LAS MONEDAS DE SEKS

Los testimonios numismáticos de la colonia fenicio-púnica de Seks se han encontrado en localidades fundamentalmente costeras y, de forma esporádica, en ciudades del interior peninsular, así como en distintos puntos del Mediterráneo.

Los hallazgos practicados en la propia colonia Seks son muy escasos, de superficie y de materiales revueltos (1). Consecuentemente la mayor parte de los ejemplares conocidos han sido encontrados en muy diferentes localidades (Almuñécar, Motril-Salobreña, Málaga, Carteia, Gades, Ilurco, Murcia, Monastil, Valencia, Tortosa, Tarragona, Gerona, Arcóbriga, Valeria, Vivero).

Cuando se comenzaron los estudios sobre la ceca de Seks, sus monedas fueron confundidas con las de Gades (2) y las de Canaca (3). En 1794 Lindberg identificó una moneda con la ceca de Seks gracias a los caracteres latinos que presentaba (4). Fue igualmente confundida con la ciudad de Conca (5). Gesenius identificó sus monedas con la ciudad de Tingis por un error de transcripción de leyenda (6). Heiss, y sobretodo Delgado, fueron quienes definitivamente identificaron las monedas con la Seks de las Fuentes Clásicas (7). En esta misma línea se encuentra A. Vives (8) y las desafortunadas opiniones de A. García y Bellido (9), M. Gómez-Moreno (10) y A. Beltrán (11). García y Bellido, tras afirmar que las acuñación de las monedas de Seks tuvo lugar después de la batalla de Ilipa (-206), piensa que tal colonia se encuentra en la localidad granadina de Jete (antigua Xate), a 8 km de Almuñécar, en el interior del estero de río Verde.

Los recientes trabajos geológicos del Instituto Arqueológico Alemán de Madrid (12) y la opinión de M. Pellicer Catalán (13) sobre la posición de García y Bellido (14) a este respecto, con el que casi coincide,, apuntan una mueva hipótesis sobre los orígenes y sobre el ámbito geográfico de Seks. La geografía costera de esta ciudad era bastante diferente de la configuración actual, mostrando una gran ensenada en el estero de río Verde y otro menor en las cercanías del Majuelo.

Problemática epigráfica

En el estudio de la epigrafía se plantea la interpretación del topónimo que ha suscitado cierta polémica entre lingüistas y epigrafistas. Así, Velázquez (15) interpreta KNK, por lo que sitúa esta localidad en la orilla izquierda del Guadiana, identificándola con Canaca (Huelva). Judas (16), siguiendo la tesis de Lindberg, interpreta la leyenda como S K S. La solución propuesta por Hübner (17) fue rechazada por Dietrich y Millás Villacrosa (18).

Hasta el momento, los trabajos realizados sobre la leyenda de Seks más aceptados son los de J. M. Solá-Solé (19), quien interpreta los grafismos como S K S, proponiendo un significado semántico similar al de Gades: «recinto, extensión limitada».

La dificultad más seria se ha planteado en la primera parte de la leyenda, que se ha venido interpretando como MB’ L, y que ha dado lugar a una irreversible discusión, haciendo caer en contradicciones al propio Solá-Solé, quien no parece aclararse en sus versiones sobre la cuestión.

El problema se ha iniciado a raíz de la interpretación del polémico doblete fónico pé/bet. En su última propuesta nos presenta un ambiguo resultado M P/B’ L, sin definirse por una posición precisa (20).

Este mismo autor dice textualmente: «Por un proceso difícil de explicar y que tal vez no sea más que un método cómodo por parte de los escribas ante formas del bet y del rehs y del dalet, que paulatinamente iban confundiéndose; vemos cómo en el topónimo estas tres letras se simplifican en un trazo vertical análogo. Pero es indiscutible que el primer signo que llegó a este punto fue el bet…» (21).

Esta exposición está en abierta contradicción con otro planteamiento en 1967 (22), donde dice: » Pues bien, después de haber examinado varios centenares de ejemplares de Gades, Sexsi, Lixus y Tingis, estamos en condiciones de poder afirmar rotundamente que, ni en un solo caso seguro los signos en litigio (beth/pé) pueden leerse claramente como beth.s y sí, en cambio, como pé-s«. Parece concluyente que la solución dada por Pérez Bayer ha sido decisiva en esta interpretación (23), quien resuelve el problema dando como solución M P’ L. La traducción dada por Pérez Bayer (24) como » obra de», no se aparta semánticamente mucho de la versión dada por Gesenius «a civibus».

Ante esta confusa situación, no nos decidimos ni por la solución ambigua de Solá-Solé, ni por la concreta de Pérez Bayer y J. M. Fuentes (25), ni por la propuesta por C. Alfaro Asíns  (26)y J. L. López Castro (27), ya que ni la epigrafía ni la lingüística han podido dar una solución comúnmente aceptada.

Tipos y cuños

En cuanto al planteamiento de los tipos, por una parte se pueden establecer tres momentos en el proceso de acuñación: fase inicial con fuerte influjo fenicio-púnico (28), mostrando signos gráficos antiguos. Fase intermedia, en donde las dudas y bacilaciones epigráficas se dan con cierta frecuencia. Todo en esta etapa histórica dolecía de gran confusión. Se suele hacer coincidir con las consecuencias de la batalla de Ilipa y las revueltas político-militares de las colonias como Malaka y Seks y otras localidades costeras.

La tercera fase se produce cuando reina una mayor estabilidad, manifestándose este hecho con una gran producción de acuñaciones. En estos momentos aparecen los caracteres neopúnicos en cartela central. La cuarta fase coincide con el período más extenso y de expansión de Seks en el aspecto comercial, presentándonos unas acuñaciones con trazos y leyendas en caracteres latinos.

Dentro de las anomalías que presentan las monedas de lo que consideramos como segunda fase de las acuñaciones numismáticas, podemos indicar los siguientes fenómenos: utilización de piezas como negativos para la fabricación de otros cuños, reversos con la mitad dextrógira y la otra sinistrógira y, a veces, dentro de la leyenda SKS, el signo kaph aparece en posición contraria.

Se han registrado ejemplares correspondientes a la tercera fase con contramarcas. Pensamos que tal signo no significa más que la permisión por parte de las autoridades monetarias de Roma, de la circulación legal de tales acuñaciones (30)

A partir de la derrota cartaginesa en Ilipa y, sobre todo, de la desaparición del imperio cartaginés (-146) y de la imposición de Roma en todo el Mediterráneo, se dan determinados rasgos, como la leyenda latina de las cartelas monetales. en el caso de Seks (como en otras ciudades hispanas) este hecho tiene un motivo puntual: la entrada de Julio César en la Bética. La cornucopia es usada al modo romano (31).

Con relación al número de ejemplares numismáticos estudiados hasta el momento, es preciso indicar que más del 90% ha sido registrado fuera de la comarca de Seks. De las monedas publicadas hasta ahora, tan sólo 15 han sido halladas en lugares concretos de Almuñécar: 8 en superficie, sobre la necrópolis fenicia de Puente del Noi (32), y las 7 restantes, en lugares de sedimentación natural o artificial: subsuelo de cueva de siete Palacios y laderas del Castillo de San Miguel.

En análisis de detalle podemos observar cómo el disco solar muestra una variedad algo notoria en cuanto al número de radios: unos tienen 6, otros 7, 9 y, lo más usual, 8. Este rasgo se da tanto en las monedas con leyenda partida, como en las de cartela central. Un detalle aislado lo constituye una moneda de A. Vives, que muestra doble cartela central, al igual que las monedas de Obulco.

Enumeración de tipos y cuños

Tipo I   Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a d. con maza al hombro

Rev.  Dos atunes a derecha o a izquierda, con leyenda púnica entre ellos SKS (33)

Tipo II  Anv. Cabeza barbada de Melkart-Hércules con maza al hombro a izquierda.

Rev. dos atunes a derecha; entre ellos SKS (34).

Tipo III Anv. Cabeza de Melkart-Hércules con piel de león a izquierda o a derecha.

Rev. Dos atunes a izquierda o a derecha; entre ellos, creciente lunar y disco                           solar a izquierda o a derecha; abajo: SKS, arriba, MB’ L (35).

Variantes de este tipo:

Rev. Dos atunes a izquierda o a derecha; disco solar y creciente lunar a                                  derecha o a izquierda; leyenda neopúnica en negativo completo en parte.

Tipo IV Anv. Cabeza barbada de Melkart-Hércules con piel de león, a d.

Rev. Proa de nave a i.; encima SKS (36)

Tipo V Anv. Cabeza femenina galeada con cimera a d.

Rev. Proa de nave a i.; encima SKS (37).

Tipo VI Anv. Cabeza femenina galeada con cimera a d.

Rev. Toro parado a d.; encima SKS (38).

Tipo VII  Anv. Cabeza femenina desnuda a d.

Rev. Maza tendida a d.; debajo SKS (39).

Tipo VIII Anv. Cabeza masculina a d.

Rev. Arriba, atún a i. Abajo, maza a d. Entre ambos; SKS (40).

Tipo IX    Anv. Cabeza galeada a d.

Rev. Arriba, delfín a d. Debajo SKS (41).

Tipo X   Anv. Cabeza imberbe de Melkart-Hércules con piel de león a i. y maza al                                 hombro.

Reversos de este tipo:

1) Dos atunes a d.; en el centro, cartela con leyenda neopúnica SKSMB’L.                                    Arriba, disco solar; abajo creciente lunar con punto, a i. (42).

2) Dos atunes a i.; entre ellos: leyenda neopúnica en cartela SKSMB’L;                                        arriba, disco solar; abajo creciente lunar con punto a d. (43).

3)  Atún y delfín a d.; entre ellos, en cartela, leyenda neopúnica SKSMB’L;                                    arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto (44).

4) Atún y delfín a i. entre ellos, leyenda neopúnica SKSMB’L. Arriba, disco                                  solar; abajo creciente lunar con punto, a i. (45).

5) Atún y delfín a i. Entre ellos, leyenda neopúnica en cartela. Arriba, disco                                solar; abajo creciente lunar con punto, a d. (46).

6) Dos atunes a i; entre ellos, leyenda neopúnica SKSMB’L. Arriba, alef                                         tendida a i. Abajo, yod (477).

7) Dos atunes a d; entre ellos, leyenda neopúnica SKSMB’L. Arriba, alef                                      tendida a i. Abajo, yod (48).

8) Dos atunes a d. Entre ellos, doble leyenda neopúnica SKSMB’L/SKSMB’ L.,                              en doble cartela. Arriba, alef tendida a i. Abajo, yod. ((49).

9) Dos atunes a i. Entre ellos, en cartela, leyenda neopúnica SKSMB’L.                                         Arriba, alef vertical; abajo, yod

Tipo XI Anv. Cabeza masculina con casco y cimera a d.

Rev. Atún a d. Encima, leyenda neopúnica SKS. Debajo, alef tendida. a i.

Tipo XII Anv. Cabeza masculina con casco y cimera a d.

Rev. Atún a d. Encima, alef tendida a i. Debajo, leyenda neopúnica SKS (52).

Tipo XIII  Anv. Cabeza femenina con casco, a d.

Rev. Cornucopia tendida a izquierda. Debajo, leyenda neopúnica SKS (53).

Tipo XIV Anv. Cabeza femenina galeada, a derecha.

Rev. Cornucopia en el centro en posición vertical. A ambos lados, leyenda                              neopúnica partida SK-S (54).

Tipo XV    Anv. Cabeza del Melkart-Hércules con piel de león, a i.

Rev.

1) Dos atunes, a i. Entre ellos, leyenda latina F-I-SEXS. Arriba, alef tendida, a i.                           Abajo, yod (55).

2) Similar a la anterior, pero leyenda F-I-SEX (56).

Dentro de esta variada gama de tipos cabe decir que, probablemente debido al mal estado de conservación y, sobre todo, a la baja calidad de los cuños, apenas se pueden encontrar dos de éstos iguales.

A la vista de los materiales ya publicados, con cierto nivel de profundidad y detalles, presentamos una secuencia de todas las leyendas numismáticas que se han podido recopilar hasta ahora, haciendo ver que, entre las consideradas antiguas y las neopúnicas, se da una marcada diferencia sin que haya una fase intermedia alguna, aunque lo que mostramos como época de «vacilaciones lingüísticas» podría casi ocupar este «vacío evolutivo». Pero, en resumen y como tesis, esta posición es insostenible por carecer de una base real. y lo que viene conociéndose como fase neopúnica de la leyenda, constituye algo que continúa siendo el período confuso y lleno de vacilaciones numismáticas, a saber, lo que incumbe a las explicaciones dadas sobre el proceso evolutivo que presentan las lecturas numismáticas púnicas.

Notas

A. Ruiz Fernández, Almuñécar en la Antigüedad Fenicia o Ex en el Ámbito de Tartessos. Granada, 1987, pp. 58-59; A. Ruiz Fernández-E. Acquaro, Le monete in bronzo di Sexi: RIN, 84 (1983), p. 44.
(2) A. Ramírez Barrientos, Elucidario de las medallas de la isla y antigua ciudad de Cádiz,nn.22 a 26.
(3) H. Flórez, Medallas de las colonias, municipios y pueblos antiguos de España. Colección de las que se hallan en diversos autores y de otras nunca publicadas, con explicación y dibujo de cada una de ellas,Madrid, 1758 y 1773, lám. XXVII.
(4) J. C. Lindberg, De nummis punicis sextorum, olim a Canaca et Concanae tributis, Hanniae 1824.
(5) Bellermann, Bemerlungen über die phoesnizisichen und punischen, Münzen 1812.

(6) W. Gesenius, Scripturae linguae phoeniciae, Leipzig 1837.

(7) A. Heiss, Description générale des monnaies antiques de L’ Espagne, Paris 1870, pl. XLVI; A. Delgado, Nuevo método de clasificación de las monedas autónomas de España, Sevilla 1871-76.
(8) A. Vives y Escudero, La Moneda Hispánica, Madrid 1926, Láms. LXXXII-LXXXIII.
(9) A. García y Bellido, Historia de España; I, 2, Madrid 1952, pág. 419.
(10) M. Gómez-Moreno, Misceláneas, Madrid 1949, lám. 36, n. 12.
(11) A. Beltrán, Curso de Numismática, Numismántica Antigua y de España, Cartagena 1950.
(12) Este trabajo, que se publica en el capítulo de Geologisch-Archäologische Forschungen zum Verlant der Andalusischen Mittelmeerküste, sitúa la línea de playa en las cercanías de Torrecuevas (anejo de Almuñécar), a 3,5 kms. de la ciudad.
(13) M. Pellicer Catalán, Excavaciones en la necrópolis pínica «Laurita» del Cerro de San Cristóbal (Almuñécar, Granada).Madrid 1962.
(14) A. García y Bellido, op. cit., p. 422.
(15) L. J. Velázquez, Ensayo sobre los alfabetos de las letras desconocidas que se encuentran en las más antiguas medallas y monumentos de España, Madrid 1752, p. 156.
(16) A. C. Judas, Étude démonstrative de la langue phénicienne, Paris, 1847, p. 24.
(17) H. Hübner, Monumenta Linguae Ibericae, Berlín 1893, p. 117.
(18) J. M. Solá-Solé, Miscelanea púnico-hispana II; Sefarad, 17 (1057), p. 20.
(19) Ibidem, p. 18 ss.
(20) J. M. Solá-Solé, Miscelánea púnico-hispana IV: 27 (1967), p. 19.
(21) Id. Miscelánea púnico-hispana I: Sefarad, 16, (1956).
(22) J. M. Solá-Solé, ibidem, 27 (1967), p. 24.
(23) F. Pérez Bayer, Del alfabeto y lengua de los fenices y de sus colonias, Madrid 1772, p. 371.
(24) Ibidem, p.374.
(25) M. J. Fuentes, Vocabulario fenicio, Barcelona 1980, p. 211.
(26) C. Alfaro Asíns, Las monedas de Seks del Museo Arqueológico Nacional: BMAN, 1 (1983), pp.191-97.
(27) F. Molina Falajrdo-J. L. López Castro, Almuñécar, Arqueología e Historia, Granada 1983, p. 180.
(28) A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 1-3; C. Alfaro Asíns, Almuñécar, Arqueología e Historia III, Granada 1986, lám. I, 1-13.
(29) Livio, Ab urbe condita, XXIII, 21, 6.
(30) A. M. Guadán, Numismática ibérica e iberorromana, Madrid 1969, p. 168.
(31) F. Chaves Tristán – M. C. Marín Ceballos, Numismática y Religión romana en Hispania. Symposium. La religión romana en Hispania 1979, Madrid 1981, pp. 32-34, 40-41.
(32) A. Ruiz Fernández-E. Acquaro, Monete in bronzo di Sexi, RIN 84 (1983), p. 44.
(33) C. Alfaro Asíns, op. cit., lám. I, 1-7; II, 8-13; A. Vices y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 1-2; F. Molina Fajardo-J.L. López Castro, op. cit., lám. I, 1-7.
(34) A. Vives y Escuedero, op. cit., lám. LXXXII, 8.
(35) F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., láms. I, 8-12; II, 13-21.
(36) F. Molina Fajardo-J.L. López Castro, op. cit., lám. II, 23-25; C. Alfaro Asíns, op. cit., lám. III, 31-35; A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 7.
(37) C. Alfaro Asíns, op. cit., nº 34; F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., nn. 26-27. A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 9.
(38) F. Molina Fajardo-J.L. Castro, op. cit., nn. 27-29; A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 10.
(39) A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 11; F. Molina Fajardo-J.L. López Castro, op. cit., n. 30.
(40) A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 13; F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., n. 31.
(41) A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXII, 12.
(42) C. Alfaro Asíns, op. cit, nn.  35-55; A. Ruiz Fernández-E. Acquaro, op. cit., n. 11
(43) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 56-58: A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, n. 9. F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., n. 70.
(44) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 59-60; A. Vives y Escudero, op. cit., 5-7;F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., n. 69.
(45) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 62-65;F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., nn. 67-68.
(46) C. Alfaro Asíns, op. cit., n. 66; A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 6.
(47)  C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 80-89; A. Ruiz Fernández-E. Acquaro, op. cit. nn. 9-10;A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 3-4;F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., nn. 35-52, 115.
(48) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 67- 79;A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 4; F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., nn. 53-66.
(49) A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 2.
(50) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 99-101.
(51) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 102-105;  A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 12; F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., nn. 99-109.
(52) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 106-114; A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 13; F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., nn. 110-114.
(53) C. Alfaro Asíns, op. cit., n. 15: A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 15.
(54) A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 14.
(55) C. Alfaro Asíns, op. cit., nn. 116-118; A. Vives y Escudero, op. cit., lám. LXXXIII, 1; A. Ruiz Fernández-E. Acquaro, op. cit. n. 12; F. Molina Fajardo-J. L. López Castro, op. cit., n. 34.
(56) A. Ruiz Fernández-E. Acquaro, op. cit. n. 13.

Leyendas y símbolos de los monedas de Seks hasta ahora estudiadas:

LAS MONEDAS FENICIAS MÁS ANTIGUAS DE SEKS

AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro.

Rev.  Dos atunes a izquierda, con leyenda púnica entre ellos SKS (samech, kaph, samech) (casi ilegible) (33)

AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro

Rev.  Dos atunes a izquierda, entre ellos, leyenda púnica trilítera dextrógira SKS (33)

AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha con clava al hombro

Rev.  Dos atunes a izquierda, con leyenda púnica SKS  trilítera dextrógira; entre ellos SKS. (33)

AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha.

Rev.  Dos atunes a izquierda, con leyenda púnica entre ellos SKS (ilegible). (33)

AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro

Rev.  Dos atunes a izquierda, entre ellos, leyenda púnica trilítera dextrógira SKS (33)

AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules con clava al hombro, a derecha.

Rev.  Dos atunes a derecha, con leyenda púnica dextrógira entre, ellos SKS (33)

AS/AE

Anv. Cabeza diademada(?) de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro

Rev.  Dos atunes a derecha, entre ellos leyenda púnica  trilítera dextrógira SKS (33).

AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro

Rev.  Dos atunes a izquierda, entre ellos, leyenda púnica trilítera dextrógira SKS (33).

AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro.

Rev.  Dos atunes a izquierda, entre ellos, leyenda púnica trilítera dextrógira SKS (33).

AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro.

Rev.  Dos atunes a derecha; entre ellos, leyenda púnica trilítera dextrógira SKS (33)

AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha.

Rev.  Dos atunes a derecha, leyenda púnica (casi ilegible) entre ellos SKS (33).AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha con clava al hombro.

Rev.  Dos atunes a izquierda, con leyenda púnica entre ellos SKS (ilegible) (33).

AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha con clava al hombro.

Rev.  Dos atunes a derecha, con leyenda púnica trilítera dextrógira entre ellos SKS (33).AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha.

Rev.  Dos atunes a izquierda, con leyenda púnica trilítera dextrógira entre ellos SKS.(33)

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AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro.

Rev.  Dos atunes a derecha, con leyenda púnica trilítera dextrógira entre ellos SKS (33).

AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro.

Rev.  Dos atunes a derecha, con leyenda púnica trilítera dextrógira entre ellos SKS (33).

AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha.

Rev.  Dos atunes a derecha, con leyenda púnica trilítera dextrógira entre ellos SKS (33).

AS/AE

Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha.

Rev.  Dos atunes a derecha, con leyenda púnica trilítera dextrógira entre ellos SKS (33).

AS/AE

Tipo I  Anv. Cabeza diademada(?) de Melkar-Hércules a derecha, con clava al hombro

Rev.  Dos atunes a derecha, entre ellos, leyenda púnica trilítera dextrógira SKS (33).

AS/AE

Tipo I Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha.

Rev.  Dos atunes a derecha, con leyenda púnica trilítera dextrógira entre ellos SKS (33).

AS/AE

Tipo I Anv. Cabeza diademada de Melkar-Hércules a derecha.

Rev.  Dos atunes a derecha, con leyenda púnica trilítera dextrógira entre ellos SKS (33).

MONEDAS DE SEKS CON CARTELA TRILÍTERA

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart a derecha. Detras, clava.

Rev. Proa de nave a derecha. Arriba, leyenda neopúnica dextrógira SKS.

SEMIS/AE

Anv. Cabeza barbada de Hércules-Melkart a izquierda, con maza detrás.

Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda neopúnica trilítera dextrógira central SKS.

QUADRANS/AE

Anv. Cabeza desnuda a derecha.

Rev. Clava tendida a derecha. Debajo leyenda neopúnica dextrógira trilítera SKS.

QUADRANS/AE

Anv.  Cabeza galeada a derecha.

Rev. Delfín arriba. Debajo, leyenda neopúnica trilítera dextrógira SKS.

QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina desnuda, a derecha.

Rev. Arriba atún a izquierda; abajo, clava a derecha. Entre ellos, leyenda neopúnica SKS trilítera dextrógira.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart a derecha. Detrás, clava.

Rev. Proa de nave a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera dextrógira SKS.

QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina a derecha.

Rev. Clava a derecha. Debajo, leyenda neopúnica SKS trilítera dextrógira.

QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina desnuda a derecha.

Rev. Arriba, atún a izquierda; abajo, atún a derecha, entre ellos, leyenda neopúnica trilítera dextrógira SKS.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león, a derecha.

Rev. Proa de nave a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera dextrógira.

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león, a derecha.

Rev. Proa de nave a derecha. Arriba, leyenda neopúnica SKS (ilegible).

QUADRANS/AE

Anv. Cabeza Galeada con cimera a derecha.

Rev. Atún a derecha. Encima, leyenda SKS neopúnica . Debajo, aleph tendida, a izquierda.

Anv. Cabeza masculina galeada, a derecha.

Rev. Atún a derecha. Arriba, aleph a derecha. Abajo, leyenda neopúnica SKS trilítera dextrógira.

MONEDAS DE SEKS CON LEYENDA PARTIDA

AS/AE

Anv. Cabeza de Hécules-Melkar a izquierda con piel de león y clava detrás.

Rev. Dos atunes a izquierda. Leyenda neopúnica partida SKSMB’ L. En el centro, creciente lunar con punto a izquierda, disco solar a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hécules-Melkar con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha, leyenda partida. Abajo, a izquierda, SKS. Arriba, a derecha MB’L a derecha. En el centro, disco solar a izquierda, creciente lunar con punto a derecha

AS/AE

Anv. Cabeza de Hécules-Melkar con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha, leyenda partida. Abajo, a izquierda, SKS. Arriba, a derecha MB’L a derecha. En el centro, disco solar a izquierda, creciente lunar con punto, a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hécules-Melkar con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda, leyenda partida. Abajo, a izquierda, SKS. Arriba, a derecha MB’L a derecha. En el centro, disco solar a izquierda, creciente lunar con punto a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hécules-Melkar con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda, leyenda partida. Abajo, a izquierda, SKS. Arriba, a derecha MB’L a derecha. En el centro, disco solar a izquierda, creciente lunar con punto a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda. Leyenda partica, abajo SKS, arriba, MB’L. en el centro, disco solar a izquierda, creciente lunar con punto a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda. Leyenda partica, abajo SKS, arriba, MB’L. en el centro, disco solar a izquierda, creciente lunar con punto a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda. Leyenda partica, abajo SKS, arriba, MB’L. en el centro, disco solar a izquierda, creciente lunar con punto a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira; en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

14

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira; en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a izquierda, disco solar a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.*

Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrogira. en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha, con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a izquierda, disco solar a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a izquierda, disco solar a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a izquierda, disco solar a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a izquierda, disco solar a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. a derecha, creciente lunar con punto, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira, a derecha, creciente lunar con punto, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda neopúnica partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha con leyenda partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda neopúnica partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda neopúnica partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira. en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda neopúnica partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira, en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda con leyenda neopúnica partida, abajo SKS dextrógira, arriba MB’L, sinistrógira, en el centro, creciente lunar con punto a derecha, disco solar a izquierda.

MONEDAS DE SEKS CON CARTELA CENTRAL

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, Alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, Alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, Alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, Alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, Alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tendida; abajo, disco solar.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco creciente lunar con punto, a derecha; abajo, disco solar.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo,creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava detrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo,creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clavadetrás, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central (casi ilegible), leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar,abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; cartela central ilegeble, supuesta leyenda SKSMB’L .

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, supuesta leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo,creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo,creciente lunar con punto, a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo,creciente lunar con punto, a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo,creciente lunar, a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tumbada a izquierda; abajo,yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tumbada a izquierda; abajo,yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tumbada a izquierda; abajo,yod.

 

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Atún arriba y delfín abajo, a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo,creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Atún arriba y delfín abajo,  a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo,creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Atún arriba y delfín abajo, a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tumbada a izquierda; abajo,yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Atún arriba, delfín abajo; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph atendida a izquierda; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.*

Rev. Atún y delfín a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, creciente lunar con punto.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. aleph tendida, abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Arriba, atún a izquierda; abajo, delfín a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, siaco solar; abajo, creciente lunar.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph atendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Atún y delfín a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha. En cartela central, SKSMB’L. Arriba, aleph tendida; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, alef tendida a izquierda; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco soñar; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; ilegible. arriba, y abajo, ilegible.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central SKSMB’L arriba, aleph tendida; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tendida; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev.  Dos atunes a derecha; en cartela leyenda neopúnica (ilegible).Arriba, aleph tendida; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba,aleph tendida y abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L.  Arriba, aleph tendiday abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tendida y abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba aleph tendida, y abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tendida; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tumbada a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquerda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L.  Arriba, aleph; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tendida; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.*

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.*

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.*

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tumbada a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a derecha.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tumbada a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tumbada a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tumbada a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, disco solar; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph vertical; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph vertical; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tumbada a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tendida a izquierda; bajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tumbada a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Atún  y delfín a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tumbada a derecha; abajo, yod vertical.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tumbada a izquierda; abajo, yod.

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central, leyenda neoapúnica dextrógira SKSMB’L. Arriba, aleph tumbada a izquierda; abajo, yod vertical.

MONEDAS FENICIAS DE SEKS CON CARTELA DOBLE 

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a derecha; en cartela central doble, leyenda neopúnica dextrógira SKSMB’LSKSMB’L. Abajo, creciente linar; resto, ilegible.

MONEDAS FENICIAS DE SEKS CON CABEZA GALEADA

SEMIS/AE

Anv. Cabeza galeada, con cimera. a derecha.

Rev. Proa de neve a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira.

SEMIS/AE

Anv. Cabeza galeada y con cimera, a derecha.

Rev. Toro parado, a derecha. Arriba, leyenda fenicia trilítera dextrógira S-(KS) (parte ilegible por defecto de acuñación).

SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún a derecha. Arriba, leyenda neopúnica dextrógira, trilítera; abajo, aleph tendida; abajo, yod.

SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco y penacho, a derecha.

Rev. Atún a derecha. Arriba, aleph; abajoleyenda neopúnica SKS trilítera; arriba, aleph tendida a derecha.

SEMIS/AE

Anv. Cabeza galeada con cimera, a derecha.

Rev. Proa de nave a derecha. Arriba, leyenda neopúnica SKS destrógira

QUADRANS/AE

Anv. Cabeza con casco a derecha.

Rev. Cornucopia vertical, y leyenda neopúnica SK-S.

SEMIS/AE

Anv. Cabeza galeada con cimera, a derecha.

Rev. Proa de nave a derecha. Arriba, leyenda neopúnica SKS destrógira

 

QUADRANS/AE

Anv. Cabeza con casco a derecha.

Rev. Cornucopia tendida a izquierda. Debajo, leyenda neopúnica SKS trilítera dextrógira. Arriba, aleph tendida a izquierda, abajo, yod.

SEMIS/AE

Anv. Cabeza laureada a derecha.

Rev. Toro parado a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira.

SEMIS/AE

Anv. Cabeza laureada a derecha.

Rev. Toro parado a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira. 

SEMIS/AE

Anv. Cabeza galeada, a derecha.

Rev. Atún en el centro a derecha; arriba, leyenda neopúnica trilítera dextrógira; abajo, aleph tumbada, a izquierda.

SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún en el centro a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda.

SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún en el centro a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda.QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco y cimera a derecha.

Rev. Atún a derecha en el centro. Arriba, leyenda neopúnica trilítera dextrógira SKS; abajo, aleph tendida a izquierda.

SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún en el centro  a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda.

QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún a derecha en el centro. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda.

SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún en el centro a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda. 

QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco y cimera, a derecha.

Rev. Atún a derecha en el centro. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda.

SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco, a derecha.

Rev. Atún en el centro a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda.
QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún a derecha en el centro. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda.

SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco  y cimera, a derecha.

Rev. Atún en el centro a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda.

QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún a derecha en el centro. Abajo, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; arriba, aleph tendida a izquierda.SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún en el centro a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda.QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco y cimera, a derecha.

Rev. Atún a derecha en el centro. Abajo, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; arriba, aleph tendida a izquierda. 

SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún en el centro a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda. 

QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco y cimera, a derecha.

Rev. Atún a derecha. Arriba, aleph tumbada a izquierda; debajo, leyenda neopúnica trilítera  SKS dextrógira.

SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún en el centro a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda. QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco, a derecha.

Rev. Atún a derecha en el centro. Arriba, aleph tendida a izquierda. abajo, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda.

SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún en el centro a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda.
QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco, a derecha.

Rev. Atún a derecha en el centro. Arriba, aleph tendida a izquierda. abajo, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, yod.SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún en el centro a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda.QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco, a derecha.

Rev. Atún a derecha en el centro. Arriba, aleph tendida a izquierda. abajo, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira. SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún en el centro a derecha. Abajo, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; arriba, aleph tendida a izquierda. QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco, a derecha.

Rev. Atún a derecha en el centro. Arriba, aleph tendida a izquierda. abajo, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira.  SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún en el centro a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda.QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco, a derecha.

Rev. Atún a derecha en el centro. Arriba, aleph tendida a izquierda. abajo, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira. SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún en el centro a derecha. Arriba, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; abajo, aleph tendida a izquierda.QUADRANS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco, a derecha.

Rev. Atún a derecha en el centro. Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira.SEMIS/AE

Anv. Cabeza masculina con casco a derecha.

Rev. Atún en el centro a derecha. Abajo, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira; arriba, aleph tendida a derecha.

QUADRANS/AE

Anv. Cabeza femenina con casco, a derecha.

Rev. Cornucopia tendida; abajo, leyenda neopúnica trilítera SKS dextrógira.

MONEDAS FENICIAS DE SEKS CON LEYENDA EN CARACTERES LATINOS

AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda latina F.I. SEXSI Arriba, aleph tendida a izquierda; abajo, creciente lunar con punto, a izquierda.
AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda;en el centro, leyenda latina S-F-SEXS. Arriba, aleph tendida, a izquierda; abajom yod.AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda latina F-I-SEXS. Arriba aleph; abajo, yod.AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda;en el centro, leyenda latina F-I- SEXS. Arriba, aleph tendida, a izquierda; abajom yod.AS/AE

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda;en el centro, leyenda latina F-I- SEXS. Arriba, aleph tendida, a izquierda; abajom yod.

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.*

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda latina F-I-SEXS; arriba, aleph a derecha; abajo, yod.

Anv. Cabeza de Hércules-Melkart con piel de león y clava, a izquierda.

Rev. Dos atunes a izquierda; en cartela central, leyenda latina F-I-SEXS; arriba, aleph a derecha; abajo, yod.

Dibujo de A. Ruiz Fernández

Dr. A. Ruiz Fernández

Granada, 7 de Enero de 2018.

EL CASTILLO DE ALMUÑÉCAR, SUS DISTINTAS ETAPAS EDILICIAS

(ANTIGUO Y MODERNO)

A MI BUEN AMIGO ENRICO ACQUARO, GRAN COLLEGA Y COLLABORADOR EN LA ARQUEOLOGÍA DE ESTA CIUDAD

PLANO DEL CASTILLO ANTES DE SU RESTAURACIÓN MODERNA

PLANO MILITAR DEL CASTILLO EN TIEMPOS DE CARLOS I.

Almuñécar, situada bajo el lugar de la antigua colonia fenicia de Sexi muestra en su historia una infinidad de situaciones dignas de relieve. Actualmente podíamos hablar tanto de restos restos arqueológicos y urbanos de épocas diferentes, como de la composición de antiguos muros de la ciudad, a la vez que de monumentos romanos: acueducto, columbarios y factoría de salazones.

En este complejo urbano resulta de sumo interés una zona particular, que es la ocupada y dominada por el Castillo de San Miguel, objeto de esta exposición. Si se realiza un análisis detallado de la estructura urbana, es posible destacar que la gran colina, área del asentamiento urbano, pues no era un pico ni una roca privada de tierra. Las excavaciones arqueológicas realizadas por el Dr. Pellicer en la parte oriental del susodicho castillo, donde se puede observar una estratigrafía de los materiales situados en un arco de tiempo que va desde finales del siglo VI a. de C., hasta el final de la época medieval, nos documentan la existencia de tierra sobre la colina. Por lo tanto, ese terreno no debe ser del todo árida ni privada de vegetación.

A esto se une las anotaciones que durante los trabajos realizados para adaptar el castillo a cementerio ciudadano, esto último fue realizado transportando tierra cogida de otro sitio del entorno de la zona inferior: en esta tierra se ha encontrado la presencia de materiales procedentes de elementos romanos destruidas, como estucos pintados y una gran cantidad de cerámica común y sigillata romana.

El castillo, en su fase histórica, es un aglomerado superpuestos de estructuras que reflejan la variedad de fases que ha tenido la ciudad. Por lo tanto, siguiendo el orden cronológico, vemos los diversos momentos que se puede reconocer tomando como guía la técnica urbanística y estructural. Los materiales de construcción utilizados, por supuesto, del mortero romano hasta el final de la restauración con materiales muy sofisticados. Podíamos distinguir, pues, una secuencia cronológica basada en documentos que lo testimonian las remodelaciones efectuadas a través de los siglos.

Veamos ahora la fase más significativa

Fase romana

1.- Los testimonios hasta ahora presentes de esta técnica edilicia en el castillo, forman, probablemente, gran parte del complejo urbano, según lo que se deduce del estudio de los muros de Poniente, donde se puede observar una cisterna romana y muros derruidos, característicos de la técnica edilicia romana.

Fase árabe

De esta fase podemos observar la superposición de sus muros sobre la estructura de época romana, sobretodo en la parte de Levante

Fase de los Reyes Católicos

Comenzamos las modificaciones y las superposiciones cristianas tanto sobre la estructura árabe como sobre la romana.

Fase de Carlos I

El emperador Carlos I dispone la construcción de una obra fortificada que unía el Castillo al Monte de San Cristóbal, un puente levadizo y una gran torre llamada Mazmorra.

Fase de Felipe II

Los documentos históricos que nos han llegado nos indican el significado y la modalidad de las defensas del Castillo con relación a los puertos naturales del centro.

Fase de Felipe IV

Durante el reinado de este rey, se realiza la construcción de un cinturón de muralla en torno a toda la ciudad alta. Se levantan 46 torreones y torres situadas tras los muros, a una distancia de un tiro de ballesta. Los muros están fortificados con almenas. Se recuerdan además. Se recuerdan, además, tres puertas conectadas al comercio ciudadano: la de la ensenada de río Seco y la Herradura. Antes de entrar en el castillo se encuentra el foso con un puente levadizo. Hay una segunda puerta interior precedida de una muralla protectora.

Fase de Fernando VII

Durante la invasión napoleónica, el castillo fue ocupado por los franceses: a su retiro, los ingleses procedieron a su destrucción. En 1.821 fue elaborado un proyecto de una nueva fortaleza sobre el cerro de San Cristóbal. En 1.830 fue construida una batería de planta rectangular unida a la citada colina. En 1.849, el castillo queda totalmente abandonado. en 1.851 se utiliza como cementerio de la ciudad.

DESCRIPCIÓN CRONOLÓGICA DEL CASTILLO BASADA EN DOCUMENTOS DE ARCHIVOS Y BIBLIOTECAS.

Fase romana

El Castillo de Almuñécar es una joya arquitectónica, relativo tanto a su estructura como a su historia. Las numerosas superposiciones de la técnica edilicia reflejan la alternancia de diversas culturas superpuestas en el contexto urbano. De esta forma, podríamos observar un primer plano documentado por las excavaciones del Dr. Pellicer Catalán, donde se encuentra una estratigrafía que denota una presencia humana desde la era del Bronce hasta el Medievo. La vertiente de Poniente conserva restos de murallas romanas, bajo las cuales se superponen los de época árabe y cristiana. Los muros romanos documentan una técnica similar a la existente en la zona central superior de la ciudadela. En algunas de sus partes se pueden ver arcadas: en uno de sus lados se puede ver una cisterna donde se han encontrado materiales cerámicos que demuestran una falta de uso de la estructura en la siguiente época árabe.

En la parte septentrional del castillo se observa un murallón que permite presuponer la existencia de una ciudadela: bajo la pendiente sur permanece un espigón que lo ponía en contacto con el cerro de San Cristóbal. Aún hoy son visibles los restos de la estructura con estratos que conservan un espesor máximo de 4 metros en el final de su trazado, y que forma una cisterna romana.

Los muros de Levante, en su actual estado de ruina, documentan inequívocamente la renovaciones rápida de la fortaleza después de la invasión napoleónica.

Fase árabe

Desde el punto de vista histórico-arqueológico, debería ser la más consistente. No obstante, los vestigios conservados hasta el momento no lo reflejan en todo este largo período. En cuanto a las diferentes técnicas edilicias visibles dentro de las murallas del Castillo, permanecen sólo a Levante y a Poniente, los muros de tierra prensada, actualmente revestidos de otros más resistentes y que actúan de sujeción. El restos las las murallas de tierra prensada con fuerte revestimiento externo, permanecen en la parte de la ciudad denominada «Eras del Castillo», y se prolongan hasta el final de las galerías con técnica edilicia romana, que constituye el núcleo antiguo de la ciudad.

Teniendo en cuenta estas consideraciones y observando la planimetría que se conserva en el Archivo Histórico militar, se puede ver que estos muros, tan caracterizados, rodean toda la parte superior de la ciudad antigua, dando lugar a una ciudadela fortificada. Ésta disponía de dos partes que la ponían en comunicación con la ciudad propiamente dicha. Tal parte no corresponde a aquella que se conoce en época moderna (Puerta del Mar, de Vélez y de Granada). En efecto, lo que nosotros vemos hoy sólo está reducida dentro de los muros del castillo fortificado. Es más, es posible la hipotética existencia de una segunda línea de muralla que circundaba toda la ciudad y en la que se podía abrir una puerta en el sudeste. Debíamos considerar que esta doble línea de muros representaba una estrategia defensiva en un mayor complejo fortificado. Se deduce que no se debe confundir la puerta dela fortaleza con la de la ciudad propiamente dicha. Indicios de una de las puerta antiguas se pueden aún notar en el murallón de Poniente, donde se distinguen con dificultad la estructura romana de la árabe.

Observando el plano general del complejo del Castillo y de la ciudadela fortificada, aparecen algunos indicios por los cuales se puede deducir que el autor de la planta ignoraba la existencia de algunas construcciones, ya consideradas como subterráneas de época romana.

En este núcleo convergen los elementos que formaron parte de lo habitado y de la estructura pública del período árabe: el palacete árabe y sus servicios. La edificación, aunque modificada, conserva la estructura arquitectónica de su antigua funcionalidad.

La Puerta del Mar, existente hasta hace pocos años, tenía una estructura y una línea propia de un sistema diferencial al de una rueda dentada. Las planimetrías que se conservan no muestran el sistema de murallas que la ciudad había tenido en esta época y que debía partir de la fase de los Reyes Católicos.

La situación del Castillo en 1.489, fecha en que la ciudad se rinde a las tropas del Marqués de Mondéjar, se encontraba en una ruina general.

En este período fueron iniciadas obras de consolidación de las murallas y restauración de habitaciones. Se debe tener presente que toda la zona debía soportar las consecuencias de la guerra de Granada y, cuando se abandona esa parte, la de los moros, debía comenzar en el mismo período de la guerra.

Fase de Calos I

Y en el período este es cuando se comienza la construcción del pasaje cubierto que se unirá al Castillo con el cerro de San Cristóbal. No se trata de una obra nueva en toda su estructura, ya que se superponen en un estrato al murallón de época romana preexistente. En esta estructura cubierta, del que aún hoy se pueden ver algunos trazos, se abrían numerosos pasajes para las guarniciones. En esta época destaca la construcción del puente levadizo y del gran torreón, antiguamente llamado Mazmorra, y que constituye el reducto más resistente de todo el complejo, ya que era el puesto de guardia del interior del castillo.

Fase de Felipe II

Durante este período no se notan modificaciones estructurales hasta la época del desastre de la flota española en la Bahía de la Herradura.

Fase de Felipe IV

Durante el reinado de Felipe IV se construye un nuevo cinturón amurallado en torno de la ciudad. Se levantan 46 entre torres y torreones, todos colocados entre sí a tiro de ballesta. Sólo en el paso de la roca se pueden contar 21 torreones: 8 a levante, 13 a poniente. En el muro de circunvalación se abren una serie de aspilleras: de las que no quedan restos, incluso ni restos de las murallas del antiguo puente levadizo, ni del terraplén que unía el castillo al Cerro de San Cristóbal.

Fase de Fernando VII

El castillo fue volado por los ingleses en 1812: fue destruido principalmente el paso que unía el castillo al cerro de San Cristóbal.

En 1.821 fue elaborado el proyecto de construcción de una batería para la defensa del castillo, montada y de apoyo sobre el Cerro de San Cristóbal.

En 1.830 la batería está en funcionamiento y se tienen noticias, además, de un doble paso cubierto (montado sobre el antiguo muro romano) que ponía en comunicación el castillo con la colina.

En 1849 los documentos revelan un estado ruinoso de todo el complejo. No podemos olvidar que al final de la ocupación francesa, el castillo fue bombardeado durante tres días consecutivos: abandonado por los franceses, fue casi totalmente destruido y expoliado.

En 1.851 el castillo de San Miguel es destinado a cementerio de la ciudad. Ha estado cerrado con intención de recuperarlo en el ámbito del patrimonio histórico-artístico de la ciudad de Almuñécar.

DOCUMENTACIÓN FOTOGRÁFICA DE LA EVOLUCIÓN DEL CASTILLO Y ELEMENTOS ANEJOS

FASE ROMANA RETOCADA EN ÉPOCA ÁRABE

Foto 1.- Vertiente occidental del Castillo. Los restos que podemos observar son de época romana y no se ha observado ninguna modificación de época árabe. Vemos un sistema de amurallamiento escalonado en un estado de conservación malo, pero pensamos que es debido no sólo al paso del tiempo sino al deterioro producido en época de terremotos (365 d. de C.) que llegó a afectar no sólo a Sexi, sino también a una extensa comarca del Sur de España. Observamos torreones de época medieval y depósitos de agua romanos sobre el borde pendiente de la gran colina de este gran recinto.

Foto 2.- Vertiente oeste del Castillo. Observamos el sistema murado escalonado de época romana. Al pie de la imagen se puede ver un sedimento de caementum romano algo deteriorado y cómo aflora la roca madre que es la base de este estacionamiento de época anterior a la árabe.

Foto 3.- Sobre este mismo sistema de muralla romana podemos ver una gran ranura que parece indicada para sujetar algo de techumbre, como vigas o material similar, lo que indica que las piletas de salazones también llegaron hasta este nivel, ya que tenemos muy cerca una de ellas y un adecuado depósito de agua para tal uso.

Foto 4.- Probable pileta de salazón identificada por el estuco impermeabilizante interno, y situado muy cerca del depósito antes visto.

Foto 5.- Esta imagen revela que la situación de la pileta anterior se encontraba en riesgo de desaparecer porque los materiales de encima no se encontraban en buen estado de estabilidad. Por ello debió taponarse con bloques de cemento.

Fot 6.-Esta estructura se encontraba totalmente cubierta por las tumbas del cementerio y sus nichos. Por ello sólo podemos contemplar los muros directores del establecimiento del foco principal de las termas, que se verán a continuación.

Foto 7.- Esta imagen demuestra ya que las estructuras del centro principal de las termas empiezan a verse con cierta claridad. El material usado en la parte central del hypocaustum es el ladrillo refractario para soportar altas temperaturas.

Foto 8.-Esta estructura muestra la parte sur de las termas y los lugares destinados a la alimentación del hypocaustum. Se observa en ella los fuertes muros de hormigón romano para darle contención a las estructuras centrales.

Foto 9.- El muro de caementum nos deja ver la parte por donde entraba agua o salía. No tenemos pruebas de su concreta función. Se puede observar que está algo cuarteado por el tiempo y la presión y tratamiento que se dio a este espacio durante la ocupación francesa, aparte del bombardeo que realizaron los ingleses durante tres días sobre él.

Foto 10.- Esta imagen revela el grosor del muros de hormigón romano y la posible entrada de agua. Parece ser que se llegó a utilizar el plomo, ya que se ha encontrado un trozo de tubería. Pero debemos tener en cuenta que los romanos no eran partidarios de usar ese material porque no era bueno para la salud, sobre todo en viviendas y termas y fuentes públicas.

Foto 11.- Vista del núcleo central del hypocaustum. Tuve la suerte de poderlo fotografiar cuando aún se encontraba casi en buen estado; pero el descuido de las autoridades correspondientes permitió que entraran personas sin escrúpulos y lo deshicieran. Para su reconstrucción tuve que proporcionar diapositivas que mostraran la realidad de lo que fue este conjunto termal

Ftoto 12.- Vista frontal de los arquitos interiores del hogar. Se observa el muro de hormigón romano al fondo y los pilares de contención del lugar donde se calentaba el agua. Los arcos no son de terminación circular, sino acabados en V invertida.

Foto 13.- Este arco se encuentra deformado por la presión que ha debido sufrir durante mucho tiempo, debido al peso que se le ha colocado encima. Obsérvese cómo el arco se forma por superposición de ladrillos que no acaban redondeado, sino por posición de ladrillo sobre ladrillo. No hay clave.

Foto 14.- Aquí observamos pilares del hypocaustum con los falsos arcos descolocados a punto de caerse.

Foto 15.- El abandono tras el desmonte del cementerio, ha provocado la caída de la mayor parte de los pilares, como se ve en la imagen. Sólo han resistido los muros de hormigón a ambos lados del hypocaustum.

Foto 16.- Esta imagen muestra una de las piletas mayores de la zona de baño. Sus muros están revestidos de material impermeabilizante, pero ya con pérdidas de capas protectoras. Esta pila es rectangular y no muestra precisamente la tipología que solían usar los árabes en este tiempo.

Foto 17.-Una de las pilas colaterales y a un extremo de la misma. Se encuentra en muy mal estado. Ha sido restaurada con un criterio no muy ad usum. Al fondo de la imagen vemos la muralla árabe. Esta parte de la muralla no tenía almenas. En la restauración se las han puesto. Los ingleses volaron todo cuanto pudieron desde sus tres barcos, y otros partes las minaron, como es el caso del torreón izquierdo de la entrada del Castillo.

Foto 18.-A la vista tenemos una pileta central y dos colaterales más estrechas. La central esta iniciada por dos pilas pequeñas, cosa corriente en las formas de baño de los romanos para combinar la temperatura. Obsérvese igualmente la muralla árabe del fondo: no tiene ni indicios de almenas. Hecho muy importante: ¿Estos baños eran abiertos, o cubiertos? Pues parece que, según los restos que quedan, no eran cubiertos. Los romanos sí lo eran; y tenemos el ejemplo de las termas de la Carrera de la Concepción.

Foto 19.- En la pila central abierta, podemos ver en una de sus esquinas, estas dos pilas de pequeñas dimensiones, cuya finalidad se ha expuesto antes. Algo que no se ha podido comprobar es la llegada del agua hasta estos lugares. Podría ser por medio de tuberías de plomo o cerámica, pero hasta ahora sólo se tiene un testigo de plomo y cuyo lugar de no se ha precisado.

Foto 20.-Detalle de las dimensiones de una de las pileta pequeñas.

Foto 21.- Detalle de una de las pilas laterales en estado de deterioro por el mal uso que se le ha dado y el abandono.

Foto 22.- Vista, a color, para mostrar el tipo de aparejo usado y el material de su impermeabilización ya muy desgastado, pero es amarillo rojizo, similar al que se ven en las termas romanas.

Foto 23.-Al realizar la limpieza de ciertos materiales de superficie, apareció este trozo de pila o depósito romano con revestimiento de opus signinum. Todo parece indicar de que se trata de una pila de baño de termas. Hoy día ha sido muy disimulado para que no parezca romano, sino árabe. Pero la verdad está en esta foto.

Foto

Foto 23 (bis).– Detalle sobre la foto anterior para demostrar que, justo al lado del hypocaustum, aparecen elementos romanos ocultos, a un nivel inferior, pero con todos los indicios de la técnica de impermeabilización de las pilas de baños o depósitos de agua romanos. Este elemento ha quedado enterrado en la reestructuración de las termas del castillo.

Ftoto 24.-Aquí podemos ver muros soterrados junto a las termas con otros superpuestos por los cambios realizados al paso del tiempo. Parecen restos de canalizaciones dirigidos a las pilas o depósitos de agua para abastecer las termas.

Foto 25.- El corte producido por la máquina ha dejado a descubierto la roca madre sobre la que se posaba la estructura de las termas romanas, como se verá a continuación.

Foto 26.- Justo sobre el corte de la foto anterior, podemos ver un trozo de pila romana que sobresale al cortarla la máquina. Se observa con claridad el opus signinum de revestimiento de la pieza. En las fotos posteriores, donde se observa el proceso de restauración, este material ha sido completamente ocultado. Y es un un elemento muy valioso para demostrar que lo que aquí existían eran unas termas romanas y no árabes, como se ha pretendido demostrar. Es de sentido común que los romanos ocuparan una zona elevado como ésta, para establecer un campo de visión sobre todo el territorio circundante: era una plaza estratégica de primer orden.

FASE MEDIEVAL

Foto 27.- Una vez pasada la fase, mal llamada exclusivamente musulmana, seguimos con los restos que se van a encontrar los medievales y modernos. Esta foto muestra el foso de entrada al castillo, que estaba siendo reparado. Su suelo es más profundo que el que se ve en la foto. Ha sido rellenado de hormigón moderno con desagüe hacia la vertiente del Majuelo.

Foto 28.-Esta imagen, adelantada, se vio no hace muchos años. El castillo ya era cementerio. El torreón izquierdo de la fachada, sufrió las consecuencias de un temporal fuerte y quedó descubierto su aparejo, dándonos a entender que, en origen, el torreón no era circular, sino rectangular. Y en época posterior fue revestido con materiales modernos hasta dejarlo casi circular. Esta fachada muestra fases constructivas de diferentes etapas de su construcción. La gran muralla de Poniente construida por los romanos de forma escalonada, conserva restos de la misma según la pendiente del terreno. El yacimiento del Majuelo estaba aún sin tocar de forma sistemática. El Padre D. Manuel Sotomayor fue el primero que realizó las primeras catas en este solar.

Foto 29.- En esta imagen, si se observa de cerca, pueden ver los restos de la muralla romana escalonada que casi llega hasta el Majuelo. Los restos de muro quedan bastante dispersos y hay que subir para poderlos ver con claridad. Téngase en cuenta que este territorio sufrió hasta este momento un deterioro muy fuerte debido a fuertes terremotos que causaron grandes daños, como el producido en 365 de n. e. Afectó al territorio en muchos de sus lugares. Hasta en Roma de habló de sus grandes perjuicios.

Foto 30.- Esta foto nos indica la parte más al Sur del castillo, mostrando torreones de base rectangular, y otros almenados, aparte del sistema defensivo de la llamada Tenaza del castillo.

Foto 31.- En esta panorámica observamos la mayor parte del sistema de muralla que circundaba la ciudad, abarcando desde la Tenaza hasta los murallones que se encuentran justo encima del terreno del Majuelo. Es la parte del castillo que más materiales romanos ha registrado desde que existe.

Foto 32.- Esta imagen nos muestra prácticamente toda la parte de Poniente del castillo, junto con los diferentes tipos de muralla que se han ido construyendo o reconstruyendo en sus diferentes etapas: empieza con la construcción de los RR. CC,, coninúa con formas árabes, y temina con Carlos III.

Foto 33.- Esta imagen presenta el mayor torreón, desde donde se pudieron instalar baterías de artillería, la Tenaza defensiva, y las obras que se relacionan con el puente romano que unía castillo y Peñón del Santo. La Tenaza comenzaba en el torreón de la izquierda y llegaba hasta el siguiente, que se encontraba en la muralla de Levante del castillo, hoy prácticamente destruido; pero, seguro que fue bombardeado por la flotilla inglesa.

Foto 34.- Torreón almenado perteneciente a la Tenaza. Probablemente también tocado por los ingleses, según se desprende de su estado de conservación en estos momentos.

Foto 35.- Espacio de la Tenaza del castillo que se dirige a conectar con el puente romano situado más adelante. Esta construcción es medieval-cristiana.

Foto 36.- Vista de un torreón de la Tenaza donde se nota que ha sufrido los efectos de los bombardeos ingleses.

Foto 37.-Torreón izquierdo, almenado, de la fachada principal del castillo.

Foto 38.- Elemento defensivo del castillo. Desde él se podía perfectamente defender de un ataque enemigo. Estado de conservación postnapoleónica. La restauración ha cambiado todo menos la forma.

Foto 39.- Este torreón de la vertiente de Poniente, de forma rectangular, árabe, muestra indicios de haber sufrido las consecuencias del bombardeo inglés.

Foto 40.- Esta imagen nos muestra el estado en que quedó el torreón de la muralla del castillo, a consecuencia del ataque inglés. Era rectangular. Hasta este punto alcanza la Tenaza del castillo.

Foto 41.- Esta imagen nos muestra dos rasgos importantes: a derecha se ven los restos de una muralla romana que venía desde la cara oeste del castillo. Se puede distinguir como si hubiera sido roto por la gente del pueblo alto, porque esto llegó a convertirse en un vertedero. Se le conocía como el «tirillo». A izquierda podemos ver restos de una muralla de época cristiana y que muestra, además, señales claras de que los obuses de la flotilla acabaron rompiendo su estructura. En la parte extrema hay restos de un torreón de tierra prensada y del que en realidad queda bien poco, porque la erosión le ha hecho mucho daño. Queda como testigo de que hubo un torreón.

Foto 42.-Fachada del castillo en su parte izquierda, donde se ve que la muralla ha quedado descalzada por los ataques de los ingleses. La rampa, que llegaba hasta el foso, ha quedado desmontada totalmente. Sólo vemos las aspilleras, pero deformadas para inutilizarlas frente al enemigo.

AÑO 1812.

LOS INGLESES BOMBARDEAN DURANTE TRES DÍAS CONSECUTIVOS EL CASTILLO DE ALMUÑÉCAR Y LO DESVALIJAN. SE LLEVARON HASTA EL PUENTE LEVADIZO QUE, AL PARECER, SE ENCUENTRA EN UN MUSEO DE LONDRES.

Para ello aportamos el Parte Militar redactado de puño y letra por el Capitán Usher, de la flotilla inglesa. El documento es fotocopia del original que se encuentra en el citado museo Londres.

Primera página.

Segunda página.

Tercera página.

Cuarta página.

H. M. S. Hyacinth

en la costa de Almuñécar

27 de mayo de 1812

«Señor, tengo el honor de informarle en mi carta del día 20 que el insurgente había destrozado el castillo de Nerja. y que los guerrilleros se bajaron de las montañas y entraron en la ciudad. Ahora le tengo que contar que tomé toda la tierra con el Capitán Hamilton y me presente al jefe de los guerrilleros, quien me informó que los franceses se habían retirado a Almuñécar, unas 7 millas al este: tenían unos 300 hombres. Considerándose lo suficientemente fuertes para un ataque al Jefe, propuso emprender la marcha sin perder tiempo. Como yo deseaba rendir toda en mi poder, le prometí anclar mis barcos en tal posición para poner al enemigo entre nuestros fuegos, lo cual le dio gran satisfacción, y a sus hombres gran confianza. De acuerdo con esto emprendí viaje a las 4 de la tarde el día siguiente (día 20 de Mayo) con los barcos de su Majestad Hyacinth, Termagent y Bassliks. Fondeé a punto blanco frente al castillo, al cual silenciamos en menos de una hora. Como los guerrilleros se esperaban a las 7 horas y no estaban a las 8, el Capitán Hamilton, se ofreció para volver a Nerja en su Gig (lancha) para saber si había ocurrido algo para prohibir su avance. A la 4 de la madrugada regresó e informó que como los refuerzos esperados no habían aparecido, los esperaban antes de avanzar. A las 7 el enemigo inició fuego con un «howitzer» (obus) desde una brecha de acceso cubierto del castillo, pero para las 10 horas estaba de nuevo silenciado y batido con grandes pérdidas, retirándose hasta el pueblo donde se refugió en la iglesia y casas vecinas. Para perdonar a los habitantes, así expuesto cruelmente por los Franceses, decidí cortar fuego, y después de hundir a un «privateer» (barco corsario) fondeado a pie del castillo, levanté el ancla y regresé a Nerja para concertar planes con los guerrilleros. Al llegar tuve la satisfacción de encontrarme con una división de los guerrilleros Ballesteros bajo el mando del coronel Fabien, un oficial de los partisanos. Él, lleno de fervor, se puso con sus tropas a mis órdenes. Las carreteras, siendo muy pesado de cruzar, decidí embarcar la infantería a bordo y mandé a la caballería inmediatamente a tomar puesto a las espaldas del enemigo, mientras que los marinos y hombre de arma corta tomaban tierra a sus costados. Siendo que por una calma el enemigo tuvo la oportunidad de adivinar nuestra maniobra, huyó con precipitación juntándose con 200 hombre de Motril, a unas cuatro millas, y se retiró a Granada.

Al llegar a mi ancladero, mandé al teniente Spilsbury y a un oficial de los guerrilleros para alzar las respectivas banderas en el castillo. Inmediatamente inicié la demolición de las obras (del castillo), la cuales eran muy fuertes, siendo construido en un península de roca, escarpada en la cara que hace al mar, con una muralla de 30 pies (10 metros). Hacia tierra hay un foso de 30 pies (10 metros) de profundidad, y 60 pies (20 metros) de ancho. Es mi intención llenar esto lo más posible, volando minas debajo de cada baluarte.

Encontré en el castillo dos cañones de 24 libras, 6 cañones de 18 libras, uno de 6 libras, y un howitzer (obús), los cuales habían sido claveteado por el enemigo. quedaron numeroso desertores, principalmente alemanes y flamencos (belgas). Me informaron que eran todos los extranjeros del batallón 32 del regimiento, igualmente que sólo estaban esperando la oportunidad para desertar porque fueron arrastrados sacándolos de sus familias y forzado a las filas francesas: uno de ellos ha estado 8 años fuera de su patria. Las pérdidas del enemigo ha sido severas, pero pueden ser adjudicados porque transportaron a los lesionados en carros.

Me siento muy agradecido al Capitán Hamilton por su asistencia y por el sitio tan audaz donde ancló a su barco. Igualmente el Capitán French del Basilisk quien abrió un fuego caliente y bien dirigido contra el enemigo, mientras que los otros barcos maniobraron para presentar costados al castillo.

Cuento con la felicidad de que no hemos sufrido ninguna pérdida, excepto un herido en el Termagent y un lesionado leve en el Basilisk. El corsario fue uno de la flotilla de Barbastro, ligero, con sólo dos cañones, y unos 30 o 40 tripulantes. No puedo finalizar sin contarle que los oficiales y hombres heridos, recientemente en Málaga, tomaron sus puestos. el Teniente Spilbury, con una herida abierta y el señor Bill el boarwain (contramaestre), quien perdió un brazo, no se perdonaron y sufrieron mucho por sus actividades.

Su humilde servidor

THOMAS USHER«

(Este documento fue conseguido por mi amigo inglés, y entonces arquitecto municipal de Almuñécar, Peter.)

Los que tomaron parte:

Barcos: H. M. S. HYACINTH Capitan Thomas Usher

H.M.S TERMAGENT Capitán Hamilton

H.M.S. BASILISK Teniente French

Tropas españolas:

Los guerrileros de Ballesteros

El Coronel Fabien

200 de infantería

20 – 30 de caballería

Tropas francesas

300 de Almuñécar

200 de Motril

Un barco corsario con 30 – 40 hombre

Armamento del castillo

2 cañones de 24 libras

6 cañones de 18 libras

1 cañón de 6 libras

1 «añón howitzer»

La acción duró desde el 20 hasta el 22 de Mayo de 1812

Esta información de debe a las investigaciones de Nicholas Musgrove mi buen amigo y compañero en aventuras.

Almuñécar, 7 de Marzo.

Pedro F. Santamería Grant.

Bsc. Hons. Arch. Dip, Arch. (PNL) RIBA.

Foto 43.- Torreón de la fachada, minado y derribado por la carga explosiva que le pusieron los ingleses.

Foto 44.-Muralla de Levante del castillo muy tocada por las cargas de minas que los ingleses colocaron en sus cimientos. La parte derecha de la imagen muestro los bloques de tierra prensada que usaron los árabes para su construcción. No había almenas en todo este lienzo de muralla.

Foto 45.- Lienzo de muralla ya reconstruida, pero sin almenas.

Foto 46.- Vista completa de este lienzo de muralla que llega hasta el torreón, cuyas almenas han sido destruidas con el sistema de minas, según los propios ingleses.

Foto 47.- Vertiente de Levante de las murallas del castillo. En esta foto se refleja ya la muralla casi restaurada; pero, un un principio, estaba prácticamente derruida.

Foto 48.- La parte superior de esta imagen refleja la muralla de circunvalación de la zona superior del recinto romano. Puede observarse que parte de ella ha sido demolida probablemente por los ingleses. Desde entonces se convirtió en un vertedero que caía sobre la finca del Majuelo.

Foto 49.- Esta imagen muestra parte del sistema de amurallamiento escalonado que, en época árabe, dio acceso a la llamada Puerta del Alcazaba. Pero, en época romana, se montaron piletas de salazones en la parte superior de las mismas. La parte de la muralla de la esquina superior de la imagen, aparece ya con grandes grietas en su base que, con el tiempo, causará que tenga que ser apuntalada para evitar su derrumbe.

Foto 50.- Detalle de la foto anterior, donde se aprecia que la muralla árabe tiene la base rota a consecuencia de los bombardeos que se llevaron a cabo desde la cercanía de la playa por los barcos ingleses.

Foto 51.- Aparte de los terremotos que asolaron muchos lugares de esta zona, en esta imagen destacamos grandes fragmentos de muralla que fueron retocadas después, y donde se ven parte de los cimientos del sistema de escalonamiento de la muralla romana. Toda ella es romana. No hay mezcla de estructura árabe.

Foto 52.- Detalles sobre la foto anterior donde se precisa mejor los trozos de muralla rotas probablemente por los bombardeos, Estos restos están en rampa y muy pendientes. Se puede observar con detalle el hormigón tipo romano en todos los fragmentos que aún quedan, pero que no se han respectado en la restauración.

Foto 53.-Aquí se muestran otros restos a la misma altura, de depósitos romanos sobre la pendiente. El típico mortero romano es más que evidente; restos de muros interiores de depósitos de agua con enlucidos de opus signinum.

Foto 54.-Esta imagen nos revela uno de los agujeros provocados por los bombardeos a que fue sometido el castillo durante tres días consecutivos. Se puede observar la técnica constructiva que usaron los romanos cuando ocuparon un lugar tan estratégico como éste.

Foto 55.- Esta imagen nos revela lo que ya se ha dicho en otro momento de este trabajo. Los romanos construyeron una muralla escalonada que bajaba hasta la misma zona del Majuelo. Aquí se puede ver una pequeña parte de cómo había sido construida la muralla. Justo al lado podemos ver un depósito de agua, hoy semienterrado por escombros de época.

Foto 56.- Muralla de Levante. En ella podemos ver cómo uno de los torreones de esta zona quedó prácticamente destruido por los bombardeos. En primer plano vemos los restos de uno de los lienzos de tierra prensada de que estaban hechos los torreones.

Foto 57.- Muralla de Levante, con aparejo mixto. Se puede distinguir el material árabe, con grandes bloques de tierra prensada y aparejo probablemente usado de los materiales romanos que ocuparon este franja de terreno. Justo debajo se ven los restos de un torreón destrozado.

Foto 58.- Esta imagen pone en evidencia cómo quedó la muralla de Poniente a consecuencia del bombardeo. Estado ruinoso.

CASTILLO-CEMENTERIO

Foto 59.- Vista general del castillo convertido desde tiempo atrás en cementerio de la ciudad. Tofo cuanto le rodea nuevo, no hace muchos años, no existía. El cementerio se fijó en ese lugar porque era un lugar muy bien aireado, y como consecuencia de una gran epidemia.

Foto 60.-Vista más amplia del castillo-cementerio.

Foto 61.-Torreón del castillo a izquierda de la fachada. En el borde que linda con la muralla de Levante pueden verse dos estructura diferentes y ambas de época cristiana. Sabemos que las murallas, según los propios ingleses, fueron minadas y destruidas. Se practicaba la técnica de tierra quemada.

Foto 62.- Desde la propia muralla de Levante se observan ya que las almenas del torreón han desaparecido. Tan sólo se ven las tumbas.

Foto 63.- Parte derecha de la fachada del castillo, donde apreciamos que el foso está cubierto de escombros, las aspilleras de las murallas están inhabilitadas, inservibles para la defensa. Las han minado. Los cimientos del alzado están rotos porque le han arrancado sus rampas. Y parte de las almenas del torreón han sido derribadas para que no se puedan usar como elemento defensivo.

Foto 64.- Patio de Armas del Castillo. Conserva su aljibe central. Pueden verse los nichos de los enterramientos en todo este espacio. En esa fila de tumbas había una que estaba fechada en 1.851 fecha en la que se dice que empezó a usarse este castillo como cementerio..

Foto 65.- Sobre la muralla de Poniente vemos las hileras de tumbas adosadas.

Foto 66.- Al fondo de esta imagen vemos el casco antiguo del pueblo, y en primer plano, las tumbas del cementerio.

Foto 67.- Nave abovedada que convirtieron en osario del cementerio. En el desmonte del mismo puede verse lo mal que trataron los restos humanos, que quedan sueltos sin escrúpulos alguno.

Foto 68.- En el desmonte del cementerio, la cubierta del torreón final que da al mar, el suelo cedió y apareció la imagen que mostramos. Hoy día está reconstruido pero realmente no se sabe lo que ese espacio era y su finalidad.

Foto 69.- En el desordenado procedimiento de excavación, no se sabe en realidad qué es lo que se ha roto, porque no se ha utilizado ningún método científico para llevar a cabo ese delicado trabajo arqueológico.

Foto 70.- Zona de levante donde se ha practicado el mismo procedimiento de excavación: retroexcavadora. Realmente no se sabe la finalidad de estos grandes rectángulos. Ningún experto se ha atrevido a definirse en sus afirmaciones.

Foto 71.- Tras el paso de la máquina por este espacio, ha dejado a descubierto muros de sillares de piedra caliza, que formaban parte de la zona más oriental de las termas romanas. Pero hay que decir que las grandes masas de hormigón romano están en un vertedero que no he podido localizar.

Foto 72.- vuelven a aparecer los sillares de toba y el opus latericium romano clásico. Deducimos, por lógica, que son estructuras con aparejo propio del la parte final de las termas.

Foto 73.- El clásico opus latericium sigue apareciendo, pero acabará siendo tapado por los restauradores de esta reliquia de la arquitectura romana

Foto 74.- Estructuras del sistema de canalización que van apareciendo cuando se empieza a limpiar los materiales desmontados; y continúa la secuencia de formas que encajan más en el mundo romano que árabe o medieval. Y como se ha dicho antes, acabarán desapareciendo.

Foto 75.- Zona de canalizaciones ya vistas anteriormente y que pertenecen a la red de distribución de aguas de las termas. Hay gran aglomeración de estructuras superpuestas sobre las que no se practicó ninguna identificación.

Foto 76.- En esta imagen se muestra la mezcolanza de las diferentes estructuras utilizadas en la construcción de este paraje: romano, y cristiano fundamentalmente.

Foto 77.- Esta imagen muestra el aparejo entremezclado de dos culturas diferentes: la romana y la cristiana. Pero, como se puede observar, los materiales llegan a mezclarse y confundirse.

Foto 78.- Zona de superposición de estructuras, formando parte de las termas que, como se dijo, quedaron totalmente destruidas después de ser descubiertas e identificadas, a causa del abandono de las autoridades encargadas de vigilar este monumento antiguo.

Foto 79.- Restos del subsuelo del gran torreón que da al mar. Sin comentarios.

Foto 80.- Esta imagen muestra sólo una fase de limpieza. Podemos distinguir muros de ladrillo y de bloques de hormigón.

Foto 81.- En la zona del Patio de Armas, este hueco circular quedó a descubierto. Al parecer fue una entrada a pasadizos que rodeaban el castillo. Por los materiales usados y la técnica de mampostería, se trata de obra árabe.

Foto 82.- Desde la entrada del castillo hasta la llegada al Patio de Armas, todo fue rellenado formando una rampa bastante pronunciada. Ignoramos quién la hizo porque no se han estudiado los estratos ni los materiales usados.

Foto 83.-Esta imagen muestra: a derecha superior el edificio del Patio de Armas; en el centro, el corte dado por la máquina sobre toda la estructura de las termas y, abajo, unas formas que, según algunos, son sistemas de almacenes, pero sin certeza de que lo fueran. Y el corte casi vertical practicado sobre el emplazamiento de las termas

RECONSTRUCCIÓN MODERNA DEL CASTILLO DE SAN MIGUEL

Foto 84.- Toma aérea del castillo. De derecha a izquierda vemos: los cuatro torreones de la fachada principal; barbacana sobre la muralla defensiva. Mazmorra, o cárcel para los políticos o prisioneros; Patio de Armas; muralla de Levante reconstruida y a la que le han puesto almenas, cosa que nunca tuvo; torreón reconstruido dando a la zona de la Tenaza del castillo; termas en el centro; muralla y torreón de Poniente.

Foto 85.-Puerta de acceso al castillo con puente de entrada; a izquierda, el torreón que minaron los ingleses; y las barbacanas defensivas de la parte frontal y sus correspondientes aspilleras. La entrada al castillo no tenía un puente de obra, sino un puente levadizo, que también se lo llevaron como trofeo de guerra.

Foto 86.- Detalle del torreón derrumbado, barbacana de la muralla y torreón almenado que había sido desprotegido por los ingleses.

Foto 87.- Vista de la puerta moderna de entrada. A izquierda se observa el muro que sujetaba el torreón derribado. Se desconoce cómo era realmente la puerta de entrada. Lo que vemos es una suposición de lo que pudo ser. Lo que sorprende es que el puente levadizo, del que hablan los ingleses, no hubiera conservado su sistema de anclaje.

Foto 88.- Vista de perfil del nuevo puente de acceso al castillo. Algo había que hacer, pero los restauradores lo han mejorado con relación al que había antes.

Foto 89.- A partir de la entrada principal, nos encontramos con esta reconstrucción. A izquierda vemos la muralla con barbacana y escalinata para acceder a ella. Al fondo de la imagen, la Mazmorra.

Foto 90.- Esta imagen muestra al fondo izquierda, la nave que fue utilizada como osario del cementerio, y que, en realidad, fue un paso para acceder a la zona defensiva de la Tenaza. A derecha vemos el torreón de Poniente reconstruido.

Foto 91.- Esta imagen muestra, a izquierda, la muralla árabe-cristiana con almenas y barbacana. Esas almenas no responden a la realidad en lo que llevamos de restauración; en el centro, elementos sin identificar; al fondo las almenas de la fachada con barbacana; y a izquierda, reconstrucción de parte de las termas sin ningún criterio.

Foto 92.- A izquierda, muralla árabe-cristiana, con barbacana y falsas almenas; al fondo, rampa de acceso al gran torreón que mira hacia al mar. A derecha vemos una construcción nueva en forma de cubo en imitación de la estructura árabe. Con ese procedimiento han provocado la desaparición de los restos más evidentes de las termas romanas: un desaguisado arqueológico.

Foto 93.- Esta imagen, tomada desde el torreón izquierdo de la fachada, nos muestra, a izquierda, el «cubo» de las termas, hecho imperdonable, y el edificio de la Plaza de Armas. Además, restos de todo tipo y época por cualquier rincón del castillo sin ningún criterio ni orden. Y las tumbas probablemente romanas no figuran por ningún lado. Probablemente estén en otro rincón que recoge la imagen.

Foto 94.- Nave del edificio del Patio de Armas, totalmente modernizado. ¿Mezcla de lo moderno y lo clásico?

Foto 95.- Murallas de Poniente: restauración de la parte cristiana, supuestamente destruida en el bombardeo de los ingleses. En primer plano se ve la salida desde el castillo a la Tenaza, los torreones decentemente restaurados, y salida artificial a los pies del torreón grande que da al mar. Y los pasillos de visita han hecho desaparecer la mayor parte de los elementos romanos existentes en esta vertiente.

Foto 96.- Barbacana restaurada sin criterio. Las almenas, muy bien, y el torreón del fondo casi como el original.

Foto 97.-Vertiente de Poniente del castillo. Restauración de murallas árabes y cristianas. Torreón medieval árabe. Pero…la vegetación ha ocultado los restos de la muralla romana en rampa escalonada y muy deteriorada por los fenómenos naturales del tiempo y terremotos.

Foto 98.- Paso de la Tenaza desde el castillo hasta el inicio del gran puente romano, cuya imagen veremos más adelante. Este pasillo era cubierto, al menos en época del ataque de los ingleses. Y no se han respetado las construcciones antiguas con las estructuras modernas, llegando incluso a desmontar un gran tramos de muralla de la Tenaza. Las aspilleras ha sido reparadas e, incluso, las barbacanas.

Foto 99.- Esta foto muestra de forma más evidente la alteración de los aparejos romanos que han destruido u ocultado los restos de la muralla romana de la vertiente de Poniente. Muy bonito, pero han causado mucho daño a la historia y arqueología de la Sex romana.

Foto 100.- Esta imagen es una de las que con más evidencia demuestra que los restos romanos de la muralla escalonada han sido ocultados sin remisión. Uno de los mayores atropellos cometidos contra el patrimonio local.

Foto 101.- El inicio de esta vista nos muestra parte de muro adosado a la muralla principal y una antigua entrada a izquierda, donde había un panteón. La parte superior tiene una escaleras que suben desde la barbacana de la muralla hasta el torreón almenado izquierdo. Como se puede observar, los materiales del aparejo muestra claras señales de las diferentes reparaciones que tuvieron que hacer sobre el castillo en general.

Foto 102.- Vista de la muralla de Levante, parte almenada incorrectamente; otra parte conserva barbacana.

Foto 103.- Desde el torreón izquierdo de la fachada principal se observa lo que se ha dicho antes sobre los restos romanos de la muralla escalonada. Los restos que quedaban han quedado cubiertos por las sendas de visitas a través de todo el trazado de la muralla romana.

Foto 104.- Aspillera restaurada de la barbacana de la muralla de Levante.

Foto 105.- Aspillera de la misma zona aún sin terminar de restaurar. El material del alzado muestra unos materiales diferentes por haber sido restaurada en tiempos anteriores. Tiene aún indicios de haber sido minada cuando se bombardeó el castillo. La mirilla aún sigue destruida.

Foto 106.- Castillo. Muralla de Poniente con los nuevos accesos de visitas. Consecuencia: restos romanos desaparecidos.

Foto 107.- Puerta sobre el fondo del torreón izquierdo de la fachada principal, que da acceso a nuevos espacios descubiertos y restaurados.

Foto 108.- Vista del Patio de Armas con su aljibe en el centro.

Foto 109.– Del Archivo Histórico del Ejército: Plano de la ciudad amurallada, castillo, alcazaba, Tenaza, puente romano que unía castillo con el Peñón del Santo, proyecto de puerto y probable esquema de lo que fueron las piletas de salazones del Majuelo: Leyenda. Se ve con claridad la cercanía del mar a la zona de salazones romanas.

PLANO DEL CASTILLO Y PUERTOS: » De Almuñécar, compréndese en este grande y pequeños islotes, acompañados de muchos escollos cubiertos. en el agua. El primero islote de fuera. el segundo islote de En medio, y el tercero el monte de San Cristóbal, que forma una península por un sistema que lo comunica con el castillo… A. islote de afuera. B. islote de enmedio. D. Monte de San Cristóbal. E. Muralla. Comunicación arruinada. G. Espigón de la terraza (tenaza?). H, Plaza de Armas. L. Puente. N. Segunda puerta del castillo. P. Foso del castillo. Q. Puertas de la alcazaba arruinada. S. Subterráneos arruinados.

Foto 110.- Detalle del plano donde se distingue bien la unión de la Tenaza con el puente romano que conducía al Peñón del Santo. Según refleja la leyenda, casi en el centro del Peñón de San Cristóbal se hallaba su ermita. Y una plaza de armas montada sobre un gran torreón, que daba al mar.

Foto 111.- Parte posterior del castillo con Plaza de Armas, Tenaza con torreones almenados, el gran puente romano, Peñón del santo con su ermita de San Sebastián.

Foto 112.- Plano del castillo donde se aprecia que la Tenaza constituía un verdadero cinturón de defensa sobre todo en la parte de Levante. El puente levadizo no se aprecia bien; las rocas del foso sí.

PLANO DEL CASTILLO DE ALMUÑÉCAR Y CERRO DE SAN CRISTÓBAL. » A. Puerta del castillo cuyo frente reedificado en el siglo diez y seys. B. Cuerpo de Guardia. C. Torreón que sirve de almacén de Pólbora. D. Id. del Alcayde de cuya azotea aun subsisten algunos fragmentos según demuestra la figura. E. Escalera arruynada. F. Calavozo que en la actualidad sirbe de Almacén de fortificación. G. Pequeño cuartel con dos separaciones en los extremos. H. Algive. Y. Campaña de la vela. K. Muro de piedra y barro desprendido que en el día existe con varias plantas. L. Polerna de Letrina. M. Puerta que se halla tapiada. N. Battª. O. Su entrada por ella y el muro se comunicaban con San Cristóbal. S. Muro desplomado de mampostería. T. Cerro de San Cristóbal. V Ermita de San Cristóbal cuyos muros aun subsisten. X. Algive que manifiesta haver estado cubierto con un cañón de bóveda de ladrillo. Z. Porción que en años pasados formaba parte de la cumbre del cerro que en el día se haalava desplomada, debiéndose inferir lo arriesgado que será edificar en aquella parte. Y. Peñón de enmedio. a) Peñón de afuera, b) Senda que suve S. Cristóbal.

Foto 113.- Último plano del castillo y peñones de San Cristóbal

ELENCO E INSCRIPCIONES DE DOCUMENTOS CONSULTADOS EN TEXTOS ORIGINALES

Secretaría de Guerra y Mar y Tierra. Sin años.

1) Legajo nº 1315. Se realiza un reconocimiento de las costas de Granada., haciéndose un minucioso estudio detallado de cada una de las fortalezas, clasificándolas y numerándolas, así como indicando el número de soldados encargados de la defensa, armas, herramental, municiones y víveres. El Almuñécar se mencionan sus 15 escuderos, 17 ballesteros, 15 lanceros, tres porteros y un artillero.

FORTALEZA DE ALMUÑÉCAR: «Que la fortaleza tiene un pozo muy ondo e no de no muy buen agua. Que tiene mucha necesidad de aljibes. Que Pedro de roja dejó en poder del Alcayde para gastar en reparos necesarios 990 para los cuales tiene aparejados materiales. Que tiene necesidad que se acabe un pedazo de caba que está por acabar. que en la coracha que sale a la mar falta pretil y almenas que ha necesidad…».

2) MAR Y TIERRA. Legajo nº 1. Año anterior a 1528.

Después de la conquista de Granada, se hace una relación de los puntos que existían fortificados y se citan los siguientes: Gibraltar, Estepona, Marbella, Fuengirola, Mijas, Benalmádenas, Málaga, Gibralfaro, Bismiliaba, Torre del Mar, Bentome, Nerja, Almuñécar, Salobreña, Castell de Ferro, Albuñol, Adra y Almedino.

3) MAR Y TIERRA. Lagajo nº 165. Año 1567.

Antonio Moreno, maestre de campo realiza reconocimiento de la costa de Granada, con la ayuda del ingeniero Francisco Aguilera, de la que sacó una «descripción y pintura» que no ha sido hallada por Aparici. Inicia su trabajo desde Gibraltar el 5 de noviembre y finaliza el 4 de diciembre. Hace un relato de todos los puntos y puertos examinados, situación de los vigías especificando donde había torreros. en el margen aparecen los nombres de los lugares. Se hizo un plano del que no se tiene noticia.

«El castillo de Almuñécar se repara al presente y anda en él obra por orden del Marqués de Mondéjar. Refuerzase la torre del omenaje, las cuatro esquinas, y se hace un nuevo abajo arriba, y hacense otros aposentos de nuebo, y ansímismo ha mandado reparar otras torres de que el castillo tiene necesidad, y así mismo tiene necesidad de puertas para la principal y otras y otras para las falsas que están hechas pedazos; tiene este castillo en una buena plataforma cinco piezas de artillería encabalgadas que es la una media culebrina y las demás sacris (?) buenos…».

4) Legajo de 23 de marzo de 1.803.

«Es antiguo y está situado en lo alto de una roca sobre una lengua de agua internándose en ella el cerro de San Cristóbal mirando al medio día, su batería es para cinco cañones y defiende el puerto o desembarcadero; no se ve la ciudad que fue murada y en el día están sus murallas la mayor parte arruinadas; está a once leguas de Granada y en la parte de San Cristóbal que se interna la punta en el mar combebdría construir una batería, que descubriría mejor las partes de levante y poniente y en ambos lados pudiera formarse puerto…».

5) Documento del 31 de enero de 1821. Indica el estado general en que se encuentran los puestos fortificados de la costa de Granada.

«Era de planta antigua y esta a mucha distancia y altura sobre el nivel del mar, por cuya razón sus fuegos son inútiles para la defensa de la playa, para demediar este defecto se puede construir una batería con su cuerpo de guardia y repuesto en la altura de San Cristóbal cuyo costo será de 25.000 reales de vellón».

6) Documento de 24 de marzo de 1.830. Descripción de las fortificaciones de la costa de Granada.

«Situados en la parte más elevada del cerro en que está fundada la ciudad (?) cuya prolongación es la punta de San Cristóbal. Su figura sigue a las irregularidades del terreno, mas hallándose casi todo por tierra es imposible detallarla contentándonos con manifestar que a la parte del mar tenía una batería rectangular unida con el cerro de San Cristóbal por un doble camino cubierto, o llamase caponeras y en dicho cerro había una terraza. Este castillo en su origen era una verdadera ciudadela, con cuyo objeto cumplía perfectamente, pues dominaba e imponía a la población, de cuyos insultos la abrigaban tres recintos en anfiteatros, sirviendo al mismo tiempo de última retirada a los defensores por hallarse unido con el recinto principal, vigilaba las costas y las defendía bien de las armas de aquel tiempo; pero este objeto muy importante para las naciones que sucesivamente conquistaron y se establecieron en nuestra península, viene a ser casi nulo para nosotros, porque sólo debemos considerarlo como como defensa marítima, y como tal su objeto es la vigilancia y defensa de las ensenadas que forman el puerto de Almuñécar. No tiene ningún cañón y su batería podría montar cinco de grueso calibre. Dista del mar doscientas sesenta varas, por lo que se prolongan el peñón de en medio y de afuera. De Velilla una hora. De la Mona una y media. La posición de su batería, a que solo debemos atender no es muy propia para su objeto, por su mucha elevación sobre el nivel del mar, porque serán unas cuarenta y una varas, y porque hallándose unas doscientas varas a retaguardia del Cerro o Punta de San Cristóbal, no descubre ensenadita que hay en medio de la del O. llamada de los Berengueles, que ha servido en las últimas guerras de los ingleses, de puerto de espera para ejercer el robo y la piratería con nuestros buques, por estas razones y por hallarse esta y el castillo volado por los ingleses, sería conveniente substituir la fortificación con una batería para cinco cañones de grueso calibre en el Cerro de San Cristóbal, que aunque elevado unas veintiocho varas sobre el nivel del mar describe perfectamente las grandes ensenadas de Levante y Poniente y la pequeña de los Berengueles, y tiene un aljibe descubierto que se podría aprovechar…».

7) Documento del 10 de diciembre de 1.849. Relación de plazas, castillos, casas fuertes, torres artilladas y de vigía que existen en el distrito de Granada. » Castillo de Almuñécar. Estado: destruido. Observaciones: Se halla ruinoso en sus ob. interiores y exteriores y no descubrirse desde él la ensenada de los Berengueles, que es un excelente abrigo para los buques a los temporales de poniente. Está dado de baja y proyectado un puente en el peñón de san Cristóbal. Este ocupa un saliente sobre el mar y se eleva cien pies sobre su nivel. Se propuso el referido puente en 1.845 y se calculó su coste en 54.000 r. La ciudad de Almuñécar está situada al norte de la fortaleza y bajo los muros ruinosos de su recinto». Todos los documentos hasta ahora aportados han sido tomados del SERVICIO HISTÓRICO MILITAR DE ESPAÑA.

8) «Cien Castillos famosos de España». 1.968.

» Castillo de Almuñécar, Granada». «Sobre pintoresca colina, lindera con el mar, y a 20 km de Motril, se alza la villa granadina de Almuñécar, protegida, a su espalda por escarpada sierra en anfiteatro. Hisn al Munecab (fotaleza delas lomas) la llamaron los árabes. La punta de San Cristóbal entra en el mar Mediterráneo, con sus altas peñotas, formando dos playas. En el ya lejano año 756 un millar de jinetes zenetas, acaudillados por Abdelrrhaman ben Mohawia, príncipe de los Omeyas de Damasco, desembarcó en sus playas, y al poco tiempo se proclamaba Emir independiente de Damasco, alcanzando Almuñécar, desde entonces, su máximo apogeo musulmán guardando en su fuerte-castillo los tesoros de los reyes granadinos. Pocas noticias tenemso referentes a este castillo. A finales del siglo XV, año 1489, se entregó a los Reyes Católicos de Castilla, poco después de la rendición de Baza.. durante la guerra de las Alpujarras, campaña de los moriscos, su caudillo Abdalá ben Aboo atacó infructuosamente la fortaleza, sin conseguir tomarla. En tiempos de Carlos V se levantó en esta villa un fuerte, con el fin de proteger el extremo sur del promontorio contra los ataques de los piratas berberiscos, y era conocido por el castillo de San Miguel. durante la Guerra de la Independencia, las tropas de Napoleón se apoderaron de la fortaleza, que abandonaron en 1.812 después de un duro bombardeo de tres días desde el mar, por los ingleses, quienes volaron este castillo. En el año 1.851 fue destinado el fuerte a cementerio de la población. ocupando una nave partida en panteones. Actualmente sólo quedan en pie los muros y algunos torreones almenados.

9) ESPAÑA, TOMO IV, » los árabes la llaman Sexi Hisn Almunecab ( fortaleza de la loma). En su puerto desembarcó en el año 756 el Omeya Aldelrraman ben Moavia, con mil jinetes, y allí mismo le prestaron homenaje muchos jeques de Andalucía; pero otros capitaneados por Yusuf Sumail, se lo negaron, librándose varios combates. En 1.016 Alí concentró en ella sus tropas para restablecer a los Omeyas en el trono de Córdoba.. cuando las luchas de los almohades y almoravides el rey de Granada, Ben Hud, se refugió en Almuñécar, huyendo de Alí ben Abi busi. durante el apogeo de los reyes de Granada, conservó toda su importancia; en su castillo guardaban sus tesoros aquellos soberanos, entregándose a los Reyes Católicos en 1.489, después de la rendición de Baza. durante la guerra de las Alpujarras, Aben Abóo atacó infructuosamente la población. Carlos I mandó levantar en Almuñécar un fuerte reducto, con cuatro torres y un foso, en el que se levantaba un gran torreón cuadrado o alcazaba, llamado la Mazmorra, que dominaba el pueblo y la ciudad. Los ingleses volaron esta fortificación en 1.812, después de haber salido de la población las tropas francesas.

10) JULIÁN PAZ:» Su fortaleza estaba en una ladera alta a vista del mar, poco más de media legua. La fábrica era de tapiería, cal, arena y hormigón, y las esquinas y arcos , de mezcla y ladrillo. Necesitaban urgente reparo las murallas del puente levadizo hacia fuera, que estaban muy arruinadas, y la obra costaría 2.600 ducados. Todos los aposentos estaban caídos y las torres desbaratadas, precisándose 800 ducados para repararlas. Era fortaleza grande y de mucha importancia por estar aquella fuera de peligro de los moros de allende que hacían frecuentes incursiones en las costas. en 1.518 se invirtieron en reparos y bastimentos de esta fortaleza 404.580 mrs. Por esta época tenía de armamento cinco ribaduquines pequeños, dos morteretes de metal cuatro barilles de pólvora, ballestas, alfanges y espingardas, «todo de tiempo viejo». Su alcaides fueron: Juan de Ulloa, nombrado en 1.494 y muerto el 8 de febrero; su hijo Rodrígo de Ulloa, señor de la Mota, en 1.540; Luis Médez Quijada, por renuncia del anterior, en 20 de mayo de 1.550; D. Pedro de Coalla, en 1.592, con setecientos ducados de salario o obligación de tener en ella 20 soldados.

11) IBN ALJATIB.

Dice que su alcázar era de ingeniosa fábrica y con arcadas abiertas.

12) ALCOCER MARÍNEZ

» La fortaleza de Almuñécar está en una ladera alta a la vista del mar poco menos de media legua, con fábrica de piedra, tapiería, cal, arena y hormigón. Las esquinas y arcos son de mezcla y ladrillo. La colina sobre la que se levanta la fortaleza y parte de la población se prolonga hacia el sur donde existía un torreón construido por orden del Emperador Carlos V que volaron los ingleses en 1.812, al evacuarlo las tropas francesas. Este torreón llamado Mazmorra, dominaba y el puerto estaba cercado de gran muralla con cuatro torres y un gran foso. Los árabes llamaba a esta población Sexi Hisn al Munecab, o sea, fortaleza de las lomas. Tiene Almuñécar a levante y a poniente muy buenos puertos, pero carece de tiro grueso para defensa de ellos, no contando más que con tres ribadoquines y no buenos. Hay tiros quebrados y pedazos de metal que se podrían fundir y hacer la necesaria artillería. Tiene muchas otras armas desbaratadas, que es menester aderezar, porque no hay espingarda ni ballesta que tire por estar acolbada o sin gafas, ni mueces o cuerdas. Hay otras armas y pertrechos desbaratados y medio podridos, esto es necesario adobar y reparar con tiempo, porque está todo en rincones de la dicha fortaleza, no obstante otro sitio done colocarlos, porque están todos los aposentos caídos y las torres desbaratadas y medio caídas que si llueve….Hay en ella cuatro ombres que guardan y velan la dicha fortaleza, dos cada noche. Se necesita proveerla de más gente por su gran capacidad. Los reparos de esta fortaleza son de cuenta de su Magestad, pues no tiene renta ni situado alguno para ellos. Tiene gran necesidad de que se reparen las murallas de la punta levantina hacia fuera que están muy arruinadas. Declaran los maestros que la han visto que se harán dichos reparos con 2.580 ducados, estos sin los que ahora, estos sin los que ahora se hacen por orden del General de la Costa de la puente levadiza… Este lugar en sí es tan antiguo y honrado que había en él atarazanas y en lo que está cerrado de más de lo que es fortaleza podían caber 100 vecinos».

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Para consultar los legajos:

Archivo del Servicio Histórico Militar

Servicio Geográfico del Ejército

Archivo de Simancas.

Dr. Antonio Ruiz Fernández

Granada, 11 de Marzo de 2022.

CONTEXTO ARQUEOLÓGICO DE LOS LEONES FENICIOS (PROBABLE MONUMENTO FUNERARIO) APARECIDOS EN EL ÁREA ALEDAÑA DE LA NECRÓPOLIS PUENTE DEL NOI. Almuñécar, Granada

IN HONOREM a mi estimado amigo Antonio Berrio Alabarce

El conjunto de terreno que forman parte de la necrópolis de Puente del Noi lo forma una colina y terreno cercanos a ella. Sobre el mismo se encuentra emplazado el Instituto Antigua Sexi y toda una serie de edificaciones anteriores a la excavación. Sobre la cresta de dicha colina hay una serie de chalets construidos antes de que se practicara la excavación. Entre estas edificaciones hay una casa-chalet donde se han encontrado elementos que son muy similares a los hallados en la etapas de excavación desde el año 1.979. Los materiales que se van a mostrar en esta publicación fueron encontrados en el rebaje de terreno que se llevó a cabo en una de esas viviendas desde años muy anteriores a que se iniciara la excavación oficial de los terrenos libre de esa colina. Se van a mostrar tal como se han conservado hasta el momento, y muestran una variedad muy semejante a los últimamente localizados. En fechas de la construcción de los restantes chalets han aparecido materiales cuyo fin se desconoce, pero que debían ser de una tipología muy similar a los nuevos hallados hace pocos años. Y una de las novedades entre los conjuntos de elementos de ajuar, es la aparición de piezas que no han sido detectadas recientemente. Objetos relacionados con la vida y trabajo de los fenicios que por estos lugares pudieran establecerse. Resulta muy extraño que en un espacio de unos 500 m2 se hayan obtenidos piezas diferentes a las habituales en el nuevo proceso de excavación.

Como se irá viendo, los movimientos de tierra en las antiguas construcciones de viviendas, se han detectado la presencia de tumbas de tamaño mayor a las habituales. Se han comentado hallazgos insospechados de tumbas similares de la 1E de la cima de la colina. Incluso se rumoreó la aparición de elementos sepulcrales de mayores y variadas proporciones; y es posible que algunos de los hallazgos de restos de construcciones fenicias, puedan pertenecer a una de las supuestas tumbas de grandes proporciones, pero que suponemos, porque no se ha visto ni localizado, su existencia debido a la gran cantidad de tumbas excavadas hasta el momento. Tumba de corredor, de ciertas proporciones, 4C, tumba de pozo con hipogeo 1E. Pero los rumores de otras ocultas se oyeron al inicio de la excavación oficial.

Otro fenómeno extraño es la cantidad de algunas de las piezas halladas, como ungüentarios mejor conservados y más numerosos que los encontrados hasta el momento, al igual que elementos específicos de la profesión tan practicada por los fenicios en aquellos momentos: la pesca. Tan extraño resulta esta novedad que no deja de sorprendernos, porque, en los tres años de excavación, no han aparecido ni uno sólo de este tipo.

RELACIÓN DE MATERIALES PARALELOS A LA EXCAVACIÓN GENERAL DE PUENTE DEL NOI

Fot 1.- Esta imagen refleja uno de los momentos en que se realizaron excavaciones fuera del contexto de las practicadas en el terreno conocido como Puente del Noi. Y aparecen los mismos fenómenos que se han mostrado posteriormente en la excavaciones oficiales. El corte lateral muestra la linde con el terreno de nuestras excavaciones, donde, en otros momentos, se verán los materiales comunes de todo este recinto. La excavación se hizo con criterio aceptable a pesar de que el terreno no permitía cuadricular con exactitud las catas donde van a ir apareciendo la gran variedad de materiales comunes a todo este espacio.

Foto 2.- En esta imagen se observa la delimitación entre la zona B de las excavaciones oficiales y su dirección hacia la cresta superior donde, al parecer, en tiempos pasados aparecieron elementos poco corrientes en tipología de enterramiento. Debajo de un chalet de la parte superior, cuando se hicieron los cimientos, se descubrió, según cuentan los antiguos propietarios, un enterramiento de dimensiones superiores a todos los hasta ahora conocidos. Y probablemente, los materiales de una probable construcción de monumento funerario, tenga que ver con los restos encontrados en este espacio que mostramos. Es muy probable que tenga que ver con ello. De la hipótesis se puede pasar a la verdad o tesis. Pero no estamos del todo seguros y podría ser material de una tumba monumental existente en este mismo terreno.

Foto 3.- En este corte entre terrenos de distintos propietarios, podemos observar el mismo fenómeno del sector B; Los restos de la tumba profunda nos muestra en su cabecera cómo una tumba nueva posterior la ha interrumpido. Lo que demuestra, en parte, que la intensidad de localizaciones de tumbas en esta parte antigua del terreno, era tan densa como las antes citadas.

LEONES DECORATIVOS DE UN MONUMENTO FUNERARIO FENICIO

Foto 4.- Las dos imágenes que se van a mostrar secuencialmente nos indica que los nombrados leones fenicios se encontraban, años atrás, en el jardín de este vivienda. La cara del león está desgastada por las circunstancias que en se encontraba este elemento: bastante deformado.

Figura 5.- Vista del mismo león, de perfil, en el que se aprecia bien las patas delanteras y traseras. La parte posterior carece de forma haciéndonos ver que se encontraba adosado a una supuesta esquina frontal del probable monumento funerario. Está revestido de un material similar al estuco, pero se cree que es alguna mezcla de cal y argamasa.

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Foto 6.- Esta imagen nos muestra en color, el tipo de material de su revestimiento. Es la figura que hoy se encuentra en el Museo Arqueológico Local de Almuñécar. Y da la impresión que la figura en blanco y negro es más expresiva que la que se encuentra expuesta.

Foto 7.- Esta pieza, según la opinión de quien la encontró, persona muy culta, se pensaba que es parte de otro de los leones que se encontraban formando el monumento funerario. Y estamos convencidos de que tiene razón: la pieza que formaría parte de una de las dos esquinas de ese monumento. Pero que se encuentra bastante deteriorado porque tal vez ha rodado mucho o ha sufrido en el saqueo que toda esta zona ha sufrido desde la época antigua de la zona de Puente del Noi. Personalmente estoy convencido de que, quien la encontró, tiene razón: formaba parte de un monumento; no era una piedra de cubrir tumbas, sino parte de la decoración funeraria.

Foto 8.- Aquí mostramos uno de los trozos de piedra caliza que, probablemente, formara parte de una de las esquinas del monumento funerario en este terreno. Se observa como una especie de canal sobre el que podría colocarse uno de los leones.

Foto 9.- Con esta foto podemos observar que el material de que está hecho es el mismo que se ve tanto en el león entero como en el probable trozo de presentamos.

Foto 10.- Esta imagen se puede entender como otros de los elementos angulares que formaran el pie y esquinas de la tumba funeraria. La parte central derecha tiene un diseño como indicado para que encajara una de los piezas decorativas del monumento funerario.

Foto 11.- Esta pieza, del mismo tipo de material, está tallada como para que, sobre ella, se encajara una de las supuestas figuras del monumento funerario. Si se comparan las anchuras de todas estas piezas, puede comprobarse que están talladas para que los elementos decorativos encajen a la perfección haciendo juego sobre el monumento. Sólo basta superponerlos.

Foto 12.- Esta pieza semicircular es un tanto misteriosa. Hemos visto su imagen tanto en el Museo Local como en casa de un particular. Hoy se encuentra en este museo. Su material es el mismo de las piezas anteriores. Podía formar parte de la hornacina destinada al difunto.

Este dibujo puede servir de ejemplo para afirmar que debieron existir tumbas con monumentos funerarios cubriendo la sepultura. Quiero recordar que los sillares abundaban apilados junto al muro de la finca conocida como La Cerca. Después, probablemente fueron reutilizados en casas nuevas que se construyeron en sus cercanías; y otros sillares podían proceder de la tumba con dromos (4C), porque este elemento funerario está construido de sillares, de los que faltan gran cantidad.

ELEMENTOS ARQUEOLÓGICOS HALLADOS EN LAS EXCAVACIONES DE ESTE TERRENO.

TIPOLOGÍA DE LAS PIEZAS HALLADAS

Jarra fenicia

Foto 13.- Jarra de borde con sección triangular, con asa que empieza en la boca y termina por encima del centro del vientre de la misma. Su fondo termina con base plana. El color es anaranjado y con excrecencias blanquizcas. No ha sido retocada, y conserva su antiguo estado original. Apareció muy fracturada, pero pudieron recomponer su forma. Su fondo es plano. Su fecha de fabricación se remonta a la primera parte del siglo IV a. de C.

Foto 14.-Ungüentario helenístico globular completo, cuerpo casi esférico, y cuello largo, zona de vástago y pie triangular. Color anaranjado, borde exvasado y de forma triangular. Cronología: final del siglo V a. de C.

Foto 15.- Ungüentario helenístico, fusiforme, se sección triangular, vástago y pie troncocónico, cuello cilíndrico largo, cuerpo de forma de huso, color marrón desgrasado, con cavidad interior hasta llegar al vástago, largo y macizo. Cronología: finales del siglo III a. de C.

Foto 16.- Ungüentario helenístico, fusiforme, borde exvasado, rectilíneo, cuello largo y estrecho, macizo hasta el vientre; comienzo del vástago macizo y pie troncocónico. Color anaranjado con cambio de tonalidad por efecto del contexto. Cronología: finales del siglo III, principio del siglo II a. de C.

Foto 17.- Ungüentrario helenístico, tipo fusiforme, borde de sección triangular, cuello alargado, vástago macizo y pie troncocónico; color anaranjado claro. Cronología: comienzo del siglo II a. de C.

Foto 18.- Ungüentario helenístico, tipo fusiforme, cuello alargado, vástago macizo, pie troncocónico. Color anaranjado. Cronología principiios del siglo II a. de C.

Foto 19.- Ungüentario helenístico, tipo fusiforme, cuerpo en forma de huso con la cavidad interopr hueca hasta el vástago que es macizo, con pie troncocónico. Coloración anarajada-marrón. Cronología: finales del siglo IV , principio del III a. de C.

Foto 20.- Ungüentario helenístico, borde triangular, cuello cilíndrico alto, cuerpo fusiforme que llega hasta el vástago macizo y pie troncocónico. Color anaranjado weis; cronología: principio del siglo III. a. de C.

Foto 21.- Ungüentario helenístico forsiforme, vástago macizo y pie troncocónico. Color anaranjado claro. Su cronología es de finales del siglo III a. de C.

Foto 22.- Ungüentario helenístico fusiforme, cuerpo triangular, vástago macizo y pie troncocónico. Color anaranjado. Cronología: mitad del siglo III a. de C.

Foto 23.- Ungüentario helenístico, corte triangular, vástago macizo y alargado con pie troncocónico. Color anaranjado claro. Cronología: aparecen durante todo el siglo II a. de C.

Foto 24.- Ungüentario helenístico, tipo fusiforme, cuello largo, vástago macizo hasta el pie, que es troncocónico. Color anaranjado irregular por posible incineración. Cronología: se sitía entre finales del siglo III y comienzos del II a. de C.

Foto 25.- Ungüentario helenístico fusiforme, borde de sección triangular, cuello largo y cilíndrico, cuerpo con cavidad interior hasta el vástago y pie bitroncocónico. Color anaranjado oscuro. Cronología: siglo II a. de C.

Foto 26.- Ungüentario helenístico fusiforme, vástago macizo hasta el pie, troncocónico. Color anaranjado claro. Cronología: siglo III a. de C.

Foto 27.- Ungüentario helenístico, fusiforme, vástago macizo hasta el pie troncocónico. Cronología: finales del siglo III y comienzos del II a. de C.

Foto 28.- Ungüentario con forma bulboide; de pequeñas dimensiones, entre 8 y 12 cm. Su base es plana. Cronología: siglo I a. de C.

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Foto 29.- Ungüentario de forma bulboide, cuello corto, borde exvasado, base plana. Cronología: Siglo I. a. de C.

Foto 30.- Ungüentario de tipo romano, con forma bolboide y base redondeada, base plana y cronología similar al anterior: segunda mitad del siglo I a. de C.

Foto 31.- Ungüentario de forma bulboide, de origen romano, con extremo exvasado, cuello largo y bulbo de la misma dimensión. Base plana. Cronología: segundo mitad del siglo I a. de C.

Foto 32.- Ungüentario de tipo bulboide, de origen romano, extremo exvasado, y base plana. Cronología: siglo I a. de C.


JARROS

Foto 33.- Jarro de cuerpo bitroncocónico, borde exvasado, color anaranjado, pie plano. Cronología: primera mitad del siglo IV a. de C.

Foto 34.- Jarro de cuerpo bitroncocónico, borde exvasado, asa elevada sobre el borde y termina sobre la base del cuello, pie plano. Cronología: primera mitad del siglo IV a. de C.

Foto 35.- Jarro de cuerpo bitroncocónico, borde exvasado, asa elevada sobre el borde y terminada por encima del vientre. Cronología: Igual que la imagen anterior.

Foto 36.- Jarro de la misma forma que la anterior, con cronología idéntica.

Foto 37.- Jarro bitroncocónico, borde exvasado, asa sobrealzada en el borde y elgo ensanchada sobre la parte superior del vientre. Cronología igual que la anterior.

Foto 38.- Jarro bitronococónico, borde exvasado, asa sobrealzada y terminada sobre la mitad del vientre. Color anaranjado y cronología igual al anterior.

Foto 39.- Jarro bitroncocónico, asa por encima del vientre y algo elevada sobre el borde. De la misma cronología que el anterior.

Foto 40.- Jarrito de forma casi cilíndrico, borde exvasado y asa que nace sobre el mismo borde y termina casi en el centro del vientre.. Cronología: primera mitad del siglo III a. de C.

Foto 41.- Jarrito de forma casi tubular o cilíndrico, aunque la parte superior es troncocónica, borde exvasado y asa que parte desde el mismo borde y llega hasta el centro superior. Cronología: segunda mitad del siglo III a. de C.

Foto 42.- Jarrito de forma tubular-cilíndrico, borde exvasado, asa algo realzada y termina en el centro del vientre: Cronología. primera mitad del siglo III a. de C,

Foto 43.- Jarrito de forma tubular en su mitad inferior, y troncocónica en la superior, borde exvasado y asa que parte desde el borde algo realzada y termina en la mitad superior. Cronología: primera mitad del siglo III a. de C.

Foto 44.- Jarrito de forma tubular-cilíndrico, desde el asa hasta arriba troncocónico, borde exvasado y asa ligeramente realzada que baja hasta casi el vientre, color anaranjado. Cronología: primera mitad del siglo III a. de C.

Foto 45.- Jarrito con forma cilíndrica inferior y troncocónica superior. Borde exvasado y asa que empieza en el borde y termina muy cerca del cuello. Color anaranjado-rojo. Cronología: primera mitad del siglo IV a. de C.

Foto 46.- Jarrito de forma cilíndrica en su mitad inferior, y troncocónica en la superior. Borde exvasado y asa ligeramente sobrelazado que termina sobre la parte tubular. Color anaranjado-marrón. Cronología: segunda mitad del siglo III a. de C.

Foto 47.- Jarrito con la parte inferior cilíndrica, y la mitad superior troncocónica. Asa ligeramente sobrealzada en el borde y terminando en el tercio superior, color marrón-anaranjado. Cronología: segunda mitad del siglo III a. de C.

Foto 48.- Jarrita bitroncocónica, borde exvasado y asa bien sobrealzada que termina a la altura del cuello, color marrón anaranjado. Cronología: primera mitad del siglo IV a. de C.

Foto 49.- Jarrita de cuerpo bitroncocónico, cuello exvasado, asa sobrealzada que termina cerca del borde. Base plana triangular, color anaranjado. Cronología: primera mitad del siglo IV a. de C.

Foto 50.- Jarrita de las mismas características que la anterior. Cronología la misma.

Foto 51.- Modelo de jarrita de la misma factura que la anterior, igual que su cronología.

PLATOS

Foto 52.- Plato de tipo campaniense con borde hacia arriba y decoración central. Su cronología es del siglo IV a. de C.

Foto 53.- Plato de forma plana con pocico en la parte central. Datacion: siglo III a. de C.

Foto 54.- Plato con fondo en forma de pocico, color anaranjado y pie indicado, borde exvasado hacia abajo. Cronología del siglo II. a. de C.

Foto 55.- Plato de borde exvasado hacia abajo y pocico central. color anaranjado claro. Cronología: primera mitad del siglo IV a. de C.

Foto 56.- Plato de borde exvasado hacia abajo y pocico central, color anaranjado. Misma cronología.

Foto 57.- Plato con las mismas características de los anteriores.

Foto 58.- Plato de las mismas características anteriores.

Foto 59.- Plato de borde exvasado hacia abajo y pocico central, color anaranjado y cronología del siglo III a. de C.

Foto 60.- Plato con arandela de borde ensanchada y exvasado, color anaranjado. Cronología: segunda mitad del siglo II d, de C.

Foto 61.- Plato de borde vuelto hacia abajo, con pocico central. Color marrón-anaranjado. Cronología: primera mitad del siglo II a. de C.

Foto 62.- Huevo de avestruz utilizado como elemento de ajuar funerario. Por contexto arqueológico se puede datar en la primera mitad del siglo IV.

Foto 63.- Ollita de cerámica con doble asa y tapadera.

Foto 64.-Vista vertical de la pieza anterior. Sin contexto.

Foto 65.- Tapadera de la ollita de cerámica.

Foto 66.- Ánfora de doble asa adherida al cuello y al borde de forma troncocónica de origen romano. Sin contexto.

Foto 67.- Vasija sin asa con borde exvasado y cuello cilíndrico. Se puede considera romana; de color marrón anaranjado.

Foto 68.- Vaso de cerámica aretina con borde realzado, color marrón claro e inscripción en el centro. Sin contexto. Cronología: finales del siglo I a. de C.

Foto 69.- Detalle central de la pieza anterior donde se aprecia el sello del ceramista (VOLVSI). Siglo I d. de C.

Foto 70.- Cazoleta romana con borde resaltado; color marrón claro. Sin contexto.

Foto 71.- Cazoleta de características similares a la anterior.

Foto 72.-Cuchillo de piedra caliza, o sílex, sin contexto arqueológico.

Foto 73.- Piedra marmórea, de todo grisáceo probablemente usada para curtir pieles, o triturar grano.

Foto 74.- Piedra redondeada con pulimento basto, destinada a la molida de grano o curtido. Sin contexto.

Foto 75.- Detallle de color de la pieza anterior.

Foto 76.- Parte superior de un clavo de hierro. Sin contexto.

Foto 77.-Clavo de diferente formato, parte superior con cabezal. Sin contexto.

Foto 78.-Fuente de estilo campaniense, con pie plano y fondo de reborde destacado. Cronología: siglo II d. de C.

Foto 79.- Pieza de collar- Siglo V a. de C.

Foto 80.- Concha marina sin contexto.

Foto 81.-Elementos marinos utilizados para las redes de pesca. No hay paralelos en toda la necrópolis Puente del Noi.

Foto 82.- Piezas marinas utilizadas como plomadas en las faenas de pesca marina. Son de cerámica. Sin contexto.

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Foto 83. Elementos marinos similares a los anteriores.

Foto 84.- Piezas de material rocoso de uso doméstico. Sin contexto.

Foto 85.- piezas de collar.

Foto 86.-Pieza de collar.

Foto 87.– Pieza de collar.

Foto 88.- Amuleto.

Foto 89.- Pieza de pedestal probablemente encajada con la pieza de la figura anterior.

Foto 90.- Objeto doméstico.

Foto 90.- Este parte forma conjunto con la anterior encajando sobre la parte superior.

LUCERNAS DE A. BERRIO.

Foto 91.- Lucerna bicorne. Cronología: primera mitad del siglo IV a. de C.

Foto 92.- Lucerna fenicia de un solo pico. En la parte del vientre se observa una ranura circular y en la base del pico se puede identificar aún parte de la mecha enroscada, y agujero del pico alargado, color marrón anaranjado. Cronología: fechada a principios del siglo IV a. de C.

Foto 92.- Lucerna fenicia similar a la anterior. En la parte media posterior se observan dos conatos de orejas para sujetarlas o moverlas. Ranura circular a la altura de la panza. Se puede fechar también a principios del siglo IV.

Foto 93.- Lucerna de un pico con el mismo grosor entre la base del aceite y el pico. Tiene pie de base circular. Tonalidad marrón oscuro y restos de mecha en torno a la base del pico. Cronología cercana al siglo VI a. de C.

Foto 94.- Lucerna con las mismas características del tipo anterior, aunque con el pico más corto y sin restos de mecha. Cronología siglo VI. a. de C.

Foto 95.-Lucerna fenicia con cuerpo circular y pico poco pronunciado. Coserva restos de la combustión. Cronología: siglo II a. de C.

ALGUNAS DE LAS MONEDAS FENICIAS DE BRONCE APARECIDAS EN CASA DE A. BERRIO

Foto 96.-AE. Anverso: Hercules-Melkart. Siglo II a. de C.

Foto 97.-AE. Reverso. Dos atunes a izda. Leyenda fenicia partida ilegible. En el centro: disco solar con 8 rayos a izquierda. A derecha, creciente lunar a izquierda con punto.

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Foto 98.- AE. Cabeza de Hércules Melkart a izquierda, cubierta con piel de león y maza detrás. Anepígrafa.

Foto 99.- AE. Reverso. Dos atunes a izquierda, leyenda partida (samek-caph-samek; arriba MP`L). En el centro: creciente lunar a izquierda con punto; a derecha, disco solar con seis rayos.

Foto 100.- AE. Cabeza de Hércules Melkart con piel de león y maza detras.

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Foto 101.- AE. Reverso. Dos atunes a izquierda, leyenda partida casi ilegible. En el centro creciente lunar a derecha con punto central; a izquierda, disco solar con ocho rayos.

Foto 102.- AE. Cabeza de Hércules Melkart a izquierda, cubierta con piel de león y detrás, maza

Foto 103.- AE. Reverso: dos atunes a izquierda. Leyenda partida: abajo: SKS (samek-Kaph-Samek; arriba MP`L. En el centro: Disco solar a izquierda con siete rayos, creciente lunar con punto a derecha.

Conclusión.

Los materiales que acabamos de exponer de forma detallada, pero sin referencias paralelas, constituye un conjunto inédito de elementos arqueológicos en el que nos hemos empeñado en localizar y tratar de incluirlos en el conjunto total de la Necrópolis Puente del Noi en Almuñécar, iniciada en 1979.

Hemos expuesto nuestro punto de vista sin hacer referencia directa a los diversos autores que han trabajado estos materiales a lo largo de todo el Mediterráneo. Los materiales se copian y eso hace que aparezcan ejemplares similares, pero no fabricados bajo el mismo patrón. De ahí las variantes y los herrores más o menos numerosos que se vienen cometiendo con bastante frecuencia. Exponemos lo que se ha encontrado y se trata de establecer una cronología y tipología acorde con todos los materiales aquí hallados desde fechas antiguas.

No obstante queremos destacar los numerosos autores que han trabajado y trabajan sobre este tema, que tantas y variadas opiniones han expresado desde que se iniciaron de forma científica el estudio de las diferentes localidades que han proporcionado tanto centros y materiales.

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Dr. Atonio Ruiz Fernández.

Granada, 17-02-2022.

LA ESTACIÓN MILITAR DE LOS CASTILLEJOS, ALMUÑÉCAR

Se trata de un emplazamiento situado en la sierra al que se llegaba subiendo empinadas cuestas, sin carriles ni vías de comunicación. Es un emplazamiento destinado a los controles de movimientos de tropas, desde donde se podían ver un espacio que abarcaba desde el Cabo Sacratif hasta la bahía de Málaga.

Reunía condiciones de habitabilidad. Las casas estaban construidas sobre la falda de los montes. El agua se proveía desde aljibes construidas a propósito para su abastecimiento. Un río, arroyo, en momentos de carestía se podía utilizar para el normal uso de la comunidad humana que allí habitaba. Realmente este recinto constituía un fortín parapetado de un especie de acrópolis formadas de piedra caliza, huecos rellenos con mampostería, cuidando que no quedaran resquicios para una invasión fortuita por ningún punto de las crestas de las rocas más elevadas. Pero las viviendas se levantaron tanto en las zonas altas, medias y bajas. Su necrópolis estaba situada en la cresta de Poniente, entre dos grandes rocas que la protegían de los vientos. Hoy día no queda nada de las tumbas por el saqueo y pillaje a que ha sido sometido todo aquel terreno por los buscadores de piezas arqueológicas y saqueo desde 1973-5, fechas en que se tomaron la mayoría de las fotos que se muestran en este investigación.

La parte más elevada de estas rocas, como se ha dicho, constituían un verdadero fortín inexpugnable. Todos los resquicios estuvieron equipados con torreones de mampostería y un sistema de murallas que llegó a rodear en su parte delantera, toda la zona sur, quedando bien protegida en caso de ataques enemigos.

Las viviendas se levantaron desde la parte superior hasta las laderas inferiores; de modo que se ven restos de muros de viviendas en cotas altas, medias y bajas, como ha quedado dicho. Los materiales son autóctonos. La misma estructura del terreno proporcionaba y servía de cantera para levantar sus viviendas. Hoy día no podemos ver nada porque no se ha organizado ninguna excavación adecuada para ver los materiales de aparejo y los probables estucos de revestimiento de los interiores. Pocos resto de tejas de las cubiertas podemos ver. Todo ha sido removido y, si quedaba algún material utilizable, ha sido reutilizados en los cortijos que se encuentran en los valles laterales y sus correspondientes cortijos. El turismo moderno ha hecho estragos en este yacimiento. También ha sido visitado este asentamiento por expertos en medieval. y la impresión que me queda es que han ido de excursión. No se ha hecho ni una cata en zona apropiadas, ni siquiera en los aljibes, elemento más apropiado para poner en práctica el procedimiento de excavación al menos. En resumen: los expertos han ido a echar una vistazo y decir que parece que hay materiales anteriores a los típicamente árabes. Y no comento más.

El abastecimiento de agua procedía fundamentalmente del agua de lluvia. Para ello se construyeron dos aljibes cuyos restos siguen visibles, como se verá más adelante. En caso de sequía podía hacerse acopio de agua de los valles colindantes donde se encuentra el Arroyo de la Miel de los Castillejos y río Jate. Hoy muy cambiado por los cultivos modernos y los nuevos asentamientos de viviendas modernas. Otros de los atropellos sin paliativos.

Los accesos no existían. De esa forma evitaban la posibilidad de que intentaran subir los enemigos hasta el poblado.

Hubo encuentros entre los propios invasores: los de la costa y los del interior de Andalucía en aquellas fechas. Era un paso obligado para poder acceder a los interiores a la vez que un punto de estrategia militar para controlar los movimientos de tropas tanto de tierra como por mar. De hecho en estos valles de dieron combates entre los propios árabes: cordobeses y los de la costa granadina. Con batallas que pusieron en peligro a los árabes del interior.

No hemos podido encontrar ningún tipo de resto de armas en las zonas superiores, porque suponemos que los combates se dieron en las zonas bajas. Era demasiado peligroso acceder a las zonas altas porque los agresores no tenían defensa de ningún tipo y no podían correr ese riesgo. Por desgracia, cuando se exploró toda la zona de viviendas y puntos defensivos, no tuvimos la suerte de encontrar restos de materiales bélicos. Pensamos que los detectores de metales funcionaron tiempos atrás y no nos dieron la oportunidad de encontras ni el más mínimo resto de armas.

El acceso actual, cuando se realiza este trabajo, se hizo subiendo desde el mismo límite entre la provincia de Granada y Málaga. Pero existía otro desde la zona de río seco Alto, y la zona llamada la Bóveda.

Hecha esta introducción, pasamos a la parte documental en la que se van a ir explicando las diversas zonas que se detectaron según íbamos explorando. Comenzamos por la zona inferior y valles periféricos e iremos subiendo analizando las diversas partes que nos encontramos con la exploración superficial. La parte más llamativa lo constituye lo que podríamos llamar acrópolis del emplazamiento militar, y a continuación las diferentes franjas de muros que esconden los restos de la series de viviendas, con sus muros, que se apreciaban a simple vista.

LOS CASTILLEJOS Y SU ENTORNO GEOGRÁFICO

Documentación

Foto 1.- En las proximidades de las faldas de la zona más elevada del espacio conocido como LOS CASTILLEJOS, podemos ver los restos de un torreón reforzado y a los pies del tajo de roca. Por debajo se encuentran los restos de las viviendas derruidas por el tiempo y los pillaje y saqueos que se venía practicando desde tiempos atrás. A los pies, se encuentran las ruinas de las casas derruidas sobre todo por el abandono desde que esta esta zona pasó a ser parte del Reino de Granada.

Foto 2.- Según se sube a las cumbres de los Castillejos, a derecha se pueden ver otros picos de esta zona y que formaban parte del sistema de control de los movimientos militares que tuvieron lugar en el tiempo en que este territorio se encontraba en poder musulmán.

Foto 3.- En esta foto podemos contemplar uno de los pasos más importantes que atraviesan este control. Desde la cumbre se aprecia perfectamente la costa. Para eludir esta vigilancia era preciso aprovechar los días de neblina o taró, que hacía imposible ver los movimientos marítimos tan importantes en todos los tiempos. Las tropas militares tenían que realizar sus marchas aprovechando esas circunstancias para evitar ser vistos y pasar desapercibidos.

La defensa del lugar constituían un baluarte inexpugnable para los que intentaran pasar tanto por la vertiente de Levante como de Poniente. Era un paso frecuentado en el tránsito hacia el interior del territorio buscando pasar a través de la Sierra de la Almijara y derivaciones.

Es evidente que la foresta de eos siglos sería más abundante de lo que aquí se aprecia, y los Castillejos estarían cercados de arboleda para evitar ser vistos cuando se acercaran tropas de paso o de conquista del territorio.

Foto 4.- Desde la parte superior de los Castillejos, al fondo, hacia Levante, se ve este valle, hoy ocupado por los propietarios actuales y con terrenos de cultivo. Este era una de los pasos obligados para quien quisiera pasar al la zona superior de la sierra, o a los territorios interiores en dirección a Córdoba. El paso por Motril era mucho más comprometido y expuesto a choques con gente no afines a su comunidad o reino.

Foto 5.-Desde las faldas de las grandes rocas que conforman este complejo fortín natural, se observa la parte de Poniente que se dirige hacia la playa y mar, terreno prácticamente ya de la provincia de Málaga. Esta parte debió estar ocupada por grupos adelantados de defensores y con medios para establecer un sistema defensivo a base de murallas y torreones. Como se ha dicho al principio, por estos lugares no existían veredas ni caminos: todo se recorría a través del campo.

Foto 6.- Mirando hacia Poniente, vemos cómo los caminos actuales van en esa dirección. Todo se está cultivando y todo tiene sus veredas; cosas totalmente modernas.

Foto 7.- Desde la cumbre peñascal se puede ver la costa de Granada. En esta foto se cumple lo antes dicho: la neblina puede impedir la visión de los movimientos marinos, y, por tanto, averiguar si se acercan tropas por mar, forma más adecuada para poner en movimiento un ejército. Existía la antigua vía romana de la costa, que, sin duda, utilizarían, pero por mar, estos movimientos eran más fáciles y prácticos. Téngase en cuenta que las embarcaciones árabes disponían de unidades dotadas de artillería de cierta calidad y alcance. Un tipo de nave muy usada era la fusta, que iba equipada con uno o dos cañones. Su calado no era poco profundo para darle mayor rapidez.

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Foto 8.- En esta imagen destacamos la defensa natural que tiene esta plaza militar. Es un tajo muy escarpado y sin foresta necesaria para poder acceder a la parte del poblado. No obstante suponemos que toda esta falda de monte que da al Oeste y de inmediato al Norte, estaría destinada a la agricultura para la supervivencia de la población aquí establecida. Por las condiciones naturales sería un terreno cultivable en la modalidad de secano, puesto que hasta este punto tan sólo se podía recoger agua de lluvia que sólo se podría destinar al consumo humano.

Foto 9.- En esta foto se quiere destacar lo escarpado del monte para constituir un valladar defensivo. Casi es imposible acceder a la cima a través de esta estructura rocosas y casi sin vegetación.

Foto 10.- En esta foto se quiere destacar un terreno poco dado a la agricultura y que se encamina hacia el valle que a continuación se observa en el horizonte izquierdo, con montañas también rocosas y escarpadas.

Foto 11.- En esta imagen tan sólo se pretende mostrar la parte opuesta a la foto anterior, con una estructura igual de dificultosa para el acceso a la cumbre. Continúa siendo un punto inexpugnable.

Foto 12.- Esta imagen muestra ya un paisaje algo más apropiado para ser utilizado como terreno aprovechable para el cultivo, pero sigue siendo de secano. Suponemos que la parte arbórea es relativamente reciente

Foto 13.- En esta imagen se muestra un terreno algo más apropiado para el establecimiento humano, pero, como se verá más adelante, aparecen restos de estructuras que pueden pertenecer a algunas formas defensivas del emplazamiento. En la parte superior izquierda se puede ver una abertura en forma de «V», que, al parecer, fue la parte de este solar destinado al emplazamiento de una necrópolis. Pude contemplar las tumbas árabes, pero me ha sido imposible hasta ahora encontrar los negativos. Posteriormente se ha visitado ese lugar y no han aparecido ni una sola laja de las sepulturas. Han removido todo buscando algo de valor y lo han dispersado todo. Pero, insisto, las tumbas estaban en su sitio y bien marcadas. El pillaje ha acabado con ellas. En general, se ignora que el mundo árabe no enterraba objetos de valor en sus enterramientos. y… he visto muchos en otros lugares de la comarca de Almuñécar.

Foto 14.- Pico cortado en vertical de la fortaleza natural de los Castillejos. Detrás de la roca más destacada se encontraba la necrópolis.

Foto 15.- Vista de detalle de una parte del risco donde se encontraba la necrópolis. Se puede observar que la vegetación era propia del tipo mediterráneo. Además se observan rocas caídas probablemente por la erosión.

Foto 16.- Vista desde la parte norte del risco más elevado de esa zona de los Castillejos. La arboleda empieza ya a aparecer de forma destacada, pero moderna.

Foto 17.- Detalle para demostrar la pared inexpugnable del pico más destacado de las cumbres.

Foto 18.-Mostramos aquí algunos de los restos de murallas que circundaban lo que podemos llamar acrópolis de los Castillejos. Llegan incluso a confundirse con las rocas erosionadas.

Foto 19.- En la parte superior y en línea con el pico más alto, podemos empezar a ver una serie de murallas que van acordonando lo que consideramos su acrópolis. Es curioso observar cómo aparecen elementos de vegetación, como el esparto.

Foto 20.-Entre estas dos crestas de piedra se encontraba la necrópolis, parte la más elevada de todo el conjunto defensivo. A partir de aquí, y siguiendo en sentido descendente, empiezan a aparecer los restos de vivienda, como más adelante se va a mostrar.

Foto 21.– Detalle más marcado de la foto anterior.

Foto 22.- Aquí se muestra la segunda altura que indica el emplazamiento del cementerio árabe, justo detrás de esta cumbre.

Tumba 23.- Aquí se muestra la cornisa que recorre la parte más elevada de los Castillejos. Con fotos de detalle se podrá ver que existe toda una cadena de muros sobre la cumbre.

Foto 24.- Vista completa del conjunto de las peñas. A izquierda se puede ver la zona donde se encuentra la necrópolis; a su derecha, la cumbre más alta; a continuación una caída casi en picado de la montaña, y un nuevo punto de altura de los Castillejos. A los pies de ambos se ve un terreno en rampa donde se encuentran los restos de los elementos que componían la estructura de viviendas y muros de defensa.

Las cotas de altitud oscilan entre los 524 m al Oeste, y 584 m al Este.

Foto 25.- En esta foto se muestra uno de los puntos más elevados del conjunto de los Castillejos. Es un verdadero valladar enexpugnable.

Nota. Estas fotos fueron tomadas por el autor de este trabajo entre los años 1973 y 1.975

Foto 26.- Punto de la cima donde empiezan a utilizarse refuerzos con piedras para evitar la erosión. Como se sabe, este lugar fue ocupado por los árabes varios siglos, iniciándose sobre el IX de n. e.

CASAS CAÍDAS

Foto 27.- Sobre la parte oeste se inicia la observación de los elementos claves para la clasificación de los usos que se hicieron de estos parajes montañosos. Se marca, en primer lugar, el sitio donde estuvo emplazado el cementerio árabe; a derecha comienza la zona destinada a casas, y en la zona inferior se indica el uso más frecuente de este terreno para establecer el poblado cuyos restos irán apareciendo a la largo de toda la falda de la montaña.

Foto 28.- Aquí empezamos a encontrar los elementos arquitectónicos de las casas que se montaron en toda esta zona. Se indica donde se encuentran los muros con un aparejo de piedras casi sin argamasa. Se ven perfectamente las piedras caídas o removidas. Es posible que se haya usado este lugar como cantera para construir los cortijos cercanos.

Foto 29.- Otra perspectiva de los laterales de estas paredes de piedra donde se aprecian los muros casi desmontados o bien por los vecinos actuales o por la erosión, o tal vez por las luchas que se mantuvieron en época de revueltas de los árabes entre ellos mismos.

Foto 30.- Aquí se muestra un detalle en el que se aprecia la restauración de un muro o muralla para contener la erosión del terreno.

Foto 31.- En esta vista vemos elementos de casas caídas, y todas con un aparejo de piedra casi tallada y sin argamasa. A izquierda de la imagen se ven restos de una especie de albercón con restos materiales de revestimiento impermeabilizante, pero lo que más destaca son las piedras de mampostería sueltas como si se hubieran removido buscando restos de otros elementos arqueológicos.

Foto 32.- Si en este espacio, como en otros muchos, se hubieran hecho exploraciones de tipo arqueológico, habrían aparecido los cimientos de las casas que en estos lugares se levantaran para la población permanente que existió. Algún medievalista ha pasado por aquí y, al parecer, solo se ha molestado en tomar algunas fotos, pero no estudio alguno del terreno.

Foto 33.- Tal como se indica en la foto, tan sólo podemos hablar de restos de muros, pero no de balates de piedra como en los hasta ahora vistos, sino de mampostería de piedra y argamasa.

Foto 34.- Detalle de la toma anterior para hacer ver cuándo se utiliza argamasa y cuando no. A primera vista parece una construcción ciclópea, las piedras no llevan argamasa; sí están bien encajadas. De entrada parecen muros de circunvalación del recinto, pero podrían ser elementos de tipo doméstico. Sólo una excavación despejaría esta incógnita. Pero quien pudo hacerlo, no se atrevió más que a mirar y escribir cuatro frases descriptivas sin más comentario.

Foto 35.- Detalla del estado en que han quedado muchos de los balates de piedra o muros periféricos que rodean todo el recinto; son piedras caídas o arrancadas por los depredadores buscadores de tesoros. Destructores del Patrimonio arqueológico.

Foto 36.- En la falda de la cadena de alturas de los Castillejos ya se empieza a ver restos de muros muy deteriorados bien por la erosión, bien por usar este legar como cantera para la construcción de los cortijos cercanos. Se observan dos niveles de muros que pensamos pertenecen a las viviendas citadas.

Foto 37.- Tomando una foto de detalle de unos de esos muros, se puede ver que algunos conservan restos de argamasa por zonas. Era una técnica muy habitual en estas alturas. Los romanos tienen una villa rústica cerca de este lugar y usaban el mismo material de construcción aunque con una técnica más refinada tanto en la forma de las piedras como en la argamasa interior. Esas construcciones se llaman «Los Bañuelos».

Foto 38.- En esta imagen apreciamos parte de muro a izquierda y otros caídos por la erosión o por la acción antrópica que todo los destruye.

Foto 39.- Aquí se muestran los restos de muros en la parte superior de la cornisa del primer tramo de la cadena de alturas. El sistema de aparejo es el mismo que se ha mostrado en la foto anterior. No se aprecia argamasa sino elementos de tierra del terreno; lo que explica que entre las piedras crezca la maleza.

Foto 40.- En la falda de la zona oeste de esta primera cadena de picos es donde empiezan a aparecer los sistemas escalonados de las estructuras domésticas. Los muros se notan con cierta claridad, pero bastante disminuidos de altura, debido a lo que antes se ha comentado sobre el uso de materiales árabes para otras construcciones más modernas.

Foto 41.- Detalle de uno de los muros a piedemonte, donde se aprecia su mal estado de conservación. Casi todas las piedras están descolocadas por la misma razón de antes.

SISTEMAS DE ELEMENTOS DEFENSIVOS

Foto 42.- En el terreno en rampa, desde donde se vio el cementerio árabe, empezaron a levantarse muros y elementos domésticos al amparo de las corriente del viento que se generaban en estas alturas (524 m).

Foto 43.- A continuación de la cresta anterior se puede observar con claridad la existencia de muros al parecer levantados con argamasa de cal y arena de río. Comienza lo que se puede considerar la acrópolis del recinto militar.

Foto 44.- Por debajo de la estructura vista en la foto anterior, se puede observar un muro tipo balate, de piedra sin argamasa, para darle consistencia a la muralla que discurre a un nivel superior. Este contrafuerte se encuentra cercano a los 420 m de cota de nivel.

Foto 45.- Mostramos la misma imagen pero a color para hacer ver el tipo de materiales de que usaba en los muros de contención.

Foto 46.- Casi sobre la misma cresta de la considerada acrópolis, vemos los restos de las murallas que ocupaban la fachada delantera de esta cadena de alturas. Discurren, como se ha dicho antes, formando una cadena defensiva hasta el final de este primer tramo de picos-alturas. La estructura de los muros no es homogénea, sino que se adapta a la pendiente o desnivel de la montaña adosándose y adaptándose a ella.

Foto 47.- En esta foto, si se utiliza el zoom, se pueden ver los restos de mura sobresaliendo del suelo aproximadamente un metro. En la parte izquierda de la parte superior es donde se encontraba el cementerio. A la derecha se ven partes destruidas y se ve la roca como único elemento de la cumbre.

Foto 48.- En esta vista, tan sólo podemos ver los muros derruidos o por el hombre o por la erosión. Téngase en cuenta que nos encontramos en la cumbre y muy expuesta a los fenómenos erosivos, aparte del abandono.

Foto 49.- En esta vista, avanzando de izquierda a derecha, se observan cómo van apareciendo los muros de la parte superior, bastante deteriorados, pero están ahí como testigos de su existencia en la parte más elevada de esta cadena de alturas naturales. El zoom nos ayuda a distinguirlos bien.

Foto 50.- En el centro de esta imagen podemos ver bien un muro de contención que servirá para ir dando uniformidad a los pasillos inmediatos y poderse mover en esas alturas. Ocupa una vaguada pequeña y evita la erosión hacia las partes bajas. Téngase en cuenta que estamos describiendo las crestas de esta cadena de fortines y torreones como se verán más adelante.

Foto 51.- En esta imagen ampliamos el área de la colocación de esos muros contrafuertes para dar sentido de unidad al espacio defensivo superior. Decimos esto porque se sabe que en esta zona hubo enfrentamientos bélicos entre los propios árabes por el dominio de toda la zona.

Foto 52.- Aquí observamos gran parte de los muros defensivos arruinados, suponemos por el tiempo, pero podía ser también por el abandono sobre todo en su época final, cuando quedaron abandonados hasta nuestros días.

Foto 53.- Esta imagen nos muestra un fenómeno poco corriente: se trata de un torreón situado a medio camino a lo largo del primer tramo de crestas rocosas. El torreón esta prácticamente derruido. Por los restos que quedan, podemos decir que tenía forma circular, y su acceso tenía lugar desde la misma cima.

Foto 54.- Siguiendo el recorrido de la cresta de la cadena rocosa, encontramos este hueco, elemento que es ocupado por una parte de la muralla superior porque constituía un paso de riesgo en caso de ataque. Y es tapado por una muralla de tipo ciclópeo. Las piedras, si se observan con zoom, no llevan argamasa como elemento de fortalecimiento de su estructura. Desconocemos el motivo, pero podíamos pensar que se podían usar como armas arrojadizas cuando fueran atacados desde abajo. Cosa probable porque se ven en otros sitios las piedras o rocas muy movidas y alejadas de la cima.

Foto 55.- Continuamos con la secuencia de muralla superior, sobre la cima de la roca, y vemos los lienzos de muralla casi al borde y fragmentados por el paso del tiempo o el desgaste de la erosión. Se puede notar la existencia de rocas caídas procedentes de la parte superior; pero la cadena continúa hacia Levante hasta cerrar esta acrópolis defensiva.

Foto 56.- En linea con la anterior imagen, vemos la secuencia de muros a lo largo de la cima. Podíamos haber subido hasta la cresta, pero era realmente peligroso debido al tajo vertical situado detrás y sin el aparejo de seguridad necesario para hacer el trabajo con más precisión y exactitud. No obstante pudimos hacer fotos que aclaran el estado de conservación de estas estructuras.

Foto 57.- Esta es una de las imágenes más relevantes del sistema defensivo de los Castillejos. Aquí nos encontramos con un auténtico torreón o muralla defensiva. Se ve perfectamente su aparejo de mampostería de piedra usando como elemento de unión la cal con arena. Se puede apreciar que los extremos están demolidos, quedando tan sólo la parte central. Debajo de la imagen se puede ver el material caído por el derribo de la mitad del torreón.

Foto 58.- Esta imagen demuestra la gran dificultad para intentar subir a la cima de los Castillejos. Vemos un muro de relleno de un vacío sobre la pendiente, que nos hace ver la técnica de construcción que se usaba en estos casos. Aquí no se ve la argamasa ni material alguno de cohesión entre las piedras del aparejo.

Foto 59.- Llegado al final de este cornisa, podemos ver el sistema amurallado al borde de la cima. El sistema de muralla se ve perfectamente, pero algo demolido. Sin embargo el aparejo sí está usando argamasa de cal y arena, como en los lugres con más riesgo. Y con ello hemos llegado al final de lo que pudo ser una verdadera acrópolis de este sistema defensivo.

ABASTECIMIENTO DE AGUA

Como se ha dicho al principio, el abastecimiento de agua se abordó mediante elementos de almacenamiento. Y para ello tuvieron que construirse unas cuantas aljibes para cubrir las necesidades domésticas del elemento humano que aquí habitaba. Pero en momentos de necesidad extrema no se descarta la posibilidad de abastecerse del agua de arroyos existentes en las zonas bajas, como en este caso del arroyo de la Miel, que está formando límite con la provincia de Granada, o sea, frontera entre provincias. En consecuencia, en momentos de dificultad, se contaba tan sólo de el sistema de almacenamientos mediante albercas y aljibes.

ALJIBE NÚMERO UNO

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Foto 60.- Vista de la fachada de acceso actual cuando descubrimos la existencia de este elemento de aljibe.

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Foto 61.- A simple vista, esta imagen aparenta ser la entrada al aljibe. Pensamos que no lo es. Se trata de una puerta artificial de factura posterior y que se indica que este espacio se utilizó para otros fines. Las piedras caídas prueban que ha sufrido agresiones con el paso del tiempo, y lo que se ve de frente no es la entrada, sino la indicación de la bóveda en su inicio. La técnica de construcción es el uso de la piedra casi sin talla, y la argamasa de cal con arena probablemente de la zona de los valles profundos. Pero esa no podía ser la entrada, porque el agua de su interior requería un cierre total para su conservación. Y parece que este espacio ha sido usado como lugar de refugio en últimas ocasiones.

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Foto 62.- Por lógica elemental, esto que parece su entrada original, no podía serlo por lo razonado en la imagen anterior. Se trata de un aprovechamiento posterior, pero no de época árabe.

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Foto 63.- Esta imagen demuestra que se trata de la forma interna de la estructura de la bóveda. Lo que vemos es una entrada artificial y el aparejo usado en la construcción de este reducto.

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Foto 64.- Esta foto se hizo al principio de mis contactos con este yacimiento. Su estado de conservación deja que desear. No es tan homogéneo como el aspecto de la siguiente foto. Se encontraba más deteriorado. El enlucido de sus paredes se encuentra en peor estado. Aparenta que ha sido retocado posteriormente. Hace más de 40 años que lo examiné. No es de extrañar que lo hayan restaurado.

Foto 65.- Esta foto refleja bien la cubierta interior. Sus paredes están revestidas de una capa protectora similar a un estucado romano, pero no lo es. Se trata de un revestimiento impermeabilizante que evite las filtraciones y pérdida del caudal almacenado. Muy cerca de Salobreña tenemos un aljibe con interior igualmente impermeabilizado.

Foto 66.-(SELAMBINA) Aljibe cercana al Hotel Salobreña, situada en el lecho de un ligera vaguada.

Foto 67.-(SELAMBINA). Interior del aljibe de Salobreña. Su forma es diferente: cubierta triangular y material impermeabilizante de similares características al de los Castillejos; pero su alzado utiliza materiales de inferior calidad. Su proporciones son similares a las del segundo aljibe de los Castillejos de Almuñécar. También se nota que ha sido reutilizado, en este caso, para guardar animales.

Foto 68.- Cubierta exterior del aljibe primero. Es de roca resistente, pero se nota que ha sido retocado posteriormente. En la parte de arriba de la imagen se ve que han abierto un agujero para el acceso, aunque pensamos que, para la extracción del agua, habría que hacerlo por la cubierta, porque por lo que se podría considerar su entrada natural, provocaría gran perdida de agua. Por tanto, el agua había que sacarla o con polea, o con utensilio tipo cubo.

Foto 69.- Vista completa del primer aljibe casi enterrado. Da la impresión de que estaba cerrado y tuvieron que abrir agujero en su parte superior delantera. Pero es lógico pensar que por algún punto tenía que entrar el agua de lluvia. Sin duda, tenía que ser por este medio y por filtraciones.

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Foto 70.- Esta imagen del aljibe muestra con claridad el revestimiento de las paredes impermeabilizadas. En la parte inferior izquierda aparecen agujeros laterales que parecen indicar que eran estructuras pensadas para filtrar el agua de lluvia.

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Foto 71.- Esta imagen desde el interior del aljibe muestra dos agujeros: el frontal es totalmente artificial. Ha sido abierto a golpe de pico. Y el central puede ser el original para extraer agua, pero probablemente agrandado posteriormente.

Foto 72.-Esta imagen muestra en primer plano el tipo de argamasa usado en la construcción del aljibe; la rotura posterior, y el techo roto en su interior. Como no se ha practicado una excavación, no podemos saber con precisión cómo se extraía el agua para el abastecimiento urbano.

Foto 73.- Esta imagen nos muestra la abertura hecha en el techo, pero, como se ha dicho, no sabemos con exactitud si era el punto de extracción de agua para las necesidades.

Foto 74.- Vista completa de la cubierta del aljibe en superficie.

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Foto 75.- Imagen del estado primitivo, según nuestros cálculos, del estuco en el interior del aljibe.

ALJIBE NÚMERO DOS

Foto 76.- Vista superficial del aljibe segundo. Podemos observar el grosor de la la cubierta que está casi toda hundida. Ignoramos si ha sido por acción antrópica y por derrumbe natural. Es de grande proporciones.

Foto 77.- Vista desde al ángulo opuesto de uno de los extremos del aljibe. En ese punto puede ver la curvidad de su cubierta, de similares características al número uno. Su interior se encuentra inundado de materiales propios y de los acumulados con el paso del tiempo.

Foto 78.- Detalle del punto de arranque de su bóvida indicando el grosor de la misma. Su dimensión supera el 1/2 m. Si se examina con detalle, uno de los muros laterales está muy tocado. Indica que ha sido demolido tiempo atrás.

Foto 79.- Muro lateral del aljibe, con desplazamiento de su trazado por movimiento del terreno.

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Foto 80.- Detalle más preciso de la foto anterior. Se ve bien cómo han sido removidas las piedras de su aparejo, y el material de mampostería usado en su alzado. Sin lugar a dudas, esta pieza del conjunto ha sido usada como cantera para otras construcciones modernas.

Foto 81.- Detalle de un lateral del arranque de la cubierta en el que se puede ver parte de la bóveda hundida sobre su propia estructura.

CONCLUSIÓN

Como final de esta exposición, tenemos que decir que ha sido un emplazamiento bien elegido para los propósitos de los invasores árabes. Hasta tal punto que llegó a convertirse en un objetivo a dominar por motivos militares. En esta zona no hemos localizado medios con los que se pudieran comunicar la guarnición militar aquí emplazada con otros puntos cercanos. La distancia con la costa es importante y no se ve ningún elemento que sirviera para la intercomunicación. Pensamos que se haría mediante instrumentos brillantes; podían ser fuego, espejos u otros medios para transmitir noticias. No cabe duda que estuvieran aislados totalmente de su comunidad principal, la costa y los emplazamientos en ella situados. Y es evidente que esa comunicación existía, y no por medio de emisarios, sino por señales las más apropiadas para el largo alcance de su centros de aprovisionamientos. Es evidente que este terreno no dispone de condiciones que sirvan para autoabastecerse. Sin duda establecerían líneas de comunicación más por tierras interiores que por costeras. Los contactos se llevarían a cabo a través de las montañas interiores que conectarían con los río Seco y Verde, a parte de que también podía usarse el conocido como río Jate.

De forma permanente la guarnición que aquí se pudo emplazar no seria muy numerosa, salvo en las ocasiones en que se previó riesgo de invasión de quienes pretendía conseguir el dominio de la franja costera entre Salobreña y el límite con la provincia de Málaga. Como este lugar constituía un enclave muy importante de carácter militar, aquí se llevaba a cabo una vigilancia de largo alcance: se podía ver quien se acercaba por la zona norte y quien se acercara tanto por el Este como Oeste, o sea, desde Cabo Sacratif hasta el extremo de Málaga. Y si alguien intentaba penetrar hacia el interior a través de estos parajes, podía ser perfectamente interceptado por las tropas aquí emplazadas. De hecho, como se ha comentado al principio, el Emirato de Córdoba con las fuerzas de Granada tuvieron un choque en este territorio que puso en peligro el intento conquistador sobre el territorio de Granada. Los árabes cordobeses se batieron en retirada porque recibieron un duro golpe en estos valles. Ignoramos cuanto tiempo perdurarían aquí los árabes, pero, por lógica, cabe pensar que se mantendrían hasta que los reyes cristianos empezaron a recuperar terreno peninsular que acabaría con la unificación de todo el territorio peninsular.

Nota final

Consideramos que este emplazamiento tan importante en época de dominio árabe, debería ser estudiado y explorado para determinar de modo científico estableciendo cómo era verdaderamente este bastión defensivo de las fuerzas musulmanas en esta época de la Historia Peninsular. Pedimos que los eslabones históricos no queden abandonados y se fragmente la continuidad de la historia de estos parajes tan especiales y que tanto intervinieron en los ocho siglos que los árabes permanecieron en España desde el 711 de nuestra era.

Granada, 22-1-2022.

Dr. Antonio Ruiz Fernández

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Malpica Cuello, A. y Gómez Becerra, A. La formación de un territorio fronterizo medieval: la costa granadina de la época musulmana a la conquista castilla. Teruel, 198.

ARQUEOLOGÍA PREHISTÓRICA DE LA PROVINCIA DE GRANADA Y SU ENTORNO

Dedicado a mi Director de Tesis, Dr. Nicolás Marín Díaz, Profesor Titular de Historia Antigua y Arqueología de la Facultad Filosofía y Letras de la Universidad de Granada

Iniciamos el trabajo con un plano general de la provincia de Granada y su periferia, para mostrar la red de yacimientos de las distintas etapas de paleolítico en este espacio arqueológico, marcando las diferentes zonas con la denominación de los respectivos emplazamientos.

Prehistoria de Granada

PALEOLÍTICO INFERIOR.

El Aculadero (Puerto de Santa María) tiene elementos que prueban la presencia del hombre en esta región aproximadamente unos 900.000 años.

Aparición del hombre en la Prehistoria: 1.500.000 años.

a) El homo erectus ( no se tienen datos óseos).

b) Ajuar: guijarros tallados.

c) Lascas poco definidas.

En la provincia de Granada se localiza uno de los yacimientos más antiguos relativo a la aparición de restos humanos.

  • EMPLAZAMIENTOS: Cúllar-Baza 1 (600.000 a. de c.)
  • ESPACIOS HABITADOS: lagos y charcas.
  • FAUNA: a) équidos de corta talla. b) abundan los cérvidos: bisonte, jabalí. algunos restos de elefante, y varios restos de carnívoros y roedores.
  • INSDUSTRIA: tosca y escasa propia del Abbevillense primitivo.

ACHELENSE

  • Vega de Granada

ESTACIONES:

  • Cercanías de Loja.
  • Cercanías de Guadix.

Cercanías de Loja, en las terrazas del Genil: elementos: bifaces, sílex, denticulados, lascas, raederas, raspadores y perforadores. Cerro Pelado ( a diez km de Loja): industria de lascas, raederas, raspadores, escotaduras y perforadores.

GUADIX (Fonelas)

Solana del Zamborino: Cazadero estacional, Tres niveles de restos de équidos, elefantes, hipopótamos, cérvidos, jabalíes. Materiales: piezas de sílex, cuarzo y cuarcitas: bifaciales (cordiformes, lanceoladas, limandes y hendidores sobre lascas, raederas y lenticulados. Hogares: formados por círculos de cantos de cuarcitas, con cenizas y huesos quemados. Caza: Se practicaba la quema de vegetación para llevar el animal a la zona pantanosa. Se utilizaban TRAMPAS para la caza. Hábitat: Vivían en campamentos estacionales. No eran permanentes.

PALEOLÍTICO MEDIO

MUSTERIENSE (100.000-32.000 a. de C.)

El hombre se convierte en troglodita o habitante de las cuevas, a consecuencia de las duras condiciones climáticas, aunque en otros espacios habitaban al aire libre, siendo cierto que alternó campamentos estacionales a la intemperie, con las cuevas durante temporadas invernales.

Las excavaciones practicadas son escasas y las pocas practicadas, aún no se han publicado.

ESTACIONES:

  • LA CARIGÜELA (Píñar): Se encuentra el hombre neandertal: restos de cráneo. b) Características: torus supraorbitalis, huesos gruesos, órbitas cuadrangulares.

TERRAZAS DEL GENIL (Vega de Granada):

  • Abrigos de los cabezones (Vertiente norte de Sierra Elvira)
  • Pandera y Pino (Terrazas del río Velillos)
  • Alrededores del Cerro de los Infantes.
  • Villanueva de Mesía: Sílex y cuarcitas raederas, cuchillos, raspadores, buriles y perforadores.. Puede entenderse como un campamento al aire libre.

SIERRA ARANA (Vertiente norte).

IZNALLOZ

DARRO

  • Yacimientos al aire libre en:

DOMINGO PÉREZ:

  • Llano de la Venta de la Nava
  • Los Corralillos y Terre.

PÍÑAR:

  • Fuente de la Zarza
  • Cerrillo de Orea
  • Llano de la estación de Huélago
  • Yacimientos en cuevas:
  • Cueva de la Carigüela
  • El Puntal.
  • Cueva de Horá

LA CARIGÜELA: Fue excavada inicialmente por Spahni. Sus resultados están aún inéditos. Tiene depósitos de más de cinco metros de potencia, con estratos neolíticos y del Bronce (investigados por Pellicer). El estudio ha sido tan rico en materiales que un metro cúbico ha dado entre 400 y 500 útiles, y 50.000 lascas de piedra tallada y un incalculable número de huesos de animales.

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RESTOS:

  • de hombres neandertales
  • raederas, hojas, cuchillos, raspadores, buriles.

FAUNA: Caballos, ciervos, toros salvajes, rinocerontes, cabra hispánica, lobo, oso, hiena, lince, gato montés.

CUEVA DE HORÁ (Darro, cerca de Carigüela). Este yacimiento muestra un estado estratigráfico en el que se dibuja la diferencia climática por el que ha pasado. Es un amplio abrigo formado por hundimiento de una dolina. Su ajuar es diferente al de la Carigüela.

De todo esto se deduce que se poseen pocos datos sobre la vida del hombre neandertal. Vivían en comunidades pequeñas, con campamentos al aire libre sobre las terrazas de los ríos de la depresión de Granada, o en las faldas de Sierra Harana. el campamento se montaba al aire libre o en cueva, según la estación fuera fría o cálida. Se puede decir que todos estos habitats son de tipo estacional.

  • ECONOMÍA: (Teoría sobre la división del trabajo cazador (hombre), recolector (mujer): teoría sobre la vida difícil o consumidora de esta antigua sociedad. Caza de: équidos, toros, ciervos, cabra hispánica, jabalíes. Recolección: pocos datos: vegetales anfibios, insectos, huevos.

EL HOMBRE MUSTERIENSE SE CONSIDERA CAZADOR-RECOLECTOR

La vida de los cazadores neandertales se adaptaba a las condiciones impuestas por el medio donde vivían, y esta permanencia durante tanto tiempo en estos entornos demuestra que había gran compenetración entre estas bandas y el medio.

En la zona de Granada se detecta un bajo nivel de vida, pero, dados los adecuados medios de producción, podrían fácilmente satisfacer sus necesidades materiales.

PALEOLÍTICO SUPERIOR Y MESOLÍTICO

(32.000-8.200)

AURIÑACIENSE Y GRAVETENSE

Finalizado el período würmiense II-III, el hombre neandertal desaparece de forma brusca. Las sociedades de cazadores y recolectores llegan a su apogeo. Aparece el HOMO SAPIENS SAPIENS con todas las características que definen al hombre moderno. Esta época llega hasta el último período glaciar (8.200).

  • Se da un perfeccionamiento de técnicas de trabajo e instrumentos.
  • Un desarrollo sin precedentes en las formaciones sociales que pueden superar el ámbito familiar, afectando al complejo del hábitat.
  • Las ideas religiosas aparecen cada vez más complicadas, buscando modos de exteriorizarse como la representación artística.
  • Aparece la pintura parietal bien atestiguada en las provincias de Málaga y Cádiz.
  • No obstante la cultura neandertal perdura perdura hasta este período, como se muestra en el descubrimiento de Saint-Cesaire.
  • El Paleolítico se inicia en las regiones mediterráneas: Aurignac y Gravet.
  • La mayor parte de los útiles que se van a manifestar en este período son una evolución de los ya utilizados por el Achelense y Musteriense: raspadores, buriles, hojas retocadas truncaduras y perforadores, que mostrarán un mayor impulso en su fabricación y variedades.

Para Granada esta es una de las etapas más oscuras tanto en el Paleolítico superior como en el Epipaleolítico, aunque en las provincias de Almería y Málaga se dan testimonios de la presencia de este período cultural humano. La falta de elementos auriñacienses en nuestra provincia se explica por la perduración del proceso musteriense.

ESTACIONES

LA CARIGÜELA: (23.000-17.000 por análisis de la técnica de termoluminiscencia): Se considera un Musteriense evolucionado. Es la explicación de la ausencia de auriñaciense. La contradicción aparece cuando en la excavación de Spahni son hallados restos humanos de homo sapiens sapiens, considerados probablemente artífices del musteriense evolucionado. Pero la escasa definición del medio en que aparecieron estos restos, parece indicar que fue más una intrusión posterior del homo sapiens sapiens en el medio del neandertal, cosa que puede corroborarse por el análisis del instrumental poco evolucionado del material lítico de contexto.

CUEVA DE HORÁ: En contra de lo anterior, aquí se dan materiales auriñacienses.

Es típicamente auriñaciense, según lo define el ajuar.

Útiles de talla laminar: raspadores y hojas de piedra.

Paralelos se encuentran en Cueva del Higuerón y El Chorro (Málaga), y en la cueva de Ambrosio (Almería).

SOLUTRENSE

(19.000 a. de C. en Francia y España)

Nueva técnica: retoque plano por presión.

Innovación: Introducción del arco como instrumento importado. Se da de un Solutrense que muestra retoque plano auriñaciense, y retoque abrupto típico del gravetense.

ESTACIONES

Zona del Pantano del Cubillas:

  • Su hábitat es mixto, a cubierto y al aire libre: puntas con muescas lateral y retoque abrupto: Solutrense mediterráneo: raspadores en extremo de hojas, buriles, hojas retocadas y piezas truncadas.
  • Río de Dúrcal: Hábitat en cuevas a consecuencia del frío en el solutrense-gravetense granadino.

MAGDALENIENSE

En Granada no se detecta.

En Málaga hay varios emplazamientos: Rincón de la Victoria, Cueva de Nerja.

NEOLÍTICO

(9.000-7.000)

NEOLÍTICO ANTIGUO

El hombre pasa de predador a productor de alimentos iniciándose en la transformación y control de la naturaleza.

El Próximo Oriente es la cuna de esta evolución humana, siendo la Península Ibérica tan sólo un elemento de paso en la expansión de este cambio. Pero los centros europeos han mostrado un acúmulo de técnicas y adelantos neolíticos independientes de Oriente, con personalidad propia.

La neolitización de Occidente muestra una serie de avances e innovaciones que se manifiestan en los siguientes aspectos:

  • Domesticación de animales y prácticas agrícolas.
  • Tecnología: invención de la cerámica, útiles de piedra pulimentada, instrumentos agrícolas: molino de mano, hoces.
  • Estructura social: sedentarización: primera comunidades campesinas, con explosión demográfica.

Teorías poligenista y difusionista.

EN LA PENÍNSULA IBÉRICA LA NEOLITIZACIÓN ES IMPORTADA y sufre la influencia oriental, o se conocen los pasos previos autóctonos en la producción de alimentos, por lo que hay que recurrir a la influencia mediterránea.

Hoy se está en condiciones de afirmar que los primeros grupos neolíticos de la Península Ibérica pertenecen al llamado «horizonte de la cerámica cardial», extendiéndose por Cataluña y Levante a fines del VI milenio y comienzos del V, y mostrando unos materiales abiertamente diferentes al de las poblaciones autóctonas.

TESTIGO IMPORTANTE

CUEVA D’OR (Alicante, V milenio a. de C.): la escasa representación de animales salvajes muestra que la actividad cinegética ya no representa una base importante en la estructura económica: se consume eminentemente la oveja y la cabra que son animales domésticos.

Asociados a estos avances, las poblaciones neolíticas introducen en la Península importantes innovaciones:

  • Cerámica cardial: decorada con el cardium de la concha marina (cardium edule), mediante impresión. Otros, con motivos incisos y cordones decorativos.
  • Aquí se demuestran pruebas del conocimiento de las especies cultivadas en el Mediterráneo Oriental.
  • Innovaciones: vasijas de cerámica, hachas, azuelas de piedra pulida, molinos de mano, cucharas de hueso, peines dentados.
  • Adornos: de hueso, concha y piedra: colgantes, anillos, brazaletes, punzones y agujas de hueso.

NEOLÍTICO ANTIGUO EN GRANADA

LA CARIGÜELA (Pellicer): Sufre una nueva ocupación (V milenio a. de C). Manuel Pellicer ha excavado una secuencia cultural que va desde el Neolítico al Bronce (V-III milenio).

CARACTERÍSTICAS: Neolítico antiguo.

  • Cerámica cardial: vasijas con perfil globular, decoración con bandas horizontales, verticales, líneas oblicuas, en espigas, triángulos alineados, cordones superpuestos.
  • Utillaje lítico y óseo: hojitas y lascas de piedra, hacha de piedra pulimentada.
  • Componente humano: La cueva funciona como habitación.
  • Fauna salvaje: Se cazan siervos, toros, jabalíes, caballos, cabra hispánica, conejos y liebres.
  • Fauna doméstica: cabra, oveja y cerdo.

LAS MAJOLICAS (Alfacar): Cueva hundida y excavada por aficionados; ha dado restos de cerámica cardial.

CUEVA DEL MALALMUERZO (Moclín): Ha dado un fragmento de cerámica decorada con el natis de concha.

CONCLUSIÓN: LA CUEVA ES UNA INSTALACIÓN ESTACIONAL.

  • El origen inmediato de los primeros grupos neolíticos que llegan a Granada, procede del complejo cardial levantino, donde se dan las cerámicas cardiales decoradas con el natis de las conchas.
  • La expansión del cardial en esta provincia ha debido ser mayor del que nos revelan los materiales hallados hasta ahora, como indica la potencia de los yacimientos, como La Carigüela, la dispersión de los otros hallazgos relativamente alejados, y la gran expansión de la gran neolitización en los períodos posteriores.

NEOLÍTICO MEDIO (5.000 a. de C)

Pastores y campesinos. El pastoreo era la base de la estructura económica, complementada por una agricultura residual. Más del 60% de los restos de animales aparecidos en cuevas, pertenecen a pequeños rumiantes: ovejas, cabras; después van los bóvidos y cerdos. Tanto la Cueva de los Murciélagos de Zuheros como la Carigüela muestran unas proporciones similares en este tipo de fenómeno. Posteriormente, en los Castillejos de Montefrío, el porcentaje se incrementará hasta el 75%.

CULTURA DE LAS CUEVAS

CARACTERÍSTICAS

  • Desaparece la cerámica cardial casi por completo (estrato VIII de la Carigüela).
  • Aparecen: vasos bicónicos con decoración incisa e impresa, vaso globular con decoración de motivos solares (estrato XII, La Carigüela).

PARALELO IMPORTANTE:

  • CUEVA DE LOS MURCIÉLAGOS DE ZUHEROS (4.345-3.980 (Córdoba)):

ELEMENTOS:

  • Cerámica pintada con almagra, después de la cocción.
  • Vasos con asas-pitorros.
  • Brazaletes de mármol y caliza tallados y decorados con estrías paralela

Este fenómeno no es muy marcado en la Carigüela, que muestra una cerámica sin decoración cardial.

NEOLÍTICO MEDIO EN GRANADA

Nota preliminar: Salvo la Carigüela, los demás yacimientos que se han venido conociendo han sufrido los efectos negativos del furtivismo y aficionados, causando grave problema a la hora de establecer una estratigrafía científica.

(Carigüela: tiene cerámicas cardiales, pero no el tipo de collar de brazaletes de piedra decorados y el tipo de asa-pitorro.

En este período la cueva se utiliza como lugar de habitación y de enterramiento. En la cueva del Agua (Alhama), Pellicer descubrió un enterramiento donde el cadáver estaba depositado en fosa. El cuerpo aparece en posición encogida, y en el caso el cadáver llevaba en el tobillo una de las típicas pulseras de caliza decoradas con estrías paralelas.

TIPOS: La cerámica muestra una mayor variedad en las formas y en la decoración, que en el Neolítico Antiguo.:

  • Cerámica: formas ovoides con cuello cilíndrico muy marcado; vasitos geminados comunicantes; vaso bruñido a la almagra, después de la cocción.
  • Industria lítica: cuchillos y hoces de piedra, elementos de sílex, raspadores y perforadores; piedra pulida: hachas, azuelas y escoplos.
  • Utillaje: punzones, agujas, espátulas, útiles dentados
  • Adornos: brazaletes de mármol y caliza; pulseras de pizarra; cuentas de collar de piedra, cuentas de hueso y conchas.
  • Economía: practican el pastoreo; cultivan trigo y cebada.
  • Forma de vida: el hombre es troglodita: vive en cueva, pero aparece el primer indicio de asentamiento al aire libre (La Molaina, Sierra Elvira).

Actividades agrícolas, tan sólo están atestadas por el yacimiento de la cueva de los Murciélagos de Zuheros, donde se han descubierto varios depósitos de cereales: escanda, trigo común y cebada desnuda.

Otros silos o depósitos han sido hallados en Cueva d’Or; otro, pero más tardío, ha sido hallado en la Cueva de Nerja: cebada desnuda y trigo común, huesos de aceitunas y bellotas. Los huesos proceden de un olivo salvaje, o en proceso de domesticación.

El sistema productivo de las poblaciones del Neolítico Medio, basado en el pastoreo y agricultura marginal, imponía un tipo de existencia seminómada, con poblaciones dispersas que se asentaban en el piedemonte de las serranías. Los asentamientos, consistentes en pequeñas áreas de ocupación en el interior de las cuevas y abrigos, hacen pensar en una pequeña escala de ocupación estacional. Se trata de trogloditas, aunque parecer ser que el hábitat al aire libre fue más corriente de lo que se supone. La escasa entidad de los materiales empleados puede ser la causa de que apenas quede constancia del hábitat. Esta hipótesis se confirma con el hallazgo del campamento estacional de la Molaina, al pie de Sierra Elvira.

El modelo de sociedad es el llamado «modo de producción doméstico», consistente en pequeños grupos que forman unidades domésticas de producción, aglutinados por estructuras de parentesco en pequeñas comunidades. Es un sistema social igualitario, sin fuertes diferencias entre sus miembros, cuya economía se caracteriza por una distribución y división por sexos, con producción orientada al consumo de la colectividad. Su tecnología es muy primitiva, de confección familiar. Las últimas etapas de la cultura neolítica media, en la segunda mitad del IV milenio y comienzos del III, son momentos de crisis y cambios, que se conocen mal por falta de documentación arqueológica que den estratigrafía firme y cronologías absolutas. La uniformidad cultural del Neolítico Medio se rompe en el Neolítico Tardío. Mientras la Cultura de las Cuevas inicia un período de recesión cultural, otras comunidades hacen frente a la crisis alterando sus patrones en elementos tan importantes como el hábitat. La crisis se resuelve al principios del III milenio con la entrada en la región de influencias, elementos humanos, procedentes de las primeras comunidades plenamente campesinas del Bajo Guadalquivir y Almería; algo más tarde sufre la influencia de los que entierran en tumbas megalíticas, creando un importante foco cultural en las regiones donde habitaban las poblaciones neolíticas de las cuevas.

ESTACIONES DEL NEOLÍTICO MEDIO EN GRANADA

PRIMER GRUPO:

SIERRA HARANA:

  • CUEVA DE LA CARIGÜELA (Píñar).
  • CUEVA DE LA VENTANA (Píñar)
  • CUEVA DE PRADO NEGRO
  • CUEVA DE LAS MAJOLICAS (Alfacar)

SEGUNDO GRUPO

COMPLEJO DE ALHAMA:

  • CUEVA DE LA MUJER
  • CUEVA DEL AGUA (enterramiento con pulsera de piedra decorada con estrías)
  • CUEVA DE LOS MOLINOS
  • CUEVA DE SIMA RICA
  • CUEVA DE SIMA DEL CONEJO
  • CUEVA DE SIMA DEL CARBURERO

TERCER GRUPO

COMPLEJO DE MOTRIL

  • CUEVA DEL CAPITÁN
  • CUEVA DE LAS CAMPANAS
  • CUEVA DE LOS INTENTOS

CUARTO GRUPO

  • CUEVA DEL MALALMUERZO (Moclín)
  • CUEVA DE LAS PEÑAS DE LOS GITANOS (Montefrío)

ESTA CUEVAS HA SIDO LUGAR DE HABITACIÓN Y DE ENTERRAMIENTO

NEOLÍTICO TARDÍO

(IV-III milenio a. de C.)

Como se ha dicho antes, los yacimientos experimentan un cambio en el tipo de producción cerámica; aparece la cerámica lisa, en contraposición a la decoración del del Neolítico Medio. Desaparece también el brazalete de caliza con estrías grabadas y aparece el ídolo de caliza, cruciforme, préstamo de la cultura del Almería.

En Granada tenemos la Cueva de los Murciélagos de Albuñol.

ELEMENTOS: en el conjunto destacan los materiales de:

  • Cestería: cestillos cilíndricos estrechos y hondos, cestos planos, bolsitas de acusada transparencia, tapas, esteras y sandalias. Las técnicas son las siguientes: cestería atada y cordada, cestería atada y formando sogas, romboidal atada, la cosida en espiral, la pseudotrenzada o en rabo de cerdo trenzada.
  • Granos de papáver somniferum, como alimento y sedante.
  • Vasos ovoides toscos, decorados con incisiones, impresión y punzón, cordones adosados decorativos.
  • Punzones de hueso.
  • Espátulas.
  • Hachas de piedra pulimentada.
  • Cuchara de mango plano, con agujero para colgarla.
  • Cajita de forma oval.
  • Maza.

Objetos de adorno:

  • Diadema de oro, cinta sencilla de mayor a menor.
  • Brazaletes de mármol y de pectúnculo.
  • Colmillos de jabalí, decorados con incisiones.
  • Conchas decoradas.
  • Collar de cuentas de calaíta.
  • Fragmento de peine.
  • Trigo común.
  • Piñones y brácteas de piña.

En esta cueva hay dos fases culturales. La mayor parte de los objetos se encuentran en una primera etapa fechada en el Neolítico Tardío, y una segunda, fijada en el cobre, en la que la cueva se utilizaría para depositar un enterramiento colectivo, al que pertenecería la diadema de oro.

En otros lugares se han detectado otros elementos que forman parte del ritual del Neolítico Tardío.

  • Restos humanos: cráneos y huesos largos con incisiones y marcas realizadas para cortar músculos y ligamentos en un momento posterior a la muerte. Esto puede conectarse con prácticas de descarnación o de antropofagia ritual: a) Las Majolicas (Alfacar) b) Cueva de las Tontas (Montefrío) c) Cueva de la Carigüela: bóveda craneana hallada fortuitamente, descrita como «cráneo-copa», sin contexto estratigráfico.

Frente al seminomadismo de estas estructuras económicas de las anteriores comunidades, se inicia el sedentarismo donde el medio lo permite, al aire libre, con mayor incidencia en la agricultura. Nacen así los primeros hábitats sedentarios al aire libre. Cambian las formas de asentamiento y el tipo económico, aunque mantienen los elementos decorativos de la cultura de las cuevas: cerámicas, pulseras de pectúnculo, brazaletes de mármol, industria de sílex con pequeñas hojas y elementos geométricos etc. Este fenómeno ha quedado demostrado en la Peña de los Gitanos de Montefrío, donde uno de los grupos troglodíticos que habitaba en las numerosas covachas, grietas y abrigos, terminó por emplazar su hábitat junto a los tajos de las terrazas de Los Castillejos, adosando a las paredes rocosas débiles estructuras de materia orgánica, que quedaban al resguardo de los vientos dominante en una bien orientada solana. Este sedentarismo se inicia hacia el 3.200 y perdura hasta el Bronce.

LOS METALES

(III-II melenios)

Se desarrolla en la zona del valle del Almanzora, y también del Bajo Guadalquivir, y penetrando hacia la depresión de Baza-Huéscar.

Frente a la cultura de las cuevas, que entierran a sus muertos en la misma área, los recién llegados lo harán en grandes monumentos megalíticos, concentrándolos en grandes necrópolis a extramuros de sus poblados.

CULTURA DE LAS CUEVAS:

EN GRANADA: Ocupan la parte más occidental del territorio. Superponen y aculturizan a las antiguas Culturas de las cuevas en:

  • CASTILLO DE MONTEFRÍO: Se produce una superposición de los metales sobre el Neolítico Tardío. Se ven influencias del Bajo Guadalquivir en cerámicas y movimientos de fauna.

APARECEN:

CERÁMICA:

  • Grandes fuentes carenadas.
  • Ollitas globulares con mamelones perforados, en la panza.
  • Cucharas con pico de vertedero (lámparas).

HÁBITAT:

Aumenta el área y se convierte en pequeña aldea autosuficiente, en la que se potencian los recursos agrícolas frente a la economía pastoril neolítica.

RITUAL FUNERARIO

  • Se mantiene la inhumación en fosa, que rompen los estratos de habitación.
  • Se simultanea con el megalitismo del Cobre en los alrededores, apareciendo de forma paralela. Podían considerarse como pertenecientes al Cobre Antiguo.

En Montefrío el desarrollo del Megalitismo va ligado a otras importantes novedades, como la introducción de formas cerámicas fuertemente emparentados con los tipos del Bajo Gualdalquivir, cambios en las industrias líticas y óseas, dando pie a nuevas actividades, y la plena implantación del sistema de producción agrícola, comprobado por la progresiva disminución de ovejas y cabras, y el incremento de cerdos y bóvidos, éstos utilizados en las labores del campo. Los cambios enunciados no son bruscos y a lo largo de las tres fases del poblado, desde el Neolítico Tardío hasta el Cobre, continúan las formas cerámicas y otros elementos, lo que demuestra que la población se mantuvo incólume sin grandes aportaciones étnicas.

ELEMENTOS CULTURALES EN LA PROVINCIA DE GRANADA

Los elementos culturales que definen el Magalitismo en la provincia de Granada son los siguientes:

  • Se montan aldeas estables (Montefrío), con mayor área de densidad de población.
  • Se produce un desarrollo de base agrícola en la estructura económica.
  • Se inicia u progresivo desarrollo del comercio y uso de las vías de comunicación con el Bajo Guadalquivir.
  • Aparece la metalurgia del Cobre.
  • El ritual funerario se incrementa: aparece el SEPULCRO MEGALÍTICO DE CORREDOR.

En España se desarrolla un megalitismo que se extenderá por Europa, comenzando en el Neolítico Tardío y Cobre.

CARACTERÍSTICAS DE LOS DÓLMENES DE LA PROVINCIA DE GRANADA

TEORÍA SOBRE EL ORIGEN DE LOS DÓLMENES

1.- Primera tesis: Evolución de las formas más sencillas hasta las más complejas: Bosch Gimpera (hablando del 3000 a. de C.) mantiene que los primeros sepulcros desprovistos de corredor, aparecen en el Noroeste peninsular, desarrollándose después los típicos sepulcros, desprovistos de corredor cuya evolución culminaría en las sepulturas de cámara circular cubiertas con falsa cúpula, abundantes en Almería y la costa portuguesa.

2.- Luis Siret y H. Obermaier se inspiraron en Oriente y especialmente en Micenas para buscar una explicación a los «tholoi» de la región costera de la Península. E. Smith («difusionismo») llega a relacionar con Egipto toda manifestación megalítica que aparezca en el mundo.

3.- Daryl Forde u Gordon Childe («difusionistas moderados») afirmaban que los «tholoi» y las sepulturas en cuevas artificiales habían sido construidos por grupos llegados desde el Egeo a las costas meridionales de la Península al iniciarse la Edad del cobre. Pero al comprobarse la relativa modernidad de Micenas (1.500 a. de C.), Gordon Childe sugirió, como origen de los «tholoi» hispanos, las tumbas circulares de la Edad del Bronce de Creta (fechadas en 2.500 a. de C). En su expansión por toda Europa se utilizó la Península como plataforma de comunicación. Las viviendas circulares y las fortificaciones o torres semicirculares se explican por esta influencia. Se justifican de este modo tanto la influencia en el urbanismo (construcciones circulares y torres defensivas) como la entrada de los metales por la influencia oriental.

4.- Explicación mixta: Según el matrimonio Leisner, el megalitismo en el tipo de tumba megalítica simple de corredor, es anterior a «tholoi» de falsa cúpula en los que se inicia la Edad de Cobre. Así se define en megalitismo peninsular como propio, y las tumbas tipo «tholoi» como de influencia oriental, como se ve en los Millares y en Vila Nova de Sao Paulo. entre los defensores de estas colonias e importaciones orientales se encuentran Sangmeister, Blance, Schubart, Schüle, y Kalb.

5.- El C-14 ha demostrado el origen autóctono de las tumbas megalíticas.

Conclusiones:

Sin entrar en discusión sobre el origen del fenómeno megalítico, se puede decir que:

  • La antigüedad del fenómeno magalítico, cuyo origen se remonta a más de un milenio a la construcción de las primeras sepulturas megalíticas del Mediterráneo oriental
  • El carácter puramente neolítico de las primera manifestaciones megalíticas del territorio portugués, producidas por los herederos de los «concheros» mesolíticos.
  • La difusión del megalitismo en la Península desde Occidente hacia las regiones mediterráneas, en contra de la teoría «orientalista».
  • Separación en España, de dos tradiciones: una neolítica o occidental (representada por sepulcros de corredor), que llegaría hasta las altas tierras granadinas, y otra a comienzos de la edad del Cobre, y representada por los grandes «tholoi», que quizá surgieron a partir de los sepulcros circulares sin corredor de la cultura de Almería, siguiendo unos prototipos y tradiciones locales que nada deben a las supuestas influencias del Mediterráneo oriental.

Dado que estos monumentos con los que se relacionan son más modernos, no se puede establecer una relación de origen con ellos.

En el Alentejo portugués hay precedentes históricos que corroboran la existencia de tumbas de corredor, con falsa cúpula, pertenecientes a la edad del Cobre.

PRECEDENTE:

  • Vila Nova de Sao Pedro: Se plantea la cuestión sobre si son influenciados por la cultura oriental.
  • Los más antiguos monumentos del siglo son del IV milenio a. de C.
  • Los más recientes son del 3000 a. de C.

Se piensa modernamente que el megalitismo se inicia en Bretaña y Normandía, y se extiende a toda la cornisa atlántica.

Por ello se deduce que:

  • El megalitismo es un milenio anterior a las primeras sepulturas megalíticas del Mediterráneo Oriental.
  • Las primera que aparecen son del Neolítico.
  • Se difunden después por la cuenca mediterránea.

EN ESPAÑA:

  • Se tiene una tradición neolítica occidental: con sepulturas de corredor en las altas tierras granadinas.
  • Se mantiene la tradición del Cobre, con influencia de la cultura de Almería independiente y propia, sin conexión con Oriente.

ESTACIONES: Montefrío, Necrópolis de:

  • PEÑA DE LOS GITANOS
  • EL CASTILLÓN
  • LA CAMARILLA
  • EL RODEO.

Con más de un centenar de sepulcros megalíticos. Son de pequeñas y medianas proporciones, no superando los 8 me de longitud, con un patrón muy homogéneo.

ESTRUCTURA DEL SEPULCRO MEGALÍTICO:

  • Cámara trapezoidal, con corredor corto también trapezoidal.
  • Pareces de losas ortostáticas alternantes con mampostería desnuda.
  • Accesos mediante puertas abiertas en los ortostatos.
  • Decoración con salientes tallados (cuernos) y una figura esquemática de ciervo, cuatro arcos concéntricos y varias estrías verticales paralelas.
  • Suelen tener túmulo de tierra.
  • El enterramiento aparece individual o doble.

AJUAR: Necrópolis de LA CAMARILLA: Aparece ya saqueada ya desde época romana (hallazgos de lucernas romanas en su interior, lo que acusa ya la expoliación en esa época).

  • Vasos de cerámica (escasos y, a veces, con decoración campaniforme).
  • Hojas y elementos de hoz, de sílex.
  • Puntas de flecha de sílex.
  • Hacas y cinceles de piedra pulida.
  • Puñales de lengüeta.
  • Punzones y puntas de flechas de cobre.
  • Brazalete de pectúnculo.
  • Botones de hueso y marfil con perforación en V.
  • Punzones y puntas de flecha de cobre.
  • A esto se añade elementos del Bronce, como puñales de remache y espirales de cobre.

PARALELOS: Montes Orientales: escasos en tumbas y poco investigadas.

  • SIERRA MARTILLA (Loja).
  • LAS PEDRIZAS (Íllora).
  • LA COLÁ (Tózar).
  • NCRÓPOLIS DEL CORTIJO DE CAMARGO (Montejícar).
  • EL CHILLERÓN (Píñar).
  • CORTIJO DE EL HACHO (Alamedilla).
  • CERRILLO DE LAS CABEZUELAS (Huétor-Santillán).
  • LABORCILLAS (Excavada por Siret, y publicada por Leisner).
  • PEDRO MARTÍNEZ (Excavado y publicado por los mismos).
  • LOS ERIALES (de plena Edad del Bronce, con importaciones argáricas).

Segudo conjunto conservado:

  • NECRÓPOLIS DE HUÉLAGO (Excavada por Siret).
  • NECRÓPOLIS DE FONELAS (Reexcavada recientemente por Ferrer).
  • NECRÓPOLIS DE CRUZ DEL TÍO COGOLLERO: En esta necrópolis destaca un hallazgo de una estela de pizarra decorada con un motivo antropomorfo enmarcado en líneas grabadas en zig-zag.

En las vaga de Granada tenemos los siguientes monumentos:

  • MONUMENTO MEGALÍTICO DE EL TORIL (Dílar).
  • PANTANO DE LOS BERMEJALES: Aparece un sepulcro de galería, de 9 m de largo, con atrio, corredor y cámara, separados por puertas de dos hojas con perforación rectangular. Estaba rodeado por un círculo de piedras alineadas que marcaban el límite del antiguo túmulo. Estas necrópolis se dispersa a lo largo de 5 km a lo largo del río Cacín. Gran número pertenece al grupo de galería, sin cámara diferenciada, salvo en la puerta de entrada. Otros sepulcros tiene cámara trapezoidal, siguiendo el modelo de la cultura megalítica de Granada. Entre ellos destaca el
    • SEPULCRO DE LA NAVILLA I, con 7 m. de longitud, con 80 cadáveres inhumados, y sus ajuares, que marcan el uso del monumento desde el final del Cobre a todo el Bronce Antiguo.
    • LOS VÍNCULOS (dos sepulcros): Están asociados en el interior de un túmulo de 25 m de diámetro, de 3 m. de altura. El mayor tiene planta trapezoidal, fechado en la Edad del Cobre, tenía 23 cadáveres. El más pequeño estaba al cierre del túmulo, con planta asimétrica, cámara cuadrangular y pequeño corredor lateral. Este ejemplo contrasta con los patrones regulares de la arquitectura megalítica granadina.

ZONA DE GUADIX-BAZA:Expansión hacia el Este: se extiende por el río de Gor.

Los primeros monumentos se localizan en Villanueva de las Torres (grupo de Alicún), junto a la confluencia de los ríos Gor y Fardes, extendiéndose después por los términos municipales de Gorafe y Guadix (grupo de la Sabinilla, Las Majadillas, llanos de la Cuenca de Guadix, Llanos de los Olivares, Hoya de Conquil, y Llano del Cerrillo de las Liebres, continuando hasta las proximidades de Gor (Loma de Gabiarra, Llano de Carrascosa, La Torrecilla y El Puntal de la Rambla del río de Baúl).

  • Río Gor: Cámara trapezoidal o rectangular, en menos casos poligonal o cuadrada, corredor trapezoidal muy corto: en raros casos superan los 5 m. Son construcciones de pequeñas dimensiones, formadas por losas de caliza o conglomerado, aunque en algunos casos se utiliza el corte natural de la pendiente para utilizarlo como pared lateral de la cámara.

Necrópolis de Gabiarra (M. Botella y Martínez): Siret habla de «tholoi» de falsa cúpula, construidos con mampostería, cuyo sistema contrasta con los sepulcros ortostáticos descritos. Debe ser un intrusismo procedente de la Cultura de los Millares que entran en contacto con el complejo megalítico de Gor. La cuenca del río Gor es muy abundante. Presenta el rito de inhumación colectiva, siendo el máximo de individuos enterrados 22.

Siret contabilizó 760 cadáveres en 103 sepulturas, por lo que el promedio de enterramientos colectivos es bastante alto.

AJUARES: propios de la Cultura de las cuevas:

  • Cerámicas impresas.
  • Vasos de yeso.
  • Ídolos cruciformes
  • Trapecios de sílex.
  • Placas grabadas.

AJUARES DEL COBRE ANTIGUO (dentro de esta misma necrópolis)

  • Cerámica simbólica.
  • Ídolos oculados.

AJUARES DEL BRONCE ANTIGUO Y PLENO

  • Copas argáricas.
  • Vasos carenados.
  • Puñales de remache.
  • Espirales de cobre.

Las dos grandes áreas que muestran de forma más densa estos elementos funerarios son:

  • CERCANÍAS DEL PANTANO DE LOS BERMEJALES, que enlaza con la cuenca del Guadalquivir,y
  • ZONA DE LOS MONTES, con monumentos más corrientes: cámara trapezoidal y corredor corto.

Los enterramiento de la alta Andalucía, en época megalítica, se hacen también en cuevas naturales y artificiales, allí donde no era posible la obtención de grandes losas para si construcción.

ESTRUCTURA ECONÓMICA Y SOCIAL:

Se practica la ganadería,la trashumancia estacional, aumenta el ganado ovino y caprino. Estos fenómenos se observan en los Castellones de Laborcillas y en Montefrío.

Se incrementa la agricultura y se produce una desviación de esta labor hacia la ganadería. No se puede afirmar una diferencia de jerarquía en la composición de la sociedad megalítica. La homogeneidad de los monumentos megalíticos y sus ajuares, demuestra que se trata de una sociedad igualitaria. Tasa de natalidad alta contrarrestada por el alto índice de mortalidad, con especial incidencia sobre la población infantil y juvenil.

LOS MILLARES

(COBRE: 2500 a. de C.)

Es una cultura vinculada a la de los Millares de Almería. Está formada por pequeños grupos de prospectores metalúrgicos que desde el foco de la zona almeriense y murciana irrumpe en la Alta Andalucía. El C-14 establece la fecha de 2.500 a. de C. Ocupan las altiplanicies de Huéscar y Baza y la Hoya de Guadix, entran en contacto con la cultura megalítica de Granada, que frena su expansión hacia el Oeste. Introducen dos grandes innovaciones: EL CONOCIMIENTO DE LA METALURGIA Y LOS POBLADOS FUERTEMENTE FORTIFICADOS, cuyo modelo queda representado por la ciudad almeriense de los Millares (Sante Fé, Almería).

El clima y el biotipo de estas fechas es muy similar al actual, aunque más húmedo y repoblado, según se desprende del estudio de los materiales hallados en la excavación: polen, que acusa una flora dotada de bosques hoy inexistentes en la realidad. La fauna se detecta en la variedad de las muestras óseas aparecidas en el Cerro de la Virgen de Orce, y en los Castillejos de Montefrío: huesos de ciervos, jabalíes e incluso osos y uros.

EMPLAZAMIENTOS

  • BAZA.
  • HUÉSCAR.
  • GUADIX.

Se introducen dos innovaciones:

  • LA METALURGIA
  • POBLADOS FUERTEMENTE FORTIFICADOS

El clima por estas fechas es más suave: se detectan castores y nutrias en Purullena (Cuesta del Negro).

EL MALAGÓN (Cúllar-Baza) Poblado compuesto por varias cabañas de planta circular.

En un conjunto de cabañas de planta circular y pequeño diámetro que no supera los 4 m.

Presenta:

  • Paredes con altos zócalos de piedra trabada con barro, de 1.20 m de altura sobre los que se levantan muros de tapial.
  • La techumbre posiblemente cónica, hecha con un tramado de ramajes, e impermeabilizada con barro.
  • En el interior de las casas existen bancos corridos, adosados a las paredes, y grandes hogares, delimitados por un anillo de barro cocido.
  • Las casas tienen una habitación donde se hacía todo.
  • Todo parece indicar que la sociedad tenía como argumento base la familia nuclear.

El poblado estaba protegido con una potente línea de fortificación. La defensa se completa con un pequeño fortín de planta casi circular, emplazado sobre la cima del cerro bajo el que se asienta la ciudad. Este pequeño fortín tenía como misión el control de paso y vigilancia de los movimientos en los caminos, ya que constituye un cruce importante donde se ponen en contacto las rutas que unen el Sudoeste con el Alto Guadalquivir.

Los materiales arqueológicos son similares a los de los Millares:

  • La cerámica no es muy notable, algunos muy cuidados, pequeños, a veces decorados, con motivos simbólicos incisos.
  • Pequeños cuencos, fuentes y platos de bordes biselados, vasos cilíndricos y troncocónicos, que, a veces, presentan en la base impronta de cestería.
  • Vasijas de mayores dimensiones, tienen perfiles ovoides, fabricadas con moldes, cuyo borde queda marcado en la superficie exterior del vaso por un fuerte baquetón.
  • Industria lítica y ósea: hojas dentadas, elementos de hoz, puntas de flecha de sílex con pedúnculo y aletas, otras de base cóncava, hachas de piedra pulimentada, punzones de hueso.
  • Ha aparecido una figura antropomorfa de marfil de 17 cm de altura.
  • Queseras troncocónicas o en forma de carrete.
  • Cucharas o «cuernecillos» de arcilla, con los extremos perforados, que posiblemente se utilizaran en la industrial textil.

No cabe duda de que la técnica de la metalurgia de los Millares se introdujo en este espacio en la provincia de Granada. en el Malagón se han encontrado restos de materia prima que se elaboraba para la obtención del metal. Se elaboraba al aire libre, en pequeños hornos circulares. La fundición del mineral se efectuaba junto a la mina, próximo a las chozas donde se albergaban los mineros. El horno de fundición consistía en un simple hoyo en tierra, de poca profundidad y corto diámetro, rodeado de piedras hincadas. Allí se mezclaba el mineral, el fundente y la leña, y se introducían las toberas de los fuelles asociados desde el exterior.

Los instrumentos que se fabricaron en estos momentos tienen un carácter estrictamente familiar y doméstico. Sólo en contados casos se utilizaron como armas. Los instrumentos conocidos fabricados en cobre son: cuchillos, sierras, punzones y leznas. Piezas decorativas hechas en cobre, no se conocen hasta la posterior Edad del Bronce. Este nuevo elemento cultural no llega a sustituir al hueso y la piedra que precisamente en este momento alcanzan su mayor expansión.

CERRO DE LA VIRGEN (Final del Cobre Antiguo, Orce).

Es un emplazamiento mayor que el MALAGÓN (Excavado por Schüle).

Aparecen numerosas viviendas de planta circular, de adobe, con cubierta de cúpula. Se parecen a la de EL Malagón, pero las de Orce son mayores.

ECONOMIA

  • Es de tipo mixto: ganadería y agricultura, y una aportación cinegética de mediana entidad.
  • El ganado vacuno va desplazando a ovino y caprino.
  • El ganado vacuno gana interés por su utilidad en la tracción.
  • El ganado ovino interesa por su lana y carne.
  • Aparece por primer vez el CABALLO DOMÉSTICO.
  • Aparece el perro como elemento guardián.
  • Aparece el conejo doméstico.

LA CAZA: Es muy importante: ciervos, cabras hispánicas, jabalíes, gato, lince, conejo, asno.

AGRICULTURA: Se tienen datos sobre la existencia de una acequia de riego. Los emplazamientos suelen estar juntos a río y arroyos, por lo que lo anterior no se puede generalizar. Parece más viable una agricultura extensiva de secano con barbechos anuales, y con pequeños huertos de hortalizas y leguminosas regados por acequias, como la descubierta en Orce.

RITUAL FUNERARIO

En LAS ANGOSTURAS (Gor), se usan tholos con cúpula. Aparecen enterramientos colectivos e individuales lo mismo en tholos que en cuevas. Aparecen ídolos en interior de las viviendas; demuestra el carácter beneficioso considerado por este por éste sobre los otros seres vivos, siendo probablemente considerados como objetos de culto doméstico.

SOCIEDAD:

La sociedad de la Cultura de los Millares sigue manteniendo un esquema igualitario, aunque con cierta evolución:

  • Aunque las poblaciones neolíticas y megalíticas poseen ajuares funerarios sencillos compuestos por elementos sencillos de carácter utilitario: cerámicas, hachas de piedra, hojas de sílex etc., y algunos objetos rituales como ídolos.
  • En los Millares se introducen elementos fabricados con materias primas exóticas y costosas: marfil, cuentas de cáscaras de huevo de avestruz y metal.
  • Chapman concluye que se da una diferenciación en los ajuares de las tumbas de Almería, por lo que se deduce que ya se está dando una jerarquización en la sociedad, cosa que culminaría en la Cultura del Argar.

La aparición de estos materiales exóticos hacen pensar en un comercio entre las culturas peninsulares de los Millares y Vila Nova de Sao Pedro con el Corte de África, donde a la vez hace aparición la cerámica ibérica decorada con técnica campaniforme, y objetos metálicos.

EL VASO CAMPANIFORME

El período de máxima expansión de las culturas calcolíticas se inicia con la aparición del VASO CAMPANIFORME.

  • En Granada coincide con la fase del Cobre Pleno.
  • Teorías sobre su aparición: «Igualdad paneuropea», teoría del «reflujo» de Sangmeister, cuenca del Ródano, en Vila Nova de Sao Pedro se da el estilo «marítimo».
  • El vaso campaniforme se inició en la Península Ibérica.
  • A Granada llegan (según el C-14) las primeras piezas en poco antes del 2.000 a. de C., según las piezas de:
  • LOS CASTILLEJOS de Montefrío.
  • CERRO DE LA VIRGEN, de Orce.

Se tienen pequeños ejemplares de estilo «marítimo», con la duda de superficie cubierta por bandas impresas con líneas oblicuas, y cuencos con motivos impresos en el borde.

Después del 1.900 a. de C. aparecen vasos estilo «Ciempozuelos», con barrocas decoraciones incisas. Al principio coexistieron con el estilo «marítimo», pero no fueron fabricados por las poblaciones indígenas granadinas, aunque el elevado número de ejemplares del Cerro de la Virgen hacen pensar que fueron asimilados y fabricados.

Los vasos «ciempozuelos» son imitados, y enlazan con la inminente CULTURA DEL ARGAR.

  • El campaniforme marítimo puede considerarse como un elemento producido por élites de clase social emergente que los comerciaban a larga distancia.
  • El campaniforme Ciempozuelos puede considerarse como un elemento de carácter étnico, que identifica a las comunidades pastoriles de la Meseta, justificando su difusión con actividades relacionadas con la trashumancia entre el centro y la periferia de la Península. Torrecardelas es un vivo ejemplar de la abundancia y asimilación de esta técnica por parte de la población autóctona granadina.

PRIMERAS MANIFESTACIONES ARTÍSTICAS DE GRANADA

PINTURA

  • NEOLÍTICO MEDIO (IV milenio).
  • COBRE.

Aparece en abrigos y cuevas. Se trata de paneles que muestran figuras aisladas y, a veces, escenas colectivas. Se inscriben en el arte esquemático andaluz

ESTACIONES

  • SIERRA HARANA: Musteriense (Hugo Obermeier).
  • LLANO DE LA VENTA DE LA NAVA: Pinturas esquemáticas.
  • CUEVA DE HORÁ: Pinturas esquemáticas.
  • CUEVA DEL AGUA DE PRADO NEGRO: Figuras antropomorfas.
  • CARIGÜELA: Símbolos solares.
  • CUEVA DEL MALALMUERZO: Símbolos solares.
  • CUEVA DE LA MUJER: Símbolos solares.

Es una pintura esquemática monocroma.

  • LAS MAJOLICAS: Figura antropomorfa.

Hay que tener en cuenta las representaciones que aparecen en la esquematización de animales y elementos simbólicos de las necrópolis de la Edad del Cobre y los paneles esquemáticos de los monumentos megalíticos: la Camarilla (Peña de los Gitanos), La Cueva del Tío Cogollero de Fonelas. Este período finaliza aproximadamente a la llegada del Bronce Pleno, por fenómenos relacionados, debido a la sobriedad y el espíritu»iconoclasta» de la cultura del Argar.

Los conjunto esquemáticos hasta ahora estudiados son los de los alrededores de MOCLÍN: pequeños abrigos como los de:

  • CUEVAS DE LIMONES.
  • CUEVAS BERMEJAS.
  • PEDRIZA DEL PEÑASCAL.
  • CUEVA DEL CORTIJO DE HIEDRA ALTA.
  • CUEVA DEL HORNILLO DE LA SOLANA.
  • CUEVA DE LAS VEREAS.
  • CUEVA DE LA ARAÑA.

Ofrecen algunas figuras antropomorfas aisladas de tipo ancoriforme y «fi griega».

  • ABRIGO DE LA CAÑADA DE CORCUELA: Aparece más de una veintena de figuras formando una de las pocas escenas de conjunto que se conocen en este círculo. Se interpreta como una escena de caza donde donde se ven figuras ancoriformes, cruciformes, en doble Y, etc.

SIERRA HARANA:

  • PORTILLO DEL TORIL (Iznalloz).
  • ABRIGO DE JULIO JIMÉNEZ (Iznalloz).
  • TAJO DEL ÁGUILA (Bogarre).
  • CUEVAS DE PANORÍA (Darro).
  • CUEVA DE LA VEREA DE LA CRUZ (Diezma).
  • ABRIGO DE SILLAR BAJA (Diezma).

En ellas aparecen figuras antropomorfas similares a las anteriores junto con algunos otros elementos como son los signos pectiniformes, puntos y barras pintadas etc.

Dudosas son las pinturas del Llano de Carchuna. En Huéscar, La piedra del Letrero de los Mártires muestran símbolos solares, algunos pectiniformes y esquematizaciones humanas.

LA CULTURA DEL ARGAR

(1.900-1.800 a. de C.)

Tiene su origen en el Bajo Almanzora, en su parte costera. Se inicia en la Edad del Bronce con la aparición de la Cultura del Argar.

Otros emplazamientos similares se han localizado en Granada, Jaén, Murcia y Alicante. En otras provincias florecen otras culturas de la Edad del Bronce más o menos influenciadas por el Argar.

CARACTTERÍSTICAS:

  • Cerámicas lisas muy bruñidas, con perfiles de estilo «metálico», a menudo carenados.
  • Formas cerradas frente a las vasijas abiertas -platos y fuentes- de la Edad del Cobre

CAMBIOS:

  • Frente a sepulturas individuales dentro de la vivienda, enterramiento colectivo situado en necrópolis fuera del poblado.

ECONOMÍA:

  • Nace mayor especialización de la estructura económica.
  • Desarrollo de una sociedad estratificada.
  • Esto anterior desarrollará el «militarismo», a consecuencia de ello el

URBANISMO:

  • Se ocupan laderas y cimas frente a los llanos amesetados de la Edad del Cobre (cabañas aisladas y dispersas irregularmente sobre el terreno).
  • Se levanta sobre planta rectangular, con varias habitaciones alineadas a lo largo de estrechas terrazas que se escalonan por las pendientes de los cerros, o que forman núcleos más compactos con calles estrechas y tortuosas en las partes superiores de los mismos.

ESTRUCTURA SOCIAL:

  • Se pasa de una estructura social igualitaria a otra estratificada y compleja.
  • La creciente importancia de la metalurgia, con especialización, motiva este cambio social.
  • Se incrementa el militarismo debido a la progresiva importancia de las fortificaciones y al armamento.
  • El desarrollo de la división de clases sociales se encuentra reflejado en los ajuares funerarios, con un constante aumento de la diferencia de riqueza.

ESTACIONES DEL BRONCE ARGÁRICO

CARACTERÍSTICAS:

  • La población es megalítica (llegando hasta el 1.500 a. de C.)sin casi asimilación de las innovaciones argáricas, manteniéndose reacia al cambio. Aceptarán de forma gradual la transformación de sus rituales funerarios, sin llegar a aceptar totalmente los sistemas de producción económica.
  • Hasta estas fechas no se abandonan los grandes monumentos megalíticos, sustituyéndolos por inhumaciones en el interior de los poblados, siguiendo el ritual argárico.
  • Los cambios en urbanismo y en los tipos de cerámica son más lentos aún.

GRUPO GRANADINO DE LA CULTURA DEL ARGAR.

En la zona norte de la provincia de Granada se asimila más rápidamente la cultura argárica, como se demuestra en el Cerro de la Virgen de Orce, altiplanicies de Huéscar y Baza, Depresión de Guadix y vega de Granada. Este ámbito forma un grupo arqueológico denominado «Grupo granadino de la cultura del Argar».

EMPLAZAMIENTOS: Los más notables son:

  • POBLADO DE LA CUESTA DEL NEGRO (1.800 a. de C., Purullena)
  • CERRO DE LA ENCINA (Monachil).

CUESTA DEL NEGRO:

  • Según el C-14, se trata de un emplazamiento que se inicia en el Argar. No tiene contexto arqueológico precedente. Este emplazamiento se mantuvo entre 4 ó 4 siglos.
  • Ocupa un terreno apto para el cultivo, práctica de la agricultura y la ganadería.
  • Está montada en un lugar estratégicamente defendido por su naturaleza.
  • Está situado en el cruce de caminos con Almería y Alto Guadalquivir.

URBANISMO:

  • Es un recinto fortificado de planta rectangular situado en la zona central del yacimiento, formado por gruesos lienzos de muralla, con agujeros en caras para postes de pino.
  • En lomas y laderas contiguas se emplaza el poblado, formado por cabañas de muros delgados, cubiertos con madera y barro.
  • Las defensas se completan con un pequeño fortín, aproximadamente circular, aislado del hábitat, y situado en la parte superior de la cuesta, donde protege el camino de entrada que desciende de los llanos superiores.

RITUAL FUNERARIO

  • Las tumbas están dentro de la casa-habitación. En pocos casos el cadáver aparece en vasijas. Lo normal es la fosa en pozo vertical o inclinado, que accede a una cámara lateral, en forma de cueva, donde se deposita el cadáver con su ajuar funerario.
  • Ritual: Inhumación, con ajuar sencillo. El enterramiento puede ser simple, doble o triple (un sólo caso). El enterramiento doble se efectúa cuando son individuos masculino y femenino. El cadáver aparece en posición fetal.
  • El ajuar puede contener: vasijas con comida: cabra, oveja, cerdo; armas, punzones, alfileres de cobre; objetos de oro, piedra, cobre y plata. El oro es raro.
  • Hay diferencia en los ajuares según el sexo: los cadáveres masculinos aparecen con hojas de puñal y alfileres para sujeción de la vestimenta, con dos vasos carenados de diferente tamaño, con la particularidad de que, cuando se trata de un individuo importante, aparece una copa argárica de peana y una olla de boca cerrada. en los enterramientos femeninos son corrientes punzones de cobre y hueso, un vaso carenado junto con un cuenco, a los que se une en los ajuares más ricos una copa o una olla.

ESTRUCTURA SOCIAL: Si se analizan los ajuares funerarios, se pueden distinguir cuatro niveles sociales, diferenciables por la calidad de los objetos encontrados. Junto con el ajuar aparece, en algunas tumbas restos de animales que fueron colocados como parte del rito funerario. Es interesante observar en la estadística de cadáveres que un gran número de las tumbas corresponden a niños; con lo que se estima una alta mortalidad infantil. Así, el 33% mueren entre los 20 y 30 años; de 40 años, sólo seis casos; uno solo de 60 años.

ECONOMÍA:

  • Se practica una agricultura de secano y alguna de regadío en las cercanías del Fardes.
  • Hay pastoreo de rebaños de cabras y óvidos.
  • Se utilizan los bóvidos como animales de tracción, que se sacrifican cuando son adultos o viejos.
  • La caza es muy usual.
  • Actividad metalúrgica: se han encontrado moldes de fundición de cobre. Actividad textil: aparecen telares, restos de tejidos, útiles de hueso etc.

CONCLUSIÓN: Cuesta del Negro tuvo una comunidad argárica autosuficiente en todo menos en el abastecimiento de cobre y plata. Permanece activo en los años 1.800- 1.400 a. de C. aproximadamente.

  • Su población estaba estratificada como consecuencia del avance en el uso de los metales, como se aprecia en los ajuares funerarios.

CERRO DE LA ENCINA (Monachil)

(1.800-1,200 a. de C.)

A la vista de los recursos naturales que se encuentran en el entorno de las comunidades que se asientan en las cercanías de las riberas de los ríos que irrigan la Vega de Granada, hay que pensar que unas zonas practicaría la actividad agrícola, mientras que otras, las situadas al piedemonte de sierra Nevada, practicarían más la industria como la minería y la metalurgia. De esta forma ninguna de estas comunidades serían autosuficientes, por lo que se establecería un intercambio de sus productos, estableciéndose un comercio entre unas zonas y otras.

Este es el caso del poblado del Cerro de la Encina, que controla los pastizales de la sierra y los filones de mineral que posee.

Ámbito de la zona argárica:

  • CERRO DE LOS INFANTES (Pinos Puente).
  • ZUJAIRA.
  • CASTILLEJO DE SIERRA ELVIRA.
  • CERRO DE LA CRUZ (Cüéjar Sierra).
  • HUÉTOR VEGA.
  • CERRO DE LA ENCINA (Monachil)
  • CASTILLEJO DE MONACHIL.

CERRO DE LA ENCINA:

Esta formado por tres mesetas escalonadas. Sigue el esquema de la Cuesta del Negro. sobre la meseta central se emplazó la fortificación.

  • La casa tiene planta rectangular.
  • Cerca de un centro de almacenaje con grandes vasijas para el grano.
  • en las mesetas y laderas contiguas se encuentran las casas, situadas sobre terrazas escalonadas. Las casas llegan hasta cerca del río.
  • Cada terraza tiene un largo muro que divide las zonas habitadas.
  • En su meseta central se ha practicado un corte en donde se han detectado todas las fases del Bronce.

AGRICULTURA: Se practica:

  • Secano.
  • Regadío, es decir: policultivo.

GANADERÍA:

  • El caballo desplaza a los bóvidos que, cuando llega a adulto u viejo, es sacrificado para consumo humano.
  • La caza es más abundante que el Cuesta del Negro.

NECRÓPOLIS:

  • Muestra más variedad que la de la Cuesta del Negro.
  • Se puede notar una mayor diferencia social por el tipo de enterramiento y su respectivo ajuar.
  • Hay sepulturas en cuevecilla, al exterior de las casas, cerradas con piedra.
  • En los interiores de las casas aparecen sepulturas en cista.

DESAPARICIÓN DEL ARGAR

Es muy probable que la desaparición del Argar tengan relación con el agotamiento de los recursos naturales a descubierto de Sierra Nevada, y con la aparición de una nueva forma de tratar el cobre: el estaño, que da lugar al bronce.

El mundo argárico decae a partir del 1.300 a. de C. Se produce una crisis que afecta a todo el continente europeo.

En Europa se produce la ecolución del bronce que afectará a la Península Ibérica.

  • Se abren nuevas bases económicas
  • Reorganización de las rutas comerciales.
  • Caídas de las estructuras argáricas.
  • Socialmente se retrocede, en estructura, a un estado más primitivo, igualitario, acorde con el modo de producción doméstico.

Se mantienen los mismos emplazamientos con una cultura supeerpuesta en:

  • CERRO DE LA ENCINA.
  • CERRO DE LOS INFANTES.
  • CERRO DE LOS CHINOS.

Pero aparecen otros en las cercanías, como el Cerro del Real en Galera.

Se ocupan laderas y mesetas más bajas y mejor comunicadas con las vías naturales, sin tener que buscar un lugar alto para defenderse.

Esto da lugar a que se reutilicen los espacios que se adaptan a las exigencias de los nuevos sistemas de vida: economía nueva.

Los emplazamientos que controlan las vías naturales adquieren mayor importancia como el Cerro de los Infantes, mejor situado por su emplazamiento, que el Cerro de la Encina.

El Sudeste pierde su economía y destaca el Bajo Guadalquivir, siguiendo la CULTURA TARTÉSICA. Todo ello ocurre como consecuencia de:

  • Sustitución del cobre arsenicado en la demanda comercial por el bronce bronce.
  • La situación del Bajo Guadalquivir, bien comunicado por tierra y por mar, con las rutas del estaño.
  • La explotación de las minas de plata y cobre en Onuba.
  • El aprovchamiento de las tierras bajas del Guadalquivir, idóneas para el desarrollo intensivo agrícola y ganadero.

Pero es el desarrollo de Tartesos quien impulsa este cambio, monopolizando el comercio del estaño. (Hallazgo en la Ría de Huelva de un depósito de chatarra destinado a fundirse).

A pesar de la influencia tartésica, con sus nuevos materiales detectados en los emplazamientos granadinos, se respectan las antiguas culturas que mantienen la tradición argárica.

El Bronce Medio (1.600 a. de C.) deja su rastro en algunos lugares de las costa granadina, al podemos considerar Bronce argárico.

De esta forma consideramos los siguientes emplazamientos:

ALMUÑÉCAR:

  • Necrópolis fenicio-púnica de Puente del Noi.
  • Necrópolis fenicia de Monte de Velilla.
  • Pago del Sapo (Almuñécar-La Herradura).

En Puente del Noi apareció un enterramiento con cadáver en posición encogida o fetal. Los elementos de ajuar eran tulipas de cerámica colocadas alrededor el cadáver. Como el cadáver no se sacó, suponemos que debajo de él habría algún elemento como un puñalito de bronce. No se tocó y quedó enterrado con arena.

Monte de Velilla ha registrado gran cantidad de materiales argáricos, fenicio-púnicos y elementos romanos. Aparecieron, entre las piezas, un colgante de oro de forma troncocónica en la finca del dueño del lugar. El estudio preliminar ha sido hecho por el Dr. Machael Blech, del Ins, Arq. Alemán de Madrid. Se tiene información de que los materiales más importantes de este yacimiento era bastante numeroso; material que ha desaparecido sin dejar rastro, y de las mismas características que el estudiado por M. Blech. El furtivismo hizo estragos en este yacimiento.

Otro de los cimientos se encuentra en el conocido Pago del Sapo. Los materiales están catalogados como bronce argárico, en conexión con las dos yacimientos anteriormente citados.

POBLADOS DEL BRONCE FINAL

  • CABEZUELOS (Úbeda).
  • CERRO DE LA ENCINA.
  • CERRO DE LOS INFANTES.
  • CERRO DEL REAL (Huéscar).

ESTRUCTURA DOMÉSTICA EN EL BRONCE FINAL

  • Cabañas de planta oval, aisladas y dispersas por el emplazamiento.
  • Tienen una sola habitación.
  • Pequeños zócalos y muro de tapial o adobe.
  • Techo de materia orgánica o barro.
  • El algunas paredes interiores se usa estuco, decoradas con acanalados geométricos.
  • Interior con pequeñas áreas empedradas o pavimentadas con barro cocido en sencillos dibujos geométricos. Sobre ellas se han conservado restos de pesas de telar.

Esto indica que se vuelve a los sistema del Cobre.

BRONCE FINAL TEMPRANO

(1.100-900 a. de C)

Hay una fuerte influencia de la Meseta (Gogotas).

Documentos de tipo europeo o atlántico:

  • Hachas de aletas laterales.
  • Hachas de talón y anillas.

La cerámica ha cambiado, apareciendo:

  • Vajillas de formas abiertas: platos y fuentes carenados.
  • Grandes orzas de fondo plano., en cocinas.

BRONCE FINAL PLENO

( 900-800 a. de C.)

  • Desaparece la influencia de la Meseta
  • Se estrechan las relaciones con los elementos tartésicos.

Se importan de Tartessos:

  • Cerámicas decoradas con motivos bruñidos y aplicaciones metálicas.
  • Soportes de carrete y fíbulas de codo.
  • Materiales de origen mediterráneo:
  • Hachas de apéndices laterales.
  • Cerámicas pintadas etc.
  • Se practica el rito de la incineración, que está poco documentado.

BRONCE FINAL TARDÍO

(800-700 a. de C.)

CERRO DE LOS INFANTES: Ha sido bien estudiado.

Es evidente el impacto colonial fenicio, que demuestra una aculturación, dando lugar lugar a la aparición de la cultura ibérica.

ECONOMÍA:

  • Fuerte componente pastoril sin especializar.
  • La cría de caballo queda relegada en el Cerro de la Encina.
  • Se impone el ganado vacuno, ovejas y cabras.
  • Menor importancia de la agricultura en la economía.

CULTURA IBÉRICA

A finales del siglo IX y comienzos del VIII se fijan las primeras colonias en las costas del sur.

Los fenicios introducen en la sociedad tartésica los siguientes elementos orientales:

  • Peines.
  • Estuches.
  • Muebles incrustados de marfil.
  • Guarniciones de bronce para carros de combate.
  • Páteras.
  • Braseros.
  • Jarritos de bronce y plata.
  • Pomos de cristal con ungüentos.
  • Perfumes exóticos.
  • Recipientes de alabastro.
  • Telas estampadas y bordadas.
  • Joyas.
  • Entalles.
  • Artes suntuarias con fauna y flores del jardín oriental: el león y la roseta, la gacela y el loto, lámpara y la palma.

Se introduce además:

  • Talleres.
  • Iconografía.
  • Alfabeto.
  • Introducción del HIERRO.

La colonización fenicia se sintetiza en las siguientes fases:

  • Contactos con la zona de Huelva: hallazgos de la Ría de Huelva, hacia los años 850 a. de C.
  • Siglo VIII: La Mezquitilla y Chorreras.
  • Época de apogeo: 750-650 a. de C. : Necrópolis «Laurita» en Almuñécar.
  • Culminación de la colonización en el siglo VII: Guadalhorce y Guadarranque…

Sobre el siglo VIII, en la alta Andalucía las comunidades siguen en una cultura plenamente prehistórica del Bronce Final.

El Cerro de los Infantes, junto a Pinos Puente, ha sido la fuente más importante para observar el fenómeno de la aculturación de la sociedad del Bronce final.

CERRO DE LOS INFANTES:

FASE ARGÁRICA:

URBANISMO: Ocupación de una pequeña área en la parte alta, con

BRONCE FINAL:

URBANISMO:

  • Se mantienen los patrones típicos de esta cultura, con cabañas de tipo oval, delimitadas por zócalos de piedra, sobre los que se alzan las paredes de tapial amarillento.
  • Las estructuras domésticas abarcan un gran espacio de laderas y contornos inferiores.
  • Elementos tartésicos precoloniales del Bronce Final.
  • Fíbula de codo.
  • Fuentes carenadas con decoración bruñida.
  • Soportes de carrete.

En la fase en que se entra en contacto con los elementos fenicios, la cerámica parece hecha de molde, de paredes finas fuentes carenadas, vasos carenados de borde alto y hombro marcado.

En la última fase del Bronce Final se importan:

  • Cerámicas finas de engobe rojo, fabricadas a torno.
  • Ánforas en forma de odre y hombro marcado.
  • Fíbulas de doble soporte. Platos de engobe rojo.

Posteriormente aparecen:

  • El torno de alfarero.
  • Horno de alta temperatura.

Con ello se da lugar el período protoibérico

CAMBIOS MÁS NOTORIOS QUE MARCAN LA TRANSFORMACIÓN DEL MUNDO INDÍGENA:

  • Se copia a torno lo que se hacía a mano: «Cerámicas grises», y cerámicas polícromas.
  • Nueva importaciones del medio fenicio: platos de engobe rojo.
  • Manufacturas de hierro.
  • Se sustituyen las cabañas de planta oval o cuadrada, por viviendas más complejas, debido a la influencia colonial, con varias habitaciones. Lo que acusa una nueva estructura social. Los zócalos se hacen más sólidos y, junto al tapial, se desarrolla un sistema de adobe y mixto, similar al fenicio más antiguo colonial.
  • A finales del siglo VII aparece un gran horno de cerámica, lo que demuestra que la comunidad de la Vega de Granada ha abandonado el modo de vida prehistórico.

ENTRE LOS AÑOS 750 Y 650 a. de C., SE CONSOLIDAN LOS CIMIENTOS DE LA CULTURA IBÉRICA Y LOS PUEBLOS DE GRANADA ATRAVIESAN EL UMBRAL DE LA HISTORIA

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CUEVA DE LA CARIGÜELA. PÍÑAR.

NECRÓPLIS DE GUIRRETE. MONTEFRÍO.

SOLANA DEL ZAMBORINO

Aquí se hallaron restos de équidos, elefantes, hipopótamos, cérvidos y jabalíes. De materiales: pieza de sílex, cuarzo y cuarcitas: bifaciales (cordiformes, lanceoladas, limandes, y hendidores sobre lascas, raederas y lenticulados.

Los hogares estaban formados por círculos de cantos de cuarcitas, con cenizas y huesos quemados.

SOLANA DEL ZAMBORINO: (Fonelas) molares de bóvidos

SOLANA DEL ZAMBORINO (Fonelas). Lasca de sílex.

SOLANA DEL ZAMBORINO (Fonelas). Sílex.

SOLANA DEL ZAMBORINO (Fonelas): Sílex, lascas bifaciales

SOLANA DEL ZAMBORINO (fonelas): Sílex, lascas de raederas denticuladas.

CUEVA DE LA CARIGÜELA: PÍÑAR.

CUEVA DE LA CARIGÜELA, DE PÍÑAR. Fase más antigua.

En principio de estudio, la situamos en el Paleolítico Medio, etapa Musteriense.

Hay restos del hombre neandertal.

Resto humano neandertal: torus supraorbital, huesos gruesos, órbitas cuadrangulares.

En las cercanías de la cueva de la Carigüela se encuentran: Fuente de la Zarza, Cerrillo de Orea, Llano de la estación de Huélago. en cuevas: La Carigüela, El puntal y Horá.

El período de la Carigüela se enmarca en el paleolítico superior (23.000- 17.000). Aquí se utilizó como elemento datador, la termoluminiscencia. Pertenece al Musteriense avanzado.

La Carigüela

Píñar. Vasos globulares, con dibujos de mano decorando con formas onduladas usando elementos de conchas.

Cerámica excisa, practicada con conchas de mar.

Fragmentos de cerámica decorada con el la concha (cardium).

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CUEVA DE LA LA CARIGÜELA. PÍÑAR

La Cueva de la Carigüela, en el Neolítico antiguo de Granada (V milenio a. de C.) fue excavada en esta fase, por M. Pellicer, abarcando del el Neolítico al Bronce.

En esta fase antigua del Neolítico, se observan las siguientes características: cerámica cardial: vasijas con forma globular, con decoración de banda horizontales, verticales, oblicuas, en espigas, triángulos alineados, cordones superpuestos. Los útiles: hueso y piedra: hojitas y lascas de piedra, hachas de piedra pulimentada.

En el Neolítico Medio en esta cueva aparece cerámica cardial y no cardial.

CUEVA DE HORÁ (cerca de la Carigüela), Restos líticos, sílex. En Horá aparecen restos de hombre neandertales. Spahni. Los restos de materiales hallados son muy numerosos de animales. Se han hallado raederas, hojas, cuchillos, raspadores, buriles. Basado en los restos animales, se han detectado: caballos, ciervos, toros salvajes, cabra hispánica, lobo, oso, lince, gato montés.

Esta yacimiento muestra las variaciones climáticas por las que ha pasado. Pero el ajuar es diferente al de la Carigüela

CUEVA DE NERJA, MÁLAGA. ÉPOCA: MAGDALENIENSE.

La Cueva del Malalmuerzo se data en el Neolítico Antiguo de Granada. Puede verse que su decoración está hecha con el natis de una co