitidez sus características)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. 2 Cueva grande: pedernal, cuchillos, fragmentos. Medidas: 1.- 45 x 13 mm 2.- 50 x 10 mm. (Material: Yáñez, ordenación, Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. 2 Cueva grande: pedernal, cuchillos, fragmentos. Medidas: 1.- 45 x 13 mm 2.- 50 x 10 mm (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. 2Cueva grande: pedernal, cuchillo, fragmento. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. 2 Cueva grande. Reverso de la figura anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 2. Pedernal. Cuchillos y fragmentos. Anverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 2. Pedernal. Cuchillos y fragmentos. Reverso.
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 2. Cuarzos. Anverso de la imagen. 2 Cueva tumba. El cristal de roca de la derecha y de abajo mide 24 x 12 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 2. Cuarzos. Reverso de la figura anterior.
Cueva Hoya de la Bermeja. 2Cueva grande. Neolítico. Diente humano con cuatro muescas en la corona y raíz. Ignoramos la causa. Haría falta un análisis de sus componentes. Esmalte con incisiones. Posiblemente un amuleto. Medidas: Tamaño: 30 mm. Corona 8 x 10 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. 2Cueva grande. Neolítico. Diente humano con muescas en distintos puntos Ignoramos la causa. Posiblemente un amuleto de tipo fálico. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. 2Cueva grande. Neolítico. Diente humano con muesca en la corona. Ignoramos la causa. Haría falta un análisis de sus componentes. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. 2Cueva grande. Neolítico. Diente humano con muesca en la corona. Ignoramos la causa. Haría falta un análisis de sus componentes. Aquí, la corona del diente tiene la muesca marcada de forma diferente. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. Cueva 2 C. Conjunto de huesos humanos de la mano de la tumba. Metacarpo: falange, falangina y falangeta. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. 2Cueva grande. Neolítico. Conjunto de huesos humanos de la tumba. Dentadura: incisivos, caninos, premolares y molares. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. 2Cueva grande. Neolítico. Conjunto de huesos de animales. Falange y dientes. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB Neolítico. 2 C grande, Cerámica hecha a mano, con incisiones, boca. Asa rota y agujero. Rodada. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. HB (Hoya de la Bermeja). Neolítico. 2 C grande, cerámica hecha a mano con incisiones, boca. Asa rota y agujero. Reverso. Rodada. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB. 2 C grande. Cerámica hecha a mano, con incisiones, boca. Asa rota y agujero, perfil. Rodada, primer perfil. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB. 2C grande. Cerámica incisa, boca. Asa rota. Rodada. Segundo perfil. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
–
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico HB. 2C grande, tumba. Cerámica incisa de rayas verticales. Anverso. Tamaño: 45 x 35. Grosor: 7 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Cerámica con incisiones horizontales a la boca. Tamaño: 81 x 42 mm. Grosor: 6 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 2C grande. Cerámica incisa de rayas oblicuas. Ejecución manual. Rodada. Medidas: 33 x 33 mm. Grosor: 5 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 2C grande. Cerámica incisa manual. Reverso. Rodada. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Dibujo de las fotos (Yáñez) anteriores. Rodada.
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 2C grande. Cerámica con incisiones trífidas. Anverso. Anverso. Tamaño: 72 x 38 mm. Grosor: 10 mm. (Fot. Yáñez)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 2C grande. Cerámica hecha a mano. Reverso. (Fot. Yáñez)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 2 C grande. Cerámica incisa. Perfil. (Fot. Yáñez)
Cueva Hoya de la Bermeja. Cerámica con incisiones geométricas. Tamaño: 62 x 51 mm. Grosor: 6 mm. (Fot. Yáñez)
Cueva Hoya de la Bermeja. 2 Dibujo de frente y perfil con asa. Decoración geométrica. (Dib. Yáñez)
Cueva Hoya la Bermeja. Cerámica con incisiones puntuales. Anverso, perfil y reverso. Medidas: 68 mm x 49 mm. g. 5 mm. (Fot. Yáñez)
Hoya la Bermeja. Cueva 2, Jete H1, Neolítico HM. 2Cgrande Cerámica sin incisiones, boca. Agujero 1. Medidas: 83mm x 55 mm. g. 7 mm. (Fot. Yáñez)
Cuava Hoya la Bermeja. Cueva 2 Jete. H1 Neolítico. HM 2Cgrande. Cerámica sin incisiones boca. Agujero 1. Cara inversa. (Fot. Yáñez)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico HB 2C grande, tumba. Hueso, 76 mm y concha trabajada. (Fot. Yáñez)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 2C grande. Tumba: Moluscos: Caracoles terrestres, berberechos, lapas, mejillones. (Fot. Yáñez)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 2C grande. Tumba: Moluscos: Tres tipos de lapas. (Fot. Yáñez)
Cueva Nº 3
Estudio realizado sobre la fracción detrítica en el relleno de antigua cueva al hacer unos bancales en HB de AB.( Año 1983).
Aquí aparecieron las láminas de cristal de roca. Cuarzo.
La fracción detrítica más gruesa está formada por una mezcla de cantos rodados, metamórficos, cuyo diámetro varía entre 1 a 2 cm. Está formada por trozos de calizas rodadas, trozos de micasquistos angulosos, planos y trozos de cuarzo.
Hay una fracción detrítica antrópica formada por:
Trozos de sílex (esquirlas) y trozos y laminillas de cuarzo.
Trozos de moluscos, hueso y carbón. La tierra cementada presenta texturas de capilaridad rellenas de carbonato cálcico, parecen tubitos de raíces.
Muestra litológica
La grava está formada por fragmentos de cuarcita y esquistos angulosos del Manto de Salobreña y rocas redondeadas de los mármoles calizo-dolomíticos de la unidad de la Almijara. Proporción 41.66%
Fracción gruesa arena
Cuarzo (el más abundante)
Ocre
Caliza (abundante)
Trozos de carbón
Restos de conchas
Trozos de huesos
Feldespato
Trozos de esquistos abundantes
Trozos de pedernal
Limos y arcillas. 41.66%
Resto. 16.78%
Según su composición puede ser una litarenita o una arenisca litítica
En un corte estratigráfico aparecieron los siguientes materiales: Pedernal, micronúcleo, cuchillos, punzones, microlitos y cuarzo.
Los términos más abundantes son las arcillas, limos y arena fina.
Es una mezcla entre los materiales propios de la terraza y materiales residuales autóctonos.
Su color es gris oscuro por el carbón o restos de ceniza de realizar fuego donde vivían.
Me llamó muchísimo la curiosidad de que no había cerámica en este lugar.
Tamices. Pág. 262 de Vera.
Estratigrafía. Inmaculada CORRALES ZARAUZA, Juan ROSELL SANUY, Luis SANCHEZ DE LA TORRE, Juan A. VERA TORRES Y Lorenzo VILAS MINONDO. Ed. Rueda,1977.
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Elementos líticos hallados en la zona de la cueva. Cristales de cuarzo.
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Cristales de cuarzo (Cristal de roca). Medidas: 30 x 15 mm; 25 x 9 mm; 17 x 8 mm; 17 x 7 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Cuarzos en forma de cuchillos pequeños. 7 piezas utilizadas como elementos domésticos. (Mapa, nº 1). (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Cuarzos con forma de cuchillos pequeños. (Mapa nº 1) (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Cuarzos con forma de cuchillos pequeños. (Plano nº 1). Medidas: 19 x 7,5 mm; 19 x 7 mm; 17 x 7 mm; 17 x 7 mm; 16 x 7 mm; 18 x 7,5 mm; 17 x 7 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Cuarzos para ser usados como cuchillos pequeños. (Mapa 1º). Medidas de los cuarzos: 16 x 13 mm; 18 x 14 mm; 16 x 15 mm; 17 x 14 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Cristales de cuarzo. Cuchillos pequeños. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Cuarzos, cristales pequeños, reverso. Cuchillos pequeños. Medidas: 22 x 12 mm; 27 x 19 mm; 24 x 13 mm; 26 x 12 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cuando pensamos en herramientas prehistóricas, vienen a nuestra mente artefactos hechos con sílex u obsidiana, es decir, pensamos en herramientas líticas, en oposición a objetos posteriores hechos a partir de metales. Sin embargo, a mitad de camino entre estos periodos hubo otra “industria” más extraña, escasa y desde luego menos … Sigue leyendo El yacimiento de Valencina de la Concepción.
Paralelo de Navarra. Neolítico, 4.500 a. de C. Medidas: 44 x 16 x 6 mm.
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Huesos de mamíferos: mandíbulas de conejos (Orictolagus caniculus). Grande: 44 x 16 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Huesos de mamíferos: dientes de cápridos y cánidos. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
MATERIALES
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal: cuchillos. Anverso. Medidas: 52 x 19 mm; 51 x 15 mm; 40 x 12 mm; 34 x 15 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal, cuchillos. Reverso de la foto anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal, cuchillos. Anverso. Medidas:28 x 11 mm; 36 x 9 mm; 36 x 8 mm; 31 x 11 mm; 31 x 9 mm; 34 x 11 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal, cuchillos. Reverso foto anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal, cuchillos. Anverso: Medidas: 31 x 11 mm; 31 x 11 mm; 27 x 10 mm; 27 x 11; 25 x 10 mm; 27 x 9 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal, cuchillos y fragmentos pequeños. Medidas: 44 x 7 mm; 37 x 8 mm; 32 x 7 mm; 29 x 7 mm; 34 x 7. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja, Neolítico 3. C. Grande. Cornalina. Pedernal, Medidas: 23 x 10 mm, pequeño 14 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Nódulo. Medidas: 32 x 23 x 24 mm. (Fot. Yáñez)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Nódulo. Cambio de posición de la foto anterior. (Fot. Yáñez)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Nódulo. Otro punto de vista del nódulo anterior. (Fot. Yáñez)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Cuchillo curvo. Módulos: 68 x 26 mm.
(Fot. Yáñez)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Cuchillo anterior desde otro ángulo. Mismas medidas. (Fot. Yáñez)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal, cuchillos buriles y punzones. Medidas: laminas muy pequeñas. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Cuchillos, con punta agudizada. Anverso. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Cuchillos. Reverso de la foto anterior. Medidas: 43 x 16 mm; 39 x 14 mm; 29 x 12 mm; 29 x 11 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Láminas triangulares. Medidas: 31 x 22 mm; 34 x 20 mm; 32 x 22 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Láminas triangulares. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Cuchillos con puntas de sierra. Medidas: 28 x 14 mm; 23 x 18 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Cuchillos con punta de sierra visto desde otro ángulo. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Ocre o hematites. Tamaño: 12 x 9 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal Cueva casa. Cerámica rodada. Asa. Incisiones verticales a la cuerda, de 5 mm. Medidas: 78 x 72 h. 24 mm. Grosor: 5 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal Cueva casa. Cerámica rodada, asa de ánfora. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal. Cueva casa. Cerámica cilíndrica. Colgante fálico. Cuernecillo. Tamaño: 45 x 26 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal Cueva casa. Cerámica cilíndrica. Colgante fálico. Cuernecillo. Tamaño: 45 x 26 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal Cueva casa. Cerámica cilíndrica. Colgante fálico. Cuernecillo. Tamaño: 45 x 26 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal. Cueva casa. Cerámica cilíndrica. Colgante fálico. Cuernecillo. Tamaño: 45 x 26 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Neolítica 5. Bancal. Cueva casa. Cerámica cilíndrica con agujero, colgante fálico. Cuernecillo. Tamaño: 43 x 17 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal, Cueva casa. Cerámica cilíndrica con agujero Colgante fálico. Cuernecillo. Tamaño: 43 x 17 mm. Otra posición. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal. Cueva casa. Cerámica cilíndrica con agujero. Colgante fálico. Cuernecillo. Tamaño: 43 x 17 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal. Cueva casa. Cerámica: Fusayola rodada: Tamaño: 45 x 31 x 26 mm. Anverso. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal. Cueva casa. Cerámica: Fusayola rodada. Tamaño: 45 x 31 x 26. mm. Reverso de la foto anterior. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Cueva de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal. Roca metamórfica: Cuarcita machacandera. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Cueva de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal. Roca metamórfica: Cuarcita, machacandera. Medidas: 77 x 77 x 41 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Cueva de la Bermeja. Neolítico. Bancal 5. Roca metamórfica: Cuarcita. Machacandera. Medidas: 94 x 71 x 49 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Cueva Hoya la Bermeja. Neolítico, 1 Hacha. Escombrera excavación, 52 mm. Ofitas Años ’60. Medidas: 112 x 99 x 45 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Barranco de Bodíjar. Ofita. Hacha o martillo, fragmento. (Ver mapa de localización). Medidas: 85 x 58 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Barranco de las Cifas. Neolítico. Roca subvolcánica: ofita. Hacha. Reverso (ver plano de localización). (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Barranco de las Cifas. Neolítico. Roca subvolcánica: Ofita. Hacha. Reverso (ver plano de localización). (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Barranco de las Cifas. Neolítico. Roca subvolcánica: Ofita. Hacha. Reverso (ver plano de localización). Perfil. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Cercanías del Cortijo de Contino. H1 Vega-C. Contino. Anverso y reverso. 84 x 33 x 15 mm JMC. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Cercanías Cortijo del Contino. H1 Vega-C, Contino. Anverso y reverso. 63 x 35 x 10 mm JMC. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Cercanías Cortijo del Contino. H1 Vega-C. Contino. Perfil. Hachita 1 y 2. JMC. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Lugares sin identificar donde han aparecido materiales del Neolítico.
Otros lugares sin identificar. Neolítico. Materiales líticos. Martillo minero. Ofitas. AMY. Medida: 23 cm. Apareció por la Vega pero sin determinar un punto concreto. Son rocas de origen subvolcánico denominadas ofitas por su color verdoso. Son materiales importados de las Béticas Externas, del Subbético. Materiales del Mesozoico (Edad Triásico).
Jete. CALCOLÍTICO. Localización de materiales del Calcolítico. Mapa
En 1980, mientras hacían unos bancales a espiocha, en terrenos del Pecho del Molino apareció una tumba, profunda, en tierra roja (pie de monte). la fosa era de unos 70 cm. Estaba formada por lajas de rocas metamórficas de pie y encima dos lajas grandes de esquistos. La orientación de la tumba era noroeste a sureste. La tulipa estaba en medio y los 12 caracoles en el extremo sur de la tumba.
(Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
(Dibujo Yáñez)
Jete. CALCOLÍTICO. (Mapa adjunto punto 4). En esta foto se reflejan sólo tres caracoles y la tulipa. Tulipa argárica en terrenos del Pecho del Molino.
Nota.- Se publica esta foto por primera vez en. Jete: Historia y Patrimonio. Texto Antonio Bustos Pretel y Plácido González Almendros. Colaboradores: Juan de Dios Yáñez Jerónimo y Roberto Rivas. Edita Ayuntamiento de Jete. 2010. Depósito legal: GR818-2010.
Jete. CALCOLÍTICO. (Ver mapa adjunto punto 4). En esta foto se reflejan sólo tres caracoles y la tulipa. Tulipa argárica en terrenos del Pecho del Molino. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Jete. Mapa de situación de la zona del Cortijo de Contino.
Enfrente del Barranco. de las Cifas, en el cortijo de Contino, había antes de la Guerra civil, una construcción árabe. Un poco más abajo y a izquierda y encima de la acequia de la Vega había una noria que hoy se encuentra en ruinas.
Un poco más arriba del cortijo y a izquierda, al abancalarlo, en terreno de EP aparecieron trozos de ánforas romanas. Años ´70.
La leyenda que presenta este fragmento de un material de un probable dolium es D O M (que puede leerse como DOMICIVS ¿?) (Fot. A Ruiz)
Aparecieron también elementos romanos con alguna inscripción, pero sin precisar su ubicación exacta. Entre ellas un fragmento de dolium romano o similar.
También, en este mismo cortijo del Contino han aparecido varias tejas romanas y un trozo de loseta árabe con dibujos geométricos, fragmentos de cerámica y de ánforas romanas, (año 1.991).
En los alrededores del cortijo se registraron varias tumbas, formadas por dos balates pequeños de piedra, y cubiertas con lajas. Esto tuvo lugar después de los años ’60 del siglo pasado. Al abancalarlo y meterlo en regadío, aparecieron varias tumbas excavadas sobre el terreno. En una de ellas apareció una vasija grande de incineración. Al romperlas se vio que estaban llenas de cenizas o sea que los restos humanos, después de quemarlos, fueron introducidos en el ánfora. Otra tumba estaba cubierta con lajas de piedra y contenía una vasija pequeña, también de incineración, un collar y una especie de tenedor de dos dientes bifurcados, y una hoja de cuchillo sin mango. Otra tumba apareció con un cadáver en posición fetal, probablemente del Bronce.
En la Vega y en sus cercanías encontraron dos hachitas de piedra.
Como conclusión ante estas características de los materiales aparecidos, creemos que estamos ante un hallazgo de ÉPOCA CALCOLÍTICA.
LA PALMA. Material. Aparece al levantar bancales en el terreno de PB.
La Palma. Hierro, puñal. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
(Dib. Yáñez)
Por su morfología tan primitiva podría ser de la ÉPOCA DEL HIERRO.
CERÁMICA IBERO-ROMANA DE LA CUEVA DE LA BERMEJA. Nº4
Cueva la Bermeja. Cerámica ibero-romana. Anverso. Tapadera: 100 x 92 x 16 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Reverso de la figura anterior. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Perfil de la figura anterior. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya la Bermeja. Cerámica sigillata clara con damero. Medidas: 39 x 29 mm, grosor 7 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya la Bermeja. Cerámica sigillata clara con damero. Medidas: 39 x 29 mm, g. 7 mm. Reverso de la foto anterior. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Perfil de la foto anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata. Conjunto de fragmentos con dibujos de plantas y círculos y cuadrados. Anverso. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Reverso de la foto anterior. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
(Dib. Yáñez)
Hoya de la Bermeja. Dibujo de las fotos de cerámica sigillata clara con las figuras decorativas de abeto, damero y flor.
Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata clara con abetos y flor de ocho pétalos. Tamaño: 73 x 58 mm y grosor de 5 a 7 mm. Anverso. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Reverso de la foto anterior. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Perfil de la foto anterior. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata. Fragmento con círculos. Anverso, perfil y reverso. Tamaño: 1.30 x 17 x 5 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata, decorada con abeto, damero, círculos. Medidas: 30 x 17 x 5 mm; 25 x 25 x 5 m; 34 x 35 x 5 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata: abetos y círculo. Anverso y perfil. T. 25 x 25 x 5 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata clara estampillada: círculos y cuadrados. Tamaño: 54 x 75 mm, g. 6 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata clara estampillada: abetos, damero, abanicos. Tamaño 54 x 75 mm, grosor 6 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Reverso de la foto anterior. Obsérvense algunos puntos de esta pieza donde se aprecia que está quemada. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata clara estampillada. Perfil. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
BARRANCO DE BODÍJAR
En la Cuesta de Bodíjar, encima de la Fuente. Puñal de hierro. (¿Romano-medieval?). Tío Luciano F. Dimensiones: Largo 30 cm; Ancho 2,5 cm; grueso 0,4 cm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)
LAS CATALANAS
El cortijo del Moro.
Fuente de Brahon en Libro de Apeos de Jete. 1572.
Distintos nombres a lo largo del tiempo.
Está en la parte izquierda del barranco Bodíjar y a derecha del barranco la Canina, encima de la carretera Jete-Ítrabo.
Allí había dos cuevas picadas en la roca, muy antiguas, aparte del cortijo del Moro. Subiendo por el barranquillo está el Arco de Xines. Es una conducción de agua muy antigua, aparece en el libro de Apeo de Jete. Decían que venía la conducción desde la zona de las Chorreras hasta las Catalanas. Todo eso está enterrado por bancales. Si ha aparecido algo, lo han enterrado.
Por la zona había unos muros gruesos y no eran muros de antiguas fincas.
Materiales vistos.
Argamasa. Suelo de cal y cerámica. Opus signinum.
Ladrillos de cerámica pequeños de suelo. Opus spicatum.
Restos de muros. Bóveda.
Fragmentos de cerámica fina y gruesa.
Restos de tégulas.
Trozos de plomo.
Jete. Las Catalanas. Bóveda de captación de agua. El aparejo marca claramente indicios en su estructura de ser de origen romano: opvs incertvm Foto 1990. (Fot. Yáñez)
Las Catalanas. Fragmento de boca de ánfora. Tamaño: 145 x 85 mm. (Fot. Yáñez)
Las Catalanas. Cerámica romana. Sigillata. E:1:5 mm. De izquierda a derecha. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Las Catalanas. Fragmentos de plomo. E:1:5 mm. De izquierda a derecha. 1.-37 x 21 mm: 2.-38 x 15 mm; 3.-28 x 20 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
ZONA DE LA VENTA.
A principios del siglo XX, sobre unas viejas ruinas se levantó una posada. Este elemento arquitectónico figura en los mapas topográficos de los años 40 del pasado siglo XX. Dos parcelas: la casa de la Venta y la Viña. Cuando se inició la construcción de una nueva vivienda a finales de los 60, al abrir el terreno para levantar muros y pilares nuevos, aparecieron restos de muros antiguos a medio metro de profundidad. Muros enterrados, eran de piedra y barro en la zona conocida como La Viña. Un cuadrado de metro y algo donde aparecieron las pesas de un telar. Apareció un pozo de forma cuadrada, de tapial perfecto con argamasa de más de un metro de profundidad.
La Hoya de la Bermeja es la terraza primera y más antigua. La Venta y Las Norias forman la segunda terraza respecto a río Verde.
Restos de cerámica romana en la Venta:
Cerámica: boca de ánfora grande.
Bocas de jarras domésticas.
Cerámica en cáscara de huevo del siglo I d. de C.
Fragmentos de lucernas.
Restos de cerámica doméstica.
Tapaderas de barro.
Pesas de telar.
rústica. El canal primero detectado en estas cercanías puede tener relación con
Restos de cerámica romana en la Venta:
Cerámica: boca de ánfora grande.
Bocas de jarras domésticas.
Cerámica en cáscara de huevo del siglo I d. de C.
Fragmentos de lucernas.
Restos de cerámica doméstica.
Tapaderas de barro.
Pesas de telar.
Cerámica terra sigillata. Plato con sello ZOILI. Cerámica sigilata gálica lisa (?).
Cerámica: fragmento de plato con sello FV (de FVSCVS) en graufesenquem pág. 10, o de FVLVIVS.
Sigillata con sello RESI.
Se puede hablar de ladrillos de la villa que formarían algunos suelos de opus spicatvm.
Dos fragmentos de cuchillo de hierro, similares a las navajas de afeitar rectangulares.
Hablar del acueducto es muy normal. En la Venta es muy probable que estemos ante una villa rústica. El canal primero detectado en estas cercanías puede tener relación con Materiales en LA VENTA.
Materiales en LA VENTA
La Venta. Cerámica: ánfora. Boca lisa. Medidas: diámetro: 70 mm, 47 mm. de fondo, grosor 5 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica ánfora. Boca lisa. Posición inversa de la foto anterior. Mismas medidas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica ánfora. Perfil de la imagen anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica, ánfora, asa: 94 x 94 mm, h 60 mm, grosor 5 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica, ánfora. Perfil del asa, mismas medidas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica, ánfora, asa de perfil horizontal. Mismas medidas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica, ánfora, asa. Medidas: 94 x 94 mm, h 60 mm, g 5 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica, ánfora. Boca y asa enrasan. Medidas: 86 mm, h (altura) 72 mm, g (grosor) 6 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica, ánfora. Boca y asa. Boca enrasa con asa. Mismas medidas de la imagen anterior. Detalle: Muestra un color negro debido a su huso sobre fuego doméstico. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica, ánfora. Boca y asa enrasan. Mismas medidas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica, fragmento de ánfora: parte de la boca. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica, ánfora, boca, fragmentos. Perfil de la anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica, fragmento de ánfora, boca. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica, fragmento de ánfora, boca. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica, fragmento de ánfora, boca exvasada. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Metal hierro: Cuchillo pequeño. Medidas: 66 x 17 mm, g (grosor) 4 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Metal hierro, cuchillo pequeño; cambio de posición, mismas medidas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Metal hierro; cuchillo grande: 137 x 21 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Metal hierro, cuchillo grande; medida: 137 x 21 mm.
La Venta. Metal hierro. Cuchillo grande: 137 x 21 mm. Perfil.
La Venta. Osario. Defensa de jabalí. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Esta pieza fue encontrada en un pozo de forma cuadrangular que estaba lleno de huesos, con una profundidad de casi un metro. Fue después cementado.
La Venta. Cerámica fina con adornos de rayas verticales. Medidas: 56 x 32 x 1,5 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica. fina con adornos de rayas verticales; medidas: 70 x 45 x 1,5 mm. Borde de la boca con vuelo de 14 mm; asa, 12 mm, grosor, 8 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica fina con pátina. Medidas: 50 x 27 x 2 mm. Borde de la boca con vuelo; 13 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica fina con pátina. Grosor, 2 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica fina con pátina. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica sigillata clara. Decoración con filas de puntos situados en diagonal. Medidas: 25 x 14 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica fina con motivos florales: 45 x 40 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta, Cerámica fina con motivos florales: 45 x 40 mm. Reverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica fina con motivos florales: 45 x 40 mm. Perfil. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica fina con adornos de rayas verticales. Grosor: 1,5 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica. Reverso de foto anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica sigillata con estampilla ZOILI. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica sigillata con sello ZOILI. Perfil.
La Venta. Cerámica sigillata. Plato con sello ZOILI. Reverso.
La Venta. Cerámica sigillata, Plato con sello ZOILI. Reverso.
La Venta. Cerámica sigillata con sello ZOILI. Anverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica sigillata con sello ZOILI. Anverso. Detalle. file:///C:/Users/juyaj/Downloads/Dialnet-IndexDeSellosSobreTerraSigillataEnOnobaHuelva-4640039.pdf
INDEX DE SELLOS SOBRE TERRA SIGILLATA EN ONOBA (HUELVA): NUEVAS PERSPECTIVAS SOBRE UNA CIUDAD PORTUARIA BÉTICA DE LA COSTA ATLÁNTICA. Salvador Delgado Aguilar
La Venta. Cerámica sigillata. Sello RESI. Medidas: 41 x 27 mm, g 5 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica sigillata. Sello RESI. 41 x 27 mm, g 5 mm. Reverso.
La Venta. Cerámica sigillata. Sellos FVL..50 x 39 mm, g 7 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica sigillata. Sello FVL. 50 x 39 mm, g 7 mm. Reverso.
La Venta. Cerámica sigillata variada. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica. Lucernas. Presenta un disco decorado con una vieira (?) Medida: 87 x 37 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica. Pesa de telar. Medidas: 9,1 x 4,7 x 4,3 (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica. Pesa de telar. Medidas: 9,1 x 4,7 x 4,3 mm. Reverso.
La Venta. Cerámica. Pesa de telar. Medidas: 10,4 x 6,7 x 3,8 cm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica. Pesa de telar. Medidas: 9,9 x 5,7 x 4 cm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica. Pesa de telar. Reverso de la anterior.
La Venta. Cerámica. Pesa de telar. Medidas: 9,4 x 4,7 x 2,9 cm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica. Pesa de telar. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica sigillata romana de diferentes objetos. Anverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica sigillata. Variados tipos de elementos. Reverso.
La Venta. Cerámica. Ladrillo. Anverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica, Ladrillo. Medidas: 9,9 x 5,8 x 2,9 cm. Reverso.
La Venta. Cerámica, base de dolium. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica doméstica. Tapadera. Medidas: 99 x 37 mm. Anverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica doméstica. Tapadera. Medidas: 99 x 37 mm. Reverso de la foto anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica doméstica. Tapaderas. Medidas: 86 x 84 mm y 93 x 81 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica doméstica. Fragmentos de tapaderas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica doméstica. Fragmentos de tapaderas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Fragmento de exvoto de cerámica. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Venta. Cerámica. Exvoto anterior. Anverso y reverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
ERMITA DE BODÍJAR. Exvoto ibero-romano encontrado en las cercanías de la ermita de Bodíjar. La ermita, su emplazamiento, como lugar sagrado y privilegiado. Se publicó esta foto por primera vez en: Romería de la Santísima Virgen de la Cabeza. Cofradía de Granada. 2004. pág 12 a 17. Otros lugares de veneración. La Virgen de la Cabeza de Bodíjar en Jete. Autores: Juan de Dios Yáñez Jerónimo y J. Daniel Martín Ramos. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
Estepa. Museo Arqueológico. Exvotos romanos.
LA NORIA
Según los indicios y elementos encontrados, y dado que se encuentran muy cerca un yacimiento de otro, La Venta y la Noria, podemos concluir que se trata de un sólo elemento arquitectónica: podrían, por los datos, pensarse que constituían una villa rústica romana.
Relación de materiales
La Noria. Cerámica. Ladrillo romano: 9,8 x 6 x 3 cm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Noria. Cerámica romana. Ladrillo: 9,8 x 6 x 3 cm. Reverso de la foto anterior.
La Noria. Cerámica romana. Fragmento de pesa esa de telar. Tamaño: 69 x 51 x 21 mm.
La Noria. Cerámica sigillata romana decorada con círculos y hojas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Noria. Cerámica sigillata romana. Reverso de la foto anterior.
La Noria. Cerámica sigillata romana, base de plato, y limonita. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Noria. Cerámica sigillata. Círculos como elementos decorativos. Flor con ocho pétalos. Medidas: 29 x 32 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Noria. Cerámica sigillata. Decoración floral. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Noria. Cerámica sigillata romana decorada con guirnaldas y círculos. Medidas: 41 x 40 mm y g 9 a 6 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Noria, Cerámica sigillata romana. Medidas: 27 x 17 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Noria. Cerámica sigillata romana. Medidas: 27 x 17 mm. Perfil de la foto anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Noria. Cerámica sigillata romana. Medidas: 27 x 17 mm. Reverso de la foto anterior.
La Noria. Cerámica sigillata romana con animales como elementos de decoración. Medidas: 56 x 43 mm; grosor 6 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Noria. Cerámica sigillata romana con animales. Reverso de la foto anterior.
La Noria. Cerámica sigillata romana. Perfil de la foto anterior.
La Noria. Cerámica doméstica romana. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Noria. Clavo de bronce.Medidas: 44 x 7 mm, cabeza, diámetro: 21 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Noria. Metal. Clavo de bronce, cabeza. Medida: 21 mm.
La Noria. Metal. Clavo de bronce. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Noria Roca sedimentaria detrítica. Arenisca roja. Medidas: 78 x 44 x 34 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Noria. Roca. Reverso de la anterior. También lo llaman asperón.
La Noria. Cerámica. Togado. Medidas: 47 x 33 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Noria. Cerámica romana. Togado. Medidas: 65 x 34 x 20 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)
La Noria. Cerámica romana. Togado. 65 x 34 x 20 mm Reverso de la foto anterior.
(Fot. Yáñez)
La Noria. Estructura romana. Su aparejo es el opus incertvm. Por debajo de esta construcción discurre una acequia de la que se recoge agua para el regadío mediante motor. Por la forma del alzado se deduce que la aparente grieta no es más que el lugar donde se pudieron fijar bigas para el alzado de una casa romana. Esta construcción está muy vinculado, por los hallazgos, con la cercana Venta, donde la cerámica romana ha sido encontrada en gran cantidad, y que sólo se ha salvado lo que estamos mostrando en las fotos anteriores.
(Fot. Yáñez)
La Noria. Indicación con más detalle de la estructura de un muro que llega a medir los cuatro metros de altura.
(Fot. Yáñez)
La villa de La Venta y la Noria se abastecían de agua por medio del canal del acueducto de Seks. Este registro (spiramen), de control de limpieza del mismo, es testigo de la existencia de este elemento hidráulico o canal, pasando por la localidad de Jete. Abastecía de agua a la más que probable villa rústica romana que se encontraba en este lugar de Jete y que, bastantes años atrás, se llamó la Posada, según figura en los mapas topográficos de Motril de los años 40.
Mapa de situación de la Galería Romana del canal del acueducto de Sexi en el Término de Jete.
Acueducto romano: Plano del recorrido del canal desde el Peñón Rodado hasta Las Angosturas. Véanse las siete fotos anteriores donde se expone la zona afectada por las obras del muro de contención practicadas sobre el lecho del río Verde.
Relación de norte a sur:
PUNTO 1º.- Peñón Rodado.
PUNTO 2.- Registro cuadrangular. Altura, Barranco del Peral.Debajo de él discurre el canal del acueducto. Está cerca del Peñón Rodado. Se encuentra en las cercanías del barranco del Peral, pero no se ha podido localizar exactamente su emplazamiento.
PUNTO 3.-En los años 80 una mula se hundió en una galería por encima de la Melcochera y tuvieron que sacarla entre varias personas. Había una acequia y una bóveda.
Accidente de una animal que se hunde al cruzar en río Verde sobre los años ’80. El motivo fue que la galería romana cedió por el peso. Este punto se encuentra algo por encima de la Melcochera.
PUNTO 4.-LA MELCOCHERA. Debido a la fuerte erosión y a las lluvias torrenciales periódicas que sufre la región, en el verano de 1992 estuvieron haciendo unas cortas o diques en el río para evitar el arrastre de los sedimentos y evitar que los paredones que protegen la vega se vinieran abajo. A la altura de la Melcochera de San Enrique de Otívar, al hacer una de las cortas de cementación en el río se cortó la galería romana del acueducto. Tenía el suelo de piedra y sobre él los muros y techo en bóveda. La altura era de 1,50 metros y la anchura 80 cm.
(Dib. Yáñez)
La galería tenía un corte muy similar el que presentamos en el dibujo. Las fotos del escape de agua van a continuación.
Foto, Prof. Juan de dios Fajardo Veredas.
Supuesto punto de arranque del nacimiento del acueducto romano de Almuñécar. Pero no hay seguridad en esta afirmación. Se supone, porque no se ha constatado, que el canal del acueducto discurre enterrado por el lecho de río Verde, o por un lateral del mismo. muy cerca va a aparecer, como se verá, el canal del citado.
Foto: Prof. Juan de Dios Fajardo Veredas.
Detalle de la foto anterior para mostrar su naturaleza morfológica. Se trata de una roca desprendida del talud de río Verde a estas alturas del lecho. Otívar se encuentra en la parte alta de este talud. pero desviándose un poco de esa dirección.
(Fot. Yáñez)
El canal del acueducto por encima de Jete y cerca del Peñón Rodado. Colocados por debajo de uno de estos muros, podemos ver la estructura metálica que usaron los operarios para la construcción del muro de contención. El agua que se ve al fondo sobre el lecho, procede del escape del canal roto.
Foto A. Ruiz
Canal del acueducto. Cuando tuvo lugar la rotura del canal del acueducto de Almuñécar por la excavación de la máquina, se produjo un estancamiento de gran cantidad de agua a causa de la construcción del muro de contención que se levantaba un poco más abajo.
Foto A. Ruiz
Canal del acueducto. Balsa de agua provocada por la rotura del canal, cuya cubierta aparece rota y el agua brota por inercia del la pendiente que asciende hacia Otívar.
Foto A. Ruiz
Canal del acueducto. Esta imagen muestra la claridad del agua escapada del canal, que se encuentra a derecha de la zona encharcada.
Foto A. Ruiz
Canal del acueducto. Pequeña zona donde se encuentra el boquete hecho por la máquina. El agua se ha escapado hacia otra zona del lecho del río.
Foto A. Ruiz
Canal del acueducto. Foto algo más precisa sobre el agujero producido por la rotura del canal. Una vez aclarada en agua por la cantidad que ha brotado -era verano- el caudal que discurría por el canal se ha reducido y se puede ver con claridad el punto de la rotura, casi enterrado por la arena de superficie.
Foto A. Ruiz
Canal del acueducto. Y marchando en sentido ascendente sobre el lecho de río Verde, nos encontramos un tramo de canal. Se observa la bóveda con las piedras casi desnudas por el arrastre provocado por las avenidas de agua del río en tiempos de lluvia.
A partir de Jete, el canal continúa para encontrarse con la conducción enterrada sobre el lecho de cuyo trayecto se han podido hacer planos de su estructura no hace mucho tiempo, en las cercanías de Las Angusturas.
Por su parte, el citado canal a la salida de Jete hacia Almuñécar, el citado canal ha sido detectado por los propios campesinos al ver que sus animales de hundían al pasar justo por encima del canal enterrado y que, a causa del reblandecimiento de la tierra por donde pasaban, los animales se caían por hundirse el terreno a sus paso por encima de la estructura que se encontraba debajo.
PUNTO 5.- Acequia abovedada. Haza de PB. Cabía una persona de pie. Apareció en un hundimiento un canal con un registro en el que cabía un hombre de pie. Por debajo de la Melcochera y por donde se coge el agua para la acequia El Arco, se abrió un agujero que daba a un embovedado y lo rellenaron, lo enterraron. Ocurrió en los años 70.
PUNTO 6.- En el Pago de los Moros, a la altura del barranquillo del Tejar se abrió otro agujero en el río que taparon.
PUNTO 7.- Remanos en la haza del Molino. Después de abundantes lluvias se formaban remanos que había que desaguar. Se construyen los transminos. Había transminos en la haza del Molino en la zona de los perales.
En el camino que va al Molino, en el tramo del barranquillo hasta el río, había una galería que rebosaba después de las lluvias produciendo conos de hundimiento. Un transmino salía paralelo al camino de entrada al molino.
Debido a la escasez de aguas en verano, en Jete en los años 70 comenzaron a realizar prospecciones para sacar aguas subterráneas. Hicieron pozos a lo largo del río para regar las nuevas tierras que eran los bancales.
Uno de los pozos situado a la salida del barranco la Canina, a izquierda, fue para las aguas de abastecimiento del pueblo; a la decena de metros de profundidad tropezaron con la roca viva, las rocas metamórficas. Este comentario es importante, porque esto daría lugar a que los ingenieros romanos construyeran la galería por la finca de enfrente.
Desde que empezaron con el regadío de pozo para las tierras nuevas hay menos agua. El acuífero está sobreexplotado. Pero también hay menos remanos y menos fuentes.
PUNTO 8.- Socavón. Conos invertidos de vaciado.
Foto Yáñez
Hundimiento en la haza debido a la succión de los limos por la corriente de agua de la galería. Según el testigo de la caña, más de un metro de profundidad.
Dib. Yáñez
Bloque diagrama. Debido al agua de la galería, succiona los limos.
La Noria. Debajo de la Noria, en la Vega hay conos de hundimiento. Su formación se debe a que por debajo circula una potente corriente de agua, y va chupando la arena hasta formar un cono invertido. Una posible explicación teniendo en cuenta la cercanía del pozo (spiramen) de ventilación Nº9 es debido a que la galería está debajo y habrá perdido algunas piedras del techo. Cuando la galería va llena de agua después de abundantes lluvias, por descompresión en el agujero, succiona la arena y limos y los arrastra produciendo en la vega estos conos.
Rota la galería, cuando circula agua a presión por la mina, va arrastrando tierra por las roturas, produciendo un cono de vaciado o hundimiento en los limos de la vega. Los agricultores lo rellenaban con palos, podas y tierra.
PUNTO 9.- Ventana de ventilación (spiramen).
Foto Yáñez
Pozo de ventilación (spiramen) En Los Bancos debajo de la Noria. El canal de dirige hacia Jete-Almuñécar.
Dib. Yáñez
Galería que dará lugar a la aparición de la acequia de Riaño.
Foto Yáñez
PUNTO 10.-Nacimiento y acequia del Riaño. Galería romana: Trasminos.
En los Bancos, en la esquina sur-este, debajo del Callejón Real, está el nacimiento del Riaño. Este se forma por hundimiento de la galería y rebose del mismo. Hundida la galería, el agua salía a la superficie produciendo un manantial enorme. La gente mayor lo conocían; hasta hoy. Probablemente desde tiempo de los árabes.
Salía después de las lluvias, un afloramiento enorme. Sale una acequia de agua limpia, con un volumen grande.
Debajo de lo de PRR. La gente bebía de él, lavaba la ropa y se regaba con sus aguas.
Esta acequia la usaron para lavar ropa la gente del pueblo y mi madre, niña, lavaba en la acequia que pasaba por las plazas.
El Riaño daba lugar a las acequias de la plaza del pueblo. Formaba una acequia que regaba la parte izquierda de la vega. Llegaba hasta debajo de la recta la Palma en los Gómez. Por los eucaliptos, por lo del abuelo José, parte este de la iglesia Vieja, los algarrobos, el Domadero. Cuando no se regaba, en invierno, y salía mucha agua, la acequia bordeaba la plaza y se tiraba directamente al río. Sobre esta acequia, en la plaza se construyeron los primeros servicios públicos (retrete) para hombres y mujeres cuando fue alcalde Don J. A. B. F..
PUNTO 11.- Remanos. Había transminos desde la haza de los Bancos, entre el nacimiento del Riaño y cerca de la plaza del pueblo.
PUNTO 12.- 12A. Las Ratas. Fuente de las ratas. 12B Acequia honda. Motor para subir agua.
PUNTO 13.- 13A. Boca barranco Bolobona. El Rincón. 13B Animal de carga se hunde en boca del barranco. 13C El río pone al descubierto la galería. Una persona que cuenta de los hechos, cabía de pie con los brazos abiertos. Hoy, tapado.
PUNTO 14.- En medio del río. Frente barranco del Panderón. Al sacar arena del río para la construcción (Carbonell) tropiezan con la galería.
Punto 15.- Plano: 15A; 15B, Pozo de ventilación.
Plano que nos muestra el autor del mismo (Ingeniero Dr. José Mª de Sancha, 1875) y el trazado del canal, siguiendo su recorrido y buscando la pendiente más adecuada para su discurrir hasta llegar a las Angosturas (supuesto punto de inicio del acueducto). En ellos podemos observar tres puntos del canal, y el respiradero o zona de entrada para el drenaje de sus pequeños depósitos de filtraje, de posos de los arrastres del agua.
Nota aclaratoria.- Como se ha dicho hay un probable error de ubicación del canal del agua en la Virgen del Agua. Estos dibujos coinciden con el citado canal. Y en consecuencia corresponde al término municipal de Jete.
Foto A. Ruiz (J. Carbonell)
PRIMER TRAMO. Acueducto de Jete-Almuñécar. Tramo correspondiente al espacio de la Virgen del Agua, Jete. El Plano levantado por el ingeniero José Mª de Sancha estaba basado en la inspección que se hizo cuando se llegó al estudio del trazado del acueducto en general. Y este es el primer tramo reflejado en el diseño que se hizo en el año 1.875.
Foto A. Ruiz (J. Carbonell)
SEGUNDO TRAMO DIBUJADO EN PLANO. Su diseño refleja en el mismo la forma en que se encontró su estructura dos siglos después.
Foto A. Ruiz (J. Carbonell)
TERCER TRAMO DIBUJADO EN PLANO. Aquí se refleja con precisión el arco-contrafuerte de contención para contrarrestar la presión que ejercía el terreno a más de seis metros de profundidad.
La conclusión nos lleva a decir que este plano no se levantó sobre el lecho de río Verde, sino sobre un lugar muy próximo a donde hoy de encuentra el oratorio de la Virgen del Agua, y por tanto, las fotos que conocemos de esta zona no son mas que el reflejo de la realizad de esta interpretación. En consecuencia, pensamos que este plano está dentro del termino municipal de Jete.
El autor del plano Plano (Ingeniero Dr. José Mª de Sancha, 1875) nos muestra el trazado del canal, siguiendo su recorrido y buscando la pendiente más adecuada para su discurrir hasta llegar al supuesto punto de inicio del acueducto. En ello podemos observar tres puntos del canal, y el respiradero o zona de entrada para el drenaje de sus pequeños depósitos de filtraje y posos de los arrastres del agua.
Foto A. Ruiz
En esta foto podemos ver el punto de entrada al canal antes visto. Puede observarse que tiene una profundidad considerable porque discurre por debajo de la Virgen del Agua. El fondo de este registro tiene más de seis metros. y sobre el canal se encuentran, según los que bajaron, incluso dos poyos para sentarse. Pues por estos puntos se entraba para la limpieza periódica de los posos arrastrados y provocados por la corriente de agua, sobre todo en época de sequía que facilitaba el trabajo de limpieza por la escasa cantidad de agua que discurría por el acueducto en tiempo de estío. En este punto nos encontramos en Las Angosturas.
Foto F. Casado
Proyecto de canalización según D. Carlos Fernández Casado.
Esta foto muestra un punto situado entre los barrancos del Olivillo y Antequera. Este canal no fue debidamente explorado, y tenemos la duda si es un intento de construcción de mina árabe o canal-tunel de época romana. Pero si no estaba terminado podemos decir que es, por motivo de tiempo árabe, y no romano. No se sabe porque no ha podido ser explorado dado los movimientos de tierra que aquí se ha practicado después.
PUNTO 16.- Nacimiento. Fuente de los Granados.
El primer paso para la construcción de un acueducto es la localización de un punto de suministro de agua cristalina, arroyo, fuente, río o captación subterránea. Después, mediante la construcción de un canal, generalmente con pendiente hacia abajo, se aprovecha la gravedad en la caída del agua y facilitar así su transporte. Tras sortear la orografía del terreno, para lo que a veces era necesario la construcción de puentes o arcos que elevasen del suelo su trayecto, el agua era almacenada en alguna represa o dique para utilizarla, según las necesidades y en época de carestía.
Nota.- Fue construido entre los siglos I y II (¿?)de nuestra era y utilizado posteriormente en el sistema de regadío árabe.Una acequia árabe transcurre paralela y río abajo. La acequia del Rey.
Nota arqueológica.- Por los datos que tenemos sobre la guerra de Pompeyo y César en Hispania, hemos podido comprobar por un hallazgo de un peculio de probable soldado por causa de esa guerra, romano hallado dentro de una pileta de salazones localizada en calle Carmen Baja, y después de estudiarlas cronológicamente, hemos lanzado la hipótesis de que la pileta estaba ya abandonada cuando el citado peculio se escondió en ese lugar (Cfr. Ruiz Fernández, A, Tesorillo de denarios de plata hallado en una pileta de salazón de Sexi. Rivista Italiana de Numismatica e Scienze Affini, Vol, XCI, 1989). Y concluimos que la moneda más moderna es del -45, y la pileta estaba ya abndonada, ello significa que el acueducto tenía que ser más antigua de lo que se viene comentando en las últimas publicaciones. O sea, si las monedas tienen esa cronología, el acueducto romano tiene que ser lógicamente anterior. Con ello descartamos la opinión de la cronología que se viene reiteradamente manteniendo. El acueducto romano de Almuñécar es anterior al siglo I d. de C., sin duda.
Una acequia árabe transcurre paralela y río abajo. La acequia del Rey.
Cita bibiográfica.-María Moliner en su “Diccionario de uso del español”, publicado en la editorial Gredos, Madrid, 1990, señala que el término acueducto tiene su origen en las formas latinas “aquae ductus” que significa conducto de agua, o lo que es lo mismo, construcción para transportar agua, particularmente para el abastecimiento de una población. Suele aplicarse este nombre a las antiguas construcciones en forma de puente para transportar el agua de un lado a otro de una depresión del terreno. Este tipo de construcciones fue muy frecuente en época romana en la comarca de río Verde, cuya finalidad fue el abastecimiento de la antigua Sexi y el aprovisionamiento de agua para la antigua fábrica de salazón del Majuelo.
Relación de puntos por donde transcurre la Galería romana del acueducto de Almuñécar desde los años ’50.
Los Huertos. Cerámica. Boca de ánfora, posible dolium por su magnitud de diámetro de boca. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Los Huertos Cerámica romana, boca ánfora, casi con toda probabilidad un dolium. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Los Huertos Cerámica romana. Base hueca de un ánfora. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Los Huertos. Cerámica romana, recipiente de paredes finas. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Los Huertos. Cerámica romana con sello GVB. 130 x 102 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Los Huertos. Cerámica tardorromana con sello: GVB. Medidas: 130 x 102 *Se cita por primera vez en Almuñécar, Arqueología e Historia II. Dirigido por Federico Molina Fajardo. Fundación Banco Exterior 1983.
XIII Epigrafía Romana de Almuñécar (Sexi Firmum Iulium) pág 315 a 350. Mauricio Pastor Muñoz y Federico Molina Fajardo.
Pág 342, 348, 349. Inscripción n.º 12 y 13.
Inscripción nº 12 Sello CVL(eonis),
Comentario. Molina Fajardo no vio la pieza. NO es CVL, es GVB dentro de cartela. La encontró Juan de Dios y la fotografió Antonio Ruiz.
*Inscripciones latinas de la Provincia de Granada. Mauricio Pastor Muñoz; Angela Mendoza Eguaras. Universidad de Granada. 1987. INSCRIPCIONES LATINAS DE LA PROVINCIA DE GRANADA … http://www.agapea.com › Ciencias Humanas › Historia › Otros libros de Historia.
-Libro de Mauricio Pastor Muñoz; Ángela Mendoza Eguaras; Editorial Universidad de Granada; 9788433806772; 440p.;
Son siglas en la parte superior, cerca del labio de la boca de un dolivm.
2.12. Grafito 2
Texto: C V L
Estampilla sobre la parte superior de ánfora. Se halló en las proximidades de Jete.
Comentario. Copiado de Federico y incorrectamente. Es G V B de GVBieno ¿?
* Elena SÁNCHEZ LÓPEZ. En torno al ager sexitanus. Universidad de Granada.
17) Villa en Jete Localización: orilla izquierda de río Verde, casco urbano de Jete. Cronología: romana?. Descripción: hallazgo de numerosos envases cerámicos de gran tamaño de posible cronología romana. Bibliografía: inédito. Comunicación oral de Antonio Bustos Pretil. (Pretel)
Comentario. Elena Sánchez no conoce los distintos yacimientos. Antonio Bustos hace referencia a la Noria. Tampoco hace referencia al sello GVB publicado.
Los Huertos. Cerámica tardorromana con sello: GVB. Medidas: 130 x 102 mm.
Los Huertos. Metal estaño o plomo usado como lañas para unir la cerámica fracturada.(Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Los Huertos. Metal estaño o plomo para la fabricación de lañas. Medidas: 70 x 92 mm y 32 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Los Huertos. Metal estaño o plomo usado para lañas. Medidas: 9 x 23 x 63 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Los Huertos. Metal estaño o plomo usado para lañas. Medidas: 10 x 25 x 64 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Los Huertos. Metal hierro, base de una lámpara. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Los Huertos. Metal hierro. Muestra de fundición. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Los Huertos. Roca metamórfica: Cuarcita. Basa. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Los Huertos. Roca metamórfica: Cuarcita. Reverso de la foto anterior. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Los Huertos. Roca metamórfica: Mármol. Altura: 110 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Los Huertos. Roca metamórfica. Mármol. Machacandera. Misma pieza anterior. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
BARRANCO DE BOLOBONA
Barranco de Bolobona. Metal, hierro. Flecha. Medidas: 63 x 12 mm. (Fot. Yáñez)
Bolobona. Metal, hierro. Flecha: 63 x 12 mm. Perfil.
Bolobona. Metal, hierro. Flecha: 63 x 12 mm. Lateral.
Bolobona. Metal hierro. Flecha: 63 x 12 mm. Lateral reverso.
Bolobona. Metal, hierro. Flecha. Tamaño: 63 x 12 mm. Perfil reverso.
PAGO DE LAS CUEVAS
Zona de la Melcochera. Cueva de dicho pago en materiales conglomeráticos. Zona de la melcochera de los Córdoba. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Pago de Las Cuevas. Roca sedimentaria: Detrítica: Arenisca. Molino de mano. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Pago Las Cuevas. Roca sedimentaria: Detrítica: Arenisca. Molino de mano. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Pago Las Cuevas. Roca sedimentaria: Detrítica: Arenisca. Molino de mano. Perfil. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Pago de las Cuevas. Material de una tumba. Molino de mano completo con las dos partes ensambladas. Medidas, diámetro: 41 cm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
LA VEGUETA
Este espacio se encuentra en el término de Almuñécar, límite con Jete. Entre los años 40-50 del siglo XX, en el abancalamiento, aparecieron numerosas tumbas con materiales cerámicos. Por desconocimiento, fueron destruidos. Eran materiales de cerámica, probablemente ibérica, pero no tenemos testimonio fiable de ello.
Materiales. Sobre los años ’90, se encontró material fragmentado romano.
Cerámica romana o anterior.
Cerámica sigillata clara africana.
Cerámica sigillata gálica (¿?)
Fragmentos de cerámica de vasijas grandes.
Cerámica fina, local.
Tégulas.
Lapas de dos géneros. Patella sp.
Esta zona está situada encima de la acequia-acueducto. Tal vez existieran restos de villa rústica por este lugar por los materiales encontrados. No hay restos de mampostería.
Materiales hallados.
La Vegueta. Reverso de la figura anterior, donde se aprecia el interior de las lapas. Fragmento de cerámica sigillata romana clara.
La Vegueta. Fragmento de cerámica romana con decoración humana, donde se aprecia el pie de un atleta. Fragmento con decoración con círculos formando, dentro de un círculo mayor, una especie de flor. Fragmentos de cerámica fina clara. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
EL CERRO DEL MOSCARIL.
Los Castillejos. Núcleo de control militar de los árabes en la costa de Granada.
Cerro de Moscaril. Plano de gran parte de la comarca.
Moscaril. Orientaciones de los distintos muros que aparecen. Reconstrucción de Moscaril por JD Yáñez 1992. Las Torrecillas. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz) Dibujo Yáñez-Ruiz.
Moscaril. Reconstrucción de Moscaril. Ámbito abarcado por este lugar dentro del plano anterior. Las Torrecillas. Turillas.
Dibujo de JD Yáñez 1992, retocado y perfilado por A. Ruiz.
Plano esquemático topográfico: Los Castillejos y la Bóveda.
La Bóveda. Construcción probablemente bizantina-visigoda (¿?). Muros exteriores y contrafuertes. (Foto de Francid L. Ruiz)
La Bóveda. Muros contrafuertes laterales de esta construcción. Foto de A. Ruiz.
Bóveda. Interior del templo antes visto. Su bóveda se conserva, hasta el momento, bien. Está convertido en almacén de forraje para animales. Foto de A. Ruiz.
Moscaril. Castillejos-Bóveda.
Nota.- TOPOPONIMIA MENOR DE ALMUÑÉCAR (1.491-1.497) María del Carmen CALERO PALACIOS Y JUAN MARTÍNEZ RUIZ, 1,990.
Página 300. 1.7. Torrillas o Turrillas
linderos por una parte tierras de un moro de Torrillas, VIv, 21.
e de la otra parte tierras de la muger de Albuhacin Alaxabon de Torrillas, XXIv, 13-14.
e de la otra, tierras de Albaragili, alfaquí de Torrillas, XXXVr, 19-20.
unos morales del alfaquí de Torrillas, LXXIv, 19.
tierra de Mahamet Abolaaz, vecino de Torrillas, LXXIv; LI S, 22-23.
tierra de un moro de Torrillas, LXXIv, 22-23.
Del lat. TURRIS, diminutivo TÜRRlCULA, bajo latín TURRlCELA y TURRELA. Simonet, 545-546 señala abundante documentación de formas mozárabes, en Ibn Hayyan de Córdoba, turriyilla , también en Ibn al-Jatib. En escritura árabe de Granada, tu r r i l I a s, que es transcripción de Torrillas, jurisdicción de Almuñécar.
R. Menéndez Pidal, Orígenes, 175-158. cita Torrilla.s. en la Bula de Erección del Obispado de Granada, y en el Repartimiento de Valencia del siglo XIII, como ejemplos mozárabes de reducción de ie a i, explicando el paso de -iello a -illo no como un cambio que se realiza en una cincuentena de años, sino como una evolución multisecular que comienza en el período prehistórico del castellano, y que gana terreno llevando vida latente durante muchas centurias, antes de invadir francamente la lengua literaria en el siglo XVI. En Galmés, MT, 188-194, Torriellas está documentado.
En la actualidad no quedan restos materiales de dicha alquería. pero hay un cortijo llamado Turrillas, enfrente de Cázulas, a la otra orilla de Río Verde. Otro testimonio encontramos en el Pico del Pinar de Turillas, no muy lejos del Pico Moscaril. En una relación de finales del siglo xv, figura Turillas. En 1503 los habitantes de Turillas no habían huido allende, véase Malpica, AAH, 390-391.
Texto que se aporta para poder explicar el origen de estos lugares tan desconocidos.
Moscaril. Foto, tomada, años atrás, de los restos de muros que se conservan de los torreones de Moscaril.
Moscaril. En las cercanías de los restos citados, se pudieron ver materiales romanos, como tégulas y cerámica común. La cerámica árabe, por más reciente, abundaba más.
Moscaril. Cerámica romana; boca plana de ánfora. Medidas: 69 x 43 mm, boca 23 mm, g 6 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Moscaril. Cerámica romana; boca plana de ánfora. 69 x 43 mm, boca 23 mm, g 6 mm. Reverso de la foto anterior. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Moscaril. Cerámica romana; boca plana de ánfora. Medidas: 117 x 83 mm, boca 43 mm g 15 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Moscaril. Cerámica romana; boca y asa de ánfora. Medidas: 40 x 43 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Moscaril. Cerámica romana; boca y asa de ánfora. Medidas: 40 x 43 mm. Foto de diferente posición para apreciar mejor el asa del ánfora. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Moscaril. Cerámica romana; boca y asa de ánfora. Medidas: 47 x 22 mm.
Moscaril. Cerámica romana con decoración ondulada. Medidas: 52 x 47 mm, g 6 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Moscaril. Cerámica. Asa triangular de una vasija árabe. Medidas: 195 x 116 mm, asa h 48 mm, g 10 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Nota aclaratoria.- La forma de aleta que muestra el fragmento de cerámica árabe es un asa lateral de un ánfora, y esta adosada a la pared de la misma. Es compacta y no muestra agujero alguno. Este modelo es muy habitual.
Moscaril. Cerámica árabe. Asa triangular. Medidas: 195 x 116 mm, asa h 48 mm, g 10 mm. Fotografía desde otro ángulo sobre la misma pieza anterior.
Moscaril. Cerámica árabe. La misma pieza desde otro ángulo, por su rareza.
Moscaril. Cerámica árabe. Misma pieza anterior con diferente posición.
Moscaril. Misma pieza anterior desde otro ángulo.
Moscaril. Cerámica anterior en otra posición. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Moscaril. El asa árabe en posición invertida. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)
Este espacio de campo, cercano a la localidad de Jete, ha sido tan visitado por los senderistas y saqueadores que, a la vista de lo que de él queda, cualquier parecido con la realidad es pura casualidad.
MONEDAS FENICIAS DE JETE.
Moneda fenicia Sexi o Gades. Anverso. Cabeza a derecha.
AE. Anv. Cabeza a derecha. Anepígrafa por mal estado de conservación. (Material: Yáñez; ordenación y estudio tipológico: Ruiz)
Moneda fenicia.
Rev. Dos atunes a izquierda. Anepígrafa por mal estado de conservación.
Moneda fenicia de Sexi
AE.
Anv. Su mal uso y deterioro no permite ver la figura humana ni su leyenda.
Moneda fenicia de Sexi
Rev. Dos atunes a izquierda. Cartela central con escritura dextrógira. Leyenda.
Leyenda: Samech, Kaph, Samech, Men, Bet, Ayin, Lameech. Inscripción de la moneda de Seks SKSMB’L (de los habitantes de Seks. «de los ciudadanos de Seks».
Si existen los signos de yod, aleph, disco solar, o creciente lunar, están borrados por el tiempo y uso.
Moneda romana del inicio del Imperio.
Moneda romana. AE/AS
Anv. Cabeza desnuda de Augusto a izquierda. Leyenda PERM CAES AVG
AE/ AS
Rev. Dentro de laura, en doble línea: COLONIA PATRICIA (Córdoba).
CONCLUSIONES
Después de esta extensa exposición de materiales, que abarcan desde época remota, Calcolítico, y acaba en época árabe, según lo expuesto hasta ahora), no cabe más que afirmar que la pequeña ciudad actual de Jete (Xet según los árabes) ha experimentado y registrado a través de los tiempos una serie de asentamientos humanos con sentido y coherencia de continuidad en todos los lugares que se han podido encontrar en su amplio espacio. Tanto en las cercanías del propio lugar como en lugares apartados, se han dado testimonios de la variedad de culturas que aquí se han asentado. La mayoría de sus habitantes han pensado que han sido los árabes quienes han ocupado este lugar a través de su historia, pero la realidad es otra. Cultura como la del Neolítico, se asentó en estos lugares por su buena situación y clima, con medios para sobrevivir por las cualidades del terreno, la existencia de agua de buena calidad y sitios apropiados para establecer su hábitat. De hecho, entre los materiales hallados aparecen elementos de playa como la costa. Vivían de la caza y la recolección de frutos que por estas tierras se daban en aquellos tiempos. Llegaron a utilizar elementos líticos alóctonos, no procedentes de esta tierra, sino que provenían de lugares bastante apartados como la Subbética y zonas más occidentales. Hay circunstancias en las que se manifiesta la presencia de la cultura del Argar. Pero es lógico pensar que mantuvieran relaciones con tribus de su misma etnia o, al menos, similar. Los materiales hallados como elementos de ajuar en su mayoría, son alóctonos, lo que nos quiere indicar que se desplazaban para buscar materiales de calidad diferente a la que podía ofrecer la localidad donde se establecieron.
Los puntos que han registrado ejemplares de ajuar neolítico están ubicados en Lentegí, Barranco de las Cifas y la zona de La Bermeja con todo su complejo, Cortijo del Contino. Pero también aparecen algunos elementos en la Necrópolis Puente del Noi, en Almuñécar y en el llamado Pago del Sapo.
La elemento cultural romano es mucho más abundante y disperso, dado que los romanos, para su gran industria, tuvieron que remontarse hacia el interior de río Verde, y hay testimonios arqueológicos que nos hacen afirmar que esa búsqueda de agua dulce había que hacerla bastante más hacia el interior de la zona de Seks, porque el agua de mar no era apta para la elaboración de las salazones y, teniendo en cuenta que el mar, en esas fechas, penetraba, como mínimo, hasta las cercanías de Torrecuevas, obliga a poner un límite, porque el agua hubo de ser buscada en las cercanías de Otívar siguiendo el lecho de río Verde. Hay otros argumentos que están explicados en el trabajo «Conjunto de denarios de plata hallados en una pileta de salazón en Almuñécar», donde se demuestra que las salazones estaban funcionando desde finales del siglo II a. de C. y, para ello, el agua potable era absolutamente necesaria para esa industria. El denario más moderno ronda el año 46 a. de C. Y la pileta y su conjunto, ya estaban abandonadas en esas fechas (mitad del siglo I a. de C.). Luego el agua se tuvo que buscar por razones lógicas antes de montar la factoría.
La etapa romana nos ha proporcionado una cantidad grande de materiales cerámicos. La zona de La Venta y La Noria han sido las más abundantes en materiales romanos. Lo que más abunda es la cerámica fragmentada de pieza grandes. Lo que indica que se usaban para el almacenaje de productos agrícolas. Lo relativo a las piezas de uso doméstico es poco relevante.
Otros materiales, como cuchillos o puñales son poco frecuentes. La numismática muy escasa. Y si hablamos del mundo árabe, hay que decir que apenas han dejado testimonios arqueológicos de lo que fueron: restos de viviendas apenas se han encontrado, teniendo en cuenta que han sido los que últimamente han ocupado estas tierras. El caso es su elenco es realmente pobre por los materiales que se han encontrado. En un próximo trabajo se hablará de ello.
En resumen, tenemos que decir que es el mundo de la prehistoria la que mejores y más abundantes piezas de su cultura nos han dejado, como bien podemos observar en la cantidad de materiales presentados a lo largo de la exposición de este trabajo.
Pensamos y deseamos que todo este ajuar, aunque, en parte, abundante en calidad (prehistoria), y también en cantidad, vayan al museo local o provincial según corresponda. Vale la pena que no se olviden las raíces de esta pequeña ciudad que es la que más datos ha proporcionado de la zona arqueológicamente demarcada como elemento de incalculable valor desde el punto de vista histórico.
Los testimonios numismáticos de la colonia fenicio-púnica de Seks se han encontrado en localidades fundamentalmente costeras y, de forma esporádica, en ciudades del interior peninsular, así como en distintos puntos del Mediterráneo.
Los hallazgos en la propia colonia Seks son escasos, de superficie y de materiales revueltos (1). Consecuentemente la mayor parte de los ejemplares conocidos han sido encontrados en muy diferentes localidades (Almuñécar, Motril-Salobreña, Málaga, Carteia, Gades, Ilurco, Murcia, Monastil, Valencia, Tortosa, Tarragona, Gerona, Arcóbriga, Valeria, Vivero).
Cuando se comenzaron los estudios sobre la ceca de Seks, sus monedas fueron confundidas con las de Gades (2) y las de Canaca (3). En 1794 Lindberg identificó una moneda con la ceca de Seks gracias a los caracteres latinos que presentaba (4). Fue igualmente confundida con la ciudad de Conca (5). Gesenius identificó sus monedas con la ciudad de Tingis por un error de transcripción de leyenda (6). Heiss, y sobretodo Delgado, fueron quienes definitivamente identificaron las monedas con la Seks de las Fuentes Clásicas (7). En esta misma línea se encuentra A. Vives (8) y las desafortunadas opiniones de A. García y Bellido (9), M. Gómez-Moreno (10) y A. Beltrán (11). García y Bellido, tras afirmar que las acuñación de las monedas de Seks tuvo lugar después de la batalla de Ilipa (-206), piensa que tal colonia se encuentra en la localidad granadina de Jete (antigua Xate), a 8 km de Almuñécar, en el interior del estero de río Verde.
Los recientes trabajos geológicos del Instituto Arqueológico Alemán de Madrid (12) y la opinión de M. Pellicer Catalán (13) sobre la posición de García y Bellido (14) a este respecto, con el que casi coincide, apuntan una nueva hipótesis sobre los orígenes y sobre el ámbito geográfico de Seks. La geografía costera de esta ciudad era bastante diferente de la configuración actual, mostrando una gran ensenada en el estero de río Verde y otro menor en las cercanías del Majuelo. De ello se sabe por tudios llevados a cabo por el Instituto Arqueológico Alemán de Madrid, que la línea de costa difería bastante de lo que hoy se puede apreciar. Se ha llegado incluso a decir que la configuración del terreno sobre el que se asienta Almuñécar, tuviera forma de tómbolo. Pero se puede comprobar que las estructuras romanas, como el acueducto, no encajaban con esa opinión por los nuevos descubrimientos realizados en tiempo reciente, y que confirman lo contrario.
Problemática epigráfica
En el estudio de la epigrafía se plantea la interpretación del topónimo que ha suscitado cierta polémica entre lingüistas y epigrafistas. Así, Velázquez (15) interpreta como KNK. Por lo que sitúa esta localidad en la orilla izquierda del Guadiana, identificándola con Canaca (Huelva). Judas (16), siguiendo la tesis de Lindberg, interpreta la leyenda como S K S. La solución propuesta por Hübner (17) fue rechazada por Dietrich y Millás Villacrosa (18).
Hasta el momento, los trabajos realizados sobre la leyenda de Seks más aceptados son los de J. M. Solá-Solé (19), quien interpreta los grafismos como S K S, proponiendo un significado semántico similar al de Gades: «recinto, extensión limitada».
La dificultad más seria se ha planteado en la primera parte de la leyenda, que se ha venido interpretando como MB’ L, y que ha dado lugar a una irreversible discusión, haciendo caer en contradicciones al propio Solá-Solé, quien no parece aclararse en sus versiones sobre la cuestión.
El problema se ha iniciado a raíz de la interpretación del polémico doblete fónico pé/bet. En su última propuesta nos presenta un ambiguo resultado M P/B’ L, sin definirse por una posición precisa (20).
Este mismo autor dice textualmente: «Por un proceso difícil de explicar y que tal vez no sea más que un método cómodo por parte de los escribas ante formas del bet, del rehs y del dalet, que paulatinamente iban confundiéndose, vemos cómo en el topónimo estas tres letras se simplifican en un trazo vertical análogo. Pero es indiscutible que el primer signo que llegó a este punto fue el bet…» (21).
Esta exposición está en abierta contradicción con otro planteamiento en 1967 (22), donde dice: » Pues bien, después de haber examinado varios centenares de ejemplares de Gades, Sexsi, Lixus y Tingis, estamos en condiciones de poder afirmar rotundamente que, ni en un solo caso seguro los signos en litigio (beth/pé) pueden leerse claramente como beth.s y sí, en cambio, como pé-s«. Parece concluyente que la solución dada por Pérez Bayer ha sido decisiva en esta interpretación (23), quien resuelve el problema dando como solución M P’ L. La traducción dada por Pérez Bayer (24) como » obra de», no se aparta semánticamente mucho de la versión dada por Gesenius «a civibus».
Ante esta confusa situación, no nos decidimos ni por la solución ambigua de Solá-Solé, ni por la concreta de Pérez Bayer y J. M. Fuentes (25), ni por la propuesta por C. Alfaro Asíns (26)y J. L. López Castro (27), ya que ni la epigrafía ni la lingüística han podido dar una solución comúnmente aceptada.
Tipos y cuños
En cuanto al planteamiento de los tipos, por una parte se pueden establecer tres momentos en el proceso de acuñación: fase inicial con fuerte influjo fenicio-púnico (28), mostrando signos gráficos antiguos. Fase intermedia, en donde las dudas y vacilaciones epigráficas se dan con cierta frecuencia. Todo en esta etapa histórica sufría gran confusión. Se suele hacer coincidir con las consecuencias de la batalla de Ilipa y las revueltas político-militares de las colonias como Malaka y Seks y otras localidades costeras.
La tercera fase se produce cuando reina una mayor estabilidad, manifestándose este hecho con una gran producción de acuñaciones. En estos momentos aparecen los caracteres neopúnicos en cartela central. La cuarta fase coincide con el período más extenso y de expansión de Seks en el aspecto comercial, presentándonos unas acuñaciones con trazos y leyendas en caracteres latinos.
Dentro de las anomalías que presentan las monedas de lo que consideramos como segunda fase de las acuñaciones numismáticas, podemos indicar los siguientes fenómenos: utilización de piezas como negativos para la fabricación de otros cuños, reversos con la mitad dextrógira y la otra sinistrógira y, a veces, dentro de la leyenda SKS, el signo kaph aparece en posición contraria.
Se han registrado ejemplares correspondientes a la tercera fase con contramarcas. Pensamos que tal signo no significa más que la permisión por parte de las autoridades monetarias de Roma, de la circulación legal de tales acuñaciones (30)
A partir de la derrota cartaginesa en Ilipa y, sobre todo, de la desaparición del imperio cartaginés (-146) y de la imposición de Roma en todo el Mediterráneo, se dan determinados rasgos, como la leyenda latina de las cartelas monetales. En el caso de Seks (como en otras ciudades hispanas) este hecho tiene un motivo puntual: la entrada de Julio César en la Bética. La cornucopia es usada al modo romano (31).
Con relación al número de ejemplares numismáticos estudiados hasta el momento, es preciso indicar que más del 90% han sido registrado fuera de la comarca de Seks. De las monedas publicadas hasta ahora, tan sólo 15 han sido halladas en lugares concretos de Almuñécar: 8 en superficie, sobre la necrópolis fenicia de Puente del Noi (32), y las 7 restantes, en lugares de sedimentación natural o artificial: subsuelo de Cueva de Siete Palacios y laderas del Castillo de San Miguel.
En análisis de detalle podemos observar cómo el disco solar muestra una variedad algo notoria en cuanto al número de radios: unos tienen 6, otros 7, 9 y, lo más usual, 8. Este rasgo se da tanto en las monedas con leyenda partida, como en las de cartela central. Un detalle aislado lo constituye una moneda de A. Vives, que muestra doble cartela central, al igual que las monedas de Obulco.
Enumeración de tipos y cuños
Tipo I Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a d. con maza al hombro
Rev. Dos atunes a derecha o a izquierda, con leyenda púnica entre ellos SKS (33)
Tipo II Anv. Cabeza barbada de Melkart-Hércules con maza al hombro a izquierda.
Rev. dos atunes a derecha; entre ellos SKS (34).
Tipo III Anv. Cabeza de Melkart-Hércules con piel de león a izquierda o a derecha.
Rev. Dos atunes a izquierda o a derecha; entre ellos, creciente lunar y disco solar a izquierda o a derecha; abajo: SKS, arriba, MP’ L (35).
Variantes de este tipo:
Rev. Dos atunes a izquierda o a derecha; disco solar y creciente lunar a derecha o a izquierda; leyenda neopúnica en negativo completo en parte.
Tipo IV Anv. Cabeza barbada de Melkart-Hércules con piel de león, a d.
Rev. Proa de nave a i.; encima SKS (36)
Tipo V Anv. Cabeza femenina galeada con cimera a d.
Rev. Proa de nave a i.; encima SKS (37).
Tipo VI Anv. Cabeza femenina galeada con cimera a d.
Rev. Toro parado a d.; encima SKS (38).
Tipo VII Anv. Cabeza femenina desnuda a d.
Rev. Maza tendida a d.; debajo SKS (39).
Tipo VIII Anv. Cabeza masculina a d.
Rev. Arriba, atún a i. Abajo, maza a d. Entre ambos; SKS (40).
Tipo IX Anv. Cabeza galeada a d.
Rev. Arriba, delfín a d. Debajo SKS (41).
Tipo X Anv. Cabeza imberbe de Melkart-Hércules con piel de león a i. y maza al hombro.
Reversos de este tipo:
1) Dos atunes a d.; en el centro, cartela con leyenda neopúnica SKSMP’L. Arriba, disco solar; abajo creciente lunar con punto, a i. (42).
2) Dos atunes a i.; entre ellos: leyenda neopúnica en cartela SKSMP’L; arriba, disco solar; abajo creciente lunar con punto a d. (43).
3) Atún y delfín a d.; entre ellos, en cartela, leyenda neopúnica SKSMP’L; arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto (44).
4) Atún y delfín a i. entre ellos, leyenda neopúnica SKSMP’L. Arriba, disco solar; abajo creciente lunar con punto, a i. (45).
5) Atún y delfín a i. Entre ellos, leyenda neopúnica en cartela. Arriba, disco solar; abajo creciente lunar con punto, a d. (46).
6) Dos atunes a i; entre ellos, leyenda neopúnica SKSMP’L. Arriba, alef tendida a i. Abajo, yod (47).
7) Dos atunes a d; entre ellos, leyenda neopúnica SKSMP’L. Arriba, alef tendida a i. Abajo, yod (48).
8) Dos atunes a d. Entre ellos, doble leyenda neopúnica SKSMP’L/SKSMP’ L., en doble cartela. Arriba, alef tendida a i. Abajo, yod. (49).
9) Dos atunes a i. Entre ellos, en cartela, leyenda neopúnica SKSMP’L. Arriba, alef vertical; abajo, yod
Tipo XI Anv. Cabeza masculina con casco y cimera a d.
Rev. Atún a d. Encima, leyenda neopúnica SKS. Debajo, alef tendida. a i.
Tipo XII Anv. Cabeza masculina con casco y cimera a d.
Rev. Atún a d. Encima, alef tendida a i. Debajo, leyenda neopúnica SKS (52).
Tipo XIII Anv. Cabeza femenina con casco, a d.
Rev. Cornucopia tendida a izquierda. Debajo, leyenda neopúnica SKS (53).
Tipo XIV Anv. Cabeza femenina galeada, a derecha.
Rev. Cornucopia en el centro en posición vertical. A ambos lados, leyenda neopúnica partida SK-S (54).
Tipo XV Anv. Cabeza del Melkart-Hércules con piel de león, a i.
Reverso:
1) Dos atunes, a i. Entre ellos, leyenda latina F-I-SEXS. Arriba, alef tendida, a i. Abajo, yod (55).
2) Similar a la anterior, pero leyenda F-I-SEX (56).
Dentro de esta variada gama de tipos cabe decir que, probablemente debido al mal estado de conservación y, sobre todo, a la baja calidad de los cuños, apenas se pueden encontrar dos de éstos iguales.
A la vista de los materiales ya publicados, con cierto nivel de profundidad y detalles, presentamos una secuencia de todas las leyendas numismáticas que se han podido recopilar hasta ahora, haciendo ver que, entre las consideradas antiguas y las neopúnicas, se da una marcada diferencia sin que haya una fase intermedia alguna, aunque lo que mostramos como época de «vacilaciones lingüísticas» podría casi ocupar este «vacío evolutivo». Pero, en resumen y como tesis, esta posición es insostenible por carecer de una base real. y lo que viene conociéndose como fase neopúnica de la leyenda, constituye algo que continúa siendo el período confuso y lleno de vacilaciones numismáticas, a saber, lo que incumbe a las explicaciones dadas sobre el proceso evolutivo que presentan las lecturas numismáticas púnicas.
Notas
A. Ruiz Fernández, Almuñécar en la Antigüedad Fenicia o Ex en el Ámbito de Tartessos. Granada, 1987, pp. 58-59; A. Ruiz Fernández-E. Acquaro, Le monete in bronzo di Sexi: RIN, 84 (1983), p. 44.
(2) A. Ramírez Barrientos, Elucidario de las medallas de la isla y antigua ciudad de Cádiz,nn.22 a 26.
(3) H. Flórez, Medallas de las colonias, municipios y pueblos antiguos de España. Colección de las que se hallan en diversos autores y de otras nunca publicadas, con explicación y dibujo de cada una de ellas,Madrid, 1758 y 1773, lám. XXVII.
(4) J. C. Lindberg, De nummis punicis sextorum, olim a Canaca et Concanae tributis, Hanniae 1824.
(5) Bellermann, Bemerlungen über die phoesnizisichen und punischen, Münzen 1812.
(6) W. Gesenius, Scripturae linguae phoeniciae, Leipzig 1837.
(7) A. Heiss, Description générale des monnaies antiques de L’ Espagne, Paris 1870, pl. XLVI; A. Delgado, Nuevo método de clasificación de las monedas autónomas de España, Sevilla 1871-76.
(8) A. Vives y Escudero, La Moneda Hispánica, Madrid 1926, Láms. LXXXII-LXXXIII.
(9) A. García y Bellido, Historia de España; I, 2, Madrid 1952, pág. 419.
(10) M. Gómez-Moreno, Misceláneas, Madrid 1949, lám. 36, n. 12.
(11) A. Beltrán, Curso de Numismática, Numismántica Antigua y de España, Cartagena 1950.
(12) Este trabajo, que se publica en el capítulo de Geologisch-Archäologische Forschungen zum Verlant der Andalusischen Mittelmeerküste, sitúa la línea de playa en las cercanías de Torrecuevas (anejo de Almuñécar), a 3,5 kms. de la ciudad.
(13) M. Pellicer Catalán, Excavaciones en la necrópolis pínica «Laurita» del Cerro de San Cristóbal (Almuñécar, Granada).Madrid 1962.
(14) A. García y Bellido, op. cit., p. 422.
(15) L. J. Velázquez, Ensayo sobre los alfabetos de las letras desconocidas que se encuentran en las más antiguas medallas y monumentos de España, Madrid 1752, p. 156.
(16) A. C. Judas, Étude démonstrative de la langue phénicienne, Paris, 1847, p. 24.
(17) H. Hübner, Monumenta Linguae Ibericae, Berlín 1893, p. 117.
(18) J. M. Solá-Solé, Miscelanea púnico-hispana II; Sefarad, 17 (1057), p. 20.
(19) Ibidem, p. 18 ss.
(20) J. M. Solá-Solé, Miscelánea púnico-hispana IV: 27 (1967), p. 19.
(23) F. Pérez Bayer, Del alfabeto y lengua de los fenices y de sus colonias, Madrid 1772, p. 371.
(24) Ibidem, p.374.
(25) M. J. Fuentes, Vocabulario fenicio, Barcelona 1980, p. 211.
(26) C. Alfaro Asíns, Las monedas de Seks del Museo Arqueológico Nacional: BMAN, 1 (1983), pp.191-97.
(27) F. Molina Falajrdo-J. L. López Castro, Almuñécar, Arqueología e Historia, Granada 1983, p. 180.
(28) A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 1-3; C. Alfaro Asíns, Almuñécar, Arqueología e Historia III, Granada 1986, lám. I, 1-13.
(29) Livio, Ab urbe condita, XXIII, 21, 6.
(30) A. M. Guadán, Numismática ibérica e iberorromana, Madrid 1969, p. 168.
(31) F. Chaves Tristán – M. C. Marín Ceballos, Numismática y Religión romana en Hispania. Symposium. La religión romana en Hispania 1979, Madrid 1981, pp. 32-34, 40-41.
(32) A. Ruiz Fernández-E. Acquaro, Monete in bronzo di Sexi, RIN 84 (1983), p. 44.
(33) C. Alfaro Asíns, op. cit., lám. I, 1-7; II, 8-13; A. Vices y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 1-2; F. Molina Fajardo-J.L. López Castro, op. cit., lám. I, 1-7.
(34) A. Vives y Escuedero, op. cit., lám. LXXXII, 8.
(35) F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., láms. I, 8-12; II, 13-21.
(36) F. Molina Fajardo-J.L. López Castro, op. cit., lám. II, 23-25; C. Alfaro Asíns, op. cit., lám. III, 31-35; A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 7.
(37) C. Alfaro Asíns, op. cit., nº 34; F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., nn. 26-27. A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 9.
(38) F. Molina Fajardo-J.L. Castro, op. cit., nn. 27-29; A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 10.
(39) A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 11; F. Molina Fajardo-J.L. López Castro, op. cit., n. 30.
(40) A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 13; F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., n. 31.
(41) A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 12.
(42) C. Alfaro Asíns, op. cit, nn. 35-55; A. Ruiz Fernández-E. Acquaro, op. cit., n. 11
(43) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 56-58: A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, n. 9. F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., n. 70.
(44) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 59-60; A. Vives y Escudero, op. cit., 5-7;F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., n. 69.
(45) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 62-65;F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., nn. 67-68.
(46) C. Alfaro Asíns, op. cit., n. 66; A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 6.
(47) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 80-89; A. Ruiz Fernández-E. Acquaro, op. cit. nn. 9-10;A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 3-4;F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., nn. 35-52, 115.
(48) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 67- 79;A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 4; F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., nn. 53-66.
(49) A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 2.
(50) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 99-101.
(51) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 102-105; A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 12; F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., nn. 99-109.
(52) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 106-114; A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 13; F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., nn. 110-114.
(53) C. Alfaro Asíns, op. cit., n. 15: A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 15.
(54) A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 14.
(55) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 116-118; A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 1; A. Ruiz Fernández-E. Acquaro, op. cit. n. 12; F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., n. 34.
(56) A. Ruiz Fernández-E. Acquaro, op. cit. n. 13.
Leyendas y símbolos de los monedas de Seks hasta ahora estudiadas:
LAS MONEDAS FENICIAS MÁS ANTIGUAS DE SEKS
Siguiendo la denominación fenicia, se va a aplicar a estas piezas el original fenicio y cuyo nombre es el Shekel y aplicando sus diferentes valores. Las publicaciones que se vienen haciendo de este tipo de monedas las denomina y valoran dentro del rango romano. Esta decisión se rompe cuando se llega a una etapa en la que la lengua fenicia ha desaparecido de uso, porque los fabricantes de estos elementos y la comunidad fenicia deja de hablar el la lengua fenicia al imponerse por razones obvias, el latín. Hecho que provocará la aparición de los tipos con leyenda latina, pero transcribiendo los fonemas fenicios por los latinos y curiosamente la única palabra que se puede observar realmente transcrita es SEKS, y las demás son añadidos posteriores alusivos a fenómenos propios del latín.
Los formatos del tipo Shekel aparecen con los valores doble Shekel, Shekel, Shekel 1, Shekel 2, Shekel 3. Y los latinos todos hacen referencias a los tipos de monedas romanas: el As. No se ha encontrado hasta el momento ni valores superiores ni inferiores.
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro.
Rev. Dos atunes a izquierda, con leyenda púnica entre ellos SKS (samech, kaph, samech) (casi ilegible) (33).
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro
Rev. Dos atunes a izquierda, entre ellos, leyenda púnica trilítera dextrógira SKS (33).
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada de Melkar-Hércules a derecha con clava al hombro
Rev. Dos atunes a izquierda, con leyenda púnica SKS trilítera dextrógira; entre ellos SKS. (33)
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada de Melkar-Hércules a derecha.
Rev. Dos atunes a izquierda, con leyenda púnica entre ellos SKS (ilegible). (33)
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro
Rev. Dos atunes, a derecha; entre ellos, leyenda púnica trilítera dextrógira SKS (33)
Ae. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada de Melkar-Hércules con clava al hombro, a derecha.
Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda púnica dextrógira entre, ellos SKS (33).
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada(?) de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro
Rev. Dos atunes a izquierda; entre ellos: leyenda púnica trilítera dextrógira SKS (33).
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada(?) de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro
Rev. Dos atunes a derecha; entre ellos: leyenda púnica trilítera dextrógira SKS (33).
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro.
Rev. Dos atunes a izquierda, entre ellos leyenda púnica trilítera dextrógira SKS (33).
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro.
Rev. Dos atunes a derecha; entre ellos, debajo, leyenda púnica trilítera dextrógira SKS (33)
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada diademada de Melkar-Hércules a derecha.
Rev. Dos atunes a izquierda, leyenda púnica (casi ilegible) entre ellos SKS (33).
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada diademada de Melkar-Hércules a derecha.
Rev. Dos atunes a derecha, leyenda púnica (casi ilegible) entre ellos SKS (33).
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada diademada de Melkar-Hércules a derecha.
Rev. Dos atunes a izquierda, leyenda púnica (casi ilegible) entre ellos SKS (33).
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada diademada de Melkar-Hércules a derecha.
Rev. Dos atunes a derecha, leyenda púnica (casi ilegible) entre ellos SKS (33).AS/AE
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada de Melkar-Hércules a derecha. con clava al hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda, con leyenda púnica trilítera dextrógira entre ellos SKS (33).
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada de Melkar-Hércules a derecha. con clava al hombre izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda púnica trilítera dextrógira entre ellos SKS.(33)
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro izquierdoi.
Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda púnica trilítera dextrógira entre ellos SKS (33).
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro.
Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda púnica trilítera dextrógira entre ellos SKS (33).
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada de Melkar-Hércules a derecha, clava al hombro, izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda púnica trilítera dextrógira entre ellos SKS (33).
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada de Melkar-Hércules, a derecha, con clava al hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha, entre ellos, leyenda púnica trilítera dextrógira SKS (33).
AE. Doble Shekel
Anv. Cabeza desnuda y diademada de Melkar-Hércules a derecha, clava al hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda púnica trilítera dextrógira entre ellos SKS (33).
DIBUJOS
MONEDAS DE SEKS CON CARTELA TRILÍTERA
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart barbada, a derecha. Detras, clava.
Rev. Proa de nave a derecha. Arriba, leyenda neopúnica dextrógira SKS.
AE. Shekel 1
Anv. Cabeza barbada de Hércules-Melkart a izquierda, con maza detrás.
Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda neopúnica trilítera dextrógira central SKS.
AE- Shekel 2
Anv. Cabeza masculina desnuda, a derecha.
Rev. Clava tendida a derecha. Debajo, en gráfila: leyenda neopúnica dextrógira trilítera SKS.
Rev. Arriba, atún a izquierda; abajo, clava a derecha. Entre ellos, leyenda neopúnica SKS trilítera dextrógira.
AE. Shekel 1
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart a derecha. Detrás, clava.
Rev. Proa de nave a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera dextrógira SKS.
AE. Shekel 2
Anv. Cabeza masculina a derecha.
Rev. Clava nudada a derecha. Debajo, leyenda neopúnica SKS trilítera dextrógira.
AE. Shekel 1
Anv. Cabeza masculina desnuda, a derecha.
Rev. Arriba, atún a izquierda; abajo, atún a derecha, entre ellos, leyenda neopúnica trilítera dextrógira SKS.
DIBUJOS
MONEDAS DE SEKS CON LEYENDA PARTIDA
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hécules-Melkar cubierta con piel de león, a izquierda, clava detrás.
Rev. Dos atunes a izquierda. Leyenda neopúnica partida SKSMB/P’ L. Creciente lunar a derecha. disco solar con punto a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hécules-Melkar cubierta con piel de león y clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda; leyenda partida. Abajo, SKS. Arriba, a derecha MB/P’L. En el centro, disco solar a derecha, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hécules-Melkar cubierta con piel de león y clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha, leyenda partida. Abajo, a izquierda, SKS. Arriba, a derecha MB/P’L a derecha. En el centro, disco solar a izquierda; creciente lunar con punto a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hécules-Melkar cubierta con piel de león. a izquierda: clava detrás.
Rev. Dos atunes a derecha, leyenda partida. Abajo, a izquierda, SKS. Arriba, a derecha MB/P’L a derecha. A derecha, disco solar radiado; creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hécules-Melkar cubierta con piel de león, a izquierda; clava detrás.
Rev. Dos atunes a izquierda, leyenda partida. Abajo, a izquierda, SKS. Arriba, a derecha MB/P’L a derecha. En el centro, disco solar radiado, a izquierda; creciente lunar con punto, a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hécules-Melkar cubierta con piel de león, a izquierda; clava detrás, a derecha.
Rev. Dos atunes a izquierda, Leyenda partida. Abajo, a izquierda, SKS. Arriba, a derecha MB/P’L, a derecha. En el centro, disco solar radiado a izquierda; creciente lunar con punto, a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león, a izquierda; clava, a derecha.
Rev. Dos atunes a izquierda. Leyenda partida, abajo SKS, arriba, MB/P’L; en el centro, disco solar radiado, a izquierda; creciente lunar con punto, a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león, a izquierda; clava, a derecha.
Rev. Dos atunes a izquierda. Leyenda partida, abajo SKS, arriba, MB/P’L; en el centro disco solar radiado, a izquierda; creciente lunar con punto, a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león, a izquierda; clava, a derecha.
Rev. Dos atunes a izquierda. Leyenda partida, abajo SKS, arriba, MB/P’L, en el centro, disco solar radiado, a izquierda, creciente lunar con punto, a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león, a izquierda; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L, sinistrógira; en el centro, creciente lunar con punto, a derecha; disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león, a izquierda; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L, sinistrógira; en el centro, creciente lunar con punto, a derecha, disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león, a izquierda; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L, sinistrógira. En el centro, creciente lunar con punto, a derecha; disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león, a izquerda; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda, con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L, sinistrógira. En el centro, creciente lunar con punto, a derecha; disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león, a izquierda; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda; leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto, a derecha; disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león: clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto, a derecha; disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L, sinistrógira; en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L, sinistrógira; en el centro, creciente lunar con punto, a derecha; disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L, sinistrógira; en el centro, creciente lunar con punto, a derecha; disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda partida, abajo SKS dextrógira; arriba MB/P’L sinistrógira. En el centro, creciente lunar con punto, a izquierda; disco solar radiado, a derecha.
DIBUJOS
MONEDAS FENICIAS DEL MAN
Con leyenda partida
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L sinistrógira. En el centro, creciente lunar con punto a izquierda; disco solar radiado, a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L sinistrógira. En el centro, creciente lunar con punto, a izquierda; disco solar radiado, a derecha.
Ae Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L sinistrógira. En el centro, creciente lunar con punto, a izquierda; disco solar Radiado, a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león, a iquierda; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha con leyenda partida; abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L, sinistrógira. A derecha, creciente lunar con punto; disco solar radiado. a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león, a izquierda; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha, leyenda partida: abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L sinistrógira. A derecha, creciente lunar con punto, disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha; leyenda partida: abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L sinistrógira. En el centro: creciente lunar con punto, a derecha; disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cunierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha, leyenda partida: abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L sinistrógira. En el centro; creciente lunar con punto, a derecha; disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda. leyenda partida: abajo SKS dextrógira; arriba MB/P’L sinistrógira. En el centro: creciente lunar con punto, a derecha; disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda; leyenda neopúnica partida: abajo SKS dextrógira; arriba MB/P’L sinistrógira. En el centro, creciente lunar con punto, a derecha; disco solar radiado, a izquierda.
Ae Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda, con leyenda partida: abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L sinistrógira. En el centro: creciente lunar con punto, a derecha; disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda neopúnica partida: abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L sinistrógira. En el centro, creciente lunar con punto, a derecha, disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda, con leyenda neopúnica partida: abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L sinistrógira. En el centro, creciente lunar con punto, a derecha; disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león, a izquierda; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda y leyenda neopúnica partida: abajo SKS dextrógira, arriba MB/P’L sinistrógira; en el centro: creciente lunar con punto, a derecha; disco solar radiado, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda neopúnica partida, abajo SKS dextrógira; arriba MB/P’L sinistrógira; en el centro: creciente lunar con punto, a derecha; disco solar radiado, a izquierda.
MONEDAS DE SEKS CON CARTELA CENTRAL
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, Alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, Alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.
Rev. Arriba: atún y delfín, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solas radiado; abajo creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.
Rev. Atún arriba, delfín abajo, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.
Rev. Arriba atún, a derecha; abajo, delfín a derecha; en cartela central: leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; creciente lunar con punto, a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león, clava detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, en hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava, sobre hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkartcubierta con piel de león; clava con nudos sobre hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central con leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, creciente lunar a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central: leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, Alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart ºcubierta con piel de león; clava detrás, sobre hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, sobre hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, sobre hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, Alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava detrás, a izquierda.
Rev. Dos atunes a iaquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, alef tendida, a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado, creciente lunar con punto a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto..
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, aleph tendida, a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto..
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, aleph tendida, a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, alef, a izquierda; abajo: yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, alef tendida izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Arriba atún, abajo delfín, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Arriba atún, abajo delfín, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Arriba atún, abajo delfín, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Arriba atún, abajo delfín, a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Arriba atún, abajo delfín, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Arriba atún, abajo delfín, a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba, disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Atún y delfín a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo: creciente lunar con punto, a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida a izquierda; abajo: yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida a izquierda; abajo: yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Atún y delfín a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Atún y delfín a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo creciente lunar con punto, a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida a izquierda; abajo, yod
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba; disco solar radiado; abajo. creciente lunar con punto, a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo creciente lunar con punto a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto aizquierda..
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central: leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo: creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo: creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo: creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo: creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo: creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo: creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, a sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo creciente lunar con punto a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, a sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo creciente lunar con punto a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo: creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo: creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo: creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo: creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo: creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo: creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos, detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo: creciente lunar con punto, a izquierda.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo creciente lunar con punto a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida; abajo: yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: disco solar radiado; abajo creciente lunar con punto a derecha.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef vertical; abajo: yod hacia abajo.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef vertical; abajo: yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef vertical; abajo: yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: Alef tendida a izquierda; abajo: yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef vertical; abajo: yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef (¿?; desplazado de campo abajo: yod (¿?) desplazado de campo.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef; abajo: yod (?).
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef; abajo: yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef tendida a derecha; abajo: yod.
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef (?); abajo: yod (?).
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava con nudos detrás, sobre el hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB/P’L. Arriba: alef; abajo: yod.
MONEDAS FENICIAS DE SEKS CON CARTELA DOBLE
AE Shekel
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león, clava, a izquierda.
Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central doble, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’LSKSMB’L. Abajo, creciente linar; resto, ilegible.
MONEDAS FENICIAS DE SEKS CON CABEZA GALEADA
AE Shekel 1
Anv. Cabeza de Tanit galeada con cimera. a derecha.
Rev. Proa de nave a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza galeada de Tanit con cimera, a derecha.
Rev. Toro parado, a derecha. Arriba, leyenda fenicia trilítera dextrógira S-(KS) (parte ilegible por defecto de acuñación).
AE Shekel 1
Anv. Cabeza masculina, galeada, a derecha.
Rev. Atún a derecha. Arriba, leyenda neopúnica SKS dextrógira, trilítera; abajo, aleph tendida, a izquierda.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza masculina galeada y empenachada, a derecha.
Rev. Atún a derecha. Arriba, aleph tendida a derecha; abajo: leyenda neopúnica SKS trilítera.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza galeada de Tanit con cimera, a derecha.
Rev. Proa de nave a derecha. Arriba, leyenda neopúnica SKS dextrógira.
AE Shekel 2
Anv. Cabeza masculina galeada, a derecha,
Rev. Cornucopia vertical, y leyenda neopúnica SK-S.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza galeada de Tanit con cimera, a derecha.
Rev. Proa de nave a derecha. Arriba, leyenda neopúnica SKS dextrógira
AE Shekel 1
Anv. Cabeza con casco a derecha.
Rev. Cornucopia tendida a izquierda. Debajo: leyenda neopúnica SKS trilítera dextrógira.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza laureada a derecha.
Rev. Toro parado a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza femenina galeada, a derecha.
Rev. Toro parado con las patas adelantadas, a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza masculina galeada, a derecha.
Rev. Atún a derecha. Arriba, leyenda fenicia trilítera dextrógira SKS; abajo: alef tendida e invertida, a izquierda.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza masculina galeada, a derecha.
Rev. Atún a derecha. Arriba, leyenda fenicia trilítera dextrógira SKS; abajo: alef tendida, a izquierda.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza masculina galeada, a derecha.
Rev. Atún a derecha. Arriba, leyenda fenicia trilítera dextrógira SKS; abajo: alef tendida, a izquierda.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza masculina galeada, a derecha.
Rev. Atún a derecha. Arriba, leyenda fenicia trilítera dextrógira SKS; abajo: alef tendida, a izquierda.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza masculina galeada, a derecha.
Rev. Atún a derecha. Arriba, leyenda fenicia trilítera dextrógira SKS; abajo: alef tendida, a izquierda.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza masculina galeada y empenachada, a derecha.
Rev. Atún a derecha. Arriba, leyenda fenicia trilítera dextrógira SKS; abajo: alef tendida, a izquierda.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza masculina galeada, a derecha.
Rev. Atún a derecha. Arriba, leyenda fenicia trilítera dextrógira SKS; abajo: alef tendida, a izquierda.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza masculina galeada, a derecha.
Rev. Atún a derecha. Arriba, leyenda fenicia trilítera dextrógira SKS; abajo: alef tendida, a izquierda.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza masculina galeada, a derecha.
Rev. Atún a derecha. Arriba, leyenda fenicia trilítera dextrógira SKS; abajo: alef tendida, a izquierda.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza masculina galeada y empenachada, a derecha.
Rev. Atún a derecha. Arriba, leyenda fenicia trilítera dextrógira SKS; abajo: alef tendida, a izquierda.
AE Shekel 1
Anv. Cabeza masculina galeada y empenachada, a derecha.
Rev. Atún a derecha. Arriba, leyenda fenicia trilítera dextrógira SKS; abajo: alef tendida, a izquierda.
MONEDAS FENICIAS DE SEKS CON LEYENDA EN CARACTERES LATINOS
Acuñación romanizada con nomenclatura imperial
AE AS
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart, a izquierda; cubierta con piel de león. clava al hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda latina F.I. SEXS Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE AS
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta cubierta con piel de león. clava al hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda latina F.I. SEXS Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.
AE AS
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león y clava izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central: leyenda latina F-I-SEXS. Arriba alef tendida a izquierda; abajo, yod.
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava al hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en el centro: leyenda latina F-I- SEXS. Arriba, alef tendida, a izquierda; abajo, yod.
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava al hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en el centro: leyenda latina F-I- SEXS. Arriba, alef tendida, a derecha; abajo: yod.
Anv. Cabeza de Hércules-Melkart cubierta con piel de león; clava al hombro izquierdo.
Rev. Dos atunes a izquierda; en el centro: leyenda latina F-I- SEXS. Arriba, alef tendida, a derecha; abajo: yod.
DIBUJOS
Dibujo de A. Ruiz Fernández
Conclusiones
Este trabajo conlleva un análisis detenido desde su inicio hasta el final.
Los primeras monedas localizadas a través de un control de movimientos comerciales, nos lleva a plantearnos cuestiones como el inicio de la acuñación.
No perdamos de vista que los fenicios no inventa la moneda cuando llegan a nuestras ciudades costeras fundamentalmente, sino que era un proceso que se desarrolla a través de sus movimientos tanto comerciales como periféricos e interiores a través de toda nuestra Península. Ello nos lleva a entender que puedan aparecer las monedas en cualquier punto de la misma. El motivo siempre está basado en el comercio que se establece con todos los centros productores que eran de interés para su intercambio o compraventa de sus productos.
A pesar de esto, lo que más nos mueve es a averiguar cómo empezó la acuñación en nuestras tierras. Este es el fenómeno que nos lleva a estudiar el inicio de la fabricación de su moneda. No se trata de una moneda con características universales a todo el Mediterráneo, sino específicamente de aquel lugar en que se van asentando las diferentes emigraciones comerciales iniciadas desde el Medio Oriente. Cada contacto da lugar a una nueva tipología de moneda. Y con valor específico de su peso dan lugar a los diferentes diseños de sus acuñaciones que se vienen encontrando por los diferentes lugares donde se han asentado a través de su historia a uno y otro lado del Mediterráneo Oriental y Occidental. Las monedas, como se ha dicho, se valoran por su peso, no por sus símbolos; el metal usado tiene un valor general para establecer relaciones de intercambios de mercancías o usar la moneda como salario con los operarios que se van a ir incorporando a sus actividades comerciales.
Otros de los fenómenos, que podemos observar, son los variados tipos usados según el asentamiento donde establecen su base de trabajo. Y, para este fin, tratan de comprar productos apropiados para llevar a cabo la acuñación de monedas: es conseguir el valioso uso del bronce conseguido mediante la aleación del cobre y el estaño. Este último metal es buscado con mucho interés desde que el elemento fenicio traba relaciones comerciales con Occidente. Buscaron lugares que poseyeran este mineral con mucho interés. Por ello, no sólo en la Península Ibérica lo buscan, sino que se remontan hasta la altura de las Islas Británicas encontrando, al parecer, gran cantidad de este material en las llamadas Islas Casitérides, lugar donde debió existir la materia prima que tanto necesitaban para sus negocios con las colonias. Y ello dio lugar a un establecimiento de relaciones comerciales bastante extenso básicamente con las plazas del Sur de la Península.
Los tipos de monedas se fabrican en función de su valor comercial: el peso es la base para calibrar su uso en las relaciones comerciales. De ahí nacerán los diferentes modelos que se van a acuñar a través de la larga permanencia que este elemento mantuvo en nuestras tierras. Y ello dará lugar a los diferentes formas de acuñaciones que verán a través de su historia en estas ciudades costeras.
El más usado es el As (AE, Shekel), seguidos del Semis, quadrans, sextans (Shekel 1,2,3, etc. Pero también se llegan a considerar los símbolos y leyendas que cada comunidad acuña. Sólo se se fija, como se ha dicho, el valor en peso de la moneda. El período de acuñación que aquí se ha ofrecido, no muestra ningún tipo fabricado en plata, y menos aún en oro. Sólo se usa el bronce.
Se tienen dudas sobre si la acuñación en estas tierras comienza con la derrota cartaginesa en Ilipa (-206).
La mayor parte de los elementos usados para la diferenciación de las monedas se basa muy frecuentemente en los grafismos.
Los ejemplares más antiguos muestran caracteres o cartelas trilíteras, al menos en Seks. Con el tiempo, a partir de Ilipa, empiezan las acuñaciones más genéricas. Al parecer la influencia romana fue decisiva para las modificaciones que se van a manifestar en los siguientes años. De la forma trilítera se pasa a la cartela compleja de siete caracteres, PYP/BM’L. Y más adelante se llega a acuñar monedas con dobles cartelas superpuestas. Pero lo que más despierta curiosidad es que aparezcan leyendas partidas desde el inferior al superior. Y lo que más sorprende es el uso de la moneda como cuño-modelo para nuevas fabricaciones, de tal manera que la leyenda de sinistrógira pasa a dextrógira. O sea, no se tiene idea clara de lo que había que usar para una correcta fabricación. Y ello nos lleva a concluir que la lengua fenicia había dejado de ser prioritaria para los propios fenicios: el latín lo invade todo y acaban con la acuñación típicamente fenicia dando lugar a una leyenda en latín.
La simbología sigue prácticamente siendo la misma, pero la lengua latina desplaza totalmente a la semita fenicia. Y este fenómeno, en realidad, es casi exclusivo de la colonia de Seks, cuyo nombre puede explicar aclarando de dónde procede: S proviene del signo de aspiración griego (‘); e, es el resultado de una resonancia vocálica en el entorno de dos consonantes: ‘ + k (caph) y s (samech).
Los nombres, que en la actualidad se vienen escribiendo, son latinos iniciados a partir de las guerras civiles de Roma, que se extienden a Hispania cuando tuvo lugar el enfrentamiento entre César y Pompeyo en la Península Ibérica.
Dr. A. Ruiz Fernández
Granada, 7 de Enero de 2018.
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A MI BUEN AMIGO ENRICO ACQUARO, GRAN COLEGA Y COLABORADOR EN LA ARQUEOLOGÍA DE ESTA CIUDAD
PLANO DEL CASTILLO ANTES DE SU RESTAURACIÓN MODERNA
PLANO MILITAR DEL CASTILLO EN TIEMPOS DE CARLOS I.
Almuñécar, situada bajo el lugar de la antigua colonia fenicia de Sexi muestra en su historia una infinidad de situaciones dignas de relieve. Actualmente podíamos hablar tanto de restos restos arqueológicos y urbanos de épocas diferentes, como de la composición de antiguos muros de la ciudad, a la vez que de monumentos romanos: acueducto, columbarios y factoría de salazones.
En este complejo urbano resulta de sumo interés una zona particular, que es la ocupada y dominada por el Castillo de San Miguel, objeto de esta exposición. Si se realiza un análisis detallado de la estructura urbana, es posible destacar que la gran colina, área del asentamiento urbano, pues no era un pico ni una roca privada de tierra. Las excavaciones arqueológicas realizadas por el M. Pellicer en la parte oriental del susodicho castillo, donde se puede observar una estratigrafía de los materiales situados en un arco de tiempo que va desde finales del siglo VI a. de C., hasta el final de la época medieval, nos documentan la existencia de tierra sobre la colina. Por lo tanto, ese terreno no debe ser del todo árido ni privado de vegetación.
A esto se une las anotaciones que durante los trabajos realizados para adaptar el castillo a cementerio ciudadano, esto último fue realizado transportando tierra cogida de otro sitio del entorno de la zona inferior: en esta tierra se ha encontrado la presencia de materiales procedentes de elementos romanos destruidas, como estucos pintados y una gran cantidad de cerámica común y sigillata romana.
El castillo, en su fase histórica, es un aglomerado superpuestos de estructuras que reflejan la variedad de fases que ha tenido la ciudad. Por lo tanto, siguiendo el orden cronológico, vemos los diversos momentos que se puede reconocer tomando como guía la técnica urbanística y estructural. Los materiales de construcción utilizados, por supuesto, del mortero romano hasta el final de la restauración con materiales muy sofisticados. Podíamos distinguir, pues, una secuencia cronológica basada en documentos que lo testimonian las remodelaciones efectuadas a través de los siglos.
Veamos ahora la fase más significativa
Fase romana
1.- Los testimonios, hasta ahora presentes de esta técnica edilicia en el castillo, forman, probablemente, gran parte del complejo urbano, según lo que se deduce del estudio de los muros de Poniente, donde se puede observar una cisterna romana y muros derruidos, característicos de la técnica edilicia romana.
Fase árabe
De esta fase podemos observar la superposición de sus muros sobre la estructura de época romana, sobre todo en la parte de Levante
Fase de los Reyes Católicos
Comenzamos las modificaciones y las superposiciones cristianas tanto sobre la estructura árabe como sobre la romana.
Fase de Carlos I
El emperador Carlos I dispone la construcción de una obra fortificada que unía el Castillo al Monte de San Cristóbal, un puente levadizo y una gran torre llamada Mazmorra.
Fase de Felipe II
Los documentos históricos que nos han llegado nos indican el significado y la modalidad de las defensas del Castillo con relación a los puertos naturales del centro.
Fase de Felipe IV
Durante el reinado de este rey, se realiza la construcción de un cinturón de muralla en torno a toda la ciudad alta. Se levantan 46 torreones y torres situadas tras los muros, a una distancia de un tiro de ballesta. Los muros están fortificados con almenas. Se recuerdan además. Se recuerdan, además, tres puertas conectadas al comercio ciudadano: la de la ensenada de río Seco y la Herradura. Antes de entrar en el castillo se encuentra el foso con un puente levadizo. Hay una segunda puerta interior precedida de una muralla protectora.
Fase de Fernando VII
Durante la invasión napoleónica, el castillo fue ocupado por los franceses: a su retiro, los ingleses procedieron a su destrucción. En 1.821 fue elaborado un proyecto de una nueva fortaleza sobre el cerro de San Cristóbal. En 1.830 fue construida una batería de planta rectangular unida a la citada colina. En 1.849, el castillo queda totalmente abandonado. en 1.851 se utiliza como cementerio de la ciudad.
DESCRIPCIÓN CRONOLÓGICA DEL CASTILLO BASADA EN DOCUMENTOS DE ARCHIVOS Y BIBLIOTECAS.
Fase romana
El Castillo de Almuñécar es una joya arquitectónica, relativo tanto a su estructura como a su historia. Las numerosas superposiciones de la técnica edilicia reflejan la alternancia de diversas culturas superpuestas en el contexto urbano. De esta forma, podríamos observar un primer plano documentado por las excavaciones del Dr. Pellicer Catalán, donde se encuentra una estratigrafía que denota una presencia humana desde la era del Bronce hasta el Medievo. La vertiente de Poniente conserva restos de murallas romanas, bajo las cuales se superponen los de época árabe y cristiana. Los muros romanos documentan una técnica similar a la existente en la zona central superior de la ciudadela. En algunas de sus partes se pueden ver arcadas: en uno de sus lados se puede ver una cisterna donde se han encontrado materiales cerámicos que demuestran una falta de uso de la estructura en la siguiente época árabe.
En la parte septentrional del castillo se observa un murallón que permite presuponer la existencia de una ciudadela: bajo la pendiente sur permanece un espigón que lo ponía en contacto con el cerro de San Cristóbal. Aún hoy son visibles los restos de la estructura con estratos que conservan un espesor máximo de 4 metros en el final de su trazado, y que forma una cisterna romana.
Los muros de Levante, en su actual estado de ruina, documentan inequívocamente la renovaciones rápida de la fortaleza después de la invasión napoleónica.
Fase árabe
Desde el punto de vista histórico-arqueológico, debería ser la más consistente. No obstante, los vestigios conservados hasta el momento no lo reflejan en todo este largo período. En cuanto a las diferentes técnicas edilicias visibles dentro de las murallas del Castillo, permanecen sólo a Levante y a Poniente, los muros de tierra prensada, actualmente revestidos de otros más resistentes y que actúan de sujeción. El restos las las murallas de tierra prensada con fuerte revestimiento externo, permanecen en la parte de la ciudad denominada «Eras del Castillo», y se prolongan hasta el final de las galerías con técnica edilicia romana, que constituye el núcleo antiguo de la ciudad.
Teniendo en cuenta estas consideraciones y observando la planimetría que se conserva en el Archivo Histórico militar, se puede ver que estos muros, tan caracterizados, rodean toda la parte superior de la ciudad antigua, dando lugar a una ciudadela fortificada. Ésta disponía de dos partes que la ponían en comunicación con la ciudad propiamente dicha. Tal parte no corresponde a aquella que se conoce en época moderna (Puerta del Mar, de Vélez y de Granada). En efecto, lo que nosotros vemos hoy sólo está reducida dentro de los muros del castillo fortificado. Es más, es posible la hipotética existencia de una segunda línea de muralla que circundaba toda la ciudad y en la que se podía abrir una puerta en el sudeste. Debíamos considerar que esta doble línea de muros representaba una estrategia defensiva en un mayor complejo fortificado. Se deduce que no se debe confundir la puerta dela fortaleza con la de la ciudad propiamente dicha. Indicios de una de las puerta antiguas se pueden aún notar en el murallón de Poniente, donde se distinguen con dificultad la estructura romana de la árabe.
Observando el plano general del complejo del Castillo y de la ciudadela fortificada, aparecen algunos indicios por los cuales se puede deducir que el autor de la planta ignoraba la existencia de algunas construcciones, ya consideradas como subterráneas de época romana.
En este núcleo convergen los elementos que formaron parte de lo habitado y de la estructura pública del período árabe: el palacete árabe y sus servicios. La edificación, aunque modificada, conserva la estructura arquitectónica de su antigua funcionalidad.
La Puerta del Mar, existente hasta hace pocos años, tenía una estructura y una línea propia de un sistema diferencial al de una rueda dentada. Las planimetrías que se conservan no muestran el sistema de murallas que la ciudad había tenido en esta época y que debía partir de la fase de los Reyes Católicos.
La situación del Castillo en 1.489, fecha en que la ciudad se rinde a las tropas del Marqués de Mondéjar, se encontraba en una ruina general.
En este período fueron iniciadas obras de consolidación de las murallas y restauración de habitaciones. Se debe tener presente que toda la zona debía soportar las consecuencias de la guerra de Granada y, cuando se abandona esa parte, la de los moros, debía comenzar en el mismo período de la guerra.
Fase de Calos I
Y en el período este es cuando se comienza la construcción del pasaje cubierto que se unirá al Castillo con el cerro de San Cristóbal. No se trata de una obra nueva en toda su estructura, ya que se superponen en un estrato al murallón de época romana preexistente. En esta estructura cubierta, del que aún hoy se pueden ver algunos trazos, se abrían numerosos pasajes para las guarniciones. En esta época destaca la construcción del puente levadizo y del gran torreón, antiguamente llamado Mazmorra, y que constituye el reducto más resistente de todo el complejo, ya que era el puesto de guardia del interior del castillo.
Fase de Felipe II
Durante este período no se notan modificaciones estructurales hasta la época del desastre de la flota española en la Bahía de la Herradura.
Fase de Felipe IV
Durante el reinado de Felipe IV se construye un nuevo cinturón amurallado en torno de la ciudad. Se levantan 46 entre torres y torreones, todos colocados entre sí a tiro de ballesta. Sólo en el paso de la roca se pueden contar 21 torreones: 8 a levante, 13 a poniente. En el muro de circunvalación se abren una serie de aspilleras: de las que no quedan restos, incluso ni restos de las murallas del antiguo puente levadizo, ni del terraplén que unía el castillo al Cerro de San Cristóbal.
Fase de Fernando VII
El castillo fue volado por los ingleses en 1812: fue destruido principalmente el paso que unía el castillo al cerro de San Cristóbal.
En 1.821 fue elaborado el proyecto de construcción de una batería para la defensa del castillo, montada y de apoyo sobre el Cerro de San Cristóbal.
En 1.830 la batería está en funcionamiento y se tienen noticias, además, de un doble paso cubierto (montado sobre el antiguo muro romano) que ponía en comunicación el castillo con la colina.
En 1849 los documentos revelan un estado ruinoso de todo el complejo. No podemos olvidar que al final de la ocupación francesa, el castillo fue bombardeado durante tres días consecutivos: abandonado por los franceses, fue casi totalmente destruido y expoliado.
En 1.851 el castillo de San Miguel es destinado a cementerio de la ciudad. Ha estado cerrado con intención de recuperarlo en el ámbito del patrimonio histórico-artístico de la ciudad de Almuñécar.
DOCUMENTACIÓN FOTOGRÁFICA DE LA EVOLUCIÓN DEL CASTILLO Y ELEMENTOS ANEJOS
FASE ROMANA RETOCADA EN ÉPOCA ÁRABE
Foto 1.- Vertiente occidental del Castillo. Los restos que podemos observar son de época romana y no se ha observado ninguna modificación de época árabe. Vemos un sistema de amurallamiento escalonado en un estado de conservación malo, pero pensamos que es debido no sólo al paso del tiempo sino al deterioro producido en época de terremotos (365 d. de C.) que llegó a afectar no sólo a Sexi, sino también a una extensa comarca del Sur de España. Observamos torreones de época medieval y depósitos de agua romanos sobre el borde pendiente de la gran colina de este gran recinto.
Foto 2.- Vertiente oeste del Castillo. Observamos el sistema murado escalonado de época romana. Al pie de la imagen se puede ver un sedimento de caementum romano algo deteriorado y cómo aflora la roca madre que es la base de este estacionamiento de época anterior a la árabe.
Foto 3.- Sobre este mismo sistema de muralla romana podemos ver una gran ranura que parece indicada para sujetar algo de techumbre, como vigas o material similar, lo que indica que las piletas de salazones también llegaron hasta este nivel, ya que tenemos muy cerca una de ellas y un adecuado depósito de agua para tal uso.
Foto 4.- Probable pileta de salazón identificada por el estuco impermeabilizante interno, y situado muy cerca del depósito antes visto.
Foto 5.- Esta imagen revela que la situación de la pileta anterior se encontraba en riesgo de desaparecer porque los materiales de encima no se encontraban en buen estado de estabilidad. Por ello debió taponarse con bloques de cemento.
Fot 6.-Esta estructura se encontraba totalmente cubierta por las tumbas del cementerio y sus nichos. Por ello sólo podemos contemplar los muros directores del establecimiento del foco principal de las termas, que se verán a continuación.
Foto 7.- Esta imagen demuestra ya que las estructuras del centro principal de las termas empiezan a verse con cierta claridad. El material usado en la parte central del hypocaustum es el ladrillo refractario para soportar altas temperaturas.
Foto 8.-Esta estructura muestra la parte sur de las termas y los lugares destinados a la alimentación del hypocaustum. Se observa en ella los fuertes muros de hormigón romano para darle contención a las estructuras centrales.
Foto 9.- El muro de caementum nos deja ver la parte por donde entraba agua o salía. No tenemos pruebas de su concreta función. Se puede observar que está algo cuarteado por el tiempo y la presión y tratamiento que se dio a este espacio durante la ocupación francesa, aparte del bombardeo que realizaron los ingleses durante tres días sobre él.
Foto 10.- Esta imagen revela el grosor del muros de hormigón romano y la posible entrada de agua. Parece ser que se llegó a utilizar el plomo, ya que se ha encontrado un trozo de tubería. Pero debemos tener en cuenta que los romanos no eran partidarios de usar ese material porque no era bueno para la salud, sobre todo en viviendas y termas y fuentes públicas.
Foto 11.- Obra romana transformada y reutilizada por los árabes. Vista del núcleo central del hypocaustum. Tuve la suerte de poderlo fotografiar cuando aún se encontraba casi en buen estado; pero el descuido de las autoridades correspondientes permitió que entraran personas sin escrúpulos y lo destrozaran. Para su reconstrucción hubo que proporcionar diapositivas que mostraran la realidad de lo que fue este conjunto termal.
Ftoto 12.- Vista frontal de los arquitos interiores del hogar. Se observa el muro de hormigón romano al fondo y los pilares de contención del lugar donde se calentaba el agua. Los arcos no son de terminación circular, sino acabados en V invertida, técnica de una tipología inferior a la romana, pero árabe. Los romanos siempre usan el arco de medio punto, como ocurre en las termas de La Carrera de la Concepción.
Foto 13.- Este arco se encuentra deformado por la presión que ha debido sufrir durante mucho tiempo, debido al peso que se le ha colocado encima. Obsérvese cómo el arco se forma por superposición de ladrillos que no acaban redondeado, sino por posición de ladrillo sobre ladrillo. No hay clave.
Foto 14.- Aquí observamos pilares del hypocaustum con los falsos arcos descolocados a punto de caerse.
Foto 15.- El abandono tras el desmonte del cementerio, ha provocado la caída de la mayor parte de los pilares, como se ve en la imagen. Sólo han resistido los muros de hormigón a ambos lados del hypocaustum.
Foto 16.- Esta imagen muestra una de las piletas mayores de la zona de baño. Sus muros están revestidos de material impermeabilizante, pero ya con pérdidas de capas protectoras. Esta pila es rectangular y no muestra precisamente la tipología que solían usar los árabes en este tiempo.
Foto 17.-Una de las pilas colaterales y a un extremo de la misma. Se encuentra en muy mal estado. Ha sido restaurada con un criterio no muy ad usum. Al fondo de la imagen vemos la muralla árabe. Esta parte de la muralla no tenía almenas. En la restauración se las han puesto. Los ingleses volaron todo cuanto pudieron desde sus tres barcos, y otros partes las minaron, como es el caso del torreón izquierdo de la entrada del Castillo.
Foto 18.-A la vista tenemos una pileta central y dos colaterales más estrechas. La central esta iniciada por dos pilas pequeñas, cosa corriente en las formas de baño de los romanos para combinar la temperatura. Obsérvese igualmente la muralla árabe del fondo: no tiene ni indicios de almenas. Hecho muy importante: ¿Estos baños eran abiertos, o cubiertos? Pues parece que, según los restos que quedan, no eran cubiertos. Los romanos sí lo eran; y tenemos el ejemplo de las termas de la Carrera de la Concepción. Son una reutilización total por parte de los árabes.
Foto 19.- En la pila central abierta, podemos ver en una de sus esquinas, estas dos pilas de pequeñas dimensiones, cuya finalidad se ha expuesto antes. Algo que no se ha podido comprobar es la llegada del agua hasta estos lugares. Podría ser por medio de tuberías de plomo o cerámica, pero hasta ahora sólo se tiene un testigo de plomo y cuyo lugar de no se ha precisado.
Foto 20.-Detalle de las dimensiones de una de las pileta pequeñas.
Foto 21.- Detalle de una de las pilas laterales en estado de deterioro por el mal uso que se le ha dado y el abandono.
Foto 22.- Vista, a color, para mostrar el tipo de aparejo usado y el material de su impermeabilización ya muy desgastado, pero es amarillo rojizo, similar al que se ven en las termas romanas.
Foto 23.-Al realizar la limpieza de ciertos materiales de superficie, apareció este trozo de pila o depósito romano con revestimiento de opus signinum. Todo parece indicar de que se trata de una pila de baño de termas. Hoy día ha sido muy disimulado para que no parezca romano, sino árabe. Pero la verdad está en esta foto.
Foto
Foto 23 (bis).– Detalle sobre la foto anterior para demostrar que, justo al lado del hypocaustum, aparecen elementos romanos ocultos, a un nivel inferior, pero con todos los indicios de la técnica de impermeabilización de las pilas de baños o depósitos de agua romanos. Este elemento ha quedado enterrado en la reestructuración de las termas del castillo. Dudamos del trabajo arqueológico aquí practicado o praxis intencionada para ocultar la presencia romana en lugar tan estratégico como éste. Puro hormigón romano sin lugar a dudas ni interpretaciones medievales.
Ftoto 24.-Aquí podemos ver muros soterrados junto a las termas con otros superpuestos por los cambios realizados al paso del tiempo. Parecen restos de canalizaciones dirigidos a las pilas o depósitos de agua para abastecer las termas.
Foto 25.- El corte producido por la máquina ha dejado a descubierto la roca madre sobre la que se posaba la estructura de las termas romanas, como se verá a continuación.
Foto 26.- Justo sobre el corte de la foto anterior, podemos ver un trozo de pila romana que sobresale al cortarla la máquina. Se observa con claridad el opus signinum de revestimiento de la pieza. En las fotos posteriores, donde se observa el proceso de restauración, este material ha sido completamente ocultado. Y es un un elemento muy valioso para demostrar que lo que aquí existían eran unas termas romanas y no árabes, como se ha pretendido demostrar. Es de sentido común que los romanos ocuparan una zona elevada como ésta, para establecer un campo de visión sobre todo el territorio circundante: era una plaza estratégica de primer orden.
FASE MEDIEVAL
Foto 27.- Una vez pasada la fase, mal llamada exclusivamente musulmana, seguimos con los restos que se van a encontrar los medievales y modernos. Esta foto muestra el foso de entrada al castillo, que estaba siendo reparado. Su suelo es más profundo que el que se ve en la foto. Ha sido rellenado de hormigón moderno con desagüe hacia la vertiente del Majuelo.
Foto 28.-Esta imagen, adelantada, se vio no hace años. El castillo ya era cementerio. El torreón izquierdo de la fachada, sufrió las consecuencias de un temporal fuerte y quedó descubierto su aparejo, dándonos a entender que, en origen, el torreón no era circular, sino rectangular. Y en época posterior fue revestido con materiales modernos hasta dejarlo casi circular. Esta fachada muestra fases constructivas de diferentes etapas de su construcción. La gran muralla de Poniente construida por los romanos de forma escalonada, conserva restos de la misma según la pendiente del terreno. El yacimiento del Majuelo estaba aún sin tocar de forma sistemática. El Padre D. Manuel Sotomayor fue el primero que realizó las primeras catas en este solar.
Foto 29.- En esta imagen, si se observa de cerca, pueden ver los restos de la muralla romana escalonada que casi llega hasta el Majuelo. Los restos de muro quedan bastante dispersos y hay que subir para poderlos ver con claridad. Téngase en cuenta que este territorio sufrió hasta este momento un deterioro muy fuerte debido a fuertes terremotos que causaron graves daños, como el producido en 365 de n. e. Afectó al territorio en muchos de sus lugares. Hasta en Roma se habló de sus grandes perjuicios.
Foto 30.- Esta foto nos indica la parte más al Sur del castillo, mostrando torreones de base rectangular, y otros almenados, aparte del sistema defensivo de la llamada Tenaza del castillo.
Foto 31.- En esta panorámica observamos la mayor parte del sistema de muralla que circundaba la ciudad, abarcando desde la Tenaza hasta los murallones que se encuentran justo encima del terreno del Majuelo. Es la parte del castillo que más materiales romanos ha registrado desde que existe.
Foto 32.- Esta imagen nos muestra prácticamente toda la parte de Poniente del castillo, junto con los diferentes tipos de muralla que se han ido construyendo o reconstruyendo en sus diferentes etapas: empieza con la construcción de los RR. CC, continúa con formas árabes, y termina con Carlos III.
Foto 33.- Esta imagen presenta el mayor torreón, desde donde se pudieron instalar baterías de artillería, la Tenaza defensiva, y las obras que se relacionan con el puente romano que unía castillo y Peñón del Santo. La Tenaza comenzaba en el torreón de la izquierda y llegaba hasta el siguiente, que se encontraba en la muralla de Levante del castillo, hoy prácticamente destruido; pero, seguro que fue bombardeado por la flotilla inglesa.
Foto 34.- Torreón almenado perteneciente a la Tenaza. Probablemente también tocado por los ingleses, según se desprende de su estado de conservación en estos momentos.
Foto 35.- Espacio de la Tenaza del Castillo que se dirige a conectar con el puente romano situado más adelante. Esta construcción es medieval-cristiana. Conectaba con el puente romano que se dirigía el Peñón del Santo.
Foto 36.- Vista de un torreón de la Tenaza donde se nota que ha sufrido los efectos de los bombardeos ingleses.
Foto 37.-Torreón izquierdo, almenado, de la fachada principal del castillo.
Foto 38.- Elemento defensivo del castillo. Desde él se podía perfectamente defender de un ataque enemigo. Estado de conservación postnapoleónica. La restauración ha cambiado todo menos la forma.
Foto 39.- Este torreón de la vertiente de Poniente, de forma rectangular, árabe, muestra indicios de haber sufrido las consecuencias del bombardeo inglés.
Foto 40.- Esta imagen nos muestra el estado en que quedó el torreón de la muralla del castillo, a consecuencia del ataque inglés. Era rectangular. Hasta este punto alcanza la Tenaza del castillo.
Foto 41.- Esta imagen muestra dos rasgos importantes: a derecha se ven los restos de una muralla romana que venía desde la cara oeste del castillo. Se puede distinguir como si hubiera sido roto por la gente del pueblo alto, porque esto llegó a convertirse en un vertedero. Se le conocía como el «tirillo». A izquierda podemos ver restos de una muralla de época cristiana y que muestra, además, señales claras de que los obuses de la flotilla acabaron rompiendo su estructura. En la parte extrema hay restos de un torreón de tierra prensada y del que en realidad queda bien poco, porque la erosión le ha hecho mucho daño. Queda como testigo de que hubo un torreón.
Foto 42.-Fachada del castillo en su parte izquierda, donde se ve que la muralla ha quedado descalzada por los ataques de los ingleses. La rampa, que llegaba hasta el foso, ha quedado desmontada totalmente. Sólo vemos las aspilleras, pero deformadas para inutilizarlas frente al enemigo.
AÑO 1812.
LOS INGLESES BOMBARDEAN DURANTE TRES DÍAS CONSECUTIVOS EL CASTILLO DE ALMUÑÉCAR Y LO DESVALIJAN. SE LLEVARON HASTA EL PUENTE LEVADIZO QUE, AL PARECER, SE ENCUENTRA EN EL MUSEO NAVAL DE LONDRES (Información de un arquitecto inglés, quien proporcionó esta información).
Para ello aportamos el Parte Militar, redactado de puño y letra, por el Capitán Usher, de la flotilla inglesa. El documento es fotocopia del original que se encuentra en el citado museo Londres.
Primera página.
Segunda página.
Tercera página.
Cuarta página.
H. M. S. Hyacinth
en la costa de Almuñécar
27 de mayo de 1812
«Señor, tengo el honor de informarle en mi carta del día 20 que el insurgente había destrozado el castillo de Nerja. y que los guerrilleros se bajaron de las montañas y entraron en la ciudad. Ahora le tengo que contar que tomé toda la tierra con el Capitán Hamilton y me presente al jefe de los guerrilleros, quien me informó que los franceses se habían retirado a Almuñécar, unas 7 millas al este: tenían unos 300 hombres. Considerándose lo suficientemente fuertes para un ataque al Jefe, propuso emprender la marcha sin perder tiempo. Como yo deseaba rendir toda en mi poder, le prometí anclar mis barcos en tal posición para poner al enemigo entre nuestros fuegos, lo cual le dio gran satisfacción, y a sus hombres gran confianza.De acuerdo con esto emprendí viaje a las 4 de la tarde el día siguiente (día 20 de Mayo) con los barcos de su Majestad Hyacinth, Termagent y Bassliks. Fondeé a punto blanco frente al castillo, al cual silenciamos en menos de una hora. Como los guerrilleros se esperaban a las 7 horas y no estaban a las 8, el Capitán Hamilton, se ofreció para volver a Nerja en su Gig (lancha) para saber si había ocurrido algo para prohibir su avance. A la 4 de la madrugada regresó e informó que como los refuerzos esperados no habían aparecido, los esperaban antes de avanzar. A las 7 el enemigo inició fuego con un «howitzer» (obus) desde una brecha de acceso cubierto del castillo, pero para las 10 horas estaba de nuevo silenciado y batido con grandes pérdidas, retirándose hasta el pueblo donde se refugió en la iglesia y casas vecinas. Para perdonar a los habitantes, así expuesto cruelmente por los Franceses, decidí cortar fuego, y después de hundir a un «privateer» (barco corsario) fondeado a pie del castillo, levanté el ancla y regresé a Nerja para concertar planes con los guerrilleros. Al llegar tuve la satisfacción de encontrarme con una división de los guerrilleros Ballesteros bajo el mando del coronel Fabien, un oficial de los partisanos. Él, lleno de fervor, se puso con sus tropas a mis órdenes. Las carreteras, siendo muy pesado de cruzar, decidí embarcar la infantería a bordo y mandé a la caballería inmediatamente a tomar puesto a las espaldas del enemigo, mientras que los marinos y hombre de arma corta tomaban tierra a sus costados. Siendo que por una calma el enemigo tuvo la oportunidad de adivinar nuestra maniobra, huyó con precipitación juntándose con 200 hombre de Motril, a unas cuatro millas, y se retiró a Granada.
Al llegar a mi ancladero, mandé al teniente Spilsbury y a un oficial de los guerrilleros para alzar las respectivas banderas en el castillo. Inmediatamente inicié la demolición de las obras (del castillo), la cuales eran muy fuertes, siendo construido en un península de roca, escarpada en la cara que hace al mar, con una muralla de 30 pies (10 metros). Hacia tierra hay un foso de 30 pies (10 metros) de profundidad, y 60 pies (20 metros) de ancho. Es mi intención llenar esto lo más posible, volando minas debajo de cada baluarte.
Encontré en el castillo dos cañones de 24 libras, 6 cañones de 18 libras, uno de 6 libras, y un howitzer (obús), los cuales habían sido claveteado por el enemigo. quedaron numeroso desertores, principalmente alemanes y flamencos (belgas). Me informaron que eran todos los extranjeros del batallón 32 del regimiento, igualmente que sólo estaban esperando la oportunidad para desertar porque fueron arrastrados sacándolos de sus familias y forzado a las filas francesas: uno de ellos ha estado 8 años fuera de su patria. Las pérdidas del enemigo ha sido severas, pero pueden ser adjudicados porque transportaron a los lesionados en carros.
Me siento muy agradecido al Capitán Hamilton por su asistencia y por el sitio tan audaz donde ancló a su barco. Igualmente el Capitán French del Basilisk quien abrió un fuego caliente y bien dirigido contra el enemigo, mientras que los otros barcos maniobraron para presentar costados al castillo.
Cuento con la felicidad de que no hemos sufrido ninguna pérdida, excepto un herido en el Termagent y un lesionado leve en el Basilisk. El corsario fue uno de la flotilla de Barbastro, ligero, con sólo dos cañones, y unos 30 o 40 tripulantes. No puedo finalizar sin contarle que los oficiales y hombres heridos, recientemente en Málaga, tomaron sus puestos. el Teniente Spilbury, con una herida abierta y el señor Bill el boarwain (contramaestre), quien perdió un brazo, no se perdonaron y sufrieron mucho por sus actividades.
Su humilde servidor
THOMAS USHER«
(Este documento fue conseguido por mi amigo inglés, y entonces arquitecto municipal de Almuñécar, Peter, en el Museo Naval de Inglaterra.)
Los que tomaron parte:
Barcos: H. M. S. HYACINTH Capitan Thomas Usher
H.M.S TERMAGENT Capitán Hamilton
H.M.S. BASILISK Teniente French
Tropas españolas:
Los guerrileros de Ballesteros
El Coronel Fabien
200 de infantería
20 – 30 de caballería
Tropas francesas
300 de Almuñécar
200 de Motril
Un barco corsario con 30 – 40 hombre
Armamento del castillo
2 cañones de 24 libras
6 cañones de 18 libras
1 cañón de 6 libras
1 «añón howitzer»
La acción duró desde el 20 hasta el 22 de Mayo de 1812
Esta información de debe a las investigaciones de Nicholas Musgrove mi buen amigo y compañero en aventuras.
Almuñécar, 7 de Marzo.
Pedro F. Santamería Grant.
Bsc. Hons. Arch. Dip, Arch. (PNL) RIBA.
Foto 43.- Torreón de la fachada, minado y derribado por la carga explosiva que le pusieron los ingleses.
Foto 44.-Muralla de Levante del castillo muy tocada por las cargas de minas que los ingleses colocaron en sus cimientos. La parte derecha de la imagen muestro los bloques de tierra prensada que usaron los árabes para su construcción. No había almenas en todo este lienzo de muralla.
Foto 45.- Lienzo de muralla ya reconstruida, pero sin almenas.
Foto 46.- Vista completa de este lienzo de muralla que llega hasta el torreón, cuyas almenas han sido destruidas con el sistema de minas, según los propios ingleses.
Foto 47.- Vertiente de Levante de las murallas del castillo. En esta foto se refleja ya la muralla casi restaurada; pero, un un principio, estaba prácticamente derruida.
Foto 48.- La parte superior de esta imagen refleja la muralla de circunvalación de la zona superior del recinto romano. Puede observarse que parte de ella ha sido demolida probablemente por los ingleses. Desde entonces se convirtió en un vertedero que caía sobre la finca del Majuelo.
Foto 49.- Esta imagen muestra parte del sistema de amurallamiento escalonado que, en época árabe, dio acceso a la llamada Puerta del Alcazaba. Pero, en época romana, se montaron piletas de salazones en la parte superior de las mismas. La parte de la muralla de la esquina superior de la imagen, aparece ya con grandes grietas en su base que, con el tiempo, causará que tenga que ser apuntalada para evitar su derrumbe.
Foto 50.- Detalle de la foto anterior, donde se aprecia que la muralla árabe tiene la base rota a consecuencia de los bombardeos que se llevaron a cabo desde la cercanía de la playa por los barcos ingleses.
Foto 51.- Aparte de los terremotos que asolaron muchos lugares de esta zona, en esta imagen destacamos grandes fragmentos de muralla que fueron retocadas después, y donde se ven parte de los cimientos del sistema de escalonamiento de la muralla romana. Toda ella es romana. No hay mezcla de estructura árabe.
Foto 52.- Detalles sobre la foto anterior donde se precisa mejor los trozos de muralla rotas probablemente por los bombardeos, Estos restos están en rampa y muy pendientes. Se puede observar con detalle el hormigón tipo romano en todos los fragmentos que aún quedan, pero que no se han respectado en la restauración.
Foto 53.-Aquí se muestran otros restos a la misma altura, de depósitos romanos sobre la pendiente. El típico mortero romano es más que evidente; restos de muros interiores de depósitos de agua con enlucidos de opus signinum.
Foto 54.-Esta imagen nos revela uno de los agujeros provocados por los bombardeos a que fue sometido el castillo durante tres días consecutivos. Se puede observar la técnica constructiva que usaron los romanos cuando ocuparon un lugar tan estratégico como éste.
Foto 55.- Esta imagen nos revela lo que ya se ha dicho en otro momento de este trabajo. Los romanos construyeron una muralla escalonada que bajaba hasta la misma zona del Majuelo. Aquí se puede ver una pequeña parte de cómo había sido construida la muralla. Justo al lado podemos ver un depósito de agua, hoy semienterrado por escombros de época.
Foto 56.- Muralla de Levante. En ella podemos ver cómo uno de los torreones de esta zona quedó prácticamente destruido por los bombardeos. En primer plano vemos los restos de uno de los lienzos de tierra prensada de que estaban hechos los torreones.
Foto 57.- Muralla de Levante, con aparejo mixto. Se puede distinguir el material árabe, con grandes bloques de tierra prensada y aparejo probablemente usado de los materiales romanos que ocuparon este franja de terreno. Justo debajo se ven los restos de un torreón destrozado.
Foto 58.- Esta imagen pone en evidencia cómo quedó la muralla de Poniente a consecuencia del bombardeo. Estado ruinoso.
CASTILLO-CEMENTERIO
Foto 59.- Vista general del castillo convertido desde tiempo atrás en cementerio de la ciudad. Tofo cuanto le rodea nuevo, no hace muchos años, no existía. El cementerio se fijó en ese lugar porque era un lugar muy bien aireado, y como consecuencia de una gran epidemia.
Foto 60.-Vista más amplia del castillo-cementerio.
Foto 61.-Torreón del castillo a izquierda de la fachada. En el borde que linda con la muralla de Levante pueden verse dos estructura diferentes y ambas de época cristiana. Sabemos que las murallas, según los propios ingleses, fueron minadas y destruidas. Se practicaba la técnica de tierra quemada.
Foto 62.- Desde la propia muralla de Levante se observan ya que las almenas del torreón han desaparecido. Tan sólo se ven las tumbas.
Foto 63.- Parte derecha de la fachada del castillo, donde apreciamos que el foso está cubierto de escombros, las aspilleras de las murallas están inhabilitadas, inservibles para la defensa. Las han minado. Los cimientos del alzado están rotos porque le han arrancado sus rampas. Y parte de las almenas del torreón han sido derribadas para que no se puedan usar como elemento defensivo.
Foto 64.- Patio de Armas del Castillo. Conserva su aljibe central. Pueden verse los nichos de los enterramientos en todo este espacio. En esa fila de tumbas había una que estaba fechada en 1.851 fecha en la que se dice que empezó a usarse este castillo como cementerio..
Foto 65.- Sobre la muralla de Poniente vemos las hileras de tumbas adosadas.
Foto 66.- Al fondo de esta imagen vemos el casco antiguo del pueblo, y en primer plano, las tumbas del cementerio.
Foto 67.- Nave abovedada que convirtieron en osario del cementerio. En el desmonte del mismo puede verse lo mal que trataron los restos humanos, que quedan sueltos sin escrúpulos ni sentimiento de respeto humano alguno.
Foto 68.- En el desmonte del cementerio, la cubierta del torreón final que da al mar, el suelo cedió y apareció la imagen que mostramos. Hoy día está reconstruido pero realmente no se sabe lo que ese espacio era y su finalidad.
Foto 69.- En el desordenado procedimiento de excavación, no se sabe en realidad qué es lo que se ha roto, porque no se ha utilizado ningún método científico para llevar a cabo ese delicado trabajo arqueológico.
Foto 70.- Zona de levante donde se ha practicado el mismo procedimiento de excavación: retroexcavadora. Realmente no se sabe la finalidad de estos grandes rectángulos. Ningún experto se ha atrevido a definirse en sus afirmaciones.
Foto 71.- Tras el paso de la máquina por este espacio, ha dejado a descubierto muros de sillares de piedra caliza, que formaban parte de la zona más oriental de las termas romanas. Pero hay que decir que las grandes masas de hormigón romano están en un vertedero que no he podido localizar.
Foto 72.- vuelven a aparecer los sillares de toba y el opus latericium romano clásico. Deducimos, por lógica, que son estructuras con aparejo propio del la parte final de las termas.
Foto 73.- El clásico opus latericium sigue apareciendo, pero acabará siendo tapado por los restauradores de esta reliquia de la arquitectura romana
Foto 74.- Estructuras del sistema de canalización que van apareciendo cuando se empieza a limpiar los materiales desmontados; y continúa la secuencia de formas que encajan más en el mundo romano que árabe o medieval. Y como se ha dicho antes, acabarán desapareciendo.
Foto 75.- Zona de canalizaciones ya vistas anteriormente y que pertenecen a la red de distribución de aguas de las termas. Hay gran aglomeración de estructuras superpuestas sobre las que no se practicó ninguna identificación.
Foto 76.- En esta imagen se muestra la mezcolanza de las diferentes estructuras utilizadas en la construcción de este paraje: romano, y cristiano fundamentalmente.
Foto 77.- Esta imagen muestra el aparejo entremezclado de dos culturas diferentes: la romana y la cristiana. Pero, como se puede observar, los materiales llegan a mezclarse y confundirse.
Foto 78.- Zona de superposición de estructuras, formando parte de las termas que, como se dijo, quedaron totalmente destruidas después de ser descubiertas e identificadas, a causa del abandono de las autoridades encargadas de vigilar este monumento antiguo.
Foto 79.- Restos del subsuelo del gran torreón que da al mar. Sin comentarios.
Foto 80.- Esta imagen muestra sólo una fase de limpieza. Podemos distinguir muros de ladrillo y de bloques de hormigón.
Foto 81.- En la zona del Patio de Armas, este hueco circular quedó a descubierto. Al parecer fue una entrada a pasadizos que rodeaban el castillo. Por los materiales usados y la técnica de mampostería, se trata de obra árabe.
Foto 82.- Desde la entrada del castillo hasta la llegada al Patio de Armas, todo fue rellenado formando una rampa bastante pronunciada. Ignoramos quién la hizo porque no se han estudiado los estratos ni los materiales usados.
Foto 83.-Esta imagen muestra: a derecha superior el edificio del Patio de Armas; en el centro, el corte dado por la máquina sobre toda la estructura de las termas y, abajo, unas formas que, según algunos, son sistemas de almacenes, pero sin certeza de que lo fueran. Y el corte casi vertical practicado sobre el emplazamiento de las termas
RECONSTRUCCIÓN MODERNA DEL CASTILLO DE SAN MIGUEL
Foto 84.- Toma aérea del castillo. De derecha a izquierda vemos: los cuatro torreones de la fachada principal; barbacana sobre la muralla defensiva. Mazmorra, o cárcel para los políticos o prisioneros; Patio de Armas; muralla de Levante reconstruida y a la que le han puesto almenas, cosa que nunca tuvo; torreón reconstruido dando a la zona de la Tenaza del castillo; termas en el centro; muralla y torreón de Poniente.
Foto 85.-Puerta de acceso al castillo con puente de entrada; a izquierda, el torreón que minaron los ingleses; y las barbacanas defensivas de la parte frontal y sus correspondientes aspilleras. La entrada al castillo no tenía un puente de obra, sino un puente levadizo, que también se lo llevaron los ingleses (Peter habla de él en Londres) como trofeo de guerra.
Foto 86.- Detalle del torreón derrumbado, barbacana de la muralla y torreón almenado que había sido desprotegido por los ingleses.
Foto 87.- Vista de la puerta moderna de entrada. A izquierda se observa el muro que sujetaba el torreón derribado. Se desconoce cómo era realmente la puerta de entrada. Lo que vemos es una suposición de lo que pudo ser. Lo que sorprende es que el puente levadizo, del que hablan los ingleses, no hubiera conservado su sistema de anclaje.
Foto 88.- Vista de perfil del nuevo puente de acceso al castillo. Algo había que hacer, pero los restauradores lo han mejorado con relación al que había antes.
Foto 89.- A partir de la entrada principal, nos encontramos con esta reconstrucción. A izquierda vemos la muralla con barbacana y escalinata para acceder a ella. Al fondo de la imagen, la Mazmorra.
Foto 90.- Esta imagen muestra al fondo izquierda, la nave que fue utilizada como osario del cementerio, y que, en realidad, fue un paso para acceder a la zona defensiva de la Tenaza. A derecha vemos el torreón de Poniente reconstruido.
Foto 91.- Esta imagen muestra, a izquierda, la muralla árabe-cristiana con almenas y barbacana. Esas almenas no responden a la realidad en lo que llevamos de restauración; en el centro, elementos sin identificar; al fondo las almenas de la fachada con barbacana; y a izquierda, reconstrucción de parte de las termas sin ningún criterio.
Foto 92.- A izquierda, muralla árabe-cristiana, con barbacana y falsas almenas; al fondo, rampa de acceso al gran torreón que mira hacia al mar. A derecha vemos una construcción nueva en forma de cubo en imitación de la estructura árabe. Con ese procedimiento han provocado la desaparición de los restos más evidentes de las termas romanas: un desaguisado arqueológico.
Foto 93.- Esta imagen, tomada desde el torreón izquierdo de la fachada, nos muestra, a izquierda, el «cubo» de las termas, hecho imperdonable, y el edificio de la Plaza de Armas. Además, restos de todo tipo y época por cualquier rincón del castillo sin ningún criterio ni orden. Y las tumbas probablemente romanas no figuran por ningún lado. Probablemente estén en otro rincón que recoge la imagen.
Foto 94.- Nave del edificio del Patio de Armas, totalmente modernizado. ¿Mezcla de lo moderno y lo clásico?
Foto 95.- Murallas de Poniente: restauración de la parte cristiana, supuestamente destruida en el bombardeo de los ingleses. En primer plano se ve la salida desde el castillo a la Tenaza, los torreones decentemente restaurados, y salida artificial a los pies del torreón grande que da al mar. Y los pasillos de visita han hecho desaparecer la mayor parte de los elementos romanos existentes en esta vertiente.
Foto 96.- Barbacana restaurada sin criterio. Las almenas, muy bien, y el torreón del fondo casi como el original.
Foto 97.-Vertiente de Poniente del castillo. Restauración de murallas árabes y cristianas. Torreón medieval árabe. Pero…la vegetación ha ocultado los restos de la muralla romana en rampa escalonada y muy deteriorada por los fenómenos naturales del tiempo y terremotos.
Foto 98.- Paso de la Tenaza desde el castillo hasta el inicio del gran puente romano, cuya imagen veremos más adelante. Este pasillo era cubierto, al menos en época del ataque de los ingleses. Y no se han respetado las construcciones antiguas con las estructuras modernas, llegando incluso a desmontar un gran tramos de muralla de la Tenaza. Las aspilleras ha sido reparadas e, incluso, las barbacanas.
Foto 99.- Esta foto muestra de forma más evidente la alteración de los aparejos romanos que han destruido u ocultado los restos de la muralla romana de la vertiente de Poniente. Muy bonito, pero han causado mucho daño a la historia y arqueología de la Sex romana.
Foto 100.- Esta imagen es una de las que con más evidencia demuestra que los restos romanos de la muralla escalonada han sido ocultados sin remisión. Uno de los mayores atropellos cometidos contra el patrimonio local.
Foto 101.- El inicio de esta vista nos muestra parte de muro adosado a la muralla principal y una antigua entrada a izquierda, donde había un panteón. La parte superior tiene una escaleras que suben desde la barbacana de la muralla hasta el torreón almenado izquierdo. Como se puede observar, los materiales del aparejo muestra claras señales de las diferentes reparaciones que tuvieron que hacer sobre el castillo en general.
Foto 102.- Vista de la muralla de Levante, parte almenada incorrectamente; otra parte conserva barbacana.
Foto 103.- Desde el torreón izquierdo de la fachada principal se observa lo que se ha dicho antes sobre los restos romanos de la muralla escalonada. Los restos que quedaban han quedado cubiertos por las sendas de visitas a través de todo el trazado de la muralla romana.
Foto 104.- Aspillera restaurada de la barbacana de la muralla de Levante.
Foto 105.- Aspillera de la misma zona aún sin terminar de restaurar. El material del alzado muestra unos materiales diferentes por haber sido restaurada en tiempos anteriores. Tiene aún indicios de haber sido minada cuando se bombardeó el castillo. La mirilla aún sigue destruida.
Foto 106.- Castillo. Muralla de Poniente con los nuevos accesos de visitas. Consecuencia: restos romanos desaparecidos.
Foto 107.- Puerta sobre el fondo del torreón izquierdo de la fachada principal, que da acceso a nuevos espacios descubiertos y restaurados.
Foto 108.- Vista del Patio de Armas con su aljibe en el centro.
Foto 109.– Del Archivo Histórico del Ejército: Plano de la ciudad amurallada, castillo, alcazaba, Tenaza, puente romano que unía castillo con el Peñón del Santo, proyecto de puerto y probable esquema de lo que fueron las piletas de salazones del Majuelo: Leyenda. Se ve con claridad la cercanía del mar a la zona de salazones romanas.
PLANO DEL CASTILLO Y PUERTOS: » De Almuñécar, compréndese en este grande y pequeños islotes, acompañados de muchos escollos cubiertos. en el agua. El primero islote de fuera. el segundo islote de En medio, y el tercero el monte de San Cristóbal, que forma una península por un sistema que lo comunica con el castillo… A. islote de afuera. B. islote de enmedio. D. Monte de San Cristóbal. E. Muralla. Comunicación arruinada. G. Espigón de la terraza (tenaza?). H, Plaza de Armas. L. Puente. N. Segunda puerta del castillo. P. Foso del castillo. Q. Puertas de la alcazaba arruinada. S. Subterráneos arruinados.
Foto 110.- Detalle del plano donde se distingue bien la unión de la Tenaza con el puente romano que conducía al Peñón del Santo. Según refleja la leyenda, casi en el centro del Peñón de San Cristóbal se hallaba su ermita. Y una plaza de armas montada sobre un gran torreón, que daba al mar.
Foto 111.- Parte posterior del castillo con Plaza de Armas, Tenaza con torreones almenados, el gran puente romano, Peñón del santo con su ermita de San Sebastián.
Foto 112.- Plano del castillo donde se aprecia que la Tenaza constituía un verdadero cinturón de defensa sobre todo en la parte de Levante. El puente levadizo no se aprecia bien; las rocas del foso sí.
PLANO DEL CASTILLO DE ALMUÑÉCAR Y CERRO DE SAN CRISTÓBAL. » A. Puerta del castillo cuyo frente reedificado en el siglo diez y seys. B. Cuerpo de Guardia. C. Torreón que sirve de almacén de Pólbora. D. Id. del Alcayde de cuya azotea aun subsisten algunos fragmentos según demuestra la figura. E. Escalera arruynada. F. Calavozo que en la actualidad sirbe de Almacén de fortificación. G. Pequeño cuartel con dos separaciones en los extremos. H. Algive. Y. Campaña de la vela. K. Muro de piedra y barro desprendido que en el día existe con varias plantas. L. Polerna de Letrina. M. Puerta que se halla tapiada. N. Battª. O. Su entrada por ella y el muro se comunicaban con San Cristóbal. S. Muro desplomado de mampostería. T. Cerro de San Cristóbal. V Ermita de San Cristóbal cuyos muros aun subsisten. X. Algive que manifiesta haver estado cubierto con un cañón de bóveda de ladrillo. Z. Porción que en años pasados formaba parte de la cumbre del cerro que en el día se haalava desplomada, debiéndose inferir lo arriesgado que será edificar en aquella parte. Y. Peñón de enmedio. a) Peñón de afuera, b) Senda que suve S. Cristóbal.
Foto 113.- Último plano del castillo y peñones de San Cristóbal
ELENCO E INSCRIPCIONES DE DOCUMENTOS CONSULTADOS EN TEXTOS ORIGINALES
Secretaría de Guerra y Mar y Tierra. Sin años.
1) Legajo nº 1315. Se realiza un reconocimiento de las costas de Granada., haciéndose un minucioso estudio detallado de cada una de las fortalezas, clasificándolas y numerándolas, así como indicando el número de soldados encargados de la defensa, armas, herramental, municiones y víveres. El Almuñécar se mencionan sus 15 escuderos, 17 ballesteros, 15 lanceros, tres porteros y un artillero.
FORTALEZA DE ALMUÑÉCAR: «Que la fortaleza tiene un pozo muy ondo e no de no muy buen agua. Que tiene mucha necesidad de aljibes. Que Pedro de roja dejó en poder del Alcayde para gastar en reparos necesarios 990 para los cuales tiene aparejados materiales. Que tiene necesidad que se acabe un pedazo de caba que está por acabar. que en la coracha que sale a la mar falta pretil y almenas que ha necesidad…».
2) MAR Y TIERRA. Legajo nº 1. Año anterior a 1528.
Después de la conquista de Granada, se hace una relación de los puntos que existían fortificados y se citan los siguientes: Gibraltar, Estepona, Marbella, Fuengirola, Mijas, Benalmádenas, Málaga, Gibralfaro, Bismiliaba, Torre del Mar, Bentome, Nerja, Almuñécar, Salobreña, Castell de Ferro, Albuñol, Adra y Almedino.
3) MAR Y TIERRA. Lagajo nº 165. Año 1567.
Antonio Moreno, maestre de campo realiza reconocimiento de la costa de Granada, con la ayuda del ingeniero Francisco Aguilera, de la que sacó una «descripción y pintura» que no ha sido hallada por Aparici. Inicia su trabajo desde Gibraltar el 5 de noviembre y finaliza el 4 de diciembre. Hace un relato de todos los puntos y puertos examinados, situación de los vigías especificando donde había torreros. en el margen aparecen los nombres de los lugares. Se hizo un plano del que no se tiene noticia.
«El castillo de Almuñécar se repara al presente y anda en él obra por orden del Marqués de Mondéjar. Refuerzase la torre del omenaje, las cuatro esquinas, y se hace un nuevo abajo arriba, y hacense otros aposentos de nuebo, y ansímismo ha mandado reparar otras torres de que el castillo tiene necesidad, y así mismo tiene necesidad de puertas para la principal y otras y otras para las falsas que están hechas pedazos; tiene este castillo en una buena plataforma cinco piezas de artillería encabalgadas que es la una media culebrina y las demás sacris (?) buenos…».
4) Legajo de 23 de marzo de 1.803.
«Es antiguo y está situado en lo alto de una roca sobre una lengua de agua internándose en ella el cerro de San Cristóbal mirando al medio día, su batería es para cinco cañones y defiende el puerto o desembarcadero; no se ve la ciudad que fue murada y en el día están sus murallas la mayor parte arruinadas; está a once leguas de Granada y en la parte de San Cristóbal que se interna la punta en el mar combebdría construir una batería, que descubriría mejor las partes de levante y poniente y en ambos lados pudiera formarse puerto…».
5) Documento del 31 de enero de 1821. Indica el estado general en que se encuentran los puestos fortificados de la costa de Granada.
«Era de planta antigua y esta a mucha distancia y altura sobre el nivel del mar, por cuya razón sus fuegos son inútiles para la defensa de la playa, para demediar este defecto se puede construir una batería con su cuerpo de guardia y repuesto en la altura de San Cristóbal cuyo costo será de 25.000 reales de vellón».
6) Documento de 24 de marzo de 1.830. Descripción de las fortificaciones de la costa de Granada.
«Situados en la parte más elevada del cerro en que está fundada la ciudad (?) cuya prolongación es la punta de San Cristóbal. Su figura sigue a las irregularidades del terreno, mas hallándose casi todo por tierra es imposible detallarla contentándonos con manifestar que a la parte del mar tenía una batería rectangular unida con el cerro de San Cristóbal por un doble camino cubierto, o llamase caponeras y en dicho cerro había una terraza. Este castillo en su origen era una verdadera ciudadela, con cuyo objeto cumplía perfectamente, pues dominaba e imponía a la población, de cuyos insultos la abrigaban tres recintos en anfiteatros, sirviendo al mismo tiempo de última retirada a los defensores por hallarse unido con el recinto principal, vigilaba las costas y las defendía bien de las armas de aquel tiempo; pero este objeto muy importante para las naciones que sucesivamente conquistaron y se establecieron en nuestra península, viene a ser casi nulo para nosotros, porque sólo debemos considerarlo como como defensa marítima, y como tal su objeto es la vigilancia y defensa de las ensenadas que forman el puerto de Almuñécar. No tiene ningún cañón y su batería podría montar cinco de grueso calibre. Dista del mar doscientas sesenta varas, por lo que se prolongan el peñón de en medio y de afuera. De Velilla una hora. De la Mona una y media. La posición de su batería, a que solo debemos atender no es muy propia para su objeto, por su mucha elevación sobre el nivel del mar, porque serán unas cuarenta y una varas, y porque hallándose unas doscientas varas a retaguardia del Cerro o Punta de San Cristóbal, no descubre ensenadita que hay en medio de la del O. llamada de los Berengueles, que ha servido en las últimas guerras de los ingleses, de puerto de espera para ejercer el robo y la piratería con nuestros buques, por estas razones y por hallarse esta y el castillo volado por los ingleses, sería conveniente substituir la fortificación con una batería para cinco cañones de grueso calibre en el Cerro de San Cristóbal, que aunque elevado unas veintiocho varas sobre el nivel del mar describe perfectamente las grandes ensenadas de Levante y Poniente y la pequeña de los Berengueles, y tiene un aljibe descubierto que se podría aprovechar…».
7) Documento del 10 de diciembre de 1.849. Relación de plazas, castillos, casas fuertes, torres artilladas y de vigía que existen en el distrito de Granada. » Castillo de Almuñécar. Estado: destruido. Observaciones: Se halla ruinoso en sus ob. interiores y exteriores y no descubrirse desde él la ensenada de los Berengueles, que es un excelente abrigo para los buques a los temporales de poniente. Está dado de baja y proyectado un puente en el peñón de san Cristóbal. Este ocupa un saliente sobre el mar y se eleva cien pies sobre su nivel. Se propuso el referido puente en 1.845 y se calculó su coste en 54.000 r. La ciudad de Almuñécar está situada al norte de la fortaleza y bajo los muros ruinosos de su recinto». Todos los documentos hasta ahora aportados han sido tomados del SERVICIO HISTÓRICO MILITAR DE ESPAÑA.
8) «Cien Castillos famosos de España». 1.968.
» Castillo de Almuñécar, Granada». «Sobre pintoresca colina, lindera con el mar, y a 20 km de Motril, se alza la villa granadina de Almuñécar, protegida, a su espalda por escarpada sierra en anfiteatro. Hisn al Munecab (fotaleza delas lomas) la llamaron los árabes. La punta de San Cristóbal entra en el mar Mediterráneo, con sus altas peñotas, formando dos playas. En el ya lejano año 756 un millar de jinetes zenetas, acaudillados por Abdelrrhaman ben Mohawia, príncipe de los Omeyas de Damasco, desembarcó en sus playas, y al poco tiempo se proclamaba Emir independiente de Damasco, alcanzando Almuñécar, desde entonces, su máximo apogeo musulmán guardando en su fuerte-castillo los tesoros de los reyes granadinos. Pocas noticias tenemso referentes a este castillo. A finales del siglo XV, año 1489, se entregó a los Reyes Católicos de Castilla, poco después de la rendición de Baza.. durante la guerra de las Alpujarras, campaña de los moriscos, su caudillo Abdalá ben Aboo atacó infructuosamente la fortaleza, sin conseguir tomarla. En tiempos de Carlos V se levantó en esta villa un fuerte, con el fin de proteger el extremo sur del promontorio contra los ataques de los piratas berberiscos, y era conocido por el castillo de San Miguel. durante la Guerra de la Independencia, las tropas de Napoleón se apoderaron de la fortaleza, que abandonaron en 1.812 después de un duro bombardeo de tres días desde el mar, por los ingleses, quienes volaron este castillo. En el año 1.851 fue destinado el fuerte a cementerio de la población. ocupando una nave partida en panteones. Actualmente sólo quedan en pie los muros y algunos torreones almenados.
9) ESPAÑA, TOMO IV, » los árabes la llaman Sexi Hisn Almunecab ( fortaleza de la loma). En su puerto desembarcó en el año 756 el Omeya Aldelrraman ben Moavia, con mil jinetes, y allí mismo le prestaron homenaje muchos jeques de Andalucía; pero otros capitaneados por Yusuf Sumail, se lo negaron, librándose varios combates. En 1.016 Alí concentró en ella sus tropas para restablecer a los Omeyas en el trono de Córdoba.. cuando las luchas de los almohades y almoravides el rey de Granada, Ben Hud, se refugió en Almuñécar, huyendo de Alí ben Abi busi. durante el apogeo de los reyes de Granada, conservó toda su importancia; en su castillo guardaban sus tesoros aquellos soberanos, entregándose a los Reyes Católicos en 1.489, después de la rendición de Baza. durante la guerra de las Alpujarras, Aben Abóo atacó infructuosamente la población. Carlos I mandó levantar en Almuñécar un fuerte reducto, con cuatro torres y un foso, en el que se levantaba un gran torreón cuadrado o alcazaba, llamado la Mazmorra, que dominaba el pueblo y la ciudad. Los ingleses volaron esta fortificación en 1.812, después de haber salido de la población las tropas francesas.
10) JULIÁN PAZ:» Su fortaleza estaba en una ladera alta a vista del mar, poco más de media legua. La fábrica era de tapiería, cal, arena y hormigón, y las esquinas y arcos , de mezcla y ladrillo. Necesitaban urgente reparo las murallas del puente levadizo hacia fuera, que estaban muy arruinadas, y la obra costaría 2.600 ducados. Todos los aposentos estaban caídos y las torres desbaratadas, precisándose 800 ducados para repararlas. Era fortaleza grande y de mucha importancia por estar aquella fuera de peligro de los moros de allende que hacían frecuentes incursiones en las costas. en 1.518 se invirtieron en reparos y bastimentos de esta fortaleza 404.580 mrs. Por esta época tenía de armamento cinco ribaduquines pequeños, dos morteretes de metal cuatro barilles de pólvora, ballestas, alfanges y espingardas, «todo de tiempo viejo». Su alcaides fueron: Juan de Ulloa, nombrado en 1.494 y muerto el 8 de febrero; su hijo Rodrígo de Ulloa, señor de la Mota, en 1.540; Luis Médez Quijada, por renuncia del anterior, en 20 de mayo de 1.550; D. Pedro de Coalla, en 1.592, con setecientos ducados de salario o obligación de tener en ella 20 soldados.
11) IBN ALJATIB.
Dice que su alcázar era de ingeniosa fábrica y con arcadas abiertas.
12) ALCOCER MARÍNEZ
» La fortaleza de Almuñécar está en una ladera alta a la vista del mar poco menos de media legua, con fábrica de piedra, tapiería, cal, arena y hormigón. Las esquinas y arcos son de mezcla y ladrillo. La colina sobre la que se levanta la fortaleza y parte de la población se prolonga hacia el sur donde existía un torreón construido por orden del Emperador Carlos V que volaron los ingleses en 1.812, al evacuarlo las tropas francesas. Este torreón llamado Mazmorra, dominaba y el puerto estaba cercado de gran muralla con cuatro torres y un gran foso. Los árabes llamaba a esta población Sexi Hisn al Munecab, o sea, fortaleza de las lomas. Tiene Almuñécar a levante y a poniente muy buenos puertos, pero carece de tiro grueso para defensa de ellos, no contando más que con tres ribadoquines y no buenos. Hay tiros quebrados y pedazos de metal que se podrían fundir y hacer la necesaria artillería. Tiene muchas otras armas desbaratadas, que es menester aderezar, porque no hay espingarda ni ballesta que tire por estar acolbada o sin gafas, ni mueces o cuerdas. Hay otras armas y pertrechos desbaratados y medio podridos, esto es necesario adobar y reparar con tiempo, porque está todo en rincones de la dicha fortaleza, no obstante otro sitio done colocarlos, porque están todos los aposentos caídos y las torres desbaratadas y medio caídas que si llueve….Hay en ella cuatro ombres que guardan y velan la dicha fortaleza, dos cada noche. Se necesita proveerla de más gente por su gran capacidad. Los reparos de esta fortaleza son de cuenta de su Magestad, pues no tiene renta ni situado alguno para ellos. Tiene gran necesidad de que se reparen las murallas de la punta levantina hacia fuera que están muy arruinadas. Declaran los maestros que la han visto que se harán dichos reparos con 2.580 ducados, estos sin los que ahora, estos sin los que ahora se hacen por orden del General de la Costa de la puente levadiza… Este lugar en sí es tan antiguo y honrado que había en él atarazanas y en lo que está cerrado de más de lo que es fortaleza podían caber 100 vecinos».
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IN HONOREM a mi estimado amigo Antonio Berrio Alabarce
El conjunto de terreno que forman parte de la necrópolis de Puente del Noi lo forma una colina y terreno cercanos a ella. Sobre el mismo se encuentra emplazado el Instituto Antigua Sexi y toda una serie de edificaciones anteriores a la excavación. Sobre la cresta de dicha colina hay una serie de chalets construidos antes de que se practicara la excavación. Entre estas edificaciones hay una casa-chalet donde se han encontrado elementos que son muy similares a los hallados en la etapas de excavación desde el año 1979. Los materiales que se van a mostrar en esta publicación fueron encontrados en el rebaje de terreno que se llevó a cabo en una de esas viviendas desde años muy anteriores a que se iniciara la excavación oficial de los terrenos libre de esa colina. Se van a mostrar tal como se han conservado hasta el momento, y muestran una variedad muy semejante a los últimamente localizados. En fechas de la construcción de los restantes chalets han aparecido materiales cuyo fin se desconoce, pero que debían ser de una tipología muy similar a los nuevos hallados hace pocos años. Y una de las novedades entre los conjuntos de elementos de ajuar, es la aparición de piezas que no han sido detectadas recientemente. Objetos relacionados con la vida y trabajo de los fenicios que por estos lugares pudieran establecerse. Resulta muy extraño que en un espacio de unos 500 m2 se hayan obtenidos piezas diferentes a las habituales en el nuevo proceso de excavación.
Como se irá viendo, los movimientos de tierra en las antiguas construcciones de viviendas, se han detectado la presencia de tumbas de tamaño mayor a las habituales. Se han comentado hallazgos insospechados de tumbas similares de la 1E de la cima de la colina. Incluso se rumoreó la aparición de elementos sepulcrales de mayores y variadas proporciones; y es posible que algunos de los hallazgos de restos de construcciones fenicias, puedan pertenecer a una de las supuestas tumbas de grandes proporciones, pero que suponemos, porque no se ha visto ni localizado, su existencia debido a la gran cantidad de tumbas excavadas hasta el momento. Tumba de corredor, de ciertas proporciones, 4C, tumba de pozo con hipogeo 1E. Pero los rumores de otras ocultas se oyeron al inicio de la excavación oficial.
Otro fenómeno extraño es la cantidad de algunas de las piezas halladas, como ungüentarios mejor conservados y más numerosos que los encontrados hasta el momento, al igual que elementos específicos de la profesión tan practicada por los fenicios en aquellos momentos: la pesca. Tan extraño resulta esta novedad que no deja de sorprendernos, porque, en los tres años de excavación, no han aparecido ni uno sólo de este tipo.
RELACIÓN DE MATERIALES PARALELOS A LA EXCAVACIÓN GENERAL DE PUENTE DEL NOI
Fot 1.- Esta imagen refleja uno de los momentos en que se realizaron excavaciones fuera del contexto de las practicadas en el terreno conocido como Puente del Noi. Y aparecen los mismos fenómenos que se han mostrado posteriormente en la excavaciones oficiales. El corte lateral muestra la linde con el terreno de nuestras excavaciones, donde, en otros momentos, se verán los materiales comunes de todo este recinto. La excavación se hizo con criterio aceptable a pesar de que el terreno no permitía cuadricular con exactitud las catas donde van a ir apareciendo la gran variedad de materiales comunes a todo este espacio.
Foto 2.- En esta imagen se observa la delimitación entre la zona B de las excavaciones oficiales y su dirección hacia la cresta superior donde, al parecer, en tiempos pasados aparecieron elementos poco corrientes en tipología de enterramiento. Debajo de un chalet de la parte superior, cuando se hicieron los cimientos, se descubrió, según cuentan los antiguos propietarios, un enterramiento de dimensiones superiores a todos los hasta ahora conocidos. Y probablemente, los materiales de una probable construcción de monumento funerario, tenga que ver con los restos encontrados en este espacio que mostramos. Es muy probable que tenga que ver con ello. De la hipótesis se puede pasar a la verdad o tesis. Pero no estamos del todo seguros y podría ser material de una tumba monumental existente en este mismo terreno.
Foto 3.- En este corte entre terrenos de distintos propietarios, podemos observar el mismo fenómeno del sector B; Los restos de la tumba profunda nos muestra en su cabecera cómo una tumba nueva posterior la ha interrumpido. Lo que demuestra, en parte, que la intensidad de localizaciones de tumbas en esta parte antigua del terreno, era tan densa como las antes citadas.
LEONES DECORATIVOS DE UN MONUMENTO FUNERARIO FENICIO
Foto 4.- Las dos imágenes que se van a mostrar secuencialmente nos indica que los nombrados leones fenicios se encontraban, años atrás, en el jardín de este vivienda. La cara del león está desgastada por las circunstancias que en se encontraba este elemento: bastante deformado.
Figura 5.- Vista del mismo león, de perfil, en el que se aprecia bien las patas delanteras y traseras. La parte posterior carece de forma haciéndonos ver que se encontraba adosado a una supuesta esquina frontal del probable monumento funerario. Está revestido de un material similar al estuco, pero se cree que es alguna mezcla de cal y argamasa.
Foto 6.- Esta imagen nos muestra en color, el tipo de material de su revestimiento. Es la figura que hoy se encuentra en el Museo Arqueológico Local de Almuñécar. Y da la impresión que la figura en blanco y negro es más expresiva que la que se encuentra expuesta.
Foto 7.- Esta pieza, según la opinión de quien la encontró, persona muy culta, se pensaba que es parte de otro de los leones que se encontraban formando el monumento funerario. Y estamos convencidos de que tiene razón: la pieza que formaría parte de una de las dos esquinas de ese monumento. Pero que se encuentra bastante deteriorado porque tal vez ha rodado mucho o ha sufrido en el saqueo que toda esta zona ha sufrido desde la época antigua de la zona de Puente del Noi. Personalmente estoy convencido de que, quien la encontró, tiene razón: formaba parte de un monumento; no era una piedra de cubrir tumbas, sino parte de la decoración funeraria.
Foto 8.- Aquí mostramos uno de los trozos de piedra caliza que, probablemente, formara parte de una de las esquinas del monumento funerario en este terreno. Se observa como una especie de canal sobre el que podría colocarse uno de los leones.
Foto 9.- Con esta foto podemos observar que el material de que está hecho es el mismo que se ve tanto en el león entero como en el probable trozo de presentamos.
Foto 10.- Esta imagen se puede entender como otros de los elementos angulares que formaran el pie y esquinas de la tumba funeraria. La parte central derecha tiene un diseño como indicado para que encajara una de los piezas decorativas del monumento funerario.
Foto 11.- Esta pieza, del mismo tipo de material, está tallada como para que, sobre ella, se encajara una de las supuestas figuras del monumento funerario. Si se comparan las anchuras de todas estas piezas, puede comprobarse que están talladas para que los elementos decorativos encajen a la perfección haciendo juego sobre el monumento. Sólo basta superponerlos.
Foto 12.- Esta pieza semicircular es un tanto misteriosa. Hemos visto su imagen tanto en el Museo Local como en casa de un particular. Hoy se encuentra en este museo. Su material es el mismo de las piezas anteriores. Podía formar parte de la hornacina destinada al difunto.
Dibujo de Antonio Quirós Martín
Este dibujo puede servir de ejemplo para afirmar que debieron existir tumbas con monumentos funerarios cubriendo la sepultura. Quiero recordar que los sillares abundaban apilados junto al muro de la finca conocida como La Cerca. Después, probablemente fueron reutilizados en casas nuevas que se construyeron en sus cercanías; y otros sillares podían proceder de la tumba con dromos (4C), porque este elemento funerario está construido de sillares, de los que faltan gran cantidad.
ELEMENTOS ARQUEOLÓGICOS HALLADOS EN LAS EXCAVACIONES DE ESTE TERRENO.
TIPOLOGÍA DE LAS PIEZAS HALLADAS
Jarra fenicia
Foto 13.- Jarra de borde con sección triangular, con asa que empieza en la boca y termina por encima del centro del vientre de la misma. Su fondo termina con base plana. El color es anaranjado y con excrecencias blanquizcas. No ha sido retocada, y conserva su antiguo estado original. Apareció muy fracturada, pero pudieron recomponer su forma. Su fondo es plano. Su fecha de fabricación se remonta a la primera parte del siglo IV a. de C.
Foto 14.-Ungüentario helenístico globular completo, cuerpo casi esférico, y cuello largo, zona de vástago y pie triangular. Color anaranjado, borde exvasado y de forma triangular. Cronología: final del siglo V a. de C.
Foto 15.- Ungüentario helenístico, fusiforme, se sección triangular, vástago y pie troncocónico, cuello cilíndrico largo, cuerpo de forma de huso, color marrón desgrasado, con cavidad interior hasta llegar al vástago, largo y macizo. Cronología: finales del siglo III a. de C.
Foto 16.- Ungüentario helenístico, fusiforme, borde exvasado, rectilíneo, cuello largo y estrecho, macizo hasta el vientre; comienzo del vástago macizo y pie troncocónico. Color anaranjado con cambio de tonalidad por efecto del contexto. Cronología: finales del siglo III, principio del siglo II a. de C.
Foto 17.- Ungüentrario helenístico, tipo fusiforme, borde de sección triangular, cuello alargado, vástago macizo y pie troncocónico; color anaranjado claro. Cronología: comienzo del siglo II a. de C.
Foto 18.- Ungüentario helenístico, tipo fusiforme, cuello alargado, vástago macizo, pie troncocónico. Color anaranjado. Cronología principios del siglo II a. de C.
Foto 19.- Ungüentario helenístico, tipo fusiforme, cuerpo en forma de huso con la cavidad interior hueca hasta el vástago que es macizo, con pie troncocónico. Coloración anaranjada-marrón. Cronología: finales del siglo IV , principio del III a. de C.
Foto 20.- Ungüentario helenístico, borde triangular, cuello cilíndrico alto, cuerpo fusiforme que llega hasta el vástago macizo y pie troncocónico. Color anaranjado weis; cronología: principio del siglo III. a. de C.
Foto 21.- Ungüentario helenístico fusiforme, vástago macizo y pie troncocónico. Color anaranjado claro. Su cronología es de finales del siglo III a. de C.
Foto 22.- Ungüentario helenístico fusiforme, cuerpo triangular, vástago macizo y pie troncocónico. Color anaranjado. Cronología: mitad del siglo III a. de C.
Foto 23.- Ungüentario helenístico, corte triangular, vástago macizo y alargado con pie troncocónico. Color anaranjado claro. Cronología: aparecen durante todo el siglo II a. de C.
Foto 24.- Ungüentario helenístico, tipo fusiforme, cuello largo, vástago macizo hasta el pie, que es troncocónico. Color anaranjado irregular por posible incineración. Cronología: se sitúa entre finales del siglo III y comienzos del II a. de C.
Foto 25.- Ungüentario helenístico fusiforme, borde de sección triangular, cuello largo y cilíndrico, cuerpo con cavidad interior hasta el vástago y pie bitroncocónico. Color anaranjado oscuro. Cronología: siglo II a. de C.
Foto 26.- Ungüentario helenístico fusiforme, vástago macizo hasta el pie, troncocónico. Color anaranjado claro. Cronología: siglo III a. de C.
Foto 27.- Ungüentario helenístico, fusiforme, vástago macizo hasta el pie troncocónico. Cronología: finales del siglo III y comienzos del II a. de C.
Foto 28.- Ungüentario con forma bulboide; de pequeñas dimensiones, entre 8 y 12 cm. Su base es plana. Cronología: siglo I a. de C.
Foto 29.- Ungüentario de forma bulboide, cuello corto, borde exvasado, base plana. Cronología: Siglo I. a. de C.
Foto 30.- Ungüentario de tipo romano, con forma bolboide y base redondeada, base plana y cronología similar al anterior: segunda mitad del siglo I a. de C.
Foto 31.- Ungüentario de forma bulboide, de origen romano, con extremo exvasado, cuello largo y bulbo de la misma dimensión. Base plana. Cronología: segundo mitad del siglo I a. de C.
Foto 32.- Ungüentario de tipo bulboide, de origen romano, extremo exvasado, y base plana. Cronología: siglo I a. de C.
JARROS
Foto 33.- Jarro de cuerpo bitroncocónico, borde exvasado, color anaranjado, pie plano. Cronología: primera mitad del siglo IV a. de C.
Foto 34.- Jarro de cuerpo bitroncocónico, borde exvasado, asa elevada sobre el borde y termina sobre la base del cuello, pie plano. Cronología: primera mitad del siglo IV a. de C.
Foto 35.- Jarro de cuerpo bitroncocónico, borde exvasado, asa elevada sobre el borde y terminada por encima del vientre. Cronología: Igual que la imagen anterior.
Foto 36.- Jarro de la misma forma que la anterior, con cronología idéntica.
Foto 37.- Jarro bitroncocónico, borde exvasado, asa sobrealzada en el borde y algo ensanchada sobre la parte superior del vientre. Cronología igual que la anterior.
Foto 38.- Jarro bitronococónico, borde exvasado, asa sobrealzada y terminada sobre la mitad del vientre. Color anaranjado y cronología igual al anterior.
Foto 39.- Jarro bitroncocónico, asa por encima del vientre y algo elevada sobre el borde. De la misma cronología que el anterior.
Foto 40.- Jarrito de forma casi cilíndrico, borde exvasado y asa que nace sobre el mismo borde y termina casi en el centro del vientre.. Cronología: primera mitad del siglo III a. de C.
Foto 41.- Jarrito de forma casi tubular o cilíndrico, aunque la parte superior es troncocónica, borde exvasado y asa que parte desde el mismo borde y llega hasta el centro superior. Cronología: segunda mitad del siglo III a. de C.
Foto 42.- Jarrito de forma tubular-cilíndrico, borde exvasado, asa algo realzada y termina en el centro del vientre: Cronología. primera mitad del siglo III a. de C,
Foto 43.- Jarrito de forma tubular en su mitad inferior, y troncocónica en la superior, borde exvasado y asa que parte desde el borde algo realzada y termina en la mitad superior. Cronología: primera mitad del siglo III a. de C.
Foto 44.- Jarrito de forma tubular-cilíndrico, desde el asa hasta arriba troncocónico, borde exvasado y asa ligeramente realzada que baja hasta casi el vientre, color anaranjado. Cronología: primera mitad del siglo III a. de C.
Foto 45.- Jarrito con forma cilíndrica inferior y troncocónica superior. Borde exvasado y asa que empieza en el borde y termina muy cerca del cuello. Color anaranjado-rojo. Cronología: primera mitad del siglo IV a. de C.
Foto 46.- Jarrito de forma cilíndrica en su mitad inferior, y troncocónica en la superior. Borde exvasado y asa ligeramente sobrelazado que termina sobre la parte tubular. Color anaranjado-marrón. Cronología: segunda mitad del siglo III a. de C.
Foto 47.- Jarrito con la parte inferior cilíndrica, y la mitad superior troncocónica. Asa ligeramente sobrealzada en el borde y terminando en el tercio superior, color marrón-anaranjado. Cronología: segunda mitad del siglo III a. de C.
Foto 48.- Jarrita bitroncocónica, borde exvasado y asa bien sobrealzada que termina a la altura del cuello, color marrón anaranjado. Cronología: primera mitad del siglo IV a. de C.
Foto 49.- Jarrita de cuerpo bitroncocónico, cuello exvasado, asa sobrealzada que termina cerca del borde. Base plana triangular, color anaranjado. Cronología: primera mitad del siglo IV a. de C.
Foto 50.- Jarrita de las mismas características que la anterior. Cronología la misma.
Foto 51.- Modelo de jarrita de la misma factura que la anterior, igual que su cronología.
PLATOS
Foto 52.- Plato de tipo campaniense con borde hacia arriba y decoración central. Su cronología es del siglo IV a. de C.
Foto 53.- Plato de forma plana con pocico en la parte central. Datacion: siglo III a. de C.
Foto 54.- Plato con fondo en forma de pocico, color anaranjado y pie indicado, borde exvasado hacia abajo. Cronología del siglo II. a. de C.
Foto 55.- Plato de borde exvasado hacia abajo y pocico central. color anaranjado claro. Cronología: primera mitad del siglo IV a. de C.
Foto 56.- Plato de borde exvasado hacia abajo y pocico central, color anaranjado. Misma cronología.
Foto 57.- Plato con las mismas características de los anteriores.
Foto 58.- Plato de las mismas características anteriores.
Foto 59.- Plato de borde exvasado hacia abajo y pocico central, color anaranjado y cronología del siglo III a. de C.
Foto 60.- Plato con arandela de borde ensanchada y exvasado, color anaranjado. Cronología: segunda mitad del siglo II d, de C.
Foto 61.- Plato de borde vuelto hacia abajo, con pocico central. Color marrón-anaranjado. Cronología: primera mitad del siglo II a. de C.
Foto 62.- Huevo de avestruz utilizado como elemento de ajuar funerario. Por contexto arqueológico se puede datar en la primera mitad del siglo IV.
Foto 63.- Ollita de cerámica con doble asa y tapadera.
Foto 64.-Vista vertical de la pieza anterior. Sin contexto.
Foto 65.- Tapadera de la ollita de cerámica.
Foto 66.- Ánfora de doble asa adherida al cuello y al borde de forma troncocónica de origen romano. Sin contexto.
Foto 67.- Vasija sin asa con borde exvasado y cuello cilíndrico. Se puede considera romana; de color marrón anaranjado.
Foto 68.- Vaso de cerámica aretina con borde realzado, color marrón claro e inscripción en el centro. Sin contexto. Cronología: finales del siglo I a. de C.
Foto 69.- Detalle central de la pieza anterior donde se aprecia el sello del ceramista (VOLVSI). Siglo I d. de C.
Foto 70.- Cazoleta romana con borde resaltado; color marrón claro. Sin contexto.
Foto 71.- Cazoleta de características similares a la anterior.
Foto 72.-Cuchillo de piedra caliza, o sílex, sin contexto arqueológico.
Foto 73.- Piedra marmórea, de todo grisáceo probablemente usada para curtir pieles, o triturar grano.
Foto 74.- Piedra redondeada con pulimento basto, destinada a la molida de grano o curtido. Sin contexto.
Foto 75.- Detalle de color de la pieza anterior.
Foto 76.- Parte superior de un clavo de hierro. Sin contexto.
Foto 77.-Clavo de diferente formato, parte superior con cabezal. Sin contexto.
Foto 78.-Fuente de estilo campaniense, con pie plano y fondo de reborde destacado. Cronología: siglo II d. de C.
Foto 79.- Pieza de collar- Siglo V a. de C.
Foto 80.- Concha marina sin contexto.
Foto 81.-Elementos marinos utilizados para las redes de pesca. No hay paralelos en toda la necrópolis Puente del Noi.
Foto 82.- Piezas marinas utilizadas como plomadas en las faenas de pesca marina. Son de cerámica. Sin contexto.
Foto 83. Elementos marinos similares a los anteriores.
Foto 84.- Piezas de material rocoso de uso doméstico. Sin contexto.
Foto 85.- Piezas de collar.
Foto 86.- Pieza de collar.
Foto 87.– Pieza de collar.
Foto 88.- Amuleto.
Foto 89.- Pieza de pedestal probablemente encajada con la pieza de la figura anterior.
Foto 90.- Objeto doméstico.
Foto 90.- Este parte forma conjunto con la anterior encajando sobre la parte superior.
LUCERNAS DE A. BERRIO.
Foto 91.- Lucerna bicorne. Cronología: primera mitad del siglo IV a. de C.
Foto 92.- Lucerna fenicia de un solo pico. En la parte del vientre se observa una ranura circular y en la base del pico se puede identificar aún parte de la mecha enroscada, y agujero del pico alargado, color marrón anaranjado. Cronología: fechada a principios del siglo IV a. de C.
Foto 92.- Lucerna fenicia similar a la anterior. En la parte media posterior se observan dos conatos de orejas para sujetarlas o moverlas. Ranura circular a la altura de la panza. Se puede fechar también a principios del siglo IV.
Foto 93.- Lucerna de un pico con el mismo grosor entre la base del aceite y el pico. Tiene pie de base circular. Tonalidad marrón oscuro y restos de mecha en torno a la base del pico. Cronología cercana al siglo VI a. de C.
Foto 94.- Lucerna con las mismas características del tipo anterior, aunque con el pico más corto y sin restos de mecha. Cronología siglo VI. a. de C.
Foto 95.- Lucerna fenicia con cuerpo circular y pico poco pronunciado. Conserva restos de la combustión. Cronología: siglo II a. de C.
ALGUNAS DE LAS MONEDAS FENICIAS DE BRONCE APARECIDAS EN CASA DE A. BERRIO
Foto 96.- AE. Anverso: Hercules-Melkart. Siglo II a. de C.
Foto 97.-AE. Reverso. Dos atunes a izda. Leyenda fenicia partida ilegible. En el centro: disco solar con 8 rayos a izquierda. A derecha, creciente lunar a izquierda con punto.
Foto 98.- AE. Cabeza de Hércules Melkart a izquierda, cubierta con piel de león y maza detrás. Anepígrafa.
Foto 99.- AE. Reverso. Dos atunes a izquierda, leyenda partida (samek-caph-samek; arriba MP`L). En el centro: creciente lunar a izquierda con punto; a derecha, disco solar con seis rayos.
Foto 100.- AE. Cabeza de Hércules Melkart con piel de león y maza detras.
Foto 101.- AE. Reverso. Dos atunes a izquierda, leyenda partida casi ilegible. En el centro creciente lunar a derecha con punto central; a izquierda, disco solar con ocho rayos.
Foto 102.- AE. Cabeza de Hércules Melkart a izquierda, cubierta con piel de león y detrás, maza
Foto 103.- AE. Reverso: dos atunes a izquierda. Leyenda partida: abajo: SKS (samek-Kaph-Samek; arriba MP`L. En el centro: Disco solar a izquierda con siete rayos, creciente lunar con punto a derecha.
Conclusión.
Los materiales que acabamos de exponer de forma detallada, pero sin referencias paralelas, constituye un conjunto inédito de elementos arqueológicos en el que nos hemos empeñado en localizar y tratar de incluirlos en el conjunto total de la Necrópolis Puente del Noi en Almuñécar, iniciada en 1979.
Hemos expuesto nuestro punto de vista sin hacer referencia directa a los diversos autores que han trabajado estos materiales a lo largo de todo el Mediterráneo. Los materiales se copian y eso hace que aparezcan ejemplares similares, pero no fabricados bajo el mismo patrón. De ahí las variantes y los herrores más o menos numerosos que se vienen cometiendo con bastante frecuencia. Exponemos lo que se ha encontrado y se trata de establecer una cronología y tipología acorde con todos los materiales aquí hallados desde fechas antiguas.
No obstante queremos destacar los numerosos autores que han trabajado y trabajan sobre este tema, que tantas y variadas opiniones han expresado desde que se iniciaron de forma científica el estudio de las diferentes localidades que han proporcionado tanto centros y materiales.
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Se trata de un emplazamiento situado en la sierra al que se llegaba subiendo empinadas cuestas, sin carriles ni vías de comunicación. Es un emplazamiento destinado a los controles de movimientos de tropas, desde donde se podían ver un espacio que abarcaba desde el Cabo Sacratif hasta la bahía de Málaga.
Reunía condiciones de habitabilidad. Las casas estaban construidas sobre la falda de los montes. El agua se proveía desde aljibes construidas a propósito para su abastecimiento. Un río, arroyo, en momentos de carestía se podía utilizar para el normal uso de la comunidad humana que allí habitaba. Realmente este recinto constituía un fortín parapetado de un especie de acrópolis formadas de piedra caliza, huecos rellenos con mampostería, cuidando que no quedaran resquicios para una invasión fortuita por ningún punto de las crestas de las rocas más elevadas. Pero las viviendas se levantaron tanto en las zonas altas, medias y bajas. Su necrópolis estaba situada en la cresta de Poniente, entre dos grandes rocas que la protegían de los vientos. Hoy día no queda nada de las tumbas por el saqueo y pillaje a que ha sido sometido todo aquel terreno por los buscadores de piezas arqueológicas y saqueo desde 1973-5, fechas en que se tomaron la mayoría de las fotos que se muestran en este investigación.
La parte más elevada de estas rocas, como se ha dicho, constituían un verdadero fortín inexpugnable. Todos los resquicios estuvieron equipados con torreones de mampostería y un sistema de murallas que llegó a rodear en su parte delantera, toda la zona sur, quedando bien protegida en caso de ataques enemigos.
Las viviendas se levantaron desde la parte superior hasta las laderas inferiores; de modo que se ven restos de muros de viviendas en cotas altas, medias y bajas, como ha quedado dicho. Los materiales son autóctonos. La misma estructura del terreno proporcionaba y servía de cantera para levantar sus viviendas. Hoy día no podemos ver nada porque no se ha organizado ninguna excavación adecuada para ver los materiales de aparejo y los probables estucos de revestimiento de los interiores. Pocos resto de tejas de las cubiertas podemos ver. Todo ha sido removido y, si quedaba algún material utilizable, ha sido reutilizados en los cortijos que se encuentran en los valles laterales y sus correspondientes cortijos. El turismo moderno ha hecho estragos en este yacimiento. También ha sido visitado este asentamiento por expertos en medieval. y la impresión que me queda es que han ido de excursión. No se ha hecho ni una cata en zona apropiadas, ni siquiera en los aljibes, elemento más apropiado para poner en práctica el procedimiento de excavación al menos. En resumen: los expertos han ido a echar una vistazo y decir que parece que hay materiales anteriores a los típicamente árabes. Y no comento más.
El abastecimiento de agua procedía fundamentalmente del agua de lluvia. Para ello se construyeron dos aljibes cuyos restos siguen visibles, como se verá más adelante. En caso de sequía podía hacerse acopio de agua de los valles colindantes donde se encuentra el Arroyo de la Miel de los Castillejos y río Jate. Hoy muy cambiado por los cultivos modernos y los nuevos asentamientos de viviendas modernas. Otros de los atropellos sin paliativos.
Los accesos no existían. De esa forma evitaban la posibilidad de que intentaran subir los enemigos hasta el poblado.
Hubo encuentros entre los propios invasores: los de la costa y los del interior de Andalucía en aquellas fechas. Era un paso obligado para poder acceder a los interiores a la vez que un punto de estrategia militar para controlar los movimientos de tropas tanto de tierra como por mar. De hecho en estos valles de dieron combates entre los propios árabes: cordobeses y los de la costa granadina. Con batallas que pusieron en peligro a los árabes del interior.
No hemos podido encontrar ningún tipo de resto de armas en las zonas superiores, porque suponemos que los combates se dieron en las zonas bajas. Era demasiado peligroso acceder a las zonas altas porque los agresores no tenían defensa de ningún tipo y no podían correr ese riesgo. Por desgracia, cuando se exploró toda la zona de viviendas y puntos defensivos, no tuvimos la suerte de encontrar restos de materiales bélicos. Pensamos que los detectores de metales funcionaron tiempos atrás y no nos dieron la oportunidad de encontrar ni el más mínimo resto de armas.
El acceso actual, cuando se realiza este trabajo, se hizo subiendo desde el mismo límite entre la provincia de Granada y Málaga. Pero existía otro desde la zona de río seco Alto, y la zona llamada la Bóveda.
Hecha esta introducción, pasamos a la parte documental en la que se van a ir explicando las diversas zonas que se detectaron según íbamos explorando. Comenzamos por la zona inferior y valles periféricos e iremos subiendo analizando las diversas partes que nos encontramos con la exploración superficial. La parte más llamativa lo constituye lo que podríamos llamar acrópolis del emplazamiento militar, y a continuación las diferentes franjas de muros que esconden los restos de la series de viviendas, con sus muros, que se apreciaban a simple vista.
LOS CASTILLEJOS Y SU ENTORNO GEOGRÁFICO
Documentación
Foto 1.- En las proximidades de las faldas de la zona más elevada del espacio conocido como LOS CASTILLEJOS, podemos ver los restos de un torreón reforzado y a los pies del tajo de roca. Por debajo se encuentran los restos de las viviendas derruidas por el tiempo y los pillaje y saqueos que se venía practicando desde tiempos atrás. A los pies, se encuentran las ruinas de las casas derruidas sobre todo por el abandono desde que esta esta zona pasó a ser parte del Reino de Granada.
Foto 2.- Según se sube a las cumbres de los Castillejos, a derecha se pueden ver otros picos de esta zona y que formaban parte del sistema de control de los movimientos militares que tuvieron lugar en el tiempo en que este territorio se encontraba en poder musulmán.
Foto 3.- En esta foto podemos contemplar uno de los pasos más importantes que atraviesan este control. Desde la cumbre se aprecia perfectamente la costa. Para eludir esta vigilancia era preciso aprovechar los días de neblina o taró, que hacía imposible ver los movimientos marítimos tan importantes en todos los tiempos. Las tropas militares tenían que realizar sus marchas aprovechando esas circunstancias para evitar ser vistos y pasar desapercibidos.
La defensa del lugar constituían un baluarte inexpugnable para los que intentaran pasar tanto por la vertiente de Levante como de Poniente. Era un paso frecuentado en el tránsito hacia el interior del territorio buscando pasar a través de la Sierra de la Almijara y derivaciones.
Es evidente que la foresta de esos siglos sería más abundante de lo que aquí se aprecia, y los Castillejos estarían cercados de arboleda para evitar ser vistos cuando se acercaran tropas de paso o de conquista del territorio.
Foto 4.- Desde la parte superior de los Castillejos, al fondo, hacia Levante, se ve este valle, hoy ocupado por los propietarios actuales y con terrenos de cultivo. Este era una de los pasos obligados para quien quisiera pasar al la zona superior de la sierra, o a los territorios interiores en dirección a Córdoba. El paso por Motril era mucho más comprometido y expuesto a choques con gente no afines a su comunidad o reino.
Foto 5.-Desde las faldas de las grandes rocas que conforman este complejo fortín natural, se observa la parte de Poniente que se dirige hacia la playa y mar, terreno prácticamente ya de la provincia de Málaga. Esta parte debió estar ocupada por grupos adelantados de defensores y con medios para establecer un sistema defensivo a base de murallas y torreones. Como se ha dicho al principio, por estos lugares no existían veredas ni caminos: todo se recorría a través del campo.
Foto 6.- Mirando hacia Poniente, vemos cómo los caminos actuales van en esa dirección. Todo se está cultivando y todo tiene sus veredas; cosas totalmente modernas.
Foto 7.- Desde la cumbre peñascal se puede ver la costa de Granada. En esta foto se cumple lo antes dicho: la neblina puede impedir la visión de los movimientos marinos, y, por tanto, averiguar si se acercan tropas por mar, forma más adecuada para poner en movimiento un ejército. Existía la antigua vía romana de la costa, que, sin duda, utilizarían, pero por mar, estos movimientos eran más fáciles y prácticos. Téngase en cuenta que las embarcaciones árabes disponían de unidades dotadas de artillería de cierta calidad y alcance. Un tipo de nave muy usada era la fusta, que iba equipada con uno o dos cañones. Su calado no era poco profundo para darle mayor rapidez.
Foto 8.- En esta imagen destacamos la defensa natural que tiene esta plaza militar. Es un tajo muy escarpado y sin foresta necesaria para poder acceder a la parte del poblado. No obstante suponemos que toda esta falda de monte que da al Oeste y de inmediato al Norte, estaría destinada a la agricultura para la supervivencia de la población aquí establecida. Por las condiciones naturales sería un terreno cultivable en la modalidad de secano, puesto que hasta este punto tan sólo se podía recoger agua de lluvia que sólo se podría destinar al consumo humano.
Foto 9.- En esta foto se quiere destacar lo escarpado del monte para constituir un valladar defensivo. Casi es imposible acceder a la cima a través de esta estructura rocosas y casi sin vegetación.
Foto 10.- En esta foto se quiere destacar un terreno poco dado a la agricultura y que se encamina hacia el valle que a continuación se observa en el horizonte izquierdo, con montañas también rocosas y escarpadas.
Foto 11.- En esta imagen tan sólo se pretende mostrar la parte opuesta a la foto anterior, con una estructura igual de dificultosa para el acceso a la cumbre. Continúa siendo un punto inexpugnable.
Foto 12.- Esta imagen muestra ya un paisaje algo más apropiado para ser utilizado como terreno aprovechable para el cultivo, pero sigue siendo de secano. Suponemos que la parte arbórea es relativamente reciente
Foto 13.- En esta imagen se muestra un terreno algo más apropiado para el establecimiento humano, pero, como se verá más adelante, aparecen restos de estructuras que pueden pertenecer a algunas formas defensivas del emplazamiento. En la parte superior izquierda se puede ver una abertura en forma de «V», que, al parecer, fue la parte de este solar destinado al emplazamiento de una necrópolis. Pude contemplar las tumbas árabes, pero me ha sido imposible hasta ahora encontrar los negativos. Posteriormente se ha visitado ese lugar y no han aparecido ni una sola laja de las sepulturas. Han removido todo buscando algo de valor y lo han dispersado todo. Pero, insisto, las tumbas estaban en su sitio y bien marcadas. El pillaje ha acabado con ellas. En general, se ignora que el mundo árabe no enterraba objetos de valor en sus enterramientos. y… he visto muchos en otros lugares de la comarca de Almuñécar.
Foto 14.- Pico cortado en vertical de la fortaleza natural de los Castillejos. Detrás de la roca más destacada se encontraba la necrópolis.
Foto 15.- Vista de detalle de una parte del risco donde se encontraba la necrópolis. Se puede observar que la vegetación era propia del tipo mediterráneo. Además se observan rocas caídas probablemente por la erosión.
Foto 16.- Vista desde la parte norte del risco más elevado de esa zona de los Castillejos. La arboleda empieza ya a aparecer de forma destacada, pero moderna.
Foto 17.- Detalle para demostrar la pared inexpugnable del pico más destacado de las cumbres.
Foto 18.-Mostramos aquí algunos de los restos de murallas que circundaban lo que podemos llamar acrópolis de los Castillejos. Llegan incluso a confundirse con las rocas erosionadas.
Foto 19.- En la parte superior y en línea con el pico más alto, podemos empezar a ver una serie de murallas que van acordonando lo que consideramos su acrópolis. Es curioso observar cómo aparecen elementos de vegetación, como el esparto.
Foto 20.-Entre estas dos crestas de piedra se encontraba la necrópolis, parte la más elevada de todo el conjunto defensivo. A partir de aquí, y siguiendo en sentido descendente, empiezan a aparecer los restos de vivienda, como más adelante se va a mostrar.
Foto 21.- Aquí se muestra la segunda altura que indica el emplazamiento del cementerio árabe, justo detrás de esta cumbre.
Tumba 22.- Aquí se muestra la cornisa que recorre la parte más elevada de los Castillejos. Con fotos de detalle se podrá ver que existe toda una cadena de muros sobre la cumbre.
Foto 23.- Vista completa del conjunto de las peñas. A izquierda se puede ver la zona donde se encuentra la necrópolis; a su derecha, la cumbre más alta; a continuación una caída casi en picado de la montaña, y un nuevo punto de altura de los Castillejos. A los pies de ambos se ve un terreno en rampa donde se encuentran los restos de los elementos que componían la estructura de viviendas y muros de defensa.
Las cotas de altitud oscilan entre los 524 m al Oeste, y 584 m al Este.
Foto 24.- En esta foto se muestra uno de los puntos más elevados del conjunto de los Castillejos. Es un verdadero valladar inexpugnable.
Nota. Estas fotos fueron tomadas por el autor de este trabajo entre los años 1973 y 1.975.
Foto 25.- Punto de la cima donde empiezan a utilizarse refuerzos con piedras para evitar la erosión. Como se sabe, este lugar fue ocupado por los árabes varios siglos, iniciándose sobre el IX de n. e.
CASAS CAÍDAS
Foto 26.- Sobre la parte oeste se inicia la observación de los elementos claves para la clasificación de los usos que se hicieron de estos parajes montañosos. Se marca, en primer lugar, el sitio donde estuvo emplazado el cementerio árabe; a derecha comienza la zona destinada a casas, y en la zona inferior se indica el uso más frecuente de este terreno para establecer el poblado cuyos restos irán apareciendo a la largo de toda la falda de la montaña.
Foto 27.- Aquí empezamos a encontrar los elementos arquitectónicos de las casas que se montaron en toda esta zona. Se indica dónde se encuentran los muros con un aparejo de piedras casi sin argamasa. Se ven perfectamente las piedras caídas o removidas. Es posible que se haya usado este lugar como cantera para construir los cortijos cercanos.
Foto 28.- Otra perspectiva de los laterales de estas paredes de piedra donde se aprecian los muros casi desmontados o bien por los vecinos actuales o por la erosión, o tal vez por las luchas que se mantuvieron en época de revueltas de los árabes entre ellos mismos.
Foto 29.- Aquí se muestra un detalle en el que se aprecia la restauración de un muro o muralla para contener la erosión del terreno.
Foto 30.- En esta vista vemos elementos de casas caídas, y todas con un aparejo de piedra casi tallada y sin argamasa. A izquierda de la imagen se ven restos de una especie de albercón con restos materiales de revestimiento impermeabilizante, pero lo que más destaca son las piedras de mampostería sueltas como si se hubieran removido buscando restos de otros elementos arqueológicos.
Foto 31.- Si en este espacio, como en otros muchos, se hubieran hecho exploraciones de tipo arqueológico, habrían aparecido los cimientos de las casas que en estos lugares se levantaran para la población permanente que existió. Algún medievalista ha pasado por aquí y, al parecer, solo se ha molestado en tomar algunas fotos, pero no estudio alguno del terreno.
Foto 32.- Tal como se indica en la foto, tan sólo podemos hablar de restos de muros, pero no de balates de piedra como en los hasta ahora vistos, sino de mampostería de piedra y argamasa.
Fot. 33.-
Fot. 34.- Detalle de la toma anterior para hacer ver cuándo se utiliza argamasa y cuando no. A primera vista parece una construcción ciclópea, las piedras no llevan argamasa; sí están bien encajadas. De entrada parecen muros de circunvalación del recinto, pero podrían ser elementos de tipo doméstico. Sólo una excavación despejaría esta incógnita. Pero quien pudo hacerlo, no se atrevió más que a mirar y escribir cuatro frases descriptivas sin más comentario.
Foto 35.- Detalle del estado en que han quedado muchos de los balates de piedra o muros periféricos que rodean todo el recinto; son piedras caídas o arrancadas por los depredadores buscadores de tesoros. Destructores del Patrimonio arqueológico.
Fot. 36.- En la falda de la cadena de alturas de los Castillejos ya se empieza a ver restos de muros muy deteriorados bien por la erosión, bien por usar este legar como cantera para la construcción de los cortijos cercanos. Se observan dos niveles de muros que pensamos pertenecen a las viviendas citadas.
Fot. 37.- Tomando una foto de detalle de unos de esos muros, se puede ver que algunos conservan restos de argamasa por zonas. Era una técnica muy habitual en estas alturas. Los romanos tienen una villa rústica cerca de este lugar y usaban el mismo material de construcción aunque con una técnica más refinada tanto en la forma de las piedras como en la argamasa interior. Esas construcciones se llaman «Los Bañuelos».
Fot. 38.-En esta imagen apreciamos parte de muro a izquierda y otros caídos por la erosión o por la acción antrópica que todo los destruye.
Foto 39.- Aquí se muestran los restos de muros en la parte superior de la cornisa del primer tramo de la cadena de alturas. El sistema de aparejo es el mismo que se ha mostrado en la foto anterior. No se aprecia argamasa sino elementos de tierra del terreno; lo que explica que entre las piedras crezca la maleza.
Foto 40.- En la falda de la zona oeste de esta primera cadena de picos es donde empiezan a aparecer los sistemas escalonados de las estructuras domésticas. Los muros se notan con cierta claridad, pero bastante disminuidos de altura, debido a lo que antes se ha comentado sobre el uso de materiales árabes para otras construcciones más modernas.
Foto 41.- Detalle de uno de los muros a piedemonte, donde se aprecia su mal estado de conservación. Casi todas las piedras están descolocadas por la misma razón de antes.
SISTEMAS DE ELEMENTOS DEFENSIVOS
Foto 42.- En el terreno en rampa, desde donde se vio el cementerio árabe, empezaron a levantarse muros y elementos domésticos al amparo de las corriente del viento que se generaban en estas alturas (524 m).
Foto 43.- A continuación de la cresta anterior se puede observar con claridad la existencia de muros al parecer levantados con argamasa de cal y arena de río. Comienza lo que se puede considerar la acrópolis del recinto militar.
Foto 44.- Por debajo de la estructura vista en la foto anterior, se puede observar un muro tipo balate, de piedra sin argamasa, para darle consistencia a la muralla que discurre a un nivel superior. Este contrafuerte se encuentra cercano a los 420 m de cota de nivel.
Foto 45.- Mostramos la misma imagen pero a color para hacer ver el tipo de materiales de que usaba en los muros de contención.
Foto 46.- Casi sobre la misma cresta de la considerada acrópolis, vemos los restos de las murallas que ocupaban la fachada delantera de esta cadena de alturas. Discurren, como se ha dicho antes, formando una cadena defensiva hasta el final de este primer tramo de picos-alturas. La estructura de los muros no es homogénea, sino que se adapta a la pendiente o desnivel de la montaña adosándose y adaptándose a ella.
Foto 47.- En esta foto, si se utiliza el zoom, se pueden ver los restos de mura sobresaliendo del suelo aproximadamente un metro. En la parte izquierda de la parte superior es donde se encontraba el cementerio. A la derecha se ven partes destruidas y se ve la roca como único elemento de la cumbre.
Foto 48.- En esta vista, tan sólo podemos ver los muros derruidos o por el hombre o por la erosión. Téngase en cuenta que nos encontramos en la cumbre y muy expuesta a los fenómenos erosivos, aparte del abandono.
Foto 49.- En esta vista, avanzando de izquierda a derecha, se observan cómo van apareciendo los muros de la parte superior, bastante deteriorados, pero están ahí como testigos de su existencia en la parte más elevada de esta cadena de alturas naturales. El zoom nos ayuda a distinguirlos bien.
Foto 50.- En el centro de esta imagen podemos ver bien un muro de contención que servirá para ir dando uniformidad a los pasillos inmediatos y poderse mover en esas alturas. Ocupa una vaguada pequeña y evita la erosión hacia las partes bajas. Téngase en cuenta que estamos describiendo las crestas de esta cadena de fortines y torreones como se verán más adelante.
Foto 51.- En esta imagen ampliamos el área de la colocación de esos muros contrafuertes para dar sentido de unidad al espacio defensivo superior. Decimos esto porque se sabe que en esta zona hubo enfrentamientos bélicos entre los propios árabes por el dominio de toda la zona.
Foto 52.- Aquí observamos gran parte de los muros defensivos arruinados, suponemos por el tiempo, pero podía ser también por el abandono sobre todo en su época final, cuando quedaron abandonados hasta nuestros días.
Foto 53.- Esta imagen nos muestra un fenómeno poco corriente: se trata de un torreón situado a medio camino a lo largo del primer tramo de crestas rocosas. El torreón esta prácticamente derruido. Por los restos que quedan, podemos decir que tenía forma circular, y su acceso tenía lugar desde la misma cima.
Foto 54.- Siguiendo el recorrido de la cresta de la cadena rocosa, encontramos este hueco, elemento que es ocupado por una parte de la muralla superior porque constituía un paso de riesgo en caso de ataque. Y es tapado por una muralla de tipo ciclópeo. Las piedras, si se observan con zoom, no llevan argamasa como elemento de fortalecimiento de su estructura. Desconocemos el motivo, pero podíamos pensar que se podían usar como armas arrojadizas cuando fueran atacados desde abajo. Cosa probable porque se ven en otros sitios las piedras o rocas muy movidas y alejadas de la cima.
Foto 55.- Continuamos con la secuencia de muralla superior, sobre la cima de la roca, y vemos los lienzos de muralla casi al borde y fragmentados por el paso del tiempo o el desgaste de la erosión. Se puede notar la existencia de rocas caídas procedentes de la parte superior; pero la cadena continúa hacia Levante hasta cerrar esta acrópolis defensiva.
Foto 56.- En línea con la anterior imagen, vemos la secuencia de muros a lo largo de la cima. Podíamos haber subido hasta la cresta, pero era realmente peligroso debido al tajo vertical situado detrás y sin el aparejo de seguridad necesario para hacer el trabajo con más precisión y exactitud. No obstante pudimos hacer fotos que aclaran el estado de conservación de estas estructuras.
Foto 57.- Esta es una de las imágenes más relevantes del sistema defensivo de los Castillejos. Aquí nos encontramos con un auténtico torreón o muralla defensiva. Se ve perfectamente su aparejo de mampostería de piedra usando como elemento de unión la cal con arena. Se puede apreciar que los extremos están demolidos, quedando tan sólo la parte central. Debajo de la imagen se puede ver el material caído por el derribo de la mitad del torreón.
Foto 58.- Esta imagen demuestra la gran dificultad para intentar subir a la cima de los Castillejos. Vemos un muro de relleno de un vacío sobre la pendiente, que nos hace ver la técnica de construcción que se usaba en estos casos. Aquí no se ve la argamasa ni material alguno de cohesión entre las piedras del aparejo.
Foto 59.- Llegado al final de este cornisa, podemos ver el sistema amurallado al borde de la cima. El sistema de muralla se ve perfectamente, pero algo demolido. Sin embargo el aparejo sí está usando argamasa de cal y arena, como en los lugares con más riesgo. Y con ello hemos llegado al final de lo que pudo ser una verdadera acrópolis de este sistema defensivo.
ABASTECIMIENTO DE AGUA
Como se ha dicho al principio, el abastecimiento de agua se abordó mediante elementos de almacenamiento. Y para ello tuvieron que construirse unas cuantas aljibes para cubrir las necesidades domésticas del elemento humano que aquí habitaba. Pero en momentos de necesidad extrema no se descarta la posibilidad de abastecerse del agua de arroyos existentes en las zonas bajas, como en este caso del arroyo de la Miel, que está formando límite con la provincia de Granada, o sea, frontera entre provincias. En consecuencia, en momentos de dificultad, se contaba tan sólo de el sistema de almacenamientos mediante albercas y aljibes.
ALJIBENÚMERO UNO
Foto 60.- Vista de la fachada de acceso actual cuando descubrimos la existencia de este elemento de aljibe.
Foto 61.- A simple vista, esta imagen aparenta ser la entrada al aljibe. Pensamos que no lo es. Se trata de una puerta artificial de factura posterior y que se indica que este espacio se utilizó para otros fines. Las piedras caídas prueban que ha sufrido agresiones con el paso del tiempo, y lo que se ve de frente no es la entrada, sino la indicación de la bóveda en su inicio. La técnica de construcción es el uso de la piedra casi sin talla, y la argamasa de cal con arena probablemente de la zona de los valles profundos. Pero esa no podía ser la entrada, porque el agua de su interior requería un cierre total para su conservación. Y parece que este espacio ha sido usado como lugar de refugio en últimas ocasiones.
Foto 62.- Por lógica elemental, esto que parece su entrada original, no podía serlo por lo razonado en la imagen anterior. Se trata de un aprovechamiento posterior, pero no de época árabe.
Foto 63.- Esta imagen demuestra que se trata de la forma interna de la estructura de la bóveda. Lo que vemos es una entrada artificial y el aparejo usado en la construcción de este reducto.
Foto 64.- Esta foto se hizo al principio de mis contactos con este yacimiento. Su estado de conservación deja que desear. No es tan homogéneo como el aspecto de la siguiente foto. Se encontraba más deteriorado. El enlucido de sus paredes se encuentra en peor estado. Aparenta que ha sido retocado posteriormente. Hace más de 40 años que lo examiné. No es de extrañar que lo hayan restaurado.
Foto 65.- Esta foto refleja bien la cubierta interior. Sus paredes están revestidas de una capa protectora similar a un estucado romano, pero no lo es. Se trata de un revestimiento impermeabilizante que evite las filtraciones y pérdida del caudal almacenado. Muy cerca de Salobreña tenemos un aljibe con interior igualmente impermeabilizado.
Foto 66.-(SELAMBINA) Aljibe cercana al Hotel Salobreña, situada en el lecho de un ligera vaguada.
Foto 67.-(SELAMBINA). Interior del aljibe de Salobreña. Su forma es diferente: cubierta triangular y material impermeabilizante de similares características al de los Castillejos; pero su alzado utiliza materiales de inferior calidad. Su proporciones son similares a las del segundo aljibe de los Castillejos de Almuñécar. También se nota que ha sido reutilizado, en este caso, para guardar animales.
Foto 68.- Cubierta exterior del aljibe primero. Es de roca resistente, pero se nota que ha sido retocado posteriormente. En la parte de arriba de la imagen se ve que han abierto un agujero para el acceso, aunque pensamos que, para la extracción del agua, habría que hacerlo por la cubierta, porque por lo que se podría considerar su entrada natural, provocaría gran perdida de agua. Por tanto, el agua había que sacarla o con polea, o con utensilio tipo cubo.
Foto 69.- Vista completa del primer aljibe casi enterrado. Da la impresión de que estaba cerrado y tuvieron que abrir agujero en su parte superior delantera. Pero es lógico pensar que por algún punto tenía que entrar el agua de lluvia. Sin duda, tenía que ser por este medio y por filtraciones.
Foto 70.- Esta imagen del aljibe muestra con claridad el revestimiento de las paredes impermeabilizadas. En la parte inferior izquierda aparecen agujeros laterales que parecen indicar que eran estructuras pensadas para filtrar el agua de lluvia.
Foto 71.- Esta imagen desde el interior del aljibe muestra dos agujeros: el frontal es totalmente artificial. Ha sido abierto a golpe de pico. Y el central puede ser el original para extraer agua, pero probablemente agrandado posteriormente.
Foto 72.-Esta imagen muestra en primer plano el tipo de argamasa usado en la construcción del aljibe; la rotura posterior, y el techo roto en su interior. Como no se ha practicado una excavación, no podemos saber con precisión cómo se extraía el agua para el abastecimiento urbano.
Foto 73.- Esta imagen nos muestra la abertura hecha en el techo, pero, como se ha dicho, no sabemos con exactitud si era el punto de extracción de agua para las necesidades.
Foto 74.- Vista completa de la cubierta del aljibe en superficie.
Foto 75.- Imagen del estado primitivo, según nuestros cálculos, del estuco en el interior del aljibe.
ALJIBE NÚMERO DOS
Foto 76.- Vista superficial del aljibe segundo. Podemos observar el grosor de la la cubierta que está casi toda hundida. Ignoramos si ha sido por acción antrópica y por derrumbe natural. Es de grande proporciones.
Foto 77.- Vista desde al ángulo opuesto de uno de los extremos del aljibe. En ese punto puede ver la curvidad de su cubierta, de similares características al número uno. Su interior se encuentra inundado de materiales propios y de los acumulados con el paso del tiempo.
Foto 78.- Detalle del punto de arranque de su bóvida indicando el grosor de la misma. Su dimensión supera el 1/2 m. Si se examina con detalle, uno de los muros laterales está muy tocado. Indica que ha sido demolido tiempo atrás.
Foto 79.- Muro lateral del aljibe, con desplazamiento de su trazado por movimiento del terreno y el abandono.
Foto 80.- Detalle más preciso de la foto anterior. Se ve bien cómo han sido removidas las piedras de su aparejo, y el material de mampostería usado en su alzado. Sin lugar a dudas, esta pieza del conjunto ha sido usada como cantera para otras construcciones modernas.
Foto 81.- Detalle de un lateral del arranque de la cubierta en el que se puede ver parte de la bóveda hundida sobre su propia estructura.
CONCLUSIÓN
Como final de esta exposición, tenemos que decir que ha sido un emplazamiento bien elegido para los propósitos de los invasores árabes. Hasta tal punto que llegó a convertirse en un objetivo a dominar por motivos militares. En esta zona no hemos localizado medios con los que se pudieran comunicar la guarnición militar aquí emplazada con otros puntos cercanos. La distancia con la costa es importante y no se ve ningún elemento que sirviera para la intercomunicación. Pensamos que se haría mediante instrumentos brillantes; podían ser fuego, espejos u otros medios para transmitir noticias. No cabe duda que estuvieran aislados totalmente de su comunidad principal, la costa y los emplazamientos en ella situados. Y es evidente que esa comunicación existía, y no por medio de emisarios, sino por señales las más apropiadas para el largo alcance de su centros de aprovisionamientos. Es evidente que este terreno no dispone de condiciones que sirvan para autoabastecerse. Sin duda establecerían líneas de comunicación más por tierras interiores que por costeras. Los contactos se llevarían a cabo a través de las montañas interiores que conectarían con los río Seco y Verde, a parte de que también podía usarse el conocido como río Jate.
De forma permanente la guarnición que aquí se pudo emplazar no seria muy numerosa, salvo en las ocasiones en que se previó riesgo de invasión de quienes pretendía conseguir el dominio de la franja costera entre Salobreña y el límite con la provincia de Málaga. Como este lugar constituía un enclave muy importante de carácter militar, aquí se llevaba a cabo una vigilancia de largo alcance: se podía ver quien se acercaba por la zona norte y quien se acercara tanto por el Este como Oeste, o sea, desde Cabo Sacratif hasta el extremo de Málaga. Y si alguien intentaba penetrar hacia el interior a través de estos parajes, podía ser perfectamente interceptado por las tropas aquí emplazadas. De hecho, como se ha comentado al principio, el Emirato de Córdoba con las fuerzas de Granada tuvieron un choque en este territorio que puso en peligro el intento conquistador sobre el territorio de Granada. Los árabes cordobeses se batieron en retirada porque recibieron un duro golpe en estos valles. Ignoramos cuanto tiempo perdurarían aquí los árabes, pero, por lógica, cabe pensar que se mantendrían hasta que los reyes cristianos empezaron a recuperar terreno peninsular que acabaría con la unificación de todo el territorio peninsular.
Nota final
Consideramos que este emplazamiento tan importante en época de dominio árabe, debería ser estudiado y explorado para determinar de modo científico estableciendo cómo era verdaderamente este bastión defensivo de las fuerzas musulmanas en esta época de la Historia Peninsular. Pedimos que los eslabones históricos no queden abandonados y se fragmente la continuidad de la historia de estos parajes tan especiales y que tanto intervinieron en los ocho siglos que los árabes permanecieron en España desde el 711 de nuestra era.
Bibliografiageneral
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Dedicado a mi Director de Tesis, Dr. Nicolás Marín Díaz, Profesor Titular de Historia Antigua y Arqueología de la Facultad Filosofía y Letras de la Universidad de Granada
Iniciamos el trabajo con un plano general de la provincia de Granada y su periferia, para mostrar la red de yacimientos de las distintas etapas de paleolítico en este espacio arqueológico, marcando las diferentes zonas con la denominación de los respectivos emplazamientos.
Prehistoria de Granada
PALEOLÍTICO INFERIOR.
El Aculadero (Puerto de Santa María) tiene elementos que prueban la presencia del hombre en esta región aproximadamente unos 900.000 años.
Aparición del hombre en la Prehistoria: 1.500.000 años.
a) El homo erectus (no se tienen datos óseos).
b) Ajuar: guijarros tallados.
c) Lascas poco definidas.
En la provincia de Granada se localiza uno de los yacimientos más antiguos relativo a la aparición de restos humanos.
EMPLAZAMIENTOS: Cúllar-Baza 1 (600.000 a. de c.)
ESPACIOS HABITADOS: lagos y charcas.
FAUNA: a) équidos de corta talla. b) abundan los cérvidos: bisonte, jabalí. algunos restos de elefante, y varios restos de carnívoros y roedores.
INSDUSTRIA: tosca y escasa propia del Abbevillense primitivo.
ACHELENSE
Vega de Granada
ESTACIONES:
Cercanías de Loja.
Cercanías de Guadix.
Cercanías de Loja, en las terrazas del Genil: elementos: bifaces, sílex, denticulados, lascas, raederas, raspadores y perforadores. Cerro Pelado ( a diez km de Loja): industria de lascas, raederas, raspadores, escotaduras y perforadores.
GUADIX (Fonelas)
Solana del Zamborino: Cazadero estacional, Tres niveles de restos de équidos, elefantes, hipopótamos, cérvidos, jabalíes. Materiales: piezas de sílex, cuarzo y cuarcitas: bifaciales (cordiformes, lanceoladas, limandes y hendidores sobre lascas, raederas y lenticulados. Hogares: formados por círculos de cantos de cuarcitas, con cenizas y huesos quemados. Caza: Se practicaba la quema de vegetación para llevar el animal a la zona pantanosa. Se utilizaban TRAMPAS para la caza. Hábitat: Vivían en campamentos estacionales. No eran permanentes.
PALEOLÍTICO MEDIO
MUSTERIENSE (100.000-32.000 a. de C.)
El hombre se convierte en troglodita o habitante de las cuevas, a consecuencia de las duras condiciones climáticas, aunque en otros espacios habitaban al aire libre, siendo cierto que alternó campamentos estacionales a la intemperie, con las cuevas durante temporadas invernales.
Las excavaciones practicadas son escasas y las pocas practicadas, aún no se han publicado.
ESTACIONES:
LA CARIGÜELA (Píñar): Se encuentra el hombre neandertal: restos de cráneo. b) Características: torus supraorbitalis, huesos gruesos, órbitas cuadrangulares.
TERRAZAS DEL GENIL (Vega de Granada):
Abrigos de los cabezones (Vertiente norte de Sierra Elvira)
Pandera y Pino (Terrazas del río Velillos)
Alrededores del Cerro de los Infantes.
Villanueva de Mesía: Sílex y cuarcitas raederas, cuchillos, raspadores, buriles y perforadores.. Puede entenderse como un campamento al aire libre.
SIERRA ARANA (Vertiente norte).
IZNALLOZ
DARRO
Yacimientos al aire libre en:
DOMINGO PÉREZ:
Llano de la Venta de la Nava
Los Corralillos y Terre.
PÍÑAR:
Fuente de la Zarza
Cerrillo de Orea
Llano de la estación de Huélago
Yacimientos en cuevas:
Cueva de la Carigüela
El Puntal.
Cueva de Horá
LA CARIGÜELA: Fue excavada inicialmente por Spahni. Sus resultados están aún inéditos. Tiene depósitos de más de cinco metros de potencia, con estratos neolíticos y del Bronce (investigados por Pellicer). El estudio ha sido tan rico en materiales que un metro cúbico ha dado entre 400 y 500 útiles, y 50.000 lascas de piedra tallada y un incalculable número de huesos de animales.
CUEVA DE HORÁ (Darro, cerca de Carigüela). Este yacimiento muestra un estado estratigráfico en el que se dibuja la diferencia climática por el que ha pasado. Es un amplio abrigo formado por hundimiento de una dolina. Su ajuar es diferente al de la Carigüela.
De todo esto se deduce que se poseen pocos datos sobre la vida del hombre neandertal. Vivían en comunidades pequeñas, con campamentos al aire libre sobre las terrazas de los ríos de la depresión de Granada, o en las faldas de Sierra Harana. el campamento se montaba al aire libre o en cueva, según la estación fuera fría o cálida. Se puede decir que todos estos habitats son de tipo estacional.
ECONOMÍA: (Teoría sobre la división del trabajo cazador (hombre), recolector (mujer): teoría sobre la vida difícil o consumidora de esta antigua sociedad. Caza de: équidos, toros, ciervos, cabra hispánica, jabalíes. Recolección: pocos datos: vegetales anfibios, insectos, huevos.
EL HOMBRE MUSTERIENSE SE CONSIDERA CAZADOR-RECOLECTOR
La vida de los cazadores neandertales se adaptaba a las condiciones impuestas por el medio donde vivían, y esta permanencia durante tanto tiempo en estos entornos demuestra que había gran compenetración entre estas bandas y el medio.
En la zona de Granada se detecta un bajo nivel de vida, pero, dados los adecuados medios de producción, podrían fácilmente satisfacer sus necesidades materiales.
PALEOLÍTICO SUPERIOR Y MESOLÍTICO
(32.000-8.200)
AURIÑACIENSE Y GRAVETENSE
Finalizado el período würmiense II-III, el hombre neandertal desaparece de forma brusca. Las sociedades de cazadores y recolectores llegan a su apogeo. Aparece el HOMO SAPIENS SAPIENS con todas las características que definen al hombre moderno. Esta época llega hasta el último período glaciar (8.200).
Se da un perfeccionamiento de técnicas de trabajo e instrumentos.
Un desarrollo sin precedentes en las formaciones sociales que pueden superar el ámbito familiar, afectando al complejo del hábitat.
Las ideas religiosas aparecen cada vez más complicadas, buscando modos de exteriorizarse como la representación artística.
Aparece la pintura parietal bien atestiguada en las provincias de Málaga y Cádiz.
No obstante la cultura neandertal perdura perdura hasta este período, como se muestra en el descubrimiento de Saint-Cesaire.
El Paleolítico se inicia en las regiones mediterráneas: Aurignac y Gravet.
La mayor parte de los útiles que se van a manifestar en este período son una evolución de los ya utilizados por el Achelense y Musteriense: raspadores, buriles, hojas retocadas truncaduras y perforadores, que mostrarán un mayor impulso en su fabricación y variedades.
Para Granada esta es una de las etapas más oscuras tanto en el Paleolítico superior como en el Epipaleolítico, aunque en las provincias de Almería y Málaga se dan testimonios de la presencia de este período cultural humano. La falta de elementos auriñacienses en nuestra provincia se explica por la perduración del proceso musteriense.
ESTACIONES
LA CARIGÜELA: (23.000-17.000 por análisis de la técnica de termoluminiscencia): Se considera un Musteriense evolucionado. Es la explicación de la ausencia de auriñaciense. La contradicción aparece cuando en la excavación de Spahni son hallados restos humanos de homo sapiens sapiens, considerados probablemente artífices del musteriense evolucionado. Pero la escasa definición del medio en que aparecieron estos restos, parece indicar que fue más una intrusión posterior del homo sapiens sapiens en el medio del neandertal, cosa que puede corroborarse por el análisis del instrumental poco evolucionado del material lítico de contexto.
CUEVA DE HORÁ: En contra de lo anterior, aquí se dan materiales auriñacienses.
Es típicamente auriñaciense, según lo define el ajuar.
Útiles de talla laminar: raspadores y hojas de piedra.
Paralelos se encuentran en Cueva del Higuerón y El Chorro (Málaga), y en la cueva de Ambrosio (Almería).
SOLUTRENSE
(19.000 a. de C. en Francia y España)
Nueva técnica: retoque plano por presión.
Innovación: Introducción del arco como instrumento importado. Se da de un Solutrense que muestra retoque plano auriñaciense, y retoque abrupto típico del gravetense.
ESTACIONES
Zona del Pantano del Cubillas:
Su hábitat es mixto, a cubierto y al aire libre: puntas con muescas lateral y retoque abrupto: Solutrense mediterráneo: raspadores en extremo de hojas, buriles, hojas retocadas y piezas truncadas.
Río de Dúrcal: Hábitat en cuevas a consecuencia del frío en el solutrense-gravetense granadino.
MAGDALENIENSE
En Granada no se detecta.
En Málaga hay varios emplazamientos: Rincón de la Victoria, Cueva de Nerja.
NEOLÍTICO
(9.000-7.000)
NEOLÍTICO ANTIGUO
El hombre pasa de predador a productor de alimentos iniciándose en la transformación y control de la naturaleza.
El Próximo Oriente es la cuna de esta evolución humana, siendo la Península Ibérica tan sólo un elemento de paso en la expansión de este cambio. Pero los centros europeos han mostrado un acúmulo de técnicas y adelantos neolíticos independientes de Oriente, con personalidad propia.
La neolitización de Occidente muestra una serie de avances e innovaciones que se manifiestan en los siguientes aspectos:
Domesticación de animales y prácticas agrícolas.
Tecnología: invención de la cerámica, útiles de piedra pulimentada, instrumentos agrícolas: molino de mano, hoces.
Estructura social: sedentarización: primera comunidades campesinas, con explosión demográfica.
Teorías poligenista y difusionista.
EN LA PENÍNSULA IBÉRICA LA NEOLITIZACIÓN ES IMPORTADA y sufre la influencia oriental, o se conocen los pasos previos autóctonos en la producción de alimentos, por lo que hay que recurrir a la influencia mediterránea.
Hoy se está en condiciones de afirmar que los primeros grupos neolíticos de la Península Ibérica pertenecen al llamado «horizonte de la cerámica cardial», extendiéndose por Cataluña y Levante a fines del VI milenio y comienzos del V, y mostrando unos materiales abiertamente diferentes al de las poblaciones autóctonas.
TESTIGO IMPORTANTE
CUEVA D’OR (Alicante, V milenio a. de C.): la escasa representación de animales salvajes muestra que la actividad cinegética ya no representa una base importante en la estructura económica: se consume eminentemente la oveja y la cabra que son animales domésticos.
Asociados a estos avances, las poblaciones neolíticas introducen en la Península importantes innovaciones:
Cerámica cardial: decorada con el cardium de la concha marina (cardium edule), mediante impresión. Otros, con motivos incisos y cordones decorativos.
Aquí se demuestran pruebas del conocimiento de las especies cultivadas en el Mediterráneo Oriental.
Innovaciones: vasijas de cerámica, hachas, azuelas de piedra pulida, molinos de mano, cucharas de hueso, peines dentados.
Adornos: de hueso, concha y piedra: colgantes, anillos, brazaletes, punzones y agujas de hueso.
NEOLÍTICO ANTIGUO EN GRANADA
LA CARIGÜELA (Pellicer): Sufre una nueva ocupación (V milenio a. de C). Manuel Pellicer ha excavado una secuencia cultural que va desde el Neolítico al Bronce (V-III milenio).
CARACTERÍSTICAS: Neolítico antiguo.
Cerámica cardial: vasijas con perfil globular, decoración con bandas horizontales, verticales, líneas oblicuas, en espigas, triángulos alineados, cordones superpuestos.
Utillaje lítico y óseo: hojitas y lascas de piedra, hacha de piedra pulimentada.
Componente humano: La cueva funciona como habitación.
Fauna salvaje: Se cazan siervos, toros, jabalíes, caballos, cabra hispánica, conejos y liebres.
Fauna doméstica: cabra, oveja y cerdo.
LAS MAJOLICAS (Alfacar): Cueva hundida y excavada por aficionados; ha dado restos de cerámica cardial.
CUEVA DEL MALALMUERZO (Moclín): Ha dado un fragmento de cerámica decorada con el natis de concha.
CONCLUSIÓN: LA CUEVA ES UNA INSTALACIÓN ESTACIONAL.
El origen inmediato de los primeros grupos neolíticos que llegan a Granada, procede del complejo cardial levantino, donde se dan las cerámicas cardiales decoradas con el natis de las conchas.
La expansión del cardial en esta provincia ha debido ser mayor del que nos revelan los materiales hallados hasta ahora, como indica la potencia de los yacimientos, como La Carigüela, la dispersión de los otros hallazgos relativamente alejados, y la gran expansión de la gran neolitización en los períodos posteriores.
NEOLÍTICO MEDIO (5.000 a. de C)
Pastores y campesinos. El pastoreo era la base de la estructura económica, complementada por una agricultura residual. Más del 60% de los restos de animales aparecidos en cuevas, pertenecen a pequeños rumiantes: ovejas, cabras; después van los bóvidos y cerdos. Tanto la Cueva de los Murciélagos de Zuheros como la Carigüela muestran unas proporciones similares en este tipo de fenómeno. Posteriormente, en los Castillejos de Montefrío, el porcentaje se incrementará hasta el 75%.
CULTURA DE LAS CUEVAS
CARACTERÍSTICAS
Desaparece la cerámica cardial casi por completo (estrato VIII de la Carigüela).
Aparecen: vasos bicónicos con decoración incisa e impresa, vaso globular con decoración de motivos solares (estrato XII, La Carigüela).
PARALELO IMPORTANTE:
CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS DE ZUHEROS (4.345-3.980 (Córdoba)):
ELEMENTOS:
Cerámica pintada con almagra, después de la cocción.
Vasos con asas-pitorros.
Brazaletes de mármol y caliza tallados y decorados con estrías paralela
Este fenómeno no es muy marcado en la Carigüela, que muestra una cerámica sin decoración cardial.
NEOLÍTICO MEDIO EN GRANADA
Nota preliminar: Salvo la Carigüela, los demás yacimientos que se han venido conociendo han sufrido los efectos negativos del furtivismo y aficionados, causando grave problema a la hora de establecer una estratigrafía científica.
Carigüela: tiene cerámicas cardiales, pero no el tipo de collar de brazaletes de piedra decorados y el tipo de asa-pitorro.
En este período la cueva se utiliza como lugar de habitación y de enterramiento. En la cueva del Agua (Alhama), Pellicer descubrió un enterramiento donde el cadáver estaba depositado en fosa. El cuerpo aparece en posición encogida, y en el caso el cadáver llevaba en el tobillo una de las típicas pulseras de caliza decoradas con estrías paralelas.
TIPOS: La cerámica muestra una mayor variedad en las formas y en la decoración, que en el Neolítico Antiguo.:
Cerámica: formas ovoides con cuello cilíndrico muy marcado; vasitos geminados comunicantes; vaso bruñido a la almagra, después de la cocción.
Industria lítica: cuchillos y hoces de piedra, elementos de sílex, raspadores y perforadores; piedra pulida: hachas, azuelas y escoplos.
Adornos: brazaletes de mármol y caliza; pulseras de pizarra; cuentas de collar de piedra, cuentas de hueso y conchas.
Economía: practican el pastoreo; cultivan trigo y cebada.
Forma de vida: el hombre es troglodita: vive en cueva, pero aparece el primer indicio de asentamiento al aire libre (La Molaina, Sierra Elvira).
Actividades agrícolas, tan sólo están atestadas por el yacimiento de la cueva de los Murciélagos de Zuheros, donde se han descubierto varios depósitos de cereales: escanda, trigo común y cebada desnuda.
Otros silos o depósitos han sido hallados en Cueva d’Or; otro, pero más tardío, ha sido hallado en la Cueva de Nerja: cebada desnuda y trigo común, huesos de aceitunas y bellotas. Los huesos proceden de un olivo salvaje, o en proceso de domesticación.
El sistema productivo de las poblaciones del Neolítico Medio, basado en el pastoreo y agricultura marginal, imponía un tipo de existencia seminómada, con poblaciones dispersas que se asentaban en el piedemonte de las serranías. Los asentamientos, consistentes en pequeñas áreas de ocupación en el interior de las cuevas y abrigos, hacen pensar en una pequeña escala de ocupación estacional. Se trata de trogloditas, aunque parecer ser que el hábitat al aire libre fue más corriente de lo que se supone. La escasa entidad de los materiales empleados puede ser la causa de que apenas quede constancia del hábitat. Esta hipótesis se confirma con el hallazgo del campamento estacional de la Molaina, al pie de Sierra Elvira.
El modelo de sociedad es el llamado «modo de producción doméstico», consistente en pequeños grupos que forman unidades domésticas de producción, aglutinados por estructuras de parentesco en pequeñas comunidades. Es un sistema social igualitario, sin fuertes diferencias entre sus miembros, cuya economía se caracteriza por una distribución y división por sexos, con producción orientada al consumo de la colectividad. Su tecnología es muy primitiva, de confección familiar. Las últimas etapas de la cultura neolítica media, en la segunda mitad del IV milenio y comienzos del III, son momentos de crisis y cambios, que se conocen mal por falta de documentación arqueológica que den estratigrafía firme y cronologías absolutas. La uniformidad cultural del Neolítico Medio se rompe en el Neolítico Tardío. Mientras la Cultura de las Cuevas inicia un período de recesión cultural, otras comunidades hacen frente a la crisis alterando sus patrones en elementos tan importantes como el hábitat. La crisis se resuelve al principios del III milenio con la entrada en la región de influencias, elementos humanos, procedentes de las primeras comunidades plenamente campesinas del Bajo Guadalquivir y Almería; algo más tarde sufre la influencia de los que entierran en tumbas megalíticas, creando un importante foco cultural en las regiones donde habitaban las poblaciones neolíticas de las cuevas.
ESTACIONES DEL NEOLÍTICO MEDIO EN GRANADA
PRIMER GRUPO:
SIERRA HARANA:
CUEVA DE LA CARIGÜELA (Píñar).
CUEVA DE LA VENTANA (Píñar)
CUEVA DE PRADO NEGRO
CUEVA DE LAS MAJOLICAS (Alfacar)
SEGUNDO GRUPO
COMPLEJO DE ALHAMA:
CUEVA DE LA MUJER
CUEVA DEL AGUA (enterramiento con pulsera de piedra decorada con estrías)
CUEVA DE LOS MOLINOS
CUEVA DE SIMA RICA
CUEVA DE SIMA DEL CONEJO
CUEVA DE SIMA DEL CARBURERO
TERCER GRUPO
COMPLEJO DE MOTRIL
CUEVA DEL CAPITÁN
CUEVA DE LAS CAMPANAS
CUEVA DE LOS INTENTOS
CUARTO GRUPO
CUEVA DEL MALALMUERZO (Moclín)
CUEVA DE LAS PEÑAS DE LOS GITANOS (Montefrío)
ESTA CUEVAS HA SIDO LUGAR DE HABITACIÓN Y DE ENTERRAMIENTO
NEOLÍTICO TARDÍO
(IV-III milenio a. de C.)
Como se ha dicho antes, los yacimientos experimentan un cambio en el tipo de producción cerámica; aparece la cerámica lisa, en contraposición a la decoración del del Neolítico Medio. Desaparece también el brazalete de caliza con estrías grabadas y aparece el ídolo de caliza, cruciforme, préstamo de la cultura del Almería.
En Granada tenemos la Cueva de los Murciélagos de Albuñol.
ELEMENTOS: en el conjunto destacan los materiales de:
Cestería: cestillos cilíndricos estrechos y hondos, cestos planos, bolsitas de acusada transparencia, tapas, esteras y sandalias. Las técnicas son las siguientes: cestería atada y cordada, cestería atada y formando sogas, romboidal atada, la cosida en espiral, la pseudotrenzada o en rabo de cerdo trenzada.
Granos de papáver somniferum, como alimento y sedante.
Vasos ovoides toscos, decorados con incisiones, impresión y punzón, cordones adosados decorativos.
Punzones de hueso.
Espátulas.
Hachas de piedra pulimentada.
Cuchara de mango plano, con agujero para colgarla.
Cajita de forma oval.
Maza.
Objetos de adorno:
Diadema de oro, cinta sencilla de mayor a menor.
Brazaletes de mármol y de pectúnculo.
Colmillos de jabalí, decorados con incisiones.
Conchas decoradas.
Collar de cuentas de calaíta.
Fragmento de peine.
Trigo común.
Piñones y brácteas de piña.
En esta cueva hay dos fases culturales. La mayor parte de los objetos se encuentran en una primera etapa fechada en el Neolítico Tardío, y una segunda, fijada en el cobre, en la que la cueva se utilizaría para depositar un enterramiento colectivo, al que pertenecería la diadema de oro.
En otros lugares se han detectado otros elementos que forman parte del ritual del Neolítico Tardío.
Restos humanos: cráneos y huesos largos con incisiones y marcas realizadas para cortar músculos y ligamentos en un momento posterior a la muerte. Esto puede conectarse con prácticas de descarnación o de antropofagia ritual: a) Las Majolicas (Alfacar) b) Cueva de las Tontas (Montefrío) c) Cueva de la Carigüela: bóveda craneana hallada fortuitamente, descrita como «cráneo-copa», sin contexto estratigráfico.
Frente al seminomadismo de estas estructuras económicas de las anteriores comunidades, se inicia el sedentarismo donde el medio lo permite, al aire libre, con mayor incidencia en la agricultura. Nacen así los primeros hábitats sedentarios al aire libre. Cambian las formas de asentamiento y el tipo económico, aunque mantienen los elementos decorativos de la cultura de las cuevas: cerámicas, pulseras de pectúnculo, brazaletes de mármol, industria de sílex con pequeñas hojas y elementos geométricos etc. Este fenómeno ha quedado demostrado en la Peña de los Gitanos de Montefrío, donde uno de los grupos troglodíticos que habitaba en las numerosas covachas, grietas y abrigos, terminó por emplazar su hábitat junto a los tajos de las terrazas de Los Castillejos, adosando a las paredes rocosas débiles estructuras de materia orgánica, que quedaban al resguardo de los vientos dominante en una bien orientada solana. Este sedentarismo se inicia hacia el 3.200 y perdura hasta el Bronce.
LOS METALES
(III-II melenios)
Se desarrolla en la zona del valle del Almanzora, y también del Bajo Guadalquivir, y penetrando hacia la depresión de Baza-Huéscar.
Frente a la cultura de las cuevas, que entierran a sus muertos en la misma área, los recién llegados lo harán en grandes monumentos megalíticos, concentrándolos en grandes necrópolis a extramuros de sus poblados.
CULTURA DE LAS CUEVAS:
EN GRANADA: Ocupan la parte más occidental del territorio. Superponen y aculturizan a las antiguas Culturas de las cuevas en:
CASTILLO DE MONTEFRÍO: Se produce una superposición de los metales sobre el Neolítico Tardío. Se ven influencias del Bajo Guadalquivir en cerámicas y movimientos de fauna.
APARECEN:
CERÁMICA:
Grandes fuentes carenadas.
Ollitas globulares con mamelones perforados, en la panza.
Cucharas con pico de vertedero (lámparas).
HÁBITAT:
Aumenta el área y se convierte en pequeña aldea autosuficiente, en la que se potencian los recursos agrícolas frente a la economía pastoril neolítica.
RITUAL FUNERARIO
Se mantiene la inhumación en fosa, que rompen los estratos de habitación.
Se simultanea con el megalitismo del Cobre en los alrededores, apareciendo de forma paralela. Podían considerarse como pertenecientes al Cobre Antiguo.
En Montefrío el desarrollo del Megalitismo va ligado a otras importantes novedades, como la introducción de formas cerámicas fuertemente emparentados con los tipos del Bajo Gualdalquivir, cambios en las industrias líticas y óseas, dando pie a nuevas actividades, y la plena implantación del sistema de producción agrícola, comprobado por la progresiva disminución de ovejas y cabras, y el incremento de cerdos y bóvidos, éstos utilizados en las labores del campo. Los cambios enunciados no son bruscos y a lo largo de las tres fases del poblado, desde el Neolítico Tardío hasta el Cobre, continúan las formas cerámicas y otros elementos, lo que demuestra que la población se mantuvo incólume sin grandes aportaciones étnicas.
ELEMENTOS CULTURALES EN LA PROVINCIA DE GRANADA
Los elementos culturales que definen el Magalitismo en la provincia de Granada son los siguientes:
Se montan aldeas estables (Montefrío), con mayor área de densidad de población.
Se produce un desarrollo de base agrícola en la estructura económica.
Se inicia u progresivo desarrollo del comercio y uso de las vías de comunicación con el Bajo Guadalquivir.
Aparece la metalurgia del Cobre.
El ritual funerario se incrementa: aparece el SEPULCRO MEGALÍTICO DE CORREDOR.
En España se desarrolla un megalitismo que se extenderá por Europa, comenzando en el Neolítico Tardío y Cobre.
CARACTERÍSTICAS DE LOS DÓLMENES DE LA PROVINCIA DE GRANADA
TEORÍA SOBRE EL ORIGEN DE LOS DÓLMENES
1.- Primera tesis: Evolución de las formas más sencillas hasta las más complejas: Bosch Gimpera (hablando del 3000 a. de C.) mantiene que los primeros sepulcros desprovistos de corredor, aparecen en el Noroeste peninsular, desarrollándose después los típicos sepulcros, desprovistos de corredor cuya evolución culminaría en las sepulturas de cámara circular cubiertas con falsa cúpula, abundantes en Almería y la costa portuguesa.
2.- Luis Siret y H. Obermaier se inspiraron en Oriente y especialmente en Micenas para buscar una explicación a los «tholoi» de la región costera de la Península. E. Smith («difusionismo») llega a relacionar con Egipto toda manifestación megalítica que aparezca en el mundo.
3.- Daryl Forde u Gordon Childe («difusionistas moderados») afirmaban que los «tholoi» y las sepulturas en cuevas artificiales habían sido construidos por grupos llegados desde el Egeo a las costas meridionales de la Península al iniciarse la Edad del cobre. Pero al comprobarse la relativa modernidad de Micenas (1.500 a. de C.), Gordon Childe sugirió, como origen de los «tholoi» hispanos, las tumbas circulares de la Edad del Bronce de Creta (fechadas en 2.500 a. de C). En su expansión por toda Europa se utilizó la Península como plataforma de comunicación. Las viviendas circulares y las fortificaciones o torres semicirculares se explican por esta influencia. Se justifican de este modo tanto la influencia en el urbanismo (construcciones circulares y torres defensivas) como la entrada de los metales por la influencia oriental.
4.- Explicación mixta: Según el matrimonio Leisner, el megalitismo en el tipo de tumba megalítica simple de corredor, es anterior a «tholoi» de falsa cúpula en los que se inicia la Edad de Cobre. Así se define en megalitismo peninsular como propio, y las tumbas tipo «tholoi» como de influencia oriental, como se ve en los Millares y en Vila Nova de Sao Paulo. entre los defensores de estas colonias e importaciones orientales se encuentran Sangmeister, Blance, Schubart, Schüle, y Kalb.
5.- El C-14 ha demostrado el origen autóctono de las tumbas megalíticas.
Conclusiones:
Sin entrar en discusión sobre el origen del fenómeno megalítico, se puede decir que:
La antigüedad del fenómeno magalítico, cuyo origen se remonta a más de un milenio a la construcción de las primeras sepulturas megalíticas del Mediterráneo oriental
El carácter puramente neolítico de las primera manifestaciones megalíticas del territorio portugués, producidas por los herederos de los «concheros» mesolíticos.
La difusión del megalitismo en la Península desde Occidente hacia las regiones mediterráneas, en contra de la teoría «orientalista».
Separación en España, de dos tradiciones: una neolítica o occidental (representada por sepulcros de corredor), que llegaría hasta las altas tierras granadinas, y otra a comienzos de la edad del Cobre, y representada por los grandes «tholoi», que quizá surgieron a partir de los sepulcros circulares sin corredor de la cultura de Almería, siguiendo unos prototipos y tradiciones locales que nada deben a las supuestas influencias del Mediterráneo oriental.
Dado que estos monumentos con los que se relacionan son más modernos, no se puede establecer una relación de origen con ellos.
En el Alentejo portugués hay precedentes históricos que corroboran la existencia de tumbas de corredor, con falsa cúpula, pertenecientes a la edad del Cobre.
PRECEDENTE:
Vila Nova de Sao Pedro: Se plantea la cuestión sobre si son influenciados por la cultura oriental.
Los más antiguos monumentos del siglo son del IV milenio a. de C.
Los más recientes son del 3000 a. de C.
Se piensa modernamente que el megalitismo se inicia en Bretaña y Normandía, y se extiende a toda la cornisa atlántica.
Por ello se deduce que:
El megalitismo es un milenio anterior a las primeras sepulturas megalíticas del Mediterráneo Oriental.
Las primera que aparecen son del Neolítico.
Se difunden después por la cuenca mediterránea.
EN ESPAÑA:
Se tiene una tradición neolítica occidental: con sepulturas de corredor en las altas tierras granadinas.
Se mantiene la tradición del Cobre, con influencia de la cultura de Almería independiente y propia, sin conexión con Oriente.
ESTACIONES: Montefrío, Necrópolis de:
PEÑA DE LOS GITANOS
EL CASTILLÓN
LA CAMARILLA
EL RODEO.
Con más de un centenar de sepulcros megalíticos. Son de pequeñas y medianas proporciones, no superando los 8 me de longitud, con un patrón muy homogéneo.
ESTRUCTURA DEL SEPULCRO MEGALÍTICO:
Cámara trapezoidal, con corredor corto también trapezoidal.
Pareces de losas ortostáticas alternantes con mampostería desnuda.
Accesos mediante puertas abiertas en los ortostatos.
Decoración con salientes tallados (cuernos) y una figura esquemática de ciervo, cuatro arcos concéntricos y varias estrías verticales paralelas.
Suelen tener túmulo de tierra.
El enterramiento aparece individual o doble.
AJUAR: Necrópolis de LA CAMARILLA: Aparece ya saqueada ya desde época romana (hallazgos de lucernas romanas en su interior, lo que acusa ya la expoliación en esa época).
Vasos de cerámica (escasos y, a veces, con decoración campaniforme).
Hojas y elementos de hoz, de sílex.
Puntas de flecha de sílex.
Hacas y cinceles de piedra pulida.
Puñales de lengüeta.
Punzones y puntas de flechas de cobre.
Brazalete de pectúnculo.
Botones de hueso y marfil con perforación en V.
Punzones y puntas de flecha de cobre.
A esto se añade elementos del Bronce, como puñales de remache y espirales de cobre.
PARALELOS: Montes Orientales: escasos en tumbas y poco investigadas.
SIERRA MARTILLA (Loja).
LAS PEDRIZAS (Íllora).
LA COLÁ (Tózar).
NECRÓPOLIS DEL CORTIJO DE CAMARGO (Montejícar).
EL CHILLERÓN (Píñar).
CORTIJO DE EL HACHO (Alamedilla).
CERRILLO DE LAS CABEZUELAS (Huétor-Santillán).
LABORCILLAS (Excavada por Siret, y publicada por Leisner).
PEDRO MARTÍNEZ (Excavado y publicado por Siret y Leisner).
LOS ERIALES (de plena Edad del Bronce, con importaciones argáricas).
Segudo conjunto conservado:
NECRÓPOLIS DE HUÉLAGO (Excavada por Siret).
NECRÓPOLIS DE FONELAS (Reexcavada recientemente por Ferrer).
NECRÓPOLIS DE CRUZ DEL TÍO COGOLLERO: En esta necrópolis destaca un hallazgo de una estela de pizarra decorada con un motivo antropomorfo enmarcado en líneas grabadas en zig-zag.
En las vaga de Granada tenemos los siguientes monumentos:
MONUMENTO MEGALÍTICO DE EL TORIL (Dílar).
PANTANO DE LOS BERMEJALES: Aparece un sepulcro de galería, de 9 m de largo, con atrio, corredor y cámara, separados por puertas de dos hojas con perforación rectangular. Estaba rodeado por un círculo de piedras alineadas que marcaban el límite del antiguo túmulo. Estas necrópolis se dispersa a lo largo de 5 km a lo largo del río Cacín. Gran número pertenece al grupo de galería, sin cámara diferenciada, salvo en la puerta de entrada. Otros sepulcros tiene cámara trapezoidal, siguiendo el modelo de la cultura megalítica de Granada. Entre ellos destaca el
SEPULCRO DE LA NAVILLA I, con 7 m. de longitud, con 80 cadáveres inhumados, y sus ajuares, que marcan el uso del monumento desde el final del Cobre a todo el Bronce Antiguo.
LOS VÍNCULOS (dos sepulcros): Están asociados en el interior de un túmulo de 25 m de diámetro, de 3 m. de altura. El mayor tiene planta trapezoidal, fechado en la Edad del Cobre, tenía 23 cadáveres. El más pequeño estaba al cierre del túmulo, con planta asimétrica, cámara cuadrangular y pequeño corredor lateral. Este ejemplo contrasta con los patrones regulares de la arquitectura megalítica granadina.
ZONA DE GUADIX-BAZA:Expansión hacia el Este: se extiende por el río de Gor.
Los primeros monumentos se localizan en Villanueva de las Torres (grupo de Alicún), junto a la confluencia de los ríos Gor y Fardes, extendiéndose después por los términos municipales de Gorafe y Guadix (grupo de la Sabinilla, Las Majadillas, llanos de la Cuenca de Guadix, Llanos de los Olivares, Hoya de Conquil, y Llano del Cerrillo de las Liebres, continuando hasta las proximidades de Gor (Loma de Gabiarra, Llano de Carrascosa, La Torrecilla y El Puntal de la Rambla del río de Baúl).
Río Gor: Cámara trapezoidal o rectangular, en menos casos poligonal o cuadrada, corredor trapezoidal muy corto: en raros casos superan los 5 m. Son construcciones de pequeñas dimensiones, formadas por losas de caliza o conglomerado, aunque en algunos casos se utiliza el corte natural de la pendiente para utilizarlo como pared lateral de la cámara.
Necrópolis de Gabiarra (M. Botella y Martínez): Siret habla de «tholoi» de falsa cúpula, construidos con mampostería, cuyo sistema contrasta con los sepulcros ortostáticos descritos. Debe ser un intrusismo procedente de la Cultura de los Millares que entran en contacto con el complejo megalítico de Gor. La cuenca del río Gor es muy abundante. Presenta el rito de inhumación colectiva, siendo el máximo de individuos enterrados 22.
Siret contabilizó 760 cadáveres en 103 sepulturas, por lo que el promedio de enterramientos colectivos es bastante alto.
AJUARES: propios de la Cultura de las cuevas:
Cerámicas impresas.
Vasos de yeso.
Ídolos cruciformes
Trapecios de sílex.
Placas grabadas.
AJUARES DEL COBRE ANTIGUO (dentro de esta misma necrópolis)
Cerámica simbólica.
Ídolos oculados.
AJUARES DEL BRONCE ANTIGUO Y PLENO
Copas argáricas.
Vasos carenados.
Puñales de remache.
Espirales de cobre.
Las dos grandes áreas que muestran de forma más densa estos elementos funerarios son:
CERCANÍAS DEL PANTANO DE LOS BERMEJALES, que enlaza con la cuenca del Guadalquivir,y
ZONA DE LOS MONTES, con monumentos más corrientes: cámara trapezoidal y corredor corto.
Los enterramiento de la alta Andalucía, en época megalítica, se hacen también en cuevas naturales y artificiales, allí donde no era posible la obtención de grandes losas para si construcción.
ESTRUCTURA ECONÓMICA Y SOCIAL:
Se practica la ganadería,la trashumancia estacional, aumenta el ganado ovino y caprino. Estos fenómenos se observan en los Castellones de Laborcillas y en Montefrío.
Se incrementa la agricultura y se produce una desviación de esta labor hacia la ganadería. No se puede afirmar una diferencia de jerarquía en la composición de la sociedad megalítica. La homogeneidad de los monumentos megalíticos y sus ajuares, demuestra que se trata de una sociedad igualitaria. Tasa de natalidad alta contrarrestada por el alto índice de mortalidad, con especial incidencia sobre la población infantil y juvenil.
LOS MILLARES
(COBRE: 2500 a. de C.)
Es una cultura vinculada a la de los Millares de Almería. Está formada por pequeños grupos de prospectores metalúrgicos que desde el foco de la zona almeriense y murciana irrumpe en la Alta Andalucía. El C-14 establece la fecha de 2.500 a. de C. Ocupan las altiplanicies de Huéscar y Baza y la Hoya de Guadix, entran en contacto con la cultura megalítica de Granada, que frena su expansión hacia el Oeste. Introducen dos grandes innovaciones: EL CONOCIMIENTO DE LA METALURGIA Y LOS POBLADOS FUERTEMENTE FORTIFICADOS, cuyo modelo queda representado por la ciudad almeriense de los Millares (Santa Fé, Almería).
El clima y el biotipo de estas fechas es muy similar al actual, aunque más húmedo y repoblado, según se desprende del estudio de los materiales hallados en la excavación: polen, que acusa una flora dotada de bosques hoy inexistentes en la realidad. La fauna se detecta en la variedad de las muestras óseas aparecidas en el Cerro de la Virgen de Orce, y en los Castillejos de Montefrío: huesos de ciervos, jabalíes e incluso osos y uros.
EMPLAZAMIENTOS
BAZA.
HUÉSCAR.
GUADIX.
Se introducen dos innovaciones:
LA METALURGIA
POBLADOS FUERTEMENTE FORTIFICADOS
El clima por estas fechas es más suave: se detectan castores y nutrias en Purullena (Cuesta del Negro).
EL MALAGÓN (Cúllar-Baza) Poblado compuesto por varias cabañas de planta circular.
En un conjunto de cabañas de planta circular y pequeño diámetro que no supera los 4 m.
Presenta:
Paredes con altos zócalos de piedra trabada con barro, de 1.20 m de altura sobre los que se levantan muros de tapial.
La techumbre posiblemente cónica, hecha con un tramado de ramajes, e impermeabilizada con barro.
En el interior de las casas existen bancos corridos, adosados a las paredes, y grandes hogares, delimitados por un anillo de barro cocido.
Las casas tienen una habitación donde se hacía todo.
Todo parece indicar que la sociedad tenía como argumento base la familia nuclear.
El poblado estaba protegido con una potente línea de fortificación. La defensa se completa con un pequeño fortín de planta casi circular, emplazado sobre la cima del cerro bajo el que se asienta la ciudad. Este pequeño fortín tenía como misión el control de paso y vigilancia de los movimientos en los caminos, ya que constituye un cruce importante donde se ponen en contacto las rutas que unen el Sudoeste con el Alto Guadalquivir.
Los materiales arqueológicos son similares a los de los Millares:
La cerámica no es muy notable, algunos muy cuidados, pequeños, a veces decorados, con motivos simbólicos incisos.
Pequeños cuencos, fuentes y platos de bordes biselados, vasos cilíndricos y troncocónicos, que, a veces, presentan en la base impronta de cestería.
Vasijas de mayores dimensiones, tienen perfiles ovoides, fabricadas con moldes, cuyo borde queda marcado en la superficie exterior del vaso por un fuerte baquetón.
Industria lítica y ósea: hojas dentadas, elementos de hoz, puntas de flecha de sílex con pedúnculo y aletas, otras de base cóncava, hachas de piedra pulimentada, punzones de hueso.
Ha aparecido una figura antropomorfa de marfil de 17 cm de altura.
Queseras troncocónicas o en forma de carrete.
Cucharas o «cuernecillos» de arcilla, con los extremos perforados, que posiblemente se utilizaran en la industrial textil.
No cabe duda de que la técnica de la metalurgia de los Millares se introdujo en este espacio en la provincia de Granada. en el Malagón se han encontrado restos de materia prima que se elaboraba para la obtención del metal. Se elaboraba al aire libre, en pequeños hornos circulares. La fundición del mineral se efectuaba junto a la mina, próximo a las chozas donde se albergaban los mineros. El horno de fundición consistía en un simple hoyo en tierra, de poca profundidad y corto diámetro, rodeado de piedras hincadas. Allí se mezclaba el mineral, el fundente y la leña, y se introducían las toberas de los fuelles asociados desde el exterior.
Los instrumentos que se fabricaron en estos momentos tienen un carácter estrictamente familiar y doméstico. Sólo en contados casos se utilizaron como armas. Los instrumentos conocidos fabricados en cobre son: cuchillos, sierras, punzones y leznas. Piezas decorativas hechas en cobre, no se conocen hasta la posterior Edad del Bronce. Este nuevo elemento cultural no llega a sustituir al hueso y la piedra que precisamente en este momento alcanzan su mayor expansión.
CERRO DE LA VIRGEN (Final del Cobre Antiguo, Orce).
Es un emplazamiento mayor que el MALAGÓN (Excavado por Schüle).
Aparecen numerosas viviendas de planta circular, de adobe, con cubierta de cúpula. Se parecen a la de EL Malagón, pero las de Orce son mayores.
ECONOMIA
Es de tipo mixto: ganadería y agricultura, y una aportación cinegética de mediana entidad.
El ganado vacuno va desplazando a ovino y caprino.
El ganado vacuno gana interés por su utilidad en la tracción.
El ganado ovino interesa por su lana y carne.
Aparece por primer vez el CABALLO DOMÉSTICO.
Aparece el perro como elemento guardián.
Aparece el conejo doméstico.
LA CAZA: Es muy importante: ciervos, cabras hispánicas, jabalíes, gato, lince, conejo, asno.
AGRICULTURA: Se tienen datos sobre la existencia de una acequia de riego. Los emplazamientos suelen estar juntos a río y arroyos, por lo que lo anterior no se puede generalizar. Parece más viable una agricultura extensiva de secano con barbechos anuales, y con pequeños huertos de hortalizas y leguminosas regados por acequias, como la descubierta en Orce.
RITUAL FUNERARIO
En LAS ANGOSTURAS (Gor), se usan tholos con cúpula. Aparecen enterramientos colectivos e individuales lo mismo en tholos que en cuevas. Aparecen ídolos en interior de las viviendas; demuestra el carácter beneficioso considerado por este por éste sobre los otros seres vivos, siendo probablemente considerados como objetos de culto doméstico.
SOCIEDAD:
La sociedad de la Cultura de los Millares sigue manteniendo un esquema igualitario, aunque con cierta evolución:
Aunque las poblaciones neolíticas y megalíticas poseen ajuares funerarios sencillos compuestos por elementos sencillos de carácter utilitario: cerámicas, hachas de piedra, hojas de sílex etc., y algunos objetos rituales como ídolos.
En los Millares se introducen elementos fabricados con materias primas exóticas y costosas: marfil, cuentas de cáscaras de huevo de avestruz y metal.
Chapman concluye que se da una diferenciación en los ajuares de las tumbas de Almería, por lo que se deduce que ya se está dando una jerarquización en la sociedad, cosa que culminaría en la Cultura del Argar.
La aparición de estos materiales exóticos hacen pensar en un comercio entre las culturas peninsulares de los Millares y Vila Nova de Sao Pedro con el Corte de África, donde a la vez hace aparición la cerámica ibérica decorada con técnica campaniforme, y objetos metálicos.
EL VASO CAMPANIFORME
El período de máxima expansión de las culturas calcolíticas se inicia con la aparición del VASO CAMPANIFORME.
En Granada coincide con la fase del Cobre Pleno.
Teorías sobre su aparición: «Igualdad paneuropea», teoría del «reflujo» de Sangmeister, cuenca del Ródano, en Vila Nova de Sao Pedro se da el estilo «marítimo».
El vaso campaniforme se inició en la Península Ibérica.
A Granada llegan (según el C-14) las primeras piezas en poco antes del 2.000 a. de C., según las piezas de:
LOS CASTILLEJOS de Montefrío.
CERRO DE LA VIRGEN, de Orce.
Se tienen pequeños ejemplares de estilo «marítimo», con la duda de superficie cubierta por bandas impresas con líneas oblicuas, y cuencos con motivos impresos en el borde.
Después del 1.900 a. de C. aparecen vasos estilo «Ciempozuelos», con barrocas decoraciones incisas. Al principio coexistieron con el estilo «marítimo», pero no fueron fabricados por las poblaciones indígenas granadinas, aunque el elevado número de ejemplares del Cerro de la Virgen hacen pensar que fueron asimilados y fabricados.
Los vasos «ciempozuelos» son imitados, y enlazan con la inminente CULTURA DEL ARGAR.
El campaniforme marítimo puede considerarse como un elemento producido por élites de clase social emergente que los comerciaban a larga distancia.
El campaniforme Ciempozuelos puede considerarse como un elemento de carácter étnico, que identifica a las comunidades pastoriles de la Meseta, justificando su difusión con actividades relacionadas con la trashumancia entre el centro y la periferia de la Península. Torrecardelas es un vivo ejemplar de la abundancia y asimilación de esta técnica por parte de la población autóctona granadina.
PRIMERAS MANIFESTACIONES ARTÍSTICAS DE GRANADA
PINTURA
NEOLÍTICO MEDIO (IV milenio).
COBRE.
Aparece en abrigos y cuevas. Se trata de paneles que muestran figuras aisladas y, a veces, escenas colectivas. Se inscriben en el arte esquemático andaluz
ESTACIONES
SIERRA HARANA: Musteriense (Hugo Obermeier).
LLANO DE LA VENTA DE LA NAVA: Pinturas esquemáticas.
CUEVA DE HORÁ: Pinturas esquemáticas.
CUEVA DEL AGUA DE PRADO NEGRO: Figuras antropomorfas.
CARIGÜELA: Símbolos solares.
CUEVA DEL MALALMUERZO: Símbolos solares.
CUEVA DE LA MUJER: Símbolos solares.
Es una pintura esquemática monocroma.
LAS MAJOLICAS: Figura antropomorfa.
Hay que tener en cuenta las representaciones que aparecen en la esquematización de animales y elementos simbólicos de las necrópolis de la Edad del Cobre y los paneles esquemáticos de los monumentos megalíticos: la Camarilla (Peña de los Gitanos), La Cueva del Tío Cogollero de Fonelas. Este período finaliza aproximadamente a la llegada del Bronce Pleno, por fenómenos relacionados, debido a la sobriedad y el espíritu»iconoclasta» de la cultura del Argar.
Los conjunto esquemáticos hasta ahora estudiados son los de los alrededores de MOCLÍN: pequeños abrigos como los de:
CUEVAS DE LIMONES.
CUEVAS BERMEJAS.
PEDRIZA DEL PEÑASCAL.
CUEVA DEL CORTIJO DE HIEDRA ALTA.
CUEVA DEL HORNILLO DE LA SOLANA.
CUEVA DE LAS VEREAS.
CUEVA DE LA ARAÑA.
Ofrecen algunas figuras antropomorfas aisladas de tipo ancoriforme y «fi griega».
ABRIGO DE LA CAÑADA DE CORCUELA: Aparece más de una veintena de figuras formando una de las pocas escenas de conjunto que se conocen en este círculo. Se interpreta como una escena de caza donde donde se ven figuras ancoriformes, cruciformes, en doble Y, etc.
SIERRA HARANA:
PORTILLO DEL TORIL (Iznalloz).
ABRIGO DE JULIO JIMÉNEZ (Iznalloz).
TAJO DEL ÁGUILA (Bogarre).
CUEVAS DE PANORÍA (Darro).
CUEVA DE LA VEREA DE LA CRUZ (Diezma).
ABRIGO DE SILLAR BAJA (Diezma).
En ellas aparecen figuras antropomorfas similares a las anteriores junto con algunos otros elementos como son los signos pectiniformes, puntos y barras pintadas etc.
Dudosas son las pinturas del Llano de Carchuna. En Huéscar, La piedra del Letrero de los Mártires muestran símbolos solares, algunos pectiniformes y esquematizaciones humanas.
LA CULTURA DEL ARGAR
(1.900-1.800 a. de C.)
Tiene su origen en el Bajo Almanzora, en su parte costera. Se inicia en la Edad del Bronce con la aparición de la Cultura del Argar.
Otros emplazamientos similares se han localizado en Granada, Jaén, Murcia y Alicante. En otras provincias florecen otras culturas de la Edad del Bronce más o menos influenciadas por el Argar.
CARACTTERÍSTICAS:
Cerámicas lisas muy bruñidas, con perfiles de estilo «metálico», a menudo carenados.
Formas cerradas frente a las vasijas abiertas -platos y fuentes- de la Edad del Cobre
CAMBIOS:
Frente a sepulturas individuales dentro de la vivienda, enterramiento colectivo situado en necrópolis fuera del poblado.
ECONOMÍA:
Nace mayor especialización de la estructura económica.
Desarrollo de una sociedad estratificada.
Esto anterior desarrollará el «militarismo», a consecuencia de ello el
URBANISMO:
Se ocupan laderas y cimas frente a los llanos amesetados de la Edad del Cobre (cabañas aisladas y dispersas irregularmente sobre el terreno).
Se levanta sobre planta rectangular, con varias habitaciones alineadas a lo largo de estrechas terrazas que se escalonan por las pendientes de los cerros, o que forman núcleos más compactos con calles estrechas y tortuosas en las partes superiores de los mismos.
ESTRUCTURA SOCIAL:
Se pasa de una estructura social igualitaria a otra estratificada y compleja.
La creciente importancia de la metalurgia, con especialización, motiva este cambio social.
Se incrementa el militarismo debido a la progresiva importancia de las fortificaciones y al armamento.
El desarrollo de la división de clases sociales se encuentra reflejado en los ajuares funerarios, con un constante aumento de la diferencia de riqueza.
ESTACIONES DEL BRONCE ARGÁRICO
CARACTERÍSTICAS:
La población es megalítica (llegando hasta el 1.500 a. de C.)sin casi asimilación de las innovaciones argáricas, manteniéndose reacia al cambio. Aceptarán de forma gradual la transformación de sus rituales funerarios, sin llegar a aceptar totalmente los sistemas de producción económica.
Hasta estas fechas no se abandonan los grandes monumentos megalíticos, sustituyéndolos por inhumaciones en el interior de los poblados, siguiendo el ritual argárico.
Los cambios en urbanismo y en los tipos de cerámica son más lentos aún.
GRUPO GRANADINO DE LA CULTURA DEL ARGAR.
En la zona norte de la provincia de Granada se asimila más rápidamente la cultura argárica, como se demuestra en el Cerro de la Virgen de Orce, altiplanicies de Huéscar y Baza, Depresión de Guadix y vega de Granada. Este ámbito forma un grupo arqueológico denominado «Grupo granadino de la cultura del Argar».
EMPLAZAMIENTOS: Los más notables son:
POBLADO DE LA CUESTA DEL NEGRO (1.800 a. de C., Purullena)
CERRO DE LA ENCINA (Monachil).
CUESTA DEL NEGRO:
Según el C-14, se trata de un emplazamiento que se inicia en el Argar. No tiene contexto arqueológico precedente. Este emplazamiento se mantuvo entre 4 ó 4 siglos.
Ocupa un terreno apto para el cultivo, práctica de la agricultura y la ganadería.
Está montada en un lugar estratégicamente defendido por su naturaleza.
Está situado en el cruce de caminos con Almería y Alto Guadalquivir.
URBANISMO:
Es un recinto fortificado de planta rectangular situado en la zona central del yacimiento, formado por gruesos lienzos de muralla, con agujeros en caras para postes de pino.
En lomas y laderas contiguas se emplaza el poblado, formado por cabañas de muros delgados, cubiertos con madera y barro.
Las defensas se completan con un pequeño fortín, aproximadamente circular, aislado del hábitat, y situado en la parte superior de la cuesta, donde protege el camino de entrada que desciende de los llanos superiores.
RITUAL FUNERARIO
Las tumbas están dentro de la casa-habitación. En pocos casos el cadáver aparece en vasijas. Lo normal es la fosa en pozo vertical o inclinado, que accede a una cámara lateral, en forma de cueva, donde se deposita el cadáver con su ajuar funerario.
Ritual: Inhumación, con ajuar sencillo. El enterramiento puede ser simple, doble o triple (un sólo caso). El enterramiento doble se efectúa cuando son individuos masculino y femenino. El cadáver aparece en posición fetal.
El ajuar puede contener: vasijas con comida: cabra, oveja, cerdo; armas, punzones, alfileres de cobre; objetos de oro, piedra, cobre y plata. El oro es raro.
Hay diferencia en los ajuares según el sexo: los cadáveres masculinos aparecen con hojas de puñal y alfileres para sujeción de la vestimenta, con dos vasos carenados de diferente tamaño, con la particularidad de que, cuando se trata de un individuo importante, aparece una copa argárica de peana y una olla de boca cerrada. en los enterramientos femeninos son corrientes punzones de cobre y hueso, un vaso carenado junto con un cuenco, a los que se une en los ajuares más ricos una copa o una olla.
ESTRUCTURA SOCIAL: Si se analizan los ajuares funerarios, se pueden distinguir cuatro niveles sociales, diferenciables por la calidad de los objetos encontrados. Junto con el ajuar aparece, en algunas tumbas restos de animales que fueron colocados como parte del rito funerario. Es interesante observar en la estadística de cadáveres que un gran número de las tumbas corresponden a niños; con lo que se estima una alta mortalidad infantil. Así, el 33% mueren entre los 20 y 30 años; de 40 años, sólo seis casos; uno solo de 60 años.
ECONOMÍA:
Se practica una agricultura de secano y alguna de regadío en las cercanías del Fardes.
Hay pastoreo de rebaños de cabras y óvidos.
Se utilizan los bóvidos como animales de tracción, que se sacrifican cuando son adultos o viejos.
La caza es muy usual.
Actividad metalúrgica: se han encontrado moldes de fundición de cobre. Actividad textil: aparecen telares, restos de tejidos, útiles de hueso etc.
CONCLUSIÓN: Cuesta del Negro tuvo una comunidad argárica autosuficiente en todo menos en el abastecimiento de cobre y plata. Permanece activo en los años 1.800- 1.400 a. de C. aproximadamente.
Su población estaba estratificada como consecuencia del avance en el uso de los metales, como se aprecia en los ajuares funerarios.
CERRO DE LA ENCINA (Monachil)
(1.800-1,200 a. de C.)
A la vista de los recursos naturales que se encuentran en el entorno de las comunidades que se asientan en las cercanías de las riberas de los ríos que irrigan la Vega de Granada, hay que pensar que unas zonas practicaría la actividad agrícola, mientras que otras, las situadas al piedemonte de sierra Nevada, practicarían más la industria como la minería y la metalurgia. De esta forma ninguna de estas comunidades serían autosuficientes, por lo que se establecería un intercambio de sus productos, estableciéndose un comercio entre unas zonas y otras.
Este es el caso del poblado del Cerro de la Encina, que controla los pastizales de la sierra y los filones de mineral que posee.
Ámbito de la zona argárica:
CERRO DE LOS INFANTES (Pinos Puente).
ZUJAIRA.
CASTILLEJO DE SIERRA ELVIRA.
CERRO DE LA CRUZ (Cüéjar Sierra).
HUÉTOR VEGA.
CERRO DE LA ENCINA (Monachil)
CASTILLEJO DE MONACHIL.
CERRO DE LA ENCINA:
Esta formado por tres mesetas escalonadas. Sigue el esquema de la Cuesta del Negro. sobre la meseta central se emplazó la fortificación.
La casa tiene planta rectangular.
Cerca de un centro de almacenaje con grandes vasijas para el grano.
en las mesetas y laderas contiguas se encuentran las casas, situadas sobre terrazas escalonadas. Las casas llegan hasta cerca del río.
Cada terraza tiene un largo muro que divide las zonas habitadas.
En su meseta central se ha practicado un corte en donde se han detectado todas las fases del Bronce.
AGRICULTURA: Se practica:
Secano.
Regadío, es decir: policultivo.
GANADERÍA:
El caballo desplaza a los bóvidos que, cuando llega a adulto u viejo, es sacrificado para consumo humano.
La caza es más abundante que el Cuesta del Negro.
NECRÓPOLIS:
Muestra más variedad que la de la Cuesta del Negro.
Se puede notar una mayor diferencia social por el tipo de enterramiento y su respectivo ajuar.
Hay sepulturas en cuevecilla, al exterior de las casas, cerradas con piedra.
En los interiores de las casas aparecen sepulturas en cista.
DESAPARICIÓN DEL ARGAR
Es muy probable que la desaparición del Argar tengan relación con el agotamiento de los recursos naturales a descubierto de Sierra Nevada, y con la aparición de una nueva forma de tratar el cobre: el estaño, que da lugar al bronce.
El mundo argárico decae a partir del 1.300 a. de C. Se produce una crisis que afecta a todo el continente europeo.
En Europa se produce la ecolución del bronce que afectará a la Península Ibérica.
Se abren nuevas bases económicas
Reorganización de las rutas comerciales.
Caídas de las estructuras argáricas.
Socialmente se retrocede, en estructura, a un estado más primitivo, igualitario, acorde con el modo de producción doméstico.
Se mantienen los mismos emplazamientos con una cultura supeerpuesta en:
CERRO DE LA ENCINA.
CERRO DE LOS INFANTES.
CERRO DE LOS CHINOS.
Pero aparecen otros en las cercanías, como el Cerro del Real en Galera.
Se ocupan laderas y mesetas más bajas y mejor comunicadas con las vías naturales, sin tener que buscar un lugar alto para defenderse.
Esto da lugar a que se reutilicen los espacios que se adaptan a las exigencias de los nuevos sistemas de vida: economía nueva.
Los emplazamientos que controlan las vías naturales adquieren mayor importancia como el Cerro de los Infantes, mejor situado por su emplazamiento, que el Cerro de la Encina.
El Sudeste pierde su economía y destaca el Bajo Guadalquivir, siguiendo la CULTURA TARTÉSICA. Todo ello ocurre como consecuencia de:
Sustitución del cobre arsenicado en la demanda comercial por el bronce bronce.
La situación del Bajo Guadalquivir, bien comunicado por tierra y por mar, con las rutas del estaño.
La explotación de las minas de plata y cobre en Onuba.
El aprovchamiento de las tierras bajas del Guadalquivir, idóneas para el desarrollo intensivo agrícola y ganadero.
Pero es el desarrollo de Tartesos quien impulsa este cambio, monopolizando el comercio del estaño. (Hallazgo en la Ría de Huelva de un depósito de chatarra destinado a fundirse).
A pesar de la influencia tartésica, con sus nuevos materiales detectados en los emplazamientos granadinos, se respectan las antiguas culturas que mantienen la tradición argárica.
El Bronce Medio (1.600 a. de C.) deja su rastro en algunos lugares de las costa granadina, al podemos considerar Bronce argárico.
De esta forma consideramos los siguientes emplazamientos:
ALMUÑÉCAR:
Necrópolis fenicio-púnica de Puente del Noi.
Necrópolis fenicia de Monte de Velilla.
Pago del Sapo (Almuñécar-La Herradura).
En Puente del Noi apareció un enterramiento con cadáver en posición encogida o fetal. Los elementos de ajuar eran tulipas de cerámica colocadas alrededor el cadáver. Como el cadáver no se sacó, suponemos que debajo de él habría algún elemento como un puñalito de bronce. No se tocó y quedó enterrado con arena.
Monte de Velilla ha registrado gran cantidad de materiales argáricos, fenicio-púnicos y elementos romanos. Aparecieron, entre las piezas, un colgante de oro de forma troncocónica en la finca del dueño del lugar. El estudio preliminar ha sido hecho por el Dr. Machael Blech, del Ins, Arq. Alemán de Madrid. Se tiene información de que los materiales más importantes de este yacimiento era bastante numeroso; material que ha desaparecido sin dejar rastro, y de las mismas características que el estudiado por M. Blech. El furtivismo hizo estragos en este yacimiento.
Otro de los cimientos se encuentra en el conocido Pago del Sapo. Los materiales están catalogados como bronce argárico, en conexión con las dos yacimientos anteriormente citados.
POBLADOS DEL BRONCE FINAL
CABEZUELOS (Úbeda).
CERRO DE LA ENCINA.
CERRO DE LOS INFANTES.
CERRO DEL REAL (Huéscar).
ESTRUCTURA DOMÉSTICA EN EL BRONCE FINAL
Cabañas de planta oval, aisladas y dispersas por el emplazamiento.
Tienen una sola habitación.
Pequeños zócalos y muro de tapial o adobe.
Techo de materia orgánica o barro.
El algunas paredes interiores se usa estuco, decoradas con acanalados geométricos.
Interior con pequeñas áreas empedradas o pavimentadas con barro cocido en sencillos dibujos geométricos. Sobre ellas se han conservado restos de pesas de telar.
Esto indica que se vuelve a los sistema del Cobre.
BRONCE FINAL TEMPRANO
(1.100-900 a. de C)
Hay una fuerte influencia de la Meseta (Gogotas).
Documentos de tipo europeo o atlántico:
Hachas de aletas laterales.
Hachas de talón y anillas.
La cerámica ha cambiado, apareciendo:
Vajillas de formas abiertas: platos y fuentes carenados.
Grandes orzas de fondo plano., en cocinas.
BRONCE FINAL PLENO
( 900-800 a. de C.)
Desaparece la influencia de la Meseta
Se estrechan las relaciones con los elementos tartésicos.
Se importan de Tartessos:
Cerámicas decoradas con motivos bruñidos y aplicaciones metálicas.
Soportes de carrete y fíbulas de codo.
Materiales de origen mediterráneo:
Hachas de apéndices laterales.
Cerámicas pintadas etc.
Se practica el rito de la incineración, que está poco documentado.
BRONCE FINAL TARDÍO
(800-700 a. de C.)
CERRO DE LOS INFANTES: Ha sido bien estudiado.
Es evidente el impacto colonial fenicio, que demuestra una aculturación, dando lugar lugar a la aparición de la cultura ibérica.
ECONOMÍA:
Fuerte componente pastoril sin especializar.
La cría de caballo queda relegada en el Cerro de la Encina.
Se impone el ganado vacuno, ovejas y cabras.
Menor importancia de la agricultura en la economía.
CULTURA IBÉRICA
A finales del siglo IX y comienzos del VIII se fijan las primeras colonias en las costas del sur.
Los fenicios introducen en la sociedad tartésica los siguientes elementos orientales:
Peines.
Estuches.
Muebles incrustados de marfil.
Guarniciones de bronce para carros de combate.
Páteras.
Braseros.
Jarritos de bronce y plata.
Pomos de cristal con ungüentos.
Perfumes exóticos.
Recipientes de alabastro.
Telas estampadas y bordadas.
Joyas.
Entalles.
Artes suntuarias con fauna y flores del jardín oriental: el león y la roseta, la gacela y el loto, lámpara y la palma.
Se introduce además:
Talleres.
Iconografía.
Alfabeto.
Introducción del HIERRO.
La colonización fenicia se sintetiza en las siguientes fases:
Contactos con la zona de Huelva: hallazgos de la Ría de Huelva, hacia los años 850 a. de C.
Siglo VIII: La Mezquitilla y Chorreras.
Época de apogeo: 750-650 a. de C. : Necrópolis «Laurita» en Almuñécar.
Culminación de la colonización en el siglo VII: Guadalhorce y Guadarranque…
Sobre el siglo VIII, en la alta Andalucía las comunidades siguen en una cultura plenamente prehistórica del Bronce Final.
El Cerro de los Infantes, junto a Pinos Puente, ha sido la fuente más importante para observar el fenómeno de la aculturación de la sociedad del Bronce final.
CERRO DE LOS INFANTES:
FASE ARGÁRICA:
URBANISMO: Ocupación de una pequeña área en la parte alta, con
BRONCE FINAL:
URBANISMO:
Se mantienen los patrones típicos de esta cultura, con cabañas de tipo oval, delimitadas por zócalos de piedra, sobre los que se alzan las paredes de tapial amarillento.
Las estructuras domésticas abarcan un gran espacio de laderas y contornos inferiores.
Elementos tartésicos precoloniales del Bronce Final.
Fíbula de codo.
Fuentes carenadas con decoración bruñida.
Soportes de carrete.
En la fase en que se entra en contacto con los elementos fenicios, la cerámica parece hecha de molde, de paredes finas fuentes carenadas, vasos carenados de borde alto y hombro marcado.
En la última fase del Bronce Final se importan:
Cerámicas finas de engobe rojo, fabricadas a torno.
Ánforas en forma de odre y hombro marcado.
Fíbulas de doble soporte. Platos de engobe rojo.
Posteriormente aparecen:
El torno de alfarero.
Horno de alta temperatura.
Con ello se da lugar el período protoibérico
CAMBIOS MÁS NOTORIOS QUE MARCAN LA TRANSFORMACIÓN DEL MUNDO INDÍGENA:
Se copia a torno lo que se hacía a mano: «Cerámicas grises», y cerámicas polícromas.
Nueva importaciones del medio fenicio: platos de engobe rojo.
Manufacturas de hierro.
Se sustituyen las cabañas de planta oval o cuadrada, por viviendas más complejas, debido a la influencia colonial, con varias habitaciones. Lo que acusa una nueva estructura social. Los zócalos se hacen más sólidos y, junto al tapial, se desarrolla un sistema de adobe y mixto, similar al fenicio más antiguo colonial.
A finales del siglo VII aparece un gran horno de cerámica, lo que demuestra que la comunidad de la Vega de Granada ha abandonado el modo de vida prehistórico.
ENTRE LOS AÑOS 750 Y 650 a. de C., SE CONSOLIDAN LOS CIMIENTOS DE LA CULTURA IBÉRICA Y LOS PUEBLOS DE GRANADA ATRAVIESAN EL UMBRAL DE LA HISTORIA
CUEVA DE LA CARIGÜELA. PÍÑAR.
MONTEFRÍO. NECRÓLOIS DE GUIRRETE
NECRÓPLIS DE GUIRRETE.MONTEFRÍO.
ZONA DE GUADIX: (FONELAS) PALEOLÍTICO INFERIOR. ETAPA ACHELENSE.
SOLANA DEL ZAMBORINO
Aquí se hallaron restos de équidos, elefantes, hipopótamos, cérvidos y jabalíes. De materiales: pieza de sílex, cuarzo y cuarcitas: bifaciales (cordiformes, lanceoladas, limandes, y hendidores sobre lascas, raederas y lenticulados.
Los hogares estaban formados por círculos de cantos de cuarcitas, con cenizas y huesos quemados.
SOLANA DEL ZAMBORINO: (Fonelas) molares de bóvidos
SOLANA DEL ZAMBORINO (Fonelas). Lasca de sílex.
SOLANA DEL ZAMBORINO (Fonelas). Sílex.
SOLANA DEL ZAMBORINO (Fonelas): Sílex, lascas bifaciales
SOLANA DEL ZAMBORINO (fonelas): Sílex, lascas de raederas denticuladas.
CUEVA DE LA CARIGÜELA: PÍÑAR.
CUEVA DE LA CARIGÜELA, DE PÍÑAR. Fase más antigua.
En principio de estudio, la situamos en el Paleolítico Medio, etapa Musteriense.
Hay restos del hombre neandertal.
LA CARIGÜELA, PÍÑAR.
Resto humano neandertal: torus supraorbital, huesos gruesos, órbitas cuadrangulares.
En las cercanías de la cueva de la Carigüela se encuentran: Fuente de la Zarza, Cerrillo de Orea, Llano de la estación de Huélago. en cuevas: La Carigüela, El puntal y Horá.
El período de la Carigüela se enmarca en el paleolítico superior (23.000- 17.000). Aquí se utilizó como elemento datador, la termoluminiscencia. Pertenece al Musteriense avanzado.
La Carigüela
Píñar. Vasos globulares, con dibujos de mano decorando con formas onduladas usando elementos de conchas.
Cerámica excisa, practicada con conchas de mar.
CUEVA DE LA CARIGÜELA. PÍÑAR
Fragmentos de cerámica decorada con el la concha (cardium).
CUEVA DE LA LA CARIGÜELA. PÍÑAR
CUEVA DE LA CALA CARIGÜELA
La Cueva de la Carigüela, en el Neolítico antiguo de Granada (V milenio a. de C.) fue excavada en esta fase, por M. Pellicer, abarcando del el Neolítico al Bronce.
En esta fase antigua del Neolítico, se observan las siguientes características: cerámica cardial: vasijas con forma globular, con decoración de banda horizontales, verticales, oblicuas, en espigas, triángulos alineados, cordones superpuestos. Los útiles: hueso y piedra: hojitas y lascas de piedra, hachas de piedra pulimentada.
En el Neolítico Medio en esta cueva aparece cerámica cardial y no cardial.
CUEVA DE HORÁ (cerca de la Carigüela), Restos líticos, sílex. En Horá aparecen restos de hombre neandertales. Spahni. Los restos de materiales hallados son muy numerosos de animales. Se han hallado raederas, hojas, cuchillos, raspadores, buriles. Basado en los restos animales, se han detectado: caballos, ciervos, toros salvajes, cabra hispánica, lobo, oso, lince, gato montés.
Esta yacimiento muestra las variaciones climáticas por las que ha pasado. Pero el ajuar es diferente al de la Carigüela
CUEVA DE NERJA, MAGDALENIENSE. MÁLAGA
CUEVA DE NERJA, MÁLAGA. ÉPOCA: MAGDALENIENSE.
La Cueva del Malalmuerzo se data en el Neolítico Antiguo de Granada. Puede verse que su decoración está hecha con el natis de una concha
CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS DE ZUHEROS (CÓRDOBA). Cerámica pintada con almagra, después de la cocción. Vasos con asas-pitorro.
CUEVA DE PRADO NEGRO. IZNALLOZ.
CUEVA DE PRADO NEGRO, ISNALLOZ.
CUEVA DE PRADO NEGRO. IZNALLOZ.
CUEVA DE PRADO NEGRO. IZNALLOZ.
CUEVA DE LA MUJER. ALHAMA.
CUEVA DE SIMA RICA. ALHAMA. Ajuar: Fragmentos de cerámica incisa. Vasija de doble asa.
ALHAMA, NEOLÍTICO. Elementos de sílex, raedores, raspadores, etc.
CUEVA DELOS MURCIÉLAGOS. ALBUÑOL. NEOLÍTICO TARDÍO. (IV-III milenio a. de C.).
Los materiales que más destacan se resumen en los siguientes: cestería, cestillos colíndricos estrechos y hondos, cestos planos,, bolsitas de acusada transparencia, tapas, estepas y sandalias. Las técnicas son las siguientes: cestería atada y cordada, cestería atada y formando sogas, romboidal atada, la cosida en espiral, la pseudotrenzada o en rabo de cerdo tranzada.
Materiales como:
Granos de papáver somniferum, como aimento y sedante.
Vasos ovoides toscos, decorados con incisiones, impresión a punzón, cordones adosados decorativos.
Punzones de hueso.
Espátulas.
Hachas de piedra pulimentada.
Cuchara de mango plano, con agujero para colgarla.
Cajita de forma oval.Maza.
CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS. ALBUÑOL.
CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS. ALBUÑOL.
CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS. ALBUÑOL.
CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS. ALBUÑOL.
Diadema de oro,
CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS. ALBUÑOL. Cuchara para colgarla. collar de cuentas
CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS. ALBUÑOL. Cestería
CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS. ALBUÑOL. Sandalias
CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS. ALBUÑOL. Sandalia cosida.
CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS. ALBUÑOL. Cestillo
CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS. ALBUÑOL. Fragmentos de elementos de cestería, tapas y sandalias.
CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS, ALBUÑOL. Tapadera, y cestillo con tapadera.
CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS. ALBUÑOL. Fragmentos de cerámica incisa y excisa.
DÓLMENES DE CATEGORÍA DEL SURESTE.
MONUMENTOS MEGALÍTICOS EN LA PENÍNSULA IBÉRICA
Marcamos en este plano general de España las zonas que han registrado yacimientos arqueológicos. Hemos marcado en rojo las partes de la Península Ibérica que muestra una mayor incidencia en este aspecto. Hoy día podemos decir que los yacimientos son más numerosos que los indicados en este plano general. No obstante hemos de destacar que la zona sur es la que que nos dado dado mayor luz en la investigación arqueológica, pero haciendo hincapié en que estamos citando lugares prehistóricos, y por tanto nos referimos a la Prehistoria hispana, con una supremacía en el sureste y noroeste. Pero nosotros nos vamos a centrar fundamentalmente en la franja que abarca las provincias de Almería, Granada, Jaén, Málaga, Sevilla y Cádiz, alguna de las cuales muestran indicios reducidos en cuanto a yacimientos arqueológicos se refiere. Pero el punto central de nuestra investigación se va a centrar, de base, en las cercanías de Granada como foco principal de nuestra exposición.
CARACTERÍSTICAS DE LOS DÓLMENES DE LA PROVINCIA DE GRANADA
ORIGEN DE LOS DÓLMENES: TEORÍAS:
1.- Evolución de las formas más sencillas hasta las más complejas. Teoría de Bosch Gimpera: dice que los primeros sepulcros, sin corredor, se ven el el Noroeste peninsular. Después van apareciendo con corredor, hasta que su evolución termina en cámara circular con falsa bóveda.
2.- Siret y Obermeier afirman que es Oriente quien inspira este tipo de tumba: los tholoi griegos.
3.- G. Childe y D. Folde afirman que este tipo de tumba provienen de de Oriente se extiende por las costas meridionales de España en la edad del Cobre. Hasta tal punto que la Península Ibérica se convierte en un foco de expansión hacia Europa
4.- Últimamente de llega a i¡una explicación intermedia: unos son auténticamente hispanos y otros de influencia oriental.
La tradición neolítica occidental se manifiesta en las altas tierras granadinas, con influencia de los elementos del Cobre de las tierras de Almería. y Su estaciones más conocidas son: en Montefrío: PEÑAS DE LOS GITANOS, EL CASTILLÓN. LA CAMARILLA, EL RODEO.
ACRÓPOLIS DEL GUIRRETE. MONTEFRÍO.
NECRÓPLIS DE GUIRRETE. MONTEFRÍO.
NECRÓPOLIS LA CAMARILLA
NECRÓPOLIS LA CAMARILLA MEGALÍTICA DE MONTEFRÍO. Características de las tumbas: cámara trapezoidal, con corredor corto y trapezoidal; paredes de losas ortostáticas alternantes con mampostería desnuda.; acceso con puertas abiertas en los ortostatos; decoración con salientes tallados.
LA CAMARILLA. MONTEFRÍO. ENTERRAMIENTO POR INHUMACIÓN.
NECRÓPOLIS LA CAMARILLA. MONTEFRÍO.
Ajuar de La CAMARILLA: hojas y elementos de hoz, de sílex; hachas y cinceles de piedra pulida; puñales de lengüeta,
Ajuar de la Camarilla
NECRÓPOLIS LA CAMARILLA. MONTEFRÍO.
Cuchara para ser colgada.
LOS CASTILLEJOS. MONTEFRÍO.
Peineta de hueso.
MONTEFRÍO. GRANADA.
DOLMEN EL RODEO. MONTEFRÍO.
COMARCA DE GUADIX. DÓLMENES DE FONELAS
LABORCILLAS
CERRO DE LOS CASTELLONES, MORELÁBOR. LABORCILLAS
FONELAS
NECRÓPOLIS MEGALÍTICAS DE FONELAS
FONELAS
NECRÓPOLIS MEGALÍTICAS DE FONELAS.
FONELAS
NECRÓPOLIS MEGALÍTICAS DE FONELAS. Vasijas
NECRÓPOLIS MEGALÍTICA DE FONELAS. Decoración con motivos solares.
Fonelas.
DOLMEN DESAPARECIDO
PANTANO DE LOS BERMEJALES. LOS VÍNCULOS.
PANTANO DE LOS BERMEJALES. DOLMEN ADINTELADO
LOS VÍNCULOS (PANTANO LOS BERMEJALES)AJUAR Puntas de flecha y raedor.
DOLMEN DE GORAFE.
ÍDOLO DE GORAFE.
GORAFE. Puntas de flechas.
GORAFE MEGALÍTICO, Puntas de flechas.
CACÍN, megalítico. Cerámica cardial.
ANTEQUERA (MÁLAGA), CUEVA DE LA MENGA. DOLMEN.
CUEVA DEL ROMERAL ANTEQUERA (MÁLAGA).DOLMEN.
LOS MILLARES. ALMERÍA
(EDAD DEL COBRE, 2500. a. de C.)
LOS MILLARES. ACCESO.
Ambito de expansión: BAZA, HUÉSCAR, GUADIX.
LOS MILLARES, TUMBAS RECONSTRUIDAS.
LOS MILLARES.VISTA AÉREA DEL POBLADO
LOS MILLARES. ALMERÍA. PARTE DEL POBLADO.
TUTUGI (GALERA) DAMA OFERENTE
BAZA. YACIMIENTO DONDE APARECIÓ LA DAMA.
DAMA DE BAZA. POSICIÓN FRONTAL.
DAMA DE BAZA. POSICIÓN LATERALIZQUIERDA
DAMA DE BAZA. POSICIÓN LATERAL DERECHA
DAMA DE BAZA. VISTA POSTERIOR.
DAMA DE BAZA. POSICIÓN IN SITU.
DAMA DE BAZA. POSICIÓN IN SITU.
DAMA DE BAZA. POSICIÓN IN SITU FRONTAL
DAMA DE BAZA. DIBUJO IN SITU DE LA FIGURA Y SU AJAR FUNERARIO.
Elementos de ajuar de la tumba de la DAMA DE BAZA
MALAGÓN. COBRE (2500-1.900) CÚLLAR-BAZA
MALAGÓN, CÚLLAR-BAZA. CERCA DE CHIRIVEL, ALMERÍA MALAGÓN,IDOLOS,
CERRO DE LA VIRGEN ENTERRAMIENTO POR INHUMACIÓN. ORCE.
El ajuar aparece en cabecera y pies del cadáver.
CERRO DE LA VIRGEN. ORCE ENTERRAMIENTO POR INHUMACIÓN.
CERRO DE LA VIRGEN. ORCE. VASO CAMPANIFORME.
CERRO DE LA VIRGEN. ORCE. VASO CARENADO.
CUEVA DE LAS VEREAS (cercanías de MOCLÍN.
CULTURA DEL ARGAR
CUESTA DEL NEGRO. PURULLENA. ENTERRAMIENTO POR INHUMACÓN.
CUESTA DEL NEGRO. PURULLENA. ENTERRAMIENTO POR INHUMACÓN.
CUESTA DEL NEGRO. PURULLENA. ENTERRAMIENTO POR INHUMACÓN.
CUESTA DEL NEGRO. MOLDES.
CUESTA DEL NEGRO, PURULLENA. CERÁMICA EXCISA E INCISA.
Cuesta del Negro tuvo una comunidad argárica autosuficiente en todo menos en el abastecimiento del cobre y plata. Permanece activo en los años 1.800-1400 a. de C.
EL ARGAR
EL ARGAR EN ALMERÍA (Según Siret)
ARGAR. ALMUÑÉCAR. NECRÓPOLIS PUENTE DEL NOI.
PUENTE DEL NOI. TULIPAS DE LA TUMBA ANTERIOR.
YACIMIENTO ARGÁRICO. MONTE DE VELILLA. ALMUÑÉCAR: TULIPAS
MONTE DE VELILLA. ALMUÑÉCAR. TULIPAS ARGÁRICAS.
MATERIALES ARGÁRICOS DE MONTE DE VELILLA Y PAGO DE EL SAPO. ALMUÑÉCAR
Dr. Antonio Ruiz Fernández
Granada, 5 de Enero de 2022.
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Significado y trascendencia de lo religioso entre los romanos
Dentro de la tradición popular de elemento histórico romano se decía sentir un cierto orgullo por ser el pueblo más religioso del mundo conocido, El mismo Cicerón se expresaba en los siguientes términos: religiones id est cultu deorum, multo superiores (Cic. N.D., 2,3.). Si nos comparamos con las demás naciones -dice más adelante- resultamos iguales o inferiores en diversos terrenos, excepto en el de la religión, que significa el culto de los dioses en lo que somos, con mucho, superiores». Constituía, pues, para un romano un motivo de orgullo en el que se le atribuyera ese carácter religioso especial.
El término religio: Significado e interpretaciones.
Antes de dar un sentido real de lo que significa religión para el elemento romano, es preciso explicar las acepciones que el término latino religio pueda tener. Se trata de una una palabra absolutamente latina y por tanto nos podría servir para descubrir importantes aspectos de la religión romana. del término religio no existe en griego un equivalente. Del latín se han derivado todas las lenguas occidentales.
La palabra religio ha entablado discusiones y desacuerdos entre los latinistas. Pero el contexto es por donde en determinadas ocasiones se ha podido delimitar con cierta precisión el sentido exacto de la palabra.
Hay opiniones donde se dice que puede proceder del verbo religare, que significa «ligarse con respecto a los dioses». Otros dicen que procede del elemento intensificador «re» y el verbo legere, cuyo significado es «observar escrupulosamente las normas del culto».
Los romanos, pues, pensaban que existía una interdependencia entre el caelum y terra, una relación entre los dioses y los hombres.
Sin estar seguro de la benevolencia y de la gracia de los dioses, el romano se sentía desamparado. Esta versión se corresponde con el primer sentido etimológico de la palabra religión. Todo eso constituye el fundamento del culto romano con lo que pretendía obtener la pax veniaque deum, o bien alejar la iradeum. Por todo ello el pueblo en general y el hombre en particular pretendía asegurarse en la eficacia del culto, cosa que se corresponde con el segundo significado o etimología del término relegere.
Caracteres intrínsecos de la religión romana.
En primer lugar tenemos que destacar lo que ellos consideraban un factor decisivo: Castitas, o lo que es «pureza».
Varrón, con relación a esta faceta tan especial, dijo: » durante más de ciento setenta años, los romanos honraron a sus dioses sin estatuas; de haberse mantenido, el culto hubiese sido más puro». En contra de esta afirmación se podría objetar que se han hallado en el Lacio, en algunas tumbas de incineración, figurillas pertenecientes al siglo IX a. de n.e. No se sabe si representan a divinidades. como en otros hallazgos más modernos, según ocurre en una tumba de mujer, excavada recientemente en Almuñécar, se puede concluir que se trata de representaciones de figuras humanas tal vez con carácter votivo sin más trascendencia religiosa.
Corroboran la afirmación de Varrón la ausencia de antropomorfismo en la religión romana primitiva, pues hasta el siglo VI a. de n.e. no comenzaron los romanos a construir templos y estatuas, todo por influencia griega y etrusca. La ausencia de la hierogamia en el panteón romano, era un carácter propio de esta religión. Las divinidades eran masculinas o femeninas, pero no formaban pareja. Toda la evolución se debió principalmente a la influencia griega. Otro de los aspectos de esta especial religión estaba marcado por ausencia de los héroes o semidioses, nacidos de los devaneos de alguna divinidad.
Otra de las facetas a considerar como muy relevante, era la funcionalidad. Con relación a los dioses romanos no tenía poéticas leyendas, al contrario que los griegos.
Las divinidades eran conocidas por el pueblo debido a unas funciones determinadas; de esta forma se establecían los diferentes cultos.
Otra de las facetas a destacar era su sometimiento al estado: la religión romana tenían un carácter netamente político. En Roma nada escapaba al control del estado. Se tenían oráculos como los griegos, para que pudieran responder a las peticiones tanto de las realizadas por el pueblo como por el individuo particular.
Los libros sibilinos, de origen greco-etrusco, que eran considerados como procedentes de Cumas, están bajo el control del Senado.
Todas las demás manifestaciones religiosas estaban controladas por los colegios especiales, particularmente por el de los pontífices.
En los inicios de Roma esta religión mantenía un carácter antitético entre lo tradicional y lo aperturista, como el Ianus bifrons, mirando hacia el pasado y hacia el futuro.
El Pontifex Maximus era el mantenedor del tradicionalismo, quien atendía a la ejecución de las ceremonias públicas para el mantenimiento de la pax veniaque deum.
El movimiento aperturista estaba controlado viri sacris faciundis (cuyo número aumentó de dos a quince en tiempos de Sula). Su misión consistía en vigilar la introducción de dioses extranjeros. el hecho de aceptar una divinidad extraña a la tradicional tenía lugar cuando se producían crisis provocadas por calamidades.
EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA RELIGIÓN ROMANA
La religión romana sufrió diversas vicisitudes desde el nacimiento de roma hasta la instauración del Imperio. Pero se puede decir más aún: la escuela comparativa ha encontrado estrechos parentescos entre ciertos elementos de la religión romana y otros de la religión védica. Esto nos sirve para explicar los orígenes indoeuropeos de determinadas concepciones originarias de los pueblos occidentales pertenecientes a un mismo trono o etnia común,
Restos indoeuropaos de la religión romana:
Ciertos ritos de la religión romana.
Mater Matuta, cuyo significado «diosa de la aurora» llegó a perderse para transformarse en «diosa madre», o «Madre Buena», recibía culto mediante dos extraños ritos el día de las «Matralias», el 11 de Junio. Ello consistía en que las matronas romanas llevaban en brazos y daban de mamar no a sus propios hijos, sino a los de sus hermanas; hacían también que en el templo de Mater Matuta una esclava a la que golpeaban con varas antes de echarla fuera. Es decir, la diosa de la aurora es «una de las figuras femeninas más destacada del Rig Veda, donde aparece amamantando y lamiendo a un niño que unas veces es hijo suyo y de su hermana la noche simultáneamente» y otras es sólo el hijo de su hermana la noche.
Todo parece sugerir que a Roma llegó sólo la forma o rito más lógico: «La Aurora alimentando al hijo de su hermana la noche».
Las matronas romanas conservaron el rito de imitar a la diosa y dejaron perderse el mito.
El mito de expulsar a la esclava puede explicarse mediante un paralelo védico: para que resultara benéfica, la Aurora debe aparecer por un momento y después dejar paso al día. En el mito védico se alaba a Indra por expulsar a la Aurora que es «demasiado lenta».
El mito de Rig Veda se trasluce en el rito romano de la siguiente forma: La esclava representa a la Aurora. Por el mismo procedimiento la escuela comparatista ha logrado esclarecer los ritos de la » Diva Angerona», de la Fortuna Primigenia y de la «Lua Mater», ritos que para los romanos resultaban ininteligibles por encontrarse fuera de su contexto mitológico. Livio dice que Lua formaba parte de la mitología romana y que era habitual que los derrotados que perdían sus armas fueran consagrados a esta divinidad. Pero observando la etimología, según las lenguas clásicas, el verbo luo significa lavar, purificar. En patología médica existe el término «lues» usado como enfermedad destructiva, y se suele dispensar como cepa médica. Cuando aparece la expresión Lua Saturni, según Livio, se relaciona con elementos de fecundidad, simbolizada por la pareja de divinidades. Menciona este autor latino que la diosa recibía como ofrende las armas de los enemigos quemándolas en su honor. Otro hecho similar ocurrió en la batalla contra Perseo, rey de Macedonia que fue derrotado en la batalla de Pidna, a mediados del siglo II a. de n.e. A pesar de todo esto , cuenta que no se dedicaron a tal divinidad ningún santuario o templo, hecho que desde antiguo, los romanos no solían hacer. El fenómeno de edificar templos es una manifestación posterior.
Siguiendo con esta misma interpretación de los hecho rituales votivos, se suele relacionar a Saturno con el ciclo natural de la agricultura. Saturno se vincula etimológicamente con el verbo latino sero/satum, sembrar. De todas formas Lua Mater, su esposa, se seguía considerando como una divinidad extranjera y de procedencia védica.
La existencia de las estructuras jerárquicas tripartitas
La tradición romana guardó el recuerdo de las tres tribus que se suponían haber constiruido la estructura básica de la sociedad original de Roma: los Ramnes, los Tities, y los Luceres.
Los romanos dieron una interpretación étnica para dar una justificación a esta división tripartita. Estas tres facciones representaban a las tribus de Rómulo, a los sabinos y a los etruscos, de cuya mezcla resultó Roma. Pero esta explicación resulta insuficiente.
Esta división tripartita tenía un carácter funcional, como la división social de la India por funciones: brahamanes o sacerdotes, guerreros y agricultores-ganaderos. En Roma los Ramnes eran los compañeros de Rómulo, rey-sacerdote, los Luceres correspondían a los soldados por excelencia (tal vez los etruscos), y los Tities, a los agricultores-ganaderos (tal vez los sabinos).
Esta división funcional se refleja también en la jerarquía de los tres dioses principales de Roma antes de la existencia de la tríada capitolina: Júpiter, Marte, y Quirino.
Según Georges Dumozil, esta tríada sólo puede explicarse recurriendo a la estructura conceptual que lla,a «Ideología de las tres funciones», que se advierte en la mayor parte de las sociedades indoeuropeas. Júpiter, dios de la clase sacerdotal; Marte, dios de la clase de los guerreros, y Quirino, dios de los quirites o encargados de las ocupaciones productivas en tiempos de paz.
Este esquema se fue degenerando desde que los latinos se establecieron en la Península Itálica, debido a influencias diversas.
Elementos activos de la religión histórica
Prescindiendo de las reminiscencias indoeuropeas puesta de releve por la escuela comparatista, los elementos más antiguos de la religión romana deben ser los concernientes a la religión familiar y a la religión concerniente a las faenas agrícolas, pues sea cual fuere el origen el pueblo romano, al comienzo de la época histórica, constituía una comunidad de labradores al Sur del Tíber inferior. Antes de la fundación de roma en 753 a. de n.e., debían vivir en pequeños poblados o en granjas dispersas
La religión familiar
El Pater Familias actuaba como sacerdote, es decir, como representante del individuo constituido bajo su autoridad ante las fuerzas numinosas que lo rodeaban. Los Númina eran seres espirituales cuyo favor era preciso alcanzar o conservar mediante determinados ritos. Su número era muy considerable dentro del ámbito familiar. Los más importantes eran: Jano, Vesta, los Penates y el Genius de la familia.
Jano era el espíritu de la puerta. Se le representó con dos rostros (bifrons). Vigilaba las entradas y salidas de la familia y defendía los vanos de la casa.
Su culto, en época posterior, fue asumido por la religión estatal. El templo de Jano se abre en tiempos de guerra para que esté en vigilia continua.
Vesta, el Numen que alimentaba el fuego, la dispensadora del calor, a quien los hombres debían acudir para preparar los alimentos. También ocupaba un lugar importante en la vida religiosa de la familia. Este culto fue también asumido por la religión estatal. El colegio de las vírgenes vestales, jóvenes con su voto de castidad, encargadas de mantener vivo el fuego que ardía en el altar de la ciudad consagrado a Vesta, tiene su origen en las hijas de familia que, en la ausencia de los hombres, vigilaban el fuego del hogar.
Los Penates eran dioses protectores de la despensa (Penus) donde se conservaban las provisiones de la familia. Cuando más tarde los romanos representaron los Numina mediante imágenes, las de los Penates se colocaban sobre la mesa para que presenciaran las comidas de la familia.
El Genius constituía el guardián de cada hombre. De esta divinidad dependía la facultad procreativa del ser humano. El lecho matrimonial se le llamaba lectum genialis. Del Genius dependía igualmente la personalidad del individuo y su propio destino, Para la familia tenía particular importancia el genius del Pater Familias. Era necesario conseguir el favor de esta divinidad, pues de él dependía la existencia y prosperidad familiar.
Cuando el Pater Familias moría, el heredero inhalaba su último aliento, rito que debía significar la creencia en la supervivencia y perpetuidad de la vida de la familia. Además, los romanos daban culto a los que consideraban fundadores de la gens. Solía ser un ser mítico, a veces una divinidad como Venus, considerada fundadora de la Gens Iulia. Siempre se trataba de un ser irrastreable históricamente.
Otro elemento de la religión familiar era el culto a los muertos llamados Manes. El motivo de este culto estaba causado en parte por el miedo a los muertos, pues se pensaba que tenían capacidad de causar daño a los vivos, por lo que era necesario aplacarlos. Se les solía ofrecer flores y alimentos en el día del aniversarios, no de su muerte, sino de su nacimiento, en el mes de febrero se celebraban fiestas públicas en honor de los muertos.
La religión agrícola
Cada Numen estaba relacionado con un determinado lugar o función específica. Pero los agrícolas estaban caracterizados por las siguientes funciones específicas: Robigus; A esta divinidad se dedicaban las fiestas denominadas robigalia Tenía poder sobre el tizón que amenazaba a los trigos. Nodutus: divinidad que tenía el poder de hacer engordar los granos. Volutina: Era la divinidad que tenía como misión rodear a las espigas de las cáscaras protectoras necesarias. Patulona: Divinidad encargada de abrir las espigas.Vernactor: Divinidad asociada a la arada de los rastrojos. Redaractor: divinidad asociada a la segunda arada de los campos. Insitor: Divinidad que colabora protegiendo la siembra. Obarator: Divinidad encargada de proteger la arada que cubría la semilla. Subruncinator: Divinidad que protegía cuando se realizaba la escarda de los frutos sembrados. Mesor: Divinidad que protege cuando se realiza la siega. Convector; Divinidad que protege en la recogida del grano. Conditor: Divinidad que colabora en el almacenamiento del grano. Promitor: Divinidad que colabora y protege su utilización.
Es posible que michas de estas divinidades no sean más que creaciones de los pontífices romanos que se complacían en las descomposición de las labores rurales.
LA IDEOLOGÍA, LA RELIGIÓN Y EL MOMENTO HISTÓRICO
La ideología es el producto de una determinada situación socio-económica. No son elementos que existen separados.Desde que se produce el primer asentamiento estable y permanente de un determinado elemento humano, comienza a aparecer con más fuerza la tendencia la tendencia a idear planteamientos teledirigentes de unas comunidades sobre otras, y de unos intereses en función de otros. Así, cuando se produce la primera acumulación de riqueza en la primera gran revolución social de la Historia, comienzan a bislumbrarse los primeros intentos de predominio de un elementos sobre otro: la acumulación de riqueza produce y multiplica la ambición y nace la guerra. El poblado abierto tiene la necesidad de proteger sus bienes con defensa.
No cabe pues, una disociación entre la realidad viviente y el producto ideológico que de ella nace. No es la Historia la que al hombre, sino a la inversa. No hay, pues, dicotomía entre elemento humano y su entorno. Es la circunstancia del medio quien provoca una determinada ideología llevada a nivel de pensamiento. La pervivencia de las ideas existe en tanto en cuanto pueda satisfacer las necesidades de la realidad socio-económica. Esto se cumplirá cuando el sistema ideológico tenga una flexibilidad y una capacidad de adaptación a los momentos por los que pasa el ser humano social y económico.
Cualquier ideología no tiene identidad propia, sino que procede del propio desarrollo de la vida en que se encuentra el hombre inmerso (C. Marx y F. Engels; La ideología alemana. Barcelona 1970). Incluso todas las manifestaciones que se dan en el individuo tanto en el aspecto religioso como ético y moral son la consecuencia del mismo fenómeno ambiental en que se encuentra inmerso. Vale, pues el enunciado que dice «que no es la conciencia lo que determina la vida, sino la vida la que determina la conciencia (Marx y Engels, ibidem) aunque se produzca un falseamiento entre la influencia ejercida por la realidad social y la influencia de la ideología.
Consecuentemente la definición completa de la Ideología requiere una concreción histórica en una concreta formación social del papel que dicha ideología haya desarrollado.
Althuser plantea sobre la ideología dos aspectos: a) Su existencia real. b) Su misma realidad existencial, es decir, representar la relación imaginaria de los individuos con las condiciones reales de su existencia, condiciones que se verán modificadas por la propia dinámica de los cambios y evolución de las circunstancias socio-económicas. En consecuencia, la Ideología sirve para reproducir de forma material, basada en la imaginación, las relaciones de producción. Podemos decir que la Ideología es un ente con capacidad de recoger el conjunto de que se rodea el elemento humano creándola como base sobre la que se sustenta de forma relativa el funcionamiento de toda la sociedad. Esta base no responde más que a lo que el propio hombre ha creado como sujeto de toda formación socio-económica. El elemento base de toda esta situación es el hombre, quien verá falseada toda su situación por una conciencia social influida por la Ideología
La Ideología, El según Althuser, existe por y para el hombre. Frente a la Ideología existe también la utopía, pero sin provocar un enfrentamiento entre ambas. No se da una oposición entre ellas sino una relación muy directa.
Si se acepta la oposición, tenemos entonces a la Ideología como la base dominadora, y a la utopía, como dominada. Pero en el fondo de la cuestión es la Ideología quien toma de la utopía los elementos necesarios para su adaptación a cada circunstancia de la situación socio.económica del medio real. El francés Althuser expone que la Ideología es la relación imaginaria (mental) de los sujetos con sus relaciones sociales.
Puente Ojea incluye dentro de la Ideología, denominándolo horizonte utópico. De esta manera abre dos vertientes: la primera legitima los principios de la clase dominante confirmando el dominio que desde el punto de vista real tiene la Ideología, base de su sustentación del poder ejercido por la clase dominante; la segunda corresponde a la clase dominada y explica su condición de dependencia subordinándose a la clase dominante a la vez que propone su posible salida de esta situación.
Cualquier movimiento de la Antigüedad Clásica nos puede servir de testimonio; tal ocurre con las escuelas pitagórica, la doctrina platónica sobre el modelo de sociedad para un estado, el estoicismo y epicureísmo y quienes buscan una situación de equilibrio entre la Ideología que nace del medio y el citado horizonte utópico bivalente. El fenómeno esclavista es un hecho que testimonia la irrealidad de todas las utopías que se han venido planteando a través de toda la Historia de la Humanidad: en el Mundo Antiguo tenemos reflejado el hecho en sí, y se abre a través del cristianismo la lucha antiesclavista. Pero la realidad utópica permanece yacente en la sociedad a través de todos los tiempos, ya que, de forma solapada, se ha impuesto la dictadura de las ideas y el fenómeno de la esclavitud reaparece, sin que el elemento humano perciba con claridad que el hecho histórico se repite: sigue existiendo la esclavitud mientras el individuo depende de un medio imprescindible para la vida: una condición socio.económica de la que no puede desligarse si quiere subsistir, ya que su existencia vital depende de ella.
En definitiva, sigue dependiendo la Utopía de la Ideología.
Lo que podríamos llamar contraideologías u horizontes utópicos, tropiezan con la verdad de la situación: son las causas productoras las causantes de volver a la realidad impuesta por la ideología y que es el desarrollo de las fuerzas productivas el que tiene capacidad para sustituir el modelo vigente de sociedad.
Lógicamente cuando la clase consigue subir al poder y se constituye en clase dominante, lo que era contraideología se convierte en Ideología dominante y entonces hará su aparición un nuevo horizonte utópico que tratará de justificarse ante la nueva realidad y volverán a surgir nuevas posibilidades de deseos de cambio socio-económicos. Esta nueva situación ideológica Puente Ojea la plantea diciendo que el cambio de una ideología dominante en otra, tiene lugar a partir de las contradicciones entre el horizonte utópico y la temática concreta en el seno de la ideología dominante. Ello nos lleva a la conclusión de que es en el horizonte utópico donde se gestan los cambios que van a provocarse en la evolución histórica de los sistemas y donde cada Ideología irá dando paso a otra.
El funcionamiento de toda Ideología se lleva a cabo mediante el Aparato Ideológico del Estado que, según Althuser, es un conjunto de realidades que se presentan de modo inmediato al observador en forma de instituciones diferenciadas y especializadas.
Estos medios estatales significan las relaciones de individuos con las relaciones de producción y de las relaciones que de ella se derivan mediante la deformación que la actuación ideológica provoca. Si la función primaria del Estado es ejercer el poder, es lógico pensar que, además del poder ideológico del Estado existe la puesta en marcha del sistema represivo para evitar en todo medio el que se provoque el nacimiento de nuevos sistemas ideológicos que antes consideramos utópicos. Para ello el Estado cuenta con su propio aparato represivo que le haga mantenerse por el hecho de la lucha que se provoca entre la Ideología y la realidad.
No cabe duda de que el estado tratará por todos los medios aparentemente legales o reales, de dar una apariencia de legalidad a la aplicación de todo su sistema coercitivo o represivo con tal de mantenerse en el poder. En resumen, se puede decir que tanto el aparato ideológico como el Estado en sí, actuarán conjuntamente, si bien entre los aparatos ideológicos y los aparatos represivos o coercitivos, preside lo que llamamos Ideología que justifica la actuación de todos los demás.
El conocimiento sobre la situación de todos los aparatos ideológicos del Estado, implica en conocimiento previo de cómo surge la Ideología: la Ideología tiene su nacimiento en las luchas de clases enfrentadas, cosa que en toda sociedad constituye el motor de la misma.
Si profundizamos en sus objetivos, vemos que se trata de la reproducción de los medios de producción: cada grupo tiene su propia estrategia dentro de este capítulo. La finalidad de la sociedad precapitalista, lo que pretende es la consecución del plusproducto, por lo que la estructura social en castas y estamentos acarrea la confusión de los elementos económicos con los políticos, religiosos y, consecuentemente, se produce un enmascaramiento de la conciencia de clase que causa en las sociedades precapitalistas una intervención menos intensa de los elementos represivos estatales.
Es preciso estudiar las actuaciones y situaciones de los aparatos ideológicos estatales en cada formación humana. En el terreno de la religión será preciso estudiar las situaciones socio-económicas para tratar de comprender sus aparatos ideológicos.
La religión se nos presenta como un conjunto de ritos y códigos de comportamiento moral del elemento humano penetrando en todas las facetas de la vida tanto en la puramente socio-económica como en cualquier manifestación social de la misma.
LA CIUDAD Y EL ESTADO EN EL MUNDO GRIEGO
ENTRADA DEL SISTEMA ROMANO
Al comenzar su aparición en el mundo occidental el fenómeno de ciudad, podemos contar dentro del territorio griego lo que consideramos polis, que, más que ciudades, estados propiamente dichos constituían palacios estados.
No se tienen paralelos en Oriente de esta tendencia social de organización. Cada polis tiene sus propias características: sus sistemas políticos son diferentes…no había más rasgos comunes que el de la lengua e incluso existían ciertas diferencias en ello.
El origen de la polis nace de la unión de aldeas o comunidades para organizarse, cada una a su manera y con sistemas de régimen diferentes. No cabe duda que una organización basada en el linaje o gens constituía la base de extinción de la propia ciudad o estructura social como tal organizada.
Dentro de los diferentes modos de organización podemos contar con estructuras tan opuestas como: monarquía, aristocracia, oligarquía, tiranía y democracia.
En resumen, es una agrupación de personas en régimen de comunidad con independencia propia, bajo una misma ley y con organización política.
Con este sistema de organización, aparecerá la propiedad privada, la economía mercantil y la pérdida paulatina de la consanguinidad gentilicia. Desaparece el parentesco y la polis se presenta como una comunidad de ciudadanos que habitan una ciudad, pueden beneficiarse de las ventajas que ello conlleva y están obligados a cumplir las mismas leyes. No cabe duda que la diferencia entre los ciudadanos era el tener la categoría de tal, porque evidentemente no todos eran iguales, ni la situación era la misma para todos. La figura del meteco en la comunidad ateniense es testimonio de las diferencias existentes en esta organización.
No se puede tener un actividad ciudadana de categoría sin la posesión del carácter ciudadano.
La polis se presenta como una unidad independiente. Cada una tiene sus dioses, su politeia, su estado social y sus recursos. Todo cuanto se produce tiene como trasfondo la polis: todo es político.
Cuando surgen los problemas de luchas entre comunidades, aparecen las ligas, fenómeno que en el fondo de la cuestión no es más que la lucha de la hegemonía de una ciudad sobre otra.
Se daba otro tipo de liga de carácter meramente religioso, pero que en el fondo no llevaba más que la intención antes expuesta.
Otro de los intentos era el crear una ciudad sobre otra ciudad, es decir, la aparición de la megalópolis, pero nunca dentro de lo que se puede considerar un estado en sentido más moderno.
El siglo IV va a ser el punto de partida de grandes cambios en esta organización política. Se hizo necesario acabar con la polis, aunque no todos los estamentos estuvieran de acuerdo. Con esta crisis, la polis deje de ser el elemento base de la comunidad griega. Se pretende crear la Helladópolis, o mejor la cosmópolis. Esto se ve bien claro en los intentos de la monarquía macedónica y en el imperio de Alejandro Magno. La ciudad va a seguir existiendo, pero dentro de otros esquemas y dependientes de otras monarquías llamadas helenísticas.
El sistema helenístico intenta sacar a la ciudad o mundo griego del sistema estancado que suponía la ciudad de corte tradicional.
Los problemas que empiezan a plantearse con el paso de los acontecimientos no tienen más solución que el olvidarse que las ciudades eran autosuficientes y que se necesitaba un cambio en el enfoque social, político y económico que hiciera evolucionar el sistema.
El intento de la conquista del Imperio Persa no es más que un intento que refleja el deseo de salir de los problemas que conlleva tal cambio y evolución.
La imposición del Imperio no suponía la desaparición de la ciudad, sino que la ciudad se negaba a su desaparición como tal. Ni la derrota de Atenas por Macedonia, ni la conquista del Imperio Persa significan más que un intento de solucionar los problemas planteados: las luchas de clases continuarían dentro de los estamentos dominantes.
Tan sólo la llegada de los romanos crea un sistema un tanto más estable en la sociedad griega. Las características ofrecidas por los romanos son algo semejantes a la griegas, pero hay algo nuevo: la organización romana es también una polis, pero ésta se impone sobre las demás añadiendo un nuevo y diferente factor: el Derecho romano. Se trata de un elemento tan relevante como lo es la religión en el mundo medieval. La importancia del derecho en el mundo romano es tan considerable porque ha sabido crear uniones y diferencias entre los habitantes del Imperio. Podemos ver estos fenómenos en la clasificación que paulatinamente se va haciendo de todas las ciudades y regiones que se van conquistando. Hay ciudades aliadas, confederadas, latinas, tributarias, etc., con lo que podemos concluir que la máxima aspiración de una de ellas era el conseguir la mayor categoría posible, hecho que implicaba la posesión de los derechos plenos de ciudadanía romana: ser ciudadano romano.
Roma sigue siendo una ciudad, pero se marchaba a una mayor unión.
Con el tiempo también va a resultar insuficiente el sistema de Roma como cabeza del Imperio. Se trata de una monarquía y de un mayor poder sobre ciudades. Toda ciudad quiere asemejarse a Roma. Se intenta imitar a la gran ciudad en el terreno urbanístico, político, religioso y económico.
Este cambio o evolución no se va a detener. Continúa el proceso hasta la época del Dominado, donde la ciudad va a ir perdiendo ese carácter centralista: se va a pasar del sistema esclavista al feudal; de la sociedad antigua a la sociedad medieval.
Otros de los fenómenos sociales observados es ver cómo todo el poder no se puede concentrar en una sola persona, tanto el político como el religioso. Dentro de esta observación podemos incluir, en primer lugar, las divisiones creadas dentro del Bajo Imperio, en que se puede observar hasta cuatro emperadores.
Dentro del estamento eclesiástico aparece el fenómeno de la jerarquización del poder.
Se da, pues, la desaparición del modelo antiguo para dar paso al medieval.
LA RELIGIÓN ESTATAL
Cunado se produjo la aparición del Estado, hubo cambios externos de la religión. En el momento en que Roma llega a convertirse en una ciudad-estado, y por ende en la capital de un reino, sus prácticas religiosas experimentaron una ampliación desmesurada, pero la finalidad primordial se mantuvo. La religión familiar pretendía asegurar la salud y prosperidad familiar. La religión agrícola buscaba alcanzar la prosperidad de los campos. La religión estatal: la prosperidad del Estado (Salus rei publicae).
en la religión estatal surgirá un sacerdocio del Estado, que desempeñará el mismo papel que el Pater familias de la religión familiar.
Por medio de la liturgia, gracias al conservadurismo, podemos descubrir la evolución de la religión de la ciudad de Roma al compás de la evolución de ella misma.
Entre tanto, en el terreno de los calendarios festivos de la liturgia romana podemos citar:
1) La festividad de las Lupercales, que tenía lugar el 15 de febrero. Consistía e que los sacerdotes (luperci, significa hombres-lobos por el disfraz que llevaban) con tiras de piel de cabrito flagelaban a los transeuntes, especialmente a las mujeres. Se tenía la creencia de que esos golpes las hacían más fecundas.
La marcha de los luperci se realizaba alrededor del Palatino, es decir, en torno a los límites del antiguo oppidum Palatinum que había sido la cuna de la Urbs.
Esta festividad debe ser una de las más antiguas del calendario romano, no sólo por el recorrido, sino también por las costumbre pastoriles correspondientes a épocas pasadas que están implícitas en esa festividad.
2) La fiesta del Septimontium se celebraba el 11 de diciembre. En ellas participaban sólo los que vivían en las montañas. Varrón dice sobre ellas:»ferias non populi sed montanorum modo». Se conoce la lista de los siete montes, que no deben confundirse con las siete colina de la futura ciudad de Roma: Palatinum, Germal, Velia (estos tres se incluirían más tarde en la única denominación de Palatino), Fagutal, Oppiano, Cispio (quedarían más tarde absorbidos en el Esquilino y Celio).
La delimitación topográfica que supone esta fiesta corresponde a una etapa posterior a la de las Lupercales y a un momento intermedio entre las aldeas aisladas y la organización final dela ciudad.
3)Las fiestas de los Argei que se celebraban en dos épocas del año (el 16 y 17 de marzo y el 14 de mayo), consistían en llevar en procesión, llevados por los Argei, 27 muñecos de cañizo a 27 capillas construidas para albergarlos. En mayo los muñecos eran tomados de las capillas (sacraria) y arrojados al Tíber desde el puente Sublicio.
Prescindiendo de la significación de esta ceremonia, que no está clara, es preciso señalar los siguientes datos: el puente Sublicio era el más antiguo de Roma. La procesión, según datos de Varrón, recorría las colinas de Celio, Esquilino, Viminal, Quirinal y Palatino, rodeando al foro que pertenecía ya a la ciudad.
Se aprecia en estas tres fiestas el ensanchamiento progresivo de Roma: la Roma quadrata del Palatino, los siete montículos, y finalmente, la Urbs centrada en torno al foro. En esta etapa última, el foro era el corazón religioso de la ciudad, con el santuario de Vesta y las Vestales.
Pasado el tiempo, sería en el Capitolio donde se construiría el templo más importante de Roma, consagrado a la tríada capitolina. Pero la religión romana realizó esta transformación no por sí mismas, sino debido a influencias etruscas, como consecuencias de las cuales se transformó la tríada primitiva de Júpiter, Marte y Quirino en Júpiter, Juno y Minerva.
Al hundirse la monarquía y desaparecer el sistema de rey-sacerdote, se perdió también el equilibrio social del viejo sistema tripartito. Es verdad que en el plano religioso continuó la figura del rex sacrorum, pero esta figura no ejercía ningún papel en la vida ciudadana.
La república, pues, se caracterizó por los conflictos sociales que, aunque tenían como origen problemas sociales entre patricios y plebeyos, ejercieron influencia en el plano religioso.
Así, los plebeyos consiguieron mediante la lex ogulnia (300 a. de n.e.) que la mitad de los puestos de los colegios estuviesen ocupados por ellos. (Sin embargo, los puestos del rex sacrorum, flamines maiores, salii, siguieron reservados a los patricios).
La construcción del templo de Castor, originariamente dios griego, protector de la caballería, en el s. V a, de n.e., y la construcción de otro templo consagrado a la tríada: Demeter, Dionisos y Ceres (Ceres-Liber-Libera, cuyo culto estaba confiado a la plebs, construcción que se realizó por los mismos años, se debieron, entre otras razones, a una política de mantener satisfechos a las clases sociales.
El que la religión romana se transformase tanto por factores internos, provocados por las tensiones, político-sociales, como por influencias externas, se debía al hecho de ser la religión romana un politeismo abierto.
Las transformaciones más serias, como la introducción de nuevas divinidades, permitidas por un politeismo abierto y romano, sólo tuvieron lugar en circunstancias particulares de gran peligro para el pueblo, sea por guerras, sea por epidemias. Así, la introducción del culto de Apolo, dios griego, cuya invocación más antigua, es la de médico, ocurrió durante una gran epidemia: en los Campos Flaminios se le consagró un santuario para que velase pro valetudine populi. El templo fue edificado en el 431 a. de n. e.
A principios del siglo IV se introdujo el culto a la divinidad etrusca Juno de Veyes. Ello se debió a una promesa del jefe de las tropas romanas en lucha contra los etruscos durante el asedio de Veyes. Se construyó su templo en el Aventino, como divinidad de origen extranjero y distinta a la capitolina. Juno Regina era considerada diosa nacional.
A finales del siglo III a. de n.e. se introdujo el culto a Cibeles, la Magna Mater. Era una divinidad oriental que residía en el monte Ida, país de los antiguos troyanos. En estos momentos estaban los romanos muy angustiados por los resultados iniciales de la Segunda Guerra Púnica. Un oráculo obtenido de los libros sibilinos prometió a los romanos la victoria a condición de que la «madre del monte Ida fuera trasladada a Roma».
en el año 204 a. de n. e. fue instalada Cibeles provisionalmente en el templo de la Victoria. en el 191, se le erigió un templo propio.
Once años antes había sido introducido el culto a Venus Eryx, a quien se construyó un templo sobre el Capitolio. Los romanos recurrieron a Venus durante la Primera Guerra Púnica. El cónsul Lucio Junio no dejó de reconocer a Venus en la Afrodita del monte Eryx, que logró ocupar definitivamente en el año 248 a. de n.e.
Estos dos últimos cultos introducidos por los romanos en las graves circunstancia de las guerras púnica, están relacionadas con la leyenda de Eneas, troyano, hijo de Venus.
La leyenda y las circunstancias peligrosas justificaron estas innovaciones.
4) El culto romano.
Ya desde antiguo se distinguía entre la liturgia nacional (sacra romana) y el rito griego (graecus ritus). La influencia etrusca, no tenida en cuenta en esta división, se manifestaba en el arte de los arúspices.
En el rito griego el oficiante actuaba con la cabeza descubierta, coronada de laurel. En el rito romano el oficiante actuaba con la cabeza cubierta. En el rito griego las plegarias no invitaban a otras divinidades distintas de las que estuviesen siendo objeto de culto. En el rito romano se hacían las plegarias como invocación general a las restantes divinidades.
El rito griego se reservaba para aquellas divinidades que conservaban rasgos de su origen griego, aunque hubiesen sido modificadas por un proceso de romanización. Tal ocurría en el culto de Hércules romano, romanizado por la leyenda. Los sacrificios que se le hacían, se le ofrecían graeco ritu. La influencia griega se manifestó también en la introducción de algunas ceremonias específicas: a) Lectisternia: consistía en rendir culto a las imágenes divinas colocadas sobre lechos ceremoniales. El primer lectisternium se celebró en el 399 a. de n.e. De los lectisternia se deriva el culto de la 1) Suplicatio: que se prescribía en las crisis más graves, después de consultar a los viris sacris faciundis. Era obligatoria para todos los ciudadanos, hombres y mujeres, quienes debían acudir a todos los templos para suplicar a los dioses que los librara de la angustia. 2) Juegos seculares: También pertenecientes al rito griego. Su objeto era conseguir una lustración general, en casos excepcionales. Fueron instituidos en el año 249 a. de n. e., con las prescripciones de que se celebraban cada 100 años.
Ante determinados sucesos los decenviros consultaron los libros sibilinos y determinaron que durante tres noches se celebrasen los juegos tarentinos en el Campo de Marte, en honor al Dios Pater y Proserpina, así como un sacrificio de víctima de pelaje negro.
Más tarde, augusto introdujo importantes modificaciones en estos juegos.
El rito romano.
Las celebraciones litúrgicas unas eran de carácter regular (feriae) y otras excepcionales (feriae imperativae) con intención expiatoria.
El término feriae quizá indique «dedicación exclusiva en honor de los dioses». prescindiéndose de ocupaciones profanas. El sacerdote más importante de la ciudad, el Flamen Dialis, debía permanecer quotidie feriatus.
Las festividades regulares, normales, pertenecían a dos categorías: las establecidas en días fijos (feriae estativae), y las que tenían fechas móviles (feriae conceptivae).
Entre las móviles estaban especialmente las festividades agrarias, cuya celbración dependía de las variaciones estacionales. Pero el mes era fijo. Así, los sementivae podían caer en distintos días de enero. Las fiestas de los campos celebradas por los fratres arvales, ocurrían en días variables de mayo.
La fiestas fijas figuraban en letras capitales en los calendarios. Las feriae más antiguas se destacan en los calendarios por el mayor tamaño de las letras capitales.
Aunque la tradición ha guardado memoria del año Romuleano, que empezaba en marzo, los calendarios consideraban enero como primer mes.
Durante el mes de enero se celebraban tres ceremonias públicas: 1) El Agonium, día 9 de enero, ofrecida a Jano por rex sacrorum (El mes de enero estaba consagrado a Jano). 2) Las carmentalia, día 11 y 15, es decir, antes y después de las Idus, dedicada a Carmentis o Carmenta, divinidad tutelar del Carmen como elemento de la liturgia.
El mes de febrero estaba dedicado a las purificaciones de vivos y muertos (Etimológicamente la tradición antigua mantiene que el término februare era sinónimo de lustrare o purgare. el 15 se celebraban las Lupercalia o purificación del fundamento de la antigua Roma. El 17, las Quirinalia, en la que se celebraba el rito purificativo de tostar el grano destinado a los vivos. el día 21, las Feralia, con las que se terminaban los días destinados a los muertos (dies parentales). El día 24, el Refugium, o purificación de la institución real. El día 27, las Equinaria, o purificación de las tribus mediante unas carreras de carros.
Al correr de los meses, las festividades se suceden según las necesidades de la ciudad y las exigencias de la estación. Así como las campañas militares solían iniciarse en marzo y se les daba término en octubre normalmente, debido a esto, muchas festividades de marzo tienen el carácter de ritos inaugurales de la estación militar, mientras que en octubre se celebran ceremonias que aluden a la clausura.
El ritmo de la naturaleza explica otras celebraciones. Así, la mayor parte de los ritos relacionados con el desarrollo de la vegetación tienen lugar en abril, mientras que los relacionados con la maduración y conservación de los frutos, ocurren respectivamente en agosto y diciembre.
El culto consistía en plegarias acompañadas de un sacrificio. Sin plegarias, el sacrificio es inútil (Plinio el Viejo, Naturalis Historia, 28, 10). Estos dos elementos constituyen la base de la liturgia romana. La oración se hacía con la cabeza cubierta y vuelto el rostro hacia el Este al mismo tiempo que se estaba tocando el altar o la estatua de la divinidad. El sacerdote hacía las fórmulas de las oraciones para no equivocarse y el fiel repetía cuidadosamente.
La oración se terminaba mediante la adoratio, que consistía en enviar un beso con la mano (oscula facere), o mediante la supplicatio, que consistía en una prosternación.
Los sacrificios podían ser cruentos o incruentos. Los cruentos consistían en ofrendas que podían ser sencillas (las primicias, libaciones de vino, tortas sacrificales) o copiosas (Epulum Iovis).
Las cruentas implicaban la muerte de animales. La elección de la víctima estaba sometida también a prescripciones legales. Según la divinidad de que se tratara había que elegir animales adultos (hostiae maiores), de leche, (lactantes), machos (mares) o hembras (feminae).
Estos animales antes de ser debidamente definitivamente elegidos debían ser examinados (probatio) para asegurarse de su estado de salud, su hermosa apariencia, y de ciertos detalles accidentales que debieran tener, según las prescripciones.
La víctima elegida era coronada con bandas (ínfulas) y tiras de lienzo (vittae) y luego era llevada ante el altar. Se la consagraba mediante la inmolatio, rito que consistía en derramar sobre la cabeza de la víctima harina sagrada (mola salsa) y vino. Además, el sacrificador pasaba la hoja del cuchillo todo a lo largo del espinazo del animal: desde la cabeza a la cola (inmolavitque mola vino cultroque). Mediante este rito la víctima era separada del mundo profano. La muerte del animal corría a cargo, en época clásica, de los ayudantes de los sacerdotes (ministri o victimarii o popae).
A continuación se examinaban los órganos internos (exta) para determinar si la divinidad acepta o no, el sacrificio, o dicho de otro modo, si se da una litatio. En el sacrificio romano, los órganos internos (exta) y la sangre se conservaban para los dioses, mientras que la carne (viscerae) se destinaba a usos profanos. (Se suponía que la vida residía en las exta y en la sangre, y que a los dioses sólo podía interesarles la vida).
Entre los griegos, sin embargo,tanto la carne como los órganos internos se repartían entre los dioses y los oferentes. Se consideraban exta la vesicula biliar (fel), el hígado (iecur), el corazón (cor), las asaduras (pulmo). Lucano menciona también la membrana del peritoneo (omentum). Según Plinio el Viejo, el corazón no se consideró exta antes del 274 a. de n.e.
En principio, el examen de los exta (inspicere exta) era un acto sencillo; si aparecía en buenas condiciones, se suponía que la divinidad estaba conforme. Entonces el oficiante los cocía en un caldero (aula) o, a veces, los asaba en un espetón (veru) para ofrecerlos (exta porricere, dare o reddere) a la divinidad.
Generalmente, antes de cocer o asar los exta eran rociadas de harina sagrada y se les añadían otras porciones tomadas de diferentes partes del animal. Exta y magmenta, después de de cocidas o asados, se cortaban (pro sexta) antes de ofrecerlas a la divinidad.
El examen de los exta se contaminó muy pronto con las doctrina etruscas del arte adivinatorio. De tal modo que los arúspices consultaban los exta (consulere) para hacer predicciones, se basaban en los supuestos de que los exta, y especialmente el hígado, eran un microcosmos en relación simpática con el Universo. El hígado tenía una parte que se refería al consultante (Pars familiaris).
Los sacrificios tenían la finalidad de obtener la aprobación de los dioses, sobre todo si se tenía la conciencia de haber perdido la pacem veniamque deum. Según esto, los sacrificios podían ser votivos cuando simplemente se trataba de asegurarse el favor de los dioses y, expiatorios, cuando se trataba de establecer la paz de los dioses. (Para un romano una calamidad o un desastre era síntoma de la ira deum). El votum era una solemne promesa hecha a los dioses en virtud de la cual un magistrado se entregaba en prenda a los dioses a cuenta del Estado, hasta que se cumpliera lo prometido (votum solvere).
Los votos podían convertirse en tradicionales y podían ser debido solamente a circunstancias excepcionales, como el ver sacrum ofrecido después del desastre de Trasimeno (El ver sacrum consistía en un sacrificio de todas las crías de ganado de cerda, ovino, caprino y bovino nacidas durante la primavera.
El votum podía ser incondicional o condicionado. En el siglo I los votos incondicionados, como el hecho por Augusto en los Juegos Seculares, eran poco frecuentes. Predominaba el voto condicionado o contractual (dabo cum dederis). La corriente contractual que tanto distinguíó a la piedad romana parece que su origen es de época del rey Numa.
Los sacerdotes
En época monárquica el rey era el jefe supremo de la religión estatal, siendo asistido por los sacerdotes. En época republicana se desdoblaron las funciones políticas y religiosas. Su finalidad era evitar la tendencia a volver al restablecimiento de un poder absoluto, siendo encomendada la suprema potestad religiosa a un sacerdote con el título de rex sacrorum o rex secrificulus quien debía renunciar a cualquier ejercicio de magistratura civil. Al final de este período el rex sacrorum es simplemente el sacerdote de Jano y el jefe de la religión nacional es el Pontifex Maximus.
En época imperial el jefe de la religión nacional sigue siendo PontifexMaximus, cargo que los emperadores procuran se le conceda.
Los sacerdotes que al principio tan sólo se reclutaban entre los patricios,estaban organizados en colegios, excepto los flámines. El reclutamiento se realizaba por cooptatio. Solamente las vestales hacían votos de castidad.
Los flamines
Cada uno de ellos está dedicado al servicio de una divinidad. Se dividían en flamines maiores y flamines minores. Los flámines mayores eran el flamen dialis, flamen martialis y el flamen quirinalis, dedicados al culto de Júpiter, Marte, y Quirino respectivamente.
El oficio de flamen dialis, que fue abandonado en los últimos tiempos de la República, fue restablecido nuevamente por Augusto.
El flamen dialis no debía realizar ningún trabajo ni permanecer fuera de su casa ninguna noche; pertenecía al Senado, tenía un lictor y usaba silla curul.
Los pontifices
El numero de pontífices fue primitivamente de tres, cuatro o cinco. Eran los encargados de del cuidado y conservación del puente sagrado llamado Sublicius, de cuya función recibieron el nombre lo pontífices. Además, los pontífices estaban encargados de las prácticas religiosas públicas y privadas. El más importante de ellos, el Pontifex Maximus, que con el tiempo llegó a convertirse en la máxima autoridad religiosa de los romanos, era el que redactaba en calendario, señalaba los días fastos (laborables) y nefastos (festivos). El pontifex maximus controlaba el índice de los dioses indigetes, indigitamenta, en el cual estaban registrados los dioses propiamente romanos. Este índice solía ser revisado y aumentado de cuando en cuando.
Las Vestales
Su número osciló entre las cuatro, seis y siete, según los tiempos. La que dirigía el grupo se llamada gran vestal. Estaban encargadas del culto a la diosa Vesta. Las vestales eran patricias; no debían tener defectos físicos, tenía que tener voto de castidad y estar dedicada al culto de la diosa durante treinta años: los diez primeros para instruirse; los diez siguientes, para ejercer el cargo, y los diez últimos para enseñar a las nuevas vestales. Vivían todas en una casa llamada Atrium Vestae.
Los Salios
Su número era de doce. Estaban encargados del culto a Marte. en el mes de marzo realizaban una danza sagrada, de carácter militar, llamada saltatio que era acompañada de un canto rítmico.
Los Feciales
Su número era de veinte. Tenían encomendada como función las relaciones internacionales. Intervenían en el proceso de la declaración de guerra. Éstos debían comprobar previamente que los culpables eran los enemigos. Igualmente intervenían en la función foedera. El sacerdote fecial a quien se encomendaban las negociaciones, recibía el nombre de pater patratus.
Los Lupercales
Eran dose y pertenecía a las familias patricias de los Quintilios y e los Fabios.
En las Lupercalias recorrían las calles de Roma y daban golpes con tiras de piel de cabrito a cuantos quisieran tener hijos. Era éste un rito mágico con el que pretendían suscitar la fecundidad. Celebraban también otros ritos mágicos para proteger al ganado contra el peligro de los lobos.
El dios Lupercus, a quien servían, se identificó más tarde con el dios griego Pan,
Los Arvales
Su número era de doce y estaban encargados del culto a Ceres.
Los Intérpretes de los Libros Sibilinos
En principio fueron dos (duoviri sacris faciundis); más tarde se aumentó a diez. Sula amplió este colegio a quince miembros.
Su función era interpretar los Libros Sibilinos adquiridos por Tarquinio el Soberbio y procedentes de la sibila de Cumas. Mediante los libros trataban de ver la voluntad de los dioses en los acontecimientos religiosos y decretaban lo que era necesario hacer para proteger a Roma del castigo de los dioses que se anunciaban mediante los prodigia.
Los Arúspices
Eran sacerdotes de inferior categoría. Les estaba encomendada la función de analizar las entrañas de la víctimas ofrecidas en sacrificio y a través de ellas hacer predicciones.
Los Augures
No eran sacerdotes sino expertos oficiales que estaban encargados de la interpretación de los signos celestes.
Al principio, la pertenencia a estos colegios era un derecho reservado a los patricios. Hasta el años 367 a. de n.e. no fueron admitidos los plebeyos en el colegio de los viris sacris faciundis, dereco que consiguieron gracias a la Lex Licinia. En el acceso al colegio de los pontífices y augures no fue permitido a los plebeyos hasta el año 300 a. de n.e., año en que se promulgó la Lex Ogulnia.
El culto al Emperador
Los precedentes que nos ha legado la Historia sobre este fenómeno proceden de Oriente. A partir de Alejandro Magno deificado por el sumo sacerdote del dios Amón en Egipto, se introdujo en el mundo griego el culto a los déspotas. En Roma fue Augusto quien comenzó a fomentar la veneración y no rechazó el título de divus que le tributaban los poetas. Difundió las leyendas que lo entroncaban con Venus. Presentaba a Apolo como su especial protector y a Marte Ultor como el vengador de César.
En Roma no autorizó su veneración directa, pero sí admitía veneración especial a su genius como si fuera el genius de la ciudad.
La utilización que el Estado hace de la religión, en el fondo no se manifiesta, sino un aparato más de la instrumentación del poder.
El culto estatal (James, E.O.) era una continuación de la religión de la granja y del campo.
Tanto el culto estatal como el imperial constituyeron la forma como se organizó el Estado Romano desde Augusto. Es evidente, como se ha dicho antes que la influencia oriental tuvo una actuación decisiva, hasta tal punto que la monarquía militar que inauguró el Imperio, tuvo en este sistema de culto un reforzamiento ideológico claro dentro del cometido político. No hay que descartar las influencias que determinadas prácticas locales tuvieron en la extensión del culto imperial.
El culto imperial no implica sólo el culto al emperador, sino también la multiplicación de diversas formas existentes y su implantación en todo lo político-institucional integrado en el Imperio. Así nos encontramos que todo este fenómeno político-religioso se va a extender a todos los territorios del imperio.
En el fondo Augusto pretendía, a la vez que ganaba sus posiciones en este terreno de la política religioso-social, apoyándose en el resurgir de toda la tradición religiosa de la época republicana, reformar las tendencias del mundo oriental para vincular todo los religioso al jefe político militar que significaba el emperador.
El culto al emperador llega a concentrar en su persona las cuatro virtudes cardinales: Virtus, Clementia, Uistitia et Pietas. Este fenómeno comienza a manifestarse como propiedades inherentes a la figura del emperador; pero esto no significó un proceso rápido, sino que se fue realizando de forma progresiva.
Todo esto se ha podido constatar con la existencia de templos dedicados al emperador en distintas localidades del Imperio, pero cuyas manifestaciones comienzan a tener un carácter colectivo.
Otras de estas manifestaciones podemos observarlas en la identificación que a través del tiempo se va haciendo de las distintas divinidades del panteón romano con determinados emperadores, hecho que conllevó un reforzamiento del carácter universal y,en consecuencia, un apoyo absoluto en su función de jefe del Imperio.
El fenómeno de la divinización del emperador no fue un proceso rápido.
Dentro de la gran multiplicidad de cultos y de dioses, el culto imperial fue un gran resorte de unión tanto para la propia Roma como para Italia y las provincias, de tal forma que constituyó el símbolo de la unión y del sentido de imperio entre todos los habitantes de tan extenso territorio.
En todo ello hay que destacar necesariamente el protagonismo que Augusto dio a su genius, que llega a tener un carácter universal. Este culto, de origen privado, llega a convertirse en culto al emperador viviente.
Todo este proceso fue tal que el lento proceso, alimentado por la estrecha vinculación entre la divinidad y el emperador, acabaría en el hecho de divinizarlo en vida.
INFLUECIAS ETRUSCAS
Las influencias externas que más transformaciones operaron sobre la religión romana fueron las provenientes de los etruscos y de los griegos.
Los etruscos fueron los que enseñaron a los romanos a erigir estatuas a los dioses. La primera estatua de Júpiter hecha en terracota y colocada en el Capitolio, fue obra de un escultor etrusco, Vulca de Veyes (Plinio, H.N. 35,157).
Al asumir los dioses forma humana mediante las estatuas, se pensó en seguida en una morada para ellos. De esta manera el lugar sagrado (fanum), que muchas veces consistía en un bosque sagrado o lucus, adoptó la forma de un santuario o aedes que solía erigirse en el lugar consagrado a la divinidad.
Fueron también los etruscos los que enseñaron a los romanos a construir los templos. A ellos se debió la construcción del templo del Capitolio, consagrado a la triada capitolina: Júpiter, Juno y Minerva, mediante la cual se sustituyó la antigua tríada: Júpiter, Quirino y Marte.
Esta transformación de la tríada se explica por la importancia que tenía la mujer en Etruria. Importancia social superior a la que tenían en las sociedades indoeuropeas.Estas innovaciones debieron realizarse durante el período en que los etruscos gobernaron Roma, al final de la Monarquía.
De los etruscos aprendieron también los romanos el arte de los arúspices. Relacionado con estas innovaciones se encuentra la introducción de Juno de Veyes en el siglo IV a. de n.e.
CONSTACTOS CON LA MITOLOGÍA GRIEGA
Los romanos fueron adoptando de forma progresiva el culto a divinidades griegas: Apolo, Venus de Eryx. Pero la influencia griega fue mucho más honda.
La religión primitiva romana era eminentemente práctica: los romanos no se ocuparon ni de elaborar una cosmogonía, ni una mitología, ni una teología. Esta laguna teórica la llenaron los romanos apropiándose de los mitos griegos al realizar una labor de identificación entre sus divinidades nacionales y la de los griegos. Este proceso asimilatorio comenzó en el siglo VI por mediación de los etruscos y se acentuó durante la República al estrecharse progresivamente los lazos culturales directos entre latinos y griegos. La base que sirvió a los romanos de apoyo para realizar esta asimilación no fue arbitraria, ya que romanos y griegos tuvieron un pasado común indoeuropeo, como queda manifiesto por el nombre de Júpiter con las variantes onomásticas de Zeus Pater y Dius Pitar de los indúes.
A lo largo del tiempo que corre entre el siglo VI a. de n.e. y el siglo III a. de n.e., se creó el Olimpo greco-romano, como resultado del proceso de identificación de las divinidades romanas con las griegas. Este Olimpo contenía las doce principales divinidades. De todas ellas sólo Apolo fue en Roma una divinidad enteramente nueva.
La influencia griega no sólo se limitó al campo de la mitología, sino que también alcanzó a la liturgia, según se ha visto al tratar de los ritos.
OTROS CULTO ORIENTALES
Los aparatos ideológicos del Estado se fundamentaban en dos elementos base: la ciudad y la familia. Este fenómeno bipartito dejaba fuera cualquier elemento que no quedara encuadrado dentro de esta estructura oficial. Así, los extranjeros no gozaban de la ciudadanía romana y, por tanto, quedaban excluidos.
En el caso de las comunidades tribales, como se dijo al principio de este trabajo, se intenta que los jefes de las tribus detenten el título de princeps familiae.
En otros casos se intentará dar a las divinidades sincretizadas el carácter de augusteas o bien se asocian al numen del Emperador. Como ejemplo de este fenómeno tenemos el caso de la diosa Nemesis. Para aceptarla se la liga al culto imperial (Testimonio de este divinidad tenemos recogido en las inscripciones de la Ermita de san Sebastíán en Adra).
De todos modos, la introducción de todas estas divinidades suponían un trastorno interno en el funcionamiento del aparato ideológico estatal y religioso que podía perjudicar la finalidad rectora de toda una tradición de comunidad religiosa y política.
La victoria cartaginesa de Trasimeno supuso la caída de una serie de valores de tal forma que el desencanto se apoderó de la mentalidad religiosas imperante.
El caso de las Bacanales puede traerse a colación en el sentido de que suponían un nuevo carisma frente a una sociedad en crisis.
Después de la victoria romana de Flaminio intentó introducir nuevas formas religiosas que no tuvieran aceptación por parte del Estado.
Pero frente a la irreversible situación expansiva de Roma en todo el Mediterráneo, tanto oriental como occidental, se produce también el irreversible fenómeno de la adopción de nuevos ritos y divinidades.
La aparición del Círculo de los Escipiones tendrá parte decisiva en estas adquisiciones. Frene a ello el estado tendrá parte decisiva en estas adquisiciones. Frente a ello, El Estado trata de resolver el problema mediante el sistema de los sincretismos religiosos, siendo Augusto quien consigue una plena unidad religiosa y política. Se ha dicho que el Ara Pacis ha sido la mejor representación de la ideología religiosa imperante.
Pero los problemas no estaban resueltos en este terreno. El primero de ellos es la vinculación de los actos religiosos a determinadas clases sociales, sobre todo a aquel elemento social que estaba ligado a la comunidad bien por la civitas bien por pertenecer a una gens o familia.
El segundo problema es la falta de contenido ético capaz de satisfacer a los diferentes estamentos de la sociedad romana en todo el Imperio. En último término tenemos el encuentro que se produce con otras nacientes religiones, como la cristiana de carácter universal, o la judía, con carácter nacionalista.
Esta brecha o falta de contenido trató de resolverse desde la época de los Severos mediante una profundización de la divinización imperial, ya que se pretendía convertir y dar al imperio un carácter totalitario, a tono con la ideología oriental .
La búsqueda de la unidad religiosa a través del Sol será un proyecto religioso ideado por Aureliano, dándose el mismo el nombre de deus et dominus.
Esta especulación no podía tener éxito porque adolecía de falta de penetración en las diferentes capas sociales que se encuentran a su vez con el impacto de unas religiones mistéricas con más contenido religioso que las estatales.
No obstante los cultos mistéricos en los sus elementos mistéricos y orgiásticos jugaban un amplio papel encontrarán su limitación en los imperativos impuestos por las pequeñas zonas en que se desarrollan, añadiéndose a esto lo complejo de sus ritos no haciéndolos asequibles a las masas sino tan solo a los iniciados. Pero a la vista de los hechos y el problema que constituía el acceso a la mayoría de estos ritos, éstos se irán simplificando de forma que adquieran un carácter más generalizado. Este fenómeno se manifiesta con los cultos de Isis, Attis y Mitra.
En un principio estos cultos no significaban una oposición frente a los aparatos del Estado, sino que más bien sirvieron para aglutinar a todas aquellas masas que, por no pertenecer a familias, gens o poseer la civitas, se encontraban fuera de la religión estatal.
Todo esto abocó, debido a causas socio-económicas principalmente, en un cambio ideológico que se irá infiltrando paulatinamente en el Imperio.
Por todo ello el culto al emperador comienza a perder fuerza ante las innovaciones que se adaptaban mejor a las nuevas circunstancias temporales. Como veremos más adelante, será el cristianismo quien tendrá un papel decisivo en la evolución social y, sobre todo, en el terreno estrictamente religioso, creando un nuevo orden de cosas hasta desembocar en nuevas formas de gobierno y cambios radicales en la ideología estatal.
El culto de Isis
El culto de Isis tenía como base el mito de Osiris que simbolizaba poéticamente las condiciones especiales que tiene la vegetación en Egipto. He aquí una de las versiones del mito: Geb y Nat tuvieron dos hijos llamados Osiris y Set, y dos hijas llamadas Isis y Neftis. Isis era esposa de Osiris, mientras que Neftis atendía a Set. Osiris gobernaba el mundo como un monarca bondadoso, pero Set adoptó frente a él una actitud hostil y logró asesinarlo a pesar de la protección de Isis, engañándolo para que se dejara encerrar en un sarcófago. Luego Set con sus ayudantes lo arrojaron al Nilo. Isis abatida por la tristeza sin embargo no descansó hasta encontrar a su esposo muerto. En unión con Neftis pronunció una lamentación con virtudes mágicas sobre el cadáver. Esto y las atenciones prodigadas al cuerpo mutilado por Anubis, y las dos hermanas, lograron devolverlo a la vida,
Entre tanto Isis concibió a su hijo Horus del difunto Osiris. Set logró de nuevo apoderarse de Osiris y lo descuartizó en catorce trozos, que Isis enterró conforme los iba encontrando.
Horus fue guardado en la región pantanosa del Delta y cuando alcanzó la edad viril, Isis lo llevó ante los dioses. Se celebró un juicio en el que Tot defendió a Osiris y Horus. Set fue condenado. Horus fue reconocido heredero y Osiris no regresó a la tierra, sino que fue nombrado señor del mundo inferior y juez supremo de los muertos. Osiris, pues, representa al rey bondadoso. Isis a la amante esposa. Neftis, a la hermana fiel. Horus al hijo vengador de la injusticia. Set, al hermano envidioso. Anubis y Tot, a los amigos que socorren en el desamparo.
Además, la dramatización del dolor y de la resurrección inspiró al pueblo la esperanza de una vida bienaventurada más allá de la tumba.
Según algunos egiptólogos la forma mistérica del culto de Isis y Osiris, tuvo lugar en una época avanzada, cuando entraron en contacto con el mundo griego, en época helenística.
El misterio del culto consistía en una interpretación más profunda del mito y en una serie de ceremonias que se iban recibiendo gradualmente y que se mantenían secretas para los no iniciados.
En los misterios de Isis había tres grados. Los grados segundo y tercero nos son desconocidos. El grado primero aparece insinuado en la Metamorfosis de Apuleyo. Parece ser que consistía en la anticipación del viaje al trasmundo, sugerida por medios sugestivos-hipnóticos.
De las excavaciones del Iseum de Pompeya, se deduce que este culto se introduce allí en el siglo II a. de n.e. El Senado tomó enérgicas medidas para que el culto no fuera introducido en Roma.
Particularmente Augusto y Tiberio que estuvieron empeñados en la revitalización del culto oficial y tradicional de Roma, se mostraron hostiles para con los devotos de Isis, a quienes, por otra parte, consideraban partidarios de Cleopatra.
A partir de Calígula, el culto de Isis empezó a florecer en todo el imperio. En el Campo de Marte se edificaron un Iseum y un Terapeum.
Durante el reinado de Caracalla se construyó otro Iseum en el Quirinal.
Junto con el culto de Isis se introdujo el culto a Serapis,divinidad promovida por Ptolomeo I Soter, elaborado basándose en Osiris y en el buey Apis.
El culto a Cibeles y Attis
Este culto fue introducido en Roma en el año 204 a. de n.e., por disposición oficial del Senado, previa consulta a los Libros Sibilinos durante la grave crisis de la Segunda Guerra Púnica.
Mito de Cibeles: Una enorme roca dominando Agdo, en Frigia, adoptó la forma de una gran Madre. Dormida, Zeus quiso hacerle el amor, pero a diosa se resistió luchando con Zeus, quien le dejó caer el semen durante la lucha.
De la roca nació un monstruo bisexual. Los dioses trataron de domesticarlo. Líber o Baco mezcló vino en el agua de la fuente en la que el monstruo llamado Addistis solía beber. Cuando éste, como consecuencia del vino, cayó en un profundo sueño, Baco le ató sus partes viriles a un árbol. al despertarse, el monstruo se arrancó las partes viriles de cuya sangre brotó un granado o ul almendro, que fructificó a su debido tiempo. Nana, hija del río Sangario, comió de sus frutos y quedó embarazada. Cuidada por Cibeles, dio a luz al niño Attis. su abuelo lo expuso pero fue criado por una cabra. El niño se hizo mayor y fue pastor.
Cibeles, la madre de los dioses, se enamoró de él, y lo hizo su favorito con la condición de que únicamente aceptara sus favores. Pero Attis se dejó seducir por una ninfa, por lo que Cibeles se vengó volviéndolo loco. Bajo el efecto de la locura, Attis se emasculó bajo un árbol, a las orillas del río Gallo. De su sangre brotó una fuente de cuatro bocas.
Según unas fuentes, Attis se transformó en pino, según otras, murió. Pero la diosa sintió compasión y pidió a Jípiter que lo resucitara.
Según una tradición, no revivió por completo; sólo movía su dedo meñique y crecían sus cabellos.
Según otra versión, Attis dormía durante el invierno y se despertaba durante el verano.
Evidentemente este tipo se encuentra relacionado relacionado con los ciclos de la naturaleza.
Las fiestas en honor de Cibeles y Attis se celebraban del 15 al 18 de marzo. durante esos días se iban reviviendo las diversas partes del mito.
En abril se celebraban los juegos megalenses en honor de Cibeles solamente ya que el día 24 de abril era el aniversario de la introducción del culto en Roma el año -204.
Las fiestas de Attis, en los lugares más alejados del santuario terminaron por adoptar la forma mistérica de ritos de iniciación.
Una de los formas más impresionantes del culto a Cibeles y Attis era el taurobolio, a veces llamado también criobolio.
En Roma se celebraba todavía por lo menos entre el -295 y el 390 de n. e. Consistía en que el sumo sacerdote, revestidos de los ornamentos sagrados era metido en un hoyo tapado con una especie de parrilla de madera sobre la que se colocaba el toro sacrificado, cuya sangre al desparramarse, caía sobre el sacerdote. Éste sale después con un aspecto horrible y se manifiesta al pueblo que lo adora.
Quizá esta ceremonia expresaba una purificación espiritual.
El culto de Mitra
El mito. Después de la creación del mundo, Saturno o Cronos entregó sus poderes a Júpiter, identificado con el dios iranio Ahura Mazda. Este dios de la luz que representaba la vida y el bien, tiene entablado un combate eterno con el poder de las tinieblas que representa el mal y la muerte. Mitra es el fiel auxiliar de Ahura Mazda. Había nacido de una roca, símbolo de la bóveda celeste, provisto de arco, aljaba y puñal.
La hazaña más famosa de Mitra fue el sacrificio del toro. Primeramente el dios cazó al toro que pastaba tranquilamente en las praderas. Después de mucho luchar y de dominar a la bestia, la llevó triunfalmente sobre sus hombros a una gruta, en la que sacrificó al toro contra su voluntad por orden del dios supremo. De la sangre del animal agonizante brotó una nueva vegetación en forma de espiga de trigo. Mitra concluyo un acuerdo con el dios Sol, quien, al parecer, le había dado la orden de parte de Júpiter. (Ahura Mazda) de matar al toro. en un banquete sagrado ambos comen la carne del toro y beben su sangre.
Al final de su vida terrena, Mitra asciende al cielo junto con el Sol en una carroza.
Doctrina y culto
Solo del mitraismo, entre los cultos mistéricos orientales, se conoce la doctrina.
El dios era concebido como el defensor de la justicia y guía victorioso.
El nuevo Mystes o iniciado nacía al culto de un niño desnudo después de haber superado numerosas pruebas. Tenían un rito de purificación con perdón e los pecados. Los grados de iniciación eran siete: los tres primeros eran diversos grados de los aspirantes; a partir del cuarto se formaba parte como miembro de pleno derecho. Los iniciados del grado más alto son los representantes del dios en la tierra.
Celebraron procesiones, en algunas de las cuales participaba el toro que había de ser sacrificado, no sólo para ofrecerlo al dios sino también para recordar sus gloriosas hazañas. Después se celebraba un banquete sagrado. Debe tenerse en cuenta que la sangre y carne del toro se consideraba como semilla de la eternidad. A veces, en lugar de la carne y sangre del toro, comían como sustituto pan y vino. Este culto no admitía a las mujeres entre sus adeptos.
Introducción en Roma
Plutarco nos informa de que los romanos establecieron contacto con el mitraísmo por medio de los piratas cilicios, asentados en Italia después de su derrota a manos de Pompeyo el Grande.
En el siglo I a. de n. e. no fue admitido oficialmente por el Senado, por lo que no pudo entrar en Roma. Fue favorecido por los sucesores de Augusto y Tiberio. Nerón lo fomentó. en el siglo II de n. e. La imagen de Mitra aparece en todas las provincias del Imperio, cuyo culto fue divulgado principalmente por los soldados y los comerciantes. durante este mismo siglo llegó a penetrar en el palacio imperial del Palatino.
EL CRISTIANISMO
El cristianismo entró poco después de su nacimiento en contacto con el mundo romano. San Pedro y san Pablo ejercieron una amplia labor de difusión del cristianismo en el mismo corazón de Roma. Este nuevo movimiento religioso aportaba importante novedades que lo distinguía de la religión romana. a) El concepto de sobrenaturalidad: el romao no creía que la fuerza numinosa fuera de orden distinto al natural. Esto explica que pudieran aceptar un cierto parentesco natural de algunos hombres con la divinidad. b) El espiritualismo cristiano restaba importancia a la letra de las leyes, mientras que la religión romana era altamente formalista. c) El cristianismo presentaba un carácter universal, mientras que la religión romana, a pesar de su aperturismo, no tenía más aspiraciones que las del imperio romano. d) El cristianismo tenía una fundamentación histórica, mientras que la religión romana, bao la influencia griega, adoptó una fundamentación mítica. e) La religión romana no consideraba el individuo, sino a la colectividad, por lo que ni desarrolló la mística ni la ética individual; mientras que en el cristianismo, el individuo reviste una particular importancia. f) A los romanos les faltaba igualmente el concepto de la inmortalidad. Más exacto, tenían fe en cierta inmortalidad de ultratumba, pero se trataba de una inmortalidad familiar. La inmortalidad personal se fue abriendo camino en el último siglo dela República, pero se la considera privilegio de los grandes personajes. El cristianismo aportará el mensaje de inmortalidad individual. g) Al politeísmo romano opuso el cristianismo el más estricto monoteísmo.
La lucha entre ambas religiones se prolongó durante cinco siglos. El golpe definitivo fue asestado a la religión romana por Teodosio, quien ordenó la clausura de los templos, prohibió los sacrificios públicos así como los cultos domésticos en honor de los lares (manes), penates y los genios.
Sin embargo la religión romana no desapareció sin dejar huella e el cristianismo. He aquí una serie de vestigios romanos en la religión cristiana: 1) El obispo de Roma adoptó el título e Pontifex Maximus. 2) El cristianismo adoptó gran cantidad de términos de la religión romana: religio, pietas, sanctus, sacramentum etc. 3) El cristianismo asumió algunas festividades romanas:los Lupercalias influyeron en la fiesta de la purificación de la Virgen; los Ambarvalia, en las rogativas por los campos, etc. 4) El culto a los muertos adoptó rasgos de las costumbres romanas; empleo de flores y otros detalles. 5) la estructura de las plegarias.
Dentro de todo este cambio profundo que produce la religión cristiana en la estructura socio-política del imperio romano, conviene hacer además unas cuantas precisiones. y matizaciones en lo que concierne a otros movimientos ideológicos que intentaron ser la alternativa dentro de lo que se puede considerar como aparatos ideológicos del Estado romano.
Puede observarse una gradual decadencia del sistema esclavista que corre paralela a la paulatina pérdida de poder real del pater familias en la sociedad romana.Tanto esta debilidad familiar como la falta de contenidos éticos de los ritos romanos van a producir una decadencia de la ciudad que pretendía seguir siendo el eje central de la estructura del Imperio.
En otro terreno de cosas, el cambio que se produce en el sistema de producción provoca la hegemonía del campo sobre la civitas.
Tanto la crisis de la familia como la civitas y los cambios en los sistemas de producción van a incidir de forma directa y decisiva sobre la propia influencia del Emperador o poder imperial.
Ante esta nueva situación de cosas. el Estado necesita buscar las respectivas alternativas tanto en lo que a aparatos ideológico se refiere como a los instrumentos religiosos que lo coadyuvan.
Si la familia se desmorona y los lazos religiosos que la unían ya no surtían los efectos previstos en favor de una estabilidad ciudadana que, a su vez, incidía de forma directa en el control de todo el sistema socio-político, era necesario una transformación gradual que sirviera para la representación y reproducción de las nuevas formas socio-económicas que estaban surgiendo que, en definitiva, permitirían la continuidad del proceso histórico. En este terreno las cosas, es necesario considerar que el movimiento filosófico dirigido por Séneca se iba a encarrilar hacia el fortalecimiento del sistema vigente, como alternativa de continuidad.
Si tenemos en cuenta el carácter universal que inspiraba la filosofía estoica, ésta llega a considerarse como perfectamente entroncada, dentro de la cosmópolis, con la concepción universal del Imperio.
Si tenemos en cuenta que el estoicismo que protagoniza en estos momentos Séneca, defiende las tres unidades-base que se encontraban en crisis: familia, civitas e Imperio, la nueva concepción venía a salvar de momento la situación.
Para Séneca, la familia es un Estado en miniatura. A tal punto llegó el sentido práctico de la nueva doctrina que, en época de los Antoninos, se convierte en la religión oficial del Imperio.
El Emperador era un orbis terrarum, y Roma la civitas por excelencia a la que hay que imitar. Esto se unía al supuesto de que todos los individuos practicaban los normas predicadas por Séneca.
El estoicismo estaba desprovisto de expresión y por tanto su capacidad quedó limitada. Tan sólo sirvió para cumplimentar el culto oficial y a determinadas capas de la sociedad: no tenía un carácter universal.
Era necesario un sistema que recogiera un carácter universal y un contenido ético-moral.
El culto al Emperador tenía un carácter universal que tropezaba con los cultos provinciales y, aunque intentó sincretizarlos, fracasó en muchos de sus intentos.
A pesar de los intentos de simbiosis, el estoicismo no pudo llegar más que a determinados niveles de individuos, por lo que la mayoría de los elementos humanos de la plebe romana quedaba fuera de estos esquemas religiosos. En el terreno de los esclavos tampoco surtió el efecto más mínimo, ya que se vieron inclinados a buscar unas creencias más acordes con su propio estado social. Cuando en el colonato llegan a confundirse los ciudadanos libres y los esclavos, la situación se complica aún más.
El Edicto de Caracalla proclamando a todos los individuos del Imperio ciudadanos romanos, tampoco resolvió la situación. Si los aparatos ideológicos del Estado no corrían paralelos a los religiosos, no se podía consolidar esta nueva situación.
En estas formas aparece el cristianismo como método de salvación de todos los males. Los intentos de ligar a la familia en su sentido primitivo, fracasaba precisamente por la falta de un contenido ético-moral. El estoicismo presenta una búsqueda de libertad interior, simplicidad de corazón, ayuda mutua, misericordia, etc., como rasgos más destacados.
Pero frente a la religión oficial, el pueblo busca sus propios dioses asequibles a su forma de vida y necesidades humanas y éticas.
De esta forma se llega a la extinción de un sistema oficial que no supo mantener sus aparatos ideológicos por falta de adecuación a la realidad que se necesitaba.
La alta sociedad había pedido su influencia en las masas, en el terreno religioso y filosófico dado que tanto el estoicismo como el neoplatonismo van a protagonizar unos sistemas no accesibles a la mayoría de la población.
En este estado de cosas se presenta el cristianismo aportando lo que en aquellos momentos de la historia necesitaba: una religión de carácter universal y una doctrina de pleno sentido ético-moral. Esta fue la clave de su triunfo como se ha visto en la anterior exposición de sus sistemas frente a todos los que por entonces se conocían en todo el Imperio.
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Con todo cariño y añoranza, dedico este trabajo de investigación, a mis colegas de promoción 1966-1971Mercedes Píriz Navarro, Antonio García Úbeda, Encarnita Rodríguez Cerrillo, José Palacios Royán, Dorita Calero Amor, Juan Ruiz Muñoz, Puri Jiménez Serrano, Rodolfo García Álvarez, Lourdes Olmedo Rojas, Cándido Santos Pérez, Mª Dolores Rincón González, Fco. Javier Gallardo Galera, M. Begoña Lasarte Uzquiano, Enrique Díaz de Guereño, Salvadora Chica Giménez, Jesús Vázquez González, Ana María Medina Marín, Emilio Aguilera Moreno, Mari Carmen Arias Abellán, Aurelio Pérez Jiménez, Encarnita Roca Ruiz, José Lozano Sánchez, Ana María Perales Alcalá, Juan J. Torres Ruiz, Mari Carmen Ros González, Mª Carmen Quesada Montoro, Maria Victoria Quirós Parra, Mª Luisa Picklesimer Pardo, Manuel Montoro Martínez, Juanita Ceres Frías, Luis García Moreno, José Antonio Sánchez Marín.
Figura 1.-
Figura 2,-
Plano (sin autor conocido) sobre los acuíferos comprendidos entre el término municipal de Lentegí (Guardahamas) y Almuñécar. Pensamos que el acuífero del acueducto tiene su origen desde las cercanías de Otívar, tal vez por encima, aunque ahora contamos como punto de referencia el Peñón Rodado por debajo de Otívar. Cuestión aún pendiente de confirmar. Nada seguro. Falta exploración del terreno.
Figura 3.-
Plano comarcal de Almuñécar, con los puntos claves hasta ahora bien definidos
Dibujo-plano de Carlos Fernández Casado
Figura 4.-
Plano levantado por el Dr. Ingeniero de Caminos, Puertos y Canales D. Carlos Fernández Casado
Figura 5.- Fotoplanimétrica
En esta foto aérea se perfila la trayectoria del río Verde, con los puntos de Cázulas y Otívar.
Figura 6.-
Localización de sectores de Cázulas y Otívar.
Figura 6.- Fotoplanimétrica
En esta foto se observa la Poza de Cázulas y el recorrido de río Verde.
Figura 7.- Fotoplanimétrica
Esta vista nos muestra la barriada de Las Peñuelas y un amplio tramo de río Verde y río Seco en dirección a Almuñécar, señalándose también el inicio que hoy se conoce del acueducto romano en la vertiente de río Seco, abarcando los seis puentes que comprende su trayectoria en esta zona.
Figura 8.- Foto aérea de la zona más poblada arqueológicamente.
Vista general del casco urbano de la ciudad de Almuñécar.
Punto donde se corta el puente romano———- X
Figura 9.- Fotoplanimétrica
El signo X indica el punto donde la carretera corta el acueducto dejándolo enterrado. Desde ese lugar hasta el Barrio de San Sebastián hay más de cien metros.
Iniciamos un preámbulo histórico del pensamiento antiguo sobre el Agua en el mundo grecorromano
Texto deMarco Lucio Vitruvio.–
«Sobre los modos de conducir el agua (Vitruvio VII)».
«De tres maneras se puede conducir el agua: por zanjas mediante obras de albañilería, por cañerías de barro, o por tuberías de plomo. He aquí las reglas que se han de seguir en cada caso.
Si la conducción se hiciere por zanjas o canales, las obras de albañilería deben ser lo más sólidas posible y con una pendiente de a lo menos un cuarto de pulgada por cada cien pies de longitud, siendo además necesario que la conducción esté además cubierta con bóveda, a fin de que el sol no toque de ningún modo el agua. cuando ésta llegue a los muros de la ciudad, será preciso construir un depósito y, unido a él, otro con no menos de tres arcas de agua. En el depósito se instalarán tres tubos que distribuirán el agua con uniformidad en comunicación con el anterior de las cambijas (arca de agua elevada sobre las cañerías que la conducen), alimentadas por estos canales, y que están dispuestas de tal manera que cuando haya mucha agua, la cambija central recibirá la que sobre en las otras dos y la enviará por las cañerías a todos los lavaderos y a todos los surtidores. El agua de una de las dos cambijas irá a parar a los baños públicos, de los que la ciudad obtendrá una renta anual. El de la tercera, se destinará a las casas particulares, pero de modo que no falte para el público el agua necesaria, evitándose que pueda ser desviada de su curso, ya que irá directamente por acueductos especiales. He aquí la razón que me mueve a prescribir esta distribución: es para que los particulares a quienes se les haya concedido agua para sus casas, queden sometidos al pago de una cantidad a los recaudadores de impuestos. Si, por el contrario, hubiese que salvar montes entre la toma del agua y la ciudad, se procederá de este modo: se horadará el monte para hacer pasar el agua conservando siempre la pendiente necesaria, como se ha dicho antes, y si el suelo fuese de peñas o de toba, se abrirá sobre ello el acueducto; pero si el suelo fuese terroso o arenoso, se construirá en la excavación una galería cubierta con bóveda y por ella se hará pasar el agua, abriendo pozos espaciados uno de otro ciento veinticinco pies (29,6 cm)
Si se hubiera de conducir el agua por tuberías de plomo, ante todo se hará un depósito próximo al nacimiento de la fuente, y luego, a proporción de la cantidad de agua, se determinará la luz de los tubos; desde ese depósito se irán tendiendo los tubos hasta aquel otro que esté a la entrada de la ciudad. Estos tubos habrán de tener una longitud no menor de diez pies cada uno, y si fuese de cien, su peso será de 1200 libras cada uno; si fueran de ochenta, tendrán su peso de 960 libras; si de cincuenta, 600 libras; si de cuarenta, 480 libras; si de treinta, 360 libras; si de veinte, 240; si de quince, 180; si de diez, 120; si de ocho, 100 libras, y si de cinco, 60 libras. Adviértase que esos conductos toman su denominación de la anchura de las planchas, es decir, según los dedos que tenían de planchas de que están hechos antes de haber siso curvadas. Así, por ejemplo, si la plancha era de 50 dedos cuando de ella se hizo un tubo, éste se llamará de cincuenta, y así sucesivamente. El acueducto que se hace mediante conductos de plomo, se regulará de este modo: Si desde el manantial hasta la ciudad hubiera una pendiente no interrumpida por altos montes que pudieran constituir un obstáculo, se rellenará con obras de albañilería el desnivel de los valles interpuestos, observando para las pendientes las reglas dadas para la construcción de los acueductos; pero si se tropezara con altas montañas, será preciso que la conducción de la tubería se haga rodeando el monte, siempre que este rodeo no resulte demasiado largo. Si se interpusieran valles extensos, se dirigirá por ellos el curso de la tubería, siguiendo la ladera del monte, y a alguna distancia del fondo del valle, se apoyarán los tubos sobre obra de albañilería no muy elevadas, sino solamente lo que fuera necesario para que el agua, después de haber atravesado todo el valle, pueda subir del otro lado hasta alcanzar la ladera; esta obra formará lo que los griegos llaman koilios,y nosotros «vientre».
Cuando se hubiera llegado al lado opuesto, los tubos, a causa de la longitud de ese vientre, forzarán el agua aprisionada a subir suavemente a la cima de la rampa. si no se hiciera en los valles este vientre, ni hubiese una construcción a nivel, se formaría un codo brusco y el agua reventaría y desharía las junturas de los tubos. Además, en este espacio llamado vientre, se han de hacer respiraderos por los que pueda darse salida al aire comprimido en la tubería.
De este modo los que conducen el agua por tuberías de plomo,siguiendo estas reglas, podrán llevar a cabo muy bien esta conducción, tanto en curso recto como por rodeos, subiendo o bajando laderas. También será muy conveniente cuando se halla una pendiente razonable desde las fuentes hasta las murallas de la ciudad, abrir unos registros distantes unos de otros unos cuatro mil pies, a fin de que, si se produjera una avería en cualquier parte de la conducción, no haya necesidad de revisar toda la tubería y se puede con facilidad encontrar el sitio en que se haya producido; pero esos registros no se deben hacer ni en los declives ni en la sección que hemos llamado vientre, si en las pendientes en donde el agua forzosamente tiene que volver a subir, ni en lo hondo de los valles, sino allí donde la tubería se apoye sobre un nivel igual seguido durante un largo tramo.
Pero si se quisiera gastar menos en la conducción del agua, se procederá de este modo: se harían tubos de barro cuyo grosor no sea menor de dos dedos y de suerte que uno de los extremos sea más estrecho con el fin de que pueda encajarse dentro del otro. Las junturas se ha de cerrar con cal diluida en aceite; y en los sitios donde bajan los tubos para hacer el llano del vientre, en el lugar mismo donde se forma el codo, se debe poner una piedra roja que estará perforada para poder recibir tanto el último tubo que baja, como el primero de los que deben ir a nivel, para formar el vientre; y del mismo modo deben ser introducidos en los orificios de otra piedra roja, tanto el último tubo del vientre como el primero de la cuesta por donde la tubería vuelve a subir.
Regulándose la conducción y la pendiente del agua, tanto en los declives como en los llanos y en las cuestas no habrá que temer que la violencia del agua haga reventar la tubería; porque, en efecto, suelen producirse en los acueductos unas tan violentas corrientes de aire, que hasta rompen las mismas piedras si previamente no se ha tenido cuidado de dar entrada la primera vez al agua poco a poco y no se han asegurado los codos y recodos con ligaduras o con lastre de arena. Para todo lo demás se procede como en tubos de plomo.
Además, cuando se hace pasar por primera vez el agua de las fuentes por los tubos, será preciso echar en ellos ceniza muy fina, para tapar con ellas algunas junturas que quizá no hubieran quedado bien obturadas.
Ahora bien, las tuberías de barro tienen las siguientes ventajas: primera, en cuanto al trabajo, porque, si ocurre algún desperfecto, cualquiera puede repararlo; y segunda, porque el agua resulta mucho más sana conducida por cañerías de barro que por tuberías de plomo. En efecto, el paso del agua por el plomo tiene el inconveniente de que de éste sale al albayalde, del que se dice que es nocivo para los cuerpos de los hombres; y así como lo que con el plomo se forma es dañino, no cabe duda de que él lo será también. Podríamos aducir el ejemplo de los plomeros, los cuales tienen siempre la tez pálida, debido a que, al soplar para licuar el plomo, el vapor que de él se desprende, al penetrar en las articulaciones de los cuerpos, las va consumiendo de día en día y extrae de ellas todo el vigor de la sangre. Por tanto, parece que no deben conducirse con tuberías de plomo las aguas si se quiere que éstas sean sanas.
Y por otra parte, que es mejor el sabor pasando por tuberías de barro puede colegirse de la vida ordinaria: porque todos, aunque tengan bien sus mesas provistas de vajilla de plata, sin embargo, adoptan vajillas de barro para beber agua, porque tiene en ellas mejor sabor». (Marco Lucio Vitruvio. Los diez libros de Arquitectura. Libro VII, capit. sobre el uso del agua. Tradución de Agustín Blánquez, Barcelona, 1970).
CARACTERÍSTICAS DEL TRAZADO DEL ACUEDUCTO DE SEXS
A partir del año -206, tras la batalla de Ilipa, como se ha dicho ya, y ante la perspectiva de levantar una explotación de las industrias que los fenicios había montado en este enclave desde tiempos atrás, los romanos se plantean llevar a cabo el desarrollo a gran escala de una macro-industria de salazones de pescado. Para ello inician un estudio del terreno viendo la posibilidad de proporcionar la suficiente cantidad de agua de calidad para llevarla a este fin, además de los servicios domésticos, públicos y privados. Según Vitruvio, el agua debía reunir unas condiciones adecuadas para dar un óptimo punto de calidad a la industria fundamentalmente. Del tiempo de los fenicios, tenemos datos de que su sitio de emplazamiento más probable fuera el conjunto de colinas situadas en el entorno del actual IES Antigua Sexi. La razón se debe a que el barrando del Noi, que proporciona, y antes más, el agua suficiente para las necesidades domésticas y las salazones que desde antaño se venían trabajando por todo este espacio de campo. La verdad es que no se ha localizado ni una sola pileta de salazones en este lugar. Tampoco en el casco urbana actual de la ciudad. Pero sí sabemos que probablemente este manantial del Puente del Noi disponía de un agua de alta calidad, ya que manaba de una mina abierta para este fin, aparte de las aguas de lluvia que anualmente se produjeran. Son aguas que manan de un terreno de roca silícea, idóneas para la industria y el uso doméstico.
Y los romanos llegaron a hacer algo similar. Puesto que el agua de mar se encontraba rodeando el espacio que ellos ocuparon para el montaje de su industria y edificaciones auxiliares, amén de los edificios públicos, se tuvieron que remontar los ingenieros romanos bastante adentro del gran estero marino de río Verde para poder encontrar el agua que ellos necesitaban para el montaje de tal industria. Vitruvio decía (Libro VII, su obra) que el agua debía evitar las malas tierras porque daban agua de mala calidad, y expresa la forma que los técnicos debían utilizar para conseguir que fuera lo más adecuada posible para esa industria y para las necesidades públicas. Por los indicios del trazado del acueducto, se puede llegar a la conclusión de que los ingenieros se tuvieron que remontar río Verde arriba hasta encontrar el agua apropiada a sus necesidades. Modernamente se sabe que el agua del mar perturbaba y mucho la consecución de agua de calidad. En la ciudad de Jete, el agua que se usa es bastante dura, lo que indica que la cal que lleva en su estructura, la hace inservible para los fines que se pretendían, según dice el propio Vitruvio. Y hete aquí que para buscar agua de esas cualidades han tenido que remontarse, por lo pronto y según nuestras observaciones, hasta la localidad de Otívar de entrada. Y probablemente, con las características exigidas, haya que seguir buscando hasta por encima de Otívar, lugar donde se empieza a encontrar agua de esa calidad. El canal último descubierto se encuentra a unos doscientos metros, río Verde arriba. Y ese canal se encuentra, como ha quedado dicho, sobre el mismo lecho del río. Pero pensamos que, al no haberse hecho ninguna prueba de la calidad del agua que discurre por su interior, el agua que ya podemos contemplar es la que abastecía. en principio, las localidades de Jete, toda la parte izquierda río abajo, hasta que el canal sale a superficie para regular la pendiente de desnivel entre los puntos claves de cotas muy marcadas por las diferencias del alturas. Pero es a partir de Jete cuando empiezan a aparecer los canales subterráneos a cierta profundidad, y esto se ve en uno de los planos que se tienen de ciertas proporciones y profundidad. Se sabe que la pendiente que debe mantener el canal en todo su trazado, según los desniveles, es de dos pulgadas y media cada 41 m. Con ello se evita que la velocidad y la cantidad de agua puedan hacer reventar por presión la cubierta del canal. Para evitar eso, además, es preciso construir unos registros para regular la presión del aire que, evidentemente, se acumula en todo el trayecto de la conducción. Y además se usaban tales registros para poder acceder y realizar la limpieza de las arenas acumuladas por el arrastre del agua, ya que ésta pasaba al canal filtrándose desde el mismo río, razón por la que el trazado del citado canal discurre siempre por el lecho que más agua filtrada puede recoger desde la superficie del río. Como ha quedado dicho al principio, el agua del río que se filtraba, iba pasando por las zonas permeables del canal a través de las rendijas que tiene su cubierta que funcionaba como si fuera un filtro. Y por esas rendijas no sólo entraba agua sino también arena, tierra y elementos vegetales, capaces de colarse a través de esas rendijas. Y por ello había que limpiar el canal sacando los elementos posados sobre puntos de los respiraderos fáciles de limpiar, porque daban al spiramen por donde una persona podía extraer la tierra y arena que se posaba en esos espacios adrede hechos para ese fin; y con ello se evitaba que quedara obstruido por la acumulación de los elementos residuales (arena, limo, vegetales y otros elementos). De esa forma se evitaba que el canal pudiera llegar a obstruirse. Con este fin, en la mayoría de los canales, en superficie o encima de los puentes arqueados, se construían respiraderos a una distancia aproximada de unos cien metros.
El problema más serio que se planteaba a los ingenieros romanos era el trazado de debían elegir cuando se encontraban con una vaguada, la salvaban, o tenían que dar un largo rodeo canalizado para superar largas distancias. Este problema generalmente se resolvía mediante la construcción de canales haciendo minas que atravesaran una montaña (como ocurre el Almuñécar, en Venta Luciano). Y otra de las dificultades era salvar un fuerte desnivel por el que discurría el canal; para ellos idearon construir sistemas de sifones y semi-sifones, según el terreno. Uno de ellos se resolvía mediante el uso de un sistema de entubado del agua, que podía, como ha podido ocurrir el Almuñécar, mediante tuberías de plomo o cerámica. La de plomo solía descartarse cuando se trataba de agua destinada al consumo humano o industrial por la razones de salubridad que antes se han citado por parte de Vitruvio. El plomo libera sustancias tóxicas que perjudican la salud humana y de las plantas. Por ello no era muy frecuente. Por esta razón es muy frecuente encontrar tuberías de cerámica, diseñadas con una técnica apropiada para que no sufran desperfectos en sus puntos de unión. Los depósitos, situados en diferentes puntos del complejo, podemos enumerarlos sucesivamente desde el Peñón del Santo hasta las cercanías del Torrecuevas. Y con relación a los pozos, relativos a los emplazamientos romanos, tan sólo podemos citar dos; uno en el Majuelo y un segundo muy cerca, al fondo de la calle Nueva. Con relación al sistema de alimentación de agua de los baños públicos se han registrado elementos de cerámica en la mayoría de ellos. Tan sólo ha aparecido un elemento de plomo en las termas romanas del Castillo.
Se van a ordenar las diferentes partes de esta exposición de datos, comenzando con los puntos más lejanos de Almuñécar: desde Guardajamas (Lentegí). A continuación se van a exponer los tramos o puentes del acueducto, seguidos de la ubicación de los puntos de respiración y drenaje del trayecto de los canales desde aguas arriba de Jete hasta Almuñécar. Se detallarán las características que hasta ahora se han omitido por falta de un estudio profundo y contextual de su trazado; problemas que resolvieron los ingenieros romanos y que hasta ahora se ignoraban por la falta de un estudio completo. Han cometido errores hasta los más expertos en el tema, sobre todo en lo relativo a la restauración de algunos tramos del acueducto, sobre todo el mayor puente, que salva la vaguada del barranco de Torrecuevas, con una restauración totalmente inapropiada, porque los canales que discurren por la parte superior son de cubierta en forma de arco de medio punto, y no cubierto con rasillas modernas (cosa que tendrán que corregir, porque es un error imperdonable en restauración.
PRINCIPIO DE LA HIDRÁULICA DESDE GUARDAHAMAS
Para el inicio de la distribución de las aguas desde la villa rústica romana de Guardhamas, conviene exponer algunas fotos sobre la realidad de esta localidad, que era un punto medio entre la costa granadina y Granada: paso obligado.
Guardahamas se encuentra a unos cinco kilómetros de la localidad de Lentegí en sentido Granada. Es la vega, digamos, del pueblo. Pero quedan restos importantes de los muros que conformaban la estructura de la villa. La mampostería es algo variada a lo que venimos acostumbrados a ver en Almuñécar. El aparejo es diferente. Allí, que sepamos, no se ha tocado nada, sólo se ha destruido para ampliar y aprovechar mejor el terreno de cultivo; pero los materiales secundarios pueden verse dispersos por cualquier rincón del gran solar que se puede ver. Y desde allí empieza a verse el agua que se va a dirigir a Lentegí, tanto de riego como de uso doméstico. (Véase el plano de las redes de riego del plano inicial del trabajo).
Foto 1.-
Villa rústica romana de Guardahamas, Restos de sus muros periféricos. Lentegí, Granada.
Vista de uno de los muros laterales de la construcción romana. Todo parece indicar, por sus proporciones, que se trataba de una zona de equipamiento en el tránsito desde Sexsi hasta Iliberis, Granada. Aquí tan sólo se ha hecho una exploración superficial. Ahora nos tememos que todo haya desaparecido.
Foto nº 2.-
Resto de aparejo de un opusincertum mezclado con latericium, lo que puede interpretarse como un tipo de opus mixtum. Se nota que ha sido muy retocado con el paso del tiempo.
Foto nº 3.-
Detalle de uno de los paramentos de la estructura de la villa rústica. El tipo de aparejo se ve homogéneo, un opus incertum regular.
Foto nº 4.-
Detalle del aparejo de opus incertum alterado o mixtum. Se utilizan en el alzado de esta parte tanto el ladrillo como la pizarra y con diferentes tamaños.
Foto nº 5.-
Guardahamas. Muros de la villa y vista de la dirección que toma la vaguada hacia las cercanías de Lentegí, término con el que enlaza su curso de aguas.
Una vez dejado atrás esta villa, bajando de Lentegí hacia Otívar, nos volvemos a encontrar con un elemento de solería perteneciente de una villa romana, observada en un corte de la carretera sobre una curva de la misma.
Foto nº 6.-
Corte artificial en la construcción de la carretera de Otívar a Lentegí. Obsérvese el perfil de una solería, fruto del corte de la máquina excavadora. Su material es opus signinum, con fuerte presencia de cal. Probablemente es una solería de la villa, o sea, un mosaico de la misma, o bien un depósito de agua. No se ha explorado lo suficiente. De lo único que se puede hablar es de que se trata de parte de lo que ha podido ser una villa rústica.
Dados estos inicios de lo que va a ser la trayectoria del canal del acueducto romano de Almuñécar, hemos querido adelantar que los contactos entre Granada romana y Almuñécar romana, estaban sembrados de puntos de contacto formados por villas rústicas estratégicamente situadas para las necesidades de un trayecto un tanto extenso y complicado entre esos dos puntos. Y por ello, pasamos a las cercanías de lo que pudo ser el comienzo real del punto de captación de aguas sobre el lecho de río Verde a la altura de Jete-Otívar, o aún más alto. El tiempo y la investigación nos dará la información según se vaya estudiando el terreno.
TÉRMINOS MUNICIPALES DE JETE Y OTÍVAR
Elementos encontrados
Foto 7.-
Estamos en las cercanías de la localidad de Otívar. Nos encontramos sobre el lecho de río Verde, desde el punto en que empiezan a aparecer las primeras o más notorias vías de conducción de agua fundamentalmente destinadas a los regadíos. Pero no sólo eso, si los árabes se dedicaron, a partir del 711 de n. e., a buscar agua en estas lejanías de Almuñécar, 13 km, los romanos, a partir del -206 hicieron los mismo pero con otras técnicas. Éstos sabían que los terrenos no eran estables, que había movimientos de tierras, que el agua que necesitaban era para algo más que el regadío, tuvieron que remontarse, no con toda seguridad, pues nos falta el testimonio directo, por encima de Otívar, con lo que la captación de este elemento adquiría la calidad que ellos necesitaban para sus industrias básicamente. Y en vez de construir acequias, como los árabes, los ingenieros romanos idearon otra solución: construir una canal debajo del lecho del río; y lo hicieron de tal manera que es casi el mismo medio que se utiliza en las zonas bajas donde discurre el agua a través de un canal cubierto con bóveda de medio cañón. Aquí, algo similar, la bóveda es de medio cañón, pero con una diferencia: esa bóveda estaba formada por piedras colocadas de forma ciclópea, o sea, sin argamasa, salvo en las del centro superior de la bóveda, que iban cogidas con una argamasa que las fijara, y por el resto de la bóveda, los espacios que no llevaban argamasa, permitían que el agua se filtrara hasta la caja base del canal. y así captaban las aguas superficiales que discurrían por encima del canal. Pero las técnicas modernas, ante el arrastre que las fuertes avenidas que suelen producirse, decidieron construir sobre el lecho del río, muros de contención. Con lo cual rompieron el canal, como se verá más adelante, y levantaron muros de hormigón armado para evitar los arrastres citados. Con ello rompieron el canal romano y apareció su estructura soterrada con el correspondiente escape de agua que mostramos en las fotografías. El canal debía haber sido protegido con un sistema que permitiera la persistiera la permanencia del canal, y no que se ha quedado roto para siempre. El canal sigue llevando agua sobre todo en las partes elevadas que no han sido tocadas e incluso en las partes bajas, cercanías de Jete. Pero los muros nuevos que atraviesan el río por zonas estrechas, han cortado esa conducción y su agua sale a superficie como se verá.
Foto 8.-
Colocados por debajo de uno de estos muros, podemos ver la estructura metálica que usaron los operarios para la construcción del muro. El agua que se ve al fondo sobre el lecho, procede del escape del canal roto.
Foto 9.-
En esta imagen vemos cómo la máquina trabaja removiendo material del río hasta el punto de crear un pequeño embalse por encima. Es el agua que procede de la rotura del canal. Estamos a tres km de la localidad de Jete en sentido Otivar.
Foto 10.-
Volvemos a ver la balsa de agua escapada del canal roto por la máquina. El agua está embalsada. A izquierda de la imagen podemos ver la acequia árabe. Siempre la construyen los árabes adosada al talud del río canalizándola, pero a descubierto, salvo cuando usan las estructuras romanas, que se ven más adelante.
Foto 11.-
Esta imagen del lecho del río con agua del canal, muestra cómo los árabes construyen sus acequias apoyadas sobre el talud, que a su vez, se encuentra reforzado para evitar que en tiempo de lluvias intensas, no queda enterrada como consecuencia de ello.
Foto 12.-
Esta imagen muestra la claridad del agua escapada del canal, que se encuentra a derecha de la zona encharcada.
Foto 13.-
Pequeña zona donde se encuentra el boquete hecho por la máquina. El agua se ha escapado hacia otra zona del lecho del río.
Foto 14.-
Sobre la superficie del agua que brota, se puede ver la rotura del canal en una zona más profunda, y los residuos que el canal arrastraba salen a superficie.
Foto 15.-
Una vez aclarada en agua por la cantidad que ha brotado -era verano- el caudal que discurría por el canal se ha reducido y se puede ver con claridad el punto de la rotura, casi enterrado por la arena de superficie.
Foto 16.-
Foto algo más precisa sobre el agujero producido por la rotura del canal.
Foto 17.-
Y marchando en sentido ascendente sobre el lecho de río Verde, nos encontramos un tramo de canal. Se observa la bóveda con las piedras casi desnudas por el arrastre provocado por las avenidas de agua del río en tiempos de lluvia.
Foto 18.-
En el trazado general del acueducto de Almuñécar, ésta es la primera pieza que nos encontramos en las cercanías de la localidad de Jete. Se trata de un registro de forma regular, como los demás que se irán viendo, El canal discurre por el fondo de la imagen, con unas medidas idénticas a las que veremos pasado el noveno puente. Su conservación es mala, pero discurre agua aún por su fondo. Este paso continuará hasta llegar a la vega de Jete, donde volveremos a ver un plano del canal y respiradero. Esta pieza de canal lógicamente recibía el agua del canal roto antes visto, y que se encuentra a casi tres kilómetros de este punto.
Foto 19.-
Esta foto muestra un punto situado entre los barrancos del Olivillo y Antequera. Este canal no fue debidamente explorado, y tenemos la duda si es un intento de construcción de mina árabe o canal-túnel de época romana. Pero si no estaba terminado podemos decir que es, por motivo de tiempo árabe, y no romano. No se sabe porque no ha podido ser explorado dado los movimientos de tierra que aquí se ha practicado después.
Foto 20.-
Detrás de este rosal se esconde un muro que puede pertenecer a un canal de época romana. Pero no lo damos por seguro, dada la mala calidad de la imagen. y hoy es imposible localizarlo.
Plano del Ingeniero D. José Mª de Sancha, 1875
Figura 10.-
Plano que nos muestra el autor del mismo (Ingeniero Dr. José Mª de Sancha, 1875) y el trazado del canal, siguiendo su recorrido y buscando la pendiente más adecuada para su discurrir hasta llegar a las Angosturas (supuesto punto de inicio del acueducto). En ellos podemos observar tres puntos del canal, y el respiradero o zona de entrada para el drenaje de sus pequeños depósitos de filtraje, de posos de los arrastres del agua.
Foto de Antonio Ruiz Fernández
Foto 21.-
En esta foto podemos ver el punto de entrada al canal antes visto. Puede observarse que tiene una profundidad considerable porque discurre por debajo del lecho de río Verde para poder hacer captación de las aguas superficiales que se filtran, porque va diseñado en la parte central del lecho del río para poder filtrar mejor dichas aguas que se pierden por filtración.
Inicio del canal en las AngosturasFOTO CARBONELL
Foto 22.-
Esta imagen nos muestra parte del canal en sus inicios. Al fondo de la misma podemos ver que hay dos entradas por donde conectaba con el canal procedente aguas arriba. Aquí podemos comprobar cómo están colocadas las piedras, apenas sin argamasa para permitir la filtración del agua superficial del lecho del río por donde pasaba el canal. El opus signinum, como elemento impermeabilizante. En este punto se puede observar que moverse dentro del canal es fácil por su altura.
FOTO CARBONELL
Foto 23.-
En conexión con la imagen anterior, vemos esta otra donde lo más destacado es el desgaste de suelo del canal como efecto de los arrastres durante mucho tiempo, y no han sido reparados. Conserva bien las señales de la altura del agua que circulaba por este canal. El opus signinum queda sólo en las paredes del canal, mientras que el suelo está muy desgastado por el arrastre. La inclinación de las paredes laterales están diseñadas así para contrarrestar la presión ejercida por los materiales que recubren este canal, y así se evita que sea comprimido y derribado por dicha presión lateral y superior.
FOTO CARBONELL
Foto 24.-
Extensión del canal de las Angosturas con profundidad de imagen para ver cómo está el estado general de los elementos constructivos del canal. El suelo está muy desgastado y las piedras laterales están casi del todo descarnadas. No se ve nada de opus signinum. La cubierta, bóveda de medio cañón con piedras en posición ciclópea con el fin de que el agua que discurre por encima -lecho del río- pueda filtrarse a través de ellas hacia el canal.
FOTO CARBONEL
Foto 25.-
La colocación de las piedras de la cubierta, en posición ciclópea, facilita la filtración del agua que discurre por encima del canal: agua del río que se filtra. Siguiendo la trayectoria anterior, puede comprobarse la colocación de las piedras en el arco-bóveda del canal. Apenas hay argamasa para conseguir una mayor filtración de las aguas superficiales. Y si la presión lateral es fuerte, han construido un arco-contrafuerte inferior para contrarrestar el empuje de aguas y terreno donde va encajado el canal en situación más profunda.
FOTO A. RUIZ
Foto 26.-
Una vez salidos del canal subterráneo, según se llega a superficie, el desnivel se hace más marcado, y se procede, por la configuración del talud del río, a excavar una conducción minando la roca lateral del farallón de la ladera encrespada. Este trayecto se viene considerando obra árabe, pero sin olvidar que éstos modificarían la estructura romana.
FOTO A. RUIZ
Foto 27.-
En esta foto podemos observar la roca tallada y con una abertura lo suficientemente grande para que no haya problemas de aire, ni acumulación de sedimentos. Pensamos que en esta parte ya intervinieron los árabes modificando algo el trazado del canal, porque ellos construían acequias, no acueductos.
FOTO A. RUIZ
Foto 28.-
Foto de detalle de la salida a luz de la acequia antes citada.
FOTO A. RUIZ
Foto 29.-
Vista a plena luz de la citada acequia donde se aprecia el caudal de agua y, sobre todo, el retoque que ha recibido el sistema de muros. La mano moderna ha tocado hasta tal punto que lo antiguo ya es moderno.
FOTO A. RUIZ
Foto 30.-
En dirección hacia el segundo puente, podemos ver, sobre el muro frontal, el muro por donde discurre el canal oculto por la tierra y la maleza.
FOTO A. RUIZ
Foto 31.-
En esta foto observamos de nuevo el canal después del segundo puente. Se observa el uso del agua por los agricultores entubando en otro punto la canalización externa para uso de riego.
FOTO A. RUIZ
Foto 32.-
Oculto entre la maleza, continúa el canal en dirección del tercer puente.
FOTO A. RUIZ
Foto 33.-
En este momento del acueducto podemos ver que nos encontramos ya muy cerca del canal en el punto en que se cambia de vertiente, pasando de río Verde a río Seco, por motivo de no perder altura, ya que sabemos que entre uno y otro río hay una diferencia aproximada de 20 m de desnivel. De ahí el cambio de vertiente.
FOTO A. RUIZ
Foto 34.-
En este punto del canal, ya nos encontramos a poca distancia del registro situado en la parte de canal más alta. A eso se debe que los ingenieros romanos optaran por el cambio de dirección hacia la factoría de Sexsi.
FOTO A. RUIZ
Foto 35.-
Canal muy cercano al punto más alto del cambio de vertiente. Quien lo arregló nos dejó su nombre en siglas. La obra de reparación es realmente mala.
AQUÍ SE ENCUENTRA, BAJO LA LOSA DE PIEDRA, LA ABERTURA CORRESPONDIENTE DEL REGISTRO (QUE FUE DESTRUIDO), AL MISMO NIVEL QUE EL CANAL QUE PRECEDE.FOTO A. RUIZ
Foto 36.-
En principio, este registro, después de la época romana, debió conservarse como los demás: en buen estado. Pero el posterior uso por parte de los agricultores, acabó deteriorándolo hasta una situación lamentable.
FOTO A. RUIZ
Foto 37.-
El canal se encuentra retocado por la mano moderna, después de haber roto el registro que se observa en el centro de la foto anterior. Este punto ha sido modificado ya varias veces por los agricultores que lo usan para sus riegos particulares. Está situado en el punto más alto que el citado canal lleva por aquí; y sus distancia a río Seco, su nueva vertiente, es relativamente corta. Se desciende hasta el lecho del río Seco, que está por encima del nivel de río verde unos veinte metros.
FOTO A. RUIZ
Foto 37 (bis).-
En esta foto podemos ver otra de las modificaciones sufridas por las intervenciones de los agricultores. Por el interior discurre el canal romano, camino de la vertiente de río Seco. La entrada se encuentra tapada por una chapa de hierro y simplemente sujetada por una piedra para que no se descubra su entrada. Lamentable.
FOTO FERNÁNDEZ CASADO
Foto 38.-
Esta foto muestra el canal del acueducto en las cercanías del cambio de vertiente entre río Verde y río Seco. Se encuentra adosado a la ladera de una finca cuyo dueño después, en un desmonte, lo enterrará.
FOTO A. RUIZ
Foto 39.-
Vertiente de río Seco. Indicación del recorrido del canal, que se encuentra aún enterrado por el desmonte hecho por el propietario de la finca. Antes se podía ver porque aflora a un espacio normal.
FOTO A. RUIZ
Foto 40.-
Indicación de la trayectoria del canal en río Seco y uso de su agua con la construcción de un pilarillo para uso de personas y animales.
FOTO A. RUIZ
Foto 41.-
Detalle de la foto anterior antes que se practicara el desmonte de la finca de arriba.
FOTO A. RUIZ
Foto 42.-
Señalización de la trayectoria, ya elevada, del canal sobre una zona rocosa en ladera de río Seco.
FOTO A. RUIZ
Foto 43.-
Entre puentes, podemos ver el canal algo deteriorado ya por el tiempo, y el uso que se viene haciendo para riegos particulares.
FOTO A. RUIZ
Foto 44.-
Atropello cometido contra el canal por el dueño de la finca. Rompió el canal, lo rehízo con hormigón moderno y trazó un camino que pasara por encima de él.
FOTO A. RUIZ
Foto 45.-
Aquí se produjo un importante desperfecto del canal. Estamos entre el puente 2-3. Lo acabaron de destruir y lo levantaron con los materiales que se pueden ver en la foto.
FOTO A. RUIZ
Foto 46.-
Y en ésta, podemos ver ya restaurado el canal a su «estilo». El canal está cubierto con lajas de rasilla modernas y, encima, le han colocado un simulacro de piedras que imitan la cubierta con bóveda de medio punto.
Foto 47.-
Fotografía planimétrica con indicación de los distintos elementos romanos que se encuentran en ese espacio.
FOTO A. RUIZ
Foto 48.-
Canal del acueducto pasado ya el tercer puente grande de río Seco y acercándose a la zona de la Santa Cruz. Se sigue sacando agua del canal.
FOTO A. RUIZ
Fotp 49.-
El canal en dirección a las cercanías del depósito de decantación y la arqueta.
FOTO A. RUIZ
Foto 50.-
Canal aproximándose al depósito de decantación. Prácticamente los propietarios del terreno extraen de él toda el agua que discurre por él mediante el canal artificial casi vertical que se ve en la foto.
FOTO A. RUIZ
Foto 51.-
Desde la zona de la arqueta, salen conducciones de agua mediante tubería de cerámica como se puede ver en la foto. El diámetro de esta pieza sigue las normas de Vitruvio.
FOTO A. RUIZ
Foto 52.-
Otro de talle de la anterior citada conducción entubada. Probablemente iba destinada a una villa rústica que debió existir en sus cercanías.
FOTO A. RUIZ
Foto 53.-
Detalle de otro fragmento de tubería en el mismo lugar. Las medidas son muy similares a las que Vitruvio considera normales: quince cm de diámetro, los extremos más delgados para su encaje con las siguientes piezas, no más de dos dedos de grosor y masa de cal con aceite para hacer las tuberías más resistentes. En otras ocasiones estas tuberías llevan refuerzo interior para hacerlas más resistentes a la presión interior y del terreno por donde pasan.
Foto 54.-
En esta pendiente del canal del acueducto, procedente del depósito de decantación del mismo, podemos decir que se inicia un problema hasta el momento no resuelto. En 1973-4, se invitó al Ingeniero de Caminos Fernández Casado para que visitara la ciudad de Almuñécar, y más concretamente para que viera la aparición de un tramo de acueducto que aún no se había localizado. El citado canal discurría semienterrado desde este punto hasta lo más alto de la llamada Puerta de Granada. Grande fue su sorpresa y mayor su alegría por haber hallado un punto clave para poder explicar la trayectoria final del acueducto hasta el supuesto depósito terminal que él situaba en Cueva de Siete Palacios (INGENIERÍA HIDRÁULICA ROMANA, Carlos Fernández Casado, Madrid, 1983, pág. 487 ss.). En canal inicial era más relevante de lo que él había publicado en este magnifico trabajo. La foto de su trabajo no era tan relevante como la que ahora presentamos en dos posiciones.
FOTO A. RUIZ
Foto 55.-
En esta foto, casi a tamaño normal y a color, podemos ver en su parte central, la oquedad del canal que venía procedente del citado depósito de decantación. Estaba cubierto de hojarasca pero se podía ver el arco de la cubierta a nivel de superficie.
FOTO A. RUIZ
Foto 56.-
Y en esta foto se precisa mejor el material del opus incertum de la parte superior del canal o bóveda del mismo. Su aparejo es claro y preciso. Este canal, al contrario de la tubería de cerámica que se ha visto, aparentemente parece dirigirse en la misma dirección. Pero pensamos que se trata de una conducción destinada a una probable villa rústica localizada en las cercanías de río Seco y que no se ha permitido analizar ni siquiera en superficies. Existía una finca llamada Cercado de San Agustín y que con toda seguridad debió contener en sus gran espacio elementos romanos como casa y columbario. Con las nuevas construcciones todo ha desaparecido. Algo similar ocurrió con el edificio del primer instituto, que fue construido justo encima de la necrópolis Puente del Noi, y la consiguiente desaparición de gran cantidad de material arqueológico. Pero este canal, probablemente de las mismas dimensiones que los demás, se dirigiría hacia el puente décimo del acueducto a la entrada de Almuñécar, recientemente excavado.
Foto 57.-
En esta foto mostramos lo que fue el gran depósito de decantación, no un albercón, como opina Fernández Casado. Sobre esta misma estructura se ha montado el antiguo depósito de Abastecimiento de Aguas de Almuñécar. Se verá en las fotos siguientes. La prueba más evidente es la aparición del canal normal del acueducto, procedente de los puentes. Se verá a continuación.
FOTO A. RUIZ
Foto 58.-
Es conveniente no perder de vista la construcción que en esta foto se ve con mucha precisión: se construyen los muretes del canal. Sobre ellos se coloca la cimbra para levantar una cubierta con bóveda de medio punto, o cañón. Su altura es la que habitualmente se viene registrando en todo el trayecto del acueducto en general: 75 cm y 50 cm de ancho. Como se puede observar, su aparejo es el típico del terreno: lajas de pizarra y opus incertum y caementicium. Y aquí se demuestra palmariamente que esta conducción de aguas fue abandonada durante mucho tiempo, por razones actuales (intereses entre los campesinos que se disputaban su uso para regadío de las fincas por donde pasaba el acueducto). Este tramo, que abarca desde el inicio del noveno puente hasta su final en el depósito de decantación, se encontraba obstruido en gran parte de su trayectoria por la acumulación de tierra, arenas y elementos vegetales. Pero, volviendo la vista atrás, sabemos que los árabes dejaron de usar esta conducción al construir sus propias acequias de regadío. Pero después de la dominación árabe, se volvió a usar el acueducto -y se sigue usando- y, dentro de sus posibilidades, procuraron limpiarlo y repararlo, pero sin control de las autoridades, cometiéndose algunos abusos de cierto calado técnico-artístico, como se verá más adelante. El acueducto fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1925.
FOTO A. RUIZ
Foto 59.-
En esta foto mostramos el lugar donde se encuentra la arqueta de distribución que repartía agua hacia lugares próximos a ella. Justo al lado, los propietarios construyeron casas modernas. Y hoy día, se han atrevido a edificar en las cercanías del canal procedente del puente noveno del acueducto. No se han respectado los leyes de cercanías a los monumentos nacionales.
Foto de Carlos Fernández Casado
Foto 60.-
Foto copia (del año 1931) de la arqueta de distribución, muy cercana al depósito de decantación. Tiene bóveda hemiesférica. Probablemente retocada en tiempo árabe. De aquí partían las conducciones hacia las villas rústicas que se encontraban en las cercanías, como la del barrio de San Sebastián. Para ello usaban canalizaciones con tuberías de cerámica que se han visto en las fotos anteriores sobre el terreno.
FOTO A. RUIZ
Foto 61.-
Esta foto se ha subido fundamentalmente para indicar que aquí se encuentra la arqueta de distribución. Pero queremos hacer saber que sobre esa arqueta, también monumento nacional, se ha permitido levantar una edificación, tipo despacho, por los propietarios del terreno. Uno de los mayores abusos sobre el acueducto.
Foto 62.-
En esta foto señalamos dos puntos muy importantes del acueducto: el antiguo depósito de decantación, transformado en depósito municipal de agua de la ciudad, y la arqueta de distribución del acueducto en las cercanías de la zona conocida como la Santa Cruz.
FOTO A. RUIZ
Foto 63.-
Foto detalle de la anterior, donde se ven el depósito municipal, construido sobre el antiguo depósito romano, y la arqueta de distribución.
FOTO A. RUIZ
Foto 64.-
Foto de detalle del antiguo depósito municipal de aguas de la ciudad. La arqueta está detrás y no se ve. Pero es indicativo observar la parte izquierda del depósito porque en ese lugar se encontraba el canal del acueducto que venía a morir justo detrás, y cuya imagen hemos visto en la foto 58.
FOTO A. RUIZ
Foto 65.-
Por encima del arco que observamos en esta imagen, discurre un canal. No hemos podido averiguar si se trata de un canal romano modificado. Pero sí es cierto que por él pasaba el agua que alimentaba el funcionamiento del ingenio del azúcar situado a unos doscientos metros de este pilarillo público. Fundamentalmente este conducto llevaba agua procedente de una acequia mayor capaz de llevar agua suficiente para la cantidad que dicho ingenio necesitaba para su normal funcionamiento.
Foto 65 bis.
Grabado donde podemos ver el acueducto moderno que lleva agua al ingenio del azúcar. Se ven los elementos construidos para el ingenio. Curiosamente este tramo de acueducto se encuentra en línea con el décimo tramo del acueducto romano. Cabe una posibilidad que se hubiera construido sobre obra romana el presente acueducto. No se ha excavado. Queda por averiguarlo.
PLANTEAMIENTO SOBRE LA EXISTENCIA DE UN SEMISIFÓN DESDE EL BARRIO DE SAN SEBASTIÁN HASTA EL SOLAR DE LA ACTUAL IGLESIA PARROQUIAL
Opinión del ingeniero Fernández Casado cotejado con las realidades arqueológicas encontradas a partir del año 1974. Como se ha dicho anteriormente, hay discrepancias fuertes entre las opiniones de época árabe y reciente en relación con la identificación del lugar y características del depósito terminal del Acueducto Romano de Sexsi. F. Casado piensa que tal depósito se encontraba en la Cueva de Siete Palacios -nombre asignado a ese criptopórtico por Leopoldo Torres Balbás, según cuenta F. Casado en su obra sobre la ingeniería hidráulica romana en España-. Sin embargo, un estudio más detallado sobre los materiales encontrados últimamente en Almuñécar, nos lleva a otra conclusión, opinión que en su tiempo más o menos acertadamente y descriptivamente, los árabes nos llevaron a concluir que la ubicación de tal elemento no se encontraba en Cueva de Siete Palacios, sino en el lugar que hoy ocupa la actual Iglesia Parroquial.
Y sin más, nos decidimos a describir cómo y de qué forma el agua llegaba hasta ese lugar. En principio, de dónde partía el canal que llevaría el agua hasta la citada Iglesia. Con qué medios. F. Casado, en principio hablaba de un posible sifón. Cuando comprobó por sí mismo que había un décimo puente de mayores proporciones que los anteriores, cambió de opinión y afirmó que lo que debió existir es un sistema de semisifón. Y era lo más probable como después se verá. El gran problema por resolver es cuáles eran los medios de transporte del agua. Afirma que el sistema de semisifón, según palabras textuales del mismo, pasaba por una conducción entubada que, según dice, pudo detectarse en una obra de la sacristía de la Iglesia con motivo de una obra bajo el suelo de la sacristía, y donde se pudo ver la existencia de tuberías de cerámica. A esto le aclaramos que existen, como se verá más adelante, sistemas de conducción entubada, que aparecen desde la Plaza del Ayuntamiento hasta la conocida Fuente de los Leones de la Puerta de Granada. Y precisamente, años atrás, en el antiguo ayuntamiento había una conducción con canal que se dirigía a la conocida Huerta de la Familia Müller. y desde el patio central de una casa antigua, se baja a un canal romano de 75 cm de altura y donde descubrimos tuberías de cerámica, pero el canal partía en dirección hacia la citada Puerta de Granada. Pero desde el centro salían dos tubería en dirección hacia el barrio del Castillo. Lo más probable es que este canal se utilizara para montar una serie de tuberías de cerámica y que así se dirigiera hacia Puerta de Granada u otros lugares, como el citado ayuntamiento.
De todas formas había que salvar la diferencia de desnivel entre el depósito de la Santa Cruz y el que nosotros pensamos, con pruebas irrefutable, que tal depósito se encontraba emplazado en el sitio donde hoy está la Iglesia Parroquial. Si establecemos una relación de alturas entre los citados puntos, podemos observar que la Santa Cruz se encuentra en la cota 50 m, y la Iglesia, en la cota 25 m sobre el nivel del suelo; pero teniendo en cuenta la descripción que hacen los árabes, en la que se dice que su altura podía llegar a más de los 20 m sobre el suelo actual y sumamos ambas cotas, nos da justamente una altura muy similar a la cota de la Santa Cruz. Con lo cual, los niveles diferenciales tenían que ser similares, o sea aproximadamente 50 m, con lo que el desnivel es mucho más acorde al equilibrio hidrostático entre los dos puntos. El agua discurriría o bien por canal de obra, como se puede ver en el puente décimo, hecha más probable, y tal vez por tubería de cerámica protegida por el canal. Desgraciadamente en todo el trayecto del décimo puente no queda suficiente testimonio de que los hechos corroboren esta suposición, a pesar de que ha aparecido un trozo de tubería en la excavación, pero, probablemente con otro sentido, como las termas. Los restos son totalmente insuficientes para afirmar que la conducción fuera como opinamos, pero no hay restos arqueológicos en la parte superior de los arcos para poder afirmar que existiera un canal; pero por lógica y con algunos restos, podemos pensar que han podido existir tuberías encadenadas en el interior del posible canal. Ciertamente, como se ha dicho, ha aparecido un trozo de tubería de cerámica: pero lo más probable es que se trate de una derivación de toma de agua para las necesidades de las termas que se encuentra muy cercanas. Si pensáramos en una red, como la que vemos en Pérgamo, tal vez podríamos hablar de un sistema de abastecimiento que iría encaminada a desembocar en el gran depósito terminal de la Iglesia. Pero pensamos que el elemento utilizado sería más un canal que salvara la presión del agua desde los citados puntos de partida y llegada. La diferencia de desnivel entre el depósito de decantación y el nivel del punto medio del décimo puente, es de aproximadamente bien equilibrado en altura: cota superior: 50 m, cota del punto medio del décimo puente: 13-15 m; diferencia: 37 m. Desde la cota 14 a la cota 25, pie del depósito terminal: 13 m. Lo que implica que la presión desde la Santa Cruz hasta el pie de la Iglesia es moderada, porque en un trayecto de unos 200 m de recorrido, el agua perdería fuerza, pero tendría la suficiente para nivelarse con la altura real del depósito terminal. Si se hizo la conducción con canal solamente, la fuerza de presión tendría que ser mayor para poder llevar el agua hasta la cima del depósito; pero si se hizo con entubamiento, las tuberías deberían haber llegado hasta la cima; con lo que hubiera creado una fuerza de presión lo suficiente como para mover el agua hasta otros puntos elevados del complejo industrial. Pero no podemos afirmar nada con seguridad porque no tenemos datos suficientes para afirmarlo. Lo único que sabemos por los textos medievales es que los árabes afirman que el agua rebosaba por la cima del edificio considerado como depósito. O sea, el hecho de rebosar es como una forma de aliviar y equilibrar la presión ejercida por el agua en su trayectoria hasta el depósito. El sistema de vasos comunicantes parece que era lo que realmente existía en este medio de transporte del elemento básico para las necesidades industriales y públicas de Sexsi. Pero tenemos que cambiar la interpretación que viene dando a este medio de transporte de agua hasta el complejo industrial romano. En la interpretación de Fernández Casado se presupone la existencia de un pequeño puente como punto de alivio de la presión ejercida por el canal según él, probablemente entubado, y que ejerce de punto intermedio sin haber hecho ninguna prospección arqueológica. Pero es cierto que visitó el lugar donde hoy se encuentra ya excavado casi todo el tramo de décimo puente a la entrada de Almuñécar. Lo vio y pensó que lo mejor era dar una nueva versión de lo que hasta el momento se sabía que existía. Lo único que se hizo fue aliviar la opinión, pero no resolverla. Y, como se ha podido demostrar últimamente, el puente es mucho más extenso de lo que se puede ver hoy, porque la CN 340 no ha permitido ver por el momento, hasta dónde realmente llegaba el citado puente. Por los indicios se piensa que sobrepasaba la zona ocupada por el Ingenio del azúcar, que llega hasta el barrio de San Sebastián. y como ya se ha apuntado antes, es muy probable que el antiguo acueducto, que alimentaba el Ingenio para que pudiera funcionar, probablemente se podría haber construido superponiéndolo al romano. Pero no se ha comprobado aún esta posibilidad. Nuestra opinión es que el sifón ha existido, y existe, aunque roto, pero la duda surge en definir cómo era la parte superior de las arcadas del puente, porque no queda muy claro a la vista de los restos que muestra sobre la cresta del mismo. No hay señales claras de que por ahí discurriera un canal; está tan alterado que no se puede distinguir con evidencia que se trataba de un canal. Y ello lleva a pensar que pudo haberlo, pero entonces quedaría un poco oscura su definición. Casi se puede pensar que podría haber existido, pero para servir como vía de conducción de un complejo sistema de tuberías de cerámica. Pero ahí queda el problema. Por ahora está sin aclarar. Tal vez algo de luz nos proporcionaría poder averiguar qué hay en la zona donde el acueducto queda aún enterrado.
Siguiendo la aclaración de estos problemas de conducción de agua hacia la ciudad, hay que aclarar unas cuestiones que se han hecho crónicas. Estamos tratando de dar una opinión lo más acertada posible para dejar claro, de una vez, de los siguientes puntos: En primer lugar, el cambio de vertiente que se realiza en Venta Luciano, no es exactamente un túnel de más de cien metros. El canal que discurre ganando altura, llega hasta el nivel más elevado de la cuesta que hoy hay que subir y poder verlo. Lo indicamos con tres fotos bien evidentes de esta aclaración. El canal, a partir de uno de los tramos más próximos al cambio de vertiente, apenas profundiza hasta llegar a río Seco. Se baja una pendiente ligera y, a izquierda, se deja ver pegado a la ladera izquierda del río. Calculo que hay unos cincuenta metros, porque el desnivel existente entre río Seco y río Verde es aproximadamente de 20 m, o sea, que la vertiente de río Verde es 20 m más baja que la de río Seco. Y esa es la razón por la que los ingenieros romanos cambiaron el sentido del acueducto para no perder altura y mantener el equilibrio hidrostático y evitar construir nuevos puentes desde Venta Luciano hasta Almuñécar. En segundo lugar hay que aclarar que lo que Fernández Casado dice que es un albercón, no lo es, sino un depósito de decantación, situado al final de los nueve puentes precedentes, destruido probablemente en época árabe, ya que éstos no usaron el acueducto, sino sus propia red de acequias.
Trozo de tubería de cerámica aparecida en la excavación del puente décimo, muy cercano a la carretera CN 340.
Foto 66.-
En tercer lugar, existe un sifón, pero muy diferente a como se venía admitiendo hasta ahora. En cuarto lugar, las tuberías que vemos muy cerca de la arqueta de distribución. casi con toda seguridad, se usaban para abastecer de agua las villas rústicas que se encontraban relativamente cerca: en la zona del Cercado de San Agustín, a izquierda de la ladera cercana a río Seco, y en el mismo barrio de San Sebastián, donde se han descubierto diversa cantidad de materiales romanos pertenecientes a una villa de cierta categoría por la calidad de los mismos.
En quinto lugar, el depósito terminal del acueducto se encontraba situado en el lugar que hoy ocupa la Iglesia Parroquial, y al que describen muy bien los comentaristas árabes de distintas épocas de su historia en este lugar, sobre todo al-Himyari. En sexto lugar, el depósito terminal nunca se encontró donde Fernández Casado afirma. A simple vista, no tiene aspecto de ser lo que se veía y, además, la excavación practicada en 1981 deja bien claro que no reunía condiciones para ser un lugar donde se almacenara agua. Su estructura arquitectónica no lo hubiera soportado. En la excavación se comprobó que el alzado no reunía ningún resto de impermeabilización, cosa imprescindible para que el agua no se filtrara. Ni un solo elemento de estuco de opus signinum; tan sólo opus incertum y en sus alzado. Por lo tanto, esta opinión queda descartada. Pero sí hay que decir que en la parte superior de la Cueva de Siete Palacios existieron depósitos menores de agua, y lo podemos demostrar porque han aparecido canales de medianas proporciones y revestimiento de opus signinum en varios lugares, como se verá en las fotos adjuntas que lo demuestran.
Y por último, no han faltado opiniones como la de que tal depósito llegó a montarse sobre el Peñón del Santo. Opinión insostenible. Aunque sí hay depósito de agua porque allí se excavaron piletas de salazones en 1945, como ha quedado dicho al principio.
Figura11.-
En este dibujo podemos ver lo que Fernández Casado ideó tras haber visto el puente de la Carrera de la Concepción. Es una suposición, no una solución.
DIBUJO DE ANTONIO RUIZ FERNÁNDEZ
Figura 12.-
Y en este plano, hemos dibujado lo que más se puede acercar a la verdad del tipo de semisifón.
Conducción griega a Pérgamo según Garbretch
Foto 67.-
En esta foto podemos ver el sistema que los griegos montaron para la llevada del agua a la ciudad de Pérgamo. Son tuberías de cerámica discurriendo paralelamente
LOS DIEZ PUENTES DEL ACUEDUCTO
Primer puente:
TORRECUEVAS
Cortesía de Amparo Cervilla Rivas
Foto 68.-
Primer puente del acueducto. Se compone de 19 arcos, dos de ellos con luz disminuida. Con el abandono, a través del tiempo, este tramo sufrió desperfectos que pueden observarse en la parte izquierda de de la imagen. Al parecer una avalancha pudo producir el daño que se observa. pero también hay que admitir el abandono que sufrió y que probablemente hiciera que el canal sufriera desperfectos por las filtraciones, según se observa en todo este trayecto. Se restauró y pienso que se hizo bien, porque la reparación incluye una curva que tenía el puente. No se trata de una desviación por error, sino de una reparación para dejarlo como estaba, porque es lógico que el puente girara en su tramo final para coger el sentido de la ladera siguiente que tenía que bordear. Lo que sí está mal hecha es la última restauración: han modificado el canal con una cubierta de medio punto y lo han reconstruido con rasillas grandes y cemento moderno. Es un auténtico disparate. A la vez que no se ha protegido que un monumento nacional tenga construcciones anejas o construidas encima. El entorno moderno no se adecúa a los materiales que componen el acueducto.
FOTO A. RUIZ
Foto 69.-
Estado en que se encontraba el puente antes de que adecentaran su entorno. Ya le habían enrasado la cubierta, y las construcciones modernas habían aumentado. Negligencia de las autoridades locales que no cuidaron el monumento y permitieron construcciones adosadas y muy cercanas. La pendiente de correntía respondía a las normas vitruvianas clásicas: no había registros ni al principio ni al final de este puente, y los 2,5 cm cada 40 m aproximadamente de desnivel se mantienen para que el agua discurra sin causar daño a la propia estructura.
FOTO A. RUIZ
Foto 70.-
Detalle lateral del mismo puente donde se aprecia muy bien el abandono de limpieza que ha sufrido y la cubierta enrasada, como se ha dicho antes. Y los arcos cegados por la acción antrópica.
FOTO A. RUIZ
Foto 71.-
Vista de la parte trasera del primer puente: Los arcos han sido cegados por los agricultores para proteger sus fincas del agua en avalancha.
FOTO A. RUIZ
Foto 72.-
Detalle del mismo puente con las viviendas adosadas a sus arcos tapando sus luces en extremos del mismo, y la construcción de vivienda encima del canal del acueducto.
FOTO A. RUIZ
Foto 73.-
Detalle más claro de la utilización del acueducto para meter tierras en cultivos, y sus casas adosadas y encima de su obra.
FOTO A. RUIZ
Foto 74.-
Taponamientos de los arcos del acueducto. Instalación de sistema de recogidas de agua con motor para regadíos de la fincas cercanas.
FOTO A. RUIZ
Foto 75.-
Detalle del mismo puente donde se aprecia su cubierta, falta de limpieza y cegamiento de los arcos. El desnivel de pendiente entra dentro de lo normal en esta instalación: aproximadamente 1/4 pulgadas cada 40 m una pendiente de 2,5 cm.
FOTO A. RUIZ
Foto 76.-
Punto de abastecimiento de agua para la gente y animales. Este puente consta de 19 arcos: 17 con la misma luz, y dos disminuidos, además de los arquitos intermedios de descarga o aligeramiento del peso de la construcción.
FOTO A. RUIZ
Foto 77.-
Foto donde podemos ver la reparación de un arco caído y la modificación de la cubierta, canal cuya bóveda fue sustituida por rasillas y cemento modernos. El canal que se conservaba tenía muchas perforaciones superficiales, y las autoridades digamos culturales, por decir algo, optaron por enrasarlo quedando como ahora mismo se ve. Personalmente lo conocí en su estado antiguo.
SEGUNDO PUENTE
ESTE TRAMO HA SIDO TAPONADO Y BLOQUEADO POR LOS PROPIETARIOS SIN QUE NADIE PONGA REPAROS AL ATROPELLO SUFRIDO. LOS CUATRO ARCOS SE ENCUENTRAN CEGADOS PARA CONSTRUIR BANCALES DE CULTIVO. AÚN NINGUNA AUTORIDAD HA MOVIDO LA RECUPERACIÓN DE ESTE TRAMO DE UN MONUMENTO NACIONAL FOTO A. RUIZ
Foto 78.-
La carretera Almuñécar-Granada ha deteriorado bastante el trazado del acueducto. El tramo precedente tiene características arquitectónicas muy similares. Las cuatro arcadas están cegadas y delante se ha permitido construir un muro de hormigón moderno y seguir plantando nuevos árboles. Como características tenemos que señalar que el alero de lajas pizarrosas ha desaparecido; y algunos tramos han sido enlucidos con mortero moderno, ocultando el aparejo clásico romano.
FOTO A. RUIZ
Foto 79.-
En esta foto se observa bien el mal trato sufrido por los arcos en su alzado, con las luces de los mismos cegadas por el relleno de taponamiento para abancalar el terreno y ganar espacio de cultivo.
FOTO A. RUIZ
Foto 80.-
Vista de tres arcos del segundo puente. Los dos primeros están cegados por el aluvión y la acción antrópica.
TERCER PUENTE
FOTO A. RUIZ
Foto 81.-
Esta foto muestra el canal discurriendo por encima de las arcadas de las que sólo se aprecia el primero. Los demás están enterrados asomando tan sólo el canal. Su altura es igual al tramo anterior, pero ha sido rellenado para abancalar el terreno de cultivo.
FOTO A. RUIZ
Foto 82.-
En esta foto podemos ver el primer canal. Lo que sigue ya está cubierto por el relleno de tierra de cultivo. Como se aprecia en lo que se ve de arco, puede colegirse que su luz es de un arco grande; lo que se entiende como que tiene bajo tierra pilares de importante tamaño.
FOTO A. RUIZ
Foto 83.-
Esta foto muestra las consecuencia del mal uso que ha recibido este sector del acueducto. El arco de la derecha se ha destruido por las avalanchas de agua hasta tal punto que los campesinos lo reconstruyeron a su manera para que sirviera de escape de esas riadas. Le dieron más volumen y por eso destaca sobre los demás. A la izquierda se ve un arco auténtico, pero semienterrado; y lo que continúa es la parte superior por donde discurre el canal.
FOTO A. RUIZ
Foto 84.-
A derecha de esta imagen con cierta dificultad podemos ver el canal, que es lo único que aflora en superficie, y tiene una extensión de más de sesenta metros. Pero todo esto continúa estando totalmente desprotegido por las autoridades locales.
FOTO A. RUIZ
Foto 85.-
Detalle del arco reconstruido por los agricultores. El canal discurre por la parte superior y apenas se nota por el revestimiento de materiales modernos que le han aplicado.
CUARTO PUENTE
FOTO A. RUIZ
Foto 86.-
El canal procedente de la zona donde está el Pilarillo, lleva ya un nivel de altura lo suficientemente elevado como para adentrarse en esta parte de la finca de de la familia Martín. En la parte izquierda inferior podemos ver una abertura sobre ese canal hecho para extraer agua. No se trata de un sifón; es una rotura intencionada de los propietarios, con una compuerta de madera o metálica, para que, cuando el agua suba, se quita la compuerta y se riega el bancal de cultivo. De seguido, se deja ver parte del alero roto y que, debajo, se encuentra los arcos enterrados por los propietarios. Y a continuación, uno tras otro, aparecen los arcos enterrados como se detallará.
FOTO A. RUIZ
Foto 87.-
En esta foto se aprecia mejor cómo la cornisa de triple alero de lajas de pizarra se ve muy disminuido y que se eleva sobre el terreno ganando altura hasta llegar al puente nº 6. Además del aluvión, fue muy decisiva la actuación de los propietarios que elevaron más el solar para interés de la finca. De la cornisa tan solo queda un trozo que nos permite conocer su existencia; pero desaparece a continuación quedando como un simple muro porque los arcos están más profundos que antes. Se ha construido encima del canal y se ha cubierto de maleza.
QUINTO PUENTE
FOTO A. RUIZ
Foto 88.-
En el centro de esta imagen podemos ver el muro donde quedan enterradas las arcadas que forman este puente. Lógicamente ha sido enterrado intencionadamente para formar un bancal de cultivo. No se ha explorado. Tan sólo se ha pasado para tomar una simple nota de que por ahí discurre el canal del acueducto. A partir de la cornisa con su alero muy disminuido, se ve como se eleva un muro montado sobre el canal, que está justo encima.
FOTO A. RUIZ
Foto 89.-
En esta foto se puede ver uno de los arcos enterrado. Forma parte del bancal de cultivo, pero tiene el aspecto de ser de dimensiones similares a los de los demás arcos de sus cercanías. Conserva su alero de cornisa, pero al parecer ha sido retocado por los dueños del terreno y de las tres filas que debía tener, tan sólo queda un pequeño saliente.
FOTO A. RUIZ
Foto 90.-
En esta foto de detalle se ve que el canal, que discurre por encima, ha sido retocado para conseguir que el bancal sea mayor. El matorral impide ver su altura real.
FOTO A. RUIZ
Foto 91.-
Esta imagen muestra también la extensión superficial de este puente. El matorral impide ver la realidad dimensional del mismo. Pero no cabe duda que, a izquierda, se encuentra otro de sus arcos, pero enterrado. Suponemos que una futura excavación dejará a descubierto la verdadera extensión del mismo. En estos momentos es un terreno el cultivo y por tanto impide ver lo que hay debajo.
SEXTO PUENTE
FOTO A. RUIZ
Foto 92.-
A poca distancia se encuentra el sexto puente, formado por un muro de ciertas dimensiones, con un sólo arco grande, y con sus muros enlucidos con mortero moderno. El motivo de esta construcción sin más conexión con el anterior que el canal, se debe a que hay que salvar una vaguada que desciende de lo alto de esta colina extensionada. En general no se ha tomado como tal puente, pero lo es; y el motivo está muy claro; no se puede dejar que sea arroyada la finca por una avalancha procedente de las alturas, que tiene pronunciada pendiente. Pero hay que decir, con relación a lo que vemos como muro que, al estar enlucido, no podemos ver si hay más arcadas a uno y otro lado, porque lo impide la obra moderna. Aquí tan sólo vemos un arco grande, taponado modernamente, pero que ello no impide la opinión que acabamos de exponer.
FOTO A. RUIZ
Foto 93.-
En esta foto de detalle, ampliada, podemos observar la extensión real que tienen los muros laterales junto al arco principal de este pequeño puente. Como se puede ver, el canal discurre por la parte superior. Si se compara el desnivel entre los tres puentes que acabamos de describir, podemos comprobar que la altura del canal ha ganado mucho para no perder la pendiente que debe guardar por el deslizamiento del caudal de agua que por él discurre. (Sabemos, según Vitruvio, que debe mantener 1/4 de pulgada de desnivel cada cuarenta metros (cien pies dice Vitruvio) y según por donde discurra el canal) Y es notorio ver que en este trayecto no hemos encontrado ningún registro; pero aparecerán de inmediato.
FOTO A. RUIZ
Foto 94.-
A continuación del arco, llamemos principal, podemos observar que su extensión hace pensar en que hay algún arco taponado y enlucido antes de llegar al canal que se introducirá o bordeará un saliente rocoso de la ladera que da a río Seco.
FOTO A. RUIZ
Foto 95.-
En esta foto captamos el canal detrás de las plataneras de la finca, dejando entrever el paso del canal hacia la zona rocosa del saliente de la ladera.
SÉPTIMO PUENTE
FOTO A. RUIZ
Foto 96.-
El séptimo puente está formado por una secuencia de seis arcos. Es lógico que el canal vaya ganando altura para contrarrestar la pendiente que se va creando según se desplaza hacia la ciudad. Aquí no han cegado ningún arco porque la vaguada no es muy notoria. En cuanto a la conservación del canal, podemos observar que aparecen algunos agujeros provocados probablemente por el abandono en que estuvo durante la época árabe. Pensamos, como ya se dijo, que no lo usaron para nada.
FOTO A. RUIZ
Foto 97.-
Vista del puente anterior, desde lejos, para poder observar mejor los riesgos que podía sufrir por la existencia de una vaguada de ciertas proporciones. Ignoramos si en época romana existieron muros de contención del lecho de río Seco. No tenemos datos objetivos a este respecto, pero parece que no se construyeron. Podemos observar también el paso del canal a izquierda y a derecha de la imagen. Aquí no se ven registros. Están más distanciados.
FOTO A. RUIZ
Foto 98.-
Vista desde el interior del terreno de la arcada y canal.
FOTO A. RUIZ
Foto 99.-
Detalle de un arco del séptimo puente para detallar la cornisa de tres filetes de lajas de pizarra, pero ya deteriorados por las filtraciones que sufre la superficie interna del canal. como elemento decorativo del mismo, y la observación de la talla de las lajas de piedra pizarrosa que forman el arco. En este arco, como en muchos otros, observamos que el agua rezuma y crea costras de materiales que quedan adheridos a los muros de la arcada. Lo que se puede entender como falta de mantenimiento desde que quedó abandonado el acueducto.
FOTO A. RUIZ
Foto 100.-
Vista general de la secuencia de los tres puentes más importantes de río Seco: séptimo, octavo y noveno. La numeración que nosotros damos va en función del verdadero número de puentes que existen, no de los que otros estudiosos del tema han valorado. Se puede observar que las normas de inclinación o pendiente, desciende escalonadamente sin perder mucha altura, cosa que sería un problema para el equilibrio hidrostático de todo su recorrido. Sabemos que la inclinación o rampamiento del canal debe estar en 1/4 de pulgada (Vitruvio, VII).
FOTO A. RUIZ
Foto 101.-
Vista general de la secuencia de los tres puentes más importantes de río Seco: séptimo, octavo y noveno, según nuestra denominación considerada más precisa y ajustada a los elementos detectados como tales. Al mismo tiempo mostramos los desmanes que han realizado sobre el lugar donde se encuentran los puentes con la roturación de casi todo el solar donde se encuentran los puentes.
OCTAVO PUENTE
FOTO A. RUIZ
Foto 102.-
Este puente consta de diez arcadas superiores y, en su parte inferior, otra de tres luces, de menores dimensiones. Desempeñan una función de equilibrio en el reparto de peso y, además, facilitan el paso del agua con el fin de evitar la sobrecarga de agua a su paso por el centro. No hay registros en sus extremos.
FOTO A. RUIZ
Foto 103.-
Aquí se puede ver perfectamente la roturación moderna del terreno por parte de los propietarios. Y tenemos que denunciar que los éstos, con descuido o abandono de las autoridades pertinentes, han permitido que se roture el terreno hasta el punto de dejar enterrados los tres arcos pequeños existentes en el centro de la base de este puente.
FOTO A. RUIZ
Foto 104.-
Buen estado de conservación. Su alero de triple filada de lajas de pizarra y el ensanche de la parte superior de las pilas de apoyo de los arcos superiores.
FOTO A. RUIZ
Foto 105.-
Canal que discurre por el puente octavo. Véase la reutilización de los propietarios que se han servido del canal para construir sus albercones de riego sin dudarlo un momento, instalando incluso motores para elevar el agua.
NOVENO PUENTE
FOTO A. RUIZ
Foto 106.-
Esta foto muestra el puente mejor conservado de todo el trayecto del acueducto. Está formado por dos cuerpos de arcadas de menor a mayor. La parte superior tiene once arcos, de los que los extremos tienen una luz menor y hoy se encuentran cegados. El cuerpo inferior, sobre una base más fuerte y resistente, tiene tres arcos con luces menores. Por la parte superior discurre el canal que en el extremo final experimenta una curva porque el terreno se lo exige, para poder bordear la colina por donde va a discurrir el canal del mismo. Bajo el canal superior se encuentra un alero también algo tocado por el tiempo, pero de una sola fila de lajas de piedra pizarrosa. En el cuerpo inferior este elemento tiene las mismas características que el superior.
FOTO A. RUIZ
Foto 107.-
Foto de detalle para hacer una observación. El aparejo, en principio de opus incertum está restaurado. Las piedras han sido retocadas o todo el aparejo retocado por haber sufrido probablemente algún desperfecto. La regularidad con que se va montando el muro está muy bien estudiado. Y este aparejo no está dentro de la posición clásica de los bloques de piedra de los pilares en esta parte del acueducto. Ha sido retocado sin duda.
FOTO A. RUIZ
Foto 108.-
En la misma foto, pero desde otro ángulo, se observa mejor la irregularidad de la colocación de las piedras del aparejo. Na hay armonía en su colocación y aparece muy irregular. Sin embargo, la arcada superior sí muestra la normalidad clásica del aparejo romano.
FOTO A. RUIZ
Foto 109.-
Dentro de la misma foto, los tres arcos inferiores son regulares, aunque se nota algún ligero retoque en sus dovelas. Y su aparejo colateral es más armónico en la ubicación de las lajas. No se olvide que el opus incertum estaba ideado de forma que las piedras usadas no dejaran pasar el agua de lluvia a su interior y de esa forma evitar el deterioro interno y externo en general.
FOTO A. RUIZ
Foto 110.-
Detalle de la misma foto para resaltar cómo está construido el canal abovedado de este tramo. Se notan retoques practicados sobre la cubierta. Hay material que no es romano. Y se ve que el canal empieza a girar a la izquierda por necesidad orogénica: hay que salvar una colina que se encuentra a continuación.
FOTO A. RUIZ
Foto 111.-
Esta foto muestra un daño provocado al canal y al último arco del puente en su parte superior. El canal está roto y por mano del hombre.
FOTO A. RUIZ
Foto 112.-
Mismo canal, pero ya «restaurado». El registro, que se encuentra en el extremo sur del canal, también está restaurado o mejor, hecho nuevo. Se ve como gira el trazado de la conducción a consecuencia de la existencia de una colina próxima que hay que rodear.
FOTO A. RUIZ
Foto 113.-
En esta foto se aprecia muy bien la parte que es totalmente nueva. El alero de triple hilada de lajas, se ve interrumpido o roto por el desperfecto anterior, y el alzado del registro se ve con toda claridad que lo han hecho cuadrangular.
FOTO A. RUIZ
Foto 114.-
En el extremo norte de este mismo canal, debajo, podemos ver el arco inicial cegado por la necesidad de los abancalamientos que se construyeron para mejor aprovechar los espacios cultivables.
FOTO A. RUIZ
Foto 115.-
En el arco del Sur, debajo del canal, no solo lo cegaron, sino que, además, le pusieron un aliviaderos de lluvias o regadíos.
REGISTROS DEL ACUEDUCTO
Sabemos que los registros del canal del acueducto se encuentran encima de los canales que se distribuyen en todo el recorrido, desde las cercanías de Otivar hasta su entrada en Almuñécar. No podemos demostrar aún la existencia de este elemento del acueducto porque no se ha explorado debidamente el lecho de río Verde probablemente hasta por encima de la ciudad de Otívar. Se viene diciendo, supuestamente, que el acueducto se inicia en el llamado Peñón Rodado, debajo de Otívar. No está testado. Lo que sí sabemos porque lo hemos visto y fotografiado es que el canal del acueducto nos lo encontramos sobre el lecho de río Verde. En el centro, a mas de doscientos metros río arriba de Jete. Lo rompieron unas máquinas que trabajaban para hacer muros de contención para evitar el arrastre de las avenidas y lo rompieron. Ocasión que aprovechamos mi colega; Juan de Dios Yáñez, y yo para tomar toda clase de detalles sobre sus características. Era verano y el agua brotaba en cantidad increíble. Así que tenemos la sospecha fundada de que el canal de captación de aguas se encontraba sobre todo el lecho del río y, quizás, hasta por encima de Otívar. El tiempo y la exploración nos lo dirá.
Juan de dios Yáñez Jerónimo
Foto 116.-
Primer registro de control de los canales del acueducto. Tiene forma circular. y el canal, algo deteriorado por los acúmulos de sedimentos y basuras, discurre ya por la vega de Jete, que es donde se encuentra en la actualidad. El canal sigue por el lecho del río buscando siempre la parte más profunda para que el agua superficial se filtre y sea captada lo más posible.
FOTO A. RUIZ
Foto 117.-
Este registro se encuentra detrás de las construcciones que hay junto a la carretera de Jete. Está situado sobre el canal a una distancia cercana al cambio de vertiente del acueducto. Tiene un diseño un poco extraño. Y es como un tapón que cubre el círculo por donde se accede al canal propiamente dicho. Pero se entiende que la entrada está en lo alto del mismo.
FOTO A. RUIZ
Foto 118.-
En esta foto mostramos el registro que se encuentra junto en el punto medio de su paso hacia río Seco. Tenía obra que fue muy retocada o lo derribaron. La flecha indica dónde se encuentra en canal. Ha sido uno de los puntos más retocados de todos los registros. Y eso se verá en las fotos siguientes.
FOTO A. RUIZ
Foto119.-
Canal: vista desde arriba del punto por donde se discurre el canal. Es el mismo punto anterior, pero muy retocado.
FOTO A. RUIZ
Foto 120.-
Y aquí mostramos el retoque más zafio de todos los que ha sufrido este registro. Es lo último que hemos visto. Está recubierto de obra de cemento completamente. Han dejado un pequeño agujero cubierto por una chapa metálica y fijado con un piedra para que no se mueva.
FOTO A. RUIZ
Foto 121.-
Ya en el lecho de río Seco, cerca del cuarto puente, encontramos el canal completamente enterrado sobre la ladera. Detrás de esa reja está el canal. La reja es obra de los campesinos para evitar que entren extraños. La obra externa es de cemento.
FOTO A. RUIZ
Foto 122.-
Y pasado el quinto puente vemos este registro, con alzado original. Dentro discurre el canal que va algo profundo como consecuencia del desprendimiento de tierras de arrastre.
FOTO A. RUIZ
Foto 123.-
Este registro, bastante bien conservado, se encuentra entre los puente séptimo y octavo. Pero el canal está muy cubierto por el arrastre de los materiales cercanos. De ahí que no se vea nada a sus lados. Pero ha sido retocado en su alzado con argamasa moderna.
FOTO A. RUIZ
Foto 124.-
Vista del mismo registro anterior para hacer notar que el canal está enterrado, cosa que no permite verlo en superficie. Lógicamente está situado por debajo del registro.
Foto Antonio Ruiz Fernñández
Foto 125.–
Vista del canal y registro entre los puentes séptimo y octavo. en el centro de la imagen, aunque se ve pequeño.
Antonio Ruiz Fernández
Foto 126.-
Vista de un registro sesgado o caído. Ha sido restaurado a medias y poco académicamente. Se encuentra entre los puentes 8-9.
FOTO A. RUIZ
Foto 127.-
Vista ampliada del canal anterior, con su registro reconstruido a medias. Sus dimensiones son las mismas que en cualquier otro registro aunque esté muy incompleto.
FOTO A. RUIZ
Foto 128.-
Registro bien conservado. Su emplazamiento está después del noveno puente. Ya se encuentra bastante elevado con relación al lecho del río.
FOTO A. RUIZ
Foto 129.-
Tramo final del décimo puente. Se ve un registro a pocos metros de distancia, como es la norma de Vitruvio.Y el canal se encuentra en muy mal estado en estos momentos. Posteriormente se restauró por parte de los propietarios de la finca.
FOTO A. RUIZ
Foto 130.-
Vista de otro de los registros a la salida del puente noveno. El canal se encuentra restaurado como los demás.
FOTO A. RUIZ
Foto 131.-
Vista de otro de los registros que tenemos localizados.
FOTO A. RUIZ
Foto 132.-
Otro de los mejores conservados, pero que ha sido mostrado antes.
FOTO A. RUIZ
Foto 133.-
Detalle del interior de uno de los registros mejor conservados en el puente noveno. Las medidas son las clásicas: 85 cm de diámetro; 45 cm de grosor del alzado y el canal de 75 cm. de altura y 50 de anchura. Todos ellos tienen estructura circular para facilitar las operaciones de atención y cuidado.
FOTO A. RUIZ
Foto 134.-
Vista y contexto de uno de los últimos de los registros a partir del noveno puente. Apenas se distingue entre la maleza. Está justo en medio de la alambrada que separa dos fincas.
FOTO A. RUIZ
Foto 135.-
Ya pasado el noveno Puente, vemos el registro de la imagen, que es de los últimos conservados, muy cerca del depósito de decantación y arqueta.
FOTO A. RUIZ
Foto 136.-
En las cercanías del lugar llamado La Santa Cruz, podemos ver cómo este registro es «sangrado» para aprovechar las aguas del canal destinadas al regadío..
FOTO A. RUIZ
Foto 137.-
Detalle de la foto anterior par perfilar mejor el registro. Está muy retocado.
FOTO A. RUIZ
Foto 138.-
Desde la parte baja de la finca, observamos como se ha roturado el terreno para el cultivo. Arriba vemos uno de los registros ya cercano a la Santa Cruz.
Foto 139.-
Y en foto retrospectiva del tramo de canal que va desde el noveno puente hasta La Santa Cruz, vemos el estado de conservación de uno de los últimos registros fotografiado por Fernández Casado en el año 1931.
SISTEMA DE SIFÓN
Foto 140.-
En el inicio del décimo puente, se localizó este trozo de tubería de cerámica, cuya finalidad era tomar agua del canal del acueducto y abastecer las termas situadas a su lado en su trayectoria hacia el depósito terminal. La técnica de fabricación, es la clásica que nos cita Vitruvio.
DÉCIMO PUENTE
FOTO A. RUIZ
Foto 141.-
Desde el muro derecho de esta carretera, y pasando por la casa que vemos en dirección al pueblo, ahí se encontraba enterrado casi del todo el puente décimo del acueducto. Hay una extensión de más de 250 m hasta llegar el barrio de San Sebastián, donde se encuentra el acueducto moderno que abastecía el Ingenio del azúcar. La cota de nivel de esa finca era entonces de 13 m. Pero si incluimos la parte del acueducto que afloraba, estaría en los 14 m o algo más. Lo que quiere decir que el acueducto con sus arcos, canal y cubierta superaría la cota 15 sobre el nivel del mar. Es preciso decir que el camino que se encuentra a derecha, en dirección a río Seco, fue un elemento que tuvo mucha importancia a través de la historia de este edificio arquitectónico. Río Seco sufría desbordamientos en todos los tiempos que lo conocemos. Ello motivó que el acueducto sufriera también las consecuencias de las avalanchas procedentes de ese río. Pero no sólo en nuestro tiempo, que lo hemos visto muchos años, sino también en época romana, cuyo nivel debía de estar muy por debajo de lo que hemos considerado. La cota en época romana podría haber estado en los 9-10 m sobre el nivel del mar. Ello provocó que, cuando se produjeran avalanchas, parte del acueducto sufriera en su estructura las consecuencias de ese golpe. Testimonio de ello es la desestabilización de cuatro arcos que, con las excavaciones modernas, muy mal hechas, se han venido abajo totalmente. Prueba de ello son los muros contrafuertes que los mismos romanos levantaron desde el centro de los arcos afectados y que se conservaban hasta hace poco, pero, como hemos dicho, la pésima excavación del acueducto sobre todo en la zona afectada, los ha hecho desaparecer. Pero conservamos buenas fotos que revelan que los ingenieros romanos fueron más inteligentes que los arqueólogos de hoy, y a los hechos me remito. Poco a poco iremos mostrando con detalle el desastre de excavación que se ha practicado hace pocos años. Las aguas de río Seco, con sus avalanchas, inundaron muchas veces, y pude verlas, gran parte de la vega de río Verde y zonas inferiores de la ciudad.
FOTO A. RUIZ
Foto 142.-
En la secuencia de las primeras fotos vamos a mostrar fundamentalmente, el nivel que tenía el acueducto antes de que se excavara.
En esta primera foto vemos la parte superior de los arcos iniciales y lo que resta del canal superior por donde debía discurrir el agua. Su altura es, en algunas zonas, de casi dos metros. Justo encima del canal se ha montado el muro de la tapia de la carretera, con una extensión de más de doscientos metros. La apertura de la carretera nacional 340 por la zona de la Paloma, cortó la posibilidad de haber conseguido la mayor parte de lo que quedaba del acueducto. Una parte importante de él ha quedado sepultado sin posibilidad de recuperarla. Pero ahí está, guardada para la historia futura.
FOTO A. RUIZ
Foto 143.-
En esta foto se puede ver cómo se deja ver la parte superior de un arco y parte de la estructura del canal. Etapa previa a la excavación.
FOTO A. RUIZ
Foto 144.-
La parte derecha de esta foto nos muestra algo de lo enterrado de los arcos del acueducto.
FOTO A. RUIZ
Foto 145.-
En esta foto se indica y señala el sentido y extensión de lo que se ve salir del suelo de la finca.
FOTO A. RUIZ
Foto 146.-
En esta foto se va notando el desnivel del trazado de la parte superior del acueducto y el muro de la carretera montado sobre lo que queda de canal.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 147.-
Foto de detalle de la parte residual del canal con el muro moderno encima.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 148.-
Delimitación de la zona de la finca que ocupa una parte del acueducto.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 149.-
Esta foto revela la modificación que sufre la parte del canal más castigada por las avalanchas o por los retoques que ha sufrido desde que se abandonó.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 150.-
Esta foto es muy reveladora a la hora de averiguar qué hicieron los romanos cuando los arcos amenazaban con derrumbarse por las avalanchas y la solución que los ingenieros romanos decidieron emprender para mantener de pie los arcos que sostenían el canal, y como consecuencia, evitar el desabastecimiento de agua del conjunto industrial y elementos públicos: levantar muros de contención, que se verán más adelante.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 151.-
A partir de este momento se inicia la excavación del acueducto desde la Carrera de la Concepción, procedimiento muy mal llevado. No es una excavación arqueológica propiamente dicha, sino un desmonte con máquinas retroexcavadoras que producirán un daño irreparable. Es un atropello en toda regla. Una de los mayores tropelías que se han permitido en Almuñécar.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 152.-
En esta foto se confirma a todas luces cómo se observan las huellas de las máquinas desmontando la tierra que cubría en toda su extensión el acueducto. Aquí se ve cómo ha desaparecido parte de un arco que los ingenieros romanos trataron de sujetar para mantener el funcionamiento del acueducto. No era una excavación. Eran máquinas que iban destruyendo.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 153.-
Vista de lo que va apareciendo de las arcadas afectadas. Nada absolutamente se protegió.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 154.-
Esta foto muestra las huellas de las máquinas a su paso para sacar la tierra del desmonte. Y, evidentemente, los arcos que se van cayendo par falta de soporte que los sujete y se puedan restaurar, cosa que no si hizo en absoluto.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 155.-
Detalle de la foto anterior.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 156.-
Aquí se puede ver la técnica que aplicaron los ingenieros romanos: muros de sujeción para evitar que los arcos que sujetan al canal, se vinieran abajo. Y el canal se mantuvo funcionando gracias a esta técnica.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 157.-
Detalle de la foto anterior. No se respetó nada, ni la cimentación de esos muros contrafuertes. Consecuencias: cuatro arcos que estaban apoyados por este sistema, se desplomaron y se perdieron.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 158.-
En esta foto se ve cómo los ingenieros romanos consiguieron sujetar el canal del acueducto.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 159.-
Detalle de otro de los soportes que sujetaban el canal.
Como conclusión a esta observación de los ingenieros romanos, hace falta hacer una observación. ¿Hasta cuando no se dieron cuenta de que esta zona de Sexsi era inundable? Es normal que la construcción de una obra de esta envergadura tardara bastantes años en su puesta en marcha. En aquellas fechas todo parece indicar que la pluviosidad era superior a los tiempos posteriores, como ocurre hace unos cuarenta años. Lógicamente las inundaciones serían más frecuentes. Y si pudieron comprobar que sus instalaciones sufrían seriamente cuando esto ocurría, ¿por qué no pusieron los medios para evitarlo? Tan sólo afectó a la parte más cercana al lugar por donde río Seco se desbordaba (y sigue desbordándose). Orogénicamente la cuenca de este río ha sido superior el altura a la de río Verde. Es una incógnita, o no supieron poner remedio a ese problema. Lo que hemos visto que hicieron los ingenieros no era la solución; más bien era un parche. Pero cuando esto ocurría, si se ponían de obras en esa parte del acueducto, eso llevaba su tiempo y no podría paralizar la llegada del agua porque ello conllevaba un paro en el abastecimiento de agua y, sobre todo, afectaría a la gran factoría de salazones que abarcaba todo lo que hoy es pueblo y sus cercanías.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 160.-
Estado previo a la excavación.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 161.-
Estado previo a la excavación, arcos y canal.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 162.-
Estado previo a la excavación, arcos y canal.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 163.-
Estado previo a la excavación, arcos y canal.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 164.-
Estado previo a la excavación, arcos y canal.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 165.-
Estado previo a la excavación, arcos y canal.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 166.-
Estado previo a la excavación, arcos y canal.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 167.-
Este es el punto donde empieza la finca en que se ha descubierto la mayor parte del acueducto en todo su recorrido. Pero el acueducto continuaba hacia el barrio de San Sebastián, y queda por dilucidar si el del Ingenio está montado sobre el romano, que no se ha explorado aún.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 168.-
En este momento, a derecha de la imagen, según se viene desde San Sebastián, empiezan a aparecer las estructuras de las termas.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 169.-
Foto de detalle de la arcada en sentido contrario.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 170.-
Como queriendo dar respuesta al problema de las inundaciones, hay que decir que los ingenieros romanos recurrieron a otra solución: montar arcos de refuerzo. Y al parecer, algún efecto surtieron, porque esos arcos de refuerzo permitieron que el arco de encima se mantuviera intacto, como deja bien claro esta imagen.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 171.-
En esta imagen vemos en primer plano un arco de refuerzo. Y al fondo de la arcada, tenemos la zona de arcos caídos y los refuerzos de pilares de ladrillos que se usaron en ese sitio para sujetar las estructuras que soportaban el canal. Por lo visto, todo o casi todo el recorrido del acueducto en esta zona, fue víctima de las inundaciones, y no se previó dar la misma solución a aquel plano que a éste. Al fondo, se desplomaron, y en primer plano, quedaron firmes con el sistema de doble arco.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 172.-
Según nos acercamos a San Sebastián, las inundaciones fueron más persistentes o fuertes. Ello lo indican las partes de este puente que han sido más afectadas por las avalanchas de los desbordamientos de río Seco.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 173.-
Serie de los arcos que encuentran en buen estado de parte del puente o acueducto a su entrada a la ciudad.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 174.-
Serie de los arcos que encuentran en buen estado.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 175.-
Serie de los arcos que encuentran en buen estado.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 176.-
Serie de los arcos que encuentran en buen estado.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 177.-
Serie de los arcos que encuentran en buen estado.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 178.-
Punto en el que la arquería empieza a debilitarse y a partirse.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 179.-
Serie de los arcos que encuentran en buen estado.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 180.-
Punto de contacto hacia la parte de san Sebastián.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 181.-
Parte en la que la arquería empieza a ser reforzada con arcos contrafuertes a izquierda de la imagen.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 182.-
El relleno que aparece entre las arcadas dan la impresión de que el acueducto se encuentra abandonado por el tipo de sedimentación que se observa en la base del terreno.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 183.-
En esta foto lo más sorprendente es la desaparición casi total de la superficie por donde debía discurrir el canal y las posibles tuberías.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 184.-
Aquí se aprecia el mismo motivo por el que se puede decir que esta zona ha sido abandonada, y se prueba por los sedimentos que aparecen a su alrededor.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 185.-
Resto de los arcos que quedan bien definidos.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 186.-
Resto de los arcos que quedan bien definidos.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 187.-
Resto de los arcos que quedan bien definidos.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 188.-
Resto de los arcos que quedan bien definidos.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 189.-
Resto de los arcos que quedan bien definidos.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 190.-
Resto de los arcos que quedan bien definidos.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 191.-
Resto de los arcos que quedan bien definidos.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 192.-
En esta zona queda bien claro que las termas se montaron muy cerca del paso del acueducto.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 193.-
Lo más relevante de esta foto es la parte superior por donde iba el canal. Da la impresión de que por él discurrían las tuberías del agua. No tiene la forma clásica y norma del canal del restos de los puentes.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 194.-
En algunos de los arcos aparecen ligeros desperfectos como en esta foto. En la parte superior de lo que queda del canal, se ven señales de como si por ahí hubiera discurrido un conjunto de tuberías de cerámica. y si se observa bien, parece como si los hubieran arrancado.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 195.-
En esta fase de la recuperación del acueducto, ya se inicia la restauración moderna
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ.
Foto 196.-
Tramos en fase de restauración. Siete arcos hasta donde se encuentran los cuatro derrumbados.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 197.-
Tramo en fase de limpieza.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 198.-
Zona con los cuatro arcos desaparecidos.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 199.-
Perspectiva de los arcos desde la Carrera de la concepción.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 200.-
Fase de restauración de este tramo de puente donde está el espacio de los cuatro arcos desaparecidos.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 201.-
Restauración del suelo no muy académica y zona de las termas en etapa de restauración. En el tramo restaurado, cornisa con el alero, murete del canal y cubierta han desaparecido. Dan la impresión de que se ha hecho intencionadamente.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 202.-
Cuerpo de arcadas a la entrada del pueblo, ya restaurado.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 203.-
El acueducto y sus elementos anejos. Parte de las termas.
TERMAS JUNTO AL DÉCIMO PUENTE
LA CARRERADE LA CONCEPCIÓN
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 204.-
Vista de conjunto de las termas. Las zonas más visibles son: hypocaustum, pilas, apodyterium.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 205.-
Apodyterium de las termas de la Carrera de la Concepción. Es la sala donde las gente dejaba sus cosas personales para irse al baño o lugar donde se practicaba la lectura.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 206.-
Vista superior del apodyterium de las termas.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 207.-
Cubierta del apodyterium de las termas. A izquierda de la cubierta se ve un agujero que podía ser una entrada para el agua, que probablemente lo haría entubada con elementos de tubería de cerámica.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 208.-
Entrada del apodyterium de las termas. Resulta un poco extraño que el hypocaustum esté situado junto al apodyterium, prácticamente ante la puerta del mismo. Para ello han tenido que fortificar el elementos de aislamiento térmico.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 209.-
Junto al apodyterium podemos ver componentes adyacentes, como una sala de gimnasia. Esta parte de las termas no es muy definida. Distinguimos bien el tepidarium, pero el frigidarium aún no se ha identificado con claridad.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 210.-
Vista de las termas y parte del acueducto que pasa por detrás.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 211.-
Vista parcial de las termas donde apreciamos parte de una piscina con escalones de acceso.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 212.-
Canal de posible eliminación de aguas residuales de las piscinas de las termas.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 213.-
Varios compartimentos de las termas cuya finalidad aún no se define con claridad. Algunos de estos elementos podrían servir como biblioteca o gimnasio. Y lo que se echa en falta es una zona destinada a la piscina de natación que, lógicamente utilizaba agua fría.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 214.-
Vista general del hypocaustum de las termas, aún en primera fase de excavación. Las salas colaterales estaban destinadas a los materiales que se quemaban para calentar la parte superior donde se estacionaba y se ponía en movimiento el agua hacia los piscinas colindantes.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 215.-
Hipocaustum de las termas de la Carrera. Se encuentra en un estado bueno. y las piscinas próximas bastante aceptables después del deterioro del tiempo.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 215 bis.
Aspecto más detallado de la composición del hipocaustum de las termas de la Carrera. Los pilares de ladrillo refractario están muy alterados y parte del interior está caído.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 216.-
Una de las piscinas mejor conservadas de las termas. Sus paredes están recubiertas de opus signinum. Muy buen estado de conservación.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 217.-
Otra de las piscinas de características similares. Tiene un canalito de eliminación de aguas. El opus signinum está bastante desgastado.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 218.-
Piscina bien conservada. Escalón lateral y revestimiento de opus signinum.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 219.-
Piscina semicircular con escalones de acceso. Su conservación es buena. Es otra vista de la que vemos en el número 200, pero ya restaurada.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 220.-
Las termas en el entorno del acueducto. Justo detrás del cuerpo central de las termas faltan los cuatro arcos caídos. Como puede verse, los componentes de estas termas están incompletos. Con el tiempo y el abandono han desaparecido sectores del mismo.
TERMAS DEL CASTILLO DE SAN MIGUEL
PLANO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Figura 13.- Plano general de las estructuras que pudieron existir en ese espacio, según los restos que se han encontrado después de salvar parte de las roturas que se han producido a través de los diferentes usos que este reducto ha vivido desde que fue ocupado por los romanos.
PLANO MILITAR
Figura 14.-
Plano militar del Castillo de San Miguel que, a partir de 1851 se convertirá en cementerio civil, sobre todo a consecuencia de una epidemia muy grave que se produjo en estas fechas.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 221.-
Cuando se desmontó tal cementerio, se practicó un estudio sobre los elementos antiguos conservados bajo las construcciones árabes, militares y posterior cementerio. Y entonces se dejan ver una serie de estructuras antiguas mezcladas por la evolución de los tiempos. Y los primeros que dejan ver su presencia, de forma clara y evidente, son los romanos que, posteriormente serán muy alterados por el mundo árabe. En esta foto podemos observar materiales romanos reutilizados por los árabes, de forma que los elementos más profundos darán testimonio de estas mezclas culturales. En esta foto podemos ver la antesala de lo que fueron unas termas romanas y que los árabes las van a reutilizar durante mucho tiempo. En este punto, en concreto, tenemos el inicio del hypocaustum con todas las estructuras propias de tal elemento.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 222.-
En esta foto mostramos una superficie del área que abarca el hypocaustum de las termas.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 223.-
Poco a poco se van vislumbrando los componentes de los distintos elementos que la integran.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 224.-
Cuando aparecieron estos restos de construcciones, tuvo lugar el hallazgo del hypocaustum propiamente dicho. Sabemos que la gran mayoría de este tipo de elemento de uso privado y público, se inició sobre el siglo I a. de C. Y precisamente esta localidad detectó termas en tres lugares diferente: Carrera de la concepción, playa de Cotobro y el Castillo de San Miguel en este caso.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 225.-
Esta foto nos muestra los compartimentos anejos y componentes de toda la estructura de las termas. El material usado, como se puede observar, es el ladrillo refractario, formando el cuerpo principal de esta construcción. En los flancos laterales de observan muros de hormigón prensado y muy resistente a las altas temperaturas. Se ven también los canales de ventilación para que el aire circule y reparta proporcionalmente el calor del Hypocaustum.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 226.-
En esta foto observamos la parte interna del hypocaustum, con distintos componentes fabricados de ladrillo y, en muro de la derecha, un agujero probablemente entubado de cerámica, porque el plomo no resistiría las altas temperaturas que aquí se producen. Esta parte podría ser el punto de alimentación por donde se introducían los productos destinados a caldear todo el horno de calor. O sea, o ventilación, o introducción del agua a los depósitos donde se calentaba separadamente el agua que iba a dirigirse a las piscinas.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 227.-
Detalle de la foto anterior donde se aprecia la entrada mediante un agujero, del agua para esto indicada. A la izquierda, la entrada de alimentación de material combustible. A su vez, el muro de caementum está protegido por otro exterior adosado para cercar de seguridad el conjunto del Hypocaustum,
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 228.-
En esta imagen se ven con más detalles, las entradas de alimentación, y salidas de materiales usados. A su vez se perfila muy bien la composición de los muros de adobe con argamasa de cal y arena.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 229.-
Esta imagen, que no ha sido publicada, muestra parte de un probable depósito o pila. Tiene forma semicircular y está revestida de opus signinum, claramente romano. Hoy no se muestra en las publicaciones. Se manipula la información.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 230.-
Vista más precisa de la forma de ese depósito o pila, donde se ve el enlucido de sus paredes: opus signinum.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 231.-
Y debajo de todo eso aparece con toda claridad la superposición de capas de opus signinum de un depósito o pila. Es evidente que lo han retocado con el tiempo. Eso no es una técnica árabe sino certeramente romana.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 232.-
En las siguientes fotos se van mostrar los pilares del Hypocautum de ladrillo y terminado en falsa bóveda.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 233.-
Pilares acabados en falsa bóveda, éste y los siguientes que se van a mostrar.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 234.-
Continuidad de la foto anterior, donde, además de observa el muros de fondo que encuadra esta unidad de las termas.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 235.-
Pilares terminados en falsa bóveda.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 236.-
Dentro de lo menos malo, al menos podemos ver la técnica empleada en el levantamiento del hypocaustum. Los pilares del fondo son los mejores conservados y, sobre todo, el muro de hormigón que rodea toda la estructura de esta parte de las termas.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 237.-
Vista general del desmonte del antiguo cementerio, donde destaca principalmente el espacio destinado a las termas. Se llevó a cabo este desmonte igual que el acueducto de la Carrera de la Concepción: con retroexcavadoras. En la parte derecha de la imagen se encontraban bloques desgajados por la máquina y que formaban parte de las estructura de las piscinas. Ahí se perdió gran parte de la originalidad de esta obra romana.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 238.-
Mostramos las pilas de baño de las termas. Todas son rectangulares y están recubiertas con material impermeabilizante. Si había opus signinum, ha sido sustituido por otro tipo de color blanquecino, similar al estuco del depósito de agua de la calle Morería Baja, o bien han sufrido in deterioro irreparable en su tiempo.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 239.-
Compartimentos laterales a las pilas centrales rectangulares. Se encontraron muy deformadas por la función diferente que han podido desempeñar.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 240.-
Esta imagen nos muestra el típico sistema que usaban los romanos. Pilas pequeñas anejas a otras grandes. El motivo es cambiar de temperatura del agua. De ahí el frigidariun y tepidariun. Todo cuanto estamos viendo demuestra que la cantidad de agua que se necesitaba para alimentar esta estructura tenía que ser considerable. Pensamos que el agua llegó hasta este lugar por medio de canalización que se efectuaba a través de una canalización construida por encima de la muralla de Levante y que se se dirigía por ella hasta llegar a este lugar conectando con el la zona del Castillo. No disponemos de indicios para mostrarlo, pero es una hipótesis avalable.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 241.-
Detalle de la foto anterior para mostrar las pequeñas pilas de baño en el tipo que usaban los romanos.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 242.-
En esta foto podemos identificar el color del material que se usaba para impermeabilizar las piscinas. Era el opus signinum y la altura de sus muros eran los normales dentro de la tipología que usaban los romanos. Así que se puede decir que lo que vemos es genuinamente romano. Nada de árabe.
CORTE DADO POR LAS MÁQUINAS A LAS PISCINA ROMANAS QUE SE ENCONTRABAN POR DEBAJO DEL NIVEL SUPERIOR O ARABIZADOFOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 243.-
Vista lateral de las termas, donde se aprecia la destrucción de algunas de las piscinas por la máquina de desmonte. Los materiales son claramente romanos: opus incertum.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 244.-
Detallae de la foto anterior con el fin de mostrar los restos de las pilas auténticas romanas. Se observa con toda claridad el opus signinum en el revestimiento de esta piscina rota.
PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN. Conducciones de agua.
PLANO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Figura 15.-
Plano del depósito terminal en la Iglesia y las canalizaciones que parten desde ella hacia los laterales del pueblo y zona del Castillo de San Miguel.
CANAL SUBTERRÁNEO DESDE LA PLAZA DEL AYUNTAMIENTO HASTA LA CRUZ DE LOS LEONES (Puerta de Granada)
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 245.-
Entrada al canal que conduce, bajo tierra, hasta la Puerta de Granada. Esta entrada se encuentra en la casa de la familia Müller, en la plaza de la Constitución.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 246.-
En esta imagen, una vez bajado, se observan de frente el aparejo de ladrillo romano testificado en varios lugares de este mismo sitio. Se gira a derecha y nos encontramos con el canal abovedado. Se nota muy bien la impronta que dejan las cimbras para poder levantar la cubierta abovedada.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 247.-
Si observamos con precisión el aparejo de esta galería (75 cm de altura por 50-60 de ancho) podemos notar con exactitud que ha sido retocado en al alzado en varios puntos de su trazado. Este tipo de ladrillo es muy común en las estructuras romanas que van apareciendo en cualquier punto donde han sido encontradas y detectadas estructuras romanas.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 248.-
La cubierta del canal o galería, muestra indicios de la impronta que dejan las cimbras en este tipo de construcciones.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 249.-
Y en esta imagen queremos mostrar con claridad el uso de la tubería de cerámica como elemento de conducción de agua. Las tuberías están reforzadas con la colocación del ladrillo que venimos viendo en toda esta estructura. Se usa como reforzamiento para que la presión del agua no dañe la conducción. Pensamos que todo este canal formaba parte de una gran red de distribución de agua, bien para las estructura situadas al mismo nivel, bien para que remontaran hasta llegar a la parte superior del conjunto del Castillo.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 250.-
A partir del punto donde se encuentran las tuberías de cerámica, nos encontramos con la conducción final en sentido norte. Ello implica que el canal se dirigía hacia la zona de la Iglesia y posterior llegada para contactar probablemente con la conducción del acueducto en Carrera de la Concepción. Por desgracia nos tropezamos en nuestro avance con el alcantarillado moderno del pueblo y las canalizaciones nuevas habían roto la galería que estábamos estudiando. Ahí se interrumpió nuestro trabajo de investigación de campo en este lugar.
Creemos que este canal se construyó para la conducción de agua desde el depósito terminal de la Iglesia hacia distintos sitios de la zona industrial. Y por lo visto, se usaron tuberías de cerámica como elementos de transporte del agua para la gran mayoría de las instalaciones industriales. Fragmentos de tubería aparecieron en la huerta de la misma familia Müller, en avenida de Andalucía. No pudimos inspeccionar un espacio del viejo ayuntamiento, en el que se encontraba una conducción subterránea que se dirigía hacia la citada huerta, que hoy es un parque de plantaciones exóticas. El canal, que terminaba en ese punto, se encuentra taponado. Pero, afortunadamente pudimos tomar gran cantidad de fotos que nos ha permitido saber dónde aparecía la canalización del agua.
HUERTA DE LA FAMILIA MÜLLER
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 251.-
Este punto nos marca la zona donde se encuentra el canal taponado y que sólo es posible ver en fotos tomadas a tiempo antes de que lo taparan. En el centro de la imagen se observa, sobre el muro, un rectángulo vertical y un agujero en la parte inferior del mismo. Ese era el punto de salida que, anteriormente había sido taponado.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 252.-
Aquí se puede ver detalladamente el agujero hecho por los albañiles durante la obra de adaptación del terreno para lo que se pretendía. Por lo visto se encontraba totalmente cerrado y quedaría, tal vez, alguna rendija que permitiera a los operarios tocarlo y descubrirlo.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Doto 253.-
Aquí lo mostramos en foto a color para notar con más precisión la zona indicada. Se ve el agujero, pero pequeño, y da la impresión de que existía ya hace tiempo, porque se ve un cuadrado en forma de ventanuco en la base de este trozo de pared. Los albañiles lo destaparían después, situación que aprovecharíamos para tomar medidas y fotos más precisas.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 254.-
Una vez destapado completamente el agujero, apareció esta imagen que presentamos: el canal entrando o desembocando en la finca. Sus paredes están recubiertas de material impermeabilizante, sin precisar si se trata de opus signinum o simplemente un estucado refinado de cal grasa y arena. No lo sabemos porque no se ha analizado.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 255.-
Al final de esta conducción, podemos ver un canal que discurre en forma de T, probablemente desde el citado lugar del viejo ayuntamiento hasta este lugar y en su trayectoria hacia la calle Real, haría un desvío en ángulo recto hacia la huerta, mientras que su recorrido final sería continuar hasta el espacio antes citado. El canal de la calle Real puede tener relación con el que aquí vemos.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 256.-
Sobre el propio terreno de la huerta apareció un fragmento de tubería de cerámica que aquí mostramos. Según se observa, la tubería no era simple, sino que estaba reforzada, lo que nos hace pensar que era un elemento para conducir agua con cierta presión. Su diámetro medía unos quince centímetro de diámetro.
CANAL SOBRE LA MURALLA DE LEVANTE
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 257.-
En Cuesta del Carmen, al llegar a lo más alto, a mano izquierda había un pequeño patio vecinal a cuyo fondo podíamos ver esta imagen. Hoy día está todo construido y tapiado. No se puede ver. Pues justo en el fondo podemos ver el inicio de la muralla conservada, que da al talud de la vertiente de Levante. Tiene señales de haber sido rota par cortar la conducción de agua que por este lugar circulaba.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 258.-
Detalle de la foto anterior para ver cómo ha sido taponado el canal, o roto, porque posiblemente procedía de la zona de Cueva de Siete Palacios. Pero se observa bien el revestimiento interno de la paredes del canal. El típico opus signinum está ahí. Pero la pregunta que nace de este punto es: ¿de dónde procede este canal? quiero pensar que venía de la parte de Eras del Castillo porque, de lo contrario, era poco probable que viniera de una zona inferior. Tendría que superar un fuerte desnivel; y este canal no se usaba para llevar tuberías de cerámica, sino directamente el agua; por eso usan el opus signinum.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 259.-
Detalle más preciso del uso del opus signinum y taponamiento del canal modernamente. El aparejo es de opus incertum.
FOTO DE AMPARO CERVILLA RIVAS
Foto 259 bis
Vista de la parte externa de la muralla romana de Levante. Aquí se ve con mayor precisión el canal que discurre por encima de ella. Y es un canal cubierto con bóveda de medio punto. Dicho canal continúa a través de los restantes lienzos de muralla hasta empalmar con otras conducciones que llegaban hasta el Castillo de San Miguel. A la vista del aspecto que presenta el canal en este punto, llegamos a pensar que el canal salía en ángulo recto hasta algún elementos de la cuesta del Carmen para dirigirse probablemente a uno de los puntos de la calle Cueva de Siete Palacios. Pero estar por probar. Es una hipótesis a tener en cuenta.
Figura 16.-
En este plano militar observamos la muralla de Levante donde señalamos el punto en el que hemos detectado la presencia del canal anteriormente visto para conducir el agua hasta el propio Castillo. Los desniveles son fuertes dada la orografía que presente la ciudad en todo su entorno.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 260.-
Desde otro ángulo vemos cómo gira la muralla buscando su continuidad hacia la zona de Eras del Castillo, probable origen, como hemos dicho, de este canal.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 261.-
Siguiente tramo de la muralla de Levante, que se encuentra ya algo deteriorada por las construcciones modernas. Es muy probable que esta zona sufriera daños por los bombardeos en la guerra napoleónica.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 262.-
Este tramo, continuidad del anterior, sigue siendo muralla, y da la impresión de que el canal continúa por su cima. Señal clara porque las casas están retranqueadas ante la presencia de la muralla, y por la forma que conserva, el canal continúa su trayectoria hacia el Castillo de San Miguel.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 263.-
En esta esquina de la muralla, puede observarse el grosor de la muralla, superando probablemente el metro, y con un aparejo que no deja lugar a dudas en la composición del mismo: clásico romano.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 264.-
Continuidad de la misma muralla; pero en este tramo ha sufrido daños serios que la gente ha ido reparando para asegurar la estabilidad de sus viviendas. La muralla sigue zigzagueando según la estructura del terreno. Incluso se puede ver que han construido muros de contención en algunos tramos, por debajo del nivel de la línea de la muralla, e incluso han creado bancales para poder hacer plantaciones de chumberas, como se puede observar.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 265.
Al lado de la maraña vegetal, podemos ver cómo continúa la muralla, muy deteriorada, a los pies de los muros de las casas modernas.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 266.-
A izquierda de la imagen vemos el abancalamiento del terreno para el cultivo de las chumberas. Justo por encima se ven los restos de lo que queda de la muralla en dirección al Castillo de San Miguel.
Figura 17.-
Repetimos esta imagen para conectar con otras que conducen, a través del puente romano, hasta el Penón del Santo.
Figura 18.-
La forma de poder llevar agua hasta el depósito del Peñón antedicho, era a través del puente romano. Y como se ha dicho en otra ocasión, aquí se excavó una serie de piletas de salazón en el pasado. El depósito que aquí se encuentra y se puede ver, tenía que ser rellenado con agua dulce, y el camino no era otro que la canalización a través del citado puente. El plano militar es bien evidente aunque sólo dispongamos de la planta y no del alzado, que hubiera facilitado muchas la solución de las cuestiones pendientes sobre su estructura y utilidad.
Figura 19.-
En esta imagen vemos el puente en alzado. Para poder reconstruirlo hemos tenido que tomar como referencia las luces de los arcos que lo formaban. Y estos puntos de apoyo se encuentran en la subida por el camino de acceso a lo alto del Peñón. La base del puente era bastante notoria, y no se podía practicar el paso de una playa a la otra por la altura y escarpado de sus muros arruinados por la artillería inglesa en la lucha contra Napoleón. Medía. y aún lo mide, seis metros de ancho en su base.
CANALES DE AGUAS RESIDUALES DEL MAJUELO
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 267.-
Esta imagen nos muestra la escalinata de acceso a las partes superiores del estacionamiento de piletas de salazones y a la Puerta del Alcazaba que se encuentra bastante cerca. De ahí se subía por un graderío hasta la zona superior donde existen piletas de salazones. Por el centro baja un canal cubierto que, probablemente, recogía las aguas residuales de la parte superior de la industria. Y justo a su lado, baja igualmente un canal pequeño. probablemente entubado para abastecer de agua dulce las zonas de la piletas de salazones del Majuelo.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 268.-
Vista frontal para determinar los dos sistemas de canalización: uno de desagüe y otro de alimentación de la factoría.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 269.-
Aspecto detallado de los dos elementos de conducción de agua. Aquí se nota, de forma palmaria, las modificaciones que ha sufrido el Majuelo.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 270.-
La zona marcada con flecha nos indica que ese espacio ha sido, en otro momento, un depósito de almacenamiento de agua. La cantidad que se precisaba para el mantenimiento era mayor de lo que estas imágenes nos revelan; y lógicamente deben existir otros canales porque la extensión de esta zona industrial era muy superior a lo que hoy se nos muestra. Y téngase presente que este espacio contenía una zona portuaria, que también precisaba agua para sus operaciones. En conclusión, lo que aquí vemos como elementos industriales no es ni la décima parte de su total.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZFoto
Foto 271.-
Vista de detalle del canal de desagüe que bajaba de la parte superior del Majuelo y zonas anejas de las mismas características. Si se han detectado y excavado piletas de salazón en Morería Baja, los residuos tenían que ser evacuados por algún canal, como el que vemos en imagen, y que era absolutamente necesario.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 272.-
En esta imagen vemos, a izquierda, el canal de desagüe cubierto con lajas de piedra pizarrosa colocadas de forma desmontable, para que con facilidad se pudieran limpiar los canales con sólo moverlas. Procede del centro de eliminación de esta parte de la factoría.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 273.-
Por el centro de esta calle vemos el canal en dirección a la zona de río Seco. Es uno de los canales. El resto está enterrado. Pero dado el nivel del mar en estas fechas, pensamos que las aguas residuales iban directamente al mar, o a la costa del mar, puesto que en esta zona había puntos de amarres para las embarcaciones y el mar llegaría a bastantes puntos de la factoría, sin duda.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 274.-
Otra vista del canal desde otro ángulo, pero recogiendo residuos de otra parte de la factoría en sus partes laterales mediante calles entre zonas.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 275.-
A la derecha de la imagen vemos cómo el canal puede recoger aguas residuales de las zonas próximas de la factoría. El canal aparece unas veces cubierto y otras desnudo de lajas de cubierta. Consecuencias del paso del tiempo y del abandono.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 276.-
Y aquí, otro canal cubierto pero con bóveda de medo cañón, hecho que sólo hemos visto a la bajada de la zona superior en las fotos anteriores. También se encuentra enterrado en la zona que el Ayuntamiento ha dejado para jardines. Se hizo una exploración: con lo que se pudo comprobar que eran aguas residuales que iban a la zona de río Seco o más bien a la mar. Lo cierto es que iban a desaguar al mar. Y el mar tenía que estar muy cerca si observamos el lugar donde aparecieron datos claros de la situación del elemento de amarre respecto al agua, donde los barcos podían atracar, como se verá.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 277.-
Este pozo se encuentra casi en la zona central del sector del Majuelo. Es un tanto extraño que se encuentre un elemento así para atender las necesidades de la factoría. Es posible que el agua que se extrajera de este punto fuera salada o salobre. Pero también es probable que fuera dulce si tenemos en cuenta que el citado pozo se ha venido usando para regadío en tiempos posteriores, como los actuales. Se recuerda que lo sobrealzaron para poder manipular los medios de extracción modernamente.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 278.-
Y en esta foto tenemos la prueba inequívoca de que el agua del mar llegaba hasta casi toda la factoría. Aquí tenemos puntos de amarre para los barcos del tipo que fueran, y más aún los mercantes, Uno de los puntos está en perfecto estado de conservación, y en la esquina se observan restos de otro, aunque muy desgastado o roto.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 279.-
Y en esta foto se determina la distancia a la que se encuentra este punto de amarre que situado en la cuadrícula donde se halla el árbol, a izquierda del mismo, y esto nos hace pensar que el agua de los canales de aguas residuales desembocaban en el mar y que toda la zona de la Avda. de Europa formaba parte del estero marino de San Cristóbal.
CANALES EN CALLES DEL CASCO URBANO
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 280.-
En las páginas anteriores hemos hablado de la existencia de depósitos en otros lugares de la ciudad, como la parte superior de la Cueva de Siete Palacios. En efecto: según se sale de ese lugar hacia el Norte, a mano izquierda, encima de una antigua bóveda romana rota, podemos ver un canal de desagüe de unos 30 x 40 cm. Y a sus lados se dejan ver los restos de un enlucido a base de opus signinum que nos hacen pensar en un depósito o similar, fenómeno que se extiende a izquierda dando lugar a una zona embalsada, porque todo ese espació está, en todo su suelo y algo de paredes, revestido de opus signinum, y es muy posible que también pudiera ser un área de piletas de salazones porque a un nivel más bajo, como la calle Carmen Baja ha registrado cierta cantidad de piletas que pueden considerarse de importante entidad, y no ser las únicas, porque esta experiencia tan solo se practicó en una sola vivienda de nueva planta. Y por ello, todas las casas que se encuentran al mismo nivel probablemente contendrán también este elemento industrial.
FOTO DE ANTONIO RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 280 bis.-
Detalle de la foto anterior en donde observamos la existencia de opus signinum perteneciente a probable depósito de agua en la zona adjunta (derribada o caída) al complejo de la Cueva de Siete Palacios.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 281.-
En esta imagen presentamos un canal que parte desde el fondo de Levante de la Cueva de Siete Palacios hasta casi llegar a la zona superior de Eras del Castillo. Este canal debió ser usado como elemento de conducción de tuberías de cerámica. Agua no podía llevar porque sus paredes son de opus incertum y no contienen nada de opus signinum, material imprescindible para la conducción del agua. Tiene mucho desnivel entre el punto final y la Cueva. Pero no excluimos que fuera una simple galería de comunicación entre dos niveles de estructuras industriales. Podía ser un punto de entrada, cosa que poca gente ha pensado. Su altura es superior a lo que esta imagen ofrece.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 282.-
Al final de la calle Nueva, nos encontramos este canal que une dos niveles de cotas diferentes: la calle Morería Alta y el fondo de Morería Baja. Sus paredes están tan encaladas que no dejar ver un posible uso de opus signinum. Es evidente que sus muretes están construidos con opus incertum. Pero la cubierta es de rasillas modernas recubiertas con argamasa moderna, no romana.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 283.-
Esta estrecha calle (que no lo es), es un área de desahogo de agua residuales entre Morería Baja y Calle Nueva. Pensamos que ha sido muy modificada con el paso del tiempo, pero en realidad es un conducto descubierto de evacuación de aguas de lluvia y residuales que ahora se ve a nivel de calle.
TERMAS DE COTOBRO
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 284.-
Playa de Cotobro -Almuñécar-. Aquí se indican dos punto muy importantes. A izquierda de la imagen, marcamos, sobre el talud de la colina, los elementos constructivos que han sido destruidos con las nuevas edificaciones. A derecha de la imagen, indicamos con una flecha el lugar donde se encuentra el pozo romano y que después, con la excavación, aparecerán unas nuevas termas romanas.
FOTO DE ANTONIO RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 285.-
La zona de Cotobro ha sido un lugar también visitado y usado por el elemento romano. El hecho de que aparezcan termas en este lugar presupone habitáculos como residencia permanente. Sin duda que aquí han existido villas rústicas, sin duda, como se verá. Pero el elemento indispensable para construir una termas es el agua, y lo más complicado aún es el sitio donde han aparecido: casi junto al mar. El agua salada no se utiliza para estos fines. Debe ser dulce. Por lo visto el hecho de encontrarse al final de un barranco nos hace suponer que son venas profundas, que impiden la presión marina, de agua procedentes de las alturas y que, lógicamente antes, desembocarían en el mar. Los romanos construyeron un pozo y probablemente sacaban el agua con elevadores similares a una noria. En nuestra época los agricultores pusieron un motor cuyos restos aún perduran en su paredes, cosa que, a continuación, explicaremos.
FOTO DE ANTONIO RUIZ FERÁNDEZ
Foto 286.-
Vista del pozo romano. Tiene un perfil escalonado antes de llegar al receptáculo profundo. Forma cilíndrica con bóveda acabada en un tragaluz, por donde se permitía montar una polea para elevar el agua destinada al abastecimiento de las termas. Lo profundo del pozo, circular, está construido de opus incertum permeable para poder recoger el agua que le llega a través de la vetas de aguas antes citadas. La parte superior está recubierta de estuco blanquecino y algunas zonas con opus signinum.
Foto de Antonio Ruiz Fernández
Foto 287.-
Parte superior o cubierta el pozo, donde apreciamos la construcción con ladrillo típico romano. El tragaluz para la posible polea de elevación de agua. La bóveda está recubierta de estuco impermeabilizante. Al parecer, este tragaluz tenía forma cuadrada, según la posición de los ladrillos, y posteriormente ha sido retocada modernamente. De lo contrario no se explica el uso de la madera usada en la cubierta.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 288.-
Nave lateral de escasas proporciones y sin finalidad precisa. Está construida con la técnica de opus incertum. El revestimiento de que observa es moderno. Pero en aquellos momentos no se excavó.
FOTO DE ANTONIO RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 289.-
Entrada al pozo con muros laterales de opus testaceum. Al parecer originariamente esta entrada pudo ser arqueada y retocada por los propios romanos.
FOTO DE ANTONIO RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 290.-
Vista de conjunto de la parte frontal del pozo, ya retocado por la restauración del yacimiento. La pequeña galería ha resultado ser algo parecido a una bañera que tendrá sentido si se entiende que este yacimiento es una edificación de termas o punto de calor para calentar una villa romana en la costa, definición que parece ser más plausible. La cubierta de la pequeña galería es arqueada de medio punto.
FOTO DE ANTONIO RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 291.-
A izquierda de la imagen podemos empezar a ver parte de lo que es el hypocaustum de las termas o villa.
FOTO DE ANTONIO RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 292.-
Zona donde empiezan a aparecer los elementos de las termas, compartimento algo derruido.
FOTO DE ANTONIO RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 293.-
Muro de delimitación del conjunto de las termas. El material usado es opus incertum. Es notorio el grosor de los muros.
FOTO DE ANTONIO RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 294.-
Zona del pozo y del hypocaustum. A su derecha observamos una especie de bañera-pila de vivienda recubierta de opus signinum y que formará parte del conjunto general de las termas.
FOTO DE ANTONIO RUZ FERNÁNDEZ
Foto 295.-
Zona perteneciente al hypocaustum.
FOTO DE ANTONIO RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 296.-
Cuadrículas del hypocaustum, donde se aprecia también la entrada a pozo romano.
Foto 297.-
En los años 70, antes de que construyeran los restante edificios de esta playa, pudimos contemplar en el corte del talud de esta colina los indicios de zonas arqueadas y cierta cantidad de materiales romanos sobre el suelo e incrustados aún sobre el corte del talud. Hoy día ha desaparecido.
Foto 298.-
En esta parte del corte sobre el talud se puede ver cómo aparece una zona arqueada, con materiales removidos y otros materiales de construcción incrustados aún en el mismo. Estos restos aparecieron a unos cien metros de las termas. Todo parece estar enterrado por el derrumbe de la colina al paso del tiempo.
Figura 20.-
Figura 21.-
Figura 22.-
Figura 23.-
En este plano de la excavación se perfila muy bien el lugar donde se encuentra el hypocaustum y las zonas casi desaparecidas. Este pozo fue descubiero y publicado por Antonio Ruiz Fernández en agosto de 1985 en la prensa con todo detalle para la prensa. Posteriormente fue publicado en Motril. Publicación que se hizo en El Faro.
DEPÓSITOS DISPERSOS EN LA CIUDAD Y CERCANÍAS
Foto 299.-
Indicación de los lugares mejor identificados en el área general de la ciudad moderna.
PLANO DE A. RUIZ FERNÁNDEZ
Figura 24.-
PLANO DE LA ZONA DE LA IGLESIA Y CERCANÍAS. Probable lugar donde podemos indicar lo que hasta ahora hemos podido localizar y documentar.
DEPÓSITOS EN DISTINTOS LUGARES DEL CONJUNTO INDUSTRIAL
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 300.-
Aljibe del Castillo de San Miguel. Se ha excavado y se ha podido calificar como elemento de construcción árabe, tipo aljibe. A nivel del suelo se aprecia un agujero que se utilizaría para recogida de aguas de lluvia.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 301.-
Vertiente de Poniente del Castillo de san Miguel. En principio esta vertiente, en época romana, estuvo amurallada con un sistema escalonado de muros que llegaban desde el Majuelo hasta la cima. Hemos remarcado la parte donde se encuentra una pileta de salazones o pequeño depósito de agua y otros más importantes. El contexto no nos permite definirlos. Pero hay otro que está perfectamente claro, como se verá.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 302.-
Probable pileta de salazones. No se ha podido contextualizar su entorno porque se encuentra enterrado o en el interior del Castillo, cosa más probable. Su revestimiento está muy deteriorado y no se puede definir con claridad.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 303.-
Depósito romano de agua. Se encuentra a un nivel similar al anterior. Está relleno de material de derribo probablemente procedente del Castillo. En sus muros se observa el opus signinum revistiendo sus paredes.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 304.-
Vista del mismo depósito para detallar lo que existe en su interior. Es probable que formara parte del abastecimiento del Majuelo u otras zonas muy cercanas.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 305.-
Peñón del Santo. Foto antigua. Indicación del depósito de agua romano que se encuentra por debajo del nivel de la cima.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 306.-
Interior del depósito de agua del Peñón del Santo. Sus paredes están revestidas de estuco pero muy desgastado. Es uno de los mayores depósitos hallados en todo el conjunto.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 307.-
Depósito del Santo. Etapa en la que fue usado como bar. El muro de fondo ha recuperado un color más propio del revestimiento de opus signinum. Este depósito se usaría como punto de alimentación de las piletas de salazones que fueron excavadas en 1945 y publicadas por el autor en la Universidad de La Rioja, Sección de Economía («Las salazones y salsas de Almuñécar». Anales de Economía, vol VI, nº 24). Con ello pretendo que quede de una vez claro que en esta zona los romanos construyeron piletas de salazones.
FOTO DE ANTONIO rUIZ FERNÑANDEZ
Foto 308.-
Villa rústica romana cerca de Venta Luciano. Torrecuevas. Este depósito forma parte del sistema de abastecimiento de agua de esta villa. Se conserva en sus restos el opus signinum original.
PLANO DE ANTONIO RUIZ FERNÁNDEZ
Figura 25.-
Plano teórico de lo que pudo ser el depósito terminal del acueducto romano. Se ha levantado teniendo en cuenta las descripciones que los árabes hicieron de él hasta el siglo XIV. Y como testimonio de ello mostramos los materiales que forman la actual base de la Iglesia Parroquial y sus alrededores.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 309.-
Restos de los muros de un depósito adjunto a las estructuras del depósito terminal de la Iglesia. Se puede ver el aparejo antiguo cuando se descarna la pared moderna.
FOTO DE ANTONIO RUIZ FRNÁNDEZ
Foto 310.-
Indicación del muro que abarcaba esta zona como depósito auxiliar del acueducto. Cuando se desmorona el revestimiento moderno del muro, aparece el material romano.
FOTO E ANTONIO RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 311.-
Aquí iniciamos la descripción de los cimientos que hoy se ven a los pies de los muros de la Iglesia Parroquial. Comenzaremos viendo el material base donde se van a apoyar los sillares de los que hablan los árabes cuando describen esta edificación. La base esta formada de opus caementicium sobre el que se colocarían las series de sillares de piedra caliza toba. Este tipo de piedra no es originaria de esta comarca, sino que la traerían los romanos de la zona cercana como Nerja, lugar de ascendencia volcánica en la que encaja perfectamente este material. La base de la edificación debió ser rectangular. En la parte exterior de esta edificación se ve muy bien el tipo de material, pero en el interior de la Iglesia es muy difícil distinguirlo, salvo que permitieran descarnarlo; cosa realmente descartable. Sin embargo, en el anterior suelo, cuando se repuso la solería, pude ver cómo se montaba el nuevo muro de la Iglesia sobre el muro romana que estaba justo debajo y sobresalía casi medio metro. Al día siguiente volví al lugar y pude comprobar que el muro romano había sido totalmente cubierto con hormigón moderno. Me quedé sin la foto que lo demostrara. Así que tan sólo contamos con el exterior para poder hablar del alzado tanto de la Iglesia como de la edificación romana que aquí existió. Es de sentido común, y de eso tenían mucho los ingenieros romanos, como lo han demostrado en toda la zona industrial.
FOTO DE ANTONIO RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 312.-
A derecha de la imagen vemos ya la construcción del opus caementicium. Se nota que este aparejo ha sido retocado por los modernos en interés propio y han modificado la estructura base donde se apoya la Iglesia en la parte de Poniente.
FOTO DE ANTONIO RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 313.-
Es precisamente en este callejón donde más se nota la alteración de los cimientos de la Iglesia, lógicamente por intereses de los vecinos que modificaron su estructura para facilitar el paso o sus solares.
FOTO DE ANTONIO RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 314.-
Detalle de la foto anterior donde se aprecia las roturas de materiales base para facilitar el paso, u otros fines.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 315.-
La parte el atrio de la Iglesia entraba dentro del ámbito del depósito terminal del acueducto. Aquí podemos ver cómo se rompe la estructura para abrir calle entre las partes de estos cimientos.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 316.-
Detalle de la foto anterior para observar el mismo fenómeno de supresión de los cimientos como la misma finalidad: abrir paso, crear calle. Este paso lo abrieron para acceder a la Iglesia.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 317.-
Vista total de los cimientos en la parte posterior del atrio de la Iglesia. Y todo parece indicar que, como en otros lugares de la ciudad, los elementos romanos han sido eliminados para poder abrir calles nuevas, ya que el paso estaba cortado por las estructuras antiguas.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 318.-
Parte de este tramo ha quedado cubierto por las obras municipales para crear calle donde no había.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 319.-
Calle Aire. Cimientos de la Iglesia que sirven de apoyo para levantar el alzado noreste de la misma. Estos cimientos están recortados por la misma razón antes citada: abrir calle. Pero no se ha realizado ninguna exploración para determinar la profundidad de las estructuras romanas, como que debería hacerse para confirmar con rotundidad la existencia del citado depósito terminal aquí.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 320.-
Detalle de otra toma del mismo lugar.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 321.-
Detalle de los muros de la iglesia. La parte blanqueada reutiliza los sillares de piedra toba en todo la periferia de los cimientos de este edificio.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 322.-
Detalle de la misma calle.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 323.-
Ampliación del espacio que abarcan las ruinas del depósito que aquí existió.
FOTO A. RUIZ FERNÁNDEZ
Foto 324.-
En esta foto vemos casi la mitad de un depósito de agua situado muy cerca de una villa rústica romana. Como también se encuentra en línea con el acueducto cuando cambia de vertiente, es lógico pensar que el agua se tomaba de ese punto.
CONCLUSIONES
Después del extenso recorrido realizado por casi toda la comarca de la ciudad de Sexsi, tenemos que llegar a las siguientes conclusiones:
Agua potable: Cuando los fenicios llegan a estos parajes, establecen primero una comunicación con los aborígenes locales y del interior de la zona. En los primeros contactos pensamos, a la luz de los comentarios de los autores clásicos que citan esta llegada, se dedican a intercambiar sus mercancías y manufacturas, cada uno según sus posibilidades. Los fenicios aportan manufacturas de ellos o bien conseguidas a través de sus rutas comerciales por otros centros con los que establecen relaciones de este tipo. También los aportan de sus propias localidades: pero lo más frecuente es traer productos de otros países o regiones, como Oriente Medio, Egipto (muy frecuente), Grecia, Italia, Sicilia, etc. El resultado de este intercambio se centra en lo que cada uno buscaba: los unos, manufacturas nuevas y desconocidas que llamaran su atención y sus necesidades. Los otros: búsqueda principalmente de metales nobles y minerales.
Pero con el paso del tiempo los fenicios comenzaron a desarrollar la industria de pescado. Y para ello, tuvieron que proveerse del elemento imprescindible para tal fin: agua potable. Y a la vista de los hechos, todo parece indicar que el lugar más apropiado para montar este negocio, no es precisamente el actual promontorio de Almuñéar, al que dieron el nombre de Seks; porque ellos trataban de buscar para establecerse lugares seguros y provistos de los elementos indispensables para sus objetivos. En este caso el agua. Y lo que es hoy, el casco urbano de Almuñécar, no reunía las condiciones exigidas para tales propósitos: no disponía de manantiales y aguas de esas características. Por lo tanto tuvieron que buscar el lugar que reuniera esas condiciones. Y es precisamente la parte occidental de la zona la que podía proporcionales el elemento necesario para el montaje de esa industria: Se trata del Barranco del Noi, llamado así porque el propietario del manantial era un personaje catalán cuyo aspecto físico era la corta estatura que mostraba. De ahí que le llamaran»el niño», noi en catalán. Y ese nombre es el que ha permanecido y permanece. Este barranco disponía de agua dulce y de muy buena calidad, porque procedía de una mina de agua que proporcionaba lo necesario tanto para mantener las necesidades de la comunidad fenicia como la de satisfacer las necesidades industriales que ellos pensaron montar y montaron. Como consecuencia de esta información, creemos que estas colinas fueron ocupadas como residencia y plaza para el montaje de su industria. En definitiva, podemos decir que el montaje tanto de hábitat como industrial se llevó a cabo en estas colinas de Poniente, además de establecer sus necrópolis, como ya ha quedado demostrado en trabajos anteriores. El elemento indispensable había sido conseguido. Los esteros marinos, tanto de río Seco como Verde, suponían un esfuerzo mayor de lo que ellos necesitaban. Las aguas del mar en los siglos VII-VIII a. de n. e. casi llegaban a las cercanías de la localidad de Jete. A esto se une el hecho de que los alemanes del IAA. de Madrid, emprendiera un trabajo para fijar la línea de costa en la zona sur de España, pero cuyos resultados no dan los mismos lugares que los que se han venido viéndose por algunos de los agricultores de la zona, que han llegado a ser, en algunos casos, más certeros que los practicados por los alemanes. De hecho, el arqueólogo alemán Adolf Schulten, estuvo durante un tiempo haciendo arqueología de campo para determinar ciertos puntos que no le cuadraban en sus investigaciones sobre la comarca de Almuñécar. Tuvo la suerte de encontrar monedas fenicias en las cercanías de Jete. Pero desconocemos dónde se puedan encontrar las conclusiones a las que pudiera llegar con sus trabajos.
Concluyendo el tema del agua, sabemos que la zona asignada y buscada desde un principio por los fenicios, fue muy oportuna para los fines que ellos buscaban.
Qué ocurre después del año -206, después de la batalla de Ilipa. Sencillamente los romanos deciden explotar al máximo la técnica de la salazón sobre el lugar que llamarán Sexi, que había pasado a manos de ellos una vez derrotados los cartagineses en Andalucía (cercanías de Carmona). Los romanos deciden montar una industria a gran escala y explotar los conocimientos que los fenicios tenían sobre estas técnicas. Y como sabían que no disponían del elemento esencial para llevar a cabo tal empresa, se esfuerzan en estudiar las posibilidades de conseguir agua en cantidades industriales. Pero volvemos al principio; los fenicios usaban, en comparación, pequeñas cantidades para sus objetivos. Los romanos querían competir con todas las factorías del Mediterráneo y convirtieron esta localidad en una de las más importantes de todo el Mare Nostrum. Problema: agua en cantidad. Suponemos que buscaron por todos los territorios cercanos al enclave, Pero no encontraron la cantidad que ellos necesitaban. Y llegaron hasta las cercanías de Otivar para poder establecer y conseguir un centro de producción de salazones de los más grandes de la época. Si tuvieron que remontarse tan hacia el interior es porque el agua en cantidad estaba lejana. Y para ello tuvieron que diseñar y montar todo un trabajo de ingeniería hidráulica que pudiera llevar el agua a sus industrias. Y montaron el acueducto con un sistema de puentes y canales que salvaran las dificultades que entrañaban los retorcidos caminos que condujeran el agua sin dificultad hasta la ciudad de Sexi. Y lo hicieron. Y qué fue lo primero, ¿el montaje de la industria y sus elementos anejos?, o la traída del agua para poderla montar? Al parecer y tras las investigaciones practicadas, debió ser el montaje del acueducto lo primero que se ejecutara. Y estamos en ello, el montaje del medio de transporte sería, por lógica, lo primero. Y no olvidemos que el agua de mar no sirve para la construcción por la cantidad de salitre que tiene. Y en eso eran unos expertos los romanos. Su conocimientos de ingeniería difícilmente han sido superados.
Conductos-transportes: Para ello, los romanos montaron un acueducto muy completo y lo suficientemente cuidado como para que el agua llegara sin problemas y en cantidad hasta la futura factoría. Entre los elementos construidos tenemos diez puentes con sus respectivos canales y registros para el cuidado interior del mismo. Y fueron tan cautos y aprovechados que, en las zonas difíciles, usaron medios para llegar desde alturas de cierta envergadura hasta alcanzar la zona baja, donde el agua no pudiera crear problemas en su transporte. Desde Otívar, pasando por Jete, utilizaron canales subterráneos sobre el mismo lecho de río Verde. O sea que, a cierta profundidad, construyeron canales reforzados contra la presión real del terreno sobre él, que recogieran el agua que discurría por superficie. El canal subterráneo siempre buscaba el punto de decurso más bajo, para que el agua se filtrara y pasara a través de sus bien planificados canales de piedra, con un sistema de bóveda en posición ciclópea, que permitiera el paso del agua a través de la hendiduras de la cubierta y pasara al canal por donde discurriría, hasta llegar a la zona en que el agua se deslizaba ya al aire libre por canales superficiales. Pero, incluso en este canal subterráneo, sobre él, los ingenieros romanos construyeron registros para controlar la presión ejercida por el aire y el desnivel de pendiente del agua a través del canal. Y de Trecho en trecho, o sea, cada tramo suele tener una especie de pocico interior para que el arrastre de arena y tierra se vaya posando y evite que el canal se obstruya, y por acúmulo de material, quedara inutilizado. Por esa razón, entraban hasta el fondo del canal para limpiarlo y evitar que quedara expuesto a un reventón o atasco del mismo. Esta técnica se practicará en todo el recorrido del acueducto.
Niveles: Es uno de los problemas más serios que tiene el trazado del acueducto. Lo más peligroso, a la hora de conducir el agua, es la presión que tiene que soportar cuando en su camino se encuentra con serias pendientes. Para contrarrestar estos problemas va sigzagueando con el fin de no perder altura y que la pendiente se suavice. Así que, incluso en las partes llanas, el canal subterráneo va buscando las zonas por donde suele discurrir el agua superficial de forma espontánea, para conseguir que el agua que se filtra, pueda llegar hasta él bajo tierra. Y una vez circula por superficie, el desnivel debe guardar las normas establecidas por los ingenieros para evitar que el agua con su presión pueda dañar la conducción. Para ello, aproximadamente cada 40-100 m suelen hacer un registro que no solo sirve para limpieza del canal, sino también para medir la pendiente y hacer que el aire que discurre en su interior salga a superficie y así evite que pueda producir que sufra una sobrepresión y se rompa por esta causa. El desnivel entre el punto de las cercanías de Jete y la Santa Cruz, donde se encuentra el depósito de decantación, es de 50 m, o sea, que pasa de la cota 100 a la 50 en esa distancia. En teoría, la pendiente del canal, según se dirige a Almuñécar, debe tener una pendiente de 1/4 de pulgada cada 40 m, según los cálculos de Vitruvio. Y la diferencia de altura entre el depósito de decantación y el terminal, o sea, entre la Santa Cruz y la Iglesia, el nivel está prácticamente equilibrado. Y por esa razón se construyó un semisifón entre ambos puntos o depósitos, para que el agua subiera de un punto a otro por su propia fuerza. Y desde el depósito terminal, el agua, por el mismo motivo, podía ser desplazada a cualquier punto elevado de la ciudad: vasos comunicantes.
Almacenamiento: Este es el punto más discutido de todos en relación al acueducto. Se viene hablando de que el depósito terminal se encontraba en la Cueva de siete Palacios. Pero poca gente se ha fijado en las características y estructuras que requiere un depósito de agua de esas proporciones. Tampoco se han fijado con detenimiento en los cimientos de la Iglesia, ni se han sorprendido de que aparezcan estructuras romanas tan abundantes en los muros iniciales del citado edificio. A mi entender, sólo el que vio, pudo afirmar lo que decía, y en este caso, han sido los árabes, no otros, los que han acertado al decir que, por encima del aquel edificio, con esquinas de piedra toba, en forma de pirámide, y que el agua que llegaba a la cima caía sobre un molino para hacerlo funcionar. ¿Ni los cristianos se dieron cuenta? Supongo que lo vieron, pero nadie escribió una sola letra acerca de él. Extraño y sorprendente.
Este era el lugar donde el agua se almacenaba y distribuía hacia todas las zonas de las industrias, pero desde época romana. Se crearon depósitos secundarios en diferentes lugares de todo el complejo industrial. Y eran los siguientes: Peñón del Santo, ladera de poniente del Castillo de San Miguel, zona del Majuelo y barrio de San Sebastián, y toda la zona de Levante.
Distribución: La red de distribución comenzaba desde el Torrecuevas. Las villas rústicas próximas a este lugar tenían sus pequeños depósitos para abastecimiento doméstico y agrícola. En la Santa Cruz vemos conducciones entubadas que debían dirigirse hacia las villas romanas rústicas que se encontraban en sus cercanías. En las termas de la Carrera de la Concepción había un desvío de agua procedente del mismo canal del acueducto. Y desde la misma Iglesia podía distribuirse el agua hacia un depósito situado en sus inmediaciones; y un canal que se dirigía, entubado, desde la misma Iglesia o incluso canal del acueducto, hasta el interior del antiguo ayuntamiento desde donde partían hacia la huerta de los Müller, y el que bajaba desde la Iglesia directamente hasta la casa de los Müller, desde donde se dirigía, según indican las tuberías encontradas, en dirección al barrio del Castillo. A su vez, desde este barrio, por medio de canal cubierto con bóveda de medio cañón y montado sobre la muralla de Levante, ese canal se dirigía hacia la zona del Castillo de San Miguel, donde, como se ha visto, existían también una termas, y los depósitos (dos) junto a su lado en la vertiente de Poniente. Probablemente, desde el mismo Castillo, el agua sería también canalizada hacia el Peñón del Santo, donde se encuentra uno de los depósitos más grandes, porque allí también había industria de salazones, como se ha indicado antes.
Con relación a los lugares distantes, tenemos las termas de Cotobro donde también hay un pozo, pero independiente de los sistemas de núcleo de industrias grandes del centro de Sexi.
Y por último, podríamos decir que otros técnicos, a la vista de estos datos proporcionados con mucha dedicación y muchos años de investigación, iniciaran lo que a este trabajo le falta, que es el estudio de hidrodinámica general comenzando desde la última localidad donde se cree empieza el movimiento de aguas hacia las localidades de Lentegí, Otívar, Jete y Almuñécar.
Uso: En cuanto al uso del agua, la conclusión en muy sencilla: el motivo principal es la explotación de una macrofactoría emplazada en todo el espacio que hoy constituye la localidad de Sexsi, Almuñécar. Es lógico decir que el uso doméstico en evidente, pues la población humana lo necesita, y para ello se construyeron termas, y como es de pensar, algunos otros elementos urbanos, aunque no se haya encontrado nada que lo testifique.
El estudio de los elementos arquitectónicos más relevantes de esta colonia romana, constituye uno de los misterios más relevantes por resolver. Se ha buscado a través de todo el Mediterráneo, intentando localizar elementos paralelos para poder establecer una cronología más precisa, pero los contextos arqueológicos no nos han aclarado nada por lo confuso y mezclado en que se encuentra todo. Se ha podido comprobar que el elemento criptopórtico se encuentra no sólo en lo que hoy se considera ciudad moderna -montada sobre la estructura antigua-, sino que han aparecido también estos elementos en lugares tan apartados como Cotobro y Monte de Velilla, en la zona de costa, pero también tenemos este elemento en lugares con algunas villas rústicas, como las cercanas a la zona de Las Peñuelas.
En cuanto a la localización de estos elementos, nos basamos en el estudio que, hasta el momento, se ha practicado sobre la ciudad moderna. Podíamos pensar que hubo una ciudad romana en esta localidad, conocida últimamente como FIRMVM IVLIVMSEX, pero que, en realidad, nunca ha existido una ciudad material, como hoy día se entiende. La transcripción del nombre de la ciudad ha dado modernamente el nombre de SEKS, cuando en realidad era un topónimo trilítero (Samech, Kaph, Samech, siendo la «e» el resultado de una resonancia vocálica en la articulación de sus consonantes, pues se sabe que las lenguas semítica no disponían de ese elemento fónico), y que ha dado multitud de variantes a través de su historia lingüística de carácter popular. No ha existido una ciudad romana propiamente dicha, sino una macrofactoría de salazones en todo su trazado arquitectónico.
Prestando atención a lo que hoy se considera núcleo urbano, hay que decir que Almuñécar no responde a una estructura hipodámica ni al esquema tradicional (Vitruvio) de lo que es la urbe romana, como bien podemos ver en otras localidades costeras a levante y a poniente de esta ciudad. En ningún trazado urbano actual se pueden observar un cardo maximvs ni un decvmanvs. Los elementos hasta ahora encontrados están representados sólo por estructuras industriales: series de diferentes tipos de piletas de salazones, depósitos de agua, sistemas de canalizaciones de abastecimiento y vías de eliminación de aguas residuales. Y como sistemas de almacenamiento, una gran cantidad de galerías (criptopórticos) situadas a distintos niveles en todo el conjunto. Aparecen a nivel del mar y en cualquier cota del conjunto.
Los sistemas de canalizaciones, que se verán en otro apartado, son muy variados, y los depósitos de agua están a niveles muy bien estudiados para su utilidad: el principal se encuentra en la zona conocida como La Santa Cruz, y el último sobre el conocido Peñón del Santo.
En definitiva, se puede decir que, cuando el elemento musulmán entra en esta localidad, se ve obligado a romper las estructuras romanas para poder ocuparlas, hecho que explica que aparezcan calles «modernas» tan tortuosas y quebradas. Se rompen series enteras de criptopórticos para poder construir «calles» donde no existían. Y las que vemos rectilíneas y paralelas son consecuencias de la eliminación de numerosas series de galerías para poder moverse por esos lugares. Testigos podemos ver cuando, al pasar por una de esas calles, aparecen, en los laterales, restos de los muros que conformaban las galerías; y no son pocos. Pero se sabe que existen otras galerías que continúan ocultas desde sus inicios, y que, alguna vez, podrán salir a la luz.
CRIPTOPÓRTICOS DE SEKS
Se van a exponer por sectores cada uno de los elementos existentes hasta hora a través de todas las calles y lugares de la ciudad moderna.
Sus proporciones, medidas y situaciones se irán dando de acuerdo con su emplazamiento y que figuran en el trabajo general Sexsi, Almuñécar.
Perímetro del casco antiguo de Almuñécar.
Plano general sobre la ubicación de los sistemas de criptopórticos de Sexsi. Marcados en negrita las zonas de mayor número de galerías.
Sector A. Peñón del Santo. Esta zona Fue excavada en 1945 por D. Antonio Fontán. Por los indicios de restos de muros abovedados, debían ser tres o cuatro naves o criptopórticos. Hay restos claros de que los muros de las galerías llegaban hasta el talud, y que debió desprenderse gran parte de las estructuras. Las piletas de salazón debieron estar o a nivel del depósito de agua, o en la parte superior del Peñón, cuya forma no era como hoy se ve. Terminaba en punta y fue allanada por Da. Encarnación Márquez, propietaria de una azucarera de la zona.
Peñón del Santo. Sector A. Detalle del punto de arranque de una de las galerías que formaban este conjunto industrial.
Criptopórtico Cueva de Siete Palacios. Fase de excavación. Sector L. Está compuesto este elemento de una nave central y siete colaterales, con prolongaciones, en su orientación, hacia Poniente y Levante, contándose su continuidad en ambos sentidos, o sea, las estructuras de naves abovedadas continuaban hasta que fueron destruidas para abrir paso.
Criptopórtico Cueva de siete Palacios. Esta edificación romana ha sido convertida en Museo Local, donde se pueden ver los materiales arqueológicos de las diferentes excavaciones llevadas a cabo hasta este momento. En él se exponen materiales ibéricos, egipcios, fenicios, romanos y árabes. Vista de conjunto del restos de las naves que, con el tiempo o la acción antrópica, formaban esta unidad aneja a la Cueva de Siete Palacios. Sin duda ha sido utilizada con el tiempo como cantera de materiales de las nuevas construcciones anejas. Se le considera la segunda unidad por su estado de conservación.
Criptopórtico Cueva de Siete Palacios. Puerta de comunicación entre los diferentes compartimentos que formaban este conjunto arquitectónico. Fase de excavación. Hoy constituye la puerta principal de acceso.
Criptopórtico Cueva de Siete Palacios. Sector L. Fase de excavación. Obsérvese como se continúan las naves en esta parte del conjunto total, formando una unidad estructural de la misma tipología que la anterior. Las naves que se observan tienen unas medidas muy similares a las anteriores.
Criptopórtico Cueva de Siete Palacios. Foto de detalle donde se aprecian los restos de gran número de naves rotas por las razones antes expresadas. Su profundidades son distintas como se verá en la planimetría. Prácticamente todo este Sector ha sido habitado por gente en diferentes épocas.
Este Plano refleja lo que son las naves de la cueva de Siete Palacios, pero, además, en su parte superior izquierda, se conserva una galería que se encuentra enrasada con un sistema de aparejo de madera. Esta última nave tiene su continuidad en las siguientes viviendas.
Esta figura es una proyección ortogonal donde se trata de reflejar el volumen de lo que se conserva y lo que se supone existió antes de ser destruida.
Este plano trata de reflejar los elementos que integran el conjunto más complicado y extraño de los localizados en parte inferior de la ciudad moderna. Realmente esta zona ha sido muy modificada y sólo se conserva lo que podemos ver en fotos, pero realmente debe atravesar toda la calle perpendicular a Baja del Mar y cruzar en ángulo recto la calle Cerrajeros.
Galerías romanas retocadas en época musulmana, en el centro de la ciudad, calle Baja del Mar. Se trata de una serie encadenada de estructuras que han sido muy alteradas a través del tiempo, pero que guardan los indicios de los materiales romanos usados en su construcción. Como toda nave, conservan su agujero en el techo, que probablemente era su punto de acceso. Otras veces parecen luminarias de tipo árabe. Pero lo que no deja lugar a dudas es el aparejo. Este mismo tiempo se encuentra en la calle Morería Baja, zona muy cercana a la parte de la factoría de salazones mejor conservada, como la del Majuelo.
Detalle de la foto anterior, donde podemos comprobar el tipo de aparejo, el clásico uso de opvs latericivm, en su típica colocación de gruesos y delgados. Su agujero es muy claro. Todas las galerías romanas lo tienen.
Puerta de acceso a las galerías romanas interiores. Tiene forma de arco califal. Lo que se explica por la ocupación que los árabes de ellas.
En esta foto se aprecia mejor la forma del arco árabe; pero se nota que la estructura romana ha sido retocada en la remodelación del mismo. Conserva, como todas las galerías, el agujero del techo, que aparenta ser una luminaria.
En esta foto de detalle se aprecia bien el agujero de forma cuadrada, y el aparejo de opvs incertvm.
Vista de la nave anterior y paso lineal hacia otra de las naves. Como se puede observar, las pareces han sido enlucidas con mortero de época medieval. También se observa el agujero del techo.
Secuencia y paso a otras de las naves. La puerta es artificial. Ha sido abierta a golpe de pico y enlucida con mortero árabe. Pero el grosor del muro entra dentro de los cánones tipológicos usados por los romanos.
Paso hacia la parte final de este conjunto de galerías. Como se puede ver, se produce una alternancia de tipos de materiales, lo mismo el opvs incertvm, que el opvs latericivm
La siguiente puerta da paso hacia el interior y se ve de la misma forma que la anterior. Se pasa a la siguiente nave y ya nos encontraremos con un espacio que se sitúa al borde de la calle actual (Alta del Mar), a la que se accede con dificultad por el estrechamiento de las estructuras.
En esta imagen podemos observar una puerta de paso a otra nave; pero, ya al fondo, se observa que el acceso es prácticamente imposible, porque el espacio se cierra e impide acceder, salvo que se hubiera desmontado toda la estructura que se encuentra de frente. Da la impresión de que las formas cambian e impiden el acceso por el aumento de los volúmenes de las estructuras.
En este plano indicamos la presencia de una nave recientemente descubierta y es de la más grandes el conjunto. Se ve en la parte inferior derecha.
Plaza del Ayuntamiento.
Nuevo descubrimiento de nave en el centro de la ciudad. Se trata de una nave de proporciones similares a la Cueva de Siete Palacios, pero sólo con dos naves pequeñas laterales que lindarían con las estructuras bajas de la calle posterior Escamado. Vista tomada desde el interior de la casa de los Müller.
Plaza del Ayuntamiento. Galería de los Müller. Nave-galería en fase de restauración moderna. A derecha se ve una abertura tipo hornacina similar a otras naves del área Eras del Castillo. Es una de las más grandes que se han localizado en la ciudad.
Galería de los Müller desde un espacio superior con canalizaciones modernas procedentes del exterior.
Galería de los Müller. En la parte superior izquierda se puede ver el aparejo de opvs incertvm alterado por los añadido modernos.
Eras del Castillo
Este plano nos presenta todo el conjunto de naves que existen en Eras del Castillo. Es el grupo más complejo. Se dan varias medidas y tipos de galerías. La mayor parte de ellas se encuentran encima de Cueva de Siete Palacios.
En esta foto podemos ver una galería con la bóveda recubierta de chapa de madera, al igual que sus paredes. Forma parte de un conjunto muy numeroso de «cuevas» y que se verán enseguida. Sus proporciones son similares a la gran mayoría de las que se encuentran en esta zona. Todas las viviendas modernas están montadas o ocupadas desde que se conoce su existencia.
Esta foto muestra una galería enchapada con papel decorativo y forma parte de la unidad anterior. Sus características son las mismas en cuanto a su construcción y a sus materiales y módulos.
El Sector E ha dado lugar a ciertas elucubraciones sobre la forma que presenta. Y simplemente se trata de una serie de galerías que, por la forma y condiciones del terreno, adopta la forma que tiene. Se ha llegado a cometer el disparate de «reconstruir» el teatro de Sexsi. Grave disparate, pues no hace más que confundir a la gente y a recibir críticas por la falta de información. No quieren reconocer que Almuñécar fue sólo una gran factoría de salazones, con estructuras que aparecen desde el Majuelo hasta lo más alto de la ciudad. Aquí no existen construcciones para el «panem et circenses«. Templos y foros, los necesarios por la gran industria que había.
Calle Angustias Moderna. Criptopórtico que forma parte de los típicos. Es de proporciones medias y situado en el área superior de Eras del Castillo, en la calle Angustias Moderna. Su interior se encuentra completamente encalado desde que fue habitado por personal en época reciente. Gracias a su ocupación se conserva en buen estado. En plano se localiza con facilidad. A continuación se encuentra otro espacio de galería consecutiva cuya bóveda había sido destruida, sobre cuyos muros se levantó nueva habitación. Y todo ese espacio, con cubierta indicada con línea discontinua, estuvo formado por una de las series más abundantes en número de criptogalerías.
Esta galería se encuentra en el plano al comienzo de la calle Angustias Moderna, a derecha, según se sale. Su bóveda ha sido destruida para poder levantar encima de ella otra habitación. Tan sólo se conserva este trozo de bóveda indicando su curvatura.
En este mismo Sector, pero en la calle Angustias Nueva, podemos ver este espacio en cuyo muro interior se encuentra una galería de las mismas proporciones que las anteriores. Hoy está taponado porque por su interior, años atrás, el ayuntamiento introdujo la canalización de aguas residuales. Sebe ser abierto y estudiado como el resto de las galerías. Este espacio hueco indica su presencia.
Calle Angustias Nueva, paralela a Moderna, registra una galería de las mismas características y medidas que las anteriores.
Aquí se indica su muro interior con su aparejo muy encalado, lo que evita poder ver el aparejo de opvs incertvm de su alzado.
CALLE ANTIGUA
Sector M. Calle Antigua. A unos metros de su inicio fue localizada esta galería de alguna mayor extensión. Fue usada como casa habitual. Sus paramentos y bóveda están muy encalados por el uso continuado en el tiempo. No ha sido reformada en su estructura básica.
La misma galería anterior, vista desde el punto opuesto. Aquí se aprecia que había una salida hacia otro espacio, probablemente galería también, y cuya puerta de acceso se encuentra taponada por obra moderna. En esta foto se aprecia, en algunos espacios, la impronta del maderamen usado para el levantamiento de la bóveda, tal como ocurre en Espaldas de San Miguel, donde se aprecia con toda claridad esta señal constructiva.
En esta foto de la misma galería se puede ver el taponamiento sin abrir del otro extremo de la galería; y se deja ver algo del opvs incertvm de su alzado. Tenemos que decir que esta galería se encuentra en línea con la que se ha descubierto recientemente en la Plaza del Ayuntamiento. En el espacio que media entre ambas galerías se han visto y destruido las naves intermedias entre las dos ya indicadas.
Esta foto muestra parte del aparejo de opvs latericivm característico de estas construcciones. Tu grosor es muy superior al de otros de los paramentos que se encuentran en sus cercanías. Hay más compartimentos que se muestran en otras publicaciones sobre este mismo tema.
En este sector, M, casi al final de la calle Antigua, nos encontramos con una serie de galerías modificadas y convertidas en vivienda. En esta foto, habiendo roto espacio para acceder a ellas, tenemos de frente, a derecha e izquierda, el acceso a todas las estructuras aquí conservadas. Las que mostramos son las que ofrecen mayor identificación. Esta entrada ya está muy modificada.
Esta galería está muy modificada, pero guarda las mismas proporciones de toda la cadena de estructuras romanas. La puerta que se observa se abrió para dar paso de unas a otras.
En esta galería se observa el fenómeno de medio-enrase de la bóveda de una de las naves de toda la serie, Tiene las mismas proporciones que las demás tanto en altura como anchura y grosor de los paramentos.
Nave transformada como la anterior en habitáculo de la vivienda. Tiene sus mismas medidas, aunque de largo difiera algo. La bóveda ha sido enrasada, pero no hemos podido comprobar si se encuentra enrasada o totalmente eliminada. Téngase en cuenta que encima hay otra vivienda actualmente.
Y finalmente, siguiendo las mismas condiciones de habitabilidad, podemos observar una pequeña cocina, inicio de la entrada de la vivienda. Todas estas estructuras tienen los mismos módulos de una red continuada de habitaciones que fueron galerías romanas en su totalidad.
Y este es el final de lo que hoy queda como punto de acceso a la red de galerías que se acaban de describir. Es curioso observar la altura de los escalones de acceso. Ello indica que la altura, por defecto de solería de las galerías, que no tenían suelo artificial, sino sólo roca madre, tuvo que ser rellenada de forma artificial para equilibrar las diferencias de alturas entre las distintas galerías.
Y finalmente, sobre un elemento de fachada que da a la calle Antigua, se ha podido comprobar un acceso que no se ha podido ver por la dificultad de no tener entrada fácil desde fuera. Pero por la forma se deduce que son estructuras que nos llevan a las mismas conclusiones: entrada a galerías que estarán transformadas en su interior. El aparejo es el mismo que los de las galerías antes vistas.
Este Sector es uno de los más complejos. La calle San Joaquín esta dividida en tres parte: la que discurre junto a la cueva de Siete Palacios, y dos subsectores: uno paralelo a la muralla -que, por cierto, la parte superior ha desaparecido y se ve en las fotos más antiguas- y el otro donde se encuentra la «calle más estrecha del mundo» enorme disparate de la imaginación humana, que se divide en dos ramales bien diferenciados.
El Sector M. El tramo final de la calle Antigua está muy ligado el Sector F. Apenas se entra en la calle San Miguel, a izquierda, tenemos la continuidad de las series de criptopórticos que van a configurar la mayor parte del casquete superior de la ciudad. En este plano reflejamos principalmente lo que son las redes de galerías, no los restos de otros elementos romanos que se hayan en su trazado.
En este rincón de calle Nueva vamos a encontrar uno de los criptopórticos más interesantes de todo el complejo-Por esta puerta se accede a la gran nave que linda con las estructuras del Majuelo.
Este plano muestra una de las zonas más alteradas: calle Nueva y Santa Isabel. En sus cimientos se encuentran las prolongaciones de las estructuras del Majuelo. No se han respetado en absoluto.
Zona próxima o prolongación del Majuelo. Es de las mejores galerías conservadas. Es un conjunto como se puede observar en las restantes fotos. Esta es la nave mejor conservada. Sus medidas son superiores a las restantes. La solería es rudimentaria y casi da con la roca madre como punto de su anclaje. Está encalada pero no con la intensidad del resto de las galerías. La puerta que podemos ver es artificial. porque ha sido abierta a golpe de pico. Sin embargo sí tiene su agujero en la parte superior de su bóveda. Tiene agujeros de de acceso y respiraderos.
En esta foto e puede comprobar que el estado del suelo no se parece al de los demás. No dispone de solería moderna. Quizá sea la razón por la que su altura es superior a las demás. El aparejo tipo opvs invertvm es muy evidente a pesar de estar blanqueado.
Junto a las dos naves anteriores, sobre la misma fachada, podemos observar en los punto extremos, los arranques de una bóveda existente con anterioridad. Ha sido enrasada y se ha construido sobre ella una habitación superior. La marca de su existencia queda bien patente señalada en sus extremos.
Justo lado de la anterior, y aprovechando que la puerta estaba abierta, se pudo fotografiar el interior en que que observado un corral para animales, instalado sobre una galería colateral a izquierda y derecha. Las medidas se corresponden con el tamaño e dos galerías separadas para crear más espacio. Todo ello forma parte del conjunto que linda con el parque de la factoría de salazones de El Majuelo. La datación de estos elementos gira en torno a la época de decadencia del Imperio sobre los siglos III-IV d. de C.
Si nos adentramos más en dirección a las salazones y observamos el fondo de esta nave adaptada, se ve una escalera de acceso a la parte superior. Lo que indica que la bóveda fue destruida para ganar espacio entre los galerías. Pero el aparejo de opvs incertvm se ve bien claro a ambos lados de esta foto.
Detalle de la foto anterior para indicar que su construcción no es moderna, sino la transformación de la antigua galería o galerías que aquí se encontraban. En la ventana de la derecha se observa el grosor clásico de los muros del alzado de las galerías en esta zona.
En el interior de este espacio, situado cerca de los anteriores, podemos ver una nave partida y su entrada artificial para su ocupación como apero de elementos del campo. Los módulos de sus dimensiones coinciden con los de toda esta zona, en las cercanías del Majuelo. Téngase en cuenta que debajo de estos espacios, con toda seguridad, hay piletas de salazones enterradas que formaban parte del todo el conjunto del yacimiento industrial. De hecho, en los nuevos alcantarillados cercanos han aparecido y se tienen catalogados.
En esta foto tenemos indicado otro espacio que fue galería. Conserva su aparejo de opvs incertvm y sus proporciones de medidas de anchura y altura.
Muy cercana a los espacios anteriores podemos comprobar que esta habitación está enrasada porque su bóveda ha sido destruida para construir encima habitáculos modernos.
Este plano refleja una de las partes de la ciudad con más criptopórticos y mejor conservados. Espaldas de San Miguel.
En este plano del Sector F hemos reflejado una de las zonas más densas en las cadenas de criptopórticos de la parte superior de la ciudad, no sólo por el número sino, sobre todo, por la buena conservación de los elementos arquitectónicos conservados. Y destaca la buena técnica de construcción, con un aparejo muy regular, y la constancia de proporciones y medidas de sus paramentos y bóvedas.
Primera nave de este Sector. Su interior no se encuentra muy encalado, pero si destaca con cierta claridad la impronta del maderamen usado en su construcción. Se notan perfectamente las maderas de la cimbra en la ejecución de la bóveda.
Esta foto, de la misma nave, se ve partida por un nuevo muro construido para la sujeción del torreón que se encontraba encima de la misma. Y parte de la otra mitad de la nave se puede ver en las fotos del Sector San Joaquín III, al fondo, con entrada incluida. Pero, desgraciadamente ha desaparecido por la construcción de una nueva vivienda sobre ese espacio.
A continuación de la calle Espaldas de San Miguel y a continuación de la nave anterior, nos encontramos con una serie de galerías de menor tamaño, y algo modificadas por el uso del encalado durante muchos años.
En una puerta anterior a la nave antes vista, nos aparece esta, muy similar en su estructura, pero también muy recargada por la cal usada para su mantenimiento. Aquí se observa que ha sido usada como apero de elementos agrícolas.
De seguido a la segunda galería, y entrando desde la calle artificial, vemos esta nave con las mismas proporciones y muy encalada. Aquí se aprecia bien su uso doméstico.
De de la foto anterior, éste es el lado contrario de la nave. Como aclaración hay que decir que todas ellas tienen un acceso artificial, o sea, que uno de sus muros ha sido roto para poder acceder a su interior.
Anterior a esta foto, hay otra que no hemos podido mostrar, pero que es continuación de una nave enrasada en gran parte.
Muy cercana a la foto anterior, desde la calle artificial, se pasa al interior de este espacio, que es una nave enrasada y convertida en apero agrícola. Subiendo por los peldaños de esa pequeña escalera, por un paso artificial abierto a pico, se pasa a una galería abovedada con trazado algo curvo por necesidad del terreno.
Puerta de la galería abierta a pico. Vemos el paramento de fondo. A ambos lados está situada la la galería.
En esta foto vemos la entrada artificial a izquierda. De frente se ve que la nave era más profunda y ha sido separada con aparejo y material superpuesto, que indica que esta dimensión era mayor y debe seguir siéndolo. Las proporciones siguen siendo similares a las anteriores.
Segunda parte de la galería, que ha sido usado como apero de campo. El punto terminal es de obra normal de época. como todas, está encalada, pero sin mucha profundidad.
Ésta muestra el lugar habitado por una señora cuando se hizo la foto. Disponía de una pequeña entrada, y el lugar de su cama. Si se observa bien, la bóveda está muy desgastada por el paso del tiempo y no ha sido enlucida. Solo ligeramente encalada en los paramentos bajos.
En este detalle de la misma foto, se precia que la galería, pequeña, ha sido dividida. El aparejo de separación de lo que sigue, es de material moderno.
Plano de la calle Clavelicos y Morería alta. toda la calle Clavelicos está apoyada sobre unas de las murallas de aterrazamiento o de contención, que se encuentra justo detrás y dando a la calle Torremolinos. y son numerosos los espacios destinados a Galerías, que son usadas, en su mayor parte, para aperos agrícolas y cuadras de animales.
En la parte final de la calle Clavelicos aparecieron zonas de galerías que fueron destinadas a aperos y corrales para animales de campo. Aquí se muestra una de ellas, pero la gran mayoría se encuentran ocultas desde tiempos atrás.
Sobre la calle Morería alta se van a encontrar una serie de galerías transformadas en aperos de campo y como cuadras de animales.
En esta foto podemos apreciar el tipo más común, donde se aprecia la transformación y uso para los fines indicados. Las galerías rotas con esa intención se ven comunicadas entre ellas mediante la abertura de puertas adinteladas.
Esta foto muestra otra pieza convertida en habitáculo. Son series de galerías transformadas en taller de trabajo, pero sus techos han sido destruidos para poder levantar encima nuevas piezas de casa moderna.
En esta foto se muestra el espacio doméstico que se repita a través del resto de la calle Morería alta. Al fondo de la imagen se ve lo que sigue siendo una muralla que discurre como elemento de apoyo de la zona superior, o calle Antigua. Y este espacio es una adaptación de las galerías que aquí se encontraban tiempos atrás.
Esta foto muestra la continuidad de los tipos de vivienda que se dan a los largo de la citada calle. Al fondo tenemos que el mismo muro o muralla de contención de la calle antigua que discurre, el alto, por detrás de todo este conjunto.
Esta foto muestra sobre el mismo terreno, pero en espacio más reducido, el uso de la zona rota de galerías del área de Poniente. Todas las bóvedas han sido derribadas porque el empuje de la muralla posterior amenazaba con su peso el derrumbe de las mismas
Los sistemas de amurallamiento se pueden ver en toda la parte superior del casco urbano actual, y mostrando un grosor de casi más de dos metros de anchura. Este fenómeno se deja ver en el Sector K, en el que la calle que discurre por detrás está formada en algunos tramos por la propia muralla como también ocurre en la parte superior de la calle Antigua.
El Sector K, calle Morería Baja, es una de las que muestran también gran número de estructuras romanas tipo galerías, depósitos de agua y probables piletas de salazones. En nuestro trabajo tan sólo se ha podido detectar galerías que siguen un modelo similar a las encontradas en calle Baja del Mar. Lo que puede justificar la presencia de piletas es el depósito de agua que con toda probabilidad estaba destinado a la alimentación de las piletas por estas zonas.
CALLE MORERÍA BAJA, EN SU INICIO.
Esta foto muestra una galería de grandes dimensiones y que se encontraba habitada cuando se localizó. A su alrededor se encuentran otras que se muestran a continuación.
En esta foto se ve el desmonte de las estructuras de reutilización moderna, dejando a descubierto las formas romanas en parte del conjunto.
En esta foto se puede ver la limpieza del revestimiento moderno cuando personas habitaban aquí. La separación de dependencias está hecha con opvs incertvm. La construcción de la bóveda está más evolucionado que la mayoría de los niveles de la ciudad. El material usado es el ladrillo u opvs latericivm. Las proporciones son de mayor tamaño que las anteriores, y sistema de bóveda rebajada.
Este detalle de foto muestra el detalle de la posición del ladrillo de mayor y menor grosor, en un juego de 3-2 en cuanto a su posición como aparejo. Y en el centro de la imagen se ve el uso del clásico agujero de acceso a la galería.
Foto de detalle lateral de una nave. Se aprecia un arco de comunicación entre naves, hecha de opvs latericivm, aunque su base muestra restos de opvs incertvm. Es evidente que esta galería ha sufrido modificaciones a través del tiempo en época romana.
Detalle de la foto anterior donde podemos observar el aparejo del opvs latericivm en su alternancia de tamaños. Al igual que el acceso del techo con agujero de forma cuadrangular.
Foto de uno de los espacios mayores de nave romana del conjunto ya reformado y mal retocado.
En esta foto se muestra la remodelación del suelo con losas de cerámica moderna, no acordes con la realidad de esta galería. Al fondo derecha tenemos el paso de una zona a otra del sector.
Foto que muestra la comunicación entre los compartimentos de este conjunto. Se puede observar muy bien la alternancia de estilos arquitectónicos: opvs latericivm y opvs incertvm.
Foto en donde se muestra un arco tallado en opvs incertvm donde no se sabe a dónde podía conducir. Pero todo parece indicar que era algo similar a un depósito de restos de cerámica romana. No sorprende que aquí existiera un horno de cerámica. Se han registrado en el exterior estructura de un posible horno que, sin razón que lo justifique, ha sido tapado por el anterior arqueólogo.
Calle San Joaquín. Esta nave se encuentra justo al lado de las que forman el conjunto de la cueva de siete Palacios. Es de mayores dimensiones, pero ignoramos el tipo de construcción por estar con revestimiento moderno.
En línea con la nave anterior, se encuentra esta otra, que se encuentra partida. Pensamos que es fruto del paso del tiempo, pero parece más un a parte de un nave partida del mismo tipo que el del interior de la Cueva.
Sector calle San Joaquín III. en el interior de esta casa podemos ver una especie de arco profundo que parece indicar que servía para pasar de un lado a otro de la muralla que asciende desde un extremo de la cueva de siete Palacios. La muralla ha perdido un muro superior de opvs incertvm.
CALLE SAN JOAQUÍN II. Junto a la gran muralla que procede de Eras del Castillo, en el interior de este pequeña casa, podemos ver esta pequeña galería, que se encuentra taponada por materiales modernos. No se descarta que sea un paso que atravesara la muralla. Aún no se ha explorado.
Foto del interior de una habitación de esta misma calle, en cuyo interior se ve el aparejo de estructura romana bastante encalada y diferente estructura de paramento de los laterales. El paramento frontal está muy encalado, pero se nota la técnica constructiva romana.
Foto de detalle del recinto anterior con dos espacios definidos. La técnica es la citada estructura romana.
Foto de detalle con el interior modificado situado en la misma calle y con dos alturas, una de entrada y otra, donde se aprecia la profundidad del recinto y que da paso a un espacio similar al de las galerías.
Calle San Joaquín III. Emplazamiento de una galería que comparte espacio por medio de un muro divisorio con otra galería del Sector F. En la foto se observa el hueco de entrada a la citada galería, y en el alzado se ve parte del llamado torreón, que probablemente lo fue. Hoy día ha desaparecido por ciertas negligencias municipales.
Vista de la arte superior del torreón y los aparejos de construcción usados en su alzado.
Foto de detalle donde se aprecia puerta semiartificial y el alzado en esta parte del torreón.
Foto de detalle del umbral de la puerta, con un sillar situado sobre la misma.
En esta foto vemos que ya se empieza a tratar con encalado lo que se va convertir en vivienda moderna.
Foto de detalle más amplio. La puerta fue abierta a golpe de pico como se puede apreciar. El aparejo aparece roto a golpes de pico.
Foto donde se ve el interior de la nave partida y el aparejo muy deteriorado. A derecha, el muro que comparte esta galería con la contigua (Sector F, al inicio).
MONTE DE VELILLA, (vaguada).
Monte Velilla se encuentra a izquierda de río Verde, según se desciende al mar, casi al final. Subiendo por la ladera nos encontramos con estas estructuras romanas cubiertas por la maleza. En el centro se observan estructuras que debieron ser mayores de lo que encontramos. Esta construcción tiene una entrada dintelada, construida con opvs incertvm y en si interior veremos los muros y sistema interno del yacimiento.
En esta foto se puede ver la entrada a la nave que se verá a izquierda de la imagen. Se alternan elementos constructivos mezclados. Se usa el opvs latericivm, incertvm de forma aleatoria.
Esta foto muestra el paramento con técnica de opvs incertvm. Estos materiales serían traídos de de la zona del columbario Torre del Monje, porque en este terreno no aparece ese material. Las dimensiones de grosor de los muros son normales, como en cualquier otra estructura romana. de ahí su identificación.
En esta foto se puede ver, a izquierda, la forma del arco de entrada a la pequeñas galería romana.
Monte de Velilla. Esta pequeña galería es de pequeñas proporciones y contiene revestimiento de encalado. El aparejo es el clásico de estilo dominante romano.
COTOBRO, junto al barranco inferior.
Cotobro. Cuando se publicó el pozo romano del rincón de Cotobro, dentro de los elementos apareció esta pequeña galería, mal conservada y de proporciones reducidas. Se desconoce su finalidad porque resulta un tanto extraño que tan sólo apareciera esta pieza constructiva. Ha sido muy reutilizada y retocada, según se aprecia en su aparejo, con restauraciones modernas. Justo al lado han aparecido unas termas romanas poco accesibles a que la gente pueda verlas con claridad. Mala protección.
ERAS DEL CASTILLO
Repetimos este plano que aquí se encuentra la mayor parte de las galerías del Sector L, en su parte superior. La cueva de Siete Palacios se encuentra debajo.
En esta foto se muestra una pequeña entrada artificial para acceder a una pequeña galería interior.
Galería interior en este espacio bastante reducido. Aquí se usan materiales clásicos para el opvs incertvm. Se ignora el punto real de acceso. Cuando se excave se podrá saber algo porque, por ahora es un misterio.
Muy cerca de la pequeña nave anterior encontramos el acceso casi natural a un conjunto de naves pequeñas y realmente algo misteriosas por sus características. Parecen un laberinto en medio de naves de ciertas proporciones. Los muros laterales son de proporciones mayores de lo normal. Lo que hace pensar que este sector se elevaba más de lo que a simple vista se puede ver.
En esta foto mostramos la continuación de la serie pequeña de dimensiones, pero muy característica dentro del conjunto. Las proporciones son reducidas pero muy definidas como galerías romanas clásicas. Se piensa que son piezas destinadas a servir de almacenaje.
Con esta foto podemos tener una idea de las verdaderas proporciones con respecto a su anchura y altura. Los materiales son comunes a los anteriores.
Esta foto muestra la nave las larga del conjunto. al final se cierra con otra más corta.
Nave final de esta especie de laberinto. Su finalidad puede estar relacionada con lo que se viene aplicando a la totalidad del conjunto de las naves de Sexsi.
Y aquí nos encontramos una nave especial cerrada o taponada. En principio con esa solución se evitó que se deteriorara. Pero ya es hora de que se destape, se limpie y se exponga al público.
En esta foto mostramos su interior: una nave central y dos colaterales a derecha según se entra. Se pudo fotografiar antes de que las taponaran.
A la entrada de la zona superior, y encima de la Cueva de Siete Palacios, se encuentran todas estas naves descritas en Eras del Castillo. Aquí tenemos una de ellas, que se encuentra abandonada y que últimamente pude ver en muy mal estado. Mientras estuvo habitada, se podía ver mucho mejor en su estado de conservación.
En esta foto vemos esta casa que no es otra cosa que una nave usada como vivienda. Hoy día sólo queda los restos del alzado y un lateral de la bóveda que se encontraba dentro.
En esta foto mostramos la entrada a una de las galerías mayores de este conjunto. al fondo, la entrada.
Foto señalando la puerta de entrada al fondo de la imagen.
Foto donde se puede ver muy bien la galería abovedada con una forma algo rebajada. Es la más grande del conjunto.
Casi en frente de la anterior podemos ver esta otra nave, también con bóveda rebajada, de una proporciones similares. Hoy ya se encuentra deshabitada y cerrada con una verja.
Nueva foto de la galería anterior. Ha sido desmontada como casa-vivienda y ha quedado lo que se ve. Pienso que aún no se ha restaurado. Sólo ha dejado de ser vivienda.
Foto de una nave situada en las cercanías de Las Peñuelas. Esta galería debió estar completa. tiempos atrás, con motivo de la construcción de la carretera de Almuñécar-Jete, se le dio un corte grande, eliminando mas de la mitad de la nave. Y con motivo de un nuevo remodelado de la anchura de dicha vía, se volvió a recortar, dejando sólo lo que hoy día se ve. Un desastre de las autoridades. Casi con toda seguridad, si se practica una excavación, aparecerán elementos integrantes de una villa rústica bastante completa. Hoy día queda poco: un muro de opvs incertvm y poco más.
CONCLUSIÓN
Como conclusión podemos afirmar que estamos ante un misterioso sistema industrial sin paralelos con los que se pueda establecer relación directa y cronológica. Es un complejo bastante variado que hemos tenido que ir identificando y explorando detenidamente para poder llegar a alguna conclusión con sentido práctico. Y es que estamos ante un sistema de criptopórticos muy variados y en todos los niveles del casco antiguo de la ciudad moderna. Nos queda la esperanza de que en otro lugar u ocasión se encuentren formas similares y tan numerosas como éstas. Por lo pronto nos ceñimos a pensar que estamos ante un sistema complementario para el desarrollo de la gran industria de salazones, donde estas galerías formaban la parte complementaria para la conservación de los productos y dispuestos para la exportación. Pero sigue siendo algo misterioso en conjunto. No se trata de un nivel aislado, sino de un conjunto completo y variado. Si se observa el el sistema de muros de aterrazamiento de todo la estructura antigua, constituye un plan de muros de contención de los sistemas romanos en los que se irán fijando las cadenas de criptopórticos que se suceden siempre manteniendo el nivel de la zona donde se levantan. No son viviendas ni nada similar. Son almacenes ubicados en las cercanías de los sistemas de producción, que son las cadenas de piletas de salazones que aparecen en todos los niveles o cotas del gran conjunto industrial de Sexsi.
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