Terracotas de una tumba romana en Almuñécar, Granada.

TERRACOTAS DE UNA TUMBA ROMANA EN ALMUÑÉCAR (GRANADA)

  1. Introducción

Almuñécar se encuentra emplazada sobre las ruinas de la antigua factoría de salazones romana de Seks, en la costa de Granada. En el contorno arqueológico se encuentra entre Malaka y Abdera, como las más notables.

Desde el punto de vista geológico y geográfico, lo que es comarca, tiene forma triangular cuyo vértice se cierra por las estribaciones costeras de la Penibética. Este fenómeno geográfico le da un clima con especiales características y una defensa natural apetecible en cualquier época o civilización.

Desde el punto de vista geológico, las dos actuales vegas o cauces de ríos, han sido, pocos siglos atrás, dos esteros navegables (mayor el de río Verde) y, sobre todo, dos refugios naturales para el resguardo de la navegación.

Dentro de la Historiografía se habla, con cierta frecuencia, de las ciudades feniciopúnicas de la costa surmediterránea. Entre ellas figura lo que llaman la colonia Seks[1].

Es Hecateo de Mileto[2] el autor que nos da las primeras noticias históricas de esta localidad de forma fehaciente. Estrabón[3] en su geografía, la cita como ciudad fenicia, aunque en esas fechas ya se había iniciado el establecimiento de colonias, y principalmente emplazamientos militares y comerciales.

Plinio[4] la cita cuando relata la lista de ciudades costeras de la Bética. Marcial[5], en una de sus composiciones satíricas, hace referencia a las salazones de la ciudad.

  1. Livio[6], con motivo de los acontecimientos políticos acaecidos a consecuencia de la mala gestión de los militares y representantes gubernamentales enviados a este territorio del incipiente imperio, habla de la retirada de las ciudades comoMalakaSeks, del pacto firmado con Roma, en su calidad de ciudades confederadas.

Rufo Festo Avieno[7], dentro de la pretensión poética de su obra Ora Maritima, aunque sin la precisión con que lo intentan los autores de los periplos, describe con exactitud el territorio en que se encuentra Seks y sus habitantes.

Los romanos, siempre prácticos, aprovechando la técnica de los fenicios, levantan un complejo industrial integrado por una serie de sectores de factorías, que se extienden a lo largo y ancho de toda la planimetría de lo que hoy es el casco antiguo de la ciudad, un gran complejo productivo formado por una secuencia de construcciones abovedadas, que se encuentran en todos los niveles del casco antiguo de Almuñécar, conducciones de agua dulce, formada por diez tramos de puentes y numerosos canales de enlace entre puente y puente y, por último, algunas viviendas urbanas y rústicas, así como todas construcciones que llevan anejas estas estructuras.

La vida normal de un complejo industrial romano conlleva una serie de servicios e instalaciones, como modernamente tiene lugar en cualquier comunidad civilizada. Los enterramientos romanos forman parte de estas necesidades sociales.

La tradición romana, como la latina en general, coloca a sus difuntos en tumbas situadas a la entrada de las ciudades y, precisamente, en las principales vías de acceso o salidas de las mismas. Existía una tradición secular en el pueblo romano consistente en inscribir sobre lápidas textos destinados a ser leídos por los viandantes; testimonio que tenemos bien documentado en el Corpus lnscriptionum Latinarum[8].

En Almuñécar, los enterramientos romanos, hasta ahora conocidos, se ciñen sólo a yuxtaposiciones de tumbas en los enterramientos feniciopúnicos y no muy profusamente en la necrópolis de Puente del Noi. Se trata de enterramientos realizados en simples fosas excavadas en la roca, donde se colocaban las vasijas con los restos humanos incinerados y las inhumaciones. El tipo de enterramiento más conocido en esta comarca, por ahora, es el realizado en columbarios, de los que tenemos tres detectados, y de los que sólo hemos podido estudiar dos. Hay noticias de tres más en una fuente literaria antes citada por la epigrafía antigua[9].

La ignorancia y los intereses particulares nos han privado de la posibilidad de conocer una necrópolis romana en la salida de la carretera nacional hacia Málaga, destruida por la construcción de una nueva urbanización.

El rito de la incineración aparece tanto en vasijas enterradas en simples fosas como en urnas, generalmente de piedra o cerámica, colocadas en los pequeños nichos de los columbarios, cuyos cadáveres habían sido previamente incinerados. Sabemos que este ritual funerario se practicaba en época Republicana y, sobre todo, iniciado ya el Imperio. Pero llama ciertamente la atención el hecho de que, en esta zona de la ciudad, no se haya registrado ningún rito de inhumación y sea precisamente el de la incineración el que predomine, fenómeno muy habitual en las laderas oeste de la ciudad. La inhumación se ha detectado en casco antiguo de la factoría (Majuelo, Puerta de Granada, junto a la muralla romano-medieval, y en el Castillo de San Miguel).

Dedicado a mi querida esposa Carmen, (29-12-2014), a mis hijos Alberto Ginés, Ester Angélica y Antonio Jesús, y a mis siete nietos, Alicia, Marta, Miguel, Adán y Myriam, Marcos y séptimo (por llegar).

  1. Tumba romana de incineración

El descubrimiento tuvo lugar en febrero de 1973 con motivo de un desmonte realizado sobre una ladera de la vega de río Seco, en la zona denominada “Lo Colorado”. La tumba se hallaba situada a unos cincuenta metros de desnivel sobre el lecho del citado río y cercano a la CN-340, Cádiz-Barcelona, a su paso por la urbanización de Costa Banana. Al encontrarse sobre un paso de caballería y ante el inminente peligro de su desaparición, nos vimos en la necesidad de efectuar una excavación de salvamento.

El sentido de orientación de la tumba era el natural de la pendiente del terreno. La caja o fosa estaba excavada en la roca, al igual que sucede en la necrópolis de Puente del Noi. Las dimensiones de la tumba eran: 0,75 m de largo por unos 0,50 m de ancho.

Los huesos se encontraban simplemente colocados en la cabecera de la tumba. El conjunto de terracotas fue depositado en el pie del lecho probablemente quemado, junto con el cadáver, sobre la misma fosa. Aparecieron las figuras envueltas y apelmazadas en una masa de tierra negra con señales claras de cremación por los fragmentos de carbón aparecidos. Al igual que el cadáver, las figuras, probablemente votivas, sufrieron los efectos del fuego, al igual que el cadáver y los elementos de la pira a propósito para ello preparada.

Se encontró entre los huesos un pequeño arete de oro con un colgante cilíndrico de pequeñas proporciones (2,6 cm).

En esta excavación de emergencia se observó, en el espacio del lecho, junto con los huesos, una serie de fragmentos de clavos de hierro muy oxidados, que apuntaban la posibilidad de una caja de madera donde fueran depositadas las terracotas y cadáver. He comprobado sobre el terreno que en esta misma zona han aparecido con bastante frecuencia, en los rebajes de terreno, gran cantidad de estos clavos y muchos residuos de carbón, todo ello en diferentes espacios de las laderas colindantes del enterramiento en cuestión.

III. Técnicas de fabricación

Los métodos y las técnicas de fabricación de las terracotas, la preparación de los materiales, su ejecución y retocado posterior, para conseguir el objetivo una buena plasmación estética, se usan, en general, los medios conocidos en este proceso: es decir, se preparan la materia continente, moldes habituales, engobes etc., como son las diferentes pinturas o barnices para hacer los retocados posteriores. Todos los instrumentos hasta ahora conocidos, han podido ser usados aquí. Han debido existir tantos moldes como figuras se han hallado. No se ha encontrado ninguna forma repetida. Sí han aparecido restos de figuras o elementos que pudieron formar parte de una figura, o son restos de desechos. Estos restos se encontraron, según se iba haciendo la operación de salvamento, junto con las figuras que, de forma apelmazada, iban encontrándose.

Elementos que distinguimos en todas estas formas de terracotas:

Moldes: La fabricación se lleva a cabo mediante la utilización de moldes. Según se desprende de la observación de las figuras, siendo éstos, generalmente, dobles y asimétricos. Se observa la existencia de un molde simétrico: el perteneciente a la figura, 2 que muestra una clara división anteroposterior.

No hay constancia de figura hecha con un solo molde. En el caso de los bustos que presentan un tocado bastante complicado, se aprecia el uso de un tercer molde para el ensamblaje de la parte superior del tocado, donde generalmente se encuentra el pasador usado en estos casos.

Después del moldeado podemos considerar un segundo tratamiento:

Material: La materia usada es la arcilla roja y gris. El tono más frecuente es el rojizo. Quien determina la tonalidad de la arcilla es el punto de oxidación, cuando se somete al proceso de la cocción. Los fragmentos observados, determinan si la cremación ha sido armónica o dispar. Por ello, cuando vemos los bordes de los fragmentos, comprobamos el cambio de tonalidad del cocido en el horno. Sin embargo, los fragmentos grises, por razones de su estructura química, muestran más regularidad en el período de cocción.

Atributos propios de las figuras: El proceso de fabricación de una figura daba como resultado la creación de una forma, con los rasgos que previamente se habían plasmado sobre el molde. Un segundo paso consistía en retocar, en general, todas las curvas y ensortijados trazos de la mayoría de las figuras, para perfeccionar las líneas que previamente se habían diseñado en el vacío de la moldura. Creemos que, principalmente los tocados y los peinados de las damas, fueron los más difíciles de perfeccionar. Los instrumentos que para estos fines se utilizaban eran la paleta y el punzón. Hay, no obstante, algunas formas que apenas han recibido retoque, según se desprende de la observación de algunas figuras. Las vestimentas son más fáciles de perfeccionar, mientras que los rasgos de un soldado no requieren tanta filigrana en el retoque.

Interior de las terracotas: Normalmente son huecas. Alguna, como parece ser la figura compuesta por tres personajes (Fig. 17), da la sensación de que es compacta. Pero sólo está rellena a posteriori, tras la cremación. Así que compacta no hay ninguna. Cuando las figuras son macizas, corren el riesgo de que se resquebrajen durante la cocción. Si el calor se distribuye de forma pareja, la cocción suele ser más equilibrada, y no corre riesgo de fracturarse. Tanto la parte superior como la inferior distribuyen el calor de forma más homogénea, que evitan riesgos de rotura o fracturación.

En algunos casos, la unión entre cabeza y tronco se realiza usando una piedra tallada a propósito, para conectar una parte con otra. Pero, en su mayor parte esta unión es hueca.

Retoques: Se trata de modificar los puntos de unión del ensamblaje de las figuras. Pueden verse las improntas de la paleta sobre los citados puntos de unión, como ocurre en gran parte de las terracotas.

Soportes: Son las bases de apoyo de las figuras. Hay figuras que tienen la base o podium casi de forma redonda; otras son rectangulares. Los bustos suelen tener la base redondeada (véanse las figuras 8, 10, 11, 14. Otro tipo de base suele ser ovalada. La figura 16 tiene una base casi rectangular, pero con las esquinas redondeadas.

Las formas que presentan algunas piezas son las que exigen una base especial, como de hecho ocurre con las figuras de gladiador, guerrero, actor trágico o cátedra de maestro y el conjunto de las tres figuras juntas.

Hay algunas figuras que muestran una base que es el inicio de su propia forma, como se puede ver en las figuras  7 y 9, y en gran cantidad de fragmentos.

Pintura: Sólo aparecen indicios de que estas figuras estuvieran pintadas, pero no son fiables. Una de las figuras femeninas, la más relevante, debería haber dado señales claras del uso de tal elemento decorativo, pero no aparece nada (figura 8).

  1. Probable cronología de las terracotas

Tanto el conjunto como la variedad de las terracotas son de vital importancia en el campo de la arqueología de las figuras. Sorprende que un lecho tan pequeño como en el que aparecieron, albergara tal cantidad de elementos. Téngase en cuenta que cadáver y figuras ardieron juntos en la pira donde se colocaban. No se olvide que no existió una tumba al estilo de las fenicias, que se encuentran relativamente cerca, sino que simplemente la pira se colocó sobre un hoyo sin forma definida, excavado sobre el terreno del enterramiento.

El ritual funerario suele incluir estos elementos, pero no es imprescindible. Restos de incineración romana aparecieron en el sector C de las excavaciones de Puente del Noi. Tan solo aparecieron restos humanos de un niño dentro de un ánfora partida. Lo que no excluye que en otros momentos sí los haya, como es este caso.

La variedad de formas que presentan las terracotas, recoge no solo las tradicionales indumentarias romanas, sino que también presentan reminiscencias ibéricas y orientales, sobre todo en los elementos decorativos. El ropaje masculino y femenino revela básicamente lo que era la tradición clásica de hombre, mujeres y niños en aquellas fechas.

Las figuras de que disponemos pueden ser clasificadas como exentas y agrupadas.

Entre las figuras exentas destacamos:  soldado, gladiador, actor trágico, muchacho con morral, moscóforo, estatuilla sedente, busto de guerrero, estatuilla de mujer, estatuilla femenina sobre silla, estatuilla femenina con niño en brazos.

Se supone que los fragmentos de bustos y de cabezas, han formado parte de figuras completas (figs. 11, 21, 22).

Nos llama la atención observar que, entre las mismas figuras, se encontraron fragmentos amorfos, como si fueran desechos o recortes pertenecientes a los retoques que se hacían a las figuras, una vez modeladas (fig. 30, nº 13, 14,15,16). Ese supuesto factor, el desecho, da pie a creer que podría tratarse de un taller, aunque esto sólo es una suposición.

No se conoce ningún estudio completo de estos elementos para poder establecer una correlación que nos induzca a fijar una cronología fiable. Por esta razón hay que echar mano del contexto, comparando y relacionándolos para poder establecer una datación, al menos, paralela.

En el  mundillo femenino de Roma, los tocados suele ser, sobre todo en las clases sociales altas, muy frecuente, el uso de postizos y pelucas, así como la aplicación de tintes para el cabello. En nuestro conjunto, las técnicas ibéricas y orientales también son muy usuales. El pai pai, las varillas y los pasadores se observan con frecuencia. Pero también pueden verse peinados normales

Observando la variedad de formas de tocados, vemos que las figuras femeninas presentan un peinado de uso corriente, como se puede ver en las figuras 12, 14 y 15. Se ven los cabellos que caen por la frente, o divididos en dos partes, y cogidos por un largo pasador.

La similitud entre la figura 15  con otra hallada en Cádiz es muy marcada, como se ve en la obra de J. M. Cisneros[10]. La aparecida en Baelo Claudia, muestra diferencias notables: una diadema en la parte central del peinado, y total ausencia de pasador[11], cosa que fuerza a encajar sobre la cabeza su tocado.

Formas diferentes de peinado se pueden ver en las figuras 8, 9 y 12. La primera, dama con pai pai, muestra un complicado peinado que ocupa la parte central de su cabeza. Hace suponer que toda la parte central del mismo está sujeta por un sistema de varillas que se unen al gorro, observable en sus laterales. La parte delantera tiene forma piramidal, tal como se observa en la figura 9. Parece como si se hubiera utilizado el mismo molde para su ejecución. La primera, 8, es una figura exenta, mientras que la 9 es sedente. Pero en lo relativo al peinado, tocado y gorro tienen una similitud casi paralela.

En la figura 21-5, de proporciones reducidas, se puede comprobar la existencia de detalles, como una diadema, con peinado y moño recogido en la parte de su nuca. Hay algún paralelo en la provincia de Cádiz, pero de tamaño superior y en diferente material.

Las figuras de pedestal, 12, 13 y 14, son bustos de mujer, que destacan por la belleza de su ejecución. La colección de terracotas del Museo Municipal de Priego de Córdoba constituye un ejemplo de elementos paralelos en lo referente al modelo de figuras femeninas de pedestal, con la salvedad de que estas son del s. II d. C., y no han sido halladas en tumba de incineración.

Por otra parte, es de notar que el peinado de las figuras masculinas difiere mucho del de las femeninas. Así, cabe solo destacar el ensortijado del muchacho con morral, la del guerrero, y la del moscóforo (figs. 1, 4, 5).

La variedad de las formas que presentan las terracotas, indican el reflejo de las manifestaciones de la vida diaria de la sociedad romana. Así, escenas de los hechos bélicos pueden verse en manifestaciones como la columna en honor de la victoria de Trajano sobre los dacios (Rumanía), pero no es una forma en movimiento, según se observa en esos relieves tallados en mármol blanco. La figura del gladiador indica un elemento que, con frecuencia, aparecía en el circo romano o en el anfiteatro (fig. 2).

Córdoba aportó otro ejemplo de terracota tipo gladiador en una calle de la ciudad, claramente de tradición romana.

La figura de actor (fig. 3), constituye una pieza única en la representación de un mito del mundo griego antiguo  y mitológico. No conocemos, por ahora, nada que se pueda mostrar como paralelo.

Un hecho de la vida cotidiana de Roma puede verse en la figura del joven con morral (fig. 4), que muestra la realidad de un hecho habitual de la vida diaria de una comunidad, como la romana.

Una figura como la del moscóforo es un hecho muy socorrido en el mundo antiguo, y revela, como la anterior, lo frecuente que era manifestar los episodios rústicos más habituales. La técnica de su ejecución, como se puede ver tanto en el dibujo como en la lámina fotográfica, es de baja calidad (fig. 5). Si se observan los puntos de unión laterales, se ve con claridad que se ha utilizado el procedimiento del doble molde. El uso de la paleta y el punzón se observa bien en los costados, cabeza y espalda.

En cuando a la figura del preceptor (fig. 7), maestro en  cátedra, tenemos que decir que, lo que hasta ahora se conoce, aparece en un sarcófago, o sea, sobre monumentos funerarios; ejemplo lo tenemos en el museo de Tréveris, donde se aprecian todos los elementos que forman parte de una escena de un maestro con sus alumnos. No tenemos paralelos en figuras de terracota como esta.

Una consideración especial merece el grupo formado por una pareja, sobre asiento, con niño a los pies y situado delante de ellos. La figura 17 muestra probablemente un matrimonio de carácter real. Tanto hombre como mujer llevan sobre sus cabezas sus respectivos gorros, uno de forma tronco-cónica, el hombre, y  la otra, como una corona muy rudimentaria, la mujer.

La figura 16 está formada por dos elementos masculinos, ambos sobre peana alargada. Debido a la inestabilidad del segundo elemento del conjunto, aparece despegada de la base de soporte. Por esta razón presentamos separada una de la otra. Por sus características más aparentes creemos que se refleja una escena agrícola.

La figura 10 representa a una mujer con niño en brazos y envuelta en un manto que le llega hasta los pies. Pero obsérvese que, además, lleva otras prendas de vestir, formando pliegues en varios cuerpos, hasta la peana.

La figura de mujer (fig. 10) crea un estado de opinión variable, según se piense si se trata de una influencia ibérica, como cree García y Bellido, o de una representación divinizada, que la relacionaría con un personaje sagrado, como la metroaca. A este respecto, aparecen figuras en diferentes localidades como Castellar de Santisteban, Porcuna o Alicante. Nosotros pensamos que tan solo es una matrona nodriza romana cumpliendo con el quehacer diario de una casa probablemente señorial.

Como ya hemos señalado antes, no disponemos de datos que fijen la edad arqueológica de esta tumba. Si hubiéramos dispuesto del radiocarbono, tal vez hubiéramos conseguido algo más preciso. Pero no se olvide que este yacimiento ha estado muy contaminado para poderle aplicar con fiabilidad el método del carbono 14. Como indicábamos anteriormente,  no poseemos elementos cronológicos para la datación de la tumba de Almuñécar, pero basándonos en la tradición romana sobre la incineración, podemos decir que este rito se traslada a Hispania, y la colonia romana sigue practicando esta ceremonia religiosa en estas tierras[12]. Se sabe que el rito de la incineración abarca desde el siglo VII a. de C, con fenicios, púnicos y época republicana romana hasta llegar a generalizarse durante el Imperio, aunque se simultanea con la inhumación, como se ha podido observar en la necrópolis hallada a la entrada de la Herradura (Granada), sobre la carretera nacional 340, y sobre parte de la factoría de salazones del Majuelo, donde apareció una tumba de inhumación hecha con grandes tégulas de cerámica.

Autores como García y Bellido utilizan los estilos de peinados de la mujer romana para establecer una cronología aproximada. En época del emperador Tito, el tocado adquiere una relevancia notable para la moda de la época. No cabe duda de que los diferentes estilos, tanto masculinos como femeninos son utilizados en un abanico de épocas que van desde el siglo I d. de C.  hasta el III d. C. Los estilos se divulgan y se copian, extendiéndose a todo el Imperio. García y Bellido, dice que la moda de los peinados se extiende por influencia de la hija del Emperador Tito”[13]. Una de las cabecitas (fig. 21, nº 5) que aparecen aisladas, tiene relación con el trabajo de datación realizado por B. Bandinelli, cuando estudia los peinados de Domitia y Iulia[14]. La terracota de nuestra figura  14, Bandinelli le señala una fecha aproximada a la segunda mitad del s. I.  Bourgeois opina que es del s. II. Las dataciones fijadas para establecer la cronología del guerrero y el gladiador, son opinables y no concluyentes. El relieve del preceptor con sus alumnos, del Museo de Tréveris, es fechado por Pijoan en el siglo II d. de C., pero esto es una mera suposición para hacerlo extensible a nuestra figura.

Nuestro argumento para determinar una cronología sobre este enterramiento, debe basarse en dos pilares: la incineración entra en Hispania a principios del siglo I d. C. Las figuras aparecen caracterizadas por detalles decorativos que pueden ir desde el siglo I al siglo II d. de C. Por tanto debemos admitir, al menos, un siglo de margen para establecer una fecha aproximada.

Cástulo registra la existencia de un busto femenino en terracota. Realizada con doble molde, esta figura votiva, a la que se le puede observar claramente la unión de ambas partes, tiene el interior hueco.

En España conocemos algunos ejemplares de terracotas romanas, como el procedente de Mulva, que se conserva en el Museo Arqueológico de Sevilla, el del Museo de Córdoba de época de Trajano, el encontrado en Pollentia, dos en las excavaciones de Baelo Claudia, y los dos hallados en la necrópolis de El Palomar de Velilla, en la Provincia de Toledo.

  1. Descripción de las terracotas

Para su estudio, las terracotas han sido ordenadas teniendo en consideración las figuras masculinas y femeninas; las que son de cuerpo entero, las que tan sólo muestran busto, y los fragmentos importantes de algunas de ellas conservados. Por último se enumeran, por un orden similar, todos los fragmentos de figuras que no se han podido reconstruir y que denotan su pertenencia a figuras rotas, que fueron de una importancia tan destacada como el conjunto de las formas bien conservadas.

[1] Consideramos de gran interés para el estudio del conjunto de los hallazgos realizados en Almuñécar, exponer con todo lujo de detalle el descubrimiento de estas extraordinarias piezas de arqueología, como son la colección de terracotas halladas en una tumba de incineración en las cercanías del barrio denominado “Lo Colorado”. Pensamos que dicho conjunto de terracotas es de gran interés, no sólo por la calidad artística sino también por su repertorio iconográfico, que lo lleva a ser uno de los más interesantes aparecidos dentro de la artesanía alfarera hispanorromana. Con características similares se han dado a conocer otras piezas en diferentes lugares tanto de la costa como del interior. Así, vemos las terracotas en Sevilla, Cádiz, Carteia, en el Museo Maré de Barcelona, en Córdoba, Museo de Linares (Jaén) etc. El trabajo de urgencia de los elementos de la tumba, ante la inminencia de su desaparición por las obras de una urbanización muy cercana al yacimiento, fue llevado a cabo por el autor de este trabajo, Antonio Ruiz Fernández. La restauración se ha llevado a efecto en su casi totalidad por el propio autor, como también por Doña María Josefa Ocaña Luzón y Don Diego Ocaña Luzón. Es muy de agradecer la colaboración prestada por el Instituto Arqueológico Alemán en las personas de Don Michael Blech y de Don Peter Witte, a quien se deben las fotografías más relevantes. Los dibujos han sido realizados por el autor del trabajo, Antonio Ruiz Fernández, salvo la figura de la dama con pai pai, que fue dibujada por D. Mario Barahona Collado, profesor de Dibujo del IES Julio Rodríguez de Motril (Granada).

[2] Hecateo de Mileto, FHG I, 1 fragm. 9.

[3] Estrabón 3, 4, 2 (…) “Sigue la ciudad de los exitanos de la cual el salazón recibe su nombre”(…)

[4] Plinio, N.H., 32, 146.

[5] Marcial, 7, 78, 1 (…) Saxetani cauda lacerti(…).

[6] Livio 33, 21, 7 (…) is litteris Senatum certiorem fecit. Culcham et Luxinium regulos in armis esse, cum Culcha decem et septem oppida, cum Luxinio validas urbes Carmonem et Baldonem, in maritima ora Malacitanos Sexetanosque et Baeturiam omnem (…) ad finitimorum motus consurrectura (…).

[7] Rufo Festo Avieno, 420-424 (FHA, I ). Ultraque citraque quattuor gentes colunt. / Nam sunt feroces hoc Libyophoenices loco, / Sunt Massieni, regna Cilbicene sunt. / feracis agri et divites Tartesii, / qui porriguntur in Calacticum sinum.

[8] E. Hübner, CIL, n. 2002. A. Fernández Guerra, Epigrafía romano-granadina, Madrid, 1867, p. 4; M. Lafuente Alcántara, Historia de Granada, Granada 1843, I, p. 341; J. A. Cean Bermúdez, Sumario de las Antigüedades romanas que hay en España, Madrid, 1853, p. 352; J. Vives, ILER, nº 3536; M. Pastor, “Fuentes antiguas sobre almuñécar (Sexi Firmum Iulium”en Almuñécar, Arqueología e Historia, I, Granada, 1983, pp 230-231. M. Pastor y A. Mendoza, El Gr.nº 4.

[9] E. Hübner, op. cit. P. IVLIVS PRIMVS HIC SITUS EST / CVUM SUIS. S.T.T.L. / COLVMBARIA POSIDO NVMERO VI / DEXTRA ET SINISTRA (Publio Julio Primo, juntamente con los suyos, aquí está enterrado. Sea para él la tierra ligera. Levantó seis columbarios a derecha y a izquierda.).

[10] J. M. Jiménez Cisneros. Historia de Cádiz en la Antigüedad, (1971), lám. 24.

[11] A. Bourgeois,Casa de Velázquez, 9, 1973, 718a.

[12] F. J. Jiménez Martínez. El rito de incineración en el Gades romano y los columbarios como modelo de sepultura colectiva. Blog del autor. Enero de 2013.: “Tras un largo periodo histórico en épocas fenicia, púnica y republicana romana, en el que en el Cádiz antiguo primaba el ritual de inhumación,  este rito funerario, dejó paso en Gades, al rito de incineración, ya en época imperial romana. A partir de este momento, se generaliza en la ciudad las incineraciones en diversas formas y tipologías, alcanzando el número más elevado de éstas, en el conjunto de las necrópolis, en el periodo imperial romano”.

[13] A. García y Bellido. Imágenes de una deidad metroaca hispanorromana desconocida. AEsp. 1958, 194, fig. 6.,

[14] A. García y Bellido, op. cit. 195.

Figuras masculinas

  1. Figura de soldado de infantería

Altura: 17 cm.

Aparece con cabeza fragmentada, y con indicios de barba y cabello ensortijado. Está sostenida por un pedestal cuadrangular, con base para mantenerla en equilibrio.

El ropaje, que cubre hombros y pecho, es una especie de manto sin mangas, que es recogido por una ancha correa que lo ciñe en todo el vientre. Los brazos están desnudos. La supuesta túnica, que cae de sus hombros, se prolonga por debajo del fajín, formando una falda plisada, propia de la indumentaria de los soldados de infantería romanos.

Sus piernas están descubiertas de muslos abajo. En su mano derecha se observa un hueco que hace suponer llevaba arma. En la parte superior de la espalda se observa una especie de “bulla”, que parece tener más una función ornamental que de indumentaria. Los pies llevan el tipo de sandalias usuales en la infantería, aunque se ven demasiado esquematizadas.

Figura de gladiador

Altura: 17 cm.

Esta figura se apoya sobre una base casi rectangular, con los contornos redondeados. La cabeza está cubierta con un casco rematado en cimera. Éste llega hasta los hombros. A la altura de las orejas, se observa una abertura, que puede tener como finalidad facilitarle la audición, ya que el citado casco, cerrado, podría ser un obstáculo para oír.

El rostro está supuestamente cubierto por una malla metálica protectora. El pecho aparece desnudo. La parte superior del cuerpo está desnuda, como puede deducirse de las tetillas, que se ven con claridad. Tan sólo se observan unos correajes con el fin de sujetar armadura y armas. A la altura de la cintura se puede ver la vestimenta propia de los gladiadores, con la típica falda corta y plegada del guerrero romano o gladiador.

De cintura abajo muestra una correa-cinturón, que le sujeta la parte inferior de la vestidura. En la mano derecha tiene un hueco que indica haber estado empuñando arma. En su izquierda sujeta un escudo circular abombado, el conocido como “umbo”. Las piernas aparecen cubiertas con unos protectores o botas, que dejan juego a la rodilla, a la vez que la protegen. La figura se presenta de frente y de perfil.

Altura: 18,7 cm.

Corresponde a un personaje supuestamente hombre, y a un menor, aparentemente niño. En su parte frontal vemos la cabeza, con rostro incompleto. Puede observarse una especie de máscara con una barra de sujeción en la parte superior de su supuesta frente. La parte de la barba se ve claramente indicada, con rasgos muy marcados, aunque de forma esbozada. La figura, un tanto esquemática, está cubierta por un largo manto que, partiendo de la cabeza, baja desplegándose por toda la espalda hasta los pies. El cabello se desdobla en rizos, formando largos tirabuzones, puede ser muy bien una peluca de actor. Por delante lleva una túnica ceñida con un cinturón que, a su vez,  recoge una estola cruzada por su pecho desde el hombro derecho hasta el cinturón, que se sujeta con una especie de hebilla en su costado izquierdo. A consecuencia de su estado incompleto, se supone que su túnica, en la parte delantera, caía hasta los pies. En su mano derecha, y sobre su funda, se observa cómo empuña el arma. Los pies no están indicados. La figura se apoya sobre una peana ovoide formada con la prolongación de las vestiduras. Se muestra de frente y de espaldas.

  1. Figura de joven con morral

Altura: 14,5 cm.

Lleva un morral, o hatillo, a las espaldas, recogido por delante, y sujetándolo con la mano izquierda. Con la derecha empuña una especie de vara corta, con la que también sujeta parte del morral. Su vestimenta es bien simple: una túnica corta, sujeta con un cinturón, que da lugar al tipo de falda reducida, con repliegues en su parte delantera. En su perfil, este ropaje aparece  completamente liso. La cabeza muestra cabello ensortijado, y peinado propio de la edad juvenil: pelo corto con pequeños rizos. Los pies están desnudos, al igual que las piernas, manteniendo la figura en equilibrio por medio de la base semicuadrangular en forma de podium.

5Figura de moscóforo

Altura: 14,5 cm.

Esta figura, como otras del conjunto, fue encontrada sin cabeza que, posteriormente, se ha recuperado tras el análisis de todos los fragmentos hallados. Posteriormente se pudo recomponer, de manera que ya aparece completa, salvo algunos fragmentos de la parte de la cintura. Lleva sobre sus hombros un carnero del que se observan bien los cuernos retorcidos, un ojo y los detalles de la piel de lana que lo cubre. El personaje recoge, con ambas manos, las patas delanteras y traseras y rabo del animal, a la altura de su pecho. Su cabeza presenta un peinado con cabello ensortijado y recortado, formando algunos bucles. Los rasgos de su rostro aparecen poco marcados, con ojos pro-fundos, nariz afinada y boca meramente indicada. Su rostro es inexpresivo, hierático. En cuanto a su  vestidura,  está compuesta por una túnica sencilla con pliegues verticales y oblicuos, recogidos por el cinturón que ciñe la cintura. Las piernas aparecen desnudas, y los pies con los dedos indicados sobre un podium que le sirve de peana. Es de notar que la parte posterior de las piernas de la figura está prolongada sobre la base, con el fin de dar soporte seguro para el equilibrio de la misma.

6Fragmento de busto de guerrero

Altura: l0 cm.

Es una figura incompleta. Le faltan piernas y cabeza. Está cubierta por una túnica que cae de hombros a cintura, formando pliegues paralelos y curvos desde el hombro derecho hasta el cinturón que sujeta la vestidura. Esto puede observarse igualmente en la espalda de la figura. La túnica, recogida en la cintura por un supuesto cinto, da lugar a que se forme, a su caída sobre las piernas, una especie de falda, típica de la vestimenta de los jóvenes romanos y soldados. Parte de la caída de la túnica es recogida sobre el brazo izquierdo, como es típico en las grandes estatuas de mármol vestidas con toga. En el hueco existente entre el brazo derecho y costado, se aprecia una perforación posiblemente para hacer pasar algún tipo de arma. Pero también se observa otro espacio sobre la mano de este mismo brazo, que indica llevar algún objeto, al parecer circular, por la forma que tiene el recipiente.

7. Figura de maestro en su cátedra

Altura: 12,2 cm.

Esta figura apareció sin cabeza. Es probable que ésta se encontrara  entre los pequeños fragmentos de restos de cabecitas que se verán más adelante. Tiene los dos antebrazos posados sobre las piernas y sobre los brazos de apoyo de la silla. En la parte anterior del antebrazo sujeta, en cada mano, un rollo cilíndrico de las dimensiones del brazo de la silla. Los pies caen ligeramente oblicuos sobre una especie de escabel adosado a la estructura de la silla. Su vestidura es una túnica que forma ligeros pliegues en la parte del pecho. De rodillas abajo se observan leves pliegues de la prolongación de la túnica ceñida en la cintura. La silla no muestra más que una línea muy sencilla con un leve reborde redondeado en su curva hacia la espalda. La totalidad de la figura se apoya sobre la base formada por la prolongación de la estructura de la silla, mostrando sólo una pequeña curva en la parte superior. Esta silla llega, en su altura, hasta casi cubrir lo más alto del personaje sedente. No tiene más motivo decorativo que las curvas del espaldar y cabezal.

  1. Figura de dama con pai pai

Altura: 16,8 cm.

En su cabeza presenta un sofisticado peinado y tocado: tiene rizos del cabello de la parte anterior de la cabeza, entrelazados y ensamblados con típico gorro original que, a su vez, es sujetado en la parte superior interna por una especie de trenza formada por el propio cabello de la dama. Este tipo original de tocado está integrado por el juego armónico hecho sobre cabello y los elementos componentes del entrelazamiento del material del gorro. Tiene un tipo de peinado de forma piramidal, que sube hasta la parte superior del tocado, con-juntándose con él. Todo el tocado está recogido, en la parte alta de la cabeza, por un broche de sujeción de todo el trenzado.

En su mano derecha lleva un abanico, similar a los pai pai orientales que hoy conocemos, y que se apoya sobre hombro y cabeza, dando una belleza especial al conjunto. El brazo izquierdo recoge graciosamente los pliegues del manto, situándose de asa sobre el costado. Una estola, descolgada del hombro derecho, cae ligeramente angulosa sobre pecho y espaldas, respectivamente, hasta los pies. La túnica baja finalmente formando pliegues suaves tanto en su pecho como en costado y espaldas. El movimiento de la vestimenta, en general, juega en torno a la principal pieza decorativa, que es la estola. Discretamente se deja ver un pie, al parecer, calzado. Como es común a todo el conjunto, la figura se apoya sobre un podium. La ofrecemos dibujada de frente, de espaldas y de perfil, para mostrar todos sus detalles.

En estas dos posiciones se pueden ver, de perfil y de espaldas, el brazo que sujeta el abanico, la caída de la ropa, y poder distinguir el dibujo de los pliegues de su manto y estola, a la vez que se indica la posición de su brazo izquierdo sujetándose o apoyándose sobre su cintura.9Figura femenina sedente

Altura: 13,2 cm.

La cabeza de esta figura tiene casi los mismos rasgos decorativos que la anterior. Una parte central, finamente decorada, y dos colaterales, que se recogen en la zona  posterior de la cabeza, cerradas por un pequeño pasador o broche. Como indicamos anteriormente, el modelo de cabeza es el mismo, con muy ligeras variaciones.

La dama está sentada sobre una silla con espaldar, de la que su cabeza y parte de la espalda, sobresalen. El espaldar está completamente adosado al cuerpo de la figura de la que forma parte. Ésta no tiene ninguna decoración. Los brazos, en movimiento, parecen haber estado extendidos hacia adelante posiblemente sujetando algún objeto o figura.

En cuanto a la vestimenta, podemos notar que es, en todo, similar a la figura anterior, salvo en la carencia de estola. Por lo demás, se observan los pliegues que forman los brazos en su dirección hacia adelante. Por defecto de su estado incompleto, no tiene pie.10Figura femenina con niño en brazos.

Altura: 18,2 cm.

Puede representar en el mundo romano lo que en el oriental se considera una metroaca[1].

Su estado de conservación es deficiente en su cabeza, y muestra señales claras de desgaste, sobre todo en esa parte indicada, donde los rasgos faciales aparecen meramente marcados. La cabeza aparece cubierta con un manto espeso formando pliegues de poco relieve, que caen sobre el pecho por ambos lados de sus hombros. Este manto, que parte desde su cabeza, cae a través de toda la espalda hasta la peana sobre la que se apoyan los supuestos pies. Sobre su brazo izquierdo, y sujetado con la mano derecha por la cintura, se deja ver, esquemáticamente señalado, un niño envuelto en la ropa de la madre y la suya propia. La supuesta madre, o metroaca, presenta, como traje principal, una túnica con dos fardos a distinta altura, con fines decorativos, a lo largo de la caída sobre sus piernas. Muestra una serie de repliegues de tipo transparente semejante a las vestiduras griegas de época clásica. Los pies no se ven debido a los pliegues del primer juego de la vestidura. Se encuentra apoyada sobre una peana de forma ovoide, que muestra una cisura a lo largo de su trazado, como único motivo decorativo de esta parte de la figura.

[1] Antonio García y Bellido. Imágenes de una deidad metroaca hispano-romana desconocida.Archivo Español de Arqueología 31, nº 97-98, 1958, 192-195.

Figura 11                          Figura femenina de pedestal (fragmento)

            Altura: 9,2 cm.

Como puede verse, conserva cara y cuello, faltándole la frente, y casi los dos ojos. Del pecho, se observa parte de la banda izquierda, forma similar a otras de las figuras. Pensamos que en los fragmentos conservados, pueden estar las partes que le faltan. Ha debido ser una de las figuras más grandes del conjunto de las de pedestal.

12. Busto de pedestal de dama con tocado

Altura: 17,5 cm.

Lo más destacado es su tocado.  Aquí se pueden observar tres partes: 1- Parte central del peinado: ensamblaje de cabello y gorro formando tres niveles superpuestos de mayor a menor, según se asciende, con unas dimensiones de bucles de 2,2; 1,6;0,9 cm respectivamente; lo que da una sensación de belleza por lo armónico del trenzado.Ensamblaje de cabello y partes laterales del gorro. Esta tiene una serie de franjas paralelas con sombreados, debidos a la técnica de entrelazados pliegues del material que lo forman. 2 – En su parte superior muestra cuatro aleritos, salientes decorativos, que son pasadores esquemáticos para sujetar el peinado con un fin estructural a la vez que sirven para decorar y sujetar todo el conjunto. Todo este peinado y gorro son sujetados y recogidos por detrás y en la parte superior de la cabeza por una especie de hebilla, o broche, en la nuca, y por un pasador que se introduce por debajo de una trenza, que sirve para sujetar el conjunto general de todo el complejo decorativo de la cabeza. 3 – El busto sugiere un vestido formado por dos bandas y tres pliegues que, partiendo de la espalda, se cruzan en la base. Descansa sobre una peana moldurada de forma casi circular.

13 Busto de mujer sobre pedestal

Altura: 18 cm.

Es una de las terracotas con rostro más bello del grupo. Su peinado presenta las siguientes características:

  1. Gorro homogéneo (le falta la parte central) que se recoge en la nuca con pasador.
  1. Peinado con mechones paralelos que, partiendo del punto central de la frente, van a recogerse  juntamente con el gorro en la nuca. Posee, como se ve, dos pasadores, hecho bastante común en este tipo de busto de figura femenina.

Además de las franjas paralelas, que decoran linealmente el gorro, el borde superior tiene los mismos bucles decorativos que la figura anterior, sirviéndole de soporte. Las franjas estriadas que decoran el gorro son siete. Las orejas están perfectamente marcadas y simétricas.

Rasgos de ojos, nariz, boca y línea general de rostro, muestran un equilibrio de armonía física. El pecho está cubierto con una túnica que se cruza dando sensación de estar compuesta por dos bandas que se superponen en la base de soporte.

El busto descansa sobre una peana poligonal, moldurada irregular, con doble peana superpuesta. La parte posterior de la figura no se ha podido restaurar debido a la fragmentación de los restos que se conservan.

Detalles de la figura anterior

En este dibujo se pueden apreciar los detalles del ensamblaje del gorro sobre los cabellos, y cómo un pasador cruza  un broche del gorro, para poderlo fijar con seguridad.

14 Busto de mujer sobre pedestal

Altura: 20,5 cm.

Esta figura ofrece casi las mismas características que las descritas anteriormente:

  1. Gorro cogido al cabello, en su parte superior interna, por un pasador, y en la nuca, por otro de distinta proporción y factura.
  1. Peinado casi independiente del gorro, pero formando conjunto con el tocado general de la cabeza. El gorro muestra siete bandas paralelas decorativas, formando el juego de sombras antes citado para otras figuras. El tocado general del cabello es un tanto más complejo que los antes descritos.

Muestra tres líneas paralelas de bandas de las que parten, de delante hacia atrás, en sentido oblicuo, los bucles de rizos que se recogen detrás de las orejas sujetándose, en parte, con el gorro. En la parte inferior de éste, donde se ensambla cabello y estructura para dar solidez al conjunto, cabe apreciar la forma cómo se sujeta este complicado peinado y tocado.

El gorro posee una especie de asa o trenza en la parte superior central, que se cruza en sentido anteroposterior, debajo de la cual pasa, para sostener el tocado general, el pasador que arranca desde el lateral superior izquierdo. Este pasador tiene la forma de un punzón con rebordes laterales que perforan parte del gorro sujetando, a su paso, cabello y gorro en la cabeza.

Como pieza decorativa se puede observar, aunque de una forma muy esquemática, un pendiente en su oreja derecha. Tal vez por defecto de fabricación, la oreja que precisamente muestra el pendiente, aparece tan sólo indicada.

Su busto muestra, como elementos de vestido, tres bandas que se cruzan en la cintura, punto de apoyo de la figura sobre un pedestal de base ovoide. Las tres bandas parten de la espalda, que aparece uniforme, cruza hacia delante por los hombros y descienden hasta cruzarse en la supuesta cintura.

En este dibujo mostramos el corte de perfil de la figura 14. En él se detallan las características de unas facciones más rígidas y duras. Pero la técnica de tocado, cabello y gorro, siguen las normas de la figura precedente, aunque no con unas líneas tan suaves.

Cabeza de mujer con gorro

Altura: 10,2 cm.

Es de un modelado diferente al anterior. Esta figura presenta dos matices que la distinguen de los tipos antes detallados:

  1. Peinado propio independiente del gorro.
  1. Gorro sujetado por el pasador en la parte superior y central del mismo. El cabello peinado cae casi lacio sobre la frente formando un flequillo. A la altura de las mejillas, el cabello se recoge suavemente hacia el interior formando un caracol.

El gorro está sujeto a la cabeza por dos pasadores: uno situado sobre la parte superior central, y otro que sirve de broche posterior en la nuca.

La decoración del gorro está formada por cinco bandas entrelazadas que ofrecen un sombreado vistoso. Presenta restos del hombro.

Base: 13 x 3,9 x 2 cm. Muestra podium donde se aprecia haber tenido sobre sí, al menos, dos figuras.

Figura perteneciente a la base: Altura 9,2 cm. La figura (a) muestra, como nota más destacada, su sensación de estar en movimiento, como puede apreciarse en la posición de manos y cabeza, que gira casi 90 grados. La cabeza muestra un tocado muy elemental con simples incisiones para indicar un peinado de hombre. El cuerpo lleva una túnica que se recoge en pliegues en sus partes laterales, debido al movimiento que indican sus brazos, dando a entender que sujetaban algo en sus manos.

La figura, situada a su lado, (b) forma parte del conjunto, y que no ha sido posible encajar por falta de algunos elementos de su estructura; pero es parte del conjunto. Puede observarse cómo se gira en sentido contrario a la figura (a) anterior para señalarnos que sus gestos indican el movimiento de dos figuras encajadas en el mismo plano. Sus trazos son muy elementales en su diseño, y no se observa moldura destacada. Parecen dos figuras masculinas en una situación de laboreo, como los típicos personajes agrarios.

Figura perteneciente a la base: Altura 9,2 cm. La figura (a) muestra, como nota más destacada, su sensación de estar en movimiento, como puede apreciarse en la posición de manos y cabeza, que gira casi 90 grados. La cabeza muestra un tocado muy elemental con simples incisiones para indicar un peinado de hombre. El cuerpo lleva una túnica que se recoge en pliegues en sus partes laterales, debido al movimiento que indican sus brazos, dando a entender que sujetaban algo en sus manos.

La figura, situada a su lado, (b) forma parte del conjunto, y que no ha sido posible encajar por falta de algunos elementos de su estructura; pero es parte del conjunto. Puede observarse cómo se gira en sentido contrario a la figura (a) anterior para señalarnos que sus gestos indican el movimiento de dos figuras encajadas en el mismo plano. Sus trazos son muy elementales en su diseño, y no se observa moldura destacada. Parecen dos figuras masculinas en una situación de laboreo, como los típicos personajes agrarios.

  1. Conjunto de tres figuras sedentes  

Altura: 16,6 cm.

Aparecen tres personajes perfectamente delimitados: un hombre, una mujer y un niño. Las tres figuras están de tal modo conjuntadas que son indivisibles, ya que se presentan totalmente unidas por la materia de que las forma.

La figura de la izquierda presenta, en su cabeza, una prenda decorativa en forma de tiara troncocónica invertida, sin decoración. Corresponde a la mujer del conjunto. Su cabello no revela muestra alguna de dibujo. Sólo está indicado. Éste cae cubriéndole las orejas hasta el cuello, recogiéndose a la altura de la nuca. Con su mano derecha toca la cabeza del niño, que muestra, a su vez, cabello corto esquemáticamente señalado. El brazo izquierdo del primer personaje, así como el derecho del segundo, se pierden al encontrarse ensamblados, o pegados, formando un bloque indiviso.

La segunda figura, correspondiente al hombre, presenta un tocado de cabello en forma de tiara, pero sin los adornos laterales de las anteriores decoraciones. El cabello se recoge en bucles, ascendiendo hasta conseguir un aspecto pseudopiramidal.

La vestidura común de ambas figuras es una túnica, de la que se aprecian los pliegues a la altura de sus hombros exteriores respectivamente.

La tercera figura, el niño, presenta una posición de cuclillas, con una túnica hasta los pies, arrugándose en  forma de “v” por la propia posición del niño.

En los laterales del conjunto se puede apreciar la silla común de los tres personajes.

El molde (medidas 10,5 x 6,5 x 3,3 cm.) no apareció precisamente en la zona donde fue localizada la tumba de incineración romana, sino sobre el emplazamiento de la necrópolis fenicio-púnica de Puente del Noi.

Casualmente sobre este terreno fueron halladas también tumbas de incineración romanas en varios lugares del yacimiento. Lo que significa que la fabricación de este tipo de molde era frecuente en la localidad. Ello nos da pie a pensar que las terracotas halladas pudieron ser fabricadas en el mismo emplazamiento de Seks, ya que las fechas del yacimiento de Puente del Noi coinciden con las cronologías atribuidas al conjunto de las terracotas estudiadas.

El material, del que está fabricado el molde, es yeso. La forma interna revela la moldura para fabricar el positivo de la figura. En ella se aprecia la forma de la cabeza, cuello y parte del torso. Falta, como se puede observar, la parte del vientre y las piernas (o también el podium). Como es evidente aquí sólo disponemos de un fragmento del molde, pero se supone que tenía dos partes que se conjuntaban para determinar la figura completa. La figura se obtendría y se desprendería del molde lo suficientemente blanda como para proseguir con el trabajo de molde y decoración.

Este fragmento de molde fue encontrado sobre el material de relleno de una tumba de corredor de sillería fenicia (Sector C de Puente del Noi), perteneciente al siglo V a. de C. Aproximadamente.

El arete de oro con pendiente, mide 1,5 cm de diámetro. El colgante es también de oro y termina con un elemento  decorativo de forma de cilindro de material no identificado. Su fabricación no es muy refinada, ya que el aro se cierra de una manera rudimentaria enroscándose sobre sí mismo.

Se han encontrado, sobre el mismo lecho donde se practicó la incineración, un total de 10 fragmentos de clavos muy oxidados y claramente incinerados, por la apariencia que presentaban al estar rodeados de trozos de carbón.

La forma, que presentan estos elementos de la tumba, es muy tosca, mostrando su fabricación manual en los rudimentarios procedimientos de tratamiento del hierro que tenían entonces. Algunos de ellos se encuentra casi completos; otros muy fragmentados, con diferentes cortes de grosor, según las secciones medidas.

Se concluye que han sido usados para la fabricación del lecho donde se colocaría el cadáver que iba a ser incinerado.

La secuencia es la siguiente:

  1. Cabeza de niño

Altura: 3,2 cm. En este fragmento se puede apreciar todo el rostro con los rasgos muy suaves, meramente indicados, en ojos y boca. Muestra una ligera inclinación de la cabeza hacia la derecha. Por todos los indicios este fragmento ha debido pertenecer a un conjunto de los enunciados.

  1. Cabeza femenina

Altura: 3,5 cm. Las proporciones nos hacen suponer una figura dentro de las medidas normales de las terracotas completas. Pueden observarse los labios bien marcados e inicios de la nariz.

  1. Cabeza masculina

Altura: 2,4 cm. Se observan los grandes rasgos de la nariz, que es de proporciones superiores a las normales hasta ahora vistas. Presenta bien marcados los labios y barbilla.

  1. Rostro femenino

Altura: 2,6 cm. Le falta la parte posterior. Se pueden observar perfectamente los ojos, nariz y boca con el tocado del cabello formando rizos en forma de cofia por encima de la frente, y plegándose hacia atrás.

  1. Cabeza femenina

Altura: 3,2 cm. Ha pertenecido a una figura pequeña por sus dimensiones. Los rasgos generales de nariz y boca están levemente marcados. El tocado muestra un diseño envolvente formando pequeños bucles y rizos.

  1. Cabeza y semitorso de figura masculina

Altura: 5,2 cm. La primera imagen muestra un rostro con rasgos bien marcados (f-1). Su perfil (f-2) muestra el cabello ligeramente indicado en la frente, y en la f-3, su parte posterior con apenas ningún elemento decorativo.

  1. Fragmento de cabeza sin rasgos definidos

Altura: 3,3 cm. Tan solo se observan los labios, nariz, ojos, y parte de la frente.

  1. Fragmento de rostro de mujer

Altura: 4,8 cm.  Se conservan dos fragmentos de la misma cara, pero sin encajar, debido a que faltan elementos de unión. Se conserva el espacio del ojo derecho, los rizos de los bucles, que parten de la cabeza, y los rizos delanteros de la cabeza.  Tiene relación, en cuanto a la forma del cabello, con la figura femenina nº 15.

  1. Parte posterior de un tocado femenino

Altura: 6,5 cm. No se observa señal de cabello porque es un tocado envolvente de la parte posterior de la cabeza, en forma de gorro. Muestra así un tipo completamente diferente a los hasta ahora vistos. Puede verse la parte posterior del cuello.

  1. Podium de forma circular incompleto    

Altura: 10,6 cm. Realmente se trata de la parte posterior de una figura incompleta, de la que se conservan la base de apoyo, el arranque de las piernas en su parte trasera, trozo de cintura y espalda. No muestra ninguna señal de decoración.

  1. Podium y parte de la espalda de una figura incompleta

Altura: 7,3 cm. No muestra ningún tipo de decoración.

  1. Podium muy incompleto.

Altura: 6,6 cm. Tan sólo muestra un ligero resto de podium y, sobre él, la parte posterior de la pierna derecha y los dos glúteos indicados de la figura hasta la cintura de la misma.

  1. Podium en su parte posterior

Altura: 5,2 cm. Sólo se conserva aproximadamente la mitad del podium sobre el que arranca la parte posterior de una figura.

  1. Podium en su parte posterior.

Altura: 5,0 cm. Tan sólo aparece una esquina de podium rectangular, y sobre él, parte de la espalda de una figura. No muestra ningún elemento decorativo.

Fig. 23

  1.     Podium rectangular incompleto.

Altura: 6,3 cm. En su base muestra un ligero reborde, al igual que en su parte superior, un poco más pronunciado. Tiene la cara anterior, la que se conserva, plana, sin ningún indicio decorativo. A partir del reborde superior, quedan indicados los puntos de arranque de la figura a la que servía de soporte este podium.

  1. Podium de forma ovoide.

Altura: 5 cm. Le falta el fondo de la base y el posible punto de arranque de una figura sobre él. Sólo se conserva el reborde exterior con su forma indicada.

  1. Podium con forma semicircular.

Altura: 5,3 cm. En su forma muestra una peana inferior de apoyo, un estrechamiento medio y un reborde superior, a partir del cual se iniciaba el arranque de la figura. Sólo se conserva la mitad de su base.

  1. Podium de base casi circular.

Altura: 5,6 cm. Esta base se conserva casi completa. Muestra el podium con un retranqueo desde donde se inicia parte de la figura que se apoyaba sobre él. No muestra ningún elemento decorativo.

  1. Podium de base ovoide

            Altura: 2,2 cm.  Tiene base ovoide formando parte de una esquina. No muestra ningún elemento de decoración.

  1. Podium, fragmento de

Altura: 1,6 cm. Es una esquina de podium.

  1. Podium, fragmento de

Altura: 2,5 cm. Forma parte de un lateral de podium.

  1. Podium, fragmento de

Altura: 2,7 cm. Forma parte de una esquina, indicando a su vez el punto de inicio de pie de figura.

  1. Podium, fragmento de

Altura: 1,7 cm. Forma parte de un pie, pero no indica más.

  1. Podium, fragmento de

Altura: 2,3 cm. Tan solo indica levemente el inicio de la figura a partir del reborde superior de este fragmento.

  1. Podium, fragmento de

Altura: 1,4 cm. Es un fragmento de podium donde el inicio de la figura comenzaba a 1 cm del reborde del suelo.

  1. Podium, fragmento de

Altura: 1,9 cm. No muestra nada relevante en su forma.

  1. Podium, fragmento de

Altura: 2,3 cm. A partir del reborde superior este fragmento muestra el inicio de un pie o calzado de la figura que se apoyaba sobre esta base.

  1. Podium, fragmento de

Altura: 1,9 cm. No muestra nada relevante.

  1. Podium, fragmento de

Altura: 2,0 cm. Tan solo muestra un leve inicio de la figura sobre este podium.

  1. P0dium, fragmento de

Altura: 2,5 cm. Muy deteriorada y poco relevante.

  1. Fragmento de pie.

Altura: 2,2 cm. Es un fragmento intermedio de la parte de pie que se posa sobre un posible podium.

  1. Fragmento de podium o pie.

Altura: 3,7 cm. Se ve, con cierta claridad, que es un pie del que parte indicio de inicio de figura superior. La planta, sobre la que se apoya, tiene forma casi circular.

  1. Fragmento de podium o pierna.

Altura: 2,3 cm. Es un fragmento que forma la media parte de una pierna de figura.

  1. Fragmento de podium.

Altura: 2,3 cm. Igual que el fragmento anterior, puede ser parte de una pierna o de un brazo.

  1. Fragmento de podium.

Altura: 3,9 cm. Se trata de un pie de figura de las mismas características de la figura del gladiador con penacho, pero sin base.

  1. Fragmento de torso

Altura:  2,5 cm. Este resto presenta lo que puede ser un brazo de figura.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,8cm. Parte de un pectoral con relieve decorativo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,0 cm. Puede ser un fragmento de espalda.

  1. Fragmento de torso.

Altura: 1,6 cm. Este fragmento puede formar parte de un brazo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,1 cm. Fragmento de brazo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,0 cm. Fragmento de espalda.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,0 cm. Fragmento indefinido de torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,8 cm. Fragmento de brazo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,0 cm. Fragmento indefinido de torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,4 cm. Fragmento indefinido de torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,0 cm. Fragmento de torso con elementos decorativos.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,8 cm. Fragmento de torso con elementos decorativos en forma de brazo.           

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,8 cm. Fragmento de torso en forma de banda.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,6 cm. Fragmento decorativo de torso inferior.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,4 cm. Fragmento de torso indefinido.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,7 cm. Fragmento que muestra indicios de un brazo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,3 cm. Indefinido.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,4 cm. Muestra como elemento decorativo una secuencia de pliegues paralelos.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,5 cm. Parece forma parte del inicio de un brazo.

  1. Fragmentos de torso

Altura: 1,9 cm. Tiene forma indefinida aunque muestra indicios decorativos.

 Fragmento de torso

Altura: 2,0 cm. Parece formar parte de un lateral de brazo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,0 cm. Por las características decorativas parece formar parte de la figura 12a.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,9 cm. Debe formar parte de un brazo por su forma semirredonda.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,6 cm. Debe formar parte de una banda decorativa pectoral.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,8 cm. Pertenece a un torso, pero no muestra parte definida.

  1. Fragmento de torso

Altura: 0,9 cm. Forma parte de un brazo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,9 cm. Forma parte de torso, con claros motivos decorativos.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,7 cm. Forma parte de una banda decorativa de un lateral pectoral.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,2 cm. Forma parte de un lateral con banda decorativa.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,3 cm. Debe ser parte de la espalda de una figura.

  1. Fragmento de torso

 Altura: 3,3 cm. Tiene las mimas características que el fragmento anterior.

  1. Fragmento de torso

Altura: 5,3 cm. Este fragmento se puede definir como parte de la espalda.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,0 cm. Forma parte de un brazo por su contorno semirredondo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,2 cm. Forma parte de un hombro.

  1. Fragmento de torso

Altura: 5,8 cm. Fragmento con varios elementos decorativos pero sin poderse definir a qué parte del torso pueda destinarse.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,7 cm. Es parte externa de un brazo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,9 cm. Parte de un brazo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,7 cm. Es un fragmento de pectoral.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,9 cm. Parte de un brazo sobre el pecho.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,2 cm. Es parte de un torso pero sin definir.

  1.   Fragmento de torso

Altura: 1,9 cm. Parte de un brazo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,7 cm. Parte indefinida de pecho o espalda.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,2 cm. Parte indefinida de torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,8 cm. Puede formar parte del pecho o de la espalda.           

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,1 cm. Parte indefinida.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,5 cm. Fragmento con elementos decorativos que puede pertenecer a la espalda o al pecho.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,8 cm. Fragmento de brazo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,2 cm. Puede pertenecer tanto a la espalda como al pecho.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,3 cm. Tiene forma indefinida.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,3 cm. Puede pertenecer a un brazo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,7 cm. Pertenece a un lateral de torso con banda como elemento decorativo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,2 cm. Parte de espalda de un torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,9 cm. Zona costal de un torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,1 cm. Corresponde a un fragmento de espalda.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,8 cm. Pertenece a un costado de torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,5 cm. Es un fragmento de cintura en un torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,5 cm. Pertenece a un torso, pero indefinido.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,5 cm. Puede pertenecer a la espalda de un torso.

   12   Fragmento de torso

Altura: 2,9 cm. Es un fragmento de espalda.

Fig. 30

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,3 cm. Fragmento de torso con reborde decorativo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,4 cm. Es parte de un hombro de figura.

  1. Fragmento de torso

Altura: 0,9 cm. Forma parte de la caída del vestido de una figura femenina con sus pliegues.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,7 cm. Puede ser parte de un hombro.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,1 cm. Costado de torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,9 cm. Parte de un torso poco definido.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,7 cm. Parte de torso sin definición.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,3 cm. Parte de pectoral de torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,6 cm. Fragmento de espalda sin definir.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,2 cm. Parte de la cintura de un torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 6,0 cm. Por la forma indica que pertenece a una parte de la es-palda de figura grande.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,1 cm. Pertenece a un lateral de torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,8 cm. Se trata de un arranque,  desde parte inferior de torso, donde se aprecian muy bien los pliegues de la vestimenta femenina.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,1 cm. Tiene las mismas características del fragmento anterior, pero con mayor número de pliegues que parten de abajo hacia arriba.

  1. Fragmento de torso

Altura: 4,8 cm. Este fragmento indica que ha podido ser un punto de soporte de la figura para sujetar las formas de cuerpo y torso. Como un eje de sujeción.

  1. Fragmento de torso

Altura: 4,0 cm. Este fragmento tiene forma semicircular e indica que ha sido el punto de arranque de un torso correspondiente a la parte de la espalda de la figura.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,1 cm. Es parte delantera de un torso, o trasera, con incisiones verticales como elementos que indican su vestimenta.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,2 cm. Forma la parte superior de un hombro, o el lateral de un costado de torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,3 cm. Es una parte lateral de torso, con ligeras incisiones.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,2 cm. Este fragmento muestra incisiones decorativas de un torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,6 cm. Puede formar parte de un hombro, indicando el punto de arranque del cuello.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,5 cm. No se puede concretar si pertenece al pecho o vientre, pero muestra un rasgo profundo de incisión decorativa.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,0 cm. Puede pertenecer a la parte lateral de un torso, con un elemento decorativo que se enrosca sobre sí mismo.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,9 cm. Por su forma parece formar parte de un hombro.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,9 cm. Forma parte de un brazo en un costado de la figura.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,5 cm. Ha debido formar parte del costado de una figura, por su forma curvilínea.

  1. Fragmento de torso

Altura: 4,2 cm. Ha debido formar parte de la espalda de figura por su forma casi plana.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,2 cm. Por la misma razón del anterior, este trozo debe pertenecer a una parte de la espalda de figura, con incisiones que se cortan en ángulo recto.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,3 cm. Es claramente parte de una espalda de figura por su forma lisa, sin decoración.

  1. Fragmento de torso

Altura: 4,6 cm. Pertenece a una parte de espalda con incisiones decora-tivas paralelas.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,7 cm. Este fragmento tiene las mismas características que el anterior, y debe atribuirse a la parte de espalda de una figura.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,4 cm. Este fragmento indica el inicio de una parte de torso desde una base no muy definida.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,4 cm. Este pequeño fragmento indica claramente que pertenece a la parte adornada de un torso por sus incisiones decorativas.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,3 cm. Este fragmento pertenece a un hombro derecho de figura de mujer. Se conservan parte de la delantera y parte de la espalda. Muestra una banda que parte del hombro en dirección a la cintura.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,2 cm. Forma la parte izquierda del hombro derecho. Tiene su brazo izquierdo esquemáticamente indicado. También se conserva la parte correspondiente a la espalda.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,8 cm. Pertenece a la parte izquierda de un torso, con franjas paralelas como elementos decorativos.

  1. Fragmento de torso

Altura: 4,7 cm. Este fragmento forma parte de una figura bien moldurada y notable por el movimiento de sus ropajes. Es probable que tenga relación con la que se describe a continuación.

  1. Fragmento de torso

Altura: 4,7 cm. Como se ha indicado en el anterior fragmento, éste tiene relación con él. Muestra una serie de molduras que siguen la misma línea anterior como elementos decorativos, que conformarían las partes laterales de un torso de figura de cierta relevancia estética.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,6 cm. Este fragmento forma parte de una figura ricamente moldeada, con una caída de ropajes muy densa en pliegues, sobre todo en parte del centro. Se corresponde con la parte central del torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,3 cm. Este fragmento pertenece a la parte izquierda de un torso, con elementos de decoración formados por pliegues paralelos en dirección a la cintura de la figura.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,1 cm. Este fragmento de torso pertenece a la parte izquierda de una figura, que muestra el inicio del cuello y ligeras incisiones como elementos de decoración.

  1. Fragmento de torso

Altura: 5,0 cm. Este fragmento comprende dos partes; la superior perteneciente al torso (masculino al parecer) y parte de las dos piernas desnudas, que no llegan a alcanzar el podium sobre el que supuestamente se apoyarían. La parte correspondiente al torso muestra molduras que se asemejan a una vestimenta tipo falda romana.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,9 cm. Este fragmento pertenece al lado izquierdo de un torso con molduras paralelas, como elementos de decoración.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,3 cm. Fragmento que pertenece a un lateral de torso, con elementos decorativos a cuatro bandas. Van en dirección a la cintura.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,2 cm. Fragmento decorado en bandas paralelas, que serían elementos de la parte superior de un hombro, o de un costado.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,7 cm. En este fragmento se muestra un pecho desnudo de una figura femenina como elemento más relevante.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,8 cm. En este otro fragmento aparece el mismo motivo, con un pecho desnudo y otro muy fragmentado. Se trata de otra figura femenina. Muestra también elementos decorativos, como parte de un tocado a izquierda del primer pecho.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,0 cm. Es un fragmento de brazo con indicios de estar unido al torso por sus dos lados.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,1 cm. Estos dos fragmentos forman parte del soporte de torsos de figuras que servirían de unión entre la parte superior y la inferior.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,1 cm. Este fragmento forma parte de un lateral de figura que muestra una sección de un brazo unido al torso.

  1. Fragmentos de torso

Altura: 2,4 cm. Fragmento similar al anterior, indicando el brazo pegado al torso.

  1. Fragmentos de torso

Altura: 2,4 cm. Es un fragmento de brazo despegado del torso.

  1. Fragmentos de torso

Altura: 1,9 cm. Otro fragmento de brazo despegado del torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,2 cm. Fragmento de brazo adherido al torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,4 cm. Fragmento de brazo adherido al torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,3 cm. Fragmento de brazo, probablemente derecho, unido al torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,2 cm. Fragmento de brazo sin definir por falta de contexto.

  1. Fragmento de torso

Altura: 2,6 cm. Fragmento que corresponde a la parte izquierda de un torso, donde se aprecia un brazo y mano con sus dedos perfectamente marcados al igual que una pulsera sobre la muñeca. Podría ser una figura femenina.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,8 cm. Este fragmento presenta, como elemento especial, una mano que se apoya sobre lo que puede ser la cintura de la figura. Sus dedos aparecen perfectamente marcados y parte de lo que es la zona inferior del vestido de la figura, con pliegues ligeramente marcados.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,4 cm. En este fragmento se aprecia una mano derecha (por la posición de los dedos) apoyándose sobre la cintura del torso.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,4 cm. En este fragmento se aprecia un pie desnudo apoyado sobre la base de lo que puede ser la parte superior del podium, con sus dedos perfectamente marcados y correspondientes al pie derecho.

  1. Fragmento de torso

Altura: 1,7 cm. Fragmento donde se aprecia la parte inferior de una pierna, con su pie desnudo, y que se corresponde con el derecho.

            6a.   Fragmento de torso

Altura: 3,4 cm. Este fragmento de torso presenta, de forma muy mar-cada, la parte central de un torso, con indicación de un brazo, pero donde no se aprecia la mano por defecto de su estado de conservación.

             6b.  Fragmento de torso

Altura: 3,4 cm. Parte posterior del fragmento anterior, que presenta, desde la espalda a la que pertenece, la indicación del brazo izquierdo, en donde se puede apreciar el uso de una piedra tallada para darle consistencia, colocada en el centro del mismo brazo. Su parte derecha no muestra nada relevante.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,8 cm. Este fragmento de torso parece corresponder a la parte izquierda, con indicación de bandas decorativas en sentido vertical y transverso hacia la izquierda.

  1. Fragmento de torso

Altura: 3,6 cm. Todos los elementos que decoran este fragmento inciden en que pertenece a una figura masculina, con vestimenta militar. Los brazos no se aprecian, pero sí lo que es la armadura que se cierra en la cintura. En la parte superior se ve el hueco que queda donde debió estar la cabeza.

  1. Fragmento de torso

Altura: 4,3 cm. Este fragmento pertenece igualmente a una figura masculina con armadura. Se ve, en la parte central, las incisiones decorativas de las piezas que suelen formar la vestimenta militar. Tiene forma curva, abombada del pecho hacia fuera.

  1. Fragmento de torso

Altura: 5,9 cm. Este fragmento presenta la parte derecha de una figura cuyo elemento decorativo es una banda que desciende desde el hombro a modo de estola. A su derecha se observa muy esquemáticamente indicado, lo que forma el brazo derecho.

  1. Fragmento de gorros y tocados

Altura: 1,6 cm. Fragmento de tocado femenino, donde se observan dos círculos grandes incompletos, y uno pequeño entre ellos con una cruz en el centro.

  1. Fragmento de gorros y tocados

Altura: 3,2 cm. Fragmento de tocado similar al anterior, de mayor proporción, pero con los mismos motivos decorativos. En la parte superior se aprecian elementos decorativos de forma radial, que convergen sobre los dos círculos inferiores, uno de ellos, el más pequeño, muestra un signo decorativo en forma de cruz.

  1. Fragmento de gorros y tocados

Altura: 3,3 cm. Es parte de un tocado de mayores proporciones, pero sólo muestra como elementos decorativos las incisiones radiales que debieron converger sobre círculos similares de los dos fragmentos anteriores.

  1. Fragmento de gorros y tocados

Altura: 3,8 cm. Forma la parte central de un gorro donde se ven los pasadores que lo fijaban al cabello de la parte superior de la cabeza.

  1. Fragmento de gorros y tocados

Altura: 3,6 cm. Es la parte superior izquierda de un tocado o gorro, donde se aprecian las incisiones curvilíneas decorativas y parte del pasador central de fijación.

  1. Fragmento de gorros y tocados

Altura: 3,9 cm. Es un elemento de la parte superior de un gorro, pero sin apenas decoración.

  1. Fragmento de gorros y tocados

Altura: 3,6 cm. Es la parte superior izquierda de un gorro de mujer. Conserva como elementos decorativos las incisiones paralelas que cercaban todo el diseño del gorro. Puede tener relación con la figura 12.

  1. Fragmento de gorros y tocados

Altura: 1,8 cm. Forma parte del cabello ensortijado de la cabellera de una dama. Se observan los rizos sinuosos paralelos que hemos observados en la figura 32-12.

  1. Fragmento de gorros y tocados

Altura: 2,6 cm. Pertenece a la parte posterior de un tocado, donde el cabello se recoge en forma de rodete.

  1. Fragmento de gorros y tocados

Altura: 1,4 cm. Es una de las piezas que, en otras ocasiones, se usa como elemento de unión entre dos partes de la figura, para darle consistencia. Esta puede corresponder a la usada en la unión entre cuello y cabeza.

  1. Fragmento de gorros y tocados

Altura: 1,7 cm. Este fragmento tiene relación con otras anteriores. En él se observan los rizos curvilíneos paralelos que decoran la pieza.

  1. Fragmento de gorros y tocados

Altura: 2,2 cm. Forma parte de un gorro, con sus características incisio-nes, similares a las de las figuras de dama sobre pedestal.

  1. Fragmento de gorros y tocados  

Altura: 1,8 cm. Tiene forma rectangular, con incisiones angulosas en paralelo.

Fig. 36                                              Soldado de infantería

Fig. 37                                                         Gladiador

Fig. 38                                                  Actor trágico

Fig. 39                                            Joven con morral

Fig. 40                                                           Moscóforo

Fig. 41                                     Busto de soldado de infantería

Fig. 42                                                      Silla de preceptor

                         





Fig. 56.  Está formada por dos piezas sobre pedestal rectangular


          Fig. 57           Fragmentos de cabezas de figuras  femeninas


Cabecita de niño                       Cabecita de mujer     Cabeza masculina

Cabeza masculina


 Fig. 58         Gorro de figura femenina. Parte posterior.                              



Fig. 59                     Fragmentos de podiums  rectangulares y circulares   

   

                     

  Fig. 60                   Fragmentos de piernas de figuras masculinas

Fig. 61                       Fragmento de figura masculina, parte delantera de la misma.                             

Fragmentos que podía pertenecer a un elemento de unión entre las parte de una figura. El segundo parece más un trozo de desecho del alfar.

Fig. 62                                             Parte posterior de un torso   

Parte posterior de un torso

Fig. 63

                                 

 Fig. 64 Fragmentos pectorales

  Fig. 65                               Partes delantera y hombros   de figuras.                              

                                                                   

Fragmento con manos bien conservadas

Fig. 66

                                                           Partes del cuello de figuras.

Fig. 67                        

                                           Partes laterales y de espaldas de figuras.

Fig. 68                         

Fig. 69                         Fragmentos de pies y podiums rectangulares y                                                                          circulares. 

                                                             

   



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