ESTRUCTURAS ROMANAS DE SEXS (Almuñécar, Granada)

Estructuras: Murallas, Criptopórticos y Piletas de salazones.

Antonio RUIZ FERNÁNDEZ

El territorio de Almuñécar fue ocupado y desarrollado por los romanos desde el año 206 a. de C., y en el transcurso de los siglos tenía que experimentar cambios en todo lo expuesto

La industria desarrollada a través de siglos en este lugar Se van a ir exponiendo los materiales de forma escalonada, comenzando por la parte sur del conjunto industrial. Pero antes enumeramos los aspectos de los materiales que conforman.

El primer elemento a tener en cuenta en este trabajo es el agua. Y para eso conviene exponer que el terreno ocupado por este complejo se encontraba antiguamente casi rodeado por el mar. Todo parece indicar que los primeros colonizadores del territorio ocuparon lo que hoy es el casco antiguo de la ciudad actual. Pero no hay pruebas que lo demuestren. Se dice que los fenicios explotaron industrialmente las salazones. Pruebas, ninguna. Sólo tenemos el testimonio de elementos cerámicos en algunos lugares y de forma muy aislada. Si realmente en este lugar se levantó una industria fenicia, el agua era un elemento de ineludible necesidad. Pero, como se ha dicho al principio, el agua que se necesitaba tanto para el montaje de la industria como para los productos que se iban a elaborar, tenía que ser potable: y el agua de mar era totalmente inservible para ambos elementos. Y dada esta circunstancia, se puede pensar que el establecimiento de una factoría debía montarse en un lugar apropiado y dotado de esos medios necesarios. Por ello se ha pensado que el montaje en otro sitio era muy necesario, y se piensa que debieron ser los dos lugares extremos a Levante y Poniente del actual emplazamiento de Almuñécar: las cercanías de Monte de Velilla y la zona del Barranco del Noi, ambos dotados de agua dulce suficiente. Pues, hasta hace poco tiempo, ambos lugares proporcionaban ese elemento tan necesario. Es bien conocido el nacimiento de agua potable en Fuente Piedra, y el agua del Barranco del Noi citado. Y dicho esto, es lógico pensar que en estos lugares se pudieron establecer los fenicios -y también los romanos después- al comienzo de su llegada. Téngase en cuenta que tanto uno como otro lugar, ha registrado la aparición de necrópolis de Puente del Noi y Laurita, como los enterramientos fenicios en las faldas del Monte Velilla. Lógicamente, los asentamientos se ubicarían en sus cercanías, porque los fenicios no podían situar sus necrópolis en las ciudades, sino algo alejados de ellas.

Tras las investigaciones practicadas durante años y habiendo hallado materiales suficientes para establecer una secuencia aproximada de una cronología basada en la tipología de los elementos descubiertos desde el inicio de estos trabajos, pasando por las desapariciones de numerosos elementos, muy útiles para poder establecer lo que se considera materia arqueológica, bajo todos sus conceptos y variaciones, nos proponemos citar y calificar cada uno de ellos, con el fin de que no queden dudas acerca de las conclusiones a las que hemos llegado tras los largos períodos de investigación.

No cambiamos de opinión respecto a lo ya publicado de esta materia, pero sí se van a enumerar las pérdidas arqueológicas causadas por los abandonos y erróneas interpretaciones que se han vertido a lo largo de una etapa muy negativa en el esclarecimiento de determinados elementos arqueológicos que se han perdido por las equivocadas y descuidadas interpretaciones vertidas sobre el conjunto del complejo industrial de SEXS (nombre correcto de la transcripción del topónimo evolucionado del fenicio, pasando por el griego, y manifestándose definitivamente en la lengua latina).

Cuando los romanos se adueñan del territorio peninsular y ocupan, entre ellos, este lugar, deciden desarrollar su industria de pescado a gran escala, tomando como referencia la tecnología fenicia y desarrollándola a gran escala. Y sería tal que, a la vista de que la línea de costa se encontraba a la altura de Torrecuevas y la Avenida Costa del Sol, el agua necesaria había que buscarla en cotas más elevadas. Y deciden construir el procedimiento que siempre han desarrollado en sus factorías: buscan y encuentran agua lo suficientemente abundante como para llevar a cabo tal empresa. Hasta el momento sólo sabemos que el agua se encuentra canalizada y transportada por medio del tipo de conducción de todos conocido: un acueducto. Y lo llevan a cabo. Disponemos de todo un trazado de conducción que se remonta hasta la localidad de Otívar, siguiendo el lecho de río Verde, hasta llegar a la localidad final por medio de canal transportado por medio de puentes sucesivos según la configuración del terreno. Este es un tema que se cita porque es necesario aclarar cómo se consiguió el elemento-base del desarrollo industrial de Sexs.

Una vez aclarado este tema, tenemos que citar y mostrar el sistema de almacenaje que levantaron los romanos: los elementos conocidos como criptogalerías cerradas y construidas siguiendo el mismo nivel de la zona sobre la que se levantaran. En la actualidad se han descubierto alrededor de 60 galerías abovedadas, formando verdaderos anillos alrededor de la zona elevada de la ciudad moderna actual. Tenemos noticias, no confirmadas, de la existencias de elementos abovedados que siguen ocultos en las cercanías del actual castillo, y cuyas dimensiones, al parecer, superan a las de Cueva de Siete Palacios.

Otros de los parajes con galerías abovedadas se pueden encontrar en la periferia de la actual ciudad. Así, en el Monte de Velilla fue localizada y estudiada un galería aboveda de proporciones reducidas, pero en perfecto estado de conservación. Disponemos de fotos que la muestran, pero pensamos que o ha sido destruida en la construcción de una urbanización, o ha sido enterrada y ocultada. Otra de las galerías abovedada se encuentra en la carretera Almuñécar-Jete, muy cerca de Venta Luciano. Es de mayores dimensiones, pero prácticamente ha sido totalmente destruida en el ensanche de dicha carretera. Pero, afortunadamente, tenemos la foto de su existencia como prueba de su realidad. Lógicamente es muy normal que las villas rústicas romanas tuvieran almacenes de este tipo, pero la citada aquí es la única que la ha conservado.

La base de la industria, las salazones, se encuentra situada y montada en la parte inferior la la factoría. Y, considerando el conjunto una realidad mucho más amplia, hay que decir que las piletas de salazones, en primer lugar, se encuentran montadas sobre las cotas más bajas de este conjunto industrial. Pero hay que decir que las estructuras de piletas, en general, se encuentran en todo el terreno de esta localidad, o lo que es igual: pueden aparecer piletas desde la cota del Majuelo hasta la cota más elevada, que ronda los 48 m. Por ello se va a ir reflejando en la exposición de los materiales arqueológicos, la altura a que se encuentran con respecto a la cota más baja situada en el Majuelo. Y aquí se puede incluir ya la idea de que la antigua Sexi no era exactamente una ciudad romana, sino una macro-factoría de salazones.

Sólo cabe pensar en la situación ambiental de una factoría de estas dimensiones y tener que soportar un mes de altas temperaturas, precisamente de gran pesquería y elaboración de salazones, para darse cuenta de que la habitabilidad sería bastante difícil debido al proceso de elaboración de los productos pesqueros.

Y respecto a esta aclaración de la situación de la factoría en pleno rendimiento industrial, la pregunta obligada es dónde vivía, entonces, la población. La respuesta es simple: en las villas rústicas tanto las cercanas como las lejanas. La clase dirigente, los Caballeros, lógicamente tenían sus casas de campo, algunas bastante alejadas como Los Bañuelos (a unos 10 km). Las villas conocidas hasta el momento son: La Cerca, barrio de San Sebastián, zona de la Santa Cruz, cercanías de Las Peñuelas, zona de la Torre del Monje y los Bañuelos y se tienen indicios claros de la localidad actual de Jete. Podría haber existido una especial en la cima del Castillo, donde, por lógica, los romanos tenían que haber montado un bastión defensivo contra la piratería mediterránea y norteafricana, y que nos ha dejado sus rastros que incluso hoy se pueden ver, aunque en fotos, en las manipuladas excavaciones llevadas a cabo en el antiguo cementerio de la ciudad de Almuñécar (Castillo de San Miguel). Han sido borrados los restos romanos que han existido en ese lugar. Se verán las fotos. Aquí, por lógica de seguridad, tenía que haber una guarnición militar, como punto estratégico de carácter defensivo. No una villa de las mismas características que las otras, pero, a fin de cuentas, una plaza similar. Y de ello dan fe los numerosos restos que se han encontrado en ese desmonte del citado cementerio municipal. Ha primado lo árabe sobre lo romano para los arqueólogos que lo han dirigido. Un fraude histórico-cultural y arqueológico.

En cuanto al sistema de seguridad local y seguridad de las estructuras industriales, los romanos, sobre todo, diseñaron un sistema defensivo para responder a posibles invasiones y saqueos por parte de los piratas, como se ha dicho; pero lo que mejor trataron fue establecer un sistema de seguridad para proteger sus estructuras industriales debido a la diferencia de altura con que se levantaron a través del montaje de las redes de piletas y almacenes de conservación de productos elaborados.

Tanto la seguridad de ambos aspectos, como la habitabilidad y las estructuras industriales van a estar protegidas por un gran sistema de aterrazamiento montado teniendo en cuanta la propia configuración del terreno sobre el que se asienta. El sistema romano ha sido el más fuerte de todos los construidos en este emplazamiento industrial. Pero se dan formas defensivas de varios tipos debido a las modificaciones llevadas a cabo por las diferentes culturas que han pasado por aquí. De modo que podemos ver el sistema de murallas romanas, árabe, de época cristiana y moderna. Los sistemas de murallas que se encontraban más cerca de la zona marítima fueron las que sufrieron más el ataque de la armadas inglesa (1812) con motivo de la guerra napoleónica, situación que dejó en muy mal estado de conservación las murallas de Poniente, Levante y Sur, sobre todo. Pero hay que tener en cuenta que Sexs sufrió las consecuencias de un fortísimo terremoto que asoló el sur peninsular provocando aquí un deterioro del estado general de las estructuras romanas. Fue en el año 365 d. de C.

Este accidente natural provocó el deterioro tanto de las estructuras industriales de la salazones y un perjuicio serio en la muralla escalonada existente en al Majuelo. Tan solo quedan de esta parte, restos de ese escalonamiento que llegaba desde la zona del Castillo hasta la base de la factoría de este sector.

El trazado del sistema de amurallamiento que partía desde el Castillo, realizaba un recorrido como el siguiente: desde el Castillo final partía en dirección Norte. Fue roto probablemente en época medieval árabe, seguía por la calle San Crescencio en dirección a Calle Nueva. Aquí tenía un recorrido de unos doscientos metros por la parte interior de las casas actuales de este barrio, y empalmaba con otra muralla de doble muro al final de la calle Vélez (hoy desaparecida). Desde este punto, sólo tenemos los testigos de murallas que aparecen por el conocido bar «El Jarapo». Desde aquí se dirige hacia la Carrera de la Concepción, con una anchura de 1,20 m, pudiéndose medir en el interior del Bar Granada (ha desaparecido). Desde esta zona, enfila por la calle Angustias Vieja hasta su paso por el lugar donde se ha levantado la moderna Casa de la Cultura (fotos testigo) bajando por la calle Cuesta del Derrumbadero, donde se conserva, en el interior de una casa, un torreón medieval. Y desde este punto, se dirigía, pasando por la Huerta de los Müller, Callejón del Valdivia (Avda. de Madrid) y Huerta de los Frailes (junto al Convento), hacia la puerta del Mar, pasando por detrás del bar el «Choco» y cine Coliseo, como se verá en algunas fotos antiguas.

La muralla romana ha dejado algunos restos que se irán viendo en la exposición de materiales.

Llegados a la altura del antiguo cine Coliseo, subiendo por la cuesta del Carmen, encontramos la muralla romana característica, procedente del inicio de la calle San Joaquín, y pasando por delante de la Cueva de Siete Palacios, donde se cruza con un tramo que procede de Eras del Castillo y se une a este tramo y, de continuo, empalma con el tramo que sube del fondo de la Cuesta del Carmen.

Hay murallas de menor tamaño que discurren paralelas a las mayores, son utilizadas para cerrar circuitos de otras zonas. No se olvide que su finalidad era proteger los almacenamientos de la factoría. Desde el punto Este de la Cueva de Siete palacios, baja otra muralla que se dirige hacia el talud de la montaña que formaba el casco superior del castillo (barrio). Sobre ese talud se puede ver hoy esa muralla que, además, en su parte superior se va a montar un canal de conducción de aguas, que se dirigía por el reborde de ese talud, hacia el puente romano (destruido por los ingleses en 1812), con el fin de proporcionar agua a la factoría existente en la parte suprior del Peñón de El Santo, donde existe un depósito de agua de cierto tamaño y capacidad. Y, finalmente, ya se puede decir que se ha descrito, grosso modo, el trazado general de la red de murallas, aunque se han descrito con más relieve, lo que fue un sistema defensivo romano.

Aparte de esta consideración general de la muralla romana, se debe tener en cuenta que este sistema pretendía establecer una red de terrazas con el fin de fijar una seguridad a las estructuras industriales que se levantaron en todo el conjunto antiguo, para conseguir contención del peso añadido que esas estructuras suponían y su nivelación. Se supone que los propios romanos aportaron a estos terrenos gran cantidad de tierra para establecer el equilibrios necesario así como para su construcción.

DOCUMENTOS FOTOGRÁFICOS Y PLANIMÉTRICOS

ZONA DEL CASTILLO DE SAN MIGUEL Y SU CONEXIÓN CON EL PEÑÓN DEL SANTO

SECTOR DE LA CIUDAD DONDE COMIENZA LA DESCRIPCIÓN DE LA ZONA INDUSTRIAL DE SEKS

Comenzamos por el conocido como Peñón del Santo1. Se va a describir el lugar y las circunstancias por las que ha pasado a través de la historia antigua en la época a que nos estamos refiriendo. Se comienza, desde este punto, la construcción de los estructuras industriales de esta factoría. Los elementos industriales que se van a citar se agrupan en tres tipos: Puente romano, sistema de conducción de agua, piletas de salazones, depósito de agua romano y criptopórticos usados como almacenes de los productos que aquí se elaboraron.

SECUENCIA FOTOGRÁFICA

Foto 1. Foto del plano militar militar del s. XVII.

Como bien se sabe, los elementos industriales hallados en esta parte del complejo industrial están formados por los antes citados. La forma que presenta el puente romano que unía este peñón y el Castillo de San Miguel, tenía tres cuerpos de arcadas y una extensión de ciento treinta metros aproximados con una altura de treinta y dos metros. Su anchura medía seis metros en la base de la Caletilla y algo menos en la parte superior. La cima del puente estaba cubierta por una galería abovedada por la que se comunicaban Castillo y Peñón. A través de la galería discurría también el canal de agua procedente de la muralla de Levante, del que se tiene constancia por la localización reciente de una parte de ese canal. El agua era almacenada en el depósito romano existente sobre el Peñón en la parte donde se han levantado dos escaleras de acceso a la cima, y cuya capacidad se considera suficiente para atender las necesidades de la pequeña factoría existente en este lugar.

Se sabe, por información antigua, que la cima de este Peñón terminaba en punta. No era plana como hoy se ve. Las estructuras eran mayores de lo que se ha podido fotografiar. Las líneas de muros (destruidos modernamente) sobresalen y quedan al borde del talud Sur, cosa que indica su continuidad y su situación anterior. Ejemplo de esto son las grandes rocas que se observan en la playa donde se encuentra la Pisada de la Vaca, y esta roca es una de ellas como el restos de las que se pueden ver ahora. La superficie del Peñón era mayor de lo que hoy se ve.

En el año 1945 esta zona fue excavada por J.M. Fontana y Tarrats, Gobernador, Civil de Granada (Nota de Historia Económica: «Las salazones y salsas de Almuñécar». Anales de Economía VI. 24. pp. 363-378. Su trabajo se encuentra en la biblioteca de La Rioja.

Las salazones no eran exclusivas del Majuelo. Las hubo en el Peñón del Santo y en varios lugares de su entorno. Y los restos de estructuras que se ven muy retocadas son pruebas de ello.

Conviene dejar bien claro que la comunicación entre las playas de Puerta del Mar y playa de San Cristóbal no existía, porque el puente separaba ambas playas, aparte de que la línea de playa se encontraba muy cerca de lo que hoy es Hotel Sexi (o edificio moderno ahora).

Foto 2. Peñón del Santo.

Se muestran en ella en ella los restos del puente romano en la subida hasta el nivel arquitectónico de la cima del Peñón del Santo. Se entiende que el camino de acceso puede ser el que se usara en tiempos medievales, aunque el camino usado era por el interior de la galería cubierta que discurría por la cima del Puente. Este elemento fue el medio de comunicación con el Castillo. Lo que aquí se elaboraba era guardado en las galerías abovedadas que aquí se construyeron, como en los demás sitios del conjunto industrial y cuyas ruinas se verán después.

Foto 3. Puente romano.

Esta imagen se aporta para determinar una de las dimensiones del puente y el material usado en su construcción. En el aspecto primero se puede ver la anchura de la base, llegando a los seis metros, que lógicamente iría disminuyendo nivel a nivel. Ello se puede observar en las dimensiones de la base de los tres cuerpos de arcadas que se han podido medir. Y se demuestra que esa disminución es observable sobre el terreno y que, además, en la galería cubierta quedaría reducida a la mitad; pero el dato más fiable es la medida que nos presenta la llegada de dicha galería hasta su contacto con la cima del Peñón. En efecto, su medida apenas alcanza los tres metros de anchura y los dos y medio de altura. Pero conviene tener en cuenta que este hueco final de la galería ha estado ocupado por gente para guardar animales, y por ello, ha podido sufrir alguna modificación. En lo que era la cubierta superior de la galería se puede observa la existencia de opus signinum, elementos impermeabilizantes para proteger de la lluvia.

Foto 4. Vista del Peñón del Santo y Castillo de San Miguel.

Esta imagen aporta la información del trazado y recorrido del puente romano. Y, como se ha dicho en la foto anterior, marca los distintos niveles de altura. En estas fechas, la cima del Peñón que se había allanado, y el paso a la playa de San Cristóbal aún era bastante dificultoso. En la parte superior derecha de la foto se puede observar la línea por donde discurría el canal de agua que se dirigía a ese punto.

Foto 5. Playa Puerta del Mar.

Esta imagen es elegida porque sirve para determinar dónde se puede situar en canal citado en la foto anterior. La parte superior derecha es el sitio donde se ha descubierto recientemente el citado canal, y se encuentra justo debajo de las casita blancas que se muestran en la imagen. Pasa por debajo del nivel del torreón del Castillo, y se dirige buscando la línea de nival más elevada del puente.

Foto 6. Playa Puerta del Mar.

Indicación de la trayectoria que seguía el canal del agua en dirección al Peñón. Se marca con puntos blancos y se incorporaría al puente por la base de la actual Tenaza del Castillo, construcción posterior que, con toda seguridad, rompería el canal del Peñón.

Foto 7. Peón del Santo y Castillo.

Imagen de detalle para explicar los puntos indicados: En la parte derecha alta se observan los restos del puente que em palman con los del puente romano. Restos del final de la Tenaza que se dirigía al encuentro del puente cuando se construyó. Como se indica en la imagen, puede verse un camino viejo que se construyó para poder pasar desde Puerta del Mar a la Playa de San Cristóbal. El paso lo impedían los restos que quedaban del puente destruido. Era muy difícil pasar de un lado a otro.

Punto inferior del puente, donde hasta hace bastante tiempo se impedía el paso a la playa de San Cristóbal. Se puede ver cómo se hizo un camino en rampa para poder facilitar ese acceso. Pero hay momentos en que esa vereda no existía aún y era muy dificultoso ese pasillo porque se encontraban con la muralla-base del puente que tenía varios metros de altura. (Recordamos que fue destruido por el bombardeo de una flotilla inglesa durante tres días en 1812).

Zona superior izquierda del puente donde se ha localizado el hueco de la galería romana, que ha quedado como testigo de que era una galería cubierta. Puede verse el punto final del Castillo en su cara sur. Nivel del mar para fijar la dificultad de paso a ambos lados del puente romano- Era algo superior a lo que hoy se observa.

Foto 8. Peñón del Santo con explanada y los restos del puente romano como testigos de su realidad después de ser bombardeado. Esta imagen muestra con claridad los restos del puente sobre la pendiente subida al Peñón.

Nota moderna: La construcción que hay casi encima del final de la galería cubierta es un garito moderno de vigilancia marítima. En otro momento de la historia de este peñón existió una ermita donde había una imagen de San Cristóbal, que dará nombre de santo al Peñón y a la playa de San Cristóbal.

Foto 9. Castillo de San Miguel y Tenaza de protección.

Esta imagen muestra la parte final del Castillo detallando e indicando el final de la Tenaza que se unía al puente romano. El relieve de las ruinas es tal que se ven los escombros como si estuvieran provocadas en fecha muy cercanas a la actualidad de las mismas, debido al bombardeo inglés. Se indican los restos del puente en la parte frontal, y dando casi al nuevo camino de paso, al área de Poniente. La vertiente de Poniente del Castillo fue muy tocada, pero lo que buscaron los atacantes fue destruir el paso desde el castillo al peñón, porque era muy fácil montar una batería como defensa.

Foto 10. Puente romano naciendo de la base en la playa de la Caletilla.

Esta imagen se ha considerado importante con respecto a los cimientos al puente romano. Se hace ver que la técnica romana buscaba, siempre que fuera posible, la roca madre para fijar las construcciones. Y precisamente en este lugar el puente echa sus raíces con una profundidad de más de dos metros. Como técnica constructiva, usaron un caementum muy resistente para contrarrestar la fuerte oxidación del salitre marino.

Foto 11. Camino de subida moderna al Peñón del Santo junto a los restos del Puente romano.

El uso de esta imagen aclara la dimensión de anchura de la base del puente: seis metros. Pero se sospecha que esta parte fue utilizada modernamente con «cantera» para construcciones particulares.

Foto 12. Parte final de la galería romana cubierta que llegaba al Peñón del Santo.

Aquí se muestra la cubierta abovedada de la galería del puente romano. Los restos superiores indican dónde se pueden ver el material usado en los extremos de la parte rota de esta cubierta: opus signinum. Normalmente este era el techo de la galería.

Foto 13. A derecha, vista de las ruinas del Puente romano sobre el Peñón del Santo.

Se ve el lugar exacto donde se encuentran aún las luces de los tres arcadas de que dispuso esta edificación. Escalonadamente van disminuyendo de altura dando a ver que las arcadas son armónicas en dimensiones, disminuyendo la luz desde la cuarta a la primera. De este modo se ha llegado a la conclusión de que el puente dispuso de tres cuerpos de arcos de distinta medida. Con ello se equilibraba el peso de la construcción.

Foto 14. Luces de los arcos del puente.

Foto ilustrativa donde se aprecia la ubicación de las luces de los arcos del puente y su diferentes alturas. La altura total del puente era de 32 m.

Foto 15. Peñón del Santo. Parte final de la galería del puente.

Punto terminal de la galería romana sobre el peñón. Su anchura mide dos metros y medio. Su altura casi la misma medida. El grosor de sus muretes eran de 50 centímetros. Por ella discurría también el canal de abastecimiento de agua totalmente necesaria para el funcionamiento de la factoría montada en este espacio donde, además se podrán ver los restos de las galerías abovedadas aquí existentes. Se opina también que podría abastecerse de agua las naves que llegaban y salían de este centro comercial. Las grandes naves de carga no podían acercarse hasta el Majuelo por la falta de profundidad y probables temporales, con lo cual tenían que usarse pequeñas naves auxiliares para carga y descarga. Para el agua era más cómodo enviar agua desde aquí, aunque desde el Majuelo también se podría hacer pero con mayor dificultad.

Foto 16. Puente romano. Cima.

Esta vista de arriba abajo de las tres luces del las arcadas del puente manifiesta lo que se puede ver de los respectivos espacios: superior, medio e inferior, dejando ver que los muros han disminuido de volumen debido al uso de cantera de esta construcción.

Foto 17. Puente romano: luz de arco.

Imagen de detalle para ver la luz de este arco, al igual que el punto de arranque del mismo.

Foto 18. Peñón del Santo.

Esta imagen es complementaria con la anterior. Es, en su parte superior, la luz del arco que se había montado en este espacio. Pero lo más grave es el daño sufrido por el bombardeo que por el uso como cantera de materiales. La flotilla inglesa podía bombardear el puente con toda comodidad, porque se encontraba precisamente en la playa de San Cristóbal y su alcance de disparo fue casi frontal. (Ver dibujo del Archivo Histórico Militar para testimoniar lo expresado).

Foto 19. Peñón del Santo. Luces de arcos.

Aquí se puede ver, de izquierda a derecha dos luces de arcos consecutivas con ligeros puntos de arranque que indican el comienzo del arco. Se cree también que todo este testero ha sido usado de cantera hasta la misma roca madre, que queda al desnudo como se puede ver.

Nota. Los ingleses lo bombardearon, pero los propios lo saquearon, al igual que hicieron con el foro del Majuelo, donde había, y aún quedan restos, una solería de mármol blanco magnífica, y la demolición del depósito terminal situado donde está la iglesia…y más. Alguien que previó el saqueo del Majuelo, enterró las esculturas que aparecieron en los años 60 casi a la entrada del Callejón del Silencio.

Foto 20. Peñón del Santo.

Imagen de detalle del primer arco. Dimensión: 1. 20 m.

Foto 21. Peñón del Santo.

Situados casi de forma paralela junto al puente y depósito del peñón, encontramos dos de la galerías abovedadas en esta zona. Los indicios indican que eran cinco o seis. ( J. M. Fontana sólo estudió los materiales de su excavación). Aquí mostramos el inicio de una de las galerías.

Foto 22. Peñón del Santo.

Vista de la misma galería anterior que no se ve completa por los inoportunos árboles que han plantado delante. De largo mide seis metros y, según un murete todavía sin cubrir por las nuevas obras, unos dos metros de ancho. La altura: dos metros y medio.

Foto 23. Peñón del Santo.

Esta imagen muestra el arranque de la bóveda de esta segunda galería. El material es laja de piedra. Sus medidas son iguales a la anterior. No se ha detectado el uso del ladrillo en toda la construcción.

Foto 24. Peñón del Santo.

Imagen de detalle del arranque la esta construcción abovedada que se apoya sobre un muro de grosor más relevante, y que discurre paralelo a la dirección del puente romano. Desgraciadamente la solería del acceso moderno ha eliminado el muro que completaba esta galería, pero que nos permitía y lo ha hecho, saber las dimensiones de anchura de esta pieza de almacén.

Foto 25. Galería-almacén del Peñón del Santo.

Imagen de detalle que nos muestra como las construcciones romanas se anclaban sobre la roca madre, raramente sobre tierra. El aspecto de esta foto muestra que ha sido fuertemente agredido por el el bombardeo.

Foto 26. Peñón del Santo. Galería rota.

A continuación de la galería anterior se encuentra este material que nos indica la existencia de otro depósito justo al mismo nivel del material que precede. Tiene capa de revestimiento de opus signinum, señal clara de lo que se afirma.

Foto 27. Peñón del Santo.

Justo en línea con la construcción anterior, se observa la muralla que va en paralelo al puente romano; y es este muro el que sirve de apoyo al montaje de las galerías que aquí se levantaron. A izquierda de la imagen se observa el arranque de las galerías. Su extensión marca unos 15 m, pero que no se descarta que se prolongara hasta el borde del talud o algo más. Sabemos que el muro saliente sobre el precipicio indica su tamaño mayor de lo que se ve, pero que se ha derrumbado o por agresiones o por terremotos.. Y las grandes rocas hoy visibles sobre el fondo del precipicio lo indican: proceden del derrumbamiento sufrido con el tiempo.

Foto 28. Peñón del Santo.

Por fin, esta antigua foto muestra el segundo muro del montaje completo de las galerías en esta área. Se observa a izquierda de la imagen. Ese mismo muro que sobresale poco del suelo es que se vuelve a ver en dirección al talud, lo que nos informa del tamaño real que tuvo esta serie de galerías de la que quedan como testigos solamente dos. Ya no existe, como ha quedado dicho. La obras municipales lo han destruido al enlosar el camino de acceso.

Foto 29. Peñón del Santo.

Nueva foto antigua con más precisión para destacar los perjuicios arqueológicos sufridos a lo largo del tiempo: enlosado y vegetación sobre las ruinas que impiden ver los materiales.

Foto 30. Peñón del Santo. foto aérea.

No dispone de mucha definición, pero se puede ver el emplazamiento del depósito de agua y una construcción a continuación de forma contigua. Tiene forma rectangular. Tiene estructuras que no podemos bien definir, pero que probablemente forman parte de las galerías que se encuentra en línea. El muro que sobresale en el talud es visible, cosa que hace pensar en que esa terminación fue duramente afectada por el bombardeo inglés. Las grandes piedra caídas indican más de lo mismo. Y los bordes de la parte oeste del peñón está rodeado por muros que podrían formar parte del complejo montado sobre esta zona.

Foto 31. Peñón del Santo. Depósito de agua romano

La imagen muestra el interior del depósito de agua romano situado en la parte superior del peñón a un nivel más bajo para recoger el agua que le llegaba por el canal procedente de la zona de cueva de Siete Palacios. Se ve perfectamente el estuco de tonalidad blanquecina, algo deteriorado. (Sus medidas…Ver Seks, Almuñécar, Granada).

Foto 32. Peñón del Santo.

Imagen que muestra el muro citado antes sobre el talud del peñón al Sur. Algo falta que se ha perdido por la razones antes expuestas, pero que demuestra que las proporciones de este emplazamiento industrial era mayor de lo que hoy de ve.

Foto 33. Peñón del Santo.

Aquí se muestra de perfil el muro anterior saliente sobre el talud. Se ha salvado de caer o lo derriben.

Foto 34. Puente romano dibujado por el ejército.

Imagen del Archivo Histórico Militar, Muestra los siguientes datos: A izquierda, Tenaza del Castillo en su parte sur que conecta con el puente romano. En el cetro, planta del puente romano. A derecha; Complejo de estructuras romanas en el Peñón del Santo; fondo izquierda: Indicación esquemática de lo que pudieron ser la piletas de salazones del complejo del Majuelo. Además, se puede comprobar que la línea de playa se encontraba muy cerca de las salazones, y que el par no pasaba por debajo del puente romano en absoluto.

Foto 35. Castillo de San Miguel. Tenaza del Castillo. Puente romano y Peñón del Santo.

Imagen ampliada detallada de lo explicado en la foto anterior tomada de otra información proporcionada por el Archivo Histórico Militar (Cortesía de D. Victoriano del Moral): Tenaza del Castillo, puente romano, Peñón del santo, Majuelo y nivel del mar.

Foto 36. Tenaza del Castillo. Puente romano y Peñón del Santo.

Esta imagen muestra el empalme del puente romano con la Tenaza a izquierda, y con el Peñón del santo a derecha. A su vez se observa que el agua del mar se encontraba muy cerca del puente. Se puede pensar que el agua del mar de la caletilla pudiera comunicarse con la de San Cristóbal antes de que se construyera el Puente por parte de los romanos. Es bastante probable, y esa sería la razón por la que decidieran construir esa conducción que uniera el fortín del Castillo con el Peñón, ya que ambos disponían de estructuras industriales y defensivas.

Foto 37. Tenaza del Castillo. Puente romano y Peñón del Santo.

Llama la atención que los militares de época no remarcaran las estructuras romanas que existían en el Peñón del santo, ya que no se indican ni esquematizadas. Por ello se llega a la conclusión de que esas estructuras fueran tal vez utilizadas como elementos de ayuda a la finalidad que los militares pretendían. De hecho, en ese Peñón disponían de artillería para defensa de vanguardia del mismo. Razón por la cual los ingleses bombardearon toda esta zona fundamentalmente: Castillo y Peñón.

Foto 38. Paso de unión entre playas Puerta del Mar y San Cristóbal.

Primitivo camino desde Puerta del Mar hasta San Cristóbal. Pero aquí se ha destacado porque en su parte superior izquierda se encuentra parte del canal de conducción de agua para abastecer el Peñón del Santo en tiempos de los romanos.

Foto 39. Vista gel Castillo y muralla de Levante.

Vertiente sureste del Almuñécar. Situaciones de los centros a comentar. Se marca con indicación los lugares donde se han producido novedades por los descubrimientos de elementos arqueológicos importantes: Marcado el sitio donde se ha localizado un tramo del canal de conducción de agua dirigido hacia el Peñón del Santo: al fondo de la calle San Miguel Bajo.

CARACTERÍSTICAS Y ELEMENTOS INDUSTRIALES

Esta zona dispone de los siguientes elementos industriales:

  1. Un canal de abastecimiento e agua para la industria y servicios.
  2. Dos o más galerías romanas de almacenaje.
  3. Un depósito de agua.
  4. Piletas de salazón que han desaparecido, y que fueron publicadas por D. J.M. Fontana Tarrasts
  5. Un puente romano de grandes proporciones.

Como conclusión se puede afirmar que todos los rincones y terrenos elevados de lo considerado casco antiguo fueron utilizados y explotados industrialmente por los romanos durante los siglos que permanecieron en este lugar

SEGUNDO PASO ANTIGUO SECTOR B************

ELEMENTOS ARQUIECTÓNICOS MAL INTERPRETADOS DEL CASTILLO DE SAN MIGUEL Y SU ENTORNO

El plano que se muestra presenta una serie de estructuras que no tienen relación con las que se le atribuyen. Hay una fuerte reutilización de los elementos romanos por parte de los árabes y las guarniciones militares que se establecieron posteriormente en este lugar. Pero lo que más llama la atención es lo que recientemente se ha hecho con estas estructuras.

El Castillo de San Miguel no es una obra romana, es una fortaleza árabe y que persiste hasta nuestros días, convirtiéndose a partir del año 1851 en cementerio municipal por necesidad de espacio tras epidemia como el cólera. Recientemente ha sido desmontado y trasladado a las afueras de Almuñécar, en el lugar conocido como el «Magnífico», antiguo ingenio de azúcar.

Las primeras construcciones anteriores a los árabes son romanas. Hay indicios de elementos domésticos como termas y piletas de salazones. Un sistema de murallas muy resistentes que bordeaban la periferia de este recinto, pero que, en la actualidad, tan sólo podemos ver un lienzo de ella partiendo en dirección norte desde el conocido foso del Castillo, mezclándose con otros estilos constructivos de época árabe y cristiana recientes. También se han podido identificar termas romanas reutilizadas en época árabe, pero que dejan bien claro que el estilo no es el musulmán. El baño árabe siempre es cubierto. Éste es descubierto. Se han localizado depósitos de agua, pilas de baños romanos que extrañamente han sido ocultados en la nueva rehabilitación del Castillo. Hay, demás, fragmentos de fuste de columnas romanas, que también se han ninguneado y no se sabe su paradero. Pero lo que más cabe destacar es que el sistema de fortaleza fue bien evidente en época romana: Se construye, desde la zona de El Majuelo, una muralla escalonada que asciende hasta la parte más elevada del recinto del castillo, y cuyos restos pueden aún verse sobre el terreno actual. Se llega incluso a rellenar los agujeros, que se dejaban ver en el talud de algunos tramos de la estructura de esa gran muralla. La técnica de relleno es romana. Tenemos testimonio de ello.

Junto a la muralla romana de Poniente cabe destacar la existencia de dos depósitos, uno casi al mismo nivel que el resto de las estructuras del interior del fortín romano, y otro ligeramente más desplazado en dirección al mar. Nadie ha comentado la importancia de estos dos elementos industriales que están a la vista. Y lo que hizo que casi desapareciera esta gran muralla escalonada fue, probablemente, un catastrófico terremoto que tuvo lugar en el año 365 d. de C. Este fenómeno fue muy comentado en el Imperio por la gran pérdida que se produjo. Por otra parte cabe destacar que en la Guerra Napoleónica, esta parte del castillo sufrió también un bombardeo por parte de una flotilla inglesa contra las tropas francesas alojadas en ese castillo.

SECUENCIAS FOTOGRÁFICA DE ESTA ZONA

Foto 1. Puente romano que comunicaba Castillo y Peñón del Santo.

Planta militar del puente romano levantado sobre el terreno. Falta el dibujo del alzado.

Foto 2. Imagen militar del Castillo, ciudad moderna y piletas de salazones.

Se puede ver en esta imagen el sistema de muralla periférico, del Archivo Histórico del Ejército. En él se marca la cadena de tramos murados y torreones alrededor de lo que era considerado ciudad-fortaleza. Su alcazaba se encontraba en la parte más elevada del casco urbano antiguo. La secuencia de los lienzos de muralla se fija en la configuración del terreno. De ahí que no se observe una línea recta continua a lo largo del rectángulo que, en teoría, debía conformar su trazado. Destacamos como más relevante para este trabajo: Lugar ocupado por la unidad del Majuelo como salazones (cuadrículas). Sistema defensivo con muralla menor en la parte de Levante. Terreno que conforma la Tenaza Tenaza del Castillo, posteriormente casi desaparecido.

Foto 3. Plano militar el Castillo donde se reflejan sus elementos estructurales.

En esta imagen del Archivo Histórico Militar se observa cómo se ha transformado el interior del Castillo pasando del característico árabe a un cristiano práctico. Si llegó a existir un palacio real, aquí ha desaparecido totalmente. Es estrictamente militar. Se conserva la fachada con sus cuatro torreones y la Tenaza de barbacana.

Foto 4. Castillo, Tenaza y peñones,

Este dibujo militar describe, con leyenda incluida, los elementos que integran lo que se considera defensa local.

Foto 5. Peñón del Santo, puente romano destruido y Castillo.

Foto de finales del siglo XIX que revela buen el estado en que se encontraba el camino que conducía desde la playa Puerta del mar a la playa de San Cristóbal. El nivel del agua del mar era, como se aprecia en la imagen, más alto que actual. La partes a comentar comprende desde el Sur del Castillo hasta el Peñón del Santo. A izquierda arriba: Punto final de la galería romana cubierta que llegaba a la cima del Peñón del Santo. En el centro de la imagen: Restos de las ruinas del puente romano que aún cortan el paso entre las dos playas. El camino se ha tenido que empinar para poder pasar de una playa a otra. También se observan los puntos que se identifican con las luces de los arcos el puente romano.

Foto 6. Panorámica del estado del pueblo a finales del siglo XIX.

Foto de finales del siglo XIX. Se indican los puntos a explicar desde el Peñón del Santo hasta los restos del alcazaba en la cima superior del casco antiguo de la ciudad moderna. De izquierda a derecha: Peñón del Santo, restos del puente romano destruido, paso obstaculizado de una playa a otra, parte sur del Castillo de San Miguel, Cuesta del Carmen, la muralla romana al final de la primera rampa de la Cuesta del Carmen, Alcazaba situado en la parte más elevada del casco antiguo de la ciudad moderna, Patio de Armas del Castillo de San Miguel, Terraplenes levantados para defenderse de los temporales del mar, Parte de la vega en estado semi pantanoso. Por esa razón se produjeron enfermedades casi epidémicas en la zona.

Foto 7. A Levante del Castillo se contempla el talud.

Los detalles que nos presenta esta imagen son la situación de las murallas de Levante, los restos de murallas derruidas, y la reconstrucción de la última defensa en esta zona, que aún persiste detrás de las modernas construcciones. Pero lo más significativo es el elemento de conducción de aguas en dirección al puente romano. Este elemento se sitúa en la parte superior izquierda y llegaba hasta el puente romano desde donde se dirigía hacia el depósito de agua romano del Peñón del Santo.

Foto 8. Canal de conducción de agua romano muy cerca del Castillo puede verse sobre el talud un trozo grande del canal de conducción de agua hacia el El Peñón.

Esta imagen aérea recoge el punto donde se encuentra un tramo del canal romano justo al lado de una de las viviendas modernas de la calle San Miguel Bajo. Se observa que el cementerio municipal aún no se ha desmontado dentro del Castillo de San Miguel. Por la situación de ese tramo de canal y su orientación, parece indicar que su dirección hacia el punto de procedencia no pasa por el talud de la montaña del pueblo, sino que ha llegado hasta este punto después de haberse construido encima de él. O sea que el canal, a partir de este punto, probablemente ha sido roto construyendo encima de mismo.

Foto 9. Canal romano de Levante.

Detalle del canal donde se observa cómo la moderna cubierta se monta sobre los muretes laterales del canal. Su uso como aljibe, por su estado de conservación, da la impresión de haber estado tiempo abandonado y en desuso.

Foto 10. Estrada al canal romano (aljibe hoy).

Entrada artificial al canal convertido en aljibe. Detalle.

Foto 11. Lateral del canal donde se levanta la moderna cubierta que lo convierte en aljibe. Se aprecian bien los laterales del canal. No tenemos indicios de que esta canalización fuera cubierta con bóveda. El tramo de donde procede este trozo de canal proviene de la parte superior de la muralla romana de Levante, como se ha visto en la parte superior de la empinada calle Cuesta del Carmen.

Foto 12. Interior del canal.

Vista central del canal. Al fondo de la imagen hay una abertura por donde salía el agua utilizada por la gente que lo había convertido en aljibe. Medidas actuales: anchura 1,7 m; altura: 1,8 m; largura: 8 m. aproximadamente.

Foto 13. Vista frontal del Castillo de San Miguel.

Foto de los años 40s del siglo pasado, donde se aprecia la existencia de los alfares situados en este nivel. Eran dos en esta área. Si la calle San Miguel se considera importante como un espacio demolido donde existió una extensa nave romana, hecho conocido por los derribos y las perforaciones, cimentaciones y canalizaciones de aguas residuales de las modernas casas que se construyen a lo largo de ella, se piensa que el espacio de los alfares fue exactamente igual, sobre todo si se tienen en cuenta los materiales arqueológicos que han ido apareciendo a lo largo de toda la calle San Miguel.

El hecho más importante para derribar estructuras tendría lugar cuando el Castillo era considerado como defensa del pueblo tanto en época árabe como cristiana u ocupada (ejército de Napoleón). Era muy importante mantener visible el espacio delantero para tomar precauciones ante un posible enemigo o ataque o ataque imprevisto. Por ello se consideraba crear un espacio o «tierra de nadie». Y eso pudo impulsar a destruir los fuertes elementos roanos de la calle San Miguel y otras. Hay pruebas de ello.

Foto 14. Zona del foso del Castillo.

Situación: Vertiente oeste del Castillo. Aparecen las murallas romanas y cristianas: Muralla romana con un grosos de 1.20 m. Se ve rota por necesidad del Castillo. Su punto de partida se inicia en la muralla escalonada oeste del Castillo, y pertenece al complejo montado por los romanos y su conjunto en todo ese espacio. Este tramo es parte de ese inicio de la muralla. Pero en la construcción del foso del Castillo quedó como parte del elemento medieval y modernamente roto para hacer, como hasta hace unos años, un vertedero de desahogo de todo el barrio del castillo. Continuación de la muralla con otra textura de construcción y materiales muy diferentes que se sitúa en época medieval no árabe. Vertedero usado desde el foso del Castillo y que se vertían residuos sobre el Majuelo. En la parte izquierda de la imagen se observan los restos de un torreón árabe muy deteriorado, mientras que los restos romanos se mantienen muy resistentes.

Foto 15. Restos de la Tenaza del Castillo en la parte de Levante.

Por debajo del nivel de la Tenaza del Castillo, en la vertiente de Levante, aparecen estos restos de muralla que no han sido analizadas con detenimiento, pero que por su aspecto a primera vista, dan la impresión de ser romana. En la excavación poco importó el muro en sí, sino los materiales que fueran localizados, ya que se buscaba establecer contacto con los materiales hallados por el arqueólogo M. Pellicer varias décadas atrás.

Foto 16. Restos de la Tenaza del Castillo a Levante.

Continuación del espacio excavado desde el tramo anterior. También se puede pensar que el canal que enlazaba con el puente romano dirección al Peñón del Santo, pasara por este punto, ya que se encuentra en una cota acorde con la registrada en el nuevo canal analizado en fotos anteriores de este sector.

Foto 17. Restos de la muralla romana escalonada de Poniente de los restos de elementos romanos del Castillo.

Esta imagen muestra, en su parte superior, un lienzo de muralla del Castillo, que tiene características de la época de los RRCC, o Carlos III. Pero justo debajo se observan grandes lienzos de muralla romana escalonada ya deteriorada por probable daño sufrido en el año 1812, y sobre todo, como consecuencia del año 365 (terremoto), que diezmaría estas estructuras defensivas. Recientemente se han retocado por jardineros y dificulta identificar su originalidad.

Foto 18. Muralla de Poniente del Castillo.

La intención de aportar esta imagen es hacer ver dónde está la diferencia técnica entre una estructura romana y otra cristiana. Es evidente que los añadidos modernos echan sus raíces sobre los fuertes cimientos romanos. Muralla cristiana montada sobre restos romanos. Sólo hay torreones árabes en la vertiente oeste. Las murallas se encuentran en la vertiente de Levante.

Foto 19. Muralla romana de Poniente.

Parte de la cima del sistema defensivo romano en la vertiente oeste del Castillo. Puede observarse un fenómeno ya antes explicado en otro apartado: las construcciones romanas se inician desde la roca madre. Aquí también se ve con claridad. En cuanto al alzado, hay yuxtaposición de estructuras romanas de distinta época que, a su vez, son retocadas con técnicas más modernas y quedan enmascaradas: En la parte izquierda de la imagen se ve un lienzo de muro romano enlucido con mortero moderno. Justo al lado se ve la estructura romana bastante deteriorada por retoques modernos. Y la roca madre como prueba de la potente cimentación romana.

Foto 20. Muralla romana de Poniente.

En este punto se inicia la muralla escalonada que descendía hasta el Majuelo. Se ven las plataformas de hormigón romano a los pies de lo que fue el soporte de toda la masa corrida de la muralla romana en torno a las construcciones que se hallaban en su interior.

Foto 21. Talud de Poniente del Castillo. Sobre él se había construida una muralla escalonada.

Esta imagen de la muralla romana, a oeste del Castillo, revela el estado de deterioro sufrido tanto por fenómenos naturales como terremotos, o daños relativamente recientes por la guerra: Se ven lienzos de muralla erosionado. Restos de la muralla romana escalonada que descendía hasta la finca del Majuelo. Estructuras romanas formadas por muros en forma de depósito de agua. Y restos de la muralla escalonada casi reducida a la roca madre.

Foto 22. Muralla romana de Poniente del Castillo.

Muralla romana de Poniente del Castillo en buen estado de conservación. Se observa como la estructura empieza a inclinarse para convertirse en escalonada más abajo. Un lienzo de muralla ha sido restaurada reciente. Este tramo gira noventa grados y se dirige hacia el Norte. Parte de la muralla discretamente está retocada conservando su técnica. Este espacio de la muralla contiene sobre el suelo gran cantidad de mortero romano, con un color blanquizco.

Foto 23. Muralla romana de Poniente del Castillo.

Este tramo de muralla registra en su base lo apuntado en la foto anterior: comienzo del escalonamiento descendente: Muro con enlucido y restauración moderna a izquierda. Aparejo clásico romano con cierto desgaste. En este punto se inician los diferentes escalones de la muralla. Aparejo algo irregular romano. Capa gruesa de mortero romano usado en la base de este sistema escalonado, destinado a darle más consistencia al situarse sobre la roca madre y para cubrir los huecos de terreno que se registren en su construcción.

Foto 24. Muralla romana de Poniente del Castillo.

Esta foto fue hecho en tiempos anteriores a los vistas en las explicaciones precedentes. Hay roturas antiguas, pero su autenticidad es clara. Hay parte bien conservada, pero con apariencias de restauración sin serlo. Aparejo romano algo carcomido por el tiempo. Aquí pueden verse dos escalones iniciales de la muralla. Mortero romano aflorando en superficie. Este sistema escalonado sufre cambios a través del tiempo, ya que se encuentra fracturado a lo largo de todo el lienzo de la muralla de Poniente.

Foto 25. Muralla romana de Poniente del Castillo.

Vista general del lienzo de la muralla romana de Poniente del Castillo. Parte del muro que sostiene los elementos romanos situados en el interior del recinto interno romano. En realidad todo este tramo visible forma parte de los elementos romanos existentes en el interior del Castillo. Trozo de la muralla que está emplazado justo encima de una pileta o depósito romano. Base de la muralla formada por mortero romano de cierto grosor para dar consistencia a lo que se construye encima. A izquierda de la imagen se deja ver el hormigón romano con nitidez en la base del sistema de construcciones que pertenecen al interior del Castillo.

Foto 26. Muralla romana de Poniente del Castillo.

Esta imagen se ha hecho para esclarecer realmente que la muralla romana de Poniente se ha construido escalonadamente. Por otra parte se hace recalcar que los diferentes lienzos que la componen se encuentra desplazados unos de otros. Como si se hubiera «quebrado» la línea de construcción e, incluso, momentos en que los tramos donde se aprecia el escalonamiento se desplazaran y dejaran a la vista capas interiores que están más «agarradas» la la roca madre. Esto lo podemos ver porque los jardineros aún no había tocado esta zona de un parque ornitológico levantado sobre él. Lienzo de muro en buen estado, pero descalzado en su base. Superposición de muros por ser de distinta época. Zona desprendida dejando ver su estructura interna sobre la roca en estado de descarnado por sufrir percances de temporales o sísmicos. Muralla de época cristiana e la cima (RR.CC o Calos III).

Foto 27. Muralla romana de Poniente del Castillo.

Imagen de detalle para indicar cómo sobresale una construcción sobre otra. Lógicamente se ve el material profundo bajo descarnado. Si embargo, a su lado izquierdo se puede apreciar un trozo que ha sido retocado modernamente.

Foto 28. Muralla romana de Poniente del Castillo.

Ampliación de detalle de la foto anterior para observar con claridad que ya se están haciendo modificaciones en las intervenciones alterando la autenticidad e lo romano. Mala restauración.

Foto 29. Muralla romana de Poniente del Castillo.

En la parte alta de la muralla romana hay un lienzo que ha dejado al desnudo el aparejo de base de la misma. Ésta es la técnica del opus incertum al descubierto. Y puede verse cómo están escalonados los componentes de esta estructura.

Foto 30. Muralla romana de Poniente del Castillo.

Foto en color para identificar con nitidez que se trata de una auténtica demostración del opus incertum usado en esta construcción.

Foto 31. Muralla romana de Poniente del Castillo.

Justo debajo del lienzo de muralla cristiana, puede verse el inicio de la muralla romana escalonada y su ensamblaje sobre la roca madre. La parte izquierda de la imagen está desnuda por posible derribo debido a las agresiones de todo tipo ya citados. A derecha la muralla escalonada se ha derrumbado a consecuencia de accidentes ya citados anteriormente.

Foto 32. Muralla romana de Poniente del Castillo.

La imagen mostrada revela la altura a que se construyó la muralla de Poniente del Castillo, pero ya desde época romana, precisamente no reciente. Casi sobre el precipicio encontramos un depósito de agua lleno de escombros antiguos. Justo a su lado volvemos a ver el escalonamiento de la muralla romana y otro espacio derruido. En consecuencia estas estructuras no se vinculan al Majuelo sino al interior de lo que hubo antes que el Castillo, o sea, otras estructuras industriales romanas. A izquierda se aprecia muy bien el escalonamiento de la estructura de la muralla de Poniente.

Foto 33. Muralla romana de Poniente del Castillo y depósito de agua romano.

Foto de detalle del depósito anterior, donde se puede ver el relleno de escombros. A su lado derecho, el inicio de la muralla escalonada.

Foto 34. Muralla romana de Poniente del Castillo.

En imagen de detalle, se observa el relleno interior, el estuco muy deteriorado y el estado de sus componentes de alzado sobre la roca madre.

Nota. De cronologías no se puede hablar debido a las diferentes modificaciones que se hacen sobre él a través de los siglos que este elemento estuvo en plano uso. Tan sólo se puede aproximar.

Foto 35. Interior del Castillo en época romana (adulterado posteriormente).

Se muestra en esta imagen el interior de una de las pilas de baño de la termas halladas en el Castillo. Los estudio ya publicados hablan de ello y las califican como árabes. Pero, a la vista de lo que se conoce como árabe, resulta un tanto sorprendente que unos baños árabes funcionen a cielo abierto. Choca con la tradición histórica de los clásicos baños árabes que, como es sabido, son cerrados y no a descubierto.

Ese es un aspecto. Los materiales, por otro lado, dan quebraderos de cabeza al calificarlos, porque la estructura de las pilas, tanto en diseño como en materiales, dicen algo que no indican que sean árabes, son romanos tal vez modificados con el tiempo.

Foto 36. Interior del Castillo en época romana (adulterado posteriormente).

En esta imagen del interior del Castillo tenemos el espacio de las termas con una de la pilas de baño que, a su vez, contiene dos pequeñas destinadas para aguas a distinta temperatura. Se ve al fondo de la imagen la muralla árabe clásica con adarve, pero sin almenas. La pila central tiene forma rectangular. Su revestimiento está hecho con estucado blanquizco. Sus pilas en una de sus esquinas se corresponden con la tipología que generalmente presenta el tipo romano. Los espacios laterales son algo que ha sido retocado probablemente cuando este lugar se ha utilizado con cementerio, montando sobre ellos.

Foto 37. Interior del Castillo en época romana (adulterado posteriormente).

Esta parte de las termas está ocupada por una pila grande en la que parece que las pequeñas han desaparecido por las razones expuestas en la foto anterior. Pero la máquina retro ha destrozado también gran parte de este elemento. Han sido arrancados completamente grandes lienzos de más de tres toneladas en el levantamiento de este cementerio. La reconstrucción es nueva, sin corresponderse con la supuesta original. Esto supone un fraude arqueológico.

Foto 38. Termas romanas del Castillo

Imagen de detalle de la primera pila con las dos menores dentro de ella. La pila pequeña de primer plano muestra ranura para entrada o salida de agua. Pero es un mera suposición, porque la pila adjunta no lo tiene. Pero la pila tiene entrada y salida por la parte superior. El aparejo es romano y estucado como elemento impermeabilizante.

Foto 39. Interior del Castillo en época romana.

Vista de detalle de la segunda pila menor. Se inspeccionó con cuidado y no había indicios de que se comunicara con ninguna: ni mayor ni menor. Los remates de las pilas romanas suelen mostrar redondeo de su forma inferior y suelen mostrar estuco. En este caso, sólo estuco impermeabilizante. Pero estos elementos han pasado por varias culturas con sus correspondientes alteraciones de estilo y uso. Las formas romanas puras aparecen enterradas u ocultas, como se verá.

Foto 40. Muralla romana de Poniente del Castillo.

En esta imagen volvemos a la parte superior de la muralla romana de Poniente y tenemos este muro que contiene en su interior espacios que se van a destinar a depósitos o piletas de salazón. Sorprende algo porque es una cota muy elevado para esos elementos industriales, pero ahí están.

Foto 46. Muralla romana de Poniente del Castillo.

Según se avanza por el muro visto antes, encontramos una abertura sobre el trazado de ese muro. Al fondo está el gran muro que irá en dirección Norte. El suelo se encuentra cubierto con el caementum en superficie.

Foto 47. Muralla romana de Poniente del Castillo.

Situación de una pileta de salazones perteneciente al mismo complejo que ha debido existir dentro del Castillo. Entrada a un espacio con entrada o paso hacia una pileta. Puerta natural de obra y pileta el fondo de la imagen.

Foto 48. Muralla romana de Poniente del Castillo.

Pileta interior con revestimiento de estuco u opus signinum. Está todo muy desgastado, y corre riesgo de que la parte superior se derrumbe. Hoy ya se encuentra taponada.

Foto 49. Muralla romana de Poniente del Castillo.

Para determinar mejor el material de su estructura, aportamos una foto en color realizada posteriormente.

Foto 50. Muralla romana de 1,20 m de grosor que sale del área del Castillo y se dirigen hacia el Norte.

Continuación de la gran muralla romana procedente de la muralla romana del Castillo. Se muestra esta imagen donde el muro que la forma tiene un grosor superior al metro-veinte. Hoy ya se ha trazado y construido una carretera de acceso al Castillo y este lienzo se encuentra enmascarado con argamasa moderna. Otra faena contra el patrimonio.

Foto 51. Vista de la misma muralla anterior desde abajo.

El lienzo de muralla romana anterior, antes de que lo revistieran con materiales modernos, muestra su estado antiguo y el retoque dado recientemente con un añadido en la parte superior. Pero en estos momentos también esto ha cambiado pero a peor.

Foto 52. Muralla de Poniente en dirección hacia el Norte.

Imagen antigua de este mismo lienzo en otro punto de su trazado.

Foto 53. Interior del Castillo al desmontar el cementerio.

Vista general del levantamiento del cementerio del Castillo y los efectos desastrosos provocados por la máquina excavadora. Emplazamiento del hipocaustum. Punto donde termina el levantamiento de la plancha de hormigón romano donde se fijan los baños. Espacio donde se construyen las pilas. Muros de contención de las estructuras romanas de las termas a derecha. Consecuencias del desmonte de la zona de las termas, con trozos de plataformas de hormigón romano. Muros de probables almacenes modero añadidos con el tiempo. Muralla árabe con adarve y sin almenas, a derecha. Molino romano de mano sobre el suelo, en los arrastres de la máquina, a derecha.

Foto 54. Desmonte del cementerio dentro del Castillo con color.

Foto anterior en color para distinguir la variedad de tonos de los materiales removidos..

Foto 55. Interior del Castillo desmontado.

Aportación de foto para mostrar el desmonte de la zona de las pilas de las termas romanas. Material de hormigón romano integrante de la zona de las termas romanas.

Foto 56. Interior del Castillo desmontado.

Estado de la desmonte con máquina. Muro de contención de la zona de las pilas de las termas romanas, y decimos romanas porque están hechos con mortero romano de alta dureza por su composición. Corte dado por la máquina sobre el emplazamiento de los baños romanos. Parte del material desmontado arrancado por la máquina, a derecha.

Foto 57. Interior del Castillo desmontado.

Vista de la zona más castigada en el levantamiento del cementerio. Fragmento procedente del desmantelamiento de pilas romanas. Molino de mano romano removido por la máquina.

Foto 58. Interior del Castillo desmontado. Hipocaustum.

Hipocaustum romano-árabe destruido por el abandono y robo de material en que se encontró después de excavar.

Foto 59. Interior del Castillo desmontado. Pila romana con revestimiento de estuco y opus signinum..

Pila romana semiesférica hallada justo al lado del hipocaustum. Conserva el tono rojizo del opus signinum. Ha desaparecido en la restauración moderna del Castillo.

Nota. Se ha hecho con el consentimiento tácito y culpable de las arqueólogos que han estudiado estos materiales y lo han hecho desaparecer enterrando y tapando el lugar donde ha aparecido.

Foto 60. Interior del Castillo desmontado.

Imagen detalle de trozos de capas de revestimiento de opus signinum en el fondo de la pila romana de la foto anterior. Enterrado y desaparecido. No se cita para nada en la publicación.

Foto 61. Interior del Castillo desmontado.

Imagen fotografiada hecha antes que fuera destruido el hipocaustum. El cajón de encuadre donde se levantan los falsos arquitos del hipocaustum está hecho con mortero romano. Los ladrillos son árabes. También reutilizado posteriormente.

Foto 62B

Vista de la zona de alimentación del hipocaustum. La técnica de construcción es el ladrillo de grosor normal y alto uso de caementum.

Foto 63. Interior del Castillo desmontado.

Foto hecha cuando quedó a descubierto el conjunto del hipocaustum.

Foto 64. Interior del Castillo desmontado.

Zona de alimentación de agua o desagüe. Probablemente hubiera tubería de plomo. Este elemento ha aparecido en los alrededores. Se tiene constancia de su existencia.

Foto 65. Interior del Castillo desmontado.

Imagen en la que se aprecian las huellas de los enterramiento del cementerio. El muro anterior está formado por bloque de hormigón romano para poder soportar las altas temperaturas del hipocaustum.

Foto 66. Interior del Castillo desmontado.

Sección de la zona de Levante del Castillo donde se puede observar la existencia de una estructura árabe que probablemente se utilizó como lugar de almacenaje. En la parte superior se observa, sobre el corte dado por la máquina, el material perteneciente a la parte oeste de las pilas de las termas romanas.

Foto 67. Interior del Castillo desmontado.

En el corte dado por la máquina quedó a descubierto este gran trozo de estructura romana sobre el talud provocado por la máquina. Se ve el comienzo de una pila con su revestimiento de opus signinum, que también ha desaparecido. Se encontraba sobre la roca madre como se puede ver.

Otra ocultación de la verdad del Castillo por parte de los arqueólogos oficiales.

Foto 68. Tenaza del Castillo.

Imagen final del reducto del Castillo con su tenaza defensiva que se unía al puente romano. La infracción urbanística es evidente. Basta con verla.

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