CANDILES HISPANO-ÁRABES DE ALMUÑÉCAR, Granada

AUTORES. Antonio Ruiz Fernández, Licenciado en Filosofía y Letras (Sección Filología Clásica, Catedrático de Latín y Dr. en Historia Antigua. Juan de Dios Yáñez Jerónimo, Licenciado en Ciencias Geológicas y Profesor de Ciencias Naturales.

ELEMENTOS ÁRABES EN ALMUÑÉCAR Y ANEJOS

CONTEXTO HISTÓRICO

Preámbulo histórico

La plaza militar de Los Castillejos

Para encuadrar el estudio del material que estudiamos es necesario recoger los hallazgos contextuales de todo el territorio que estuvo en relación durante ocho siglos. Curiosamente en los lugares que mostramos no hemos localizado materiales domésticos. Sólo elementos de construcción tanto de casas como de estructuras defensivas. En los Castillejos, al no practicarse ninguna excavación metodológica, no hemos encontrado más que fragmentos de tejas entre los elementos deteriorados por el tiempo de uso y paso de los años. Pero estamos seguros que material de tipo doméstico debe existir enterrado entre tanto escombro.

A ambos lados de esos empinados montes había pasos de comunicación con el interior de la Península. Y este emplazamiento que mostramos no es más que una zona de control de cualquier movimiento de tipo militar que se produjera por las condiciones políticas que en aquellos momentos se vivían en el Sur de España. Se indica en la foto el llamado tierra de nadie para establecer un valladar entre los posibles agresores que en alguna circunstancia se pudiera presentar.

Esta imagen nos marca las diferentes zonas visitadas concienzudamente para marcar los lugares donde se establecieron las defensores, donde vivían y donde fijaron su cementerio.

Esta imagen nos indica las murallas de avanzadillas de los defensores del lugar.

Y restos de muros más resistentes que los anteriores en esta imagen.

La siguiente foto nos indica el lugar de emplazamiento de las viviendas, muy cerca del sistema amurallado superior para poder defenderse de un hipotético enemigo, que los había, y por esa razón se ocupó este lugar, mirador de control de movimientos humanos.

Vista de las avanzadillas amuralladas de forma escalonada hasta llegar a la cumbre de su acrópolis o lugar de mayor protección y seguridad.

Foto donde se aprecia la situación de un torreón con aparejo de piedra y mortero de cal grasa y arena de río, ya casi en la cima de la zona más elevada.

Para la supervivencia se construyeron aljibes como depósitos de abastecimiento de agua, y éste es un ejemplo. Es de mediana capacidad.

Interior del aljibe, con revestimiento de una especie de estuco blanco para impermeabilizar este depósito en su interior.

En esta foto se distingue bien la tonalidad de los materiales usados y la técnica de construcción.

En esta foto mostramos otro depósito, tipo aljibe, de proporciones mayores. Su cubierta o bóveda mide unos 60 cm de grosor y, por tanto, su capacidad de almacenaje es apreciablemente mayor.

Como final de esta exposición, tenemos que decir que ha sido un emplazamiento bien elegido para los propósitos de los invasores árabes en las fechas en que nos situamos (s. IX-X de n. e.). Hasta tal punto que llegó a convertirse en un objetivo a dominar por motivos militares y de control del poder.

En esta zona no hemos localizado medios con los que se pudieran comunicar la guarnición militar aquí emplazada, con otros puntos cercanos o algo alejados. La distancia con la costa es importante y no se ve ningún elemento que sirviera para la intercomunicación. Pensamos que se haría mediante instrumentos brillantes. Podían ser fuego, espejos u otros medios para transmitir señales. No cabe duda que estuvieran aislados totalmente de su comunidad principal, la costa y los emplazamientos en ella situados. Y es evidente que esa comunicación existía, y no por medio de emisarios, sino por señales como hemos dicho, las más apropiadas para el largo alcance de sus centros de aprovisionamientos. Es evidente que este terreno no dispone de condiciones que sirvan para autoabastecerse. Sin duda establecerían líneas de comunicación más por vías interiores que por costeras. Los contactos se llevarían a cabo a través de las montañas interiores que conectarían con los río Seco y Verde, a parte de que también podía usarse el conocido como río Jate.

De forma permanente la guarnición que aquí se pudo emplazar no seria muy numerosa, salvo en las ocasiones en que se previó riesgo de agresión o invasión de quienes pretendían conseguir el dominio de la franja costera entre Salobreña y el límite con la provincia de Málaga. Como este lugar constituía un enclave muy importante de carácter militar, aquí se llevaba a cabo una vigilancia de largo alcance: se podía ver quien se acercaba por la zona norte y quien se acercara tanto por el Este como Oeste, o sea, desde Cabo Sacratif hasta el extremo de Málaga. Y si alguien intentaba penetrar hacia el interior a través de estos parajes, podía ser perfectamente interceptado por las tropas aquí emplazadas. De hecho, como se ha comentado al principio, el Emirato de Córdoba con las fuerzas de Granada tuvo un choque en este territorio, que puso en peligro el intento conquistador sobre el territorio de Granada. Los árabes cordobeses se batieron en retirada porque recibieron un duro golpe en estos valles.

Ignoramos cuánto tiempo perdurarían aquí los árabes, pero, por lógica, cabe pensar que se mantendrían hasta que los reyes cristianos empezaron a recuperar terreno peninsular que acabaría con la unificación de todo el territorio peninsular.

Nota final. Consideramos que este emplazamiento, tan importante en época de dominio árabe, debería ser estudiado y explorado para determinar de modo científico, estableciendo cómo era verdaderamente este bastión defensivo de las fuerzas musulmanas en esta época de la Historia Peninsular. Pedimos que los eslabones históricos no queden abandonados y se fragmente la continuidad de la historia de estos parajes tan especiales y que tanto intervinieron en los ocho siglos que los árabes permanecieron en España desde el 711 de nuestra Era.

Otros autores han pasado muy superficialmente sobre este recinto, tan sólo haciendo una descripción paisajística sobre el recinto militar. Se encuentra al noroeste de la provincia de Granada y lindando con la de Málaga.

El lugar tiene como finalidad lo dicho antes: es una plaza de control y dominio sobre las posibles entradas hacia el interior de la Península desde el Sur. De hecho aquí se dio una batalla entre los mismo árabes que entonces dominaban España.

El castillo de los Castillejos y de Moscaril, cercano, domina dos valles, el de los ríos Verde – Seco y el río Jate. Tiene cierto control hacia el Sur, pero no podemos olvidar que también lo tendría hacia el Norte. La ruta desde Loja, que comunica con todo el centro de Andalucía, se desvía hacia Alhama de Granada, Jayena, Cázulas y Turillas.

Las tres partes que conforman esta fortaleza de piedra se siguen se forma escalonada. La más baja estaba destinada a la población, de la que quedan los restos de muros de viviendas. La siguiente, ya se encuentra con un sistema de muros de contención para poderse defender de un posible ataque enemigo, y la tercera (que apenas se ha explorado) es un verdadero fortín con murallas en todo su trazado y dando lugar un una verdadera acrópolis casi inexpugnable. La cresta de esta cadena de picos se encuentra acordonada por murallas y convirtiéndola en el último refugio del complejo militar.

Los problemas de abastecimiento se resolvían utilizando los propios medios naturales del entorno. El agua se almacenaba en aljibes, como se muestra en las imágenes anteriores. Incluso tuvieron su propio cementerio en la parte izquierda de la cima, y que ha sido destruido por los desaprensivos buscadores de elementos de valor. Hoy ya no queda nada de las lajas que formaban las tumbas.

Si se organizara una operación de rescate de materiales domésticos, es muy probable que se hubieran encontrado; pero todo está ya abandonado y dado por perdido. Tan sólo nos remitimos a los hallazgos en el casco viejo, parte baja de la ciudad de Almuñécar, donde aparecieron todos juntos y revueltos los materiales que conforman esta colección de piezas de cerámica doméstica: candiles y redomas de cerámica en su gran mayoría y que aparecieron sobre los años 1.950.

Otros lugares importantes cercanos a Los Castillejos, como Moscaril, con restos de elementos de construcción que llegan a la época romana, y otros lugares como La Bóveda, de probable ascendencia bizantina o visigoda. Estos lugares han registrado materiales como los que se exponen en este trabajo.

En los distintos lugares de la ciudad donde se ha practicado excavación, apenas si han aparecido materiales de uso doméstico.

Los árabes apenas utilizaron el patrimonio que dejó en la ciudad y alrededores la cultura romana. Usó, transformándolos, algunos, como en calle Baja del Mar, el Castillo de San Miguel (termas y recintos interiores), y los sistemas de amurallamiento del casco urbano desde que llegaron a estos lugares. No se han respetado las murallas árabes en casi ninguna parte de la ciudad. La mayoría de ellas han sido modificadas desde la llegada de los RR.CC hasta nuestros días.

Los materiales que vamos a exponer en este trabajo fueron hallados en la misma localidad de Almuñécar, en una zona muy probablemente poblada por elementos árabes durante muchos siglos de la historia medieval de la localidad.

Tenemos que decir que los elementos serían muy homogéneos por las especiales circunstancias de los lugares ocupados. El contexto arqueológico del lugar ha dado como resultado hallazgos de materiales de las tres culturas que más tiempo han ocupado la localidad: fenicia, romana y árabe.

De la fenicia no podemos hablar más que de restos de uso doméstico e industrial, porque el elemento de esta etnia no ha dejado rastro alguno de estructuras domésticas, y por tanto urbanas. Ni un solo muro queda como testigo de su presencia en la colina de piedra que forma el actual casco urbano de Almuñécar, dándose la circunstancia que no sólo aquí, sino también en las cercanías donde supuestamente pensamos que se asentó el elemento fenicio o cartaginés. Tan sólo hemos localizado sus necrópolis, que no son pocas ni escasas de su presencia, sino que lo que nos llevaría a pensar en un estacionamiento humano permanente, no existe; y para ello creemos que las construcciones son el testimonio más evidente de la realidad de su estancia en estos parajes. La conclusión nos hace pensar que el elemento fenicio-cartaginés no se estableció en estos lugares de manera permanente. Para ello nos vemos obligados a pensar que su establecimiento era temporal o estacional. Y contra esto no hay argumento: todos los lugares inspeccionados, con excavaciones oficiales incluidas, no han dado rastro de una ciudad estable y permanente: Monte de Velilla, Zona de Poniente con las necrópolis más numerosas, casco urbano romano, sin ningún resultado.

Sin embargo, del mundo romano, la existencia de numerosos elementos aún están pendientes de determinar, porque faltan zonas por inspeccionar en todos los niveles: villas rústicas con sus correspondientes columbarios tanto en zonas cercanas a la actual ciudad, como a treinta km de la misma, porque Seks no era un centro aislados, sino un complejo de establecimientos que llegan hasta la villa rústica conocida como Guardajamas, en el término municipal de Lentegí a 35 km de Almuñécar. La Herradura ha dado, como resultado de su presencia, una necrópolis a la salida de la actual ciudad. Jete, a ocho km, una villa rústica, y el paso del acueducto romano por el centro de la ciudad casi rozando río Verde, pero a través de canales subterráneos, y cuyo trazado de canalización ha dejado bastante incompleto el trazado del acueducto romano que abastecía Seks, sus industrias de salazones y abastecimiento de la población, aunque tenemos que decir que el diseño de una ciudad clásica romana en Almuñécar no ha existido, ya que todo fue un complejo industrial, como ha quedado demostrado en mi publicación «Seks , Almuñécar, Granada. Formas Industriales y Públicas romanas». Los detractores de esta denominación no aportan ninguna documentación arqueológica que demuestre lo contrario, pero este trabajo sí las tiene y las muestra reiteradamente, y más aún en «Criptopórticos de Seks, Almuñécar, Granada».

Si entramos en la fase de dominio árabe, nos encontramos básicamente con una reutilización de los materiales que dejaron los romanos y los que le sucedieron con las sucesivas invasiones de los pueblos del Norte europeo.

A partir del 711 de n. e., la Península es invadida por los árabes y su estancia durará hasta la expulsión de los mismos por los RR.CC., en 1492.

¿Qué se encuentran los árabes en este lugar a su llegada? Como hemos dicho, la herencia de una cultura que se introduce en Hispania de forma casi permanente desde el 218 a. de n. e. Evidentemente lo que se encuentran en esta localidad no es una ciudad con sus propias características, sino una mole de estructuras que para ellos no son de utilidad. Entonces se dedican a modificarlas, teniendo que destruir unidades enteras de galerías para poder abrir calles donde no existían. Ocupan otras galerías para dedicarlas a sus necesidades. Eso ocurre tanto en el Castillo de san Miguel y en otras zonas de la parte baja de Almuñécar, como se puede ver en las dos obras anteriores citadas.

Curiosamente el acueducto romano no fue reutilizado por los árabes. La razón es muy simple. Ellos no venían a continuar con la fabricación de salazones, sino a la agricultura y a sus necesidades de uso diario. Se construyen acequias nuevas que, en parte, discurren paralelas al acueducto romano del que, a pesar de ello, hablan de su depósito terminal situado donde lo hemos descubierto: en el solar donde hoy se encuentra construida la Iglesia Parroquial. Muy bien y detallada la describen los historiógrafos árabes. Lo pueden comprobar en el trabajo «Seks, Almuñécar…..».

Foto del Castillo donde se aprecian algunas pilas romanas reutilizadas por los árabes en los baños. Pero, si se observa bien, tienen aún es estuco romano

Foto de las termas romanas del Castillo donde se ve la entrada y salida de elementos de funcionamiento del hipocaustum.

Reconvierten las termas romanas del Castillo, construyen su red de acequias, pero las salazones quedan totalmente marginadas.

Las zonas aledañas a la ciudad fueron utilizadas según sus necesidades. Se comunicaban con los centros cercanos mediante el uso de la torres, de las que una solamente es de factura árabe: la cuadrada cercana a Taramay.

Foto del torreón árabe de forma cúbica en el estilo clásico árabe.

Foto donde mostramos un elemento romano transformado por los árabes en su ocupación. Su estructura ha sido retocada en sus muros de entrada: ha sido modificada su entrada con un arco califal. También se observa que su cubierta interior ha sufrido una modificación abriendo un tragaluz en su bóveda.

El canal del acueducto romano que llega hasta Almuñécar, es abandonado en tiempos de dominio árabe y se empiezan a construir acequias destinadas a los cultivos. Aquí mostramos un ejemplo que se verá en otros momentos más abajo y en dirección a Jete-Almuñécar. La acequia, que discurre a nivel superior izquierdo, llevaba agua al molino moderno que se observa en la foto.

Acequia lateral que puede ascender a época árabe, pero antes usada por los romanos en los sitios rocosos, perforando taludes de roca.

Esta canalización nueva de la acequia es una reutilización de época árabe, que a su vez provenía de un canal romano transformado.

Como podemos ver, el elemento agua era un medio que los árabes cuidaron que fuera original de su cultura. Existen muchos ramales a través de toda la vega y que son fácilmente identificables.

Las producción de cerámica domestica se circunscribía a un campo algo limitado en esta zona. Conocemos algunos centros de producción que últimamente se dedicaban a la fabricación de objetos de uso doméstico y algunos con elementos incluso decorativos. Ha sido una producción heredada desde que conocemos su existencia en estos parajes. La materia prima era abundante y abastecía las necesidades diarias de la comunidad e incluso se utilizaban como un reclamo turístico para los visitantes que se acercaban a estas tierras.

Los talleres no sólo fabricaban elementos domésticos, sino que también gran parte de la producción era para la construcción. El ladrillo y la teja formaban parte de sus encargos para los vecinos de la comarca.

Pero era muy frecuente la fabricación cántaros, orzas, tinajas, cazuelas, pucheros con cierta frecuencia. También se fabricaron ollas de diverso tamaño, ataifores y redomas. Para el uso del fuego: anafres, braseros, candiles. Eran frecuentes también los elementos de uso para la higiene, el juego y la distracción, como los silbatos y figuras decorativas.

En los ejemplares, que tenemos en estudio, disponemos de las siguientes elementos: candiles de variados tipos y medidas, redomas, algún ataifor, silbato, fragmentos de vidrio, y fragmentos de cerámica. Lo más característico de nuestro hallazgo se manifiesta en que todas estas piezas aparecieron juntas  en un rincón del rebaje de terreno que se estaba practicando en una casa de nueva construcción. La gran mayoría de las piezas son candiles de varios tipos. Apenas apareció más elemento de ajuar en ese hallazgo.

Las tonalidades y material usados en su decoración son almagra, el manganeso y el vidriado de tonalidad verde. Los colorantes usados no son alóctonos sino autóctonos.

La cronología tiene visos de fijarse en época en que los mozárabes dominaban la situación del Sur. El califa Abdelrahman III tuvo serios problemas en estos territorios que no se le sometieron, después de algunos intentos de reducirlos por la fuerza. Se hicieron fuertes los locales (mozárabes) de la zona de Almunacab, y el Emir de Córdoba apenas pudo escapar con seguridad de la zona conocida como Los Castillejos, por verse obligado a evitar el paso por el reino árabe de Granada. En consecuencia nos movemos en una cronología de esta localidad. O sea, aproximadamente el siglo IX-X.

Los candiles de Almuñécar son de piquera, y los elementos formales que nos muestran son los siguientes: cazoleta, gollete, asas posteriores y retraídas, con algún modelo de cazoleta circular. Alguna cazoleta algo mayor, otras de forma troncocónica. El cuello con forma abierta acampanada. La forma más usual de la piquera es alargado o desarrollada. El asa aparece adosada al gollete.

El uso en los alfares del color verde con manganeso dio lugar a que aparecieran otros tipos de diferente calidad. Pero el hecho de que las costas sean más propicias a estas novedades, provoca que aparezcan modelos y pinturas decorativas algo diferente a las del interior peninsular.

Todos los candiles aparecidos son de piquera, con cazoleta, gollete y asa lateral no habiendo aparecido ninguna de pie alto ni de cazoleta abierta. Asimismo, no documentamos ejemplares con piquera de pellizco o múltiples piqueras.

NOMENCLATURAS DE LAS PARTE DE UN CANDIL.

CAZOLETA

1. Lenticular baja y muy desarrollada. 2. Troncocónica. 3. Piriforme. 4. Forma de casquete esférico

GOLLETE O CUELLO/BORDE

1. Gollete acampanado. 2. Gollete vertical a. Borde redondeado b. Borde en forma de seta c. Borde lobulado

PIQUERA

1. Desarrollada. Alargada. 2. Corta

ASA

1. Asa con apéndice. 2. Asa adosada a la parte externa del gollete. 3. Asa que se introducen en la chimenea

Cerámica hispano-árabe. 1A

Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte externa del gollete por la boca y sobre la cazoleta. Pintado con rayas paralelas inclinadas hacia la parte final de la piquera, a la almagra cuello y cazoleta. Incompleto. Parte de la boca y punta de la piquera. La vertical sobre el gollete y horizontal de la piquera forman ángulo recto. Medidas: altura 6.5 cm., largura 7.5 cm; cazoleta: 4.5 cm.

Foto anterior desde otro ángulo para observar bien los colores. 1B.

Cerámica hispano-árabe. 2A

Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte externa del gollete. Pintado con rayas inclinadas a la almagra cuello y cazoleta. Roto. Parte de la boca y de la piquera incompletos. Medidas: altura: 5.8 cm; largura: 5.3 cm; cazoleta: 4 cm.

Candil piquera alargado. Vista frontal de la figura anterior. 2B.

Vista lateral izquierda de 2A.

Cerámica hispano-árabe. 3A

Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada desde la cazoleta a la parte externa del gollete. Incompleta. Inicio y huella en el cuello. Barro blanco grisáceo. Asa y punta de la piquera incompletas, sin pintar. Medidas: altura: 7.2 cm; largura: 9.5 cm; cazoleta: 5.5 cm.

Figura anterior, vista desde el lado opuesto, para observar mejor los detalles. Medidas: en 3A.

Candil de piquera alargado de frente Troncocónico. 3C.

Cerámica hispano-árabe. 4.

Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte externa del gollete, rota. Huella de inicio en cuello y cazoleta. Pintado con rayas a la almagra cuello y cazoleta en líneas paralelas inclinadas. Incompleto: falta parte de la boca, piquera y asa. Medidas: altura: 6 cm; largura: 4,6 cm; cazoleta: 4 cm.

Cerámica hispano-árabe. 5.

Candil de piquera alargado. Es la foto anterior desde otro ángulo para apreciar los detalles de pintado y forma. Medidas. altura: 6 cm; largura: 5 cm; cazoleta: 4.2 cm.

Cerámica hispano-árabe. 6.

Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte externa del gollete y la parte superior de la cazoleta. Pintado con rayas a la almagra cuello y cazoleta. Incompleto. Falta parte de la cazoleta, de la boca y la piquera. Medidas: altura: 5 cm; diámetro de cazoleta: 4 cm; largo: 6 cm.

Cerámica hispano-árabe. 7A

Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte superior externa del gollete. Pintado con rayas casi paralelas, a la almagra, cuello y cazoleta. Incompleto: Falta parte de la cazoleta, boca y piquera casi entera. Medidas: altura: 4.2 cm; sólo se conserva entera el asa.

Candil. Figura 7B, a izquierda.

Cerámica hispano-árabe. 8.

Candil incompleto: Se conserva parte de la cazoleta, gollete y boca, exvasada y abierta. El asa está completa y se ve adosada a la parte superior del cuello o gollete y a la cazoleta, que tiene forma esférica así como el casquete. Medidas: altura: 6 cm; largura: 4 cm; cazoleta: 4,5 cm

Cerámica hispano-árabe. 9A.

Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte externa del gollete y cazoleta. Falta boca y gran parte de la piquera. Decorada de color vidrio melado verdoso. Medidas: largo: 5.5 cm; alto: 4.5; diámetro cazoleta: 4.5 cm.

Candil. Figura 9B a derecha.

La misma pieza anterior vista desde reverso.

La misma pieza anterior vista desde otro ángulo. 9C, frontal.

Cerámica hispano-árabe. 10A.

Candil lenticular con cazoleta y reborde incompletos. Faltan asa, cuello y piquera. Medidas: altura: 2.5; largura: 5,2 cm; cazoleta: 6.2 cm.

10B. Mismo candil anterior visto en vertical desde arriba. Se observan bien la cazoleta con su interior, el reborde y el corte de la piquera. El cuello o gollete han sido cortados por lo perfecto del corte observado.

Cerámica hispano-árabe. 11A

Candil, fragmento. Se conserva parte del gollete casi cilíndrico y parte de la cazoleta. Pintado con rayas verticales a la almagra. Su boca es exvasada y muestra indicios de asa sobre la parte posterior de la cazoleta y el gollete. Medidas: altura: 5.3 cm; largura ? cazoleta: 4.5 cm.

Vista de la pieza anterior para detallar los puntos de apoyo del asa, y el color de la pintura. 11B.

Cerámica hispano-árabe. 12.

Candil incompleto. Sólo muestra parte del gollete, cazoleta, puntos de anclaje del asa sobre cazoleta y gollete. Sólo tiene indicios de la piquera. Está pintado con lineas paralelas casi verticales de color almagra. Medidas: altura: 4.7 cm; largura: 6 cm; cazoleta: 4 cm.

Cerámica hispano-árabe. 13.

Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte externa del gollete. Pintado con rayas a la almagra cuello y cazoleta. Faltan partes de la boca y de la piquera. Medidas: altura: 6 cm; largura: 7 cm; cazoleta: 4 cm.

Cerámica hispano-árabe. 14A.

Candil de piquera alargado. Troncocónico. Asa adosada a la parte externa del gollete y la parte alta de la cazoleta. Le falta la boca y casi toda la piquera. Pintada con vidrio melado Medidas: altura: 6 cm; largura: 5.5 cm; cazoleta: 4.5 cm.

Perfil reverso de la pieza anterior. 14B

Cerámica hispano-árabe.15A.

Redoma. Fragmento que conserva boca, cuello exvasado cónico y trozo de asa. Medidas: Cuello: 5 cm; grosor: 4.5 cm; asa: 4.5 cm.

Vista del reverso de la figura anterior para apreciar mejor el trozo de asa, boca y cuello. Esta vidriado de color amarillento. 15B.

Cerámica hispano-árabe.16A.

Silbato de agua. Antropomorfo (¿?). La boca está sesgada, pero su agujero permite introducir agua. El asa de sujeción sobresale ligeramente indicada sobre el gollete y boca, y apenas permite cogerla. No está pintado. El pie de sujeción es sólo decorativo. No le da estabilidad. Medidas: altura: 8 cm; canal del silbato: 7 cm; pie: 1.5 cm.

La misma figura anterior para observar su otro perfil y el agujero que permite emitir sonidos. 16B.

Cerámica hispano-árabe. 17.

Fragmento de cerámica de un candil. A izquierda se aprecian puntos de arranque de un asa. El resto de una cazoleta, con rayas de pintura a la almagra. Medidas: 3 cm; 2.4 cm.

Cerámica hispano-árabe. 18.

Fragmento de una pieza doméstica, a la cuerda, con veteados de color verde, como elementos decorativos. Medidas: Largura: 8 cm; altura: 4 cm.

Vidrio hispano-árabe.19.

Fragmento indefinido de un elemento doméstico. Tiene especie de asas laterales. Medidas: largura: 5.2; altura: 2.5 cm.

Conclusiones

La cerámica hispano-árabe de Almuñécar ha dado resultados muy escasos. No se ha practicado una investigación en sentido general para establecer unos criterios más exactos sobre los modelos y formas que hasta el momento se han encontrado. Las nuevas construcciones sobre el terreno antiguo no se han vigilado, cosa que ha dado lugar a que se pierdan infinidad de materiales dignos de ser estudiados y dados a conocer. Prueba de ello ha tenido lugar en la excavación desordenada (con máquinas) practicada en el Castillo de San Miguel, antiguo cementerio. Aparecen materiales de construcción y nada de cerámica árabe siendo, como dicen algunos, una casa nazarí.

La excavación practicada por Molina Fajardo en la Casa del Corregidor dio como resultado escasos materiales árabes en los tres cortes que se realizaron: fragmentos de cerámica árabe y algo del tipo vidriado (Almuñécar, Arqueología e Historia III, pg. 105 ss.).

En resumen concluimos que este material cerámico es de cierto valor histórico, dado que es el primero con cierta entidad en número, y por manifestar la variedad de sus tipos y formas. Aparecieron en el rebaje de terreno de una nueva construcción en los años ’50 en la calle San José, muy cerca del lugar por donde pasa la muralla medieval árabe enterrada. Nos gustaría confrontar estos descubrimientos con lugares como Alicante, Mallorca, Cádiz, Córdoba y otras localidades de Sevilla y sus alrededores.

En consecuencia de todo lo narrado desde el principio de este trabajo, tenemos que concluir que los restos urbanos casi son más relevantes que los materiales aquí mostrados. Y es una fase de la historia de Almuñécar que está bastante vacía de contenido. Esperamos que el futuro nos depare otros centros de materiales que puedan completar el de ajuares hasta el momento estudiados.

Dr. Antonio Ruiz Fernández

Licenciado y Profesor. Juan de Dios Yáñez Jerónimo.

Granada, 15 de Julio de 2022.

BIBLIOGRAFÍA GENERAL Y PARTICULAR

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Destacado

JETE ARQUEOLÓGICA, DATOS PARA UN ESTUDIO (GRANADA)

(La olvidada, indicado en el mapa adjunto).

DATOS PARA UN ESTUDIO GENERAL DESDE EL NEOLÍTICO HASTA LA FASES ROMANA Y ÁRABE

Juan de Dios Yáñez Jerónimo y Antonio Ruiz Fernández.

Estudio geológico.

Los materiales que conforman el término municipal de Jete pertenecen a la Cordillera Bética, una de las grandes unidades formadas durante la Orogenia Alpina que conforman la Península Ibérica.

Nos encontramos en las Béticas Internas que, a su vez, están formadas por una serie de unidades de más profundidad a más superficial. Son: Nevado-Filábride, Alpujárride y Maláguide. Cada uno con diferentes grados de metamorfismo y unas características propias que nos permiten diferenciarlas entre ellas. Y localizarlas en el territorio del antiguo Reino de Granada asimilándolos a nombres más comunes, como Sierra Nevada y Sierra de los Filabres, las Alpujarras y los montes de Málaga.

En esta clasificación, pertenecemos al Complejo Alpujárride, que se divide en una serie de mantos de cabalgamiento de dirección NW-SE.

La totalidad de las características diferenciales, patentes en unidades localizadas a niveles fijos en la pila de mantos, permitiría la individualización de un Subgrupo superior, comprendiendo las unidades afines al Manto de Los Guájares, y otro inferior, Herradura. El Manto de Salobreña, y algunas otras unidades, tendrían un carácter intermedio entre esos dos posibles subgrupos del Grupo Almijara.

Los mantos que nos afecta son: el manto de Salobreña y el manto de la Herradura. Por su extensión podríamos decir que todo es manto de Salobreña.

Manto de la Herradura.

La parte más profunda se pone al descubierto por la erosión de río Verde formando un klippe o ventana tectónica al sur de Jete, localizándose desde la boca del barranco el Negro hasta el barranco Bolobona; corresponde a materiales de colores más claros y grises formados por esquistos verdosos con epidotitas y anfibolitas cálcicas, esquistos con granates y esquistos con estaurolita y distena asimilables al Manto de la Herradura. Unos autores dicen que es una Unidad intermedia entre el manto de la Herradura y Salobreña, otros, que es una transición entre estos dos mantos. Yo creo que pertenece al Manto de la Herradura.

Un recorrido por estos materiales sería desde los terrenos cercanos al Trapiche, boca barranco el Negro, Panderón, boca barranco Bolobona, al dique, a la Solana, Virgen del Agua, barranco del Tumbo, y de nuevo al Trapiche.

Manto de Salobreña

Está constituida por diferentes formaciones cuyos materiales han sufrido metamorfismo durante la Orogenia Alpina. La formación más profunda y más antigua es:

Formación del Saucillo.

Está formado por esquistos oscuros y cuarcitas grafitosos con estaurolita con niveles de cuarzo micasquistos. En estos niveles más cuarzosos se han formado filones pegmatíticos ricos en cuarzo de dirección N120 a 140E, deformados durante la orogenia (ricos en mica, cuarzo, albita, pirita, minerales de titanio…)

El citar aquí estos filones pegmatíticos de dimensiones métricas es porque son los que han proporcionado los cristales de cuarzo (cristal de roca), tan llamativos desde tiempos prehistóricos.

Son materiales del Paleozoico

Cuarcitas de Jete.

Se trata de rocas metamórficas formadas por cuarcitas y esquistos alternantes. Son las rocas más duras y dan fuertes relieves en las inmediaciones de Jete como Tajo Man, Tajo la Pichola, La Canina-el Atajo, Tajo Cocales y otros.

Son materiales del Paleozoico

Micasquistos de Jete.

Están formados por dos conjuntos de esquistos, uno basal y más cuarcítico, de mayor grado de metamorfismo, y otro superior formado por esquistos más filitosos, semejantes a pizarras de colores grisáceos con niveles con andalucita. Las encontramos en Barranco la Canina, La Lozana, barranco Bodíjar hasta Gelibra.

Contiene esta formación en la parte superior intercalaciones de mármoles amarillos y los encontramos en el barranco Bodíjar y en la parte de Gelibra.

Estos materiales son asimilables a una edad Permo-Trías.

Mármoles de la Sierra del Chaparral

Materiales carbonatados formados por mármoles calizo-dolomíticos. Son los materiales que dan los relieves más elevados de estos parajes como el Picacho de Bodíjar de 1022 metros.

La edad de estos materiales metapelíticos son paleozoicos y los mármoles triásicos.

Desde el punto de vista geomorfológico, estos materiales metamórficos metapelíticos dan un relieve alomado y se han roturado y abancalado para sembrar frutos tropicales. En los materiales formados por mármoles y cuarcitas son más difíciles estas labores.

Materiales post-orogénicos

Son los materiales que se han formado después del levantamiento de la Cordillera Bética como consecuencia de su erosión o procesos nuevos. Tenemos:

Terrazas travertínicas y de pie de monte en la zona de Bodíjar. Han dado lugar a la formación de acantilados sobre el barranco de Bodíjar, como ocurre al sur-oeste de la ermita de Bodíjar.

Suelos de pie de monte arcillosos, rojos, generados por la meteorización de los materiales del Manto de Salobreña. Estos materiales se han utilizado a lo largo del tiempo para la fabricación de tejas, ladrillos y cacharros de barro.

Nota.- El tejar más antiguo que se conoce, según familiar (abuelo José Jerónimo Fernández), se encontraba en un cortijo (Carmen Jerónimo Fernández), en la parte alta del barranco del Tejar o de los Huertos; después, Tejar de F. Pretel, en el barranco del Pago de los Moros, y por último, Tejar (Juan Yáñez Jerónimo,), parte alta del pueblo.

Terrazas originadas por río Verde:

Son como escalones sobre el río, originados por el levantamiento tectónico y la erosión de los materiales del propio río. De más antigua a más moderna tendríamos:

Terrazas conglomeráticas pleistocénicas colgadas sobre el río, formadas por tectónica y erosión. Su naturaleza, restos de materiales del primitivo río formado por conglomerados, arenas y limos cementados por carbonato cálcico. Encontramos estos materiales por el barranco el Duende, La Hoya la Bermeja o Bermeja, enfrente Agro-Jete, (Jete) y Tajo, Pago de las Cuevas, el Trapiche, Caicillos y Torre-Cuevas. Descansan sobre distintos materiales alpujárrides de la cuenca de río Verde y por su naturaleza conglomerática, en el retroceso por su erosión ha generado una serie de cuevas que han servido de refugio al hombre desde antaño, conocidos al menos desde el Neolítico.

Las Norias. Primer escalón importante de defensa contra las crecidas del río. Están habitadas al menos desde el siglo I d. C.

La Vega está protegida por grandes muros de contención frente a las crecidas del río.

El río. Hoy está encauzado hasta Almuñécar. Materiales aluviales del río. Materiales permeables y porosos formados por gravas gruesas, arenas y en menor proporción limos. Papel importante de estos materiales en el acuífero de Río verde.

Desde el punto de vista industrial, estos materiales han sido utilizados para distintas labores: cantera de pequeñas dimensiones en el Atajo, en las cuarcitas, para los muros de la carretera, de las fincas y en la construcción. Las caleras se surtían de los mármoles para la fabricación de la cal. Arcillas de piedemonte para la fabricación de ladrillos y tejas. Por último, las arenas del río para la construcción.

Desde el punto de vista geomorfológico destacan en el paisaje el Picacho de Bodíjar en mármoles, tajo la Pichola y Kocales en cuarcita, la terraza de la Hoya de la Bermeja en conglomerados y la Chorrera de Bodíjar, una formación travertínica espectacular cuaternaria.

Por último, se cita la benevolencia climática. Tres factores serían los principales: en primer lugar su latitud; en segundo lugar, esa barrera montañosa paralela a la costa, como es la Penibética, que nos protege de los vientos fríos del norte, y el tercer factor es que los ríos están abiertos al Mediterráneo, proporcionando humedad y brisas cálidas. Tan importante en los cultivos de subtropicales del chirimoyo, aguacates y mangos, y anteriormente, desde los árabes, en el cultivo de la caña de azúcar y plátanos.

Situación y localización de las terrazas pleistocénicas.

ACTA GEOLÓGICA HISPÁNICA. Homenaje a Lluis Solé i Sabaris. t 14 (1979) pags. 154-166 Los Mantos Alpujárrides del tercio central de las Cordilleras Béticas. Ensayo de correlación tectónica de los Alpujárrides por F. ALDAYA, V. GARCIA-DUENAS y F. NAVARRO-VILA.

Bol. Soc. Esp. De Mineralogía. 6; (1987). Pág 33 – 47. Ceolitas calcoalcalinas en Fracturas tardías del Manto de Salobreña (Mantos Alpujarrides, Cordillera Bética). J. D. MARTÍN RAMOS; J. de D. YÁÑEZ; A. ACOSTA y E. SEBASTIÁN.

http://info.igme.es/cartografiadigital/datos/magna50/jpgs/d10_G50/Editado_MAGNA50_1055.jpg. IGME. MAPA GEOLÖGICO DE ESPAÑA. E/1:50.000. Hoja de MOTRIL 1.055

http://info.igme.es/cartografiadigital/datos/magna50/memorias/MMagna1055.pdf. Memoria del mapa

http://www.otivar.es/descargas/A1.pdf. PGOUot A1. Ayuntamiento de Otívar

En este plano se refleja la situación de los parajes que pueden estar relacionados con el emplazamiento de Jete: Motril, Salobreña, Almuñécar, Ítrabo, La Herradura, Lentegí y Otívar. Pero los territorios interiores suelen ser los que nos den una cronología más antigua desde el punto de vista autóctono, aunque las costas muestran restos muy paralelos a los que en este trabajo se están programando ofrecer. Así, la cultura del Bronce ha aparecido en Almuñécar, Salobreña, Jete, Otívar y Lentegí de forma clara; pero Motril también ha dado pruebas bastante evidentes de ese momento de la prehistoria granadina.

Pero, para completar el esquema, cuestión principal de este trabajo, reflejamos los estudios practicados sobre este terreno mediante la exposición de planos descriptivos de la zona, aquí y ahora, estudiada desde los años 60 del siglo pasado.

VERA (2008)

Plano general de Andalucía en la que se incluyen las Unidades del Macizo hespérico al norte y las Béticas, con indicación de los tipos de terrenos que la conforman.

Nota.- ACUÍFEROS DETRÍTICOS DE LA COSTA DE GRANADA. María Luisa Calvache, Departamento de Geodinámica. Universidad de Granada. c/ Avda. Fuentenueva, s/n, 18071 Granada. E-mail: calvache@ugr.es

ACUÍFERO DEL RIO VERDE. El acuífero detrítico de los ríos Verde y Seco probablemente fue el primero en ser explotado, pues ya se encuentran signos de aprovechamiento de las aguas subterráneas durante la Edad Antigua, concretamente la galería de Las Angosturas pudo ser realizada por los fenicios que fundaron la ciudad de Sexi (Almuñécar). Este sistema ha sido objeto de numerosos estudios entre los que destacan las Tesis Doctorales de Benavente (1982), Calvache (1991) e Ibáñez (en curso). El Instituto Geológico y Minero también ha llevado a cabo una investigación continuada que se refleja en varios informes como son IGME (1983; 1985; ITGE, 1989; 1992; 1997; 2000). A su vez, la Confederación Hidrográfica del Sur de España ha aportado interesantes datos en varios informes (CHSE, 1983; 1988; 1995). Probablemente este es el acuífero más sobreexplotado de todos los costeros en Granada y 436, Homenaje a Manuel del Valle Cardenete, quien presentó signos más evidentes de intrusión marina desde los años 80. En la vega de Almuñécar fue donde se inició la reconversión de la agricultura que ocurrió en toda la costa de Granada, comenzando a producir frutas tropicales de mayor rendimiento económico.

IGME. MAPA GEOLÓGICO DE ESPAÑA. E/1:50.000. Hoja de MOTRIL 1.055 http://info.igme.es/cartografiadigital/datos/magna50/jpgs/d10_G50/Editado_MAGNA50_1055.jpg.

Con ello se trata de mostrar la estructura colindante con el terreno que ha sido descrito al inicio de esta exposición geológica: ESTRUCTURAS DE LA COMARCA DE JETE desde el punto de vista geológico y explicar el uso, forma y manera de vida de los primitivos habitantes de estos parajes.

Dada la complejidad de yacimientos localizados, utilizamos un plano de distribución de todos los yacimientos relacionados con el estudio de este complejo lugar. Expondremos los materiales de cada emplazamiento de forma cronológica para dar unidad a cada sitio, y no dispersar los materiales hallados de la misma cultura desde el Neolítico, Calcolítico, etapa romana, hasta los hallazgos de época musulmana, cuya existencia es bastante escasa. Los materiales hallados en todo el entorno de esta localidad están considerados como elementos dispersos y no responden a un procedimiento sistemático, sino que los propios habitantes de esta localidad, con la transformación de la tierra, con el sistema de abancalamiento, por un lado, y el movimiento de la población por otro, debido a las crecidas diferentes que ha experimentado el río, es la causa, en muchas de las ocasiones, de los hallazgos fortuitos y que se han tenido en todos los lugares citados. Aparecen al azar, según los movimientos de tierras por razón de cultivo, o por la ya existentes cuando practican la recolección. No hay, como se ha indicado, una sistematización de procedimiento, sino la pura y elemental casualidad. Lo que no priva que se tomen en consideración los ajuares que de forma esporádica han ido apareciendo con el paso de los años.

Al margen de todos estos datos, hay que destacar el interés de una persona culta, con titulación universitaria, que ha conseguido aunar todos estos datos arqueológicos y darle un sentido de cronicidad gracias a sus conocimientos. El Profesor Yáñez ha sido el motor que ha propiciado esta recopilación de información y darle sentido estudiando y consultando todo aquello que estaba a su alcance de conocimientos. Registró y evitó que estos materiales hallados se pudieran dispersar o cayeran en manos de especuladores. Sus conocimientos sobre Geología ha permitido identificar multitud de piezas. En sus trabajos de campo cuando realizaba sus estudios de prácticas en la Universidad, dio pie a que se pudieran identificar diversos materiales que un inexperto no podría valorar. Gracias a él se ha salvado este valioso patrimonio de una pequeña ciudad que ha pasado de estar «olvidada» a ser conocida por los restos aparecidos en los puntos indicados en el mapa adjunto.

Por esta zona han desfilado arqueólogos de varias épocas, pero no de forma estable y ordenada para el estudio de la comarca. A. Schulten, en los años 30 del siglo pasado, estuvo en esta pequeña ciudad, desde donde hizo varias incursiones hacia los lugares más ocultos de la región. Estuvo parando en una posada del pueblo, precisamente en un lugar por donde pasaba una acequia romana que posteriormente fue identificada como tal. Pensamos que sus trabajos de prospección y técnica de campo, habrán sido publicados en el Instituto Arqueológico Alemán de Madrid. Otro profesor fue Manuel Pellicer Catalán, que hizo algo similar a lo de Schulten. Por último, Miguel Botella, de la Universidad de Granada. Excavó una Cueva neolítica y se llevó lo que era interesante para sus estudios de antropología. Después pasó más gente que se dedicaron a estudiar el inicio del acueducto romano de Almuñécar, como Fernández Casado, E. Sánchez y alguno más. Pero nadie localizó el gran conjunto de restos arqueológicos que valoran bien, lo que esta pequeña localidad significó desde la Prehistoria hasta los tiempos modernos.

MAPA-PLANO DE DISTRIBUCIÓN DE LOS YACIMIENTOS LOCALIZADOS HASTA AHORA EN LAS CERCANÍAS DE JETE

Hecha esta aclaratoria introducción, pasamos al estudio del medio exponiendo cronológicamente los materiales hallados desde el Neolítico hasta prácticamente la caída del Imperio Romano, lo que no evita que aparezca algún material de época musulmana.

Esta labor de recuperación y estudio de Jete, comenzó en los años 70 hasta la elaboración de este trabajo.

FASE NEOLÍTICA

Las Cuevas de la Hoya de la Bermeja.

Exposición histórica de este paraje situado en la ladera derecha de río Verde, cerca y enfrente de Jete.

Terraza conglomerática pleistocénica formada por los materiales del antiguo río, rocas sedimentarias detríticas, sobre todo gravas y arena de distinto tamaño. La parte superior esta cementada por carbonato cálcico procedente de la misma terraza y a los materiales calizo-dolomíticos de la Sierra de la Almijara. Este proceso de carbonatación y compactación ha dado lugar a conglomerados y areniscas teniendo en su estratigrafía niveles más compactos y más blandos.

Debido a la tectónica, la terraza conglomerática, la zona, se ha levantado; a su vez el río va erosionando y excavando el lecho. Este proceso continuado ha dado lugar a pequeños acantilados sobre el cauce donde ha dado lugar, en el tiempo, a la formación de cuevas y a su hundimiento por gravedad.

Esta cornisa, con el tiempo, va retrocediendo por la erosión formando nuevos huecos y cuevas aprovechadas por los animales y el hombre. Este proceso dinámico es el responsable de cuevas inestables en el tiempo. Hoy, la mayoría hundidas y desaparecidas.

Constituye la primera terraza sobre río Verde.

Está situada en lugar alto de forma que desde ella se controla el río.

Tiene recursos hídricos como: Fuente del barranquillo del Arco, Fuente del Molino, y el río cercano.

Este lugar, la cultura local siempre lo ha relacionado con los moros.

Nota.- A principio de los años ´60 del siglo pasado excavaron la zona buscando tesoros.

A. Berrio estuvo por las cuevas con sus alumnos de Almuñécar y Jete recogiendo cerámica que se llevaron.

En los años ´70 visitó la zona y recogió huesos y cerámicas el citado Miguel Botella López.

Antonio Ruiz Fernández cita las cuevas de Jete en Almuñécar En la Antigüedad Fenicia o ‘Ex en el Ámbito de Tartessos. Antonio Ruiz fernández-1979-Diputacion de Granada.

Mapa del paraje de las Cuevas de la Hoya la Bermeja. Neolítico. Mapa. Orientación N-S.

Materiales arqueológicos encontrados en la Hoya La Bermeja:

Cerámica con decoración incisa, decoración en relieve.

Agujeros para colgar (fusayola y falo), asas con agujero y cerámica.

Rocas: Rocas metamórficas: Micacitas, cuarcitas: machacanderas, percutores.

Rocas volcánicas. Basalto poroso, fragmentos de molino de mano.

Rocas subvolcánicas. Ofitas. Hachas y fragmentos de machacanderas.

Rocas sedimentarias: Silíceas: pedernal.

Minerales: Cuarzo, ocre.

Restos de vertebrados: Mamíferos: Cápridos, cánidos, jabalís, conejos …

Varios cadáveres.

Fragmentos de hueso pulido.

Moluscos: Fragmentos de caracolas: Trompeta de Tritón (Charonia sp), caracola de piedra (Stramonita sp), mejillones (Mytillus galloprovincialis y Mytilus edulis), lapas, Glycymeris glycymeris, Glycymeris bimaculata, berberechos (cerastoderma edule), caracoles terrestres, serranos (Iberus gualtieranus alonensis, un endemismo. Estas concha marinas establecen una relación con las playas de Almuñécar.

Fot. JdD Yáñez.

Situación de la Hoya de la Bermeja (Mapa, punto 1).

Muy cerca del lecho de río Verde podemos ver la colina sobre la que se encuentran estas cuevas. La parte brillante de la foto es el reflejo de la luz solar sobre el material que la compone, esquistos de grano fino.

Descripción de las Cuevas.

Fot. Yáñez

Nº 1.- Cueva descubierta en los años ’60 del siglo pasado. Según la historia mítica sobre la existencia de un tesoro oculto, tras descubrirse su falsedad, fue abandonada después de comprobar que todo era falso, y sus materiales hallados: hachas rotas, fragmentos de molino, pedernales y ollas de cerámica hechas a mano, fueron destruidas creyendo que algo importante se ocultaba en su interior.

Nº 2.- Cueva excavada por Miguel Botella López, Profesor Antropólogo de la Universidad de Granada en los años 70. Tras su excavación, se llevó a Granada materiales humanos, como un cráneo, huesos grandes y alguna pieza de cerámica. En teoría este material debe estar en el Museo Arqueológico Provincial de Granada. La losa es causada por la rotura de la cornisa de la terraza geológica. Aparecieron varios cadáveres.

Nº 3.- En este punto aparecieron los cuarzos que presentamos en el estudio de este yacimiento. Relleno de cueva y destruido al hacer unos bancales. Apareció un relleno de antigua cueva con restos de hueso, pedernal y fragmentos de cuarzo.

Cueva desaparecida por retroceso y hundimiento de la cornisa. Relleno de cueva con restos de huesos, conchas, pedernal, trozos de cuarzo, cenizas. Al hacerse pequeños bancales aparecían fragmentos de pedernal y de huesos. Se le seguía el rastro para averiguar de dónde procedían porque aún no se conocía cueva alguna.

Nº 4.- Zona central de la Hoya con grandes bloques caídos. Es uno de los lugares donde apareció cierta cantidad de cerámica romana. Se ignora su paradero.

Nº 5.-Bancal casa-cueva. Los bancales se hicieron en la Hoya en los años 50, por encima de la acequia del Arco. Formado por piedemonte y rellenos de las terrazas conglomeráticas. Sus materiales son: rocas, cerámica, pedernal y restos de conchas. Corte lateral y muro.

Fot. Yáñez.

Hoya de la Bermeja. 5Casa cueva. Primera vista. Puerta a izquierda y ventana a derecha. Es anterior a los bancales.

(Detalle de la fot. anterior)

Cueva Hoya de la Bermeja. Bancal Cueva casa.

Detalle de la foto anterior donde se aprecia bien la entrada principal de la cueva y la ventana lateral. Foto desde dentro. Techo, una gran losa conglomerática. Puerta y ventana hacia el Sur.

Fot. Yáñez

Bancal debajo de la zona de las cuevas y a continuación de la casa cueva. Se encuentra encima de la acequia del Arco de origen árabe, que se dirige al molino y posteriormente a la vega de Almuñécar. Justo debajo del bancal, entre éste y la acequia, aparece gran cantidad de materiales sueltos, revueltos entre tierra y otros materiales: se ven fragmentos de pedernal y de cerámica, y los cantos rodados, esquistos y sílex. Es un material de piedemonte autóctono con materiales alóctonos, que ha sido importado de otros lugares, lo que permite su identificación.

(Detalle de la fot. anterior)

Bancal Cueva. Estratigrafía. Detalle de los materiales.

Cueva Nº 1.

La Historia del tesoro moro en la Hoya. Los descendientes de los moriscos de Granada expulsados por los RR. CC, en la guerra de África de principio del siglo XX, citaron a los soldados de Jete una historia sobre unos tesoros que habían enterrado en la Hoya sus antepasados, pensando que volverían, cuando fueron desterrados. El moro repetía: “Jeta rica Mermeja, Jeta rica Mermeja”. Hasta tal punto se lo creyeron los soldados que lo contaron cuando regresaron. En los años 60 del siglo pasado se pusieron a buscar el tesoro. Vigilaron con esmero el lugar, montaron guardia con escopeta por si salía una serpiente que guardaba los tesoros. Excavaron en varios lugares de la Hoya, pero fue en esta cueva donde desenterraron varios metros de tierra. Creían que había una galería que llegaba hasta el Tejar del Pago de los Moros. No hallaron nada de tesoros. Sacaron ollitas completas, hechas de barro a mano. Las rompieron para ver si había oro en ellas. Todo resultó un engaño intencionado por los moros. Abandonaron la empresa y se olvidó el asunto. Todo quedó en una anécdota.

Se encontraron pucheros de barro, fragmentos de orzas, de platos, una loseta de barro con garabatos. Y esto dio lugar para seguir buscando. La serpiente que guardaba el tesoro, si la mataban, rompería el encanto y se abrirían las puertas donde les contaron que aparecería el «tesoro». Un desastre y unos ingenuos. Un cuento propio de las Mil y una noches. Pero en el paraje, el daño fue grande para la historia.

CUEVA HOYA DE LA BERMEJA

Relación de materiales que se han estudiado pertenecientes a ese lugar.

Cueva Hoya de la Bermeja. 1 Cueva grande. Neolítico. Pedernal. Cuchillos, anverso Medidas: 1.- Izq. 32,5 x 15mm. 2.- Der. 39 x 14 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. 1 Cueva grande. Neolítico. Pedernal. Cuchillos. Reverso de la imagen anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB (HB=HOYA DE LA BERMEJA) 1C grande: Molusco, concha Glycymeris. Rodado 31 x 39 mm, anverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 1C grande: Molusco, Concha Glycymeris Rodado, 31 x 39 mm, reverso.

Cueva nº 2

Está formada por una losa conglomerática caída de la cornisa y a posteriori utilizada como cueva. Está situada a derecha del cortijo de José Rivas, entre algarrobos y debajo de la Cueva Nº 1, ambas cuevas fueron excavadas buscando un tesoro. Esta cueva, que después de años apareció hundida, aparecieron varios muertos, situados en sentido noreste. Al sacar la tierra, aparecieron huesos quemados por haber sido incinerados. Rodeados de limo del río, debajo había fragmentos de cerámica que suponen son restos de los que vivieron allí siglos atrás. Aparecieron restos de varios cadáveres en un espacio reducido. Junto a ellos había cierta cantidad de lapas, chinas blancas de mármoles y bastantes rocas llevadas allí para tal fin. Algunas eran metamórficas (micacitas) con superficie plana de haber sido utilizada, otras eran mitades juntas, piedras partidas.

La tumba aparece en la Hoya entre varios bloques caídos al hundirse el techo de una cueva. Está excavada en el sustrato conglomerático y rellena de arena fina junto con algunas rocas. Era de dimensión pequeña, como si el cadáver estuviera en posición fetal.

El Profesor Botella y su colaboradora estuvieron en ella y se llevaron los materiales antes citados.

Las rocas que aparecieron en la tumba son de varios tipos:

a) Rocas metamórficas. Micacitas o esquisto micáceo. Dos rocas planas con una cara lisa, pulida. Las rocas tenían unas dimensiones de 16 cm y otra 20 cm.

b) Roca metamórfica, marmórea. De color gris por estar quemadas. Aparecieron rocas partidas por la mitad, porque los cuatro fragmentos fueron unidos y encajaron dos a dos.

c) Rocas matamórficas. Cantos rodados blancos del río o de la playa y gran cantidad de piedras blancas de 1 o 2 cm.

En la parte superior, hacia el norte de la tumba, cerca de la cabeza, aparece gran cantidad de lapas marinas y caracoles serranos.

(Se ha ampliado el tamaño de los fotos para que se aprecie con nitidez sus características)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. 2 Cueva grande: pedernal, cuchillos, fragmentos. Medidas: 1.- 45 x 13 mm 2.- 50 x 10 mm. (Material: Yáñez, ordenación, Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. 2 Cueva grande: pedernal, cuchillos, fragmentos. Medidas: 1.- 45 x 13 mm 2.- 50 x 10 mm (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. 2Cueva grande: pedernal, cuchillo, fragmento. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. 2 Cueva grande. Reverso de la figura anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 2. Pedernal. Cuchillos y fragmentos. Anverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 2. Pedernal. Cuchillos y fragmentos. Reverso.

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 2. Cuarzos. Anverso de la imagen. 2 Cueva tumba. El cristal de roca de la derecha y de abajo mide 24 x 12 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 2. Cuarzos. Reverso de la figura anterior.

Cueva Hoya de la Bermeja. 2Cueva grande. Neolítico. Diente humano con cuatro muescas en la corona y raíz. Ignoramos la causa. Haría falta un análisis de sus componentes. Esmalte con incisiones. Posiblemente un amuleto. Medidas: Tamaño: 30 mm. Corona 8 x 10 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. 2Cueva grande. Neolítico. Diente humano con muescas en distintos puntos Ignoramos la causa. Posiblemente un amuleto de tipo fálico. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. 2Cueva grande. Neolítico. Diente humano con muesca en la corona. Ignoramos la causa. Haría falta un análisis de sus componentes. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. 2Cueva grande. Neolítico. Diente humano con muesca en la corona. Ignoramos la causa. Haría falta un análisis de sus componentes. Aquí, la corona del diente tiene la muesca marcada de forma diferente. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. Cueva 2 C. Conjunto de huesos humanos de la mano de la tumba. Metacarpo: falange, falangina y falangeta. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. 2Cueva grande. Neolítico. Conjunto de huesos humanos de la tumba. Dentadura: incisivos, caninos, premolares y molares. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. 2Cueva grande. Neolítico. Conjunto de huesos de animales. Falange y dientes. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB Neolítico. 2 C grande, Cerámica hecha a mano, con incisiones, boca. Asa rota y agujero. Rodada. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. HB (Hoya de la Bermeja). Neolítico. 2 C grande, cerámica hecha a mano con incisiones, boca. Asa rota y agujero. Reverso. Rodada. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB. 2 C grande. Cerámica hecha a mano, con incisiones, boca. Asa rota y agujero, perfil. Rodada, primer perfil. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB. 2C grande. Cerámica incisa, boca. Asa rota. Rodada. Segundo perfil. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico HB. 2C grande, tumba. Cerámica incisa de rayas verticales. Anverso. Tamaño: 45 x 35. Grosor: 7 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Cerámica con incisiones horizontales a la boca. Tamaño: 81 x 42 mm. Grosor: 6 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 2C grande. Cerámica incisa de rayas oblicuas. Ejecución manual. Rodada. Medidas: 33 x 33 mm. Grosor: 5 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 2C grande. Cerámica incisa manual. Reverso. Rodada. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Dibujo de las fotos (Yáñez) anteriores. Rodada.

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 2C grande. Cerámica con incisiones trífidas. Anverso. Anverso. Tamaño: 72 x 38 mm. Grosor: 10 mm. (Fot. Yáñez)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 2C grande. Cerámica hecha a mano. Reverso. (Fot. Yáñez)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 2 C grande. Cerámica incisa. Perfil. (Fot. Yáñez)

Cueva Hoya de la Bermeja. Cerámica con incisiones geométricas. Tamaño: 62 x 51 mm. Grosor: 6 mm. (Fot. Yáñez)

Cueva Hoya de la Bermeja. 2 Dibujo de frente y perfil con asa. Decoración geométrica. (Dib. Yáñez)

Cueva Hoya la Bermeja. Cerámica con incisiones puntuales. Anverso, perfil y reverso. Medidas: 68 mm x 49 mm. g. 5 mm. (Fot. Yáñez)

Hoya la Bermeja. Cueva 2, Jete H1, Neolítico HM. 2Cgrande Cerámica sin incisiones, boca. Agujero 1. Medidas: 83mm x 55 mm. g. 7 mm. (Fot. Yáñez)

Cuava Hoya la Bermeja. Cueva 2 Jete. H1 Neolítico. HM 2Cgrande. Cerámica sin incisiones boca. Agujero 1. Cara inversa. (Fot. Yáñez)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico HB 2C grande, tumba. Hueso, 76 mm y concha trabajada. (Fot. Yáñez)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 2C grande. Tumba: Moluscos: Caracoles terrestres, berberechos, lapas, mejillones. (Fot. Yáñez)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico. HB 2C grande. Tumba: Moluscos: Tres tipos de lapas. (Fot. Yáñez)

Cueva Nº 3

Estudio realizado sobre la fracción detrítica en el relleno de antigua cueva al hacer unos bancales en HB de AB.( Año 1983).

Aquí aparecieron las láminas de cristal de roca. Cuarzo.

La fracción detrítica más gruesa está formada por una mezcla de cantos rodados, metamórficos, cuyo diámetro varía entre 1 a 2 cm. Está formada por trozos de calizas rodadas, trozos de micasquistos angulosos, planos y trozos de cuarzo.

Hay una fracción detrítica antrópica formada por:

  1. Trozos de sílex (esquirlas) y trozos y laminillas de cuarzo.
  2. Trozos de moluscos, hueso y carbón. La tierra cementada presenta texturas de capilaridad rellenas de carbonato cálcico, parecen tubitos de raíces.

Muestra litológica

La grava está formada por fragmentos de cuarcita y esquistos angulosos del Manto de Salobreña y rocas redondeadas de los mármoles calizo-dolomíticos de la unidad de la Almijara. Proporción 41.66%

Fracción gruesa arena

Cuarzo (el más abundante)

Ocre

Caliza (abundante)

Trozos de carbón

Restos de conchas

Trozos de huesos

Feldespato

Trozos de esquistos abundantes

Trozos de pedernal

Limos y arcillas. 41.66%

Resto. 16.78%

Según su composición puede ser una litarenita o una arenisca litítica         

En un corte estratigráfico aparecieron los siguientes materiales: Pedernal, micronúcleo, cuchillos, punzones, microlitos y cuarzo.

Los términos más abundantes son las arcillas, limos y arena fina.

Es una mezcla entre los materiales propios de la terraza y materiales residuales autóctonos.

Su color es gris oscuro por el carbón o restos de ceniza de realizar fuego donde vivían.

Me llamó muchísimo la curiosidad de que no había cerámica en este lugar.

Tamices. Pág. 262 de Vera.

Estratigrafía. Inmaculada CORRALES ZARAUZA, Juan ROSELL SANUY, Luis SANCHEZ DE LA TORRE, Juan A. VERA TORRES Y Lorenzo VILAS MINONDO. Ed. Rueda,1977.

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Elementos líticos hallados en la zona de la cueva. Cristales de cuarzo.

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Cristales de cuarzo (Cristal de roca). Medidas: 30 x 15 mm; 25 x 9 mm; 17 x 8 mm; 17 x 7 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Cuarzos en forma de cuchillos pequeños. 7 piezas utilizadas como elementos domésticos. (Mapa, nº 1). (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Cuarzos con forma de cuchillos pequeños. (Mapa nº 1) (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Cuarzos con forma de cuchillos pequeños. (Plano nº 1). Medidas: 19 x 7,5 mm; 19 x 7 mm; 17 x 7 mm; 17 x 7 mm; 16 x 7 mm; 18 x 7,5 mm; 17 x 7 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Cuarzos para ser usados como cuchillos pequeños. (Mapa 1º). Medidas de los cuarzos: 16 x 13 mm; 18 x 14 mm; 16 x 15 mm; 17 x 14 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Cristales de cuarzo. Cuchillos pequeños. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Cuarzos, cristales pequeños, reverso. Cuchillos pequeños. Medidas: 22 x 12 mm; 27 x 19 mm; 24 x 13 mm; 26 x 12 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cuando pensamos en herramientas prehistóricas, vienen a nuestra mente artefactos hechos con sílex u obsidiana, es decir, pensamos en herramientas líticas, en oposición a objetos posteriores hechos a partir de metales. Sin embargo, a mitad de camino entre estos periodos hubo otra “industria” más extraña, escasa y desde luego menos … Sigue leyendo El yacimiento de Valencina de la Concepción.

Paralelo de Navarra. Neolítico, 4.500 a. de C. Medidas: 44 x 16 x 6 mm.

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Huesos de mamíferos: mandíbulas de conejos (Orictolagus caniculus). Grande: 44 x 16 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Huesos de mamíferos: dientes de cápridos y cánidos. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

MATERIALES

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal: cuchillos. Anverso. Medidas: 52 x 19 mm; 51 x 15 mm; 40 x 12 mm; 34 x 15 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal, cuchillos. Reverso de la foto anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal, cuchillos. Anverso. Medidas: 28 x 11 mm; 36 x 9 mm; 36 x 8 mm; 31 x 11 mm; 31 x 9 mm; 34 x 11 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal, cuchillos. Reverso foto anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal, cuchillos. Anverso: Medidas: 31 x 11 mm; 31 x 11 mm; 27 x 10 mm; 27 x 11; 25 x 10 mm; 27 x 9 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal, cuchillos y fragmentos pequeños. Medidas: 44 x 7 mm; 37 x 8 mm; 32 x 7 mm; 29 x 7 mm; 34 x 7. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja, Neolítico 3. C. Grande. Cornalina. Pedernal, Medidas: 23 x 10 mm, pequeño 14 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Nódulo. Medidas: 32 x 23 x 24 mm. (Fot. Yáñez)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Nódulo. Cambio de posición de la foto anterior. (Fot. Yáñez)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Nódulo. Otro punto de vista del nódulo anterior. (Fot. Yáñez)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Cuchillo curvo. Módulos: 68 x 26 mm.

(Fot. Yáñez)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Cuchillo anterior desde otro ángulo. Mismas medidas. (Fot. Yáñez)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal, cuchillos buriles y punzones. Medidas: laminas muy pequeñas. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Cuchillos, con punta agudizada. Anverso. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Cuchillos. Reverso de la foto anterior. Medidas: 43 x 16 mm; 39 x 14 mm; 29 x 12 mm; 29 x 11 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Láminas triangulares. Medidas: 31 x 22 mm; 34 x 20 mm; 32 x 22 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Láminas triangulares. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Cuchillos con puntas de sierra. Medidas: 28 x 14 mm; 23 x 18 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Pedernal. Cuchillos con punta de sierra visto desde otro ángulo. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Cueva Hoya de la Bermeja. Neolítico 3. Ocre o hematites. Tamaño: 12 x 9 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal Cueva casa. Cerámica rodada. Asa. Incisiones verticales a la cuerda, de 5 mm. Medidas: 78 x 72 h. 24 mm. Grosor: 5 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal Cueva casa. Cerámica rodada, asa de ánfora. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal. Cueva casa. Cerámica cilíndrica. Colgante fálico. Cuernecillo. Tamaño: 45 x 26 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal Cueva casa. Cerámica cilíndrica. Colgante fálico. Cuernecillo. Tamaño: 45 x 26 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal Cueva casa. Cerámica cilíndrica. Colgante fálico. Cuernecillo. Tamaño: 45 x 26 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal. Cueva casa. Cerámica cilíndrica. Colgante fálico. Cuernecillo. Tamaño: 45 x 26 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Neolítica 5. Bancal. Cueva casa. Cerámica cilíndrica con agujero, colgante fálico. Cuernecillo. Tamaño: 43 x 17 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal, Cueva casa. Cerámica cilíndrica con agujero Colgante fálico. Cuernecillo. Tamaño: 43 x 17 mm. Otra posición. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal. Cueva casa. Cerámica cilíndrica con agujero. Colgante fálico. Cuernecillo. Tamaño: 43 x 17 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal. Cueva casa. Cerámica: Fusayola rodada: Tamaño: 45 x 31 x 26 mm. Anverso. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal. Cueva casa. Cerámica: Fusayola rodada. Tamaño: 45 x 31 x 26. mm. Reverso de la foto anterior. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Cueva de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal. Roca metamórfica: Cuarcita machacandera. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Cueva de la Bermeja. Neolítico 5. Bancal. Roca metamórfica: Cuarcita, machacandera. Medidas: 77 x 77 x 41 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Cueva de la Bermeja. Neolítico. Bancal 5. Roca metamórfica: Cuarcita. Machacandera. Medidas: 94 x 71 x 49 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Cueva Hoya la Bermeja. Neolítico, 1 Hacha. Escombrera excavación, 52 mm. Ofitas Años ’60. Medidas: 112 x 99 x 45 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Barranco de Bodíjar. Ofita. Hacha o martillo, fragmento. (Ver mapa de localización). Medidas: 85 x 58 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Barranco de las Cifas. Neolítico. Roca subvolcánica: ofita. Hacha. Reverso (ver plano de localización). (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Barranco de las Cifas. Neolítico. Roca subvolcánica: Ofita. Hacha. Reverso (ver plano de localización). (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Barranco de las Cifas. Neolítico. Roca subvolcánica: Ofita. Hacha. Reverso (ver plano de localización). Perfil. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Cercanías del Cortijo de Contino. H1 Vega-C. Contino. Anverso y reverso. 84 x 33 x 15 mm JMC. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Cercanías Cortijo del Contino. H1 Vega-C, Contino. Anverso y reverso. 63 x 35 x 10 mm JMC. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Cercanías Cortijo del Contino. H1 Vega-C. Contino. Perfil. Hachita 1 y 2. JMC. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Lugares sin identificar donde han aparecido materiales del Neolítico.

Otros lugares sin identificar. Neolítico. Materiales líticos. Martillo minero. Ofitas. AMY. Medida: 23 cm. Apareció por la Vega pero sin determinar un punto concreto. Son rocas de origen subvolcánico denominadas ofitas por su color verdoso. Son materiales importados de las Béticas Externas, del Subbético. Materiales del Mesozoico (Edad Triásico).

Jete. CALCOLÍTICO. Localización de materiales del Calcolítico. Mapa

En 1980, mientras hacían unos bancales a espiocha, en terrenos del Pecho del Molino apareció una tumba, profunda, en tierra roja (pie de monte). la fosa era de unos 70 cm. Estaba formada por lajas de rocas metamórficas de pie y encima dos lajas grandes de esquistos. La orientación de la tumba era noroeste a sureste. La tulipa estaba en medio y los 12 caracoles en el extremo sur de la tumba.

(Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

(Dibujo Yáñez)

Jete. CALCOLÍTICO.  (Mapa adjunto punto 4). En esta foto se reflejan sólo tres caracoles y la tulipa. Tulipa argárica en terrenos del Pecho del Molino.

Nota.- Se publica esta foto por primera vez en. Jete: Historia y Patrimonio. Texto Antonio Bustos Pretel y Plácido González Almendros. Colaboradores: Juan de Dios Yáñez Jerónimo y Roberto Rivas. Edita Ayuntamiento de Jete. 2010. Depósito legal: GR818-2010.

Jete. CALCOLÍTICO.  (Ver mapa adjunto punto 4). En esta foto se reflejan sólo tres caracoles y la tulipa. Tulipa argárica en terrenos del Pecho del Molino. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Jete. Mapa de situación de la zona del Cortijo de Contino.

Enfrente del Barranco. de las Cifas, en el cortijo de Contino, había antes de la Guerra civil, una construcción árabe. Un poco más abajo y a izquierda y encima de la acequia de la Vega había una noria que hoy se encuentra en ruinas.

Un poco más arriba del cortijo y a izquierda, al abancalarlo, en terreno de EP aparecieron trozos de ánforas romanas. Años ´70.

La leyenda que presenta este fragmento de un material de un probable dolium es D O M (que puede leerse como DOMICIVS ¿?) (Fot. A Ruiz)

Aparecieron también elementos romanos con alguna inscripción, pero sin precisar su ubicación exacta. Entre ellas un fragmento de dolium romano o similar.

También, en este mismo cortijo del Contino han aparecido varias tejas romanas y un trozo de loseta árabe con dibujos geométricos, fragmentos de cerámica y de ánforas romanas, (año 1.991).

En los alrededores del cortijo se registraron varias tumbas, formadas por dos balates pequeños de piedra, y cubiertas con lajas. Esto tuvo lugar después de los años ’60 del siglo pasado. Al abancalarlo y meterlo en regadío, aparecieron varias tumbas excavadas sobre el terreno. En una de ellas apareció una vasija grande de incineración. Al romperlas se vio que estaban llenas de cenizas o sea que los restos humanos, después de quemarlos, fueron introducidos en el ánfora. Otra tumba estaba cubierta con lajas de piedra y contenía una vasija pequeña, también de incineración, un collar y una especie de tenedor de dos dientes bifurcados, y una hoja de cuchillo sin mango. Otra tumba apareció con un cadáver en posición fetal, probablemente del Bronce.

En la Vega y en sus cercanías encontraron dos hachitas de piedra.

Como conclusión ante estas características de los materiales aparecidos, creemos que estamos ante un hallazgo de ÉPOCA CALCOLÍTICA.

LA PALMA. Material. Aparece al levantar bancales en el terreno de PB.

La Palma. Hierro, puñal. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

(Dib. Yáñez)

Por su morfología tan primitiva podría ser de la ÉPOCA DEL HIERRO.

CERÁMICA IBERO-ROMANA DE LA CUEVA DE LA BERMEJA. Nº4

Cueva la Bermeja. Cerámica ibero-romana. Anverso. Tapadera: 100 x 92 x 16 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Reverso de la figura anterior. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Perfil de la figura anterior. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya la Bermeja. Cerámica sigillata clara con damero. Medidas: 39 x 29 mm, grosor 7 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya la Bermeja. Cerámica sigillata clara con damero. Medidas: 39 x 29 mm, g. 7 mm. Reverso de la foto anterior. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Perfil de la foto anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata. Conjunto de fragmentos con dibujos de plantas y círculos y cuadrados. Anverso. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Reverso de la foto anterior. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

(Dib. Yáñez)

Hoya de la Bermeja. Dibujo de las fotos de cerámica sigillata clara con las figuras decorativas de abeto, damero y flor.

Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata clara con abetos y flor de ocho pétalos. Tamaño: 73 x 58 mm y grosor de 5 a 7 mm. Anverso. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Reverso de la foto anterior. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Perfil de la foto anterior. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata. Fragmento con círculos. Anverso, perfil y reverso. Tamaño: 1.30 x 17 x 5 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata, decorada con abeto, damero, círculos. Medidas: 30 x 17 x 5 mm; 25 x 25 x 5 m; 34 x 35 x 5 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata: abetos y círculo. Anverso y perfil. T. 25 x 25 x 5 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata clara estampillada: círculos y cuadrados. Tamaño: 54 x 75 mm, g. 6 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata clara estampillada: abetos, damero, abanicos. Tamaño 54 x 75 mm, grosor 6 mm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Reverso de la foto anterior. Obsérvense algunos puntos de esta pieza donde se aprecia que está quemada. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

Hoya de la Bermeja. Cerámica sigillata clara estampillada. Perfil. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

BARRANCO DE BODÍJAR

En la Cuesta de Bodíjar, encima de la Fuente. Puñal de hierro. (¿Romano-medieval?). Tío Luciano F. Dimensiones: Largo 30 cm; Ancho 2,5 cm; grueso 0,4 cm. (Fot. Yáñez, distribución, Ruiz)

LAS CATALANAS

El cortijo del Moro.

Fuente de Brahon en Libro de Apeos de Jete. 1572.

Distintos nombres a lo largo del tiempo.

Está en la parte izquierda del barranco Bodíjar y a derecha del barranco la Canina, encima de la carretera Jete-Ítrabo.

Allí había dos cuevas picadas en la roca, muy antiguas, aparte del cortijo del Moro. Subiendo por el barranquillo está el Arco de Xines. Es una conducción de agua muy antigua, aparece en el libro de Apeo de Jete. Decían que venía la conducción desde la zona de las Chorreras hasta las Catalanas. Todo eso está enterrado por bancales. Si ha aparecido algo, lo han enterrado.

Por la zona había unos muros gruesos y no eran muros de antiguas fincas.

Materiales vistos.

Argamasa. Suelo de cal y cerámica. Opus signinum.

Ladrillos de cerámica pequeños de suelo. Opus spicatum.

Restos de muros. Bóveda.

Fragmentos de cerámica fina y gruesa.

Restos de tégulas.

Trozos de plomo.

Jete. Las Catalanas. Bóveda de captación de agua. El aparejo marca claramente indicios en su estructura de ser de origen romano: opvs incertvm Foto 1990. (Fot. Yáñez)

Las Catalanas. Fragmento de boca de ánfora. Tamaño: 145 x 85 mm. (Fot. Yáñez)

Las Catalanas. Cerámica romana. Sigillata. E:1:5 mm. De izquierda a derecha. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Las Catalanas. Fragmentos de plomo. E:1:5 mm. De izquierda a derecha. 1.-37 x 21 mm: 2.-38 x 15 mm; 3.-28 x 20 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

ZONA DE LA VENTA.

A principios del siglo XX, sobre unas viejas ruinas se levantó una posada. Este elemento arquitectónico figura en los mapas topográficos de los años 40 del pasado siglo XX. Dos parcelas: la casa de la Venta y la Viña. Cuando se inició la construcción de una nueva vivienda a finales de los 60, al abrir el terreno para levantar muros y pilares nuevos, aparecieron restos de muros antiguos a medio metro de profundidad. Muros enterrados, eran de piedra y barro en la zona conocida como La Viña. Un cuadrado de metro y algo donde aparecieron las pesas de un telar. Apareció un pozo de forma cuadrada, de tapial perfecto con argamasa de más de un metro de profundidad.

La Hoya de la Bermeja es la terraza primera y más antigua. La Venta y Las Norias forman la segunda terraza respecto a río Verde.

Restos de cerámica romana en la Venta:

Cerámica: boca de ánfora grande.

Bocas de jarras domésticas.

Cerámica en cáscara de huevo del siglo I d. de C.

Fragmentos de lucernas.

Restos de cerámica doméstica.

Tapaderas de barro.

Pesas de telar.

rústica. El canal primero detectado en estas cercanías puede tener relación con

Restos de cerámica romana en la Venta:

Cerámica: boca de ánfora grande.

Bocas de jarras domésticas.

Cerámica en cáscara de huevo del siglo I d. de C.

Fragmentos de lucernas.

Restos de cerámica doméstica.

Tapaderas de barro.

Pesas de telar.

Cerámica terra sigillata. Plato con sello ZOILI. Cerámica sigilata gálica lisa (?).

Cerámica: fragmento de plato con sello FV (de FVSCVS) en graufesenquem pág. 10, o de FVLVIVS.

Sigillata con sello RESI.

Se puede hablar de ladrillos de la villa que formarían algunos suelos de opus spicatvm.

Dos fragmentos de cuchillo de hierro, similares a las navajas de afeitar rectangulares.

Hablar del acueducto es muy normal. En la Venta es muy probable que estemos ante una villa rústica. El canal primero detectado en estas cercanías puede tener relación con Materiales en LA VENTA.

Materiales en LA VENTA 

La Venta. Cerámica: ánfora. Boca lisa. Medidas: diámetro: 70 mm, 47 mm. de fondo, grosor 5 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica ánfora. Boca lisa. Posición inversa de la foto anterior. Mismas medidas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica ánfora. Perfil de la imagen anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica, ánfora, asa: 94 x 94 mm, h 60 mm, grosor 5 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica, ánfora. Perfil del asa, mismas medidas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica, ánfora, asa de perfil horizontal. Mismas medidas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica, ánfora, asa. Medidas: 94 x 94 mm, h 60 mm, g 5 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica, ánfora. Boca y asa enrasan. Medidas: 86 mm, h (altura) 72 mm, g (grosor) 6 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica, ánfora. Boca y asa. Boca enrasa con asa. Mismas medidas de la imagen anterior. Detalle: Muestra un color negro debido a su huso sobre fuego doméstico. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica, ánfora. Boca y asa enrasan. Mismas medidas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica, fragmento de ánfora: parte de la boca. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica, ánfora, boca, fragmentos. Perfil de la anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica, fragmento de ánfora, boca. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica, fragmento de ánfora, boca. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica, fragmento de ánfora, boca exvasada. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Metal hierro: Cuchillo pequeño. Medidas: 66 x 17 mm, g (grosor) 4 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Metal hierro, cuchillo pequeño; cambio de posición, mismas medidas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Metal hierro; cuchillo grande: 137 x 21 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Metal hierro, cuchillo grande; medida: 137 x 21 mm.

La Venta. Metal hierro. Cuchillo grande: 137 x 21 mm. Perfil.

La Venta. Osario. Defensa de jabalí. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Esta pieza fue encontrada en un pozo de forma cuadrangular que estaba lleno de huesos, con una profundidad de casi un metro. Fue después cementado.

La Venta. Cerámica fina con adornos de rayas verticales. Medidas: 56 x 32 x 1,5 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica. fina con adornos de rayas verticales; medidas: 70 x 45 x 1,5 mm. Borde de la boca con vuelo de 14 mm; asa, 12 mm, grosor, 8 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica fina con pátina. Medidas: 50 x 27 x 2 mm. Borde de la boca con vuelo; 13 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica fina con pátina. Grosor, 2 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica fina con  pátina. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica sigillata clara. Decoración con filas de puntos situados en diagonal. Medidas: 25 x 14 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica fina con motivos florales: 45 x 40 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta, Cerámica fina con motivos florales: 45 x 40 mm. Reverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica fina con motivos florales: 45 x 40 mm. Perfil. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica fina con adornos de rayas verticales. Grosor: 1,5 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica. Reverso de foto anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica sigillata con estampilla ZOILI. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica sigillata con sello ZOILI. Perfil.

La Venta. Cerámica sigillata. Plato con sello ZOILI. Reverso.

La Venta. Cerámica sigillata, Plato con sello ZOILI. Reverso.

La Venta. Cerámica sigillata con sello ZOILI. Anverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica sigillata con sello ZOILI. Anverso. Detalle. file:///C:/Users/juyaj/Downloads/Dialnet-IndexDeSellosSobreTerraSigillataEnOnobaHuelva-4640039.pdf

INDEX DE SELLOS SOBRE TERRA SIGILLATA EN ONOBA (HUELVA): NUEVAS PERSPECTIVAS SOBRE UNA CIUDAD PORTUARIA BÉTICA DE LA COSTA ATLÁNTICA. Salvador Delgado Aguilar

file:///C:/Users/juyaj/Downloads/Dialnet-IndexDeSellosSobreTerraSigillataEnOnobaHuelva-4640039.pdf

Página 312

Nº Alfarero Marca Taller Cronología CVA

66 Zoilvs ZOILI Pisa 5 a.C. – 50 d.C. 2544

La Venta. Cerámica sigillata. Sello RESI. Medidas: 41 x 27 mm, g 5 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica sigillata. Sello RESI. 41 x 27 mm, g 5 mm. Reverso.

La Venta. Cerámica sigillata. Sellos FVL..50 x 39 mm, g 7 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica sigillata. Sello FVL. 50 x 39 mm, g 7 mm. Reverso.

La Venta. Cerámica sigillata variada. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica. Lucernas. Presenta un disco decorado con una vieira (?) Medida: 87 x 37 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica. Pesa de telar. Medidas: 9,1 x 4,7 x 4,3 (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica. Pesa de telar. Medidas: 9,1 x 4,7 x 4,3 mm. Reverso.

La Venta. Cerámica. Pesa de telar. Medidas: 10,4 x 6,7 x 3,8 cm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica. Pesa de telar. Medidas: 9,9 x 5,7 x 4 cm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica. Pesa de telar. Reverso de la anterior.

La Venta. Cerámica. Pesa de telar. Medidas: 9,4 x 4,7 x 2,9 cm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica. Pesa de telar. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica sigillata romana de diferentes objetos. Anverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica sigillata. Variados tipos de elementos. Reverso.

La Venta. Cerámica. Ladrillo. Anverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica, Ladrillo. Medidas: 9,9 x 5,8 x 2,9 cm. Reverso.

La Venta. Cerámica, base de dolium. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica doméstica. Tapadera. Medidas: 99 x 37 mm. Anverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica doméstica. Tapadera. Medidas: 99 x 37 mm. Reverso de la foto anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica doméstica. Tapaderas. Medidas: 86 x 84 mm y 93 x 81 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica doméstica. Fragmentos de tapaderas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica doméstica. Fragmentos de tapaderas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Fragmento de exvoto de cerámica. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Venta. Cerámica. Exvoto anterior. Anverso y reverso. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

ERMITA DE BODÍJAR. Exvoto ibero-romano encontrado en las cercanías de la ermita de Bodíjar. La ermita, su emplazamiento, como lugar sagrado y privilegiado. Se publicó esta foto por primera vez en: Romería de la Santísima Virgen de la Cabeza. Cofradía de Granada. 2004. pág 12 a 17. Otros lugares de veneración. La Virgen de la Cabeza de Bodíjar en Jete. Autores: Juan de Dios Yáñez Jerónimo y J. Daniel Martín Ramos. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

Estepa. Museo Arqueológico. Exvotos romanos.

LA NORIA

Según los indicios y elementos encontrados, y dado que se encuentran muy cerca un yacimiento de otro, La Venta y la Noria, podemos concluir que se trata de un sólo elemento arquitectónica: podrían, por los datos, pensarse que constituían una villa rústica romana.

Relación de materiales

La Noria. Cerámica. Ladrillo romano: 9,8 x 6 x 3 cm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Noria. Cerámica romana. Ladrillo: 9,8 x 6 x 3 cm. Reverso de la foto anterior.

La Noria. Cerámica romana. Fragmento de pesa esa de telar. Tamaño: 69 x 51 x 21 mm.

La Noria. Cerámica sigillata romana decorada con círculos y hojas. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Noria. Cerámica sigillata romana. Reverso de la foto anterior.

La Noria. Cerámica sigillata romana, base de plato, y limonita. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Noria. Cerámica sigillata. Círculos como elementos decorativos. Flor con ocho pétalos. Medidas: 29 x 32 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Noria. Cerámica sigillata. Decoración floral. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Noria. Cerámica sigillata romana decorada con guirnaldas y círculos. Medidas: 41 x 40 mm y g 9 a 6 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Noria, Cerámica sigillata romana. Medidas: 27 x 17 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Noria. Cerámica sigillata romana. Medidas: 27 x 17 mm. Perfil de la foto anterior. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Noria. Cerámica sigillata romana. Medidas: 27 x 17 mm. Reverso de la foto anterior.

La Noria. Cerámica sigillata romana con animales como elementos de decoración. Medidas: 56 x 43 mm; grosor 6 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Noria. Cerámica sigillata romana con animales. Reverso de la foto anterior.

La Noria. Cerámica sigillata romana. Perfil de la foto anterior.

La Noria. Cerámica doméstica romana. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Noria. Clavo de bronce.Medidas: 44 x 7 mm, cabeza, diámetro: 21 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Noria. Metal. Clavo de bronce, cabeza. Medida: 21 mm.

La Noria. Metal. Clavo de bronce. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Noria Roca sedimentaria detrítica. Arenisca roja. Medidas: 78 x 44 x 34 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Noria. Roca. Reverso de la anterior. También lo llaman asperón.

La Noria. Cerámica. Togado. Medidas: 47 x 33 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Noria. Cerámica romana. Togado. Medidas: 65 x 34 x 20 mm. (Material: Yáñez, ordenación Ruiz)

La Noria. Cerámica romana. Togado. 65 x 34 x 20 mm Reverso de la foto anterior.

(Fot. Yáñez)

La Noria. Estructura romana. Su aparejo es el opus incertvm. Por debajo de esta construcción discurre una acequia de la que se recoge agua para el regadío mediante motor. Por la forma del alzado se deduce que la aparente grieta no es más que el lugar donde se pudieron fijar bigas para el alzado de una casa romana. Esta construcción está muy vinculado, por los hallazgos, con la cercana Venta, donde la cerámica romana ha sido encontrada en gran cantidad, y que sólo se ha salvado lo que estamos mostrando en las fotos anteriores.

(Fot. Yáñez)

La Noria. Indicación con más detalle de la estructura de un muro que llega a medir los cuatro metros de altura.

(Fot. Yáñez)

La villa de La Venta y la Noria se abastecían de agua por medio del canal del acueducto de Seks. Este registro (spiramen), de control de limpieza del mismo, es testigo de la existencia de este elemento hidráulico o canal, pasando por la localidad de Jete. Abastecía de agua a la más que probable villa rústica romana que se encontraba en este lugar de Jete y que, bastantes años atrás, se llamó la Posada, según figura en los mapas topográficos de Motril de los años 40.

Mapa de situación de la Galería Romana del canal del acueducto de Sexi en el Término de Jete.

Acueducto romano: Plano del recorrido del canal desde el Peñón Rodado hasta Las Angosturas. Véanse las siete fotos anteriores donde se expone la zona afectada por las obras del muro de contención practicadas sobre el lecho del río Verde.

Relación de norte a sur:

PUNTO 1º.- Peñón Rodado.

PUNTO 2.- Registro cuadrangular. Altura, Barranco del Peral. Debajo de él discurre el canal del acueducto. Está cerca del Peñón Rodado. Se encuentra en las cercanías del barranco del Peral, pero no se ha podido localizar exactamente su emplazamiento.

PUNTO 3.-En los años 80 una mula se hundió en una galería por encima de la Melcochera y tuvieron que sacarla entre varias personas. Había una acequia y una bóveda.

Accidente de una animal que se hunde al cruzar en río Verde sobre los años ’80. El motivo fue que la galería romana cedió por el peso. Este punto se encuentra algo por encima de la Melcochera.

PUNTO 4.-LA MELCOCHERA. Debido a la fuerte erosión y a las lluvias torrenciales periódicas que sufre la región, en el verano de 1992 estuvieron haciendo unas cortas o diques en el río para evitar el arrastre de los sedimentos y evitar que los paredones que protegen la vega se vinieran abajo. A la altura de la Melcochera de San Enrique de Otívar, al hacer una de las cortas de cementación en el río se cortó la galería romana del acueducto. Tenía el suelo de piedra y sobre él los muros y techo en bóveda. La altura era de 1,50 metros y la anchura 80 cm.

(Dib. Yáñez)

La galería tenía un corte muy similar el que presentamos en el dibujo. Las fotos del escape de agua van a continuación.

Foto, Prof. Juan de dios Fajardo Veredas.

Supuesto punto de arranque del nacimiento del acueducto romano de Almuñécar. Pero no hay seguridad en esta afirmación. Se supone, porque no se ha constatado, que el canal del acueducto discurre enterrado por el lecho de río Verde, o por un lateral del mismo. muy cerca va a aparecer, como se verá, el canal del citado.

Foto: Prof. Juan de Dios Fajardo Veredas.

Detalle de la foto anterior para mostrar su naturaleza morfológica. Se trata de una roca desprendida del talud de río Verde a estas alturas del lecho. Otívar se encuentra en la parte alta de este talud. pero desviándose un poco de esa dirección.

(Fot. Yáñez)

El canal del acueducto por encima de Jete y cerca del Peñón Rodado. Colocados por debajo de uno de estos muros, podemos ver la estructura metálica que usaron los operarios para la construcción del muro de contención. El agua que se ve al fondo sobre el lecho, procede del escape del canal roto.

Foto A. Ruiz

Canal del acueducto. Cuando tuvo lugar la rotura del canal del acueducto de Almuñécar por la excavación de la máquina, se produjo un estancamiento de gran cantidad de agua a causa de la construcción del muro de contención que se levantaba un poco más abajo.

Foto A. Ruiz

Canal del acueducto. Balsa de agua provocada por la rotura del canal, cuya cubierta aparece rota y el agua brota por inercia del la pendiente que asciende hacia Otívar.

Foto A. Ruiz

Canal del acueducto. Esta imagen muestra la claridad del agua escapada del canal, que se encuentra a derecha de la zona encharcada.

Foto A. Ruiz

Canal del acueducto. Pequeña zona donde se encuentra el boquete hecho por la máquina. El agua se ha escapado hacia otra zona del lecho del río.

Foto A. Ruiz

Canal del acueducto. Foto algo más precisa sobre el agujero producido por la rotura del canal. Una vez aclarada en agua por la cantidad que ha brotado -era verano- el caudal que discurría por el canal se ha reducido y se puede ver con claridad el punto de la rotura, casi enterrado por la arena de superficie.

Foto A. Ruiz

Canal del acueducto. Y marchando en sentido ascendente sobre el lecho de río Verde, nos encontramos un tramo de canal. Se observa la bóveda con las piedras casi desnudas por el arrastre provocado por las avenidas de agua del río en tiempos de lluvia.

A partir de Jete, el canal continúa para encontrarse con la conducción enterrada sobre el lecho de cuyo trayecto se han podido hacer planos de su estructura no hace mucho tiempo, en las cercanías de Las Angusturas.

Por su parte, el citado canal a la salida de Jete hacia Almuñécar, el citado canal ha sido detectado por los propios campesinos al ver que sus animales de hundían al pasar justo por encima del canal enterrado y que, a causa del reblandecimiento de la tierra por donde pasaban, los animales se caían por hundirse el terreno a sus paso por encima de la estructura que se encontraba debajo.

PUNTO 5.- Acequia abovedada. Haza de PB. Cabía una persona de pie. Apareció en un hundimiento un canal con un registro en el que cabía un hombre de pie. Por debajo de la Melcochera y por donde se coge el agua para la acequia El Arco, se abrió un agujero que daba a un embovedado y lo rellenaron, lo enterraron. Ocurrió en los años 70.

PUNTO 6.- En el Pago de los Moros, a la altura del barranquillo del Tejar se abrió otro agujero en el río que taparon.

PUNTO 7.- Remanos en la haza del Molino. Después de abundantes lluvias se formaban remanos que había que desaguar. Se construyen los transminos. Había transminos en la haza del Molino en la zona de los perales.

En el camino que va al Molino, en el tramo del barranquillo hasta el río, había una galería que rebosaba después de las lluvias produciendo conos de hundimiento. Un transmino salía paralelo al camino de entrada al molino.

Debido a la escasez de aguas en verano, en Jete en los años 70 comenzaron a realizar prospecciones para sacar aguas subterráneas. Hicieron pozos a lo largo del río para regar las nuevas tierras que eran los bancales.

Uno de los pozos situado a la salida del barranco la Canina, a izquierda, fue para las aguas de abastecimiento del pueblo; a la decena de metros de profundidad tropezaron con la roca viva, las rocas metamórficas. Este comentario es importante, porque esto daría lugar a que los ingenieros romanos construyeran la galería por la finca de enfrente.

Desde que empezaron con el regadío de pozo para las tierras nuevas hay menos agua. El acuífero está sobreexplotado. Pero también hay menos remanos y menos fuentes.

PUNTO 8.- Socavón. Conos invertidos de vaciado.

Foto Yáñez

Hundimiento en la haza debido a la succión de los limos por la corriente de agua de la galería. Según el testigo de la caña, más de un metro de profundidad.

Dib. Yáñez

Bloque diagrama. Debido al agua de la galería, succiona los limos.

La Noria. Debajo de la Noria, en la Vega hay conos de hundimiento. Su formación se debe a que por debajo circula una potente corriente de agua, y va chupando la arena hasta formar un cono invertido. Una posible explicación teniendo en cuenta la cercanía del pozo (spiramen) de ventilación Nº9 es debido a que la galería está debajo y habrá perdido algunas piedras del techo. Cuando la galería va llena de agua después de abundantes lluvias, por descompresión en el agujero, succiona la arena y limos y los arrastra produciendo en la vega estos conos.

Rota la galería, cuando circula agua a presión por la mina, va arrastrando tierra por las roturas, produciendo un cono de vaciado o hundimiento en los limos de la vega. Los agricultores lo rellenaban con palos, podas y tierra.

PUNTO 9.- Ventana de ventilación (spiramen).

Foto Yáñez

Pozo de ventilación (spiramen) En Los Bancos debajo de la Noria. El canal de dirige hacia Jete-Almuñécar.

Dib. Yáñez

Galería que dará lugar a la aparición de la acequia de Riaño.

Foto Yáñez

PUNTO 10.-Nacimiento y acequia del Riaño. Galería romana: Trasminos.

En los Bancos, en la esquina sur-este, debajo del Callejón Real, está el nacimiento del Riaño. Este se forma por hundimiento de la galería y rebose del mismo. Hundida la galería, el agua salía a la superficie produciendo un manantial enorme. La gente mayor lo conocían; hasta hoy. Probablemente desde tiempo de los árabes.

Salía después de las lluvias, un afloramiento enorme. Sale una acequia de agua limpia, con un volumen grande.

Debajo de lo de PRR. La gente bebía de él, lavaba la ropa y se regaba con sus aguas.

Esta acequia la usaron para lavar ropa la gente del pueblo y mi madre, niña, lavaba en la acequia que pasaba por las plazas.

El Riaño daba lugar a las acequias de la plaza del pueblo. Formaba una acequia que regaba la parte izquierda de la vega. Llegaba hasta debajo de la recta la Palma en los Gómez. Por los eucaliptos, por lo del abuelo José, parte este de la iglesia Vieja, los algarrobos, el Domadero. Cuando no se regaba, en invierno, y salía mucha agua, la acequia bordeaba la plaza y se tiraba directamente al río. Sobre esta acequia, en la plaza se construyeron los primeros servicios públicos (retrete) para hombres y mujeres cuando fue alcalde Don J. A. B. F..

PUNTO 11.- Remanos. Había transminos desde la haza de los Bancos, entre el nacimiento del Riaño y cerca de la plaza del pueblo.

PUNTO 12.- 12A. Las Ratas. Fuente de las ratas. 12B Acequia honda. Motor para subir agua.

PUNTO 13.- 13A. Boca barranco Bolobona. El Rincón. 13B Animal de carga se hunde en boca del barranco. 13C El río pone al descubierto la galería. Una persona que cuenta de los hechos, cabía de pie con los brazos abiertos. Hoy, tapado.

PUNTO 14.- En medio del río. Frente barranco del Panderón. Al sacar arena del río para la construcción (Carbonell) tropiezan con la galería.

Punto 15.- Plano: 15A; 15B, Pozo de ventilación.

Plano que nos muestra el autor del mismo (Ingeniero Dr. José Mª de Sancha, 1875) y el trazado del canal, siguiendo su recorrido y buscando la pendiente más adecuada para su discurrir hasta llegar a las Angosturas (supuesto punto de inicio del acueducto). En ellos podemos observar tres puntos del canal, y el respiradero o zona de entrada para el drenaje de sus pequeños depósitos de filtraje, de posos de los arrastres del agua.

Nota aclaratoria.- Como se ha dicho hay un probable error de ubicación del canal del agua en la Virgen del Agua. Estos dibujos coinciden con el citado canal. Y en consecuencia corresponde al término municipal de Jete.

Foto A. Ruiz (J. Carbonell)

PRIMER TRAMO. Acueducto de Jete-Almuñécar. Tramo correspondiente al espacio de la Virgen del Agua, Jete. El Plano levantado por el ingeniero José Mª de Sancha estaba basado en la inspección que se hizo cuando se llegó al estudio del trazado del acueducto en general. Y este es el primer tramo reflejado en el diseño que se hizo en el año 1.875.

Foto A. Ruiz (J. Carbonell)

SEGUNDO TRAMO DIBUJADO EN PLANO. Su diseño refleja en el mismo la forma en que se encontró su estructura dos siglos después.

Foto A. Ruiz (J. Carbonell)

TERCER TRAMO DIBUJADO EN PLANO. Aquí se refleja con precisión el arco-contrafuerte de contención para contrarrestar la presión que ejercía el terreno a más de seis metros de profundidad.

La conclusión nos lleva a decir que este plano no se levantó sobre el lecho de río Verde, sino sobre un lugar muy próximo a donde hoy de encuentra el oratorio de la Virgen del Agua, y por tanto, las fotos que conocemos de esta zona no son mas que el reflejo de la realizad de esta interpretación. En consecuencia, pensamos que este plano está dentro del termino municipal de Jete.

El autor del plano Plano (Ingeniero Dr. José Mª de Sancha, 1875) nos muestra el trazado del canal, siguiendo su recorrido y buscando la pendiente más adecuada para su discurrir hasta llegar al supuesto punto de inicio del acueducto. En ello podemos observar tres puntos del canal, y el respiradero o zona de entrada para el drenaje de sus pequeños depósitos de filtraje y posos de los arrastres del agua.

Foto A. Ruiz

En esta foto podemos ver el punto de entrada al canal antes visto. Puede observarse que tiene una profundidad considerable porque discurre por debajo de la Virgen del Agua. El fondo de este registro tiene más de seis metros. y sobre el canal se encuentran, según los que bajaron, incluso dos poyos para sentarse. Pues por estos puntos se entraba para la limpieza periódica de los posos arrastrados y provocados por la corriente de agua, sobre todo en época de sequía que facilitaba el trabajo de limpieza por la escasa cantidad de agua que discurría por el acueducto en tiempo de estío. En este punto nos encontramos en Las Angosturas.

Foto F. Casado

Proyecto de canalización según D. Carlos Fernández Casado.

Esta foto muestra un punto situado entre los barrancos del Olivillo y Antequera. Este canal no fue debidamente explorado, y tenemos la duda si es un intento de construcción de mina árabe o canal-tunel de época romana. Pero si no estaba terminado podemos decir que es, por motivo de tiempo árabe, y no romano. No se sabe porque no ha podido ser explorado dado los movimientos de tierra que aquí se ha practicado después.

PUNTO 16.- Nacimiento. Fuente de los Granados.

El primer paso para la construcción de un acueducto es la localización de un punto de suministro de agua cristalina, arroyo, fuente, río o captación subterránea. Después, mediante la construcción de un canal, generalmente con pendiente hacia abajo, se aprovecha la gravedad en la caída del agua y facilitar así su transporte. Tras sortear la orografía del terreno, para lo que a veces era necesario la construcción de puentes o arcos que elevasen del suelo su trayecto, el agua era almacenada en alguna represa o dique para utilizarla, según las necesidades y en época de carestía.

Nota.- Fue construido entre los siglos I y II (¿?)de nuestra era y utilizado posteriormente en el sistema de regadío árabe.Una acequia árabe transcurre paralela y río abajo. La acequia del Rey.

Nota arqueológica.- Por los datos que tenemos sobre la guerra de Pompeyo y César en Hispania, hemos podido comprobar por un hallazgo de un peculio  de probable soldado  por causa de esa guerra, romano hallado dentro de una pileta de salazones localizada en calle Carmen Baja, y después de estudiarlas cronológicamente, hemos lanzado la hipótesis de que la pileta estaba ya abandonada cuando el citado peculio se escondió en ese lugar (Cfr. Ruiz Fernández, A, Tesorillo de denarios de plata hallado en una pileta de salazón de Sexi. Rivista Italiana de Numismatica e Scienze Affini, Vol, XCI, 1989). Y concluimos que la moneda más moderna es del -45, y la pileta estaba ya abndonada, ello significa que el acueducto tenía que ser más antigua de lo que se viene comentando en las últimas publicaciones. O sea, si las monedas tienen esa cronología, el acueducto romano tiene que ser lógicamente anterior. Con ello descartamos la opinión de la cronología que se viene reiteradamente manteniendo. El acueducto romano de Almuñécar es anterior al siglo I d. de C., sin duda.

Una acequia árabe transcurre paralela y río abajo. La acequia del Rey.

Cita bibiográfica.-María Moliner en su “Diccionario de uso del español”, publicado en la editorial Gredos, Madrid, 1990, señala que el término acueducto tiene su origen en las formas latinas “aquae ductus” que significa conducto de agua, o lo que es lo mismo, construcción para transportar agua, particularmente para el abastecimiento de una población. Suele aplicarse este nombre a las antiguas construcciones en forma de puente para transportar el agua de un lado a otro de una depresión del terreno. Este tipo de construcciones fue muy frecuente en época romana en la comarca de río Verde, cuya finalidad fue el abastecimiento de la antigua Sexi y el aprovisionamiento de agua para la antigua fábrica de salazón del Majuelo.

Relación de puntos por donde transcurre la Galería romana del acueducto de Almuñécar desde los años ’50.

LOS HUERTOS

LOS HUERTOS (Barranco de los). Yacimiento X.

MATERIALES

Huertos. Cerámica. Boca de ánfora, probable dolium. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Los Huertos. Cerámica. Boca de ánfora, posible dolium por su magnitud de diámetro de boca. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Los Huertos Cerámica romana, boca ánfora, casi con toda probabilidad un dolium. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Los Huertos Cerámica romana. Base hueca de un ánfora. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Los Huertos. Cerámica romana, recipiente de paredes finas. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Los Huertos. Cerámica romana con sello GVB. 130 x 102 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Los Huertos. Cerámica tardorromana con sello: GVB. Medidas: 130 x 102 *Se cita por primera vez en Almuñécar, Arqueología e Historia II. Dirigido por Federico Molina Fajardo. Fundación Banco Exterior 1983.

XIII Epigrafía Romana de Almuñécar (Sexi Firmum Iulium) pág 315 a 350. Mauricio Pastor Muñoz y Federico Molina Fajardo.

Pág 342, 348, 349. Inscripción n.º 12 y 13.

Inscripción nº 12 Sello CVL(eonis),

Comentario. Molina Fajardo no vio la pieza. NO es CVL, es GVB dentro de cartela. La encontró Juan de Dios y la fotografió Antonio Ruiz.

*Inscripciones latinas de la Provincia de Granada. Mauricio Pastor Muñoz; Angela Mendoza Eguaras. Universidad de Granada. 1987. INSCRIPCIONES LATINAS DE LA PROVINCIA DE GRANADAhttp://www.agapea.com › Ciencias Humanas › Historia › Otros libros de Historia.

-Libro de Mauricio Pastor Muñoz; Ángela Mendoza Eguaras; Editorial Universidad de Granada; 9788433806772; 440p.;

-FORMAS INDUSTRIALES Y PÚBLICAS ROMANAS https://arqueologiadesks.com/2017/11/22/seks-almunecar-granada-formas-industriales-y-publicas-romanas/Ruiz Fernácez, A.

Son siglas en la parte superior, cerca del labio de la boca de un dolivm.

2.12. Grafito 2

Texto: C V L

Estampilla sobre la parte superior de ánfora. Se halló en las proximidades de Jete.

Comentario. Copiado de Federico y incorrectamente. Es G V B de GVBieno ¿?

* Elena SÁNCHEZ LÓPEZ. En torno al ager sexitanus. Universidad de Granada.

17) Villa en Jete Localización: orilla izquierda de río Verde, casco urbano de Jete. Cronología: romana?. Descripción: hallazgo de numerosos envases cerámicos de gran tamaño de posible cronología romana. Bibliografía: inédito. Comunicación oral de Antonio Bustos Pretil. (Pretel)

Comentario. Elena Sánchez no conoce los distintos yacimientos. Antonio Bustos hace referencia a la Noria. Tampoco hace referencia al sello GVB publicado.

Los Huertos. Cerámica tardorromana con sello: GVB. Medidas: 130 x 102 mm.

Los Huertos. Metal estaño o plomo usado como lañas para unir la cerámica fracturada.(Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Los Huertos. Metal estaño o plomo para la fabricación de lañas. Medidas: 70 x 92 mm y 32 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Los Huertos. Metal estaño o plomo usado para lañas. Medidas: 9 x 23 x 63 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Los Huertos. Metal estaño o plomo usado para lañas. Medidas: 10 x 25 x 64 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Los Huertos. Metal hierro, base de una lámpara. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Los Huertos. Metal hierro. Muestra de fundición. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Los Huertos. Roca metamórfica: Cuarcita. Basa. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Los Huertos. Roca metamórfica: Cuarcita. Reverso de la foto anterior. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Los Huertos. Roca metamórfica: Mármol. Altura: 110 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Los Huertos. Roca metamórfica. Mármol. Machacandera. Misma pieza anterior. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

BARRANCO DE BOLOBONA

Barranco de Bolobona. Metal, hierro. Flecha. Medidas: 63 x 12 mm. (Fot. Yáñez)

Bolobona. Metal, hierro. Flecha: 63 x 12 mm. Perfil.

Bolobona. Metal, hierro. Flecha: 63 x 12 mm. Lateral.

Bolobona. Metal hierro. Flecha: 63 x 12 mm. Lateral reverso.

Bolobona. Metal, hierro. Flecha. Tamaño: 63 x 12 mm. Perfil reverso.

PAGO DE LAS CUEVAS

Zona de la Melcochera. Cueva de dicho pago en materiales conglomeráticos. Zona de la melcochera de los Córdoba. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Pago de Las Cuevas. Roca sedimentaria: Detrítica: Arenisca. Molino de mano. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Pago Las Cuevas. Roca sedimentaria: Detrítica: Arenisca. Molino de mano. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Pago Las Cuevas. Roca sedimentaria: Detrítica: Arenisca. Molino de mano. Perfil. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Pago de las Cuevas. Material de una tumba. Molino de mano completo con las dos partes ensambladas. Medidas, diámetro: 41 cm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

LA VEGUETA

Este espacio se encuentra en el término de Almuñécar, límite con Jete. Entre los años 40-50 del siglo XX, en el abancalamiento, aparecieron numerosas tumbas con materiales cerámicos. Por desconocimiento, fueron destruidos. Eran materiales de cerámica, probablemente ibérica, pero no tenemos testimonio fiable de ello.

Materiales. Sobre los años ’90, se encontró material fragmentado romano.

Cerámica romana o anterior.

Cerámica sigillata clara africana.

Cerámica sigillata gálica (¿?)

Fragmentos de cerámica de vasijas grandes.

Cerámica fina, local.

Tégulas.

Lapas de dos géneros. Patella sp.

Esta zona está situada encima de la acequia-acueducto. Tal vez existieran restos de villa rústica por este lugar por los materiales encontrados. No hay restos de mampostería.

Materiales hallados.

La Vegueta. Reverso de la figura anterior, donde se aprecia el interior de las lapas. Fragmento de cerámica sigillata romana clara.

La Vegueta. Fragmento de cerámica romana con decoración humana, donde se aprecia el pie de un atleta. Fragmento con decoración con círculos formando, dentro de un círculo mayor, una especie de flor. Fragmentos de cerámica fina clara. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

EL CERRO DEL MOSCARIL.

Los Castillejos. Núcleo de control militar de los árabes en la costa de Granada.

Cerro de Moscaril. Plano de gran parte de la comarca.

Moscaril. Orientaciones de los distintos muros que aparecen. Reconstrucción de Moscaril por JD Yáñez 1992. Las Torrecillas. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz) Dibujo Yáñez-Ruiz.

Moscaril. Reconstrucción de Moscaril. Ámbito abarcado por este lugar dentro del plano anterior. Las Torrecillas. Turillas.

Dibujo de JD Yáñez 1992, retocado y perfilado por A. Ruiz.

Plano esquemático topográfico: Los Castillejos y la Bóveda.

La Bóveda. Construcción probablemente bizantina-visigoda (¿?). Muros exteriores y contrafuertes. (Foto de Francid L. Ruiz)

La Bóveda. Muros contrafuertes laterales de esta construcción. Foto de A. Ruiz.

Bóveda. Interior del templo antes visto. Su bóveda se conserva, hasta el momento, bien. Está convertido en almacén de forraje para animales. Foto de A. Ruiz.

Moscaril. Castillejos-Bóveda.

Nota.- TOPOPONIMIA MENOR DE ALMUÑÉCAR (1.491-1.497) María del Carmen CALERO PALACIOS Y JUAN MARTÍNEZ RUIZ, 1,990.

Página 300. 1.7. Torrillas o Turrillas

linderos por una parte tierras de un moro de Torrillas, VIv, 21.

e de la otra parte tierras de la muger de Albuhacin Alaxabon de Torrillas, XXIv, 13-14.

e de la otra, tierras de Albaragili, alfaquí de Torrillas, XXXVr, 19-20.

unos morales del alfaquí de Torrillas, LXXIv, 19.

tierra de Mahamet Abolaaz, vecino de Torrillas, LXXIv; LI S, 22-23.

tierra de un moro de Torrillas, LXXIv, 22-23.

Del lat. TURRIS, diminutivo TÜRRlCULA, bajo latín TURRlCELA y TURRELA. Simonet, 545-546 señala abundante documentación de formas mozárabes, en Ibn Hayyan de Córdoba, turriyilla , también en Ibn al-Jatib. En escritura árabe de Granada, tu r r i l I a s, que es transcripción de Torrillas, jurisdicción de Almuñécar.

R. Menéndez Pidal, Orígenes, 175-158. cita Torrilla.s. en la Bula de Erección del Obispado de Granada, y en el Repartimiento de Valencia del siglo XIII, como ejemplos mozárabes de reducción de ie a i, explicando el paso de -iello a -illo no como un cambio que se realiza en una cincuentena de años, sino como una evolución multisecular que comienza en el período prehistórico del castellano, y que gana terreno llevando vida latente durante muchas centurias, antes de invadir francamente la lengua literaria en el siglo XVI. En Galmés, MT, 188-194, Torriellas está documentado.

En la actualidad no quedan restos materiales de dicha alquería. pero hay un cortijo llamado Turrillas, enfrente de Cázulas, a la otra orilla de Río Verde. Otro testimonio encontramos en el Pico del Pinar de Turillas, no muy lejos del Pico Moscaril. En una relación de finales del siglo xv, figura Turillas. En 1503 los habitantes de Turillas no habían huido allende, véase Malpica, AAH, 390-391.

Texto que se aporta para poder explicar el origen de estos lugares tan desconocidos.

Moscaril. Foto, tomada, años atrás, de los restos de muros que se conservan de los torreones de Moscaril.

Moscaril. En las cercanías de los restos citados, se pudieron ver materiales romanos, como tégulas y cerámica común. La cerámica árabe, por más reciente, abundaba más.

Moscaril. Cerámica romana; boca plana de ánfora. Medidas: 69 x 43 mm, boca 23 mm, g 6 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Moscaril. Cerámica romana; boca plana de ánfora. 69 x 43 mm, boca 23 mm, g 6 mm. Reverso de la foto anterior. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Moscaril. Cerámica romana; boca plana de ánfora. Medidas: 117 x 83 mm, boca 43 mm g 15 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Moscaril. Cerámica romana; boca y asa de ánfora. Medidas: 40 x 43 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Moscaril. Cerámica romana; boca y asa de ánfora. Medidas: 40 x 43 mm. Foto de diferente posición para apreciar mejor el asa del ánfora. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Moscaril. Cerámica romana; boca y asa de ánfora. Medidas: 47 x 22 mm.

Moscaril. Cerámica romana con decoración ondulada. Medidas: 52 x 47 mm, g 6 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Moscaril. Cerámica. Asa triangular de una vasija árabe. Medidas: 195 x 116 mm, asa h 48 mm, g 10 mm. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Nota aclaratoria.- La forma de aleta que muestra el fragmento de cerámica árabe es un asa lateral de un ánfora, y esta adosada a la pared de la misma. Es compacta y no muestra agujero alguno. Este modelo es muy habitual.

Moscaril. Cerámica árabe. Asa triangular. Medidas: 195 x 116 mm, asa h 48 mm, g 10 mm. Fotografía desde otro ángulo sobre la misma pieza anterior.

Moscaril. Cerámica árabe. La misma pieza desde otro ángulo, por su rareza.

Moscaril. Cerámica árabe. Misma pieza anterior con diferente posición.

Moscaril. Misma pieza anterior desde otro ángulo.

Moscaril. Cerámica anterior en otra posición. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Moscaril. El asa árabe en posición invertida. (Material: Yáñez; ordenación, Ruiz)

Este espacio de campo, cercano a la localidad de Jete, ha sido tan visitado por los senderistas y saqueadores que, a la vista de lo que de él queda, cualquier parecido con la realidad es pura casualidad.

MONEDAS FENICIAS DE JETE.

Moneda fenicia Sexi o Gades. Anverso. Cabeza a derecha.

AE. Anv. Cabeza a derecha. Anepígrafa por mal estado de conservación. (Material: Yáñez; ordenación y estudio tipológico: Ruiz)

Moneda fenicia.

Rev. Dos atunes a izquierda. Anepígrafa por mal estado de conservación.

Moneda fenicia de Sexi

AE.

Anv. Su mal uso y deterioro no permite ver la figura humana ni su leyenda.

Moneda fenicia de Sexi

Rev. Dos atunes a izquierda. Cartela central con escritura dextrógira. Leyenda.

Leyenda: Samech, Kaph, Samech, Men, Bet, Ayin, Lameech. Inscripción de la moneda de Seks SKSMB’L (de los habitantes de Seks. «de los ciudadanos de Seks».

Si existen los signos de yod, aleph, disco solar, o creciente lunar, están borrados por el tiempo y uso.

Moneda romana del inicio del Imperio.

Moneda romana. AE/AS

Anv. Cabeza desnuda de Augusto a izquierda. Leyenda PERM CAES AVG

AE/ AS

Rev. Dentro de laura, en doble línea: COLONIA PATRICIA (Córdoba).

CONCLUSIONES

Después de esta extensa exposición de materiales, que abarcan desde época remota, Calcolítico, y acaba en época árabe, según lo expuesto hasta ahora), no cabe más que afirmar que la pequeña ciudad actual de Jete (Xet según los árabes) ha experimentado y registrado a través de los tiempos una serie de asentamientos humanos con sentido y coherencia de continuidad en todos los lugares que se han podido encontrar en su amplio espacio. Tanto en las cercanías del propio lugar como en lugares apartados, se han dado testimonios de la variedad de culturas que aquí se han asentado. La mayoría de sus habitantes han pensado que han sido los árabes quienes han ocupado este lugar a través de su historia, pero la realidad es otra. Cultura como la del Neolítico, se asentó en estos lugares por su buena situación y clima, con medios para sobrevivir por las cualidades del terreno, la existencia de agua de buena calidad y sitios apropiados para establecer su hábitat. De hecho, entre los materiales hallados aparecen elementos de playa como la costa. Vivían de la caza y la recolección de frutos que por estas tierras se daban en aquellos tiempos. Llegaron a utilizar elementos líticos alóctonos, no procedentes de esta tierra, sino que provenían de lugares bastante apartados como la Subbética y zonas más occidentales. Hay circunstancias en las que se manifiesta la presencia de la cultura del Argar. Pero es lógico pensar que mantuvieran relaciones con tribus de su misma etnia o, al menos, similar. Los materiales hallados como elementos de ajuar en su mayoría, son alóctonos, lo que nos quiere indicar que se desplazaban para buscar materiales de calidad diferente a la que podía ofrecer la localidad donde se establecieron.

Los puntos que han registrado ejemplares de ajuar neolítico están ubicados en Lentegí, Barranco de las Cifas y la zona de La Bermeja con todo su complejo, Cortijo del Contino. Pero también aparecen algunos elementos en la Necrópolis Puente del Noi, en Almuñécar y en el llamado Pago del Sapo.

La elemento cultural romano es mucho más abundante y disperso, dado que los romanos, para su gran industria, tuvieron que remontarse hacia el interior de río Verde, y hay testimonios arqueológicos que nos hacen afirmar que esa búsqueda de agua dulce había que hacerla bastante más hacia el interior de la zona de Seks, porque el agua de mar no era apta para la elaboración de las salazones y, teniendo en cuenta que el mar, en esas fechas, penetraba, como mínimo, hasta las cercanías de Torrecuevas, obliga a poner un límite, porque el agua hubo de ser buscada en las cercanías de Otívar siguiendo el lecho de río Verde. Hay otros argumentos que están explicados en el trabajo «Conjunto de denarios de plata hallados en una pileta de salazón en Almuñécar», donde se demuestra que las salazones estaban funcionando desde finales del siglo II a. de C. y, para ello, el agua potable era absolutamente necesaria para esa industria. El denario más moderno ronda el año 46 a. de C. Y la pileta y su conjunto, ya estaban abandonadas en esas fechas (mitad del siglo I a. de C.). Luego el agua se tuvo que buscar por razones lógicas antes de montar la factoría.

La etapa romana nos ha proporcionado una cantidad grande de materiales cerámicos. La zona de La Venta y La Noria han sido las más abundantes en materiales romanos. Lo que más abunda es la cerámica fragmentada de pieza grandes. Lo que indica que se usaban para el almacenaje de productos agrícolas. Lo relativo a las piezas de uso doméstico es poco relevante.

Otros materiales, como cuchillos o puñales son poco frecuentes. La numismática muy escasa. Y si hablamos del mundo árabe, hay que decir que apenas han dejado testimonios arqueológicos de lo que fueron: restos de viviendas apenas se han encontrado, teniendo en cuenta que han sido los que últimamente han ocupado estas tierras. El caso es su elenco es realmente pobre por los materiales que se han encontrado. En un próximo trabajo se hablará de ello.

En resumen, tenemos que decir que es el mundo de la prehistoria la que mejores y más abundantes piezas de su cultura nos han dejado, como bien podemos observar en la cantidad de materiales presentados a lo largo de la exposición de este trabajo.

Pensamos y deseamos que todo este ajuar, aunque, en parte, abundante en calidad (prehistoria), y también en cantidad, vayan al museo local o provincial según corresponda. Vale la pena que no se olviden las raíces de esta pequeña ciudad que es la que más datos ha proporcionado de la zona arqueológicamente demarcada como elemento de incalculable valor desde el punto de vista histórico.

Juan de Dios Yáñez Jerónimo

Antonio Ruiz Fernández

Granada, 23 de Mayo de 2022.