AJUARES FENICIOS DE LAS NECRÓPOLIS DE ‘EX (Almuñécar, Granada)

PLANTEAMIENTO DE SU SITUACIÓN EN EL ENTORNO

Antonio Ruiz Fernández. Catedrático de Latín. Dr. en Historia Antigua

INTRODUCCIÓN GENERAL DE TUMBAS Y MATERIALES

Las necrópolis que se van exponer en esta investigación comprende un total de tres necrópolis: Necrópolis ibero-fenicia del Monte de Velilla excavada y estudiada por Federico Molina Fajardo y, en otro momento, por Andrés María Adroher Auroux, catedrático de Arqueología de la Universidad de Granada. Aparte de esta participación, se recuperaron materiales anteriores, considerados de superficie porque no se tiene constancia de excavación alguna en toda esta zona. Se determinó la existencia de numerosas tumbas ibéricas y fenicias en los cortes que practicaron las máquinas en casi todo el terreno del Monte de Velilla. Otros elementos publicados como materiales de superficie han sido publicados por Michael Blech del Instituto Arqueológicos Alemán de Madrid e estructuras romanas aparecidas sobre la falda del citado Monte y que entran dentro de las tipologías tradicionales halladas en el conjunto de la ciudad de la Sex romana.

La segunda fase está formada por la Necrópolis fenicia del Cerro de San Cristóbal, excavada por Manuel Pellicer Catalán en el año 1962, que se halla en la zona ocupada por el Barrio de los Marinos en la Playa de San Cristóbal. Los materiales se encuentran en el Museo arqueológico Provincial de Granada y en el Museo Arqueológico Local de Almuñécar.

La tercera localización de necrópolis tiene lugar en el espacio que hoy ocupa el Instituto Antigua Sexi de Almuñécar, que es el más amplio en extensión arqueológica por la gran cantidad de tumbas que han sido excavadas. Aparte de esto y como complemento, se incluyen los hallazgos fortuitos que se han venido produciendo por los trabajos de remodelación de edificios y calles en la ciudad, como son las estatuas romanas encontrada en las cercanías del actual Majuelo y que fueron excavadas por Manuel Sotomayor Muro en los años 60. Es también relevante la excavación de urgencia en el hallazgo de una tumba romana de incineración que dio como resultado una significativa colección de terracotas que actualmente se encuentran en el Museo Arqueológico Local de Almuñécar.

NECRÓPOLIS PUENTE DEL NOI.

Fue en los años sesenta cuando se practicaron las prospecciones de arqueología de campo para localizar con cierta precisión las dimensiones de la zona y por donde se debía empezar la excavación. Hubo que vigilar los movimientos de tierras que se venían practicando en la parte correspondiente al Instituto de Bachillerato para conocer la exacta ubicación de todo lo que después será un campo de excavaciones.

Las primeras catas de exploración y orientación de la necrópolis se ejecutaron en el verano de año 1979. Ello condujo a que se supiera cuál era el método de excavación que se iba a llevar a cabo.

Al año siguiente se pudo saber cuál era el procedimiento a seguir y la excavación dio buenos resultados. Fueron descubiertas numerosas tumbas, pero hasta el año 81 no se pudo tener conocimiento de su verdadera dimensión.

El terreno fue marcado en sectores para distinguir y diferenciar la labor de cada temporada de excavación. Y por ultimo, el territorio fue dividido en zonas determinando el proceso completo de excavación. Quedó definido como sectores A, B, C, D, E. Los sectores que dieron más expectación fueron el C y E, con la aparición de tumbas de categoría importante dentro de la tradición fenicia oriental, y materiales de primer orden dentro de los considerados como elementos puramente fenicios.

En las etapas de excavaciones participaron profesores, como Federico Molina, Antonio Ruiz y Enrico Acquaro, de la Universidad e Bolonia, aparte de buen número de alumnos. El profesor de la Universidad de Granada Dr. Rubio participó con un sistema de resonancia y resistividad eléctrica para localizar de forma más clara la ubicación de las tumbas. Gracias también a este procedimiento fue bien definida la estructura de la tumba del Sector 1-E, que es la más relevante de todas las halladas en la excavación total de todo el terreno.

NECRÓPOLIS FENICIA DEL CERRO DE SAN CRISTÓBAL

Con motivo de los movimientos de tierra en la construcción de viviendas en el que hoy es Barrio de los Marinos, al rebajar el terreno, fueron descubiertas tumbas que determinaron poner en conocimiento de arqueólogos el hallazgo. El arquitecto Conservador de la Alhambra participó en que esa excavación se llevara a cabo. Y se adjudicó la excavación al profesor Pellicer Catalán de la Universidad de Sevilla. Fueron localizadas 20 tumbas de pozo y excavadas adecuadamente. Hoy los materiales hallados se encuentran en el Museo Arqueológico Provincial de Granada y en el Museo Arqueológico Local de Almuñécar.

NECRÓPOLIS IBERO-FENICIA DEL MONTE DE VELILLA

Como ha quedado indicado previamente, los restos arqueológicos localizados hasta el momento han sido hallados por el profesor ante indicado. Se cree que gran parte de esta necrópolis ha sido destruida con la remodelación de los terrenos para nuevas urbanizaciones. Esto se verá en las consiguientes fotos que se mostrarán en su momento.

SECTOR A DE LA NECRÓPOLIS FENICIA DE PUENTE DEL NOI.

5 tumbas en el talud.

Los materiales extraídos han sido considerados como de superficie, pero realmente no lo son porque los materiales que han sido estudiados estaban en su posición normal dentro de las respectivas tumbas. Tan sólo no se pudo excavar completamente por la estructura del terreno donde se encontraban. Pero dieron resultados positivos.

Foto 1. Talud provocado por el corte de terreno producido por una máquina. Espacio marcado donde han aparecido cinco tumbas fenicias en el corte vertical.

Foto 2. Corte dado por la máquina de obras. En él se observó la aparición de materiales y se organizó la recuperación para su estudio.

Foto 3. Tumba 1A. Ánfora fenicia aparecida en el fondo de esta tumba. Es una pieza de origen griego del siglo IV a. de C.

Foto 4. Tumba 1A. Huevo de avestruz aparecida en esta misma tumba. Se encontraba fragmentado por efecto de la presión de la potencia de la tierra.

Foto 5. Tumba 2A. Fue excavada a la vista de que su perfil se encontraba bien definido.

Dibujo 1. Platos fenicios. Material hallado sobre el fondo de la tumba 2A. Platos de uso doméstico utilizados como ajuar funerario.

Dibujo 2. Jarra fenicia. Es de uso doméstico usada como ajuar funerario.

Foto 6. Tumbas 3A y 4A. Sobre el corte del talud se observan los diseños que tenían esta dos tumbas. Se analizaron con precisión dentro de lo que el terreno permitía y se extrajeron los piezas que se citan a continuación.

Dibujo 3. Oinokoe. Material hallado en el interior de la tumba descubierta. Es de origen griego.

Dibujo 4. Jarra. Material hallado en la tumba 4A. Jarra fenicia fragmentada y reconstruida.

Foto 7. Tumba 5A. Sus materiales: Platos fenicios.

Dibujo 5. Platos. Material de ajuar funerario de la tumba 5A Platos de uso doméstico usados de ajuar funerario.

SECTOR B DE LA NECRÓPOLIS DE PUENTE DEL NOI

En esta zona de la necrópolis se ha registrado una anomalía estructural en cuanto a las formas que muestran gran parte de las tumbas halladas. Se trata de un fenómeno algo corriente. La mayoría de las tumbas aparecen interceptadas o rotas por la construcción de otras tumbas a su lado o encima de ellas. Este fenómeno se puede explicar por el hecho de que población fenicia, al menos en esta parte, no era permanente, sino que, en temporada alta, la población era la normal y en la temporada baja, se marchaba. Pero, al parecer, cuando llegaba el tiempo frío, la gente retornaba a sus tierras para volver al año siguiente. Esto da lugar a que, cuando se produce un fallecimiento, la gente, que podía ser distinta, solo conocía el lugar de los enterramiento, pero no donde estaban las tumbas de años anteriores exactamente. Al enterrar a sus muertos, se encuentran con una tumba anterior y la rompen para poder usar ese espacio; y este fenómeno es el que ha podido dar lugar a que aparezcan esas tumbas rotas por la construcción nueva sobre ellas.

La gente habitual conocía perfectamente donde están sus tumbas, pero también sabían que el aspecto externo de la tumba era peligroso o corría el riesgo de ser localizada por la rapiña. Esto era un fenómeno muy corriente en la Antigüedad: el saqueo de tumbas, como bien se muestra en esta necrópolis donde las más importantes fueron saqueadas a través de los tiempos. Se sabe bien que la tumba 1-E fue saqueada en el siglo IV a. de C., debido a que los violadores se dejaron por el camino una lucerna griega de ese siglo, que no guardaba relación con ninguno de los ajuares existente en ese espacio. El hecho es que aproximadamente el 90% de las tumbas aparecen removidas en su casi totalidad. Por esa razón se ha procedido a sacar tomar fotos de precisión para dar a conocer tal fenómeno al igual que el de mostrar las piezas de ajuares en su espacio, dentro de lo que es posible, para que se vean con cierta claridad. En el Sector C las interrupciones de tumbas es menor, pero el número y espacio entre tumbas, es mayor. En el Sector D y E casi no se aprecia ningún caso de interferencias entre ellas.

RELACIÓN DE TUMBAS Y MATERIALES DE ESTE SECTOR

Foto 8. Tumba 1B. Se presenta una imagen limpia en su diseño, pero los materiales han ido apareciendo a través de las paratas de excavación. En su cabecera se puede apreciar una interrupción hecha por otra tumba al construirla.

Dibujo 6. Tumba 1B. No se refleja ningún material por limpieza completa en el proceso de excavación, pero tenía materiales que se verán después.

Foto 9. Detalle de la tumba 1B, donde se observa material de ajuar funerario en el borde del corte en la cabecera. Es un ánfora fenicia con asas que se asemejan a los alabastros egipcios en cuanto a sus asas.

Foto 10. Tumba 2B. Sus laterales se encuentran muy rebajados por el fenómeno de interrupción de su alzado por estar cortada por otra construcción de tumba.

Foto 11. Jarra fenicia hallada en el rebaje de la excavación. Apareció fragmentada.

Dibujo 7. Tumba 2B, aparecen platos fenicios en un lateral del fondo y dos ejemplares de anillos de oro.

Dibujo 8. Tumbas 2B y 19B, de la que una ha sido rota en la construcción de la 2B. En el fondo se se ven los dibujos de materiales aparecidos en la excavación. La tumba 19 apareció tal como se ve, prácticamente vacía.

Foto 12. Tumba 3B. La construcción de esta tumba provocó la rotura de la que se encuentra a su derecha. No se ha reflejado el material hallado en ella.

Dibujo 9. Tumba 3B. Los materiales aparecieron en el proceso de excavación y no se fotografiaron en las diferentes paratas realizadas.

Dibujo 10. Tumba 4B. Apareció parte del ajuar funerario sobre la cabecera: dos lucernas y un jarrito de cerámica.

Dibujo 11. Tumba 5B. Pueden observarse materiales de ajuar funerario en puntos de cabecera y pies. Por necesidad de la excavación sistemática, se incluye aquí la tumba 49B, cuyo contenido queda bien claro dado su estado de destrucción al construir la 5B.

Foto 13. Tumba 5B. Ajuar localizado sobre la cabecera de la tumba: pesas de telar y un pebetero/quema-perfumes/libaciones entre otros elemento de ajuar funerario,

Dibujo 12. Material de ajuar de la tumba 5B: jarra fenicia extraída en proceso de excavación.

Dibujo 13. Pebetero y piezas de telar de la tumba 5B, en posición, en el proceso de excavación.

Dibujo 14. Material de la tumba 5B: cuentas de collar fenicio hallados en las diferentes paratas de la excavación.

Dibujo 15. Conjunto de tumbas que ha sido hecho sobre los números 6B-7B y 48B, y por necesidad planimétrica se ha procedido a conjuntarlas así. Es evidente que el saqueo de estas tumbas ha sido demoledor. Por ello, la mayoría de los casos suelen presentar una dispersión de restos de materiales y restos de huesos humanos. Sobre la tierra movida se pueden ver algunos elementos del ajuar funerario.

Foto 14. Tumba 7B. Material de ajuar localizado sobre la cabecera de la tumba 7B. Oinokoe fenico de origen griego. No es muy abundante el uso de este elemento en los enterramientos fenicios en general. Pero este tipo de pieza ha aparecido también en la necrópolis fenicia del cerro de San Cristóbal.

Dibujo 16. Tumba 8B. Tan sólo se ha descubierto la tumba. No se ha encontrado ajuar probablemente por el saqueo que la dejó muy dañada.

Foto 15. Tumba 9B. Pertenece al grupo de las más profundas. El lecho ha sido deformado en el saqueo pero su roca es demasiado blanda.

Dibujo 17. Tumba 9B. El material hallado se citará en el compendio general de los materiales de toda la excavación por tipos y variantes.

Foto 16B. Tumba 10B. Cuando fue construida se hizo rompiendo las que se encuentran en su periferia.

Dibujo 18. Lecho de la tumba 10B.

Foto 17B. Tumba 11B. Sobre la cabecera fue hallado el material del ajuar que se ve en la excavación: restos humanos removidos, jarra fenicia reventada y jarro.

Foto 18. Tumba 11B. Ajuar funerario: localización de una lucerna tipo griego por su forma.

Foto 19. Tumba 11B. Detalle de la tumba donde se observa un jarro fenicio junto a una jarra y restos de cadáver removido.

Dibujo 19. Tumba 11B. También fue saqueada. Apareció con sus lajas de piedra de su cubierta que la cubrían removidas de su lugar.

Curiosamente son las únicas tumbas de las necrópolis que registran restos de elementos constructivos fenicios en esta localidad. No hay testimonios en otro paraje que dé pruebas de elementos de construcción propios de viviendas ni estructuras industriales.

Dibujo 20.Tumba 12B. En este Sector es la primera tumba donde se aprecia la existencia de ajuar y elementos, como restos de animal, que servían para cumplir la tradición de la existencia de una vida de ultratumba: le colocan animales como la cabra y utensilios para líquidos Al pie de la tumba se encontraron esos restos de animal.

Dibujo 21. Tumba 13B. Apareció removida y, como se observa, lajas se piedra sobre el mismo lecho.

Foto 20. Tumba 14B. El lecho del cadáver se encuentra limpio tras la excavación.

Dibujo 22. Tumba 14B. En el proceso de excavación se pudo dibujar un jarro fenicio que se encontraba en los pies de la tumba.

Dibujo 23. Tumba 15B. Sin materiales ni restos humanos, pero saqueada como las demás.

Dibujo 23. Tumba 16B. Saqueada como el resto de tumbas.

Foto 21. Tumba 17B. Cuando fue construida esta tumba tuvieron que romper la que hay detrás. Y para separarlas hicieron un pequeño murete de separación.

Dibujo 24. Tumba 17B. Sobre los pies de la tumba aparece un ánfora fenicia de morfología egipcia. Los huesos del cadáver casi están en posición, lucerna bicorne y cuencos distribuidos a la largo del lecho e incluso en el borde-escalón. Esta tumba no estaba cubierta con lajas de piedra.

Foto 22. Tumba 18B. Es de las más grandes de este Sector. Los saqueadores han removido las grandes losas que cubrían el lecho. Éste se encuentra flanqueado por un sistema de muretes de mampostería y revela que esta tumba pudo pertenecer a un personaje de clase social alta.

Dibujo 25. Tumba 18B. El dibujo define con más precisión que la tumba es más antigua que la que se encuentra debajo y cuyos muretes se distinguen bien, cosa que demuestra que es más antigua que la grande. Los materiales se verán en el recuento final de los ajuares funerarios.

Dibujo 26. Tumba 20B. Es de aclarar que la 19B se encuentra en los primeros dibujos de esta exposición perteneciendo a un grupo distinto por agrupación de tumbas en planos.

Foto 19. Tumba 21B. Tipo de diseño mediano. Su ajuar se verá en la exposición de ajuares funerarios.

Dibujo 27. Tumba 21B. En su fondo superior apareció una cazoleta de cerámica fenicia.

Foto 20. Tumba 22B. Su tipología forma parte de un grado medio de categoría. Es de las más antiguas del Sector.

Dibujo 28. Tumba 22B. Puede verse un elemento de ajuar en la cabecera. Al parecer estuvo cubierta con lajas según se muestra.

Foto 21. Tumba 23B. Su diseño ha sido bastante simétrico y totalmente excavada en el esquisto, que muestra aquí cierta dureza.

Dibujo 29. Tumba 23B. Los elementos de ajuar se verán después.

Foto 22. Tumba 24B. Esta tumba, como otras anteriores, está construida sobre roca viva, cosa poco común en esta zona donde prevalece el esquisto blando. Muestra además un hueco añadido en la cabecera, se trata de un espacio votivo para la vida de ultratumba. Pero estaba vacío.

Dibujo 30. Tumba 24B. Los restos del cadáver aparecen dispersos, como resultado del saqueo. Los elemento de ajuar recuperados son: una lucerna, y dos platos fenicios.

Foto 23. Tumba 24B. Detalle donde se aprecian los dos platos en los pies de la tumba.

Dibujo 31. Tumba 24B mostrando los platos a los pies de la misma.

Foto 24. Tumba 25B. Ha sido excavada en esquisto duro. No es el esquisto que domina en el terreno. También se encuentra interferida por otra tumba más moderna. El ajuar, en su capítulo correspondiente.

Dibujo 32. Tumba 25B. Los materiales se mostrarán en el capítulo de ajuares funerarios.

Foto 25. Tumba 26B. En el diseño de la tumba se puede observar que el estado de la roza es menos denso que en anteriores tumbas. Esquisto semiduro. En la esquina superior izquierda se puede comprobar que esta tumba han sido rota por la construcción de la inmediata superior.

Dibujo 33. Tumba 26B y 46B. La tumba 26 está cortada por la tumba nueva situada en la esquina superior izquierda. Y la 46B es parte de otra tumba más antigua y que, a su vez, fue cortada por la construcción de la 26B. Se trata en realidad de establecer un criterio de cronología paralela basado en las interferencias de las tumbas en general.

Foto 26 (bis). Pequeña tumba ibérica con urna de incineración. Se encuentra a medio camino entre el Sector B y el C.

Dibujo 34. Tumba 26B (bis) Tumba de incineración ibérica.

Foto 27. Tumba 27B. En esta tumba, como en otras, se observa bien el fenómeno de roturas por desconocimiento de su situación. Se construye la tumba, pero se ignora si existe otra en el mismo lugar.

Dibujo 35. Tumbas 27B y 51B. La tumba 51 es la más antigua y cuando se construye la 27B, deteriora la que se encuentra a su lado.

Foto 28B.Tumba 28B. Su diseño es similar a tumbas anteriores, excavada sobre roca esquisto duro.

Dibujo 36. Tumba 28B. Sus materiales se exponen en el capítulo de ajuares funerarios.

Dibujo 37. Tumba 29B. Esta tumba sufrió tanto deterioro por la superposiciones de otras que quedó realmente en su mitad y sin materiales. Por eso sólo se constató su anterior realidad formal como prueba de su existencia.

Dibujo 38. Tumbas 30B y 53B. El comentario más destacado es que la 30B se ha montado lateralmente sobre la 43B, lo que da una antigüedad diferente entre las dos. Lógicamente la 43B es más antigua.

Foto 29. Tumbas 32B y 45B. La tumba 32B, en su construcción, ha roto diametralmente a la 45B.

Dibujo 39. Tumbas 32B y 45B. La 32B muestra restos humanos dispersos; la 45B, elementos de ajuar también dispersos.

Dibujo 39. En la cabecera de la tumba 45 se aprecian elementos de ajuar in situ: lucerna fenicia de dos fuegos, y varilla metálica de en probable cofre o similar. Los ganchos bífidos se usarían en el maderamen del cadáver.

Foto 30. Tumba 33B. Es una de las tumbas que ha dado un elemento poco corriente, como una terracota fenicia como parte del ajuar. Es la única tumba que ha registrado una pieza de estas características.

Foto 30. Tumba 33B. Situación de la terracota en la zona de los pies de la tumba.

Dibujo 40. En la parte de los pies de la tumba 33B terracota de mujer que podría simbolizar a la divinidad protectora de los campos. como la Ceres romana.

Foto 31. Tumba 33B. En el conjunto de la parte inferior de la tumba se aprecia el espacio donde apareció la terracota.

Dibujo 41. Tumba 33B. En ella se aprecian elementos de ajuar hallados en la cabecera y a los pies de la misma: dos platos y un ánfora.

Foto 31. Tumba 34B. El fenómeno más destacado de este tumba son las anomalías en su construcción. La primera se observa a los pies de la misma con otra tumba que la corta casi verticalmente; y la segunda observación está en su parte superior izquierda con otro corte.

Dibujo 42. Tumba 34B. Aquí se aprecia mejor el corte que ha sufrido esta tumba en la construcción de la inferiormente situada.

Dibujo 43. Tumba 35B. Aparecieron en los pies de la tumba dos ungüentarios.

Foto 32. Tumba 36B. Lo más característico de esta tumba es la forma y estado que presenta. El esquisto que se encuentra, es blando, como se puede ver.

Dibujo 44. Tumba 36B y parte de la 54B. Puede observarse que en su construcción se ha roto una tumba anterior según, se puede ver. En su cabecera se ven dos ungüentarios.

Foto 33. Tumba 38. Esta tumba está cortada por otra en su parte inferior izquierda, pero en su cabera se observa que ésta misma ha cortado a otra, como se puede comprobar.

Dibujo 45. Tumba 38B. A sus pies fue hallada una jarra fenicia.

Foto 34. Tumba 38B (Detalle). Como parte del ajuar funerario aparecieron una jarra y dos platos fenicios en la parte inferior de lecho.

Foto 35. Tumba 39B. En la cabecera apareció un ánfora fenicia y en la parte central los restos humanos que estaban muy dispersos, lo que hace suponer que fue también saqueada.

Dibujo 46. Tumba 39B. La parte inferior muestra que también ha sido cortada por otra tumba en su construcción. En la cabecera se ven un ánfora y un plato fenicios.

Foto 36. Tumba 40B. Muestra un trazado perfecto por estar excavada en roca silícea dura, pero en su parte inferior se observa que ha sido cortada.

Dibujo 47. Tumba 40B. En él se ve perfectamente que esta tumba fue cortada por la situada en su parte inferior derecha.

Foto 38. Tumba 41B. Su estado de conservación es bueno por estar construida sobre roca dura.

Dibujo 48 Tumba 41B. En su parte inferior, cuando se construyó, sufrió un corte por la inmediatamente inferior. En el fondo aparecieron elementos de ajuar como se puede observar. Se ven dibujados varios elementos del ajuar funerario a los largo del fondo.

Foto 39. Tumba 42B. Sus escalones laterales no indican que el lecho estuviera cubierto con lajas de piedra. En este modelo de tumba es poco corriente la cubierta con lajas de piedra.

Dibujo 49. Tumba 42B. No hay material de ajuar dibujado.

Foto 40. Tumba 44Ba. Se trata de la tumba más grande de este sector. Apareció con su cubierta totalmente removida. Estaba formada por grandes lajas de piedra colocadas encima del lecho en posición de forma de «V» invertida, y recubiertas con una capa impermeabilizante de arcilla roja para evitar filtraciones de agua de lluvia. Cabecera, pies y laterales son de mampostería.

Foto 41. Tumba 44Bb. La misma tumba contemplada desde el punto opuesto. El mampuesto sólo se utiliza en cabecera y pies de la tumba.

Dibujo 50. Tumba 44B. Fueron hallados algunos elementos de cerámica, pero casi todos muy fragmentados y dispersos. Sin embargo se hallaron, en buen estado, plato fenicio, lucerna de tradición griega, ganchos de bronce y cuchillo de hierro.

Dibujo 51. Tumba 47B. Al pie de la misma apareció un ungüentario fenico de época helenística.

Dibujo 52. Tumba 50B. Fue saqueada. Aparecieron los restos humanos y fragmentos de cerámica dispersos.

Foto 42. Tumba 52B. Fue muy tocada en su estructura. Es de las más profunda de este sector.

Dibujo 53. Tumba 52B. Resulta un tanto extraño que sólo aparezca una de las grandes lajas de piedra que cubrías el lecho. Los fragmentos de cerámicas aparecieron dispersos.

Foto 43. Tumba 53B. Las lajas de la cubierta se encontraban en los escalones laterales y se sacaron fuera para facilitar la excavación.

Dibujo 54. Tumba 53B. De escasas proporciones, apareció con restos dispersos de cerámica.

Foto 44. Tumba 54B. Su tamaño es considerable, pero en cuanto a su lecho, resulta demasiado estrecho con relación de las demás tumbas. Los escalones laterales son delgados. Los restos aparecidos estaban dispersos.

Dibujo 55. Planta general del Sector B.

DIBUJO DE LA PLANIMETRÍA GENERAL DEL SECTO B

Fotos del estado general de las interrupciones a consecuencia del montaje de las tumbas

Foto 45. Vista general de la excavación del Sector B terminada.

Foto 46. Vista parcial superior derecha del Sector B.

Foto 47. Vista parcial superior derecha del Sector B.

Foto 48. Vista parcial media del Sector B.

Foto 49. Vista parcial superior-inferior media del Sector B.

Foto 50. Vista parcial superior-inferior izquierda del Sector B.

SECTOR C DE LA NECRÓPOLIS DE PUENTE DEL NOI

Nota introductoria.

El Sector C se encuentra a continuación de la zona intermedia donde se han registrado hallazgos como los elementos de una tumba monumental con piezas como leones y sus materiales de anclaje en la tumba, hasta llegar al Sector C, en sentido Este.

Nota. Esta zona intermedia ha dado numeroso material cerámico y algunas monedas fenicias entre otros elementos funerarios. Se trata de una casa de campo en la que se han encontrado esos elementos cuando se construía el jardín de la misma. Pero se han aportado generosamente para encajarlas en el estudio general de toda la colina. Así que se agradece la colaboración, gracias a la cual se han podido estudiar detenidamente todos los materiales aportados por su propietario D. Antonio Berrio Alabarce.

Foto 1. Vista parcial del Sector C sin excavar, pero bien marcado para su inicio. Ya se había perimetrado la zona localizando muchas de las tumbas debido a la poca potencia de la capa superficial del terreno cultivado de secano.

Foto 2. Tramo final marcado limitando con terreno sin explorar del Sector C.

Foto 3 Tumba 1C. Ha sido saqueada. Esquisto resistente.

Dibujo 56. Tumba 1C. Su ajuar funerario apareció con indicios de haber sido saqueada.

Foto 4. Tumba 2C. Se trata de la tumba más profunda de este sector. Limita con la tumba 4C, por la derecha. Muy removida su cubierta y los materiales que se hallaron en su interior.

Dibujo 57. Tumbas 2C y 13C. La 2C muestra en su cabecera un ánfora dentro de una fosa que podría haber sido un elemento votivo. Este fenómeno de hueco votivo con ánfora se da con cierta frecuencia.

Dibujo 58. Tumbas 3C y 6C. La primera contenía elementos de ajuar funerario, restos de huesos humanos en centro y cabecera; en los pies se hallaron huesos de restos de cabra que habrían podido ser usado como alimento para la supervivencia en la vida de ultratumba.

La tumba 6C había sido cortada por una tumba posterior como la 4C.

Foto 5. Tumba 4C. Se trata de la segunda tumba en categoría por sus dimensiones, estructura, y tipología. Fue levantada con sillares de piedra toba que no procedía de esta comarca.

Tiene base rectangular, una altura aproximada de dos metros y medio, y muy probablemente disponía de cubierta a dos aguas hecha de madera.

Su acceso disponía de un corredor escalonado.

En su parte de alzado frontal tiene un nicho que probablemente se utilizaba para guardar el ajuar personal del difundo o era sólo un especio de carácter votivo.

Foto 6. Tumba 4C. Alzado frontal donde se encuentra una hornacina destinada probablemente a objetos personales, o bien de carácter votivo.

Foto 7. Escalera de acceso a la tumba.

Dibujo 59. Tumba 4C. Planta. Se hace notar que algunos de los bloques de piedra toba fueron removidos cuando fue saqueada.

Dibujo 60. Parte frontal con hornacina votiva de la tumba 4C. Cabe observar cómo en la construcción de la tumba 4C se ha provocado la rotura de las dos tumbas anteriores que se observan en su parte frontal superior.

Foto 8. Tumba 4C Este molda para modelar terracotas u otras figuras, apareció en una de las paratas que se hicieran cuando se excavaba. Es de escayola y sólo apareció una mitad del molde.

Foto 9. Tumba 5C. Tumba con doble inhumación. Los materiales extraídos fueron: dos jarras, jarritos y platos, ungüentarios, además de numeroso fragmentos de todo tipo cerámica.

Dibujo 61. Tumba 5C. En el lecho (a) se observa gran cantidad de elementos de ajuar funerario, y en el (b) en cabecera, e incluso en los pies de la tumba.

Todo parece indicar que esta tumba no fue saqueada. Lo extraño es que no aparecen restos humanos como en las demás tumbas.

Este rasgo hace pensar que había tumbas que estaban preparadas de antemano para ser ocupadas posteriormente por sus dueños cuando fallecieran. En este caso serían dos miembros de familia quienes la ocuparían y en distintos tiempos, salvo que fallecieran a la vez los dos que la iban a ocupar. Y no llegó a usarse.

El fenómeno de tumbas preparadas antes de morir se entiende como cenotafio.

Dibujo 62. Nicho de la tumba 5C, donde se contempla la cantidad de cerámica usada como ajuar. Se suman los dos ajuares por doble enterramiento

Foto 10. Tumba 6C. Es considerada como una de las tumbas más profundas, pero también más tocadas por las tumbas colindantes.

Dibujo 63.Tumba 7C. Los materiales hallados no se dibujaron in situ

Foto 11C. Tumba 8C. Se encuentra cortada por la tumba que le precede.

Dibujo 64. Tumba 8C. No se dibujaron los materiales hallados.

Dibujo 65. Tumba 9C. Sin materiales dibujados.

Dibujo 66. Tumbas 10C y 14C. Es un caso típico de montar una tumba sobre otra por desconocimiento del terreno.

Foto 12. Tumba 11C. La dureza del terreno ha provocado un diseño de tumba según la roca y no el enterramiento en si.

Dibujo 67. Tumba 11C. Materiales en capítulo de ajuares funerarios.

Foto 13. Tumba 12C. Materiales en capítulo de ajuares funerarios.

Dibujo 68. Ajuar de la tumba 12C. Platos fenicios sobre la cabecera.

Foto 14. Tumba 14C. Es de notar la poca dureza del esquisto en esta tumba y como la han roto con la construcción en su parte posterior con la construcción de otra tumba.

Foto 15. Tumba 14C. Ajuar funerario. Jarra y jarro como parte del ajuar funerario.

Dibujo 69. Tumba 15C. Sus restos funerarios se ven en ajuares.

Foto 16. Tumba 16C. Forma clásica de la mayoría de las tumbas. Esquisto resistente.

Dibujo 70. Tumba 16C. Fue saqueada y muestra restos humanos dispersos.

Foto 17. Tumba 17C. Modelo general de tipo de tumbas en esta clase de roca.

Foto 18. Tumba 17C (Detalle). Lucerna bicorne, varilla de bronce con extremos circulares y una especie de gancho con puntas separadas. Es probable que pertenecieran a un lecho del cadáver.

Dibujo 71. Tumba 17C. El cadáver estaba en posición normal en este tipo de enterramiento.

Foto 19. Tumba 18. En esta tumba fueron inhumados dos cadáveres. Se ignora si fueron simultáneos o en tiempos diferentes que sería lo normal.

Foto 20. Tumba 17C. Detalle de la cabecera de la tumba donde se observa la situación del primer cadáver.

Dibujo 72. Tumba 18C. Aquí se muestra que la parte inferior del primer cadáver apareció removida, lo que indica que esta tumba fue saqueada.

En la cabecera aparecieron otros elementos de ajuar, como platos de cerámica. Y en la parte inferior se hallaron los restos de una cabra que se habría utilizado como alimento para la vida de ultratumba, según costumbre fenicia.

Dibujo 73. Tumba 18C (a) donde se muestran los restos de cabra que pusieron para la vida de ultratumba del fallecido. Junto con ello colocaron algunas piezas de cerámica como un jarro para líquidos.

Dibujo 74. Tumba 18C (b). Segundo enterramiento. El cadáver no fue tocado como ocurrió en el primer cadáver.

Foto 21. Tumba 19C. Ajuar: jarra sobre la parte inferior del lecho.

Dibujo 75. Tumba 19C. Fue saqueada. Sólo aparecen huesos humanos muy dispersos.

Foto 22. Tumba 20C. Los restos humanos aparecen en el fondo y dispersos.

Foto 23. Tumba 20C. Muestra el inicio de la excavación, primeras paratas.

Dibujo 76.Tumba 20C. Aparece casi sin nada.

Foto 24. Tumba 21C. El diseño de la tumba muestra una variación con respecto a las anteriores en su lecho. Los escalones laterales están meramente indicados.

Dibujo 77. Tumba 21C. Sin restos de huesos humanos. Varios ungüentarios.

Foto 25. Tumba 22C. Esta tumba muestra irregularidad en su forma, ya que se ven escalones laterales sin apenas simetría con el resto. Un ánfora de gran tamaño dentro de la tipología que se viene dando en este Sector.

Dibujo 78. Tumba 22C. Ha sido saqueada, pero se observa que los restos humanos no han sido casi desplazados. Hay vasijas en cabecera y pies.

Foto 26. Tumba 23C. Tanto en el Sector B como en el C han aparecido tumbas de incineración como, ibéricas y romanas. Se trata efectivamente de una tumba de incineración romana. En su interior había huesos quemados de un niño.

Este hecho significa que los romanos empiezan ya a utilizar esta zona de enterramientos. Normalmente las tumbas romanas, por tradición, se situaban a la entradas-salidas de las ciudades.

Dibujo 79. Tumba de incineración romana. Su estructura es muy diferente a la fenicia: una simple fosa con un ánfora usada como urna cineraria.

Dibujo 80. Tumba 24C. El dibujo forma parte de un conjunto de similares características.

Foto 27. Tumba 24C. Esta zona baja del Sector C ha sufrido mucho desgaste por la agricultura aquí practicada.

Foto 28. Tumba 25C. La foto manifiesta que el uso agrícola de este sector ha quedado evidente y las consecuencias son claras: tumbas aradas y restos escasos.

Dibujo 81. Tumba 25C. En ella se indican los pocos elementos de ajuar que contenía.

Foto 29. Tumba 26C. Tumba en forma de fosa de pequeñas dimensiones.

Dibujo 82.Tumba 26C. Aparecieron restos humanos.

Foto 30. Tumba 27C. Ha quedado reducida de tamaño tanto en base como en altura. Tan sólo se ven los materiales ajuar amontonados en el fondo.

Dibujo 83. Tumba 27C. Todo da a entender que los materiales hallados han sido amontonados intencionadamente. No es el orden que se observa en una tumba normal incluso si ha sido saqueada desde antiguo.

Foto 31. Tumba 28C. Es claro que esta tumba fue saqueada. Su forma es el diseño más usual.

Dibujo 84. Tumba 28C. Pueden observarse huesos humanos dispersos en el lecho. Apareció sobre la esquina inferior derecha un ánfora y tres ungüentarios en el centro, pero removidos.

Foto 32. Tumba 29C. Se trata de otra de las tumbas de la parte inferior de la zona de excavación que ha sido muy retocada por la labor del campo. En consecuencia el material funerario que aparecido es escaso.

Dibujo 85. Tumba 29C. Muy escaso material.

Foto 33. Tumba 30C. Este diseño es semejante a otras del mismo tamaño y modelo de tumba. La similitud con los la tumbas del Sector B que patente.

Foto 33. Tumba 30C. Detalle del lecho. Huesos humanos removidos al igual que el jarro que aparece a un lado del lecho.

Dibujo 86. Tumba 30C. Todo parece indicar que esta tumba no ha sido saqueada debido a la posición que presenta el ajuar funerario y los restos del cadáver. Lo más destacado es la jarra a los pies y los restos de cabra, como comida, para la vida de ultratumba.

Foto 34. Tumba 31C. Es de notar que sólo tenga un escalón de poyo en el lado izquierdo. Este fenómeno se explica por lo roturado que esta en terreno debido a las actividades agrícolas.

Dibujo 87. Tumba 31C. El aspecto que presenta, muestra que ha sido saqueada. A los pies se observan restos de lo que pudieron ser restos de una cabra, huesos humanos muy removidos y algún ungüentario.

Foto 35. Tumba 32C. Tiene un lecho grande y escalones laterales, respondiendo al diseño clásico.

Dibujo 88. Tumba 32C. Restos de cerámica como las demás del mismo tamaño.

Foto 36. Tumba 33C. Se repite el modelo de tumba como si fuera un patrón arquitectónico.

Dibujo 89. Tumba 33C.

Dibujo 90. Tumba 34C. Tan sólo aparecen restos humanos disperso y algún resto de cerámica.

Dibujo 91. Tumba 35. Tumba simple con un lecho de poca calidad y escasos restos de ajuar.

Foto 37. Tumba 36C. Tumba saqueada. Huesos dispersos.

Dibujo 92. Tumba 36C. Aparecieron una jarra y restos dispersos de huesos humanos

Dibujo 93. Tumba 37C. Restos de huesos humanos y cerámicos.

Dibujo 94. Tumba 38C. Restos humanos dispersos y ungüentario.

Dibujo 95. Tumba 39C. Restos cerámicos y huesos humanos dispersos.

Dibujo 96. Tumba 42C. Saqueada. Piedras removidas que cubrían el lecho. Además se obsercan muretes laterales de mampostería.

Dibujo 97. Plano general del Sector C.

EN ESTE CUADRO DE SITUACÓN DE LAS TUMBAS DEL SECTOR SE REFLEJA SÓLO LAS TUMBAS QUE NO ESTABAN TOCADAS POR EL CULTIVO SUCESIVO A TRAVÉS DE LOS TIEMPOS.

Foto 38. Vista de los Sectores D y E de la Necrópolis Puente del Noi. Zona amarillenta. Se puede ver que esta parte de la colina está abancalada, con lo que muchas de las tumbas no tenían profundidad, y aparecían descarnadas y casi en superficie.

SECTOR D DE LA NECRÓPOLIS DE PUENTE DEL NOI

PLANTA GENERAL DE LA ZONA DEL SECTOR D

Dibujo 97. Plano general del sector D

Foto 1. ESPACIO INDICADO DEL SECTOR D.

Nota. Esta zona ha sido también excavada furtivamente y algunos de los materiales extraídos han podido ser estudiados en esta relación de materiales de ajuares funerarios.

RELACIÓN DE TUMBAS FENICIAS

Foto 2. Tumba 1D. Se trata de una tumba que, además de estar saqueada en el pasado, recientemente ha sido también tocada en la actualidad por los propietarios del terreno.

Dibujo 98. Tumba 1D. En ella aparecen en la cabecera elementos de ajuar. Sobre el centro algunos restos de huesos humanos.

Foto 3. Tumba 1D. Ajuar de la tumba y algún resto humano disperso sobre la misma cabecera.

Foto 4. Tumba 2D. Se trata de otra de las tumbas que han sido saqueadas en esta zona sur de la colina.

Dibujo 99. Tumba 2D. Se ha conseguido localizar en colección particular el material que se encontraba en estas tumbas para poderlo estudiar.

Foto 5. Tumba 3D. Se trata de otra de las tumbas que aparecen expoliadas recientemente. Estaban cubiertas de matorral cuando fueron localizadas. Los propietarios del terreno tienen materiales hallados en la expoliación. Se han podido estudiar.

Foto 6. Tumba 4D. El matorral cubría la tumba ya expoliada.

Foto 7. Tumba 5D. Es de las tumbas que aparecieron expoliadas desde hace pocos años. De ahí el matorral que se encuentran en ellas.

Foto 8. Tumba 6D. Igual a las anteriores. Aparecen llenas de matorral, pero antes han sido expoliadas.

Foto 9. Tumba 7D. Es similar a las anteriores.

Foto 10. Tumba 8D. Similar a las anteriores en este sector. Llena de malezas.

Foto 11. Tumba 9D. Similares características a las anteriores.

Foto 12. Tumba 10D. Similares características a las anteriores.

Foto 13. Tumba 11D. Tumba de inhumación. Fase Bronce pleno. Aparecieron cuatro tulipas como ajuar funerario.

Se piensa que debió tener algún tipo de arma, como un puñal pequeño. El cadáver no se levantó para comprobarlo. Pero lo normal es que lo tuviera. El cadáver está en posición fetal. Le tumba se encuentra entre el Sector C y el D.

No es coetánea con las tumbas fenicias. Los enterramiento ibéricos pertenecen a épocas más antiguas.

Foto 14. Tumba 15D. Tumba en forma de fosa donde aparece el ajuar compuesto por numerosas piezas revueltas.

Foto 15. Tumba 16D. Es una tumba en forma de fosa que fue recortada por el arado. El ajuar aparece apilado en la cabecera.

Foto 16. Tumba 17D. Otra de las tumba roturadas donde el ajuar ha aparecido en la cabecera, pero descolocado.

SECTOR E DE LA NECRÓPOLIS PUENTE DEL NOI.

Secuencia de fotos de las tumbas.

Foto 1. Tumba 1-E. Puede ser la tumba fenicia más profunda del Mediterráneo. Kerkouan, en Túnez, tiene tumbas de corredor y bastante grandes, pero no tan profundas. Se ve un hipogeo taponado con sillares de piedra toba. Su profundidad supera los 8 m.

Foto 2. Tumba 1-E. Vista del hipogeo con el taponamiento movido por los expoliadores. Se nota bien que accedieron a la cámara por el lado derecho. Los sillares estaban movidos cuando se llegó excavando a esa profundidad. Pero, al parecer, tan sólo tocaron esa parte de la entrada del hipogeo.

Tendrían mucha dificultad en desmontar la gran cantidad de tierra que habría que extraer.

Esta tumba, por la forma y, sobre todo, por los elementos de ajuar encontrados, se sitúa entre las más antiguas de las tres necrópolis hasta ahora descubiertas.

Foto 3. Tumba 1-E. Esta tumba, en su proceso de excavación, presentó dos enterramientos que se hicieron encima de ella después de que se cerrara. La primera aparece a poca profundidad y casi a la altura de la tierra que la contiene. La segunda puede observarse con los huesos humanos a un nivel inferior, casi en el centro. Pero hubo un tercero enterramiento en el que aparecieron huesos de un niño de corta edad.

Foto 4. Tumba 1-E. Detalle de la tumba situada en un lateral de la mayor en el que se marcan los restos de su paredes de esquisto y mampostería.

Foto 5. Tumba 1-E. Detalle para indicar la escalera, que se hizo sobre la roca, para poder acceder y construir esta especial tumba.

Foto 6. 10E. Esta serie de tumbas aparecen casi intactas. El cadáver está completo. No se notan movimientos de saqueo. El ajuar se encuentra distribuido por el lecho. Es importante observar que los lechos de estas tumbas se encuentran bastante en superficie debido a que esto era terreno de desgaste por el uso de la agricultura.

Foto 7. Tumba 12E. Este enterramiento no ha sufrido expoliación. Se encuentra entero y en su justo espacio. El ajuar está colocado en la cabecera y pies, como se viene comprobando en casi todas las tumbas fenicias.

Foto 8. Tumba 12E. Detalle de los pies del cadáver, donde se aprecia un recipiente.

Foto 9. Tumba 12E. Detalle del cráneo. Al parecer y por la posición y estructura del esqueleto, parece ser una mujer y joven por la forma de sus huesos y su dentadura. El cráneo muestra una rotura que hace pensar que fue golpeado.

Foto 10. Tumba 20E. Enterramiento de similares características al 12E. El cadáver se encuentra en posición normal

Foto 11. Tumba 13E. Este enterramiento aparece con el cadáver algo movido, cosa que puede deberse al trabajo realizado por los campesinos con su labor agrícola. Obsérvese la poca profundidad del lecho.

Foto 12. Tumba 13E. Detalle de la cabecera y pies del cadáver, donde aparecen restos humanos y cerámicas.

Foto 11E. Tumba 20E. Detalle de los pies del cadáver, donde se aprecia la anatomía de los huesos de los pies, posados sobre una especie de plato o recipiente.

Foto 12. Tumba 20E. Detalle en los pies de la tumba, en los que se aprecian bien los huesos de las piernas, los de los pies, y la cerámica encima de uno de ellos.

Nota. Las tumbas que no se han tenido en cuenta, aparecieron muy deterioradas como consecuencia del uso hecho de ese terreno por los campesinos. Se sabe que son tumbas pero quedarían mal definidas.

NECRÓPOLIS FNICIO-IBÉRICA DEL MONDE DE VELILLA.

El Monte de Velilla es una de las zonas de Almuñécar más descuidadas en el aspecto arqueológico. Las dos caras afrontadas de este monte han presentado, en distintos momentos de su historia, un aspecto algo misterioso, ya que se ha producido una serie de hallazgos que han sorprendido incluso a los dueños del terreno, pero que nunca han revelado el verdadero contenido de esos hallazgos.

Las personas que primero se dieron cuenta de la valía de elementos encontrados fueron los caseros y gente que trabajaba en ese terreno como agricultores asalariados. Lo primero que llamó la atención fue el hecho de que una chica apareciera con un escarabeo egipcio engarzado en un anillo de su mano.

Posteriormente se pudieron contemplar una cantidad de materiales fenicios en el interior del chalet de la zona y de gran categoría arqueológico-tipológica.

En otro momento de este escarceo en busca del patrimonio que se ocultaba en este lugar, se publicaron dos piezas de oro perteneciente a un supuesto ajuar de mayor contenido cuantitativo y que por sus características se podía relacionar tipológicamente con el tesoro del Carambolo o la Aliseda. Comentarios corrieron sobre este asunto en cuento al contenido y cantidad del hallazgo. Se cree que lo hallado ha podido salir del país, o se halla en colecciones particulares.

Por otro lado, la especulación urbanística ha hecho verdaderos estragos en espacios considerados de gran valor histórico-arqueológico. Por esta razón se aportan fotos de los desmontes de colinas destinadas a viviendas turísticas.

Se puede comprobar la existencia de numerosas tumbas cortadas por la máquina retro. Y eso sólo en la parte más elevada de la colina, con repercusión a las zonas bajas de la misma. Por ello no cabe la menor duda que se ha arrasado un considerable número de tumbas.

Lo último descubierto ha sido una construcción abovedada romana que ha desaparecido hace poco por la citada especulación urbanística. Pero se va a publicar con todo detalle para que quede constancia de su existencia.

Y por ultimo, desde el punto de vista de la habitabilidad en esta zona, hay que añadir que este espacio tenía acceso a abundante agua debido a la existencia de un abundante manantial que acabaría yendo al mar. Pero ese agua se ha utilizado hasta hace pocos años para abastecer las viviendas-chalets de las urbanizaciones de la zona. El elemento era vital para una posible zona de vivaqueo o reposición de agua para embarcaciones.

Foto 1. Monte de Velilla. Parte superior de la colina. En el corte dado por la máquina puede observarse el perfil de tumbas por sus características de diseño. Existe una hondonada similar a las halladas en otras necrópolis fenicias del lugar. Aquí se distingue el perfil de dos espacios que fueron tumbas. Por debajo de ellas cabe pensar que había otras que la máquina ha destruido.

Foto 2. Monte de Velilla. Corte en el que se ven con claridad, en el perfil superior, cinco tumbas cortadas por la máquina. Los supuestos materiales han sido removidos y dispersados por el terreno.

Foto 3. Monte de Velilla. Corte donde se ve una secuencia de cuatro tumbas en el perfil superior.

Foto 4. Monte de Velilla. Vista del perfil superior de la colina en la que aparecen tres tumbas cortadas.

Foto 5. Monte de Velilla. Corte del terreno dejando a la vista el perfil de tres tumbas marcadas por el cambio de color del terreno.

Foto 6. Monte de Velilla. Necrópolis. En la cima del corte se ven dos pozos de tumbas situadas sobre el terreno.

Foto 7. Monte de Velilla. Necrópolis. Sobre el perfil superior del terreno se puede observar la existencia de cuatro tumbas. El cambio de color del esquisto acusa su existencia.

Foto 8. Monte de Velilla. Necrópolis. En este espacio sobre la cima se han detectado tres tumbas siguiendo el criterio del cambio de color del terreno al ser cortado por la máquina.

Foto 9. Necrópolis del Monte de Velilla. Vista de cuatro tumbas en el corte de perfil de la colina en su parte superior.

Foto 10. Necrópolis del Monte de Velilla. Detalle de uno de los cortes de la cima de la colina. Se aprecia bien el tipo de tierra que la tumba contiene. Es una fosa excavada en el esquisto indicando el color oscura de la tierra en contraposición al resto del terreno colindante que es de esquisto.

Foto 11. Necrópolis del Monte de Velilla. Perfil de una de las tumbas sobre la cima de la colina.

Foto 12. Necrópolis del Monte de Velilla. La máquina ha arañado tanto que sólo ha dejado la silueta de lo que fue tumba excavada en roca.

Foto 13. Necrópolis del Monte de Velilla. Esta foto revela cómo quedan las siluetas de las tumbas en el perfil de la cima de la colina. Hubiera sido muy revelador cribar la tierra removida por la máquina.

NECRÓPOLIS FENICIA DEL CERRO DE SAN CRISTÓBAL

La necrópolis del cerro de San Cristóbal fue descubierta a consecuencia del movimiento de tierras que se tuvo que realizar para la construcción de un barrio de viviendas sobre la colina del Rincón de San Cristóbal.

Nota. Como se ha adelantado, esta necrópolis fue excavada en 1962 por el arqueólogo Dr. Pellicer Catalán, de la universidad de Sevilla. El trabajo fue patrocinado por el arquitecto Conservador de la Alhambra D. Francisco Prieto Moreno. El nombre de la necrópolis se debe a que la Sra. de Prieto Moreno, Laura, fue colaboradora. De ahí que la necrópolis se denomine «Laurita» en honor a ella.

Foto 1. Esta imagen es importante porque muestra la urbanización donde se encuentran, bajo tierra, las veinte tumbas de pozo de la citada necrópolis. Pero, a su vez, también lo es porque en este lugar fue conde se localizó el ánfora egipcia del faraón Apophis. Esa pieza no es del mismo estilo que las piezas de la Laurita. Pero se ignora su lugar de hallazgo.

Foto 2. Esta imagen muestra el lugar donde se encuentra la necrópolis Laurita del Cerro de San Cristóbal. La parte superior izquierda indica donde se encontraba y donde yacen enterradas las 20 tumbas de pozo de la necrópolis.

Foto 3. Planta y sección de una de las tumbas. En ella se aprecia e indica dónde se encontraban los ajuares funerarios. Tiene alguna similitud con la tumba 1-E de Puente del Noi. Dispone de un hipogeo de escasas proporciones con una piedra de cierre como protección. Aquí se practicó la incineración, al contrario de Puente del Noi, que se practica la inhumación.

EXPOSICIÓN DE MATERIALES HALLADOS EN LAS NECRÓPOLIS DE »EX

Foto 1. Puente del Noi: Ánfora fenicia de ascendencia griega. Tumba 1-A.

Foto 2. Puente del Noi: Cazoleta fenicia de uso doméstico.

Foto 3. Puente del Noi: Cazoleta fenicia de uso doméstico .

Foto 4. Puente del Noi: Sigillata romana.

Foto 5. Puente del Noi: Cazoleta fenicia de uso doméstico .

Foto 6. Puente del Noi:Cazoleta fenicia de uso doméstico .

Foto 7. Puente del Noi: Cazoleta fenicia de uso doméstico.

Foto 8. Puente del Noi: Sigillata romana.

Foto 9. Puente del Noi: Cazoleta romana.

Foto 10. Puente del Noi: Ollita romana con tapadera.

Foto 10 (bis) Perfil de la ollita.

Foto 11. Puente del Noi: Sigillata romana.

ELEMENTOS QUE APARECEN EN TUMBAS IBÉRICAS EN EL ESPACIO DE PUENTE DEL NOI. PERCUTORES, MARTILLOS, PULIDORES

Foto 12. Puente del Noi: Piedra moldeada del tipo machacandera. Cultura ibérica.

Foto 13. Puente del Noi: Piedra tallada de uso doméstico para moler grano. Cultura ibérica.

Foto 14. Puente del Noi: Martillo ibérico. Bronce Pleno.

Foto 15. Puente del Noi: Cuchillo ibérico que llevaba mango. Bronce Pleno.

Foto 16. Puente del Noi: Curtidos de pieles. Bronce Pleno y de posible uso dentro de la cultura fenicia.

Nota. La zona de las colinas del oeste era idónea para fijar un hábitat porque disponía de agua procedente del Barranco del Noi que ha estado manando agua hasta tiempos recientes. En la Cartografía de Costas este lugar era recomendado para hace aguada.

NECRÓPOLIS FENICIA DEL CERRO DE SAN CRISTÓBAL.

Foto 17. Ecarabeo hallado en la necrópolis Puente del Noi, tumba 5 del Sector A. En el contexto de este hallazgo aparecieron también una jarrita, dos copitas y una lucerna. Pertenecen al siglo IV a. de C. Cornalina roja.

Lo más relevante del anverso es la figura en que se representa la lucha entre dos guerreros.

Foto 18. Anverso del escarabeo con protórax y élitros bien marcados.

Foto 19. Posición de perfil en el que se muestran las patas de forma esquemática. El agujero que lo atraviesa indica que ha podido ser un elemento de collar o simplemente amuleto.

Foto 20. Escarabeo de cornalina roja clara. Por las características del agujero se muestra formó parte de un collar. En su contexto aparecieron varias vasijas de cerámica. Fue hallado en la tumba 5 del Sector B.

En su reverso muestra un león sentado sobre sus cuartos traseros, cabeza y cola erguidas y vuelta hacia atrás. La posición lateral deja ver élitros y patas esquemáticas.

La cronología ronda el primer cuarto del siglo V a. de C.

Foto 21. Escarabeo de cornalina roja clara. Necrópolis Puente del Noi. Sector C, tumba 18C (a).

Anverso: Protórax y élitros marcados.

Foto 22. Reverso del escarabeo. Muestra al personaje egipcio Atef. Su mano derecha sostiene un látigo y la otra mano señala la boca. Flor de loto de pie terminada en serpiente. El personaje está sentado sobre una flor de loto de la que salen dos ramales que acaban en serpiente, una a derecha y otra a izquierda.

Foto 23. Perfil del escarabeo, con patas indicadas. El agujero longitudinal indica que o bien formó parte de un collar, o bien ser usado como amuleto.

Foto 24. Escaraboide en montura basculante. Está hecho de pasta rojiza y engarzado en oro montado sobre un anillo de plata. Fue encontrado en la Necrópolis Puente del Noi, Sector C, tumba 18C (b), sobre el segundo enterramiento de la tumba. Apareció junto a otros elementos como un anillo de plata, tipo chatón, y piezas de cerámica. La divinidad representada es el dios Set.

Su cronología ronda el siglo IV a. de C.

Figura de perro con cabeza hacia atrás, cola alzada y orejas erguidas.

Foto 25. Escarabeo engarzado en sortija basculante. Material esteatita. Apareció en la tumba tres de la Necrópolis del Cerro de San Cristóbal «Laurita», junto con los materiales de incineración colocados dentro de un ánfora de alabastro. También apareció junto con una cuenta de collar de serpentina.

Su cronología sobre finales del siglo VIII a. de C.

Foto 26. Escarabeo engarzado en oro. Iba montado en una anillo que se ha perdido probablemente en la incineración.

Apareció en ánfora de alabastro perteneciente al faraón Sheshonq III. Apareció junto con un plato de barniz rojo en la tumba 16 de la Necrópolis del Cerro de San Cristóbal «Laurita». Cronología Siglo VII a. de C.

Foto 11. Escaraboide de pasta vítrea. Apareció en la Necrópolis del Cerro de San Cristóbal «Laurita», en la tumba 20, dentro de ánfora de alabastro con cadáver incinerado. La inscripción es del faraón Osorkón II. También aparecieron piezas de cerámica tipo oinokoes, y un anillo de cobre. Posible amuleto. Hay paralelos en la ciudad de Cartago en Túnez.

Cronología de finales del siglo VIII.

Foto 27. Escarabeo de anillo basculante. Está enmarcado en oro y montado en anillo de oro.

Se encontró dentro de ánfora de alabastro. El ánfora muestra una inscripción del faraón Takelot II. Tumba 1 de la Necrópolis del Cerro de San Cristóbal, «Laurita». Finales del siglo VII a. de C.

Se encuentra en colección particular.

Foto 28. Escarabeo. Por los indicios puede decirse que es hueso por tener estrías.

Apareción en el Monte de Velilla y probablemente en la necrópolis fenicia que allí se encuentra.

Monte de Velilla ha sido el más perjudicado por las nuevas urbanizaciones que en él se están haciendo.

En anverso se ve muy bien los élitros y protórax. El reverso se ve un halcón hacia derecha y símbolos jeroglíficos.

Foto 29. Escarabeo. El material puede ser jaspe o sílex. Se encontraba en poder de un particular que lo reutilizó.

Su procedencia es la Necrópolis de Monte de Velilla. El protórax se encuentra bien definido a igual que sus élitros. Este escarabeo estuvo engarzado en una sortija moderna. De ahí el estado de su reverso.

Aparte de la aparición de todas estas piezas, es necesario indicar aquí que se tienen noticias de la existencia de otros ejemplares de los que tan sólo se ha podido recabar alguna indicación sobre sus características.

La primera pieza es un escarabeo montado en oro. Sus medidas nos son desconocidas. La indicación de su desaparición fue hecho por los obreros. La peculiaridad de ser oro el enmarque, nos puede servir de guía para establecer alguna relación con las otras piezas de la misma necrópolis. Ello daría pie a poder establecer una cronología similar a la de las piezas de estas características fijándola en la segunda mitad del siglo VIII a. de C. En cuanto a la procedencia hay que decir que, por la misma razón antes expuesta, debe considerarse procedente de Egipto, aunque se hayan dado también algunas en Cartago.

Una segunda pieza de diferente composición fue probablemente hallada en la tumba excavada por el profesor Pita Andrade. Se trata de una pieza que, por los indicios, pasta yesosa, es semejante en color a la número 9 de la exposición general que se ha hecho. Por ello se puede indicar que su material fuera hueso.

En cuanto a la cronología se cree que, por razones obvias, la tumba es del siglo VIII, y por ello la pieza lo sea también.

Según Pellicer este escarabeo tiene forma semiesférica y, como dibujo en el campo, una roseta.

En cuanto a paralelos nos indica que en Rabs y Douïmes se da este tipo con cierta frecuencia, y que están estudiados por Delattre y Gauckler.

En cuanto al sentido totémico-religioso de los escarabeos, conviene decir que, según los indicios que se tienen, todo indica que formaban parte de collarines, y como tales eran portadores de todos aquellos elementos que servían para preservar de las fuerzas o manifestaciones negativas. Por ello, al igual que en el mundo egipcio, el escarabeo funciona como amuleto, fenómeno que se da hoy en algunas manifestaciones religiosas

ELEMENTOS DE PESCA

Foto 30. Plomada de cerámica utilizada como elemento de contrapeso para que la red se hunda en contraposición de los elementos flotadores como el corchoo similares. Colección particular.

Foto 31. Elementos de cerámica usados como plomadas de las redes de pesca entre los fenicios. Colección particular.

Foto 32. Elementos de pesca usados como plomadas. Colección particular.

Foto 33. Elementos de pesca usados como plomadas en las redes. Colección particular.

Foto 34. Elementos de pesca usado por los fenicios en las redes. Colección particular.

Foto 35. Elementos de pesca usados por los fenicios en sus redes. Colección particular.

Nota. Estos materiales han aparecido en la misma zona donde se encuentra la necrópolis Puente del Noi. Resulta un tanto extraño que en la mayor parte de lo excavado no haya aparecido nada similar, lo que lleva a la conclusión de que estas piezas no son de esta zona, pero son auténticas.

LUCERNAS DE LOS CINCO SECTORES DE PUENTE DEL NOI

Foto 36. Lucerna monocorne fenicia de ascendencia griega.

Foto 37. Lucerna monocorne fenicia de ascendencia griega.

Foto 38. Lucerna monocorme fenicia de barniz rojo.

Foto 39. Lucerna monocorne fenicia.

Foto 40. Lucerna monocorne fenicia de ascendencia griega.

Foto 41. Lucerna monocorne fenicia de ascendencia griega.

Foto 42. Lucerna monocorne fenicia.

Foto 43. Lucerna monocorne fenicia de ascendencia griega.

Foto 44. Lucerna bicorne de origen fenicio.

Estos tipos de lucerna muestran dispersión en cuanto a su punto de hallazgo. Las bicorne son las más antiguas y se sitúan alrededor del siglo VI a. de C. Las monocornes muestran una oscilación cronológica más variable, dándose incluso ya en época romana.

LEONES HALLADOS EN EL JARDÍN DE LA CASA DE D. ANTONIO BERRIO

La zona del hallazgo de los leones se encuentra entre los Sectores B y C de la Necrópolis Puente del Noi.

LEONONES FENICIOS EN JARDÍN DE ANTONIO BERRIO

El conjunto de terreno que forman parte de la necrópolis de Puente del Noi lo forma una colina y terreno cercanos a ella. Sobre el mismo se encuentra emplazado el Instituto Antigua Sexi y toda una serie de edificaciones anteriores y posteriores a la excavación. Sobre la cresta de dicha colina hay una serie de chalets construidos antes de que se practicara la excavación.

Entre estas edificaciones hay una casa-chalet donde se han encontrado elementos que son muy similares a los hallados en la etapas de excavación desde el año 1979. Los materiales que se van a mostrar en esta publicación fueron encontrados en el rebaje de terreno que se llevó a cabo en una de esas viviendas desde años muy anteriores a que se iniciara la excavación oficial de los terrenos libres de esa colina.

Se van a mostrar tal como se han conservado hasta el momento, y muestran una variedad muy semejante a los últimamente localizados.

En fechas de la construcción de los restantes chalets han aparecido materiales cuyo fin se desconoce, pero que debían ser de una tipología muy similar a los nuevos hallados hace pocos años. Y una de las novedades entre los conjuntos de elementos de ajuar, es la aparición de piezas que no han sido detectadas recientemente. Objetos relacionados con la vida y trabajo de los fenicios que por estos lugares pudieran establecerse. Resulta muy extraño que en un espacio de unos 500 m2 se hayan obtenidos piezas diferentes a las habituales en el nuevo proceso de excavación.

Como se irá viendo, con los movimientos de tierra en las antiguas construcciones de viviendas, se ha detectado la presencia de tumbas de tamaño mayor a las habituales. Se han comentado hallazgos insospechados de tumbas similares de la 1-E de la cima de la colina. Incluso se rumoreó la aparición de elementos sepulcrales de mayores y variadas proporciones; y es posible que algunos de los hallazgos de restos de construcciones fenicias, puedan pertenecer a una de las supuestas tumbas de grandes proporciones, pero que lo suponemos, porque no se ha visto ni localizado su existencia debido a la gran cantidad de tumbas excavadas hasta el momento. Tumba de corredor, de ciertas proporciones, 4C, tumba de pozo con hipogeo 1-E. Pero los rumores de otras ocultas se oyeron al inicio de la excavación oficial.

Otro fenómeno extraño es la cantidad de algunas de las piezas halladas, como ungüentarios mejor conservados y más numerosos que los encontrados hasta el momento, al igual que elementos específicos de la profesión tan practicada por los fenicios en aquellos momentos: la pesca. Tan extraño resulta esta novedad que no deja de sorprender, porque, en los tres años de excavación, no han aparecido ni uno sólo de este tipo.

El conjunto de terrenos que forman parte de la necrópolis de Puente del Noi lo integran una colina y terrenos cercanos a ella. Sobre el mismo se encuentra emplazado el Instituto Antigua Sexi y toda una serie de edificaciones anteriores a la excavación. Se van a mostrar tal como se han conservado hasta el momento, y ofrecen una variedad muy semejante a los últimamente localizados.

Foto 45. Pieza 1 del sistema de anclaje de los leones decorativos de la tumba fenicia de la cima del sector B en la colina.

Foto 46. Pieza 2 del sistema de anclaje de los leones decorativos de la tumba fenicia de la cima del sector B en la colina.

Foto 47. Pieza 3 del sistema de anclaje de los leones decorativos de la tumba fenicia de la cima del sector B sobre la colina.

Foto 48. León fenicio de la tumba de la cima de la colina. El material es piedra caliza del tipo toba. Vista de perfil del animal. La figura está revestida de una especie de escayola o yeso. El diseño muestra, de forma esquemática, las patas delanteras en posición firme, y las traseras algo rebajadas con si descansara sobre los cuartos traseros. La cabeza, con mala conservación, dibuja una especie esquemática del animal.

Foto 49. Segundo león, bastante deteriorado. Se muestra en esta imagen el segundo león, aunque está incompleto por deterioro a consecuencia del estado en que apareció, o por la construcción de los pozos para la levantar el chalet donde se encontraba, y donde se está aún la tumba originaria a la que pertenecen los leones. El material es caliza-toba.

Foto 50. Dibujo Sobre el tablero informativo general de la necrópolis Puente del Noi. Pero es una probable explicación de la tumba que aquí se está exponiendo. Hay ejemplos paralelos en Oriente de los tipos de tumbas similares que allí se encuentran.

Nota. Los dos leones fueron encontrados cuando se creó el jardín de la casa de Don A. Berrio. Pero uno de ellos no fue identificado como tal por los propios dueños. Con el paso del tiempo, entre los posteriores restos que se extrajeron en la creación del jardín, aparecieron estos restos de león y sus anclajes, que debidamente fueron estudiados e identificados como tales. Y se trataba de los materiales del anclase de los leones en una tumba que precisamente no se encontraba en este lugar sino en la parte superior de la colina. Precisamente sobre esa zona uno de los vecinos estuvo describiendo lo que ellos habían encontrado al construir los sótanos de su chalet. Y coincide plenamente con lo que después se pudo identificar. Hay una gran tumba enterrada bajo el hormigón cuyos elementos fueron desplazado hacia abajo con el paso del tiempo y quedaron bajo el terreno del jardín del señor Berrio. Algo similar ocurrió con la gran tumba 4C, cuyos sillares se encontraban amontonados sobre el muro de la finca de la Cerca en la parte este del Sector C.

En conclusión, la pieza del segundo león fenicio, de piedra toba y con marcas de haber estado enlucida con escayola o yeso, fue finalmente identificada como tal. Paralelos similares por su forma, se encuentran en Oriente próximo, del que se ha tomado imagen para hacer un dibujo dentro de las características aquí halladas.

MATERIALES DE LA NECRÓPOLIS DEL CERRO DE SAN CRISTÓBAL «LAURITA»

Foto 51. Necrópolis del Cerro de San Cristóbal. Fue excavada por el Dr. Pellicer, de la Universidad de Sevilla, en 1962. Pueden observarse los elementos que hay en el Museo Arqueológico Provincial del Granada.

Se pueden ver en la vitrina: 1) 11 vasijas de alabastro usadas como urnas cinerarias. 2) 3 oinokoes tipo boca de seta, 3) 2 platos de barniz rojo. 4) 2 huevos de avestruz. 3) jarros. El material hallado no está sólo en este mueso, sino que se conservan otras piezas en el Museo Arqueológico de Almuñécar.

Foto 52. Vasos de alabastro pertenecientes a la Necrópolis fenicia del Cerro de San Cristóbal «Laurita». Son otros alabastros que fueron usados como urnas cinerarias. En total son 15 piezas de alabastro. Éstos se encuentran en el Museo Arqueológico Local de Almuñécar.

Foto 53. Kotilós fenicio de tipología griega.

Foto 54. Kotilós fenicio de origen griego. Ambos vasos aparecieron en la necrópolis Laurita.

En las cercanías de la Necrópolis del Cerro de San Cristóbal, en los años 70s apareció una forma un tanto extraña de pieza que nada tiene que ver con las de la antes citada necrópolis «Laurita». y es la siguiente:

Foto 55. Vaso canopo del faraón hicso A-AUSER-RA APOPI, Rey del Alto y bajo Egipto, de Siria y Palestina.

Nota. El lugar de su localización actual es un cortijo muy cercano al citado Barrio de los Marinos, pero que no significa que tal vaso haya sido encontrado allí. Los dueños comentaron que fue encontrado en una cortijada a unos diez km hacia el interior de este lugar. Pero sigue siendo un tanto oscuro. No es fiable.

Esta pieza no se parece en nada a las de la necrópolis Laurita. Fue estudiada en primer lugar por el Dr. profesor Leclant y, posteriormente, por Padró i Parcerisa. Todo cuanto se diga es especular mientras no se tenga una certeza acerca de su procedencia y lugar donde apareció y que, además, tendría su contexto arqueológico.

MATERIALES DE LA NECRÓPOLIS PUENTE DEL NOI

Foto 56. Materiales fenicios del Museo Arqueológico de Almuñécar: a) 2 jarras, b) 3 jarros. c) 1 jarrito. d) clavos de bronce, e) aros de bronce. f) lámina de oro. g) sortijas de oro. h) huevo de avestruz. i) 4 lucernas, j) 2 copitas. k) plato de cerámica. l) cuentas de collar. m) fíbulas y pasadores. n) plancha de bronce.

Foto 57. Huevo de avestruz. Sector C.

Foto 58. Huevo de avestruz. Sector A.

Foto 59. Huevo de avestruz. Sector B.

Foto 60. Jarra fenicia. Todos los sectores han dado este tipo de Jarra, incluido el terreno de A. Berrio.

JARRÓN

Foto 61. Jarrón fenicio. Sectores B, C.

Foto 62. Jarrón fenicio. Sector D.

UNGÜENTARIOS FENICIOS

Foto 63. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 64. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 65. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 66. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 67. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 68. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 69. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 70. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 71. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 72. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 73. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 74. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 75. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 76. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 77. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 78. Ungüentario romano de vidrio, y boca de otro más grande.

Foto 79. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 80. Ungüentario fenicio de época helenística.

Foto 81. Ungüentario fenicio de base bulbar.

Foto 82.Ungüentario fenicio de base bulbar.

Foto 83. Ungüentario fenicio de base bulbar.

Foto 84. Ungüentario fenicio de base bulbar.

Foto 85. Ungüentario fenicio de base bulbar.

Foto 86. Ungüentarios fenicio de base bulbar.

Foto 87. Ungüentarios fenicio de base bulbar.

Foto 88. Ungüentario fenicio de base bulbar.

JARROS

Foto 89. Jarro. Estos tipos aparecen en casi todas las tumbas.

Foto 90. Jarro fenicio.

Foto 91. Jarro fenicio.

Foto 92. Jarro fenicio.

Foto 93. Jarro fenicio.

Foto 94. Jarro fenicio.

Foto 95. Jarro fenicio.

Foto 96. Jarro fenicio.

Foto 97. Jarro fenicio.

Foto 98. Jarro fenicio.

Foto 99. Jarro fenicio.

Foto 100. Jarro fenicio.

Foto 101. Jarro fenicio.

Foto 102. Jarro fenicio.

Foto 103. Jarro fenicio.

Foto 104. Jarros fenicios.

Foto 105. Jarro fenicio.

foto 106. Jarro fenicio.

Foto 107. Jarro fenicio.

Foto 108. Jarro fenicio.

Foto 109. Jarro fenicio.

Nota. A pesar de la frecuencia de hallazgos de este tipo, hay que decir que su presencia en el museo no es tan numerosas. Algunas de las piezas están en colecciones particulares.

JARRITOS

Foto 110. Jarrito fenicio.

Foto 111. Jarrito fenicio.

Foto 112. Jarrito fenicio.

Foto 113. Jarrito fenicio.

Foto 114. Jarrito romano.

Foto 115. Jarrito romano..

Foto 116. Jarritos romanos

FUENTE FENICIA

Foto 117. Fuente. Este tipo de pieza pertenece a la cerámica campaniense.

Foto 118. Vasija fenicia. Sector D.

PLATOS FENICIOS

Foto 119.. Plato fenicio. Cerámica roja.

Foto 120. Plato fenicio. Cerámica roja roja.

Foto 121. Plato fenicio. Cerámica roja.

Foto 122. Plato fenicio. Cerámica roja.

Foto 123. Plato fenicio. Cerámica roja.

Foto 124. Plato fenicio. Cerámica roja.

Foto 125. Plato fenicio. Cerámica roja.

Foto 126. Plato fenicio. Cerámica roja.

Foto 127. Plato fenicio. Cerámica campaniense.

Foto 128. Plato fenicio. Cerámica campaniense.

Foto 129. Plato fenicio. Cerámica roja.

Foto 130 Plato fenicio. Cerámica roja.

Foto 131. Plato fenicio. Cerámica roja.

MOLINOS DE MANO

Foto 132. Molino de mano para uso doméstico. Parte inferior.

Foto 133. Molino de mano para uso doméstico. Parte superior.

Foto 134. Molino de mano para uso doméstico. Parte inferior.

Foto 135. Molino de mano para uso doméstico. Parte superior

MONEDAS FENICIAS

Foto 136. AE. Moneda fenicia.

Anverso: Cabeza de Hércules cubierta con piel de león, a derecha. Maza al hombro, a izquierda.

Foto 137. AE. Moneda fenicia.

Reverso. Dos atunes a izquierda. En cartela central: leyenda dextrógira con siete letras. Arriba alef tendida, a izquierda. Abajo: creciente lunar con punto, a izquierda.

Foto 138. AE. Moneda fenicia.

Anverso: Cabeza de Hércules cubierta con piel de león. Detrás, maza al hombro.

Foto 139. AE. Moneda fenicia.

Reverso. Dos atunes a derecha. Leyenda partida (bustrofedón). En el centro: creciente lunar con punto a izquierda. Disco solar radiado, a derecha.

Foto 140. AE. Moneda fenicia.

Anverso. Cabeza de Hércules cubierta con piel de león, a izquierda. Maza a al hombro.

Foto 141. AE. Moneda fenicia.

Reverso. Dos atunes a izquierda. Leyenda partida (bustrofedón). En el centro: creciente lunar con punto, a izquierda. Disco solar radiado, a izquierda.

Foto 142. AR. Moneda fenicia.

Anverso: Cabeza de Hércules cubierta con piel de león. Maza al hombro, a izquierda.

Foto 143. AE. Moneda fenicia.

Reverso: Dos atunes a izquierda. Leyenda partida (bustrofedón). En el centro: creciente lunar con punto a derecha. Disco solar radiado, a izquierda.

PESAS DE TELAR

Foto 136. Pesas de telar fenicia.

Foto 137. Pesa de telar fenicia.

Foto 138. Cerámica sigillata romana.

Foto 139. Detalle del sello del alfarero de la cerámica anterior.

El hecho de que aparezcan elementos romanos es debido a que en esta época la comunidad fenicia ya estaba romanizada. Y los enterramiento romanos por incineración en este espacio empiezan a ser frecuentes como se ha comprobado en el Sector C de la necrópolis Puente del Noi.

Foto 140. Material fenicio hallado en probable tumba ibero-fenicia en el Monte de Velilla. Ha sido estudiado y publicado por el Dr. Blech del Instituto Arqueológico Alemán de Madrid. Colgante de oro y tres cuentas de collar engarzadas, de oro. Se pueden relacionar con otros tipos como los tesoros la Aliseda, o el Carambolo.

TUMBA ROMANA DE INCINERACIÓN CON UN AJUAR DE TERRACOTAS

(IMÁGENES ORIGINALES DESPUÉS DE LA RESTAURACIÓN)

Foto 141. Terracota romana. Mujer con paipai. Imagen de frente. Influencia orientalizante. Estas figuras miden una media de 17 cm. Todas las figuras están hechas con doble molde.

Foto 142. Terracota romana. Imagen de espaldas de la foto anterior. Está hecha para ser vista por delante.

Foto 143. Terracota romana. Dama de pedestal. Imagen frontal. Gorro ensamblado sobre el peinado clásico de la mujer romana. Su gorro está sujeto con un pasador.

Foto 144. Terracota romana. Espalda de la figura anterior.

Foto 145. Terracota romana. Figura femenina de pedestal. Imagen de frente. Su tocado es más complejo que las anteriores, ya que muestra tres niveles de ensortijado del cabello sobre el gorro, y el pasador se desdobla en cuando direcciones por ese motivo. Estas figuras miden una media de 17 cm.

Figura 146. Terracota romana. Figura femenina. Imagen de espaldas de la foto anterior.

Foto 147. Terracota romana. Figura femenina de pedestal. Su gorro queda montado sobre el peinado de su cabello. Vista frontal.

Foto 148. Terracota romana. Figura de dama sedente. Su gorro y peinado son similares a los de la figura primera. Imagen frontal.

Foto 149. Terracota romana. Figura femenina sedente. Vista de perfil.

Foto 150. Terracota romana (incompleta). Cabeza de mujer perteneciente a una figura de pedestal. Su gorro queda encajado en su peinado clásico de mujer romana, y tan sólo usa dos pasadores que se cruzan para fijarse al gorro. Vista frontal.

Foto 151. Terracota romana. Vista posterior de la imagen femenina anterior.

Foto 152. Terracota romana. Figura femenina. Lleva en brazos a un bebé, lo que da pie a calificarla como mujer nodriza.

Foto 153. Terracota romana. Cabeza de figura femenina con peinado tipo «nido de avispas·.

Foto 154. Terracota romana. Figura de gladiador. Conserva en su mano derecha un agujero de haber tenido arma. Lleva escudo tipo umbo y cabeza cubierta con penacho. Imagen frontal.

Foto 155. Terracota romana. Gladiador. Imagen de espaldas.

Foto 156. Terracota romana. Soldado romano de infantería. Imagen frontal.

Foto 157. Terracota romana. Imagen de espaldas del legionario.

Foto 158. Terracota romana. Torso de soldado armado con arma ligera. Imagen de frente.

Foto 159. Terracota romana. Imagen de espaldas del infante.

Foto 160. Terracota romana. Imagen de un pastor portando un cordero sobre los hombros: moscóforo. Imagen de frente.

Foto 161. Terracota romana. Moscóforo de espaldas.

Foto 162. Terracota romana. Joven con morral a la espalda y sujetado con las manos por delante del pecho. Viste una especie de túnica y falda corta. Es una escena de la vida diaria. Imagen de frente.

Foto 163. Terracota romana. Joven con morral. Vista de espaldas.

Foto 164. Terracota romana. Figura de la vida diaria donde aparecen dos personas sobre una peana. aunque sólo se vea una. Se añadirá la otra figura a parte.

Foto 165. Terracota romana. Tres figuras formando grupo. Puede tratarse de una familia de carácter noble por los símbolos que llevan en sus cabezas. Uno tiene forma de tiara y otro de forma circular troncocónica. Delante, a sus pies, se ve la figura de niño.

Foto 166. Terracota romana. Catedra de maestro con sus rollos sobre los brazos, posados sobre los del asiente. Figura sedente.

Foto 167. Terracota romana. Vista lateral de la silla de maestro con sus pies apoyados sobre escabel.

Foto 168. Terracota romana. Figura de actor de tragedia. Al parecer lleva máscara al estilo de tragedias griegas. Empuña una espada con su diestra y lleva una figura de niño o niña a su izquierda.

Foto 169. Terracota romana. La figura de actor trágico visto de espadas. Muestra una peluca que le cae desde la cabeza hacia la espalda en forma de bucles rizados.

Foto 170. Arete y colgante de oro, hallado entre las figuras de cerámica cunando se excavaba la tumba. Mide 1,3 cm de diámetro.

Foto 171. Estatua Minerva hallada junto al muro del Majuelo en 1962, el profesor Dr. Manuel Sotomayor Muro.

Foto 172. Fragmento de torso de Estatua. Villa rústica romana del barrio de San Sebastián.

Foto 173. Capital corintio evolucionado. Villa rústica romana del barrio del barrio de San Sebastián.

Foto 174. Mesa de altar romana para sacrificios votivos. Villa rústica del barrio de San Sebastián.

Foto 175. Especie de florero/macetero, arenisca. elemento decorativo hallado en la villa rústica del barrio de San Sebastián.

Foto 175. Togado romano hallado en el Majuelo. Sexs (Almuñécar). Museo Arqueológico Provincial. Granada. Fue recuperado por el arqueólogo Dr. Manuel Sotomayor Muro (1962).

Foto 176. Escultura femenina. Sexs (Almuñécar). Museo Arqueológico Provincial. Granada. Fue recuperado por el arqueólogo Dr. Manuel Sotomayor Muro (1962).

CONCLUSIONES.

Dentro de la complejidad de yacimientos que aquí se han tratado de exponer, se puede decir que la costa granadina y, en concreto, donde se encuentra ‘Ex (topónimo fenicio), ha registrado una de las mayores estaciones arqueológicas de todo el Mediterráneo. Se destacan sobre todo las necrópolis y sus respectivos ajuares. Por parte de lo que tanto se ha tratado de buscar, como un emplazamiento urbano, hay que afirmar que no se ha encontrado nada que lo demuestre. Y ello lleva a pensar que la presencia real fenicia en este medio ha sido con toda seguridad estacional. Ello explica que la necrópolis mas grande descubierta hasta ahora, Puente del Noi, registre un numero exagerado de descolocaciones de tumbas debido al desconocimiento del lugar, porque el personal que retornaba en temporada alta a este lugar, desconocía la situación de los enterramientos anteriores. Y, en consecuencia, cuando tenían que enterrar, lo hacia sin saber qué había bajo tierra cuando construía una nueva tumba. Ello explica que, al contemplar la zona que ha sido excavada, se observe un verdadero laberinto donde ninguna de las tumbas no tenga otra que la interfiera.

Y siempre cabe la pregunta sobre el hábitat que realmente ocuparon los fenicios cuando venían por aquí. La respuesta resulta conflictiva porque realmente no se puede dar. Se cree que utilizaron una especie de campamento con tiendas del tipo usado en los desierto del norte de África. El profesor García y Bellido propuso la existencia de un tipo de hábitat consistente algo similar a una jaima norteafricana o ibérica. Es la explicación más aceptable. Esas tiendas eran bastante resistentes.

En cuando a posibles hábitats de mampuesto, no se tiene ninguna prueba de su existencia. La única mampostería que se ha encontrado ha sido la utilizada en los interiores de algunas tumbas en el Sector B ocupando laterales y cabeceras.

Y lo que ha quedado como testimonio de su presencia ha sido el ajuar que dejaron en los interiores de las tumbas en todas su necrópolis, mostrando una gran influencia de las culturas tradiciones de todo el Mediterráneo.

En cuanto a lo que hoy es el casco antiguo de la ciudad, hay que decir que nunca fue ocupado por los fenicios. Se habla mucho de la factoría fenicia de ‘Ex, pero realmente hay que hablar de factorías romanas que se extendían por toda la periferia de la ciudad de hoy. Es evidente que los romanos aprendieron las técnicas de fabricación de salazón de los fenicios y las elevaron a tal categoría industrial que vendían sus productos al Imperio entero. Pero todo queda ahí. Las estructuras romanas de Sexi abarcan todo lo que hoy es casco antiguo o viejo de la ciudad actual, pero de estructura fenicia, aún nada se puede mostrar. Y es material que se encuentra fundamentalmente en superficie, no bajo las actuales viviendas, aunque se dan desde la cota del Majuelo hasta Eras del Castillo registrándose más de 70 criptopórticos romanos que se encuentran en los interiores de las actuales viviendas. Pero, finalmente, hay que decir que no hay nada que pueda mostrar estructuras de mamposterías fenicias. Es curioso observar que los romanos no han dejado ninguna necrópolis en esta zona, pero sí monumentos funerarios como los columbarios. Hay detectados tres, pero en inscripción se nombran seis.

Las viviendas que ocuparon los romanos no se encontraban en lo que hoy es casco urbano, sino en villas rústicas situadas en las colinas colindantes con los dos ríos de la comarca. No se ha registrado ni un solo mosaico romano en el casco viejo, pero sí en una de las villas rústicas de la carretera de Jete.

Y a la pregunta obligada sobre dónde vivían los trabajadores de la industria de salazones, hay que decir que ese elemento humano básicamente era servil o estacionario procedente del norte de África, tal como ocurría con Baelo Claudia, Carteia o cualquier otro emplazamiento urbano de la costa atlántica.

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